M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 42 TRANSMISION INTERGENERACIONAL Y COMPOSICION SOCIAL DE LA POBLACIÓN ESTUDIANTIL UNIVERSITARIA ESPAÑOLA: CAMBIOS Y CONTINUIDADES MARGARITA BARAÑANO CID y LUCILA FINKEL1 omo ha recordado Eurostat(Grundiza y López Vilaplana, 2013), en un reciente informe, ampliamente comentado en los medios de comunicación, “el nivel educativo de los padres tiene un fuerte impacto en el nivel educativo de sus hijos”. Esta afirmación entronca con una de las cuestiones que mayor interés ha suscitado no sólo en el ámbito de la sociología de la educación sino también en el de las políticas públicas y de los debates políticos, esto es, la transmisión socio-familiar de las ventajas y desventajas en el sistema educativo y su impacto en la inserción laboral posterior. Y ello por lo que hace no sólo al capital educativo de los progenitores, sino también a otras múltiples dimensiones susceptibles de resultar relevantes en la conformación de la herencia socio-familiar, como su capital social, cultural o económico, su origen nacional o étnico, su lugar de residencia o la propia composición interna de la familia. Desde las décadas centrales del siglo XX, y, sobre todo, pasado su ecuador, una vez que estudios como los de Coleman (1966) o Jencks (1972) pusieron de relieve las limitaciones de la educación como “ascensor social” e instrumento de igualación social, buena parte de las reflexiones teóricas e indagaciones empíricas más significativas se han centrado en el análisis de la relación de la educación con la igualdad de oportunidades, así como en el papel al respecto de la transmisión intergeneracional de ventajas y desventajas. Esta cuestión no ha dejado de ocupar desde entonces un lugar preeminente en la sociología de la educación y en la atención social, apoyándose en las conceptualizaciones neomarxistas o neoweberianas de las desigualdades sociales o culturales, en los análisis de corte funcionalista sobre la movilidad social, o en fin, en los estudios de carácter estadístico o interpretativo sobre el alumnado universitario y sus variados 1 Margarita Barañano, mbaranan@ccee.ucm.es, Dpto. de Sociología III, Universidad Complutense de Madrid. Lucila Finkel, lfinkelm@ucm.es, Dpto. de Sociología IV, Universidad Complutense de Madrid. C M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 43 perfiles. Algunas de las aportaciones más conocidashan formado parte de las llamadas teorías “macro” de la reproducción, orientadas a desvelar la contribución del aparato escolar a la herencia de la jerarquía social, económica y cultural. El resultado de dicha reproducción habría sido la conformación de los llamados por Bourdieu y Passeron (1969) “herederos”, legitimados en su distinción socio-cultural mediante la “elección de los elegidos” llevada a cabo por el sistema educativo. En una dirección semejante, la teoría de la correspondencia de Bowles y Gintis se aleja también de la asociación del sistema educativo con la movilidad social, insistiendo en su centralidad en el mantenimiento de las relaciones de clases y del control social. Planteamientos de inspiración neoweberiana, como los de Collins, examinan el papel de la escuela en la desigualdad de estatus. Los investigadores de la llamada nueva sociología de la educación van a confluir, en fechas más recientes, en un mayor interés por poner de manifiesto las ambivalencias, resistencias y complejidades que rodean a la relación del sistema educativo con la igualdad de oportunidades, así como por desvelar los mecanismos a través de los cuales se producirían las continuidades y los cambios en este terreno. Teóricos como Boudon (1983), por su parte, apoyados en los planteamientos de la elección racional, abordan el análisis de las desigualdades educativas a partir del análisis coste-beneficio de los resultados esperados y de los recursos y decisiones diferenciales de unos individuos y otros2. El interés teórico se despliega de la mano, además, de la proliferación de investigaciones aplicadas que tratan de conocer el impacto de la procedencia socio-familiar en el acceso a los estudios universitarios en los resultados obtenidos. Además, la atención a esta dimensión de la desigualdad social se acompaña de un creciente interés por conocer el impacto de otros criterios de la misma, que complejizan los retos de la igualdad de oportunidades en el mundo universitario. Entre dichos criterios, cobran un especial protagonismo el género, la edad, el lugar de residencia, la nacionalidad, el grupo étnico de origen, el estatus migratorio o la diversidad funcional. Otras cuestiones, relacionadas con el perfil socio-académico de los estudiantes, como la modalidad de acceso a los estudios superiores o terciarios, el régimen de dedicación a los mismos y su posible compatibilización con una actividad laboral, la movilidad nacional o internacional, el tiempo empleado en la finalización de los estudios, los resultados académicos, o el disfrute de ayudas o de becas, son también objeto de análisis en relación con la procedencia socio-familiar. El extraordinario aumento de la matrícula universitaria, que en el caso español se acelera a partir de la pasada década de los setenta(Lamo de Espinosa, 2001), y, que desde entonces ha venido avanzando, al decir de distintos analistas, en la dirección de su “cuasiuniversalización” (Pérez Díaz y Rodríguez, 2001, Trow, 1973), de forma paralela a la implantación de un sistema educativo de masas (Mora, 1997 y Subirats, 1980 y 2009), ha reavivado el interés por conocer si este reseñable incremento numérico del alumnado se habría acompañado de una igualación de la participación de los distintos grupos socio-económicos en el mundo universitario, así como de sus logros el mismo, de sus condiciones de vida y de estudio, y de su transición laboral posterior. 2 Por lo que hace al contraste de estos planeamientos en la investigación aplicada, véase, entre otros, Carabaña (1993) o Martínez García, S. (2007) M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 44 Además, la expansión de alumnado en las últimas décadas, retomada recientemente3, tras el período de interrupción previo que ha tenido lugar en este siglo, ha vuelto a evidenciar la importancia de la demanda universitaria, incluso en un período de aguda crisis económica como el actual. Su relevancia se está manifestando hoy, sobre todo, en el caso de los estudios de postgrado, de crecimiento mayor. Junto a este aumento del estudiantado, se asiste, además, a una consolidación de su heterogeneidad4 por lo que hace a su composición por género, por edad y a otros criterios. Así, el “vuelco estructural” en el acceso de las mujeres al sistema universitario (Soler, 2012), continúa su avance, como se manifiesta, entre otros aspectos, en la matrícula de máster y doctorado (Michavilla, 2013)5, al tiempo que se refuerza la diversidad6 de la composición etaria de nuestro alumnado, gracias a una participación mayor de los de edades consideradas “atípicas”. Esta creciente diversidad ha estimulado el interés por conocer la participación en el mismo de los distintos colectivos sociales, según variables como el nivel educativo de sus progenitores, su estatus ocupacional o su nivel de ingresos. La pregunta clave es si estas transformaciones del estudiantado universitario se han acompañado de una reducción paralela de la desigualdad en el acceso a la educación terciaria o en los resultados de la misma, considerando el impacto de la transmisión intergeneracional en relación con el nivel educativo o el estatus ocupacional. Como se señala en un trabajo reciente, referido a datos internacionales (Bernardi, 2013), dada la compleja diversidad de matices de esta cuestión, no es fácil sintetizar los hallazgos alcanzados al respecto, pero parece claro que la evidencia empírica apunta que se ha producido una disminución de dicha desigualdad en la línea apuntada.7 Merle (2009), por su parte, ha explicado cómo la difusión de la educación no siempre conlleva su democratización, pudiendo producirse situaciones en las que se reproducen las distancias previas entre los grupos más favorecidos y los desfavorecidos según su background familiar, bien a través de su distribución desigual en estudios de diferente nivel de 3 Véase, entre otros, las estadísticas al respecto del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (2013), así como en el informe de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), cuya última edición ha sido dirigida por el Profesor Michavilla (2013). Según esta última fuente, los estudiantes universitarios españoles, incluyendo los de Títulos Propios, habrían sido 1.547.514 en el curso 20012-2013. En este curso, además, los alumnos de nuevo ingreso habrían superado a los del curso 2002-2003. 4 Sin ánimo alguno de exhaustividad, cabe citar aquí: De La Fuente (1993); Gil Cavo (1985); Torres Mora (1994); Informe de la Juventud (1988), Lamo de Espinosa (2001), o Iglesias, De Miguel y Trinidad (2009). 5 Este avance es compatible con elementos de continuidad, como es el relativo a la menor presencia de las alumnas en los estudios Técnicos, y, en menor medida, en los del área de Ciencias, constatado tiempo atrás, también a nivel europeo (Eurostat/Eurostudent 2009: 54). 6 Distintos estudios han venido incidiendo en este aspecto, como Ariño y Llopis (dirs.) (2011), Soler (2011, 2012 y 20123), Michavilla (2013), Eurostat/Eurostudent (2009) o Eurostudent III(2008). 7 Otras muchas las fuentes aquí consideradas apuntan en esta dirección, como Eurostat/Eurostudent (2009) o Eurostudent (2010). Otros autores, por su parte, han recordado la complejidad teórica y conceptual de la temática de la igualdad de oportunidad, así como su “alto grado de sofisticación estadística” véase entre otros, Fernández Mellizo-Soto (2003) o Martínez García (2007). M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 45 reconocimiento, sus distintas trayectorias educativas o el mantenimiento de las diferencias en cuanto al número de años cursados, pese a que todos mejoren. Eurostat (Grundiza y López Vilaplana, 2013) ha confirmado también en su reciente informe la importancia de la transmisión intergeneracional en este terreno, junto al avance general8. Por lo que hace al caso español, distintos estudios han puesto de manifiesto igualmente el peso las continuidades, sobre todo por lo que hace a la transmisión del bajo logro educativo (Rahona, 2009), más allá de la innegable transformación registrada. En cualquier caso, el cambio resulta más visible si se amplía el período considerado y se compara la situación actual con la existente hace tres o cuatro décadas. Eurostat/Eurostudent (2009), constata una clara mejora intergeneracional en la mayor parte de los países europeos por lo que hace a los egresados universitarios. Así, por ejemplo, en el caso de España, el porcentaje de egresados con progenitores cuyo nivel educativo no supera el escalón inferior de la enseñanza secundaria es, según esta fuente, un 40% más elevado en la generación de quienes tienen entre 25 y 34 años que en la de quienes tienen entre 35 a 44 años (Eurostat/Eurostudent, 2009: 56)9. El análisis recogido en el Informe FOESSA de 1975, apoyado en los datos censo de 1970, ratifica la magnitud del cambio acaecido. Este informe constataba “tremendas diferencias” entre la participación en el alumnado universitario de los hijos de padres situados en las cuatro categorías socio-profesionales (57,2%) más elevadas, de una parte, y los descendientes de padres con trabajos correspondientes a las cinco últimas categorías (13,5%), de otra. La distancia entre el peso de estas categorías opuestas dentrodel conjunto de la población activa masculina (12% en el primer caso y 64,5% en el segundo) ratificaba la aguda sobrerrepresentación de los primeros e infrarrepresentación de los segundos. En definitiva, como resume esta fuente, “el alumnado de la enseñanza superior pertenece básicamente a las clases medias y altas” (FOESSA, 197: 285), si bien, a renglón seguido se da cuenta también de la apertura de los “codiciados títulos superiores a un mayor número de alumnos, cuya extracción social alcanza a las capas bajas de la sociedad”.Esto es, la dinámica de cambio estaba ya presente, pero su impacto era aún mucho más reducido de lo que lo será posteriormente. Los análisis de Torres Mora (1993) confluyen en apuntar la importancia del cambio, que habría tenido lugar, sobre todo, a partir de los años setenta de la pasada década10. 8 Concretamente, en este reciente informe se señala que la posibilidad de que una persona nacida en un entorno con progenitores de nivel educativo bajo sólo llegue a alcanzar este mismo nivel supone un 34,2% mientras que entre los progenitores con un nivel educativo alto, dicha posibilidad desciende a un 3,4%. 9 Apoyándose en una elaboración propia de los datos aportados por esta fuente, Soler (2013) añade que la mejora a lo largo del tiempo, por lo que hace al hecho de completar los estudios terciarios, ha favorecido especialmente a los egresados procedentes de niveles educativos bajos, tanto en España como en una mayoría de países europeos. Concretamente, en el caso de España esta mejora intergeneracional supone que el porcentaje de los titulados casi se triplica desde la generación de 54 a 64 años a la de 25 a 34 en 2009, pasando de un 11% a un 32%. (Soler 2013: 147). 10 Véase Barañano, Finkel y Rodríguez (2011: 90), en donde se recoge, entre otros, la apreciación de Torres Mora de que el porcentaje de hijos de obreros en la universidad hacia 1960 debía estar cerca del 5% . M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 46 Las páginas que siguen se aproximan al impacto de la procedencia socio-familiar en el acceso a las enseñanzas universitarias en nuestro país. Se trata, en consecuencia, de un análisis aplicado, que se apoya en los datos proporcionados por la cuarta edición de la encuesta Eurostudent11, continuando un trabajo previo sobre los mismos (Barañano, Finkel y Rodríguez, 2011)12. Siguiendo lo establecido en Eurostudent IV, la consideración del impacto socio-familiar se realiza teniendo en cuenta dos variables, el nivel educativo de los progenitores, de una parte, y su estatus ocupacional, de otra. En ambos casos, el análisis distingue la situación de las madres y de los padres respecto de cada una de estos dos variables por lo que hace a su impacto en el acceso de sus hijos a los estudios superiores o terciarios. El objetivo es conocer qué peso alcanza en el conjunto del alumnado universitario la representación de los estudiantes cuyos padres o madres tienen una ocupación o un nivel de estudios bajos. También se examina el porcentaje de los que proceden de los niveles más altos. Además, el examen de la movilidad social “simple” en este terreno se acompaña del de la “movilidad relativa”, que incluye la consideración de si existe una infrarrepresentación de quienes son hijos de progenitores con estudios bajos o una sobrerrepresentación de los que proceden de familias con alto capital educativo. A estos efectos, se considera el peso que representan sus padres o madres, según su nivel educativo u ocupacional, en el conjunto de los padres o madres “potenciales”13 y la distancia existente entre dicho porcentaje y el que arrojan sus hijos en el estudiantado universitario español en la misma fecha. Respecto de todas estas cuestiones se tiene en cuenta el desplazamiento producido en los últimos años, comparando los resultados para 2007 de Eurostudent III y los de Eurostudent IV para 2010. Concretamente, la conceptualización del nivel educativo y del estatus ocupacional, que se detalla en lo que sigue, se atiene a sendas clasificaciones internacionales empleadas por Eurostudent, ampliamente utilizadas en las investigaciones comparadas. Los datos obtenidos se contrastan igualmente con los resultados de otras investigaciones a las que se hace referencia a lo largo del texto, sobre todo 11 El trabajo de campo de la encuesta, realizada en 25 países en su cuarta oleada, se llevó a cabo en España desde el 26 de mayo al 21 de junio de 2010, y obtuvo 11.298 respuestas, incluyendo la cumplimentación completa del cuestionario en 5.844 casos. 12 Dicha publicación se realizó en el marco del proyecto realizado al efecto en 2011, dirigido por los profesores Ariño y Llopis. 13 De acuerdo con su operacionalización en Eurostudent IV, se definen, respectivamente, como el colectivo de los varones o de las mujeres que, por su edad, de 40 a 60 años, podría tener hijos universitarios. La determinación de sus contingentes se realiza aquí a partir de los datos que proporciona la Encuesta de Población Activa (EPA). Más en concreto, se tienen en cuenta los datos del segundo trimestre del 2010 para la comparación con Eurostudent IV y del segundo trimestre del 2007 para la comparación con Eurostudent III, puesto que son los años en los que se realizó el trabajo de campo de ambas encuestas. Se utiliza el segundo trimestre por ser el menos sujeto a variaciones estacionales y, por tanto, el más estable para comparaciones longitudinales M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 47 por lo que hace a la Encuesta de Condiciones de Vida y Participación de los Estudiantes en España (EcoVIPEU), realizada en 201114. El nivel educativo de los progenitores y la composición social del estudiantado universitario El análisis del nivel educativo de los progenitores recogido tanto el informe Eurostudent IV como la encuesta EcoVIPEU se apoya en la Clasificación Estándar Internacional de Educación (ISCED), cuyas categorías tienen una equivalencia directa con el Código Nacional de Educación (CNED), implantado en nuestro país en el año 2000. En el cuadro que sigue, extraído del análisis del tema realizado por Finkel, Barañano y Rodríguez (2011), se recoge la equivalencia de dichas clasificaciones: Tabla I: Equivalencia entre la International Standard Classification for Education (ISCED), el Código Nacional de Educación (CNED) y las categorías empleadas en EUROSTUDENT. EURO STUDENTIV ISCED CNED 2000 EDUCA CION NO SUPERI OR EDUCA CION BAJA ISCED 0, 1 Y 2 Z Analfabetos B Educación primaria C Formación e inserción laboral que no precisa título de primera etapa de secundaria D Primera etapa de educación secundaria E*Garantía social/Iniciación profesional E Formación e inserción laboral que precisa título de primera etapa de secundaria EDUC. MEDIA ISCED 3 F Segunda etapa de educación secundaria G Formación e inserción laboral que precisa título de segunda etapa de secundaria ISCED 4 H Enseñanzas técnico-profesionales de grado superior EDUCACION SUPERIOR ISCED 5B I Títulos propios (no homologados) de Universidades y formación e inserción laboral de formación profesional superior K Estudios oficiales de especialización profesional ISCED 5A J Enseñanza universitaria de primer y segundo ciclo ISCED 6 L Enseñanza universitaria de tercer ciclo (Doctorado) Fuente: Barañano, Finkel y Rodríguez,2010, pág. 103. 14 Dicha encuesta se llevó a cabo en el marco del proyecto EQUI-PAR (Equidad participativa, desigualdad y movilidad en la Universidad Española), financiado por el Programa de Estudios y Análisis del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, en su convocatoria de 2011. El trabajo de campo se llevó a cabo entre el 11 de abril y el 31 de mayo de 2011, y contó las respuestas de 45.173 estudiantes, como parte de la muestra bruta. Una vez depurada, se obtuvo una muestra final de 25.10 respuestas validadas, de los cuales se trabajó en el informe final con 17.512 estudiantes de primer y segundo ciclo o de grado que cursaban estudios presenciales (Ariño, Llopis y Soler, 2012:36). M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 48 La composición del estudiantado según el nivel educativo del padre Considerando separadamente los porcentajes que representan los padres o las madres de los estudiantes universitarios, según sus distintos niveles educativos, cabe constatar tanto el cambio producido como la persistencia de la sobrerrepresentación de los estudiante cuyos padres tienen estudios superiores o terciarios, de una parte, así como la infrarrepresentación de los que cuentan con padres con estudios bajos, de otra. En esta dirección, los datos de Eurostudent IV ponen de manifiesto, en primer lugar, que el alumnado cuyos padres tienen un nivel educativo superior o terciario supone un 40,3% del total, mientras que los que son hijos de padres con unnivel educativo bajo representan un 35,5%. Además, si se consideran los datos ofrecidos por Eurostudent III, referidos a 2007, se observa que dicha sobrerrepresentación ha permanecido prácticamente constante en el período considerado, ya que sólo se reduce cinco décimas de 2007 a 2010 (desciende de 40,8% en 2007 a 40,3% en 2010). En estos mismos años, sin embargo, parece haberse producido un descenso más relevante de la infrarrepresentación de los estudiantes cuyos padres tienen un nivel educativo más bajo (de 28,4% en 2007 a 35,5% en 2010). Los datos de la encuesta Ecovipeu, referidos a 2011, convergen en apuntar estas tendencias generales15. Las diferencias se agudizan cuando se tiene en cuenta el peso que alcanzan unos y otros padres dentro del conjunto de los que podríamos considerar “padres potenciales”, esto es, los varones de la población española de 40 a 60 años. Así, los hombres de esta franja de edad y de estudios más altos suponen en 2010 sólo el 18% del total de varones de este grupo etario, mientras que los de estudios bajos son un 53,4%. Hay que tener en cuenta, además, que el peso de los varones con nivel educativo superior sobre el total de la población masculina de 40 a 60 años asciende ligeramente de 2007 a 2010 –pasa de un 17,4% a un 18,0%-. También en este caso, la variación mayor, aun siendo también muy ligera, se produce entre los colectivos considerados con nivel educativo bajo, ya que los varones con este tipo de estudios, y de entre 40 a 60 años, descienden desde el 54,3% que representaban en 2007 al 53,4% de 2010. Los gráficos que se recogen a continuación, apoyados en la información ofrecida por Eurostudent IV y por Eurostudent III, nos permiten contrastar estos datos, poniendo en relación los resultados obtenidos en las citadas ediciones de esta encuesta con los datos de las personas con edades comprendidas entre los 40 y 60 años que han respondido a la Encuesta de Población Activa: 15 No obstante, destaca el hecho de que, según esta fuente, el porcentaje de hijos cuyos padres cuentan con educación superior -relativa a los niveles de la clasificación internacional antes citada-, se reduce a un 30,2%, esto es, más de diez puntos con respecto a la recogida en Eurostudent IV. Esta circunstancia se observa también cuando se considera el peso de los estudiantes cuyas madres tienen este mismo nivel educativo. Véase Soler Julve, I. (2012), pág. 41. M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 49 Gráfico 1. Nivel educativo más alto alcanzado por el padre Fuente: Encuesta de Población Activa, IIT 2007 y IIT 2010, Eurostudent III (2007) y Eurostudent IV (2010). En el gráfico anterior se detecta una clara sobrerrepresentación de los estudiantes cuyos padres cuentan con educación superior, en comparación con el peso de los varones de ese nivel educativo en el total de la población masculina de 40 a 60. Esta sobrerrepresentación se constata tanto en 2010 como en 2007, años en los que la misma alcanza una cifra prácticamente similar. En el caso de los estudios bajos (hasta el primer ciclo de la educación secundaria), el porcentaje de hijos universitarios cuyos padres tienen este nivel educativo resulta claramente inferior al que arrojan los varones del mismo nivel de estudios sobre el conjunto de la población masculina de 40 a 60 años.Ahora bien, como ya se ha señalado, si se comparan los datos del Eurostudent III y IV, destaca el aumento en un 7% de este colectivo (de un 28,4% a un 35,5%). El cálculo de las ratios correspondientes a los porcentajes derivados de EUROSTUDENT y de la EPA que se presenta en la Tabla II confirma este análisis de los datos: Tabla II: Ratios calculados sobre porcentajes de estudiantes con padres de distintos niveles educativos en Eurostudent III y IV sobre la población en general. RATIO EUROSTUDENT IV EUROSTUDENT III Estudiantes conpadres de educación alta dividido por padres potenciales en la población en general con educación alta 2,24 2,34 Estudiantes con padres de educación baja dividido por padres potenciales en la población en general con educación baja 0,69 0,52 M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 49 Gráfico 1. Nivel educativo más alto alcanzado por el padre Fuente: Encuesta de Población Activa, IIT 2007 y IIT 2010, Eurostudent III (2007) y Eurostudent IV (2010). En el gráfico anterior se detecta una clara sobrerrepresentación de los estudiantes cuyos padres cuentan con educación superior, en comparación con el peso de los varones de ese nivel educativo en el total de la población masculina de 40 a 60. Esta sobrerrepresentación se constata tanto en 2010 como en 2007, años en los que la misma alcanza una cifra prácticamente similar. En el caso de los estudios bajos (hasta el primer ciclo de la educación secundaria), el porcentaje de hijos universitarios cuyos padres tienen este nivel educativo resulta claramente inferior al que arrojan los varones del mismo nivel de estudios sobre el conjunto de la población masculina de 40 a 60 años.Ahora bien, como ya se ha señalado, si se comparan los datos del Eurostudent III y IV, destaca el aumento en un 7% de este colectivo (de un 28,4% a un 35,5%). El cálculo de las ratios correspondientes a los porcentajes derivados de EUROSTUDENT y de la EPA que se presenta en la Tabla II confirma este análisis de los datos: Tabla II: Ratios calculados sobre porcentajes de estudiantes con padres de distintos niveles educativos en Eurostudent III y IV sobre la población en general. RATIO EUROSTUDENT IV EUROSTUDENT III Estudiantes conpadres de educación alta dividido por padres potenciales en la población en general con educación alta 2,24 2,34 Estudiantes con padres de educación baja dividido por padres potenciales en la población en general con educación baja 0,69 0,52 M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 49 Gráfico 1. Nivel educativo más alto alcanzado por el padre Fuente: Encuesta de Población Activa, IIT 2007 y IIT 2010, Eurostudent III (2007) y Eurostudent IV (2010). En el gráfico anterior se detecta una clara sobrerrepresentación de los estudiantes cuyos padres cuentan con educación superior, en comparación con el peso de los varones de ese nivel educativo en el total de la población masculina de 40 a 60. Esta sobrerrepresentación se constata tanto en 2010 como en 2007, años en los que la misma alcanza una cifra prácticamente similar. En el caso de los estudios bajos (hasta el primer ciclo de la educación secundaria), el porcentaje de hijos universitarios cuyos padres tienen este nivel educativo resulta claramente inferior al que arrojan los varones del mismo nivel de estudios sobre el conjunto de la población masculina de 40 a 60 años.Ahora bien, como ya se ha señalado, si se comparan los datos del Eurostudent III y IV, destaca el aumento en un 7% de este colectivo (de un 28,4% a un 35,5%). El cálculo de las ratios correspondientes a los porcentajes derivados de EUROSTUDENT y de la EPA que se presenta en la Tabla II confirma este análisis de los datos: Tabla II: Ratios calculados sobre porcentajes de estudiantes con padres de distintos niveles educativos en Eurostudent III y IV sobre la población en general. RATIO EUROSTUDENT IV EUROSTUDENT III Estudiantes conpadres de educación alta dividido por padres potenciales en la población en general con educación alta 2,24 2,34 Estudiantes con padres de educación baja dividido por padres potenciales en la población en general con educación baja 0,69 0,52 M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 50 Estas cifras ratifican que nuestro sistema universitario sobrerrepresenta en 2010 a quienes proceden de padres con educación superior e infrarrepresenta a los estudiantes provenientes de los niveles educativos más bajos. Ello se deduce del hecho de que la ratio para niveles educativos altos es muy superior a 1, siendo el valor 1 el correspondiente a un sistema universitario en el que la composición del alumnado reflejaría perfectamente la composición de la sociedad respecto de la variable considerada. De estos mismos datos se deriva que la sobrerrepresentación citada ha disminuido ligeramente respecto de 2007, y que también lo ha hecho la infrarrepresentación de los estudiantes con padres de niveles educativos más bajos, lo que pone de manifiesto la doble cara de continuidad y cambio que ha caracterizado a este proceso. Nivel educativo de las madres y composición social del alumnado La comparación de los datos ofrecidos por la encuesta Eurostudent IV en relación con los niveles educativos de las madres y de los padres de nuestros estudiantes universitarios muestra que las primeras presentan, en un porcentaje mayor, estudios bajos –suponen un 39,3% del total de las madres de los universitarios, esto es, 3,8 puntos más que en el caso de los padres de este nivel de estudios-. En la misma dirección, y según esta misma fuente, el porcentaje que alcanzan las que tienen estudios superiores o terciarios, equivalente a un 35,4%, es menor en 4,9 puntos al de los padres con estos estudios16.El contraste de los porcentajes relativos a estos grupos con los que les corresponden en el universo de las “madres potenciales”, esto es, de las mujeres de 40 a 60 años, en uno u otro de los niveles educativos citados, ayuda a precisar esta situación. Considerando este contraste, se constata que la distancia de 14,3 puntos porcentuales existente entre el peso que alcanzan los estudiantes cuyas madres tienen estudios bajos y el que suponen sus madres en el colectivo de madres “potenciales” es inferior en 3,6 puntos al que separa al peso de los estudiantes cuyos padres tienen este mismo nivel de estudios y el porcentaje de estos últimos entre los padres “potenciales” en 2010. Esto es, la infrarrepresentación del alumnado con madres que tienen bajo bagaje educativo existe, pero es inferior a la que se observa cuando la comparación se refiere al nivel educativo de los padres. Tanto Eurostudent como EcoVIPEU coinciden en destacar la existencia de una infrarrepresentación de los estudiantes con madres de estudios bajos, así como una sobrerrepresentación de quienes tienen madres con estudios altos. La infrarrepresentación del estudiantado con madres de estudios bajos resulta mayor según los datos de EcoVIPEU, ya que la distancia de su porcentaje dentro del total respecto del que alcanzan las mujeres de este nivel educativo en el conjunto de las mujeres de 40 a 60 años es más elevada según esta última fuente. 16 Los datos de EcoVIPEU, referidos a 2011 no coinciden con los de Eurostudent IV, ya que, según esta última fuente, la participación de las madres con estudios bajos en el conjunto de los universitarios se sitúa en el 35,5%, es decir, 3,8 puntos por debajo, mientras que la correspondiente a las que tienen estudios superiores o terciarios se reduce al 28,4%, lo que supone 7 puntos menos respecto del peso que atribuye Eurostudent IV a este colectivo. M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 51 Por otro lado, Eurostudent IV atribuye un peso mayor a la sobrerrepresentación del estudiantado con madres de estudios superiores o terciarios, en la línea con lo antes expuesto. Hay que señalar, además, que, si contrastamos los datos de las ediciones III y IV de la encuesta Eurostudent, para 2007 y 2010, respectivamente, se observa un aumento no desdeñable -5,4 puntos- de la participación de las mujeres con estudios terciarios entre las madres de los estudiantes universitarios, junto con una disminución paralela de su infrarrepresentación en relación con su peso en el colectivo de las “madres potenciales”. Esto es, la movilidad simple constatada en este período en relación con la variable aquí considerada se ha acompañado de una movilidad relativa en la misma dirección. El porcentaje de estudiantes con madres de estudios más altos ha aumentado también 2 puntos, según estas fuentes, de 2007 a 2010, reforzando la sobrerrepresentación “simple” de este colectivo. No se ha producido, sin embargo, una movilidad relativa en este grupo en esta misma dirección debido al incremento de 2 puntos registrado también por el porcentaje de mujeres de estudios superiores o terciarios en dicho grupo de edad.El Gráfico 2 recoge los datos citados: Gráfico 2.Nivel educativo más alto alcanzado por la madre Fuente: Encuesta de Población Activa, IIT 2007 y IIT 2010, Eurostudent III (2007) y Eurostudent IV (2010). Las ratios calculadas para las mujeres (Tabla III) ratifican cómo la discrepancia entre el porcentaje de las madres de los estudiantes de Eurostudent de un determinado nivel educativo y las mujeres de ese mismo nivel de educación sobre el total de la población femenina de 40 a 60 años no es tan grande como en el caso de los padres. Aquellas que cuentan con estudios superiores e hijos en la universidad están sobrerrepresentadas, pero en mucho menor medida que en el caso de los padres. De la misma forma, las que cuentan con niveles educativos bajos están M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 51 Por otro lado, Eurostudent IV atribuye un peso mayor a la sobrerrepresentación del estudiantado con madres de estudios superiores o terciarios, en la línea con lo antes expuesto. Hay que señalar, además, que, si contrastamos los datos de las ediciones III y IV de la encuesta Eurostudent, para 2007 y 2010, respectivamente, se observa un aumento no desdeñable -5,4 puntos- de la participación de las mujeres con estudios terciarios entre las madres de los estudiantes universitarios, junto con una disminución paralela de su infrarrepresentación en relación con su peso en el colectivo de las “madres potenciales”. Esto es, la movilidad simple constatada en este período en relación con la variable aquí considerada se ha acompañado de una movilidad relativa en la misma dirección. El porcentaje de estudiantes con madres de estudios más altos ha aumentado también 2 puntos, según estas fuentes, de 2007 a 2010, reforzando la sobrerrepresentación “simple” de este colectivo. No se ha producido, sin embargo, una movilidad relativa en este grupo en esta misma dirección debido al incremento de 2 puntos registrado también por el porcentaje de mujeres de estudios superiores o terciarios en dicho grupo de edad.El Gráfico 2 recoge los datos citados: Gráfico 2.Nivel educativo más alto alcanzado por la madre Fuente: Encuesta de Población Activa, IIT 2007 y IIT 2010, Eurostudent III (2007) y Eurostudent IV (2010). Las ratios calculadas para las mujeres (Tabla III) ratifican cómo la discrepancia entre el porcentaje de las madres de los estudiantes de Eurostudent de un determinado nivel educativo y las mujeres de ese mismo nivel de educación sobre el total de la población femenina de 40 a 60 años no es tan grande como en el caso de los padres. Aquellas que cuentan con estudios superiores e hijos en la universidad están sobrerrepresentadas, pero en mucho menor medida que en el caso de los padres. De la misma forma, las que cuentan con niveles educativos bajos están M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 51 Por otro lado, Eurostudent IV atribuye un peso mayor a la sobrerrepresentación del estudiantado con madres de estudios superiores o terciarios, en la línea con lo antes expuesto. Hay que señalar, además, que, si contrastamos los datos de las ediciones III y IV de la encuesta Eurostudent, para 2007 y 2010, respectivamente, se observa un aumento no desdeñable -5,4 puntos- de la participación de las mujeres con estudios terciarios entre las madres de los estudiantes universitarios, junto con una disminución paralela de su infrarrepresentación en relación con su peso en el colectivo de las “madres potenciales”. Esto es, la movilidad simple constatada en este período en relación con la variable aquí considerada se ha acompañado de una movilidad relativa en la misma dirección. El porcentaje de estudiantes con madres de estudios más altos ha aumentado también 2 puntos, según estas fuentes, de 2007 a 2010, reforzando la sobrerrepresentación “simple” de este colectivo. No se ha producido, sin embargo, una movilidad relativa en este grupo en esta misma dirección debido al incremento de 2 puntos registrado también por el porcentaje de mujeres de estudios superiores o terciarios en dicho grupo de edad.El Gráfico 2 recoge los datos citados: Gráfico 2.Nivel educativo más alto alcanzado por la madre Fuente: Encuesta de Población Activa, IIT 2007 y IIT 2010, Eurostudent III (2007) y Eurostudent IV (2010). Las ratios calculadas para las mujeres (Tabla III) ratifican cómo la discrepancia entre el porcentaje de las madres de los estudiantes de Eurostudent de un determinado nivel educativo y las mujeres de ese mismo nivel de educación sobre el total de la población femenina de 40 a 60 años no es tan grande como en el caso de los padres. Aquellas que cuentan con estudios superiores e hijos en la universidad están sobrerrepresentadas, pero en mucho menor medida que en el caso de los padres. De la misma forma, las que cuentan con niveles educativos bajos están M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 52 infrarrepresentadas entre los universitarios, pero en un grado ligeramente menor con respecto al caso de los padres. Tabla III: Ratios calculados sobre porcentajes de estudiantes con madres de distintos niveles educativos en Eurostudent III y IV sobre la población en general. RATIO EUROSTUDENT IV EUROSTUDENT III Estudiantes con madres de educación alta dividido por madres potenciales en la población en general con educación alta 1,83 1,93 Estudiantes con madres de educación baja dividido por madres potenciales en la población en general con educación baja 0,73 0,59 La ocupación de los progenitores y la composición del estudiantado universitario Los datos ofrecidos por Eurostudent IV respecto de la ocupación de los progenitores convergen con los resultados obtenidos en relación con su nivel educativo. Así, se observa la infrarrepresentación del estudiantado que proviene de familias con un estatus ocupacional bajo, identificado aquí con las categorías correspondientes al trabajo manual. También se pone de manifiesto la sobrerrepresentación de los de estatus más elevado. Otros muchos informes e investigaciones, como la encuesta EcoVIPEU, o las ediciones anteriores de Eurostudent, coinciden en apuntar esta circunstancia. Ocupación del padre Los estudiantes universitarios cuyos padres tienen ocupaciones blue collar o de cuello azul17 suponen un 26,9%del total, según los datos de Eurostudent IV (cifra que asciende a un 28,1% según los datos de EcoVIPEU). Esto es, apenas un poco más de uno cada cuatro universitarios. Su porcentaje es notablemente inferior al que arrojan los que hemos llamado “padres potenciales”, cuya cifra asciende en 2010, según la EPA, a un 47,8%. Pese a la movilidad social simple asociada al hecho de la participación alcanzada por los hijos de quienes tienen este 17 Por lo que hace a la clasificación de la ocupación, se considera trabajadores blue collar o de cuello azul (referidos en los gráficos que siguen como “trabajadores manuales”), a los ocupados que se citan a continuación, de acuerdo con las categorías de la Clasificación Internacional Estándar de Ocupaciones (International Standard Classification of Occupations, ISCO-88), que en España se corresponden a las categorías del Código Nacional de Ocupaciones (CNO 1994), a saber las siguientes: 6.-Trabajadores cualificados en actividades agrícolas y pesca; 7.-Artesanos y trabajadores cualificados en la industria; 8.-Operadores de instalaciones y maquinaria y montadores y; 9.-Trabajadores no cualificados/ asistentes domésticos y relacionados. M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 53 estatus ocupacional, se constata, al mismo tiempo, la persistencia de una importante infrarrepresentación de los mismos. Hay que añadir, no obstante, que la comparación de los datos de Eurostudent III y IV señala un reforzamiento en este terreno tanto de la movilidad simple como de la relativa entre 2007 y 2010, derivado del aumento de 6,7 puntos en dichos años del peso de los estudiantes con padres con trabajos “de cuello azul”, de un lado, y del descenso en este período de los varones de 40 a 60 años con este estatus ocupacional en el conjunto de la población masculina ocupada de esta edad (50,8% en 2007 y 47,8% en 2010), de otro. El Gráfico siguiente recoge estos datos: Gráfico 3. Ocupación del padre Fuente: Encuesta de Población Activa, IIT 2007 y IIT 2010, Eurostudent III (2007) y Eurostudent IV (2010). En el lado opuesto, la sobrerrepresentación más elevada corresponde a los estudiantes cuyos padres son profesionales, cuyo porcentaje asciende a un 25,2%, mientras que la participación de los varones de este nivel ocupacional entre los “padres potenciales” se limita a un 11,9%. Además, su participación en el colectivo de padres ha aumentado siete puntos en tres años. Ocupación de la madre La participación en el alumnado universitario de los estudiantes cuyas madres desempeñan una ocupación de “cuello azul” es superior a la de los que tienen padres con este tipo de ocupación. Las primeras representan un 17% del total, casi diez puntos por debajo del porcentaje correspondiente a los padres de este mismo tipo de nivel ocupacional. Su reducido peso contrasta con el el 79% de las mismas cuya ocupación es de nivel medio-alto (el 14% son M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 54 directivas, el 27%, profesionales, el 5%, profesionales de apoyo, el 16%, empleadas de oficina, y el 22%, trabajadoras de servicios y comercio). Frente a los padres, las madres están más representadas entre los empleados de oficina, de servicios y de comercio, mientras que la proporción es igual en el caso de los directivos y ligeramente superior en el de los profesionales. La evolución de Eurostudent III a Eurostudent IV pone de manifiesto, además, el aumento de la participación de las madres que están ocupadas como profesionales, directivas, empleadas de oficina y trabajadoras de los servicios, de un lado, y la disminución de la correspondiente a las trabajadoras manuales y, sobre todo, a las técnicas y profesionales de apoyo, de otro. Teniendo en cuenta la relación de estos porcentajes con el de las mujeres de los distintos niveles ocupacionales en el conjunto de la población de 40 a 60 años, se observa una importante infrarrepresentación de los estudiantes con madres trabajadoras manuales (suponen un 11% menos que en el colectivo de las madres potenciales). Esta situación es, no obstante, muy inferior a la que señaló ya respecto del caso de las ocupaciones de los padres (20.9% puntos), lo que coincide con el hecho de la menor participación de las mujeres de estas edades en el ámbito del trabajo manual y su mayor participación en el sector terciario. En la misma dirección, se observa una notable sobrerrepresentación de los estudiantes cuyas madres desempeñan ocupaciones profesionales, que se sitúan 9,2 puntos porcentuales por encima del peso de las madres potenciales con esta categoría laboral (17,6%). La sobrerrepresentación se produce también en el caso de las madres directivas y, en menor medida, en el de las empleadas de oficina. Gráfico 4.- Ocupación de la madre Fuente: Encuesta de Población Activa, IIT 2007 y IIT 2010, Eurostudent III (2007) y Eurostudent IV (2010). M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 54 directivas, el 27%, profesionales, el 5%, profesionales de apoyo, el 16%, empleadas de oficina, y el 22%, trabajadoras de servicios y comercio). Frente a los padres, las madres están más representadas entre los empleados de oficina, de servicios y de comercio, mientras que la proporción es igual en el caso de los directivos y ligeramente superior en el de los profesionales. La evolución de Eurostudent III a Eurostudent IV pone de manifiesto, además, el aumento de la participación de las madres que están ocupadas como profesionales, directivas, empleadas de oficina y trabajadoras de los servicios, de un lado, y la disminución de la correspondiente a las trabajadoras manuales y, sobre todo, a las técnicas y profesionales de apoyo, de otro. Teniendo en cuenta la relación de estos porcentajes con el de las mujeres de los distintos niveles ocupacionales en el conjunto de la población de 40 a 60 años, se observa una importante infrarrepresentación de los estudiantes con madres trabajadoras manuales (suponen un 11% menos que en el colectivo de las madres potenciales). Esta situación es, no obstante, muy inferior a la que señaló ya respecto del caso de las ocupaciones de los padres (20.9% puntos), lo que coincide con el hecho de la menor participación de las mujeres de estas edades en el ámbito del trabajo manual y su mayor participación en el sector terciario. En la misma dirección, se observa una notable sobrerrepresentación de los estudiantes cuyas madres desempeñan ocupaciones profesionales, que se sitúan 9,2 puntos porcentuales por encima del peso de las madres potenciales con esta categoría laboral (17,6%). La sobrerrepresentación se produce también en el caso de las madres directivas y, en menor medida, en el de las empleadas de oficina. Gráfico 4.- Ocupación de la madre Fuente: Encuesta de Población Activa, IIT 2007 y IIT 2010, Eurostudent III (2007) y Eurostudent IV (2010). M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 54 directivas, el 27%, profesionales, el 5%, profesionales de apoyo, el 16%, empleadas de oficina, y el 22%, trabajadoras de servicios y comercio). Frente a los padres, las madres están más representadas entre los empleados de oficina, de servicios y de comercio, mientras que la proporción es igual en el caso de los directivos y ligeramente superior en el de los profesionales. La evolución de Eurostudent III a Eurostudent IV pone de manifiesto, además, el aumento de la participación de las madres que están ocupadas como profesionales, directivas, empleadas de oficina y trabajadoras de los servicios, de un lado, y la disminución de la correspondiente a las trabajadoras manuales y, sobre todo, a las técnicas y profesionales de apoyo, de otro. Teniendo en cuenta la relación de estos porcentajes con el de las mujeres de los distintos niveles ocupacionales en el conjunto de la población de 40 a 60 años, se observa una importante infrarrepresentación de los estudiantes con madres trabajadoras manuales (suponen un 11% menos que en el colectivo de las madres potenciales). Esta situación es, no obstante, muy inferior a la que señaló ya respecto del caso de las ocupaciones de los padres (20.9% puntos), lo que coincide con el hecho de la menor participación de las mujeres de estas edades en el ámbito del trabajo manual y su mayor participación en el sector terciario. En la misma dirección, se observa una notable sobrerrepresentación de los estudiantes cuyas madres desempeñan ocupaciones profesionales, que se sitúan 9,2 puntos porcentuales por encima del peso de las madres potenciales con esta categoría laboral (17,6%). La sobrerrepresentación se produce también en el caso de las madres directivas y, en menor medida, en el de las empleadas de oficina. Gráfico 4.- Ocupación de la madre Fuente: Encuesta de Población Activa, IIT 2007 y IIT 2010, Eurostudent III (2007) y Eurostudent IV (2010). M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 55 Considerando los datos de Eurostudent III y IV, se observa en 2010 un descenso del porcentaje de los universitarios cuyas madres desempeñan un trabajo manual. No obstante, el porcentaje de infrarrepresentación relativa, conforme a la ratio que se recoge en el cuadro que sigue, prácticamente no ha variado en estos años, ya que el colectivo de mujeres ocupadas de entre 40 y 60 años ha registrado en este tiempo, asimismo, una disminución semejante por lo que respecta a las que realizan este tipo de trabajo. En el análisis de las ratios de la tabla siguiente se puede constatar que los estudiantes cuyos padres y madres son trabajadores manuales están infrarrepresentados en la universidad española. No obstante, según los datos de Eurostudent, la distancia entre el peso que alcanzan éstos en el conjunto del estudiantado universitario y el que tienen sus progenitores entre los progenitores potenciales ha disminuido de 2007 a 2010 20. La infrarrepresentación se produce más en el caso de los padres que en las madres: Tabla IV: Ratios calculados sobre porcentajes de estudiantes con padres y madres trabajadores manuales en Eurostudent III y IV sobre la población en general. RATIO EUROSTUDENT IV EUROSTUDENT III Estudiantes con padres trabajadores manuales dividido por padres potenciales en la población en general con este tipo de ocupación 0,56 0,40 Estudiantes con madres trabajadoras manuales dividido por madres potenciales en la población en general con este tipo de ocupación 0,61 0,64 Apuntes finales La cuestión del impacto de las ventajas y desventajas asociadas a la transmisión intergeneracional en el acceso a los estudios superiores o terciarios, y, más concretamente, la relación de las oportunidades de acceso a este escalón del sistema universitario con el bagaje educativo u ocupacional de los progenitores, o bien según el nivel de ingresos o la propia composición interna de la familia, ha sido objeto de una atención central, tanto en la sociología de la educación como en los debates sociales y políticos sobre esta materia. El extraordinario aumento en el número de estudiantes producido en las últimas décadas en la sociedad española ha reforzado el interés por esta cuestión, así por conocer si se habría producido una democratización paralela de este nivel educativo, y cuáles serían sus características centrales. La heterogeneidad creciente de su alumnado, incluyendo el vuelco producido en cuanto a la participación de las mujeres, o la importante presencia de estudiantes de edades “atípicas”, habrían coadyuvado en esta misma dirección. M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 56 El examen llevado a cabo en este trabajo se ha centrado en el análisis de la participación en el conjunto del alumnado universitario de los estudiantes procedentes de familias con estudios y ocupaciones de nivel bajo, de una parte, y de nivel alto, de otra. El análisis de la movilidad simple en este terreno se ha acompañado así de la consideración de la movilidad relativa. A este respecto, se ha tenido en cuenta la distancia entre el peso alcanzado por los hijos de padres o madres con estudios o estatus ocupaciones bajos, de una parte, y el porcentaje que representan dichos padres o madres en el conjunto de los “padres o madres potenciales” esto es, en la cohorte de varones o de mujeres de entre 40 y 60 años, de otra. La pregunta central que ha guiado este análisis es si existe una infrarrepresentación de los estudiantes procedentes de familias con capital educativo u ocupacional bajo, y qué volumen supone, en primer lugar, y si se produce una sobrerrepresentación de los hijos de padres o madres de niveles educativos u ocupacionales alto, en segundo. Asimismo, se ha perseguido conocer si cabe constatar una movilidad simple o relativa en relación con estas variables y cuál habría sido su evolución en años recientes. El examen de los datos proporcionados por la encuesta Eurostudent IV, así como su contraste con los de Eurostudent III, junto con la consideración de los ofrecidos Eurostat/Eurostudent (2009), por EcoVIPEU o la OCDE, o décadas atrás, por fuentes como el FOESSA 1975, han puesto de manifiesto la doble cara de continuidad y cambio de la composición de nuestro alumnado universitario de acuerdo con el bagaje educativo o el estatus ocupacional de sus progenitores. Así, por lo que hace al nivel educativo, se ha constatado tanto la sobrerrepresentación del estudiantado procedente de padres con nivel educativo alto como la infrarrepresentación de quienes proceden de padres con nivel bajo. Ahora bien, esta última no sólo es menor que la sobrerrepresentación del alumnado cuyos padres tienen un capital educativo elevado, sino que ha disminuido más desde 2007, poniendo de manifiesto la movilidad relativa producida. La consideración del nivel educativo de las madres evidencia tendencias relativamente convergentes. También en este caso, la cifra que arroja la infrarrepresentación de los estudiantes con madres de niveles educativos bajos con respecto al peso de dichas madres en el colectivo de las “madres potenciales” arroja en 2010 una cifra inferior al de la sobrerrepresentación de los procedentes de madres de estudios superiores o terciarios. Además, esta infrarrepresentación se ha reducido de manera mucho más significativa de 2007 a 2010. En definitiva, la infrarrepresentación y la sobrerrepresentación resultan menores que cuando se considera el nivel educativo de los padres. La consideración del estatus ocupacional de los padres y de las madres confluye en poner de manifiesto la persistencia de la infrarrepresentación en el estudiantado universitario de quienes proceden de familias con estatus ocupacional de “cuello azul” y la sobrerrepresentación de quienes tienen progenitores de estatus alto. Mientras los primeros suponen un poco más de uno de cada cuatro alumnos, sus padres superan con creces este porcentaje de sus hijos. Se une a ello la sobrerrepresentación de los hijos de estatus más elevado, sobre todo de los hijos de profesionales, cuyo peso en el conjunto del alumnado universitario supera en 13,3 puntos al que arrojan sus padres en el colectivo de los que aquí se han considerado los “padres potenciales”. Además, la distancia entre el peso que alcanzan los hijos de unos padres y otros en el total del alumnado y el que ellos representan el conjunto de padres potenciales es muy superior en el caso M. Barañano Cid y L. Finkel: Transmision intergeneracional y composición social... [RASE vol. 7, núm. 1: 42-60] rase | Revista de la Asociación de Sociología de la Educación | www.ase.es/rase | vol. 7, núm. 1, p. 57 de los que proceden de padres con estatus bajo, o trabajadores manuales. Ahora bien, la infrarrepresentación de estos últimos alumnos se ha reducido en casi 10 puntos de 2007 a 2010, como consecuencia del aumento de casi siete puntos de su participación en el total del alumnado, de una parte, y de la reducción de la de sus padres en el conjunto de la población masculina ocupada de entre 40 y 60 años, de otra. Las tendencias observadas presentan convergencias y divergencias cuando se examinan los datos según el tipo de ocupación de las madres. También en este caso se constata la infrarrepresentación de los estudiantes cuyas madres son trabajadoras manuales, así como la sobrerrepresentación de quienes tienen madres con ocupaciones más elevadas, como las profesionales, entre otras. Dicha infrarrepresentación relativa es, no obstante, inferior en diez puntos a la que tienen los estudiantes con padres de este mismo tipo de ocupación y apenas se ha alterado de 2007 a 2010. Referencias bibliográficas Ariño, A. y Llopis, E. (2011):¿Universidad sin clases? Condiciones de vida de los estudiantes universitarios en España (Eurostudent IV)(Madrid, Ministerio de Educación). A. Ariño, E. Llopis e I. Soler (dirs.) (2012): Desigualdad, diversidad y Universidad: condiciones de vida y de participación de los estudiantes universitarios en España (EcoVipeu 2012). Campus Vivendi (Observatorio de la Vida y Participación de los Estudiantes y Ministerio de Educación). Documento electrónico disponible en: https://www.academia.edu/3638423/Desigualdad_diversidad_y_Universidad Barañano, M.; Finkel, L. y Rodríguez, E. (2011): “Procedencia socio-familiar”, capítulo 5 en: A. Ariño y E. Llopis (dirs.) ¿Universidad sin clases? 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