Facultad de Ciencias Geológicas Universidad Complutense de Madrid MÁSTER UNIVERSITARIO EN GEOLOGÍA AMBIENTAL Curso 2021-2022 Análisis geológico y sismotectónico de las desestabilizaciones de ladera en las Peñas de Béjar (Lorca) relacionadas con la Falla de Alhama de Murcia Geological and seismotectonic analysis of slope destabilization in the Peñas de Béjar (Lorca) related to the Alhama de Murcia Fault NURIA COMAS LÓPEZ TUTOR/ES DEL TRABAJO: JOSÉ ANTONIO ÁLVAREZ GÓMEZ Facultad de Ciencias Geológicas Universidad Complutense de Madrid MÁSTER UNIVERSITARIO EN GEOLOGÍA AMBIENTAL Curso 2021-2022 Análisis geológico y sismotectónico de las desestabilizaciones de ladera en las Peñas de Béjar (Lorca) relacionadas con la Falla de Alhama de Murcia Geological and seismotectonic analysis of slope destabilization in the Peñas de Béjar (Lorca) related to the Alhama de Murcia Fault NURIA COMAS LÓPEZ TUTOR/ES DEL TRABAJO: JOSÉ ANTONIO ÁLVAREZ GÓMEZ Fdo.: Firmado por ALVAREZ GOMEZ JOSE ANTONIO - DNI 46834021H el día 17/01/2022 con un certificado emitido por AC Sector Público Facultad de Ciencias Geológicas Universidad Complutense de Madrid DECLARACIÓN DE NO PLAGIO Dña. Nuria Comas López con NIF 50367611-A, estudiante de Máster en Geología Ambiental en la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid en el curso 2021 -2022, como autor/a del trabajo de fin de máster titulado “Análisis geológico y sismotectónico de las desestabilizaciones de ladera en las Peñas de Béjar (Lorca) relacionadas con la Falla de Alhama de Murcia” y presentado para la obtención del título correspondiente, cuyo/s tutor/es es/son: José Antonio Álvarez Gómez DECLARO QUE: El trabajo de fin de máster que presento está elaborado por mí y es original. No copio, ni utilizo ideas, formulaciones, citas integrales e ilustraciones de cualquier obra, artículo, memoria, o documento (en versión impresa o electrónica), sin mencionar de forma clara y estricta su origen, tanto en el cuerpo del texto como en la bibliografía. Así mismo declaro que los datos son veraces y que no he hecho uso de información no autorizada de cualquier fuente escrita de otra persona o de cualquier otra fuente. De igual manera, soy plenamente consciente de que el hecho de no respetar estos extremos es objeto de sanciones universitarias y/o de otro orden. En Madrid, a 16 de enero de 2022. Fdo.: Firmado por 50367611A NURIA COMAS el día 17/01/2022 con un certificado emitido por AC CAMERFIRMA FOR NATURAL PERSONS - 2016 I AGRADECIMIENTOS La campaña de recogida de datos en campo ha sido financiada gracias al proyecto de investigación "QuakeStep - CGL2017-83931-C3-1-P". Quisiera mostrar mi sincera gratitud a todo aquel que durante este proceso me ha acompañado. En especial a mi tutor, José Antonio Álvarez Gómez, por contagiarme su pasión por la investigación y por motivarme tras cada pequeño paso, gracias a su dedicación, paciencia y apoyo. A José Jesús Martínez Díaz, por haber propuesto la rambla de Béjar para el presente Trabajo de Fin de Máster. A mi hermana y amigos por el apoyo incondicional. Especial dedicación a mi madre, que ha disfrutado y sufrido este trabajo conmigo, me ha animado a lo largo de mi vida académica a no rendirme y ha celebrado cada una de mis alegrías como si fueran suyas, qué más puedo decir, madre solo hay una. Por último, a mi padre que vive en mis recuerdos. II ÍNDICE DE CONTENIDOS 1. INTRODUCCIÓN ..................................................................................................................... 1. 2. JUSTIFICACIÓN ...................................................................................................................... 3. 3. METODOLOGÍA .................................................................................................................... 10. 3.1. Fase 1. Comparativas ortofotos (1945 – actualidad) ............................................... 10. 3.2. Fase 2. Toma de imágenes (dron) en campo. .......................................................... 10. 3.3. Fase 3. Procesado de imágenes con software Agisoft Metashape. ...................... 11. 3.4. Fase 4. Obtención de variables. .................................................................................. 12. 4. RESULTADOS ....................................................................................................................... 16. 4.1. Comparativas ortofotos ................................................................................................. 16. 4.2. Ortomosaico y modelo 3d ............................................................................................ 17. 4.3. Variables individuales ................................................................................................... 18. 4.4. Comparativa entre variables. ....................................................................................... 20. 5. DISCUSIONES ...................................................................................................................... 27. 5.1. Aspectos metodológicos ............................................................................................... 27. 5.2. Variables ......................................................................................................................... 31. 5.3. Correlación de las series identificadas con la sismicidad histórica e instrumental de la Falla de Alhama de Murcia ................................................................................. 36. 6. CONCLUSIONES .................................................................................................................. 39. 7. BIBLIOGRAFÍA ...................................................................................................................... 41. III RESUMEN Los desprendimientos son fenómenos naturales de alta peligrosidad cuya ocurrencia puede estar ligada a sacudidas sísmicas, por lo que su análisis puede contribuir a la estimación del tamaño y localización de los terremotos que los producen, así como al conocimiento de la falla responsable de los sismos. La rambla de Béjar se sitúa al SW de Lorca (región de Murcia) en Sierra de las Estancias a aproximadamente un 1 km del segmento Goñar – Lorca de la Falla de Alhama de Murcia. En ella se encuentran innumerables bloques caídos esparcidos por las laderas y cauce de la rambla, que suponen un volumen de 80.000 m3 de roca movilizada. Es conocida la existencia de numerosos desprendimientos provocados por terremotos a lo largo de la Falla de Alhama de Murcia, específicamente en estudios de ramblas cercanas se han señalado los terremotos de 1674 y de 2011 como desencadenantes de sus desprendimientos. En este sentido, cabe esperar que los desprendimientos de la rambla de Béjar también sean efectos secundarios de terremotos antiguos. El objetivo principal de este trabajo es la identificación y caracterización de estos desprendimientos, que pueden aportan información sobre la intensidad, edad y tipo de desencadenante que los produjo, para así poder confirmar su origen sísmico. La metodología se ha basado en la comparativa de imágenes aéreas con el fin de detectar cambios o apariciones de bloques en la rambla entre el 1945 y la actualidad (las ortofotos disponibles); y en la obtención de un ortomosaico de máxima resolución (4,15 cm por píxel) y calidad, mediante el empleo de un dron y un software fotogramétrico para realizar una caracterización detallada y completa de los bloques. Esta caracterización se ha llevado a cabo mediante la digitalización y obtención de parámetros físicos de 3143 bloques a través del Sistema de Información Geográfica QGIS, los cuales posteriormente se han tratado e interpretado en gráficos. Los resultados indican que en la rambla existen tres series de bloques caídos que se corresponden con eventos de diferente fecha e intensidad, pero que comparten el mismo tipo de desencadenante. Según esto, se ha conjeturado que, la serie más antigua que es la que mayores tamaños presenta, se produjo a consecuencia de un terremoto de gran intensidad como el de 1674, por el alto nivel de volumen movilizado (68% del total). La serie más reciente que está constituida bloques de menor tamaño que suponen un 8% del volumen total de roca movilizada y que se corresponden con la aparición de bloques en la ortofoto de 2013, se ha vinculado al terremoto de Lorca de 2011. 1 1. INTRODUCCIÓN Los desprendimientos de rocas son uno de los fenómenos naturales más frecuentes y estudiados en regiones montañosas (Luckman, 2013) que suelen afectar a pequeñas áreas pero que, debido a su rapidez y alcance, tiene un alta peligrosidad asociada y riesgo en zonas pobladas. Varnes (1978) describe los bloques de caída como masas de cualquier tamaño que se desprenden de una pendiente pronunciada en caída libre, saltando o rodando, siendo movimientos de muy rápidos a extremadamente rápidos, pudiendo disgregarse y provocar movimientos menores. Según Volkwein et al., (2011), se distinguen dos tipos de factores que afectan a las inestabilidades de ladera: - Factores internos que son características intrínsecas del macizo como su morfología, pendiente, fracturación, presencia de agua, etc. Gracias a los cuales se dan las condiciones necesarias para que el fenómeno se produzca. - Factores externos, que son los que actúan de desencadenantes del desprendimiento (tectónica activa, gravedad, temperatura, precipitación). Una de las dificultades clave para el estudio de las desestabilizaciones de ladera es determinar estos desencadenantes en base a las características que puedan relacionarse con la tectónica activa, las condiciones climáticas y la gravedad (Zygouri & Koukouvelas, 2016). Según Ayala (1995), los procesos más peligrosos en la región de Murcia son las inundaciones y los terremotos. Las inundaciones por episodios de lluvias extremas y prolongadas pueden ser desencadenantes de los desprendimientos por infiltración del agua en las discontinuidades y los sismos movilizan rocas de zonas fracturadas o inestables con gran pendiente (Copons, 2007). La rambla de Béjar, objeto del presente trabajo, se origina en las estribaciones hacia el sur de la Sierra de las Estancias y desemboca en la depresión del Guadalentín. Este sistema depresión - sierra se encuentra controlado tectónicamente por la Falla de Alhama de Murcia con dirección aproximada NE- SW, una de las fallas más importantes de las Béticas orientales (Bousquet, 1979). Esta gran falla activa ha sido objeto de numerosos estudios por ser considerada la fuente sismogénica de la mayoría de los terremotos destructivos en la Cordillera Bética Oriental desde el siglo XVI. En el curso de la rambla se puede encontrar un gran número de bloques con distintos volúmenes, tonalidades y caracteres morfométricos, cuya aparición cabría esperar que pudiera deberse a la caída de bloques ante sacudidas sísmicas por su proximidad con la FAM y disposición estructural. 2 El presente estudio tiene como objetivos principales: - La identificación y caracterización detallada de los desprendimientos de la rambla de Béjar a través de la obtención y el análisis de propiedades físicas como, el tamaño, la morfología, la tonalidad, el mecanismo y posición de los bloques de caída. - La determinación del o de los factores externos desencadenantes de la caída de bloques en la rambla de Béjar en función de las interpretaciones realizadas en base al análisis de los caracteres físicos. - El análisis de la posible vinculación de los desprendimientos de la rambla de Béjar como efectos geológicos producidos por la proximidad con la Falla de Alhama de Murcia. - La implementación de herramientas geomáticas de tecnología punta como los drones, en un estudio a nivel local de desestabilización de laderas con la intención de suplir la perdida de información derivada de otras técnicas más tradicionales. 3 2. JUSTIFICACIÓN Los contextos tectónico, geológico y geográfico de la rambla de Béjar hacen que reúna las condiciones para que se produzcan de manera reiterada grandes desprendimientos de rocas ante sacudidas sísmicas. El discurrir de la rambla a favor de un sistema de fallas que corta un klippe tectónico ha provocado la erosión y la formación de grandes escarpes constituidos por calizas jurásicas, proclives a la inestabilidad de la ladera. La cercanía a la falla activa de Alhama de Murcia posibilita que estos desprendimientos tengan un origen tectónico y que su volumen dependa de la intensidad de la sacudida. La investigación de los efectos geológicos de terremotos como pueden ser los desprendimientos mejora el conocimiento del comportamiento de fallas y de la dimensión de los daños que puedan ocasionar futuros sismos en sus proximidades. La rambla de Béjar se localiza en la cordillera Bética en el Sureste de la Península Ibérica, dentro la región de Murcia. Es un cauce natural de carácter temporal que constituye el límite geográfico entre los municipios de Lorca al N, y Puerto Lumbreras al S. Se trata de un afluente del río Guadalentín (fig. 1), encuadrado dentro de la demarcación hidrográfica del Segura, cuyo nacimiento se sitúa en la sierra de la Torrecilla (Sierra de las Estancias). Figura 1. Imagen tomada de Google Earth Pro en la que se señala la posición de la rambla de Béjar respecto de la Depresión del Guadalentín y de la Falla de Alhama de Murcia (FAM). Perfil topográfico del cauce de la rambla en el que se han diferenciado la cuenca receptora, el canal de desagüe y el comienzo del cono de deyección. La Cordillera Bética constituye junto a la cadena montañosa del Rift, el segmento más occidental del orógeno alpino mediterráneo (fig. 2) (Sanz de Galdeano et al., 2007). Ambas cordilleras se encuentran separadas por la cuenca neógena de Alborán y, su formación junto 4 a la del resto de orógenos alpinos, es consecuencia del acercamiento entre las placas Africana y Euroasiática (De Vicente et al., 2004) que actualmente se estima en 5mm/a (Serpelloni et al., 2007). Como respuesta a esta convergencia NO – SE entre África y Europa, la microplaca de Alborán se desprendió desplazándose hacia el O, donde colisionó con el Macizo Ibérico durante el Mioceno Inferior (Sanz de Galdeano et al., 2007). Este impacto da lugar a lo que se conoce como el Dominio de Alborán (zonas internas) situado al sur, y a las zonas externas correspondientes a la deformación sufrida en el borde S del Macizo Ibérico. Las zonas internas a su vez se encuentran divididas en tres dominios de materiales principalmente metamórficos (Booth-Rea, 2008), Nevado-Filábride, Alpujárride y Maláguide, que constituyen un apilamiento de mantos de corrimiento (Sanz de Galdeano et al., 2007). Figura 2. Mapa geológico de la cordillera Bética oriental editado de Rodríguez-Peces et al. (2011) y su localización en el esquema del Mediterráneo occidental con la representación de los principales orógenos alpinos de Sanz de Galdeano et al., 2007. El círculo verde indica la localización de la rambla de Béjar, en relación con la localización de la depresión de Guadalentín. El tramo que afecta a la rambla es el segmento denominado como Goñar – Lorca (FAM a en el mapa). Tras la reactivación de los empujes entre complejos de las zonas internas como fallas normales de bajo ángulo en un contexto extensional (Jabaloy et al., 2003), comenzó un nuevo periodo compresivo con dirección de acortamiento de NNW-SSE que dio paso al periodo neotectónico, dando lugar a fallas de alto ángulo que siguen activas desde el Mioceno tardío, como es la Falla de Alhama de Murcia. Algunos segmentos de la FAM durante el contexto extensional funcionaron como fallas normales favoreciendo el hundimiento de las cuencas neógenas (Martínez-Díaz et al., 2012a). Posteriormente la FAM sufrió una inversión tectónica en el contexto compresional (Martínez-Díaz, 1998). 5 La rambla de Béjar que se localiza en la terminación hacia el SE de la Sierra de las Estancias, se encuentra en las zonas Internas de la Cordillera Bética, es decir, en el Dominio Cortical de Alborán. Los materiales paleozoicos de estas zonas internas correspondientes con la antigua microplaca de Alborán fueron plegados inicialmente en la orogenia varisca y reactivados en la orogenia alpina. Las rocas mesozoicas, escasas en la región, pero muy importantes para el presente estudio, se corresponden con sedimentos depositados durante la migración que no han sufrido metamorfismo (Rodríguez-Peces, 2010) Los materiales presentes en la rambla de Béjar pertenecen a los complejos Alpujárride y Maláguide principalmente, siendo respectivamente materiales metamórficos de grado medio- bajo y materiales cálcareos de la cobertera mesozoica tectónica (Silva et al., 2008). Los materiales de cobertera del Maláguide, principalmente calizas del Jurásico, afloran de forma de remanente en un klippe tectónico, sobre los materiales autóctonos, principalmente filitas del complejo Alpujárride (fig. 3). Las filitas del complejo Alpujárride son esquistos de grano fino con clorita, cuarzofilitas y cuarcitas. Son los materiales autóctonos que alcanzaron el equilibrio a alta presión – baja temperatura (Booth-Rea, 2008). Dentro de los materiales del complejo Maláguide encontramos, areniscas, cuarcitas y conglomerados del Permo – Triásico que afloran principalmente en el cauce de la rambla, gracias a la excavación y el consecuente encajamiento del arroyo. Estos materiales se encuentran por debajo de las calizas del Jurásico, siendo esta última la unidad susceptible de sufrir desprendimientos de rocas por su grado de fracturación y disposición a modo de altos escarpes. Figura 3. Mapa geológico de las principales unidades litológicas presentes en la rambla de Béjar, editado del navegador espacial de información geocientífica del IGME (Instituto Geológico y Minero de España). Interpretación del corte geológico en función del mapa geológico. El curso del drenaje de la rambla de Béjar está fuertemente controlado por la tectónica de la zona, describe dos cambios de dirección que provocan que su trayectoria forme una Z (fig. 4). 6 Comenzando con una dirección 70-80ºN, coincidente con la dirección de un sistema de fallas de la zona, rota hasta los 120-130º N en el contacto entre los materiales del Maláguide y los esquistos del complejo Alpujárride que se corresponde con un cabalgamiento, y vuelve a rotar en el cruce con la zona de falla de Alhama a 90-100º N, paralelo a la dirección de la esquistosidad. Figura 4. Imagen tomada de Google Earth Pro. Se señalan las partes de la rambla en planta, así como lo cambios de orientación de la dirección del canal de la rambla. El estudio se ha centrado en los desprendimientos del curso alto del canal de desagüe y de la cuenca receptora (laderas). En color amarillo se ha trazado parte del cabalgamiento que hace de contacto entre el complejo Maláguide y el complejo Alpujárride. En el Atlas inventario de Riesgos Naturales de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (Ayala, 1995), la rambla de Béjar está considerada como zona de peligrosidad por inundación alta – media, debido a su carácter torrencial. El siguiente proceso geológico activo de gran peligrosidad en la zona, es la neotectónica y sismicidad. Por último, los procesos gravitacionales, los cuales están ligados a los afloramientos de calizas y dolomías maláguides (Silva et al., 2008). Tsige et al. (2012) realizan un estudio a escala regional de la susceptibilidad de inestabilidades de laderas inducidas por terremotos en la Región de Murcia, concluyendo que la susceptibilidad más elevada se localiza en pendientes altas moderadas asociadas a afloramientos de rocas calcáreas fracturadas siendo la tipología de la inestabilidad más frecuente los desprendimientos. La peligrosidad sísmica está determinada por la cercanía a fallas activas como la FAM, cuya zona de falla se encuentra a poco más de 1 km de la cabecera de la rambla, la cual termina cortando la falla en su desembocadura. La Falla de Alhama de Murcia es una zona de cizallamiento transcurrente con componente inversa que cruza la cordillera Bética oriental con dirección NE-SO (Martínez-Díaz et al., 2012a). Es una de las fallas de mayor longitud de las Béticas orientales y a la cual se le atribuyen los daños de los peores terremotos históricos de la Cordillera Bética. Martínez-Díaz et al., (2019) localizan 8 de los 12 terremotos que se han producido en la cordillera Bética Oriental, a menos de 10 km de la FAM. Según Martínez-Díaz 7 et al., (2012c) el terremoto de Lorca (11/05 2011, Mw 5,2), el más destructivo del último medio siglo, se localizó en una región que delimita dos segmentos de dicha falla activa. La rambla de Béjar se sitúa hacia la mitad del segmento Gónar – Lorca, según la división propuesta por Martínez-Díaz et al., (2012a), que se caracteriza por una concentración moderada de epicentros. Pérez-López et al. (2012) aseveran que los desprendimientos, entre otras inestabilidades de ladera, localizados en los relieves de calizas Tortonienses con grandes escarpes en la Sierra de las Estancias y en la Sierra de La Tercia, son de origen sísmico, ligados al terremoto de Lorca y que existen evidencias de desprendimientos provocados por otros terremotos históricos. Gracias a la continua ocupación humana en la región de Murcia, tenemos registro de varios terremotos históricos que causaron daños en la población de Lorca y sus proximidades (fig. 5), siendo los principales los terremotos de los años 1579 de intensidad VII (EMS98), 1674 de intensidad VIII (EMS98) y 1818 de intensidad entre VI y VII (EMS98) Pérez- López et al., 2012. Basándonos en el principio del uniformismo, situaciones geológicas y geomorfológicas que produjeron y producen ciertas consecuencias, serán las responsables de futuras; es de esperar que, si el terremoto de Lorca de 2011 produjo desprendimientos importantes, terremotos históricos lo hicieron con anterioridad. Figura 5. A) Representación en orden cronológico de la intensidad de los terremotos cercanos a la zona de estudio. Datos obtenidos del catálogo de terremotos de la página web del Instituto Geográfico Nacional. Se han señalado los terremotos históricos de mayor relevancia, citados en el texto, con una flecha negra, y con una flecha blanca aquellos que pudieran ser relevantes para la evolución de los desprendimientos en la rambla. B) Mapa editado de Rodríguez-Peces et al., (2011), que muestra la distribución de la sismicidad histórica e instrumental más importante en el entorno de Lorca. 8 Los estudios de peligrosidad de inestabilidades de ladera se abordan desde dos perspectivas principalmente, los estudios de detalle de un determinado fenómeno y los estudios a mayor escala. Marzorati et al. (2002), describen los requerimientos de ambos tipos tal que, para los estudios grandes, se necesitan grandes conjuntos de datos georreferenciados y análisis estadísticos con el fin de la elaboración de mapas de distribuciones e inventarios, y para los estudios de detalle, conocimiento detallado de las áreas, levantamientos precisos y mediciones de campo con el objetivo de descifrar el comportamiento físico del fenómeno. Un ejemplo de estudio a gran escala sería el de Rodríguez-Peces et al. (2014), en el que utilizan Sistemas de Información Geográfica para evaluar desestabilizaciones de ladera inducidas sísmicamente en la falla de Padul. Un ejemplo de estudio de detalle es el caso del deslizamiento de Güevéjar (Granada) estudiado por Rodríguez-Peces et al. (2013). La incorporación de estudios con diferentes enfoques de desprendimientos inducidos por terremotos en los SIG (Sistemas de Información Geográfica), han proporcionado una base para comprender, evaluar y mapear el peligro asociado con los deslizamientos de tierra inducidos por terremotos (Ramírez et al., 2012). En el presente trabajo se incorporan características de ambas perspectivas, siendo un estudio de detalle, que ha requerido un trabajo en campo, el conocimiento detallado de la zona y la obtención de un ortomosaico y modelo digital de elevación de alta precisión, pero que además se han utilizado grandes conjuntos de datos georreferenciados mediante herramientas SIG y se han realizado análisis estadísticos con el fin de conocer el comportamiento del fenómeno estudiado, así como su distribución y patrones de repetición. Los estudios de peligrosidad sísmica se fundamentan en la información recopilada a través del registro instrumental, redes sísmicas, así como de la información de terremotos históricos, que se basa principalmente en la descripción de los daños de edificaciones en crónicas históricas (Rodríguez-Peces et al., 2013). Es por ello por lo que el estudio de la paleosismología es una clave fundamental para la prevención y mitigación de los efectos que puedan provocar nuevos sismos. La investigación de inestabilidades de ladera, como los desprendimientos, pueden aportar información extra o nueva del tamaño y localización de terremotos históricos, apoyándose en el volumen desplazado, localización geográfica, identificación de diferentes eventos, etc. La mejora de la resolución en imágenes aéreas hace posible una mejor y mayor detección, análisis e interpretación en los estudios de teledetección y análisis del terreno. El continuo desarrollo de herramientas geomáticas como los drones además de mejorar la resolución, obteniendo imágenes y modelos muy precisos de la superficie, reduce considerablemente el 9 riesgo de accidentes en zonas de difícil acceso, así como reduce el tiempo del trabajo de campo por las facilidades que presenta. En el caso que nos acomete, el uso de drones para el estudio de desprendimientos de ladera permite obtener inventarios al igual que la caracterización detallada de los bloques caídos, como el cálculo de volumen de roca desplazado (tamaño del evento), las diferentes tipologías de desprendimientos, sus frecuencias, y las correlaciones con los posibles factores desencadenantes (Abellán et al., 2010). 10 3. METODOLOGÍA 3.1. Fase 1. Comparativas ortofotos (1945 – actualidad) Se ha realizado una comparación de ortofotos entre diversos momentos temporales con el fin de localizar cambios y apariciones que indiquen actividad reciente de caída de bloques. Al ser necesaria la digitalización de aquellos bloques que se mantienen estáticos en el tiempo o que aparecen después de ciertos periodos se ha utilizado el software Qgis Desktop 3.16.0 with GRASS 7.8.4. La teledetección se realizó de manera visual, digitalizando los bloques que se identifican en la ortofoto más antigua, hasta la ortoimagen de mayor actualidad, y buscando cambios y nuevos bloques en el resto del territorio. Las ortoimágenes utilizadas abarcan desde el 1945-46 (vuelo americano serie A del Army Map Service de EE. UU.) hasta 2018 (última imagen disponible PNOA de máxima actualidad en la zona), las cuales han sido descargadas de la página web del Centro Nacional de Información Geográfica (CNIG) del Instituto Geográfico Nacional (IGN). 3.2. Fase 2. Toma de imágenes (dron) en campo. Debido a que la zona es de difícil acceso y hay una gran densidad de bloques caídos, se consideró inviable con respeto al tiempo la cartografía tradicional y el análisis in situ de los bloques. Con el objetivo de suplir dicha problemática y poder realizar un estudio a mayor detalle de los bloques caídos en la actualidad, se ha elaborado un ortomosaico mediante imágenes tomadas con un dron modelo DJI Mavic Air a través del software Agisoft Metashape. Antes de la toma de imágenes se precisa una planificación de los vuelos del dron para minimizar el tiempo en el campo y prever y evitar los posibles problemas in situ; por lo que se realizó un estudio aeronáutico de seguridad. Para ello se consultaron las restricciones estipuladas por la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea) en la zona a sobrevolar. La ladera N de la rambla constituye el límite inferior de una Zona de Especial de Protección de Aves. Las fechas para volar quedaron restringidas entre el 15 de junio y el 15 de diciembre, debido a que no se puede sobrevolar con un dron en época de anidación de aves protegidas. Los vuelos se realizaron en julio, lo cual favoreció que el cauce de la rambla se encontrara con menor vegetación y, por tanto, mayor visibilidad de los bloques. La región de Murcia presenta temperaturas muy elevadas en verano que el dron con el que se realizaron los vuelos no soporta (hasta 40ºC), por lo que se escogieron los días menos cálidos del mes y se voló a horas tempranas. Se realizaron los vuelos en dos días consecutivos en torno a las 10 de la mañana. 11 Para la planificación de los vuelos se utilizó la aplicación para móviles Pix4Dcapture. Los vuelos fueron planificados pensando en la realización tanto de un ortomosaico como de un modelo 3D, este último no ha sido utilizado debido al escaso tiempo para hacer un estudio volumétrico de detalle a tal densidad de bloques. Se escogieron dos zonas de despegue que debían cumplir una serie de requisitos para la seguridad de las misiones: terreno llano, sin obstáculos en 2 metros a la redonda y lejos de objetos metálicos para evitar interferencias magnéticas. Desde cada una de las dos zonas se lanzaron 2 y 4 misiones de malla simple. Las misiones estaban emparejadas, por lo que abarcaban el mismo área siendo las trayectorias de los vuelos perpendiculares entre sí. Tres de los vuelos se programaron con la cámara en ángulo perpendicular al suelo (nadir), un solape del 80% entre imágenes en la dirección de la trayectoria de captación y un solape lateral del 60% entre trayectorias de vuelo. En los tres vuelos restantes, los perpendiculares a los primeros, se programó la cámara con una inclinación de 25º, ángulo oblicuo para reducir las distorsiones por falta de información visual de las laderas verticales. Para estos últimos el solape adelante-atrás como el solape lateral se establecieron en 60%. Los seis vuelos se realizaron a 70 m de altitud sobre la zona de despegue. En la última misión la cual estaba programada para sobrevolar la zona más alta de la ladera norte, hubo interferencias debido a una torre de control en lo alto de la ladera que supuso su cese. 3.3. Fase 3. Procesado de imágenes con software Agisoft Metashape. En esta fase, se procesaron las imágenes obtenidas en los cinco vuelos que se pudieron completar para la obtención de una ortomosaico y un modelo 3D mediante el programa Agisoft Metashape. El proceso se basa en seguir un flujo de trabajo en el cual se impusieron los parámetros personalizados que se desearon. El sistema de referencia utilizado para el proyecto es el sistema de coordenadas geográficas WGS84 (EPSG 4326), mismo sistema que utilizan los drones de DJI. Primero, se procedió a la calibración de las cámaras y la eliminación de las fotos consideradas como no válidas. El primer punto del workflow consistió en la alineación de las fotos para determinar la posición de las cámaras y orientación de las imágenes al momento de tomarlas, se seleccionó una precisión media para el proceso. El segundo paso fue la construcción de una nube de puntos densa, en la que se utilizó una opción de calidad media para un procesamiento más rápido y un filtrado de profundidad (ordenar valores atípicos) moderado para evitar que por la complejidad del terreno haya detalles que se clasifiquen como ruido. Al no ser de relevancia para el análisis, no se importaron los puntos de control en el modelo con el fin de reducir el tiempo de procesamiento. El tercer paso es la construcción de la malla poligonal basada en la nube de puntos densa. Posteriormente se construye la textura seguido de la construcción de un modelo de teselas 12 para reducir el “peso” del modelo incorporando la textura a la malla poligonal. Por último, se genera el DEM (Digital Elevation Model) y el ortomosaico, este último utilizando como superficie el DEM. 3.4. Fase 4. Obtención de variables. Una vez obtenido el ortomosaico se ha realizado un análisis detallado de los bloques caídos de la rambla mediante la herramienta QGIS Desktop 3.16.0 with GRASS 7.8.4. Este ha consistido en la localización e identificación de los bloques y de sus características morfométricas. Para la obtención de las diferentes variables, se han digitalizado los bloques mediante la creación de una capa vectorial de tipo polígono, introduciendo para cada bloque un código numérico identificador. Al ser un ortomosaico de gran resolución, la cantidad de bloques identificables resultaba inabarcable para el proyecto, por lo que se ha establecido un límite inferior de tamaño de 1 metro de longitud máxima, para seleccionar los bloques que entran en el estudio. Se realizó una estimación de la sección visible en planta de los bloques que se encontraban parcialmente tapados por la vegetación u otras rocas. Encontramos un megalito de finales de la edad de Bronce de la cultura argárica en la ladera norte de tipo rundgräber, enterramiento múltiple adscrito al calcolítico (fig. 6) (Martínez et al., 1996). No se encuentran las losas verticales ni se conoce si hubiera estado techado debido a encontrarse desmantelado desde antiguo, pudiendo ser las rocas que se encuentran en él, producto de remociones incontroladas posteriores a su construcción (Lomba, 1999). Por tanto, las rocas constituyentes de dicho enterramiento no se han tenido en cuenta. Figura 6. Imagen tomada del ortomosaico creado para el estudio donde se aprecia el megalito (1) de la edad de Bronce (cultura argárica) muy próximo al bloque de mayor tamaño y volumen del inventario (2). El megalito presenta un diámetro exterior de aproximadamente 23 m y un diámetro interior de 16m. 13 A través de los algoritmos del software se ha recopilado información sobre el volumen, redondez, posición, tonalidad y recorrido mínimo desde el área fuente de 3143 bloques. Tonalidad La tonalidad es una variable cualitativa que se ha medido de forma manual y subjetiva bloque a bloque, en función de una escala discreta del 1 al 3, siendo la tonalidad más clara el valor 3 y la más oscura el 1 (fig. 7). Esta variable se tuvo en cuenta debido a que se distinguen de forma muy visual tres tonalidades diferentes. Se ha entendido por roca oscura aquella que presentaba una tonalidad más ocre, con presencia de líquenes y vegetación, y como tonalidad clara aquella roca que tenga un color blanco y no presente líquenes ni vegetación. Se intuye que a mayor tiempo de exposición mayor crecimiento de los líquenes y mayor coloración Figura 7. Imagen del ortomosaico creado en el presente trabajo, de la ladera N y parte del cauce de la rambla en la que los bloques caídos se encuentran clasificados según su tonalidad. Volumen Se realizó una estimación del volumen en función del área de la sección de cada bloque calculada mediante QGIS, esta medida aporta información sobre el tamaño del evento desencadenante. Para la transformación a volumen se asumió que el volumen de los bloques sería equivalente al de una esfera en la que el área de su círculo mayor sería la misma que el área de la sección. A continuación, se estimó el radio del supuesto círculo y calculamos el volumen de la supuesta esfera. 𝐴𝑟𝑒𝑎 𝑐í𝑟𝑐𝑢𝑙𝑜 = 𝜋 × 𝑟𝑎𝑑𝑖𝑜2 𝑟𝑎𝑑𝑖𝑜 = √ Á𝑟𝑒𝑎 𝑐í𝑟𝑐𝑢𝑙𝑜 𝜋 𝑉𝑜𝑙𝑢𝑚𝑒𝑛 𝑐𝑖𝑟𝑐𝑢𝑛𝑓𝑒𝑟𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 = 4 3 × 𝜋 × 𝑟𝑎𝑑𝑖𝑜3 14 Redondez La redondez depende del tamaño y petrología del bloque, aporta información sobre la intensidad del desgaste que presentan las rocas y del tipo de transporte que han sufrido. Se realizó una estimación de la redondez de la sección visible de los bloques, entendiendo la redondez como circularidad de una figura bidimensional. Para ello se utilizó el método de redondez porcentual de Cox, (1927), donde se mide el grado de relación entre el área del bloque y el área de un círculo de igual perímetro: 𝐾 = Á𝑟𝑒𝑎 𝑏𝑙𝑜𝑞𝑢𝑒 Á𝑟𝑒𝑎 𝑐í𝑟𝑐𝑢𝑙𝑜 = Á𝑟𝑒𝑎 𝑏𝑙𝑜𝑞𝑢𝑒 𝜋 · 𝑟𝑎𝑑𝑖𝑜2 = Á𝑟𝑒𝑎 𝑏𝑙𝑜𝑞𝑢𝑒 𝜋 · ( 𝑃𝑒𝑟í𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜 2 · 𝜋 )2 = 4 · 𝜋2 · Á𝑟𝑒𝑎 𝑏𝑙𝑜𝑞𝑢𝑒 𝜋 · 𝑃𝑒𝑟í𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜2 𝐾 = 4 × 𝜋 × Á𝑟𝑒𝑎 𝑏𝑙𝑜𝑞𝑢𝑒 𝑃𝑒𝑟í𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜2 donde K es una constante que depende del bloque, siendo k=1 para un círculo. Posición Se ha estudiado si la posición en la que se encuentran los bloques pueda ser significativa respecto a su origen, tamaño, color, etc. Para ello se han diferenciado tres zonas de la rambla, ladera alta, ladera baja y cauce, en función de la altura en la que se encuentran los bloques (fig. 8). Se ha realizado este cálculo mediante la herramienta drapear, que le atribuye a una capa vectorial (los centroides de los bloques), el valor de la capa ráster (modelo digital de elevación obtenido en el proyecto). A partir de la información de elevación de cada bloque se han realizado los grupos por alturas. Con ello se pretende estudiar si los bloques del cauce han sufrido cambios debido a exposición al agua. Figura 8. Imagen del ortomosaico creado en el presente trabajo, con la representación de la capa de los centroides de cada bloque en función de su posición espacial. 15 Distancias mínimas recorridas desde el límite del área fuente Por último, se han estimado las distancias mínimas recorridas de los bloques desde el límite del área fuente (fig. 9). Con ello se pretende conocer que bloques han recorrido más distancia y si siguen algún tipo de patrón. Para ello se ha utilizado la herramienta v.distance del módulo de Grass incorporado en Qgis, que calcula la línea recta de menor longitud desde los centroides al límite del área fuente en un plano horizontal, dando como resultado una capa vectorial de líneas que se utilizó a posteriori, para el cálculo de la distancia real. Mediante la herramienta Add Surface Information de Arcgis, se obtuvo la distancia mínima real recorrida por los bloques desde el área fuente interpolando la información de elevación del MDT y de la capa de líneas anteriormente creada. Figura 9. Imagen del Modelo Digital del Terreno (MDT) de la rambla de Béjar. Se observan en amarillo las trazas que siguen distancias mínimas recorridas desde el límite del área fuente (línea roja) y los centroides de los bloques (puntos rojos). 16 4. RESULTADOS 4.1. Comparativas ortofotos La ortofoto de 1946 no se tuvo en cuenta para la comparativa debido a que la mayoría de los bloques no eran identificables por la poca resolución. Entre las ortofotos de 1956 y 1979 se ha percibido una mayor densidad de bloques no lo suficientemente significativo, en el comienzo del curso bajo del canal de desagüe y entre 1985 y 1999 desaparecen gran parte de los bloques nuevos (fig. 10). Entre las ortoimágenes de 2011 y 2013 se producen varios cambios, comenzando por una brutal ausencia de vegetación en el cauce de la rambla que pudiera ser consecuencia de la estación en la que se tomó la imagen, sin embargo, se observa agua suficiente como para no encontrarse seca. Como se puede apreciar en la figura 11 hay un aumento significativo de bloques de tamaño pequeño en varias zonas del cauce, incluso en zonas donde no había vegetación previamente. En la ortofoto de máxima actualidad al igual que en el ortomosaico obtenido en el proyecto, se observa que la vegetación no llega a cubrir las rocas que aparecen nuevas después de la ortofoto de 2011. Figura 10. Comparativa entre las ortofotos de 1956, 1979, 1985 y 1999 del comienzo del curso bajo del canal de desagüe. Se observa la aparición de algunos bloques en la imagen de 1979 y su desaparición en la imagen de 1999. 17 Figura 11. Comparativa de distintas zonas a lo largo del cauce de la rambla entre 2011 y 2013. Se observa presencia de agua, ausencia de vegetación y aparición de nuevos desprendimientos en la imagen de 2013. En rojo se han indicado las zonas de aparición de bloques de una imagen a otra. 4.2. Ortomosaico y modelo 3d Los resultados directamente obtenidos del procesamiento de imágenes fueron: • ORTOMOSAICO. Ortofoto de resolución de 4,15 cm por píxel, que abarca un área de casi 0,5 km2. Sistema de coordenadas de referencia WGS84 (EPSG 4326) (fig. 12). • MODELO DIGITAL DE ELEVACIÓN DEL TERRENO. Generado a partir de la malla 3d creada para el modelo. Resolución de 16,6 cm por píxel. Sistema de coordenadas de referencia WGS84 (EPSG 4326). • MODELO 3D TEXTURIZADO: modelo 3d texturizado a partir de la triangulación de la nube de puntos inicial y la aplicación de una textura, con una densidad de 35.397.721 puntos en el medio km2. Figura 12. Imagen del ortomosaico obtenido mediante imágenes capturadas por dron. 18 4.3. Variables individuales Tonalidad Como se puede observar en la gráfica 1, la distribución de tonalidades es heterogénea. Presentan tonalidad oscura 423 bloques, es decir, un 13,45% de la muestra. Hay 1898 bloques de tonalidad media y 822 de tonalidad clara, lo que suponen un 60,39% y un 26,15% respectivamente, más del cuádruple y casi el doble que la tonalidad oscura. Gráfica 1. Distribución de las tonalidades de los bloques caídos. Volumen Se observa que los tamaños siguen una distribución lognormal, con un sesgo a la izquierda (gráf. 2), es decir, con mayor frecuencia de tamaños pequeños que de grandes. La media de los datos es 0,394 que se corresponde con el logaritmo de 2,478 m3. La moda de la serie es -0,214 y la desviación típica de 0,74. El menor volumen es de 0,099 m3 teniendo el bloque más grande 6885,73 m3, valores de hasta 105 m3 de diferencia. El volumen total de roca se estima en 80.394,031 m3. Gráfica 2. Distribución de los volúmenes de los bloques caídos. 19 Distancia mínima recorrida desde el límite del área fuente Con respecto a la distribución de los recorridos mínimos de los bloques desde el límite del área fuente, se observa una menor frecuencia de recorridos cortos que crece de forma progresiva a mayor distancia recorrida (gráf. 3). Hay un pico de frecuencias en el intervalo 1,86 a 2,06, rango correspondiente con las distancias 72,45 y 114,9 metros. La media es de 131,03 m, y la desviación típica de 113,87 m. La menor distancia recorrida es de 1,15 m y la mayor de 542,57 m, dos órdenes de diferencia. Gráfica 3. Distribución de los recorridos mínimos desde el área fuente de los bloques caídos. Posición Como se puede observar en la gráfica 4, la distribución de los bloques según la posición espacial es heterogénea. En la ladera alta, siendo la zona de mayor pendiente, se encuentran 337 bloques representando el 10,7% de la muestra. En la ladera baja hay 1348 bloques, siendo el 42,9% de los datos. En el cauce, donde quedan secuestrados los bloques es natural encontrar una mayor proporción de estos siendo de 46,4%, 1458 bloques. Gráfica 4. Distribución de la posición en la que se encuentran los bloques caídos. 20 Redondez El índice de redondez de los bloques se ajusta a una distribución normal sesgada a la derecha (gráf. 5). Los datos menos redondos se corresponden con un menor índice y los datos más redondos con un mayor índice, por tanto, observamos mayor frecuencia de datos redondos. El promedio de la serie es de 0,85, la moda de 0,88 y la desviación típica de 0,07. El índice más bajo se corresponde con el valor 0,52 y el más alto casi circular con el valor 0,98 Gráfica 5. Distribución del índice de redondez que presentan los bloques caídos. 4.4. Comparativa entre variables. Tonalidad y volumen Se han representado en una gráfica bilogarítmica tres series, volúmenes de bloques de tonalidad oscura, media y clara frente a su frecuencia (gráf. 6). Se observa que los datos se ajustan a una ley potencial negativa, a menor volumen mayor frecuencia y viceversa. De forma general la tonalidad oscura llega a mayores volúmenes que la tonalidad media y que los bloques claros, estos últimos siendo los que menores volúmenes alcanzan. También la tonalidad oscura presenta menor frecuencia en tamaños pequeños y mayor frecuencia de bloques grandes que las otras tonalidades. La tonalidad media y clara tienen un comportamiento muy similar que solo se diferencia de la cantidad de bloques de cada serie, siendo superior en la tonalidad media. 21 Gráfica 6. Comparativa de la tonalidad según el volumen. Se han realizado gráficas independientes en función de las tres tonalidades. Aquellos volúmenes por debajo del volumen de completitud no se han tenido en cuenta debido a que a partir de este último la serie queda incompleta ya sea por ser demasiado pequeños como para haber detectado todos los bloques por debajo de este tamaño o porque se encuentren tapados. El volumen de completitud contemplado para la tonalidad oscura (gráf. 7) ha sido de 0,6 (log (3,98 m3). El comportamiento de los datos presenta saltos, lo que se traduce en que la serie no tiene un buen ajuste lineal (R2 = 0,79) y seguramente se encuentre incompleta. La pendiente de la recta de tendencia es de -0,4. el volumen total que supone la serie es de 54.613,191 m3. Gráfica 7. Distribución del volumen para la serie de la tonalidad oscura. Para la tonalidad media (gráf. 8) el volumen de completitud se sitúa en 0,4 (log (2,51 m3)), considerándose una serie más completa en valores pequeños que la serie anterior. La línea de tendencia replica casi con total exactitud los resultados para la tonalidad media R2 = 0,98, por lo que esto indica que la serie se encuentra muy completa. El volumen total de la serie es de 19.422,646 m3. 22 Gráfica 8. Distribución del volumen para la serie de tonalidad media. El volumen de completitud de la tonalidad clara (gráf. 9) se ha estimado en 0,2 (log (1,58 m3)) siendo por tanto la serie más completa de las tres respecto a volúmenes pequeños. La línea de tendencia para la serie es una línea recta cuya pendiente es de -0,71 valor muy similar al de la serie de tonalidad media. Su R2 es de 0,94, un valor muy alto que indica un buen ajuste de los datos. El volumen total de la serie es de 6.358,194 m3. Gráfica 9. Distribución del volumen para la serie de tonalidad clara. Tonalidad y recorrido mínimo desde el límite del área fuente De nuevo en una gráfica bilogarítmica se ha representado la distancia mínima recorrida por los bloques de las diferentes tonalidades frente a su frecuencia (gráf. 10). En rasgos generales, inicialmente se observa que la frecuencia de todos los bloques de las diferentes tonalidades aumenta con la distancia recorrida, hasta llegar a una distancia en la que el crecimiento se ralentiza e incluso se estabiliza. Posteriormente decrece de forma rápida en los datos de mayor distancia registrada. En el caso de la serie de tonalidad clara no se aprecia una estabilización continua o meseta intermedia sino dos picos a dos distancias determinadas. En esta tonalidad el aumento de la frecuencia es posterior al del resto, hay tres bloques que recorren distancias inferiores a 10 metros. 23 Gráfica 10. Comparativa de las tonalidades en función de las distancias mínimas recorridas desde el límite del área fuente. Tonalidad y posición Al ser dos variables cualitativas se han estudiado mediante gráficos de columnas agrupadas. En el primer gráfico (gráf. 11) se observa el porcentaje de las diferentes tonalidades en las diferentes posiciones. Podemos observar un predominio de tonalidades medias tanto en la ladera alta como en la baja, siendo del 49,41% y del 53,74% respectivamente. En el cauce predominan los bloques claros constituyendo un 80,90% de las rocas del cauce. En la segunda gráfica (gráf. 12) se observa las proporciones de las tonalidades en función de su posición. Un 61,13% de los bloques oscuros se encuentran en la ladera baja, seguido de un 27,6% en la ladera baja y de un 11,28% en el cauce. Un 75,67% de los bloques de tonalidad intermedia se encuentran en la ladera baja, seguido de un 15,5 % en la ladera alta y un 8,83% en el cauce. Tanto las tonalidades oscuras como las intermedias siguen el mismo patrón a diferencia de las tonalidades claras cuya distribución es diferente, estando equitativamente repartidas entre la ladera baja y el cauce 46,09% y 45,61% respectivamente, y un 8,3% en la ladera alta. Gráfica 11. Distribución de la tonalidad de los bloques en función de la posición en la que se encuentran. 24 Gráfica 12. Distribución de la posición de los bloques en función de la tonalidad que aparentan. Volumen y posición Se ha representado en una gráfica bilogarítmica tres series, volúmenes de bloques de la ladera alta, la ladera baja y del cauce, frente a su frecuencia (gráf. 13). El volumen total de roca se estima en 80.394,031 m3. Se observa que el número de bloques de la ladera alta es menor que en el resto. Todas las series (posiciones) tienen una tendencia y distribución muy similar que solo se diferencia de la cantidad de bloques de cada serie. Gráfica 13. Comparativa de la posición en la que se encuentran los bloques en función del volumen. Se ha realizado una comparativa de la posición en la que se encuentran los bloques en función del volumen a partir del volumen de completitud para cada posición (gráf. 14). Aquellos volúmenes por debajo del volumen de completitud no se toman en cuenta debido a que a partir de este último la serie queda incompleta ya sea por ser demasiado pequeños como para haber detectado todos los bloques o porque se encuentren tapados. 25 Gráfica 14. Comparativa de la posición en la que se encuentran los bloques en función del volumen a partir del volumen de completitud para cada posición. El volumen de completitud para las posiciones ladera alta, ladera baja y cauce son de 0,6; 0,4 y 0,2 respectivamente. El valor de R2 más alto es el de la ladera alta con 0.97, seguido del valor del cauce con 0,94 y por último el de la ladera alta con un 0,85. En general las tres medias cuadráticas de los residuos son muy altas indicando un buen ajuste de las líneas de tendencia. Las rectas trazan una trayectoria muy similar por lo que se observa una distribución de tamaños muy homogénea para todas las posiciones en las que a menor tamaño del bloque mayor frecuencia. En la ladera alta hay un volumen estimado de 11.519,45m3, en la ladera baja de 32.156,6 m3 y en el cauce de 36.717,97 m3. Redondez Se ha estudiado el índice de redondez respecto a las demás variables concluyendo que no se observa correlación con ninguna (gráfs. 15, 16, 17 y 18). El índice de redondez de los bloques según su posición y tonalidad es heterogéneo y no presenta patrón alguno. En la ladera alta y en tonalidades claras, los índices abarcan valores desde 0,296 a 0,866. En la ladera baja y tonalidades intermedias, de 0,279 a 0,881. En el Cauce y tonalidades oscuras, de 0,273 a 0,893. Con respecto al volumen y las distancias mínimas recorridas, no existen indicios de que a determinados volúmenes o distancias haya mayores o menores índices de redondez. 26 Gráficas 15, 16, 17 y 18. Estudio de las variables, posición, tonalidad, volumen y distancia mínima recorrida desde el límite del área fuente, en función del índice de redondez. 27 5. DISCUSIONES 5.1. Aspectos metodológicos La comparación de ortoimágenes desde 1945 hasta la actualidad, a pesar de no ser el mejor método para el estudio de desestabilizaciones de ladera a nivel local, ha aportado la información suficiente como para evidenciar el movimiento de los bloques en la rambla de Béjar y, por consiguiente, para la consideración de la zona para su análisis. Los principales cambios se han notificado entre las imágenes aéreas de 1956 (Vuelo Americano serie B) y 1979 (vuelo interministerial), entre 1985 (vuelo Nacional) y 1999 (Vuelo Quinquenal) y entre 2011 y 2013 (vuelos PNOA). Se ha percibido una mayor densidad de bloques entre las dos primeras imágenes y una disminución entre las dos intermedias. El aumento del número de bloques puede estar condicionado por la mejora de la resolución de la imagen de 1956 a la imagen de 1979, sin embargo, también con las numerosas avenidas de gran magnitud que desbordaron las ramblas del entorno de Lorca, entre ellas la rambla de Béjar, o con alguno o varios de los sismos que se produjeron en las proximidades en esas fechas (fig. 13). La desaparición de bloques entre el 1985 y el 1999, puede deberse al enterramiento bajo el sedimento depositado por la rambla o al arrastre rambla abajo por una avenida. Con el fin de poder correlacionar estos cambios con su evento desencadenante, se ha consultado la cronología de las riadas de la Confederación Hidrográfica del Segura, y el catálogo de terremotos del IGN. A continuación, se exponen las que se han considerado de mayor importancia por su cercanía, intensidad y relación en el tiempo con los cambios descritos: - La inundación de 1933 en Lorca se produjo a raíz de fuertes tormentas que provocaron el desbordamiento de todas las ramblas. - En 1948 se produjo la inundación de Puerto Lumbreras debido al desbordamiento de la rambla de Nogalte, la cual se sitúa muy próxima a la rambla de Béjar y es de mayor extensión, por lo que podemos deducir que por la relación de tamaños y cercanía en la rambla de Béjar se produjo también un desbordamiento. - Por último, en 1973 se produjo la mayor avenida, Puerto Lumbreras quedó arrasado por el desbordamiento de la rambla de Nogalte. No se ha marcado en la figura 13 la inundación de 1989 debido a que afecto de forma general a toda la cuenca del Segura, sin embargo, esta inundación pudiera ser la causante de la desaparición de los bloques en la zona de apertura de rambla. 28 En cuanto a los terremotos se han considerado tanto el de 1977 como el de 1978, que se produjeron en Lorca y registraron magnitudes de 4,2 y 4,3 respectivamente. Estos podrían haber ocasionado la caída de bloques que se observa entre las imágenes de 1956 y 1979 hasta 1985. Entre la imagen aérea de 2011 y la de 2013 se observan nuevos bloques a las orillas del cauce de la rambla y una drástica ausencia de vegetación. La aparición de nuevos bloques a lo largo del cauce de la rambla puede ser debida a la sacudida sísmica que se produjo en Lorca en 2011. Numerosos estudios aseveran la relación de este terremoto con inestabilidades del terreno, fundamentalmente caída de bloques, en las proximidades de la ciudad (Rodríguez-Peces et al., 2012; Pérez-López et al., 2012; Alfaro et al., 2012). Sin embargo, en 2012 se produjeron importantes inundaciones en la zona, y el desbordamiento de la rambla de Béjar la cual, soportó un caudal de hasta 1000 m3/s, próximo al valor teórico correspondiente a la avenida de los 500 años (Matute et al., 2014). La ausencia de vegetación se puede explicar por ambos fenómenos, ya sea por el arrastre de las plantas del cauce debido a la gran avenida o por la disminución del nivel freático del acuífero constituido por los materiales de la rambla, debido a un aumento de la porosidad a consecuencia del terremoto. Figura 13. Distribución temporal de los terremotos cercanos a la rambla de Béjar. Se encuentran señalados con una flecha y su localización los de mayor intensidad. En la parte superior del gráfico se han señalado las avenidas más catastróficas que afectaron a Lorca y a Puerto Lumbreras. Datos sísmicos obtenidos del catálogo de terremotos de la página web del Instituto geográfico Nacional (IGN). Datos de avenidas recopilados de la página web de la Confederación Hidrográfica del Segura (www.chsegura.es) La principal diferencia entre la aparición de bloques en 1979 y 2013 es la posición que adquieren dichos bloques, siendo aguas abajo en 1979 y por todo el curso del cauce en 2013. Este hecho, hace que sea más probable que la aparición de nuevos bloques en 1979 haya sido por el arrastre de bloques durante avenidas, y que los bloques que aparecen nuevos en 2013 hayan caído por una sacudida sísmica. http://www.chsegura.es/ 29 Una vez determinadas las posibles causas de la desestabilización de laderas en la rambla de Béjar, ha sido necesaria la obtención de una ortoimagen de mayor resolución para el análisis de los caracteres de los desprendimientos. Para ello se ha realizado una campaña de campo de dos días con la finalidad de obtener imágenes del estado actual de la rambla mediante un dron. Hasta ahora el tipo de ortofoto más utilizada para la teledetección, son los PNOA de máxima actualidad. Según el Instituto Geográfico Nacional: “El Plan Nacional de Ortofotografía Aérea (PNOA) tiene como objetivo la obtención de ortofotografías aéreas digitales con resolución de 25 ó 50 cm”. En el presente proyecto se ha obtenido una resolución de 4,15 cm por píxel, para el ortomosaico (figs. 14 y 15). Esta mejora de la resolución hace posible el estudio en detalle de los desprendimientos de la rambla, obteniendo un inventario tan completo como el tiempo del que se disponga lo permita. Otra de las ventajas de la obtención de imágenes mediante drones es la aplicabilidad a distintos tipos de productos, se consiguen imágenes preparadas para la creación de modelos 3D, así como para modelos digitales del terreno (MDT) y ortomosaicos, los cuales también han sido obtenidos en el presente trabajo mediante el software fotogramétrico Agisoft Metashape. La desventaja respecto a otros métodos es la extensión abarcable, siendo su limitación principal el tiempo de operatividad del dron. Tras la obtención de imágenes de máxima actualidad y gran resolución se procedió a la obtención de las propiedades físicas de los bloques caídos. Durante el proceso de obtención de los datos, surgieron una serie de problemáticas, limitaciones e inconvenientes. Figuras 14 y 15. Ejemplo de detalle comparativo de la resolución entre el ortomosaico obtenido en el proyecto (imágenes izquierdas) y la ortofoto del PNOA de máxima actualidad (imágenes derechas). En ellas se puede apreciar que el límite inferior detectable de tamaño es mucho menor para las imágenes obtenidas mediante el dron con una gran diferencia con el límite detectable en las imágenes PNOA. 30 Las variables fueron escogidas en función de la información disponible, es decir, se eligieron propiedades y características físicas que se pudieran extraer en función de las imágenes obtenidas (extensión y resolución) y de los algoritmos disponibles de los SIG utilizados. Esto guarda una cierta desventaja respecto a otras metodologías, pues a pesar de obtener mucha información, muy precisa, en un plazo de tiempo menor que en campañas de campo, no se tienen en cuenta otras variables como las propiedades mecánicas y las químicas, las cuales pueden ser determinantes en algunos casos. En lo que respecta a las variables, fueron extraídas mediante algoritmos del programa QGIS y ArcGIS y tratadas y convertidas a gráficas a posteriori mediante Excel. Hubo ciertas complicaciones y limitaciones en la obtención de algunas variables: - A la hora de estimar la tonalidad de los bloques, se tuvieron en cuenta otro tipo de métodos, por ejemplo, la liquenometría que ha sido utilizada en varios estudios de paleosismología, como en el realizado en Lorca por Pérez- López et al., (2012) o en la datación de terremotos en la falla de san Andreas por Bull (1996). Pero se descartó por la necesidad de realizarse in situ y de bloque en bloque lo que sería algo inabarcable para 3143 bloques. También se consideró estimar una medida central de las bandas RGB para cada bloque mediante firmas espectrales, sin embargo, se desechó la idea debido al gran volumen de rocas y a no ser un proceso automatizado. - En un principio se decidió utilizar el área de la sección visible de los bloques como medida de tamaño. Sin embargo, en la gran mayoría de artículos e inventarios los datos de tamaño vienen dados en función del volumen. Para poder comparar los resultados con los de otros estudios, se decidió emplear el volumen de los bloques. El modelo 3D suponía una herramienta muy precisa para esta estimación del volumen, pero debido a la gran cantidad de bloques digitalizados, el cálculo de su volumen mediante el modelo 3D se presagiaba interminable. Por lo que se realizó una estimación del volumen equiparando los bloques a esferas, induciendo una incertidumbre mayor, pero con resultados comparables con el resto de los inventarios. - Para la obtención de las trayectorias mínimas recorridas por los bloques, se tuvo que utilizar un nuevo SIG, el ArcGIS, ya que el QGIS no disponía de herramientas para interpolar información ráster con una capa de líneas. Al no haber sido completado el último vuelo, hubo una zona alta de la ladera que no se consiguió fotografiar con el dron. Esta zona no era relevante para el inventario de bloques, pero en ella se encontraba parte del límite superior del área fuente de los desprendimientos, por lo que para la obtención de los datos de elevaciones se hizo uso del modelo digital de elevaciones del IGN. 31 5.2. Variables Los datos obtenidos han sido analizados tanto de forma individual y como de dos en dos. A continuación, se exponen las interpretaciones realizadas para las variables de forma individual. En relación con la variable tonalidad, se observa que un 13,45% de bloques son de tonalidad oscura. Estos representar el menor porcentaje de la muestra a pesar de presentar volúmenes más grandes, de ello se puede deducir que la serie se encuentra incompleta por lo que los bloques han estado expuestos el tiempo suficiente como para desaparecer, y conseguir una mayor coloración los que prevalecen. Si la coloración es considerada como un indicador del paso del tiempo, el evento desencadenante de los desprendimientos de tonalidad oscura pudiera ser el más antiguo de la rambla. Los bloques de tonalidad media representan un 60,39% de la muestra. Este gran porcentaje se puede encontrar algo aumentado debido a que es el grupo intermedio en el cual se han introducido los bloques de los cuales no se tenía clara su tonalidad. Estos podrían provenir de un segundo evento que sucedió a poca distancia temporal del evento que causó los desprendimientos de tonalidad clara (26,15%), cuya tonalidad es muy similar. Los bloques claros correspondientes a un tercer evento se consideran los desprendimientos más recientes. Con respecto al volumen, el 96% de la muestra de bloques tiene un volumen inferior a 100m3, siendo el 80% de estos inferiores a 7 m3. Este dado infiere en que los eventos de magnitud pequeña son los más recurrentes en la zona, siendo el número de eventos de gran magnitud menor, pero suponiendo un mayor porcentaje de volumen total del área (véase bloque de la figura 6 con un volumen de 6885,73 m3 que supone un 8,6 % del volumen total). Correspondiente a la posición de los bloques, el 10,7% de la muestra de bloques se encuentra en la ladera alta, situándose el 42,9% de los bloques en la ladera baja y el 46,4% en el cauce. Es lógico pensar que la mayoría de los bloques terminará en el cauce ya que es la zona de menor pendiente y hacia donde se encuentran inclinadas ambas las laderas. El alto porcentaje de bloques en la ladera baja se puede deber al tipo de desprendimiento que sufren los bloques, por ejemplo, suponiendo que en caída libre se alcanzan menores distancias que mediante salto o rodadura. Un 61% de los bloques de tonalidad oscura se sitúan en la ladera baja, por lo que el alto porcentaje de bloques en esta posición también puede deberse al encajamiento de la rambla con el paso del tiempo, pudiendo haber sido lo que hoy observamos como ladera baja, la zona del antiguo cauce en el periodo en el que se produjo el evento más antiguo. Solo el 10,7% de los bloques se encuentra en la ladera alta debido a su gran pendiente. Esto se encuentra relacionado con el hecho de que los menores recorridos desde 32 el área fuente presentan menores frecuencias, ya que el área fuente se encuentra en dicha ladera alta la cual presenta gran pendiente y por tanto una menor estabilidad para los bloques. Finalmente se han interpretado las posibles relaciones entre las distintas variables con el propósito de encontrar patrones diferenciales que nos pudieran indicar una relación con el evento desencadenante. Volumen y tonalidad Se ha interpretado que existen tres series de rocas según su tonalidad, que pertenecen a eventos cronológicamente diferentes. La serie de tonalidad oscura presenta y alcanza los mayores volúmenes, con lo que cabe esperar que haya sufrido la mayor aceleración máxima. Los volúmenes de la serie de tonalidad media se distribuyen ampliamente, registrando bloques de gran tamaño que abundan más que en la serie de tonalidad clara, con lo que han sufrido una mayor aceleración máxima que los claros, los cuales presentan menores tamaños. Por otro lado, las pendientes de las líneas de tendencia de las series de tonalidades medias y claras se aproximan entre sí, siendo casi paralelas, en contraste con la serie de tonalidad oscura que presenta la menor pendiente. Royán (2015), hace una revisión de varios estudios de desprendimientos y determina un intervalo de entre 0,41 y 1 del valor absoluto del exponente de la ley potencial de la distribución de volúmenes. Los valores de las pendientes de las líneas de tendencia de las series de tonalidades en función del volumen han sido de 0,43; 0,76 y 0,71 para las tonalidades oscura, media y clara respectivamente, que serían equivalentes a los exponentes. Según Van Den Eeckhaut et al. (2007) cuanto más pequeño es el valor absoluto mayor es la influencia de los eventos de gran magnitud. Lo que concuerda con que el evento de bloques de tonalidad oscura haya provocado desprendimientos de mayor tamaño y haya sido más destructivo que los otros dos eventos, en los cuales tienen mayor importancia los tamaños pequeños. Teniendo en cuenta que las series que se consideran más completas son las de tonalidades clara o media, y asumiendo que todos los eventos se produjeron por la misma causa, podemos interpretar que la serie oscura se encuentra incompleta por falta de bloques pequeños o no le corresponden algunos bloques grandes. Ambas opciones se pueden explicar: - O bien porque el evento que produjo la caída de los bloques de la serie oscura fue de mayor intensidad o producido por otra fuente y, por tanto, no sigue el mismo patrón que las otras dos series, habiendo menor proporción de rocas pequeñas o mayor de bloques grandes. 33 - O bien porque los bloques pequeños de la serie han desaparecido, ya sea porque hayan sido sepultados por eventos de caída posteriores, por el sedimento de la rambla o crecimiento del suelo, o por ser removilizados en grandes avenidas. Cabría suponer un comportamiento similar de la serie oscura al de las series media y clara cuyas líneas tendencias se asemejan mucho, por ello, la explicación más razonable es la desaparición de bloques pequeños en la serie oscura por sepultamiento o removilización. Además, el hecho de que al menos parte de estos bloques desaparecidos queden ocultados bajo nuevos desprendimientos, confirma la antigüedad de la serie oscura frente a las otras series. Esto concuerda con que debido a un mayor tiempo de exposición estos bloques hayan adquirido una mayor coloración y el crecimiento de líquenes y vegetación en su superficie. En orden cronológico después de la serie oscura, se produjo el evento de la serie de tonalidad media, cuyos bloques alcanzan también grandes volúmenes, por tanto, siendo de gran magnitud, y cuya muestra se encuentra más completa. El último evento se corresponde con la caída de bloques de tonalidades claras, los cuales no han sufrido exposición en el tiempo suficiente como para oscurecerse. Los volúmenes de estos bloques suponen el 7,9% del volumen total y son mucho menores que los de las otras series, tratándose de un evento de menor magnitud. Esto favoreció que la serie de tonalidad media se encontrara tan completa, pues en el último evento no se produjeron suficientes desprendimientos ni lo suficientemente grandes como para tapar los bloques del anterior evento. Este evento se podría corresponder con la aparición de nuevos bloques entre las imágenes aéreas de 2011 y 2013. La completitud de la serie media también se puede explicar si tras su actividad y el último evento, no pasó el suficiente tiempo como para que los bloques se removilizaran por una avenida o se taparan con el sedimento del cauce. Este hecho se reafirma en que estos bloques de la serie media presentan una tonalidad muy clara, es decir, han sufrido poca exposición. Por último, la serie oscura a pesar de ser la menos completa respecto al número de bloques, supone un 67,93% del volumen total de los bloques de la rambla frente al 24,16% de la serie de tonalidad media y el 7,9% de la tonalidad clara. Todo ello indica y confirma que el evento de bloques oscuros es el de mayor magnitud y el más antiguo, pues ha perdido gran proporción de bloques pequeños, los cuales son más fáciles que desaparezcan con el tiempo; que el evento de los bloques medios es de magnitud media y sucedió después de la serie oscura y que el evento de bloques claros es el más nuevo y de menor magnitud. 34 Distancia mínima recorrida y tonalidad Las series de bloques con tonalidad oscura y media parecen seguir un patrón en la distribución de las distancias que recorren, siendo su frecuencia máxima en las distancias más largas, habiendo una disminución de la frecuencia hacia distancias más cortas y estabilizándose su frecuencia en la distancia 19,96 m (101,3). Esto se puede atribuir a las grandes pendientes que presentan las laderas las cuales son poco estables para retener los bloques caídos. Con respecto a la tonalidad clara se observa que no hay apenas datos a distancias cortas y que de forma generalizada no se estabiliza la frecuencia a partir de ninguna distancia. Los bloques de tonalidades claras se corresponden con los bloques más pequeños, ergo, los más susceptibles a sufrir transporte por avenidas. En las pendientes altas estas rocas se encuentran poco estables y un agente como pudiera ser la escorrentía podría arrastrarlas hasta el cauce. Por otro lado, las rocas que se encuentran en el cauce podrían ser trasladadas de nuevo por agentes como avenidas cauce abajo, provocando que recorran grandes distancias desde el área fuente, pudiendo ser el caso de los dos picos que se observan en la serie de tonalidad clara de la gráfica 10 en los valores de 126 y 316 m. Posición y tonalidad Se observa que tanto las tonalidades oscuras como las intermedias siguen un patrón en su distribución, habiendo mayor cantidad de estas en la ladera baja (61,13% de las rocas oscuras y el 76,67% de las medias), seguido de la ladera alta (27,6% de las rocas oscuras y el 15,5% de las medias) y por último un pequeño porcentaje en el cauce (11,27% y 8,83%). En cambio, para tonalidades claras esta distribución es diferente repartiéndose a partes iguales entre el cauce y la ladera baja y muy pocos bloques en la ladera alta (8,3% de los bloques claros). Partiendo de nuevo de la premisa de que todos los eventos son producidos por el mismo fenómeno, deberían de seguir los mismos o similares patrones de distribución. Lo que hace diferir a la distribución de las tonalidades claras del resto es que se trata del evento más joven y menos destructivo, con lo cual, los bloques muestran tamaños más pequeños que son más fáciles de movilizar desde la ladera alta con gran pendiente. Además, al haberse producido el último, no ha pasado tiempo suficiente como para que otro fenómeno haga desaparecer los bloques del cauce, es decir, no ha transcurrido el tiempo suficiente para que crezca la vegetación, o que el sedimento, nuevos desprendimientos o avenidas sepulten los bloques. Consecuentemente, hay una menor proporción de bloques de tonalidades oscuras e intermedias en el cauce con respecto, a la proporción de bloques claros, lo cuales, es de esperar que con el tiempo y el efecto de agentes externos disminuirán en el cauce hasta quedar por debajo de la proporción en la ladera alta. Esto reafirma que los bloques más 35 pequeños, mayoritariamente los claros, han sufrido un mayor transporte, gracias a lo cual, presentaban una mayor distancia recorrida. Volumen y posición En todas las posiciones encontramos una distribución de volúmenes muy homogénea en la que independientemente de la posición se observa una correlación negativa entre la frecuencia y el volumen, a mayor frecuencia menor volumen. Las pendientes de las líneas de tendencia de todas posiciones se aproximan mucho entre sí, difiriendo algo más la pendiente de la ladera alta siendo ligeramente menor debido a una mayor cantidad de rocas de mayor tamaño (49,41% de las rocas son medias y el 22% oscuras) que en la ladera baja y el cauce. Hay una mayor pendiente en la posición del cauce debido a que como ya se ha comentado, se encuentra en gran parte cubierto por rocas de volumen menor (las más susceptibles al transporte), que presentan principalmente tonalidades claras (80,9% de los bloques del cauce son claros), seguido de un pequeño porcentaje de rocas intermedias y por último por rocas oscuras. Redondez La distribución del índice de redondez de los bloques es muy heterogénea y no se ha encontrado correlación alguna con el resto de las variables. Esto puede deberse a tres causas que pueden ser simultáneas: - Que todos los bloques tienen el mismo comportamiento mecánico y, en consecuencia, están constituidos por la misma litología. - Que no han sufrido transporte prolongado y, por tanto, que provienen de un mismo área fuente, no de aguas arriba. - Que todos los bloques además de pertenecer al entorno de la rambla han caído por la misma causa. Se reitera la premisa por la que todos los bloques son del mismo área fuente y de la misma composición. Esto no evita que hay cierto número de bloques que hayan podido ser removilizados desde aguas arriba, sin embargo, es un número poco significativo para la cantidad de bloques digitalizada. 36 5.3. Correlación de las series identificadas con la sismicidad histórica e instrumental de la Falla de Alhama de Murcia Una vez realizadas las interpretaciones se han buscado evidencias que permitan vincular las series de datos con eventos desencadenantes. Se han identificado tres series de bloques, de distinta edad, magnitud y distribución espacial. Según la escala de intensidades (ESI‐07: “Environmental Seismic Intensity Scale” (Michetti et al., 2004; Silva et al., 2008) los volúmenes movilizados para las series de bloques oscuros e intermedios (volumen superior a 104 m3) deberían ser un efecto secundario de un terremoto de intensidad VIII; y para la serie de bloques claros (volumen superior a 103 m3) de intensidad VII. La rambla de Béjar se encuentra muy próxima a la FAM (a 1 km desde la cabecera), los bloques caídos son de gran volumen y tiene una estructura tectónica compleja, por lo que el factor desencadenante que mejor encaja con la problemática son las sacudidas sísmicas. No obstante, esto es compatible con el hecho de que en la rambla se produzcan otro tipo de factores desencadenantes de las desestabilizaciones de ladera como pueden ser las avenidas o los procesos gravitatorios, pero suponen una menor intensidad y un menor volumen desplazado. Alfaro et al. (2012), enumeran tres contextos geomorfológicos donde ocurrieron los deslizamientos inducidos por el terremoto de Lorca de 2011, teniendo en cuenta una distancia epicentral máxima de los desprendimientos de 13,3 km y un área de afectación de 104 km2. El segundo contexto que describen se corresponde con el contexto geomorfológico de la rambla de Béjar y las características de sus desprendimientos con los bloques caídos de la rambla: relieve en forma de crestas de materiales rocosos diaclasados sobre macizo rocoso débil. Los desprendimientos se producen en la mitad superior de las laderas, descienden por ellas y presentan volúmenes y distancias muy variadas. La rambla se sitúa a aproximadamente a 13 km en línea recta desde el epicentro del terremoto de 2011 y dentro del área de 104 km2, lo que supone que la rambla podría haber sido afectada de forma suave por el terremoto de Lorca de 2011. Esto refuerza la hipótesis de la aparición de bloques en la ortofoto de 2013 a causa de un terremoto. Se ha correspondido el terremoto de Lorca de 2011 como causa desencadenante de la serie de bloques de tonalidad clara, debido a que las características y el contexto de los desprendimientos inducidos por este terremoto, son muy similares a los de las tres series de la rambla. Al haber sido identificada la serie de tonalidad clara como el evento más joven y menos intenso, coincide con el terremoto de Lorca, con respecto a la cronología, el más reciente, y con respecto a la intensidad. 37 Partiendo de esta suposición, en la que el terremoto de 2011 con intensidad VII en Lorca se corresponde con el evento más joven y de menor intensidad que provocó la caída de los bloques claros, se puede asumir que el terremoto que provocó los desprendimientos de la serie oscura sea el más antiguo y de mayor intensidad en la rambla (por mayor cercanía, menor profundidad o mayor intensidad) y que el terremoto de la serie de tonalidad media debe de encontrarse próximo en el tiempo al de Lorca de 2011 (prof. 0km) y debe de haberse sentido con mayor intensidad en la rambla. En vista de los datos del catálogo de terremotos del IGN (tabla 1, fig.16), se ha interpretado que el desencadenante de la serie de bloques oscuros puede haber sido el terremoto de 1674, por ser el de mayor intensidad en Lorca (VIII). Esta hipótesis se puede cimentar en la publicación de Martínez-Díaz et al. (2019) en la que se determinó que la ruptura superficial encontrada en la rambla de la Torrecilla se corresponde con la serie sísmica de dicho terremoto (1674). Tabla 1. Principales terremotos históricos e instrumentales registrados en Lorca. Figura 16. Mapa situación de los epicentros de los principales terremotos históricos e instrumentales registrados en Lorca, con respecto a la rambla de Béjar. Mapa realizado con los datos del catálogo de terremotos del Instituto Geográfico Nacional sobre la imagen de Google Earth. FECHA LATITUD LONGITUD PROFUNDIDAD INTENSIDAD 30/01/1579 37.6833 -1.7 - VII 28/08/1674 37.6833 -1.7 - VIII 20/12/1818 37.75 -1.6167 - VI-VII 16/04/1907 37.8 -1.5 - VII 06/06/1977 37.6567 -1.8017 9 VI 11/05/2011 37.7175 -1.7114 4 VII 38 Pérez et al. (2012) concluyen en su estudio liquenométrico que el terremoto de 1674 es “el iniciador de los desprendimientos rocosos en las laderas del Cejo de los Enamorados y de la Rambla de los 17 Arcos”, además, habiendo sufrido en ambas laderas los desprendimientos inducidos por el terremoto de 2011 (movilización de un volumen 20 veces menor). Por tanto, concuerda que en la rambla de Béjar se hayan producido desprendimientos tanto en el 1674, como en el 2011, inducidos por los respectivos terremotos (movilización de un volumen 9 veces menor en el evento de 2011). Por último, la serie de bloques de tonalidad media no se consigue relacionar de forma clara con ningún evento de Lorca. Se podrían descartar ciertos terremotos como el de 1977 que, a pesar de su cercanía a la rambla, no se han descrito apariciones de bloques en la imagen de 1979 equiparables a las estimadas para la serie media, sin embargo, este sismo pudo haber provocado la caída de los pocos bloques que aparecen en dicha imagen. Se puede descartar a su vez el terremoto de 1579, por el orden cronológico asumido, y tanto el de 1907 como el de 1818 por ser de menor intensidad que el de 2011 y encontrarse más alejados. De nuevo en el estudio de Pérez-López et al. (2012), identifican por dataciones liquenométricas que el terremoto de Lisboa de 1755 pudo producir desprendimientos de un volumen total del doble que en 2011. Esta hipótesis podría concordar con la serie intermedia de la rambla de Béjar, la cual ha supuesto un volumen tres veces superior al producido en 2011 y casi tres veces menor que el producido en 1674. Sin embargo, no se han encontrado indicios que relacionen de forma clara este terremoto a la serie intermedia y, además, este se produce 81 años después que el terremoto de 1674, lo que podría suponer que parte de los bloques de la serie oscura puedan corresponderse con este evento de Lisboa. 39 6. CONCLUSIONES Mediante la comparación en orden cronológico de las imágenes aéreas, se han identificado aparición de nuevos bloques caídos en el cauce de la rambla de Béjar entre las imágenes de 1956 y 1979 y entre 2011 y 2013. Las primeras apariciones se han correlacionado con un evento climatológico ya que los bloques solo aparecían en el comienzo del curso bajo del canal de desagüe de la rambla y sus tamaños eran lo suficientemente pequeños como para haber sido arrastrados por una corriente intensa rambla abajo. Las segundas apariciones de bloques se han interpretado como efecto geológico de un terremoto. Se encontraron a lo largo de todo el curso del canal de desagüe por lo que no había indicios de removilización de bloques aguas abajo, además estos presentaban tamaños mayores que los bloques de 1979 y numerosos estudios verifican la caída de bloques en ramblas próximas a la de Béjar inducidos por el terremoto de Lorca (Mw 5,2; 2011). La utilización de drones ha permitido la mejora de la resolución de la imagen aérea y, por consiguiente, ha condicionado que se pudiera realizar un estudio a mayor detalle, de gran completitud y exhaustividad respecto al inventario de desprendimientos que se encuentran actualmente en la rambla de Béjar. Gracias a la obtención, tratamiento e interpretación de los datos obtenidos del ortomosaico realizado para este proyecto mediante un dron, se han identificado 3143 bloques de misma composición y área fuente, que se han incluido tres series diferentes de bloques en función de la tonalidad, que pudieran corresponder a tres eventos desencadenantes en diferentes momentos temporales. La primera serie no sigue el mismo patrón distributivo que el resto y se caracteriza principalmente por la desaparición de un porcentaje importante de bloques pequeños, una tonalidad oscura y bloques de gran volumen suponiendo el 68% de la muestra total de bloques de la rambla, casi 3 veces mayor que el volumen de la serie intermedia y casi 9 veces mayor que el de la serie clara. Se ha interpretado que debido a que es la serie más antigua los bloques han sufrido un mayor tiempo de exposición que los ha dotado de una tonalidad más oscura, así como a la desaparición de los bloques pequeños que han podido quedar sepultados por la creación de suelo, aporte de sedimento del río o por nuevos desprendimientos. Además, al presentar los bloques más grandes se le adjudica la mayor aceleración sísmica y, por tanto, la mayor intensidad. La segunda serie está muy completa, su coloración es algo oscura y presenta una amplia distribución de tamaños. La tercera serie también se encuentra muy completa respeto a su inventario de bloques, presenta una coloración muy clara y sus volúmenes son menores que los de las otras series hasta tal punto que solo supone el 8% del volumen total. El hecho de que la segunda serie sea muy completa 40 y su tonalidad sea tan tenue, son evidencias de que entre esta serie y la última ha pasado mucho menos tiempo que entre esta y la primera serie, pues no ha habido ni aumento de tonalidad ni desaparición de bloques pequeños (los más susceptibles a desaparecer por otro tipo de eventos). Esta serie se corresponde con el segundo evento en orden cronológico que por la distribución de sus tamaños de bloque fue el segundo más intenso. Por último, la última serie se corresponde con el evento más reciente y menos enérgico. Este evento se corresponde con la aparición de nuevos bloques entre las imágenes aéreas de 2011 y 2013, la cual se ha relacionado con el terremoto de Lorca de 2011, el terremoto destructivo más reciente de la zona. La serie de bloques oscuros se ha relacionado con los efectos provocados por el terremoto de Lorca de 1674, perteneciente a la serie sísmica más destructiva de Lorca de la cual hay evidencias próximas a la rambla de Béjar de rotura superficial, con lo que se puede intuir que la alta energía de dicho terremoto pudo remover el gran volumen estimado para la serie. Por último, la serie de bloques de tonalidad media no se ha podido correlacionar con ninguno de los grandes terremotos históricos o instrumentales de Lorca. En este trabajo se expone la importancia del estudio de los efectos geológicos que generaron terremotos históricos, así como instrumentales cuya identificación, análisis y evaluación proporciona nueva información del comportamiento de la Falla de Alhama de Murcia y contribuye a la predicción y cuantificación de los efectos de futuros sismos. 41 7. BIBLIOGRAFÍA Abellán, A., Calvet, J., Vilaplana, J.M., & Blanchard, J. (2010). 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