EspElEología JuvEnil CordobEsa (1962-1968) antonio pErEJón y antonio MEdiavilla Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) El Grupo de Espeleología y Arqueología Juvenil Ambrosio de Morales de Córdoba Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Madrid 2015 © Los autores Depósito Legal: M-34992-2015 Como homenaje a nuestros amigos y colegas del GEJAM que ya no están con nosotros, don Emilio Retamosa, don Juan Bernier, Rafael León (Leoncio) y Francisco Molina (Pitty), cuya memoria está latente en cada una de las páginas de nuestra historia Agradecimientos Los autores quieren expresar su profundo agradecimiento a Loli, esposa de don Emilio Retamosa y a sus hijos Paco, Emilio Carlos y María José, así como a Mari, esposa de Rafael León, que nos han facilitado numerosos documentos y fotografías relativos al Grupo, sin los cuales no hubiera sido posible escribir esta historia. A los miembros del GEJAM que nos han apoyado en todo momento y nos han aportado sus recuer- dos, vivencias y fotografías de que disponían para completar este trabajo. A María Victoria Romero (Universidad Complutense de Madrid) por su eficaz colaboración en la obtención de parte de la documentación bibliográfica que hemos utilizado en nuestra investigación. A Carlos Alonso (Universidad Complutense de Madrid) que ha realizado el tratamiento infográfico de todas las fotografías, planos de cuevas y recortes de prensa que se incluyen en el trabajo, así como en el diseño de la cubierta del libro. A Alfredo Baratas por la maquetación del manuscrito para su edición. A los funcionarios de la Biblioteca Pública de Córdoba, que nos facilitaron la consulta de los pe- riódicos y revistas de la época en que se desarrolla nuestra historia. INDICE Agradecimientos 1. Introducción 11 2. Actividades y exploraciones 15 2.1. Preámbulo a la Espeleología juvenil cordobesa de los años sesenta del siglo XX 15 2.2. Actividades desarrolladas en 1962 16 2.2.1. Cuevas de los alrededores de Córdoba 16 2.2.2. Participación del GEJAM en la exploración y excavaciones de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros 19 2.3. Actividades y exploraciones en el año 1963 24 2.3.1. Expedición al río Retortillo, en Palma del Río, y otras salidas 24 2.3.2. Curso de Espeleología en Priego y exploración de las cuevas de su entorno 24 2.3.3. Exposición de las actividades del GEJAM 28 2.3.4. Campamento Nacional de Espeleología de Ramales 1963 29 2.3.5. Expediciones a la Sima de Espiel y a Doña Mencía 29 2.3.6. Exploraciones y actividades en los alrededores de Córdoba 29 2.3.7. Las cuevas de los alrededores de Almodóvar del Río 32 2.3.8. Exploración de una tumba romana en la Avenida de la Cruz de Juárez (Córdoba) 34 2.3.9. La Cueva Negra de Rute 34 2.3.10. La Cueva de la Osa en Pozoblanco y el belén de Piquín 34 2.4. Participación de un miembro del GEJAM en la Operación Mortero, exploración internacional hispano-francesa 1963 38 2.5. Actividades y exploraciones del año 1964 43 2.5.1. Descubrimientos arqueológicos relevantes y proyección del GEJAM 43 2.5.2. La Sima del Ángel en Lucena 43 2.5.3. Curso de Espeleología de Semana Santa en Priego (marzo de 1964) y otros datos de cuevas 46 2.5.4. Expedición a Priego para explorar cuevas de su entorno con el equipo local 46 2.5.5. Segunda exploración de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros 47 2.5.6. Campamento Nacional de Espeleología de Ramales 1964 48 2.5.7. Reunión del Comité de Educación Extraescolar del Consejo de Europa en Santander 48 2.5.8. Nueva exploración de la Cueva de Piquín 49 2.5.9. La Sima de Espiel 49 2.5.10. Prácticas por las Ermitas, Cañito Bazán y las canteras de Asland 51 2.6. Actividades y exploraciones del año 1965 52 2.6.1. Tercera exploración de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros 52 2.6.2. Actividades en los alrededores de Córdoba 53 2.6.3. Las cuevas de los alrededores de Posadas 55 2.6.4. Cuevas en Pedro Abad 56 2.6.5. Curso de Mandos y descenso de la Sima de Cabra 56 2.6.6. Reseña bibliográfica 61 2.6.7. Campeonato Provincial de Aire Libre en Cabra 61 10 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla 2.6.8. Cueva de la Perdiz en los Llanos de Don Juan (Rute) 62 2.6.9. Cueva del Caballo y otras cuevas en los alrededores de Córdoba 62 2.6.10. Exploraciones conjuntas con el equipo de Priego en los alrededores de la localidad 63 2.6.11. Campamento Nacional de Espeleología de Ramales 1965 64 2.6.12. Campamento volante por tierras de Jaén y Córdoba con el equipo de Priego 65 2.6.13. Artículos de don Juan Bernier sobre Espeleología y Arqueología 69 2.6.14. Campeonato Nacional de Aire Libre en Cáceres 70 2.6.15. Prácticas en los alrededores de Córdoba 71 2.6.16. Cuevas de Montoro 71 2.6.17. Proyecto de excavaciones en Ategua y la Cueva del Yeso en Baena 71 2.6.18. Cueva de Trassierra 71 2.6.19. Sima de Rute y Cueva de San Marcos 72 2.7. Actividades y exploraciones del año 1966 73 2.7.1. Nueva visita a Ategua 73 2.7.2. Prácticas y exploraciones en los alrededores de Córdoba 74 2.7.3. Las cuevas de las Aljabaras en Hornachuelos 74 2.7.4. Nueva exploración de la Sima de Talillas y otras expediciones 76 3. Crisis y reorientación de las actividades del GEJAM 77 3.1. La dispersión de los miembros del GEJAM y su reorientación arqueológica 77 3.1.1. Introducción 77 3.1.2. Folleto de la Sección de Arqueología del GEJAM 77 3.1.3. La Sección de Arqueología del GEJAM en la prensa, artículos de don Juan Bernier 78 3.2. Las últimas actividades del GEJAM 79 3.2.1. La Sección de Arqueología del GEJAM 79 3.2.2. La Sima de las Latas en Priego 80 3.2.3. Un belén en la Cueva de Piquín 81 3.2.4. La Prehistoria, el GEJAM y el GAMA 81 Epílogo 83 Documentación 87 Bibliografía 87 Artículos de periódicos por orden cronológico 88 Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 11 1. Introducción Este libro es una aportación al conocimiento de la Espeleología cordobesa de mediados del siglo veinte y es el fruto de una laboriosa y larga recopilación, restauración y selección de numerosos docu- mentos públicos y privados conservados por los autores durante más de cincuenta años. En sus páginas se recogen las exploraciones, actividades, diarios, recuerdos, fotografías y planos de cuevas, muchos inéditos, realizados por el Grupo de Espeleología y Arqueología Juvenil Ambrosio de Morales de la OJE de Córdoba, durante siete años de intensas exploraciones por las cuevas de nuestra provincia. Nuestro mayor deseo es que los datos que se aportan, sistematizados y contrastados, puedan servir para aclarar y completar los difusos y a veces inexactos conocimientos que se disponen de las activida- des espeleológicas cordobesas de esta época y como consecuencia rescatar del olvido la labor realizada por estos jóvenes entusiastas de la Espeleología. La exploración de una cueva si- tuada en las calizas terciarias del Ca- ñito Bazán, al norte de Córdoba y al borde de la Sierra, realizada en abril del año 1962 por un grupo de jóvenes, estudiantes de bachillerato, amantes de la geología y de su tierra cordobesa fue el acontecimiento que determinó la fundación de un grupo espeleológi- co en el seno de la Organización Juve- nil Española (OJE) de Córdoba. (Figs. 1 y 2) El Grupo de Espeleología y Ar- queología Juvenil Ambrosio de Mo- rales [GEJAM] fue denominado así en recuerdo de un insigne cordobés, cronista de reyes, adelantado de la Ar- queología y gran humanista de los al- bores del Siglo de Oro. En cuanto a las razones para su fundación, un Folleto anónimo en el que se reseñan las ac- tividades del Grupo en los años 1962 y 1963, justifica las arqueológicas y escribe: “Estudiando atentamente la Historia Antigua española se nota un vacío en la investigación arqueológica de la Bética superior”, para las espe- leológicas, la existencia de numerosas cuevas, algunas ya catalogadas por el Grupo, existentes en la provincia. (Anónimo, 1963) Figura 1. Cueva de La Ilusión (Córdoba), situada en los afloramientos terciarios de la falda de la Sierra. Techo de la cueva con sus incipientes estalactitas. Nuestro primer contacto con la Espeleología. Explorada en la primavera de 1962. Figura 2. Plano de la cueva de La Ilusión. Levantado el 23 de septiembre de 1962. 12 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Las fuentes de donde proceden los datos que vamos a utilizar para elaborar este trabajo son de varios tipos, dos manuscritos dactilografiados de 1962 y un Folleto de 1963, los tres anónimos, aunque por el estilo y los datos arqueológicos y de Historia Antigua incluidos, suponemos que don Juan Bernier fue el autor del texto del Folleto. Diarios, croquis, documentos y reseñas personales de las exploracio- nes de los miembros del Grupo Antonio Mediavilla, Francisco Molina García-Goyena (1945-1997), Manuel Osuna, Antonio Perejón y Antonio Sierra. Noticias de prensa de las actividades realizadas, tanto de periódicos como de revistas semanales, locales y nacionales, unas con autor y otras anónimas o de corresponsales. Las fuentes más antiguas son dos cuadernillos de tamaño cuartilla, dactilografiados por una sola cara, del año 1962. El primero de fecha 1 de septiembre de 1962 se titula “Normas fundacionales del Grupo de Espeleología y Arqueología de la Organización Juvenil Española en Córdoba” (Anónimo, 1962a), consta de una cubierta y seis páginas en las que se recogen, resumidas en quince puntos, las Normas generales en las que se apoya la fundación del Grupo. El segundo, de fecha 12 de septiembre de 1962, lleva por título “Normas generales para el Grupo de Espeleología y Arqueología Ambrosio de Morales” (Anónimo, 1962b) formado por la cubierta y dos páginas en la que se relacionan las Normas de funcionamiento del Grupo. Las “Normas fundacionales del Grupo de Espeleología y Arqueología de la OJE en Córdoba” reco- gen todas las facetas relativas a la fundación, objetivos, estructura, formación y actividades del mismo (Anónimo, 1962a). Entre los objetivos cabe destacar “la formación física y deportiva de sus afiliados por medio de la enseñanza, el entrenamiento, la práctica de montañismo, camping y excursionismo” y “el estudio de los fenómenos y aspectos geológicos de la historia de la tierra principalmente el paisaje, la vida y la arqueología subterránea”. La dirección técnica del grupo estaría formada por un Consejo constituido de la forma siguiente: “Un Catedrático de Geología. Un Catedrático de Anatomía y Paleontología. El Director del Museo Arqueológico. El Delegado Provincial de Excavaciones. El Presidente de la Real Academia de Ciencias. Los Delegados Técnicos [De Espeleología, Arqueología y de Cultura]”. En relación con las actividades a desarrollar por el grupo, relaciona las siguientes: “Localización y catálogo de las cuevas, simas y cavernas Exploración, estudio geológico, biológico y paisajístico de las mismas Estudio arqueológico de los dotados de este material, siempre con garantía técnica Investigación de restos y plantas arqueológicas, con idénticas garantías. Planificación, catalogación y conservación de nuestro tesoro artístico, de acuerdo con las autoridades encargados de los mismos Conferencias sobre arte, espeleología, paleontología e historia Cursos teóricos sobre espeleología y arqueología Cursos prácticos en marchas y excursiones Campamentos de espeleología y arqueología Cursos de especialización en espeleología, arqueología, pasigrafía [sic], fotografía, etc. Organización de exposiciones, colecciones de geología, arqueología y paleontología Relaciones con organismos nacionales e internacionales análogos” Días más tarde se elaboran las “Normas generales para el grupo de Espeleología y Arqueología Ambrosio de Morales” (Anónimo, 1962b) dentro de la Organización Juvenil Española y se especifican las actividades a desarrollar por el Grupo, estableciendo los cometidos de los distintos equipos del mis- mo: “Equipo de punta, cuya labor será realizar la exploración y señalización de la cueva para facilitar la entrada de los sucesivos equipos. Grupo topográfico para el levantamiento de planos horizontales y verticales. Planta y sección. Grupo [Equipo] geológico, cuya misión será hacer un estudio hidrológico y petrográfico de la caverna. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 13 Equipo arqueológico, cuya misión será hacer calas buscando vestigios de habitabilidad y pinturas, etc. Equipo zoológico, para el estudio de la fauna y sus relaciones con el mundo exterior.” También especifica que el Grupo deberá tener por lo menos una reunión semanal en la que se desarrollará un curso de preparación técnica, con conferencias, proyecciones, etc., y se distribuirán los trabajos de estudios topográficos, ficheros, confección de rutas, etc. (Anónimo, 1962b) De acuerdo con el Folleto, el Consejo Asesor del Grupo estaba formado por las siguientes personalidades: “Ilmo. Sr. Don Rafael Castejón y M. de Arizala. Presidente de la Real Academia de Córdoba y Delegado Provincial de Excavaciones. Ilmo. Sr. Don Manuel González Gisbert. Subjefe Provincial del Movimiento. Académico y publicista. Don Miguel Ángel Orti Belmonte. Académico. Presidente de la Comisión Provincial de Monumentos. Dña. Ana María Vicent. Directora del Museo Arqueológico Provincial. Doña Ana María de la Cuadra Salcedo. Del Servicio de Prehistoria de la Dirección General de Bellas Artes. Don Rafael Cabanás. Geólogo. Catedrático del Instituto. Colaborador del Consejo de Investigaciones Científicas [sic]. Don Diego Jordano Barea. Catedrático de Biología en la Facultad de Veterinaria de Córdoba. Don Rafael Aguilar Priego. Secretario de la Real Academia de Córdoba. Don Dionisio Ortiz Juárez. Académico. Licenciado en Historia. Adjunto del Servicio de Actividades Culturales del Frente de Juventudes. Don Emilio Retamosa Andreu, de la Junta Provincial de Educación Física y Deportes. Don Juan Bernier Luque. Académico y escritor.” (Anónimo, 1963) Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 15 2. Actividades y exploraciones 2.1. Preámbulo a la Espeleología juvenil cordobesa de los años sesenta del siglo XX En un artículo aparecido en una revista española de información general Matías Rubio Rivas, Di- rector de los Cursos de Espeleología para Juventudes [OJE], justificaba, de una parte, la necesidad de formar a los jóvenes españoles en el deporte de la Espeleología, y de otra la ubicación, en la provincia de Santander, del campamento nacional para la formación de estos jóvenes, de la forma siguiente: “Esta provincia [Santander] es quizá la más rica en cuevas y simas de toda España. Su subsuelo es apasionante. Por este motivo, la Delegación Nacional de Juventudes aceptó, hace cinco años, la sugeren- cia de instalar en tierras de Ramales de la Victoria un campamento que sirviera de escuela a los jóvenes españoles que se sintieran atraídos por la aventura de la exploración subterránea. En el último agosto, estos muchachos adquirieron su mayoría de edad, tras haber dedicado cien días y cien noches, en cinco veranos, a esta actividad científico deportiva.” (Rubio Rivas, 1962) Al Campamento Nacional de Espeleología de la OJE, dirigido por Matías Rubio, celebrado en agosto del año 1962, en Ramales de la Victoria (Santander), y antes de constituirse el Grupo como tal, asistieron para iniciar su formación técnica como espeleólogos, los futuros miembros del mismo Juan Martin Soto, Manuel Osuna Ruiz y Antonio Perejón Rincón. En dicho Campamento, los tres jóvenes cordobeses superaron con éxito su formación y obtuvieron el título de Guía espeleólogo. También for- maban parte del Grupo Amador Jiménez Bazán, José Delgado Polaina, Fernando Magariños, Antonio Mediavilla Díaz, Francisco Molina García-Goyena y Antonio Sierra Murgado, que por diversas circuns- tancias no pudieron asistir al campamento. Poco después el equipo se dotó del material técnico necesario para esta actividad, circunstancia que se recogió en el Folleto de la forma siguiente: “Adquirido el material necesario con una subvención de la Junta Provincial de Educación Física y Deportes, el Grupo se organiza bajo la dirección del señor Retamosa, en el aspecto espeleológico y del señor Bernier, en el arqueológico.” (Anónimo, 1963) Durante el curso 1962-1963, se desarrollaron las actividades siguientes: -“Charlas y reuniones semanales sobre arqueología y espeleología en el local del Grupo. - Visitas al Museo Arqueológico, dirigidas por la Directora del mismo, señorita Vicent. - Conferencia de arqueología dolménica con proyecciones, por el Ilmo. Sr. Don Antonio Guzmán Reina, Alcalde de Córdoba y arqueólogo. - Conferencia con proyecciones sobre geología de las cavernas, por el señor Cabanás, Catedrático del Instituto. - Conferencia sobre cerámica, por la señorita Ana María Vicent. - Conferencia sobre la historia de la Espeleología, por don Emilio Retamosa. - Conferencia sobre arqueología espeleológica, por don Juan Bernier. - Curso sobre Espeleología y Arqueología por correspondencia, en colaboración con la Escuela Provincial de Mandos. - Coloquio sobre la sima de Cabra con proyecciones por el Grupo [de Espeleología] de la Univer- sidad Laboral.” (Anónimo, 1963) En el mapa de la provincia de Córdoba incluido en la página tres del Folleto, del que proceden la mayoría de los datos reseñados hasta ahora (Anónimo, 1963), se indican entre paréntesis el número de cuevas conocidas en los pueblos de la provincia que, de norte a sur, eran las siguientes: 16 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Belalcázar (1); Santa Eufemia (4); El Viso (3); Valsequillo (5); Los Blázquez (5); El Guijo (3); Villanueva del Duque (1); Pedroches (2); Alcaracejos (2); Peñarroya (4); Pozoblanco (2); Belmez (6); Fuenteobejuna (17); Villanueva del Rey (2); Espiel (23); Villaviciosa (9); Adamuz (14); Hornachuelos (39); Posadas (4); Almodóvar del Río (9); Córdoba (11); Castro del Río (2); Baena (3); La Rambla (4); Montilla (3); Moriles (14); Luque (25); Zuheros (10); Doña Mencía (5); Aguilar (1); Cabra (17); Carca- buey (18); Priego (31); Rute (17); Iznájar (20). En las páginas 6, 8, 10 y 12 del Folleto se incluyen también cuatro mapas de la provincia en los que se indican los yacimientos conocidos del Paleolítico, de la Edad del Bronce, del Neolítico y del Ibérico [sic], respectivamente. (Anónimo, 1963) 2.2. Actividades desarrolladas en 1962 2.2.1. Cuevas de los alrededores de Córdoba Tras la participación de algu- nos de los miembros del Grupo en el Campamento Nacional de Espe- leología de Ramales de la Victoria (Santander), como ya se ha referido, el equipo recién constituido dedicó el último trimestre del año 1962 a la preparación física y técnica del mismo, con ejercicios de escalada, descensos, seguridad, nudos, to- pografía, etc., esenciales para esta difícil actividad deportiva y se rea- lizaron las primeras exploraciones. Además se programaron reuniones semanales teóricas y prácticas en el local dispuesto para ello en la De- legación Provincial de la OJE, lo- cal que contará en el futuro con un pequeño museo mineralógico y pe- trográfico, para el conocimiento del terreno y una colección de paleontología y arqueología, como resultado de sus actividades. Las primeras actividades espeleológicas contrasta- das del GEJAM se realizaron los días 16 y 17 de septiem- bre de 1962 y fueron llevadas a cabo por Juan Martín, Manuel Osuna y Antonio Perejón, que se desplazaron a las mesas calizas del Terciario del Puente Hierro de la vía férrea Córdoba-Almorchón y sus zonas aledañas, re- cogiendo también restos de fósiles marinos del Mioceno. Se exploraron tres pequeñas cuevas de las que se levan- taron sus planos respectivos. La primera estaba situada a cien metros del Puente, de 21 m de longitud, se denominó Cueva nº 1 o del Puente (Fig. 3); la segunda a 6 km aguas arriba del Arroyo Pedroche, Cueva nº 2 o de “Los Bandi- dos” (de Orive) (Fig. 4), de 36 m de longitud; la tercera Figura 3. Plano de la cueva de El Puente. Situada en los alrededores del Puente Hierro del ferrocarril Córdoba-Almorchón. Explorada el 16 de septiembre de 1962. Figura 4. Plano de la cueva de Los Bandidos o de Orive. Situada en la finca El Orive cerca del Puente Hierro del ferrocarril Córdoba-Almorchón. Explorada el 16 de septiembre de 1962. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 17 Cueva nº 3 o de Orive Bajo (Fig. 5) de 13 m de longitud, situada en el mismo cerro que la anterior, pero en la falda opuesta, cuyo plano se levantó y conservamos su descrip- ción dactilografiada. Dedicando el segundo día a ejercicios de rapel en los cortados del Cañito Bazán en el borde de la Sierra. (AMDI-01, 02 y 03) Días más tarde, el 23 del mismo mes, Juan Martín, Manuel Osuna, Antonio Perejón y Antonio Sierra realizaron la exploración a la denominada cueva de La Ilusión por ser la primera explorada por el GEJAM (Figs. 1 y 2). Es una pe- queña y bella cueva con el techo lleno de incipientes estalactitas, situada próxima al Cañito Bazán y que despertó la ilusión de los miembros del Grupo por la Espe- leología; más tarde fue visitada en numerosas ocasiones por todos los miembros del Grupo. Se procedió a situar topográficamente la cueva, se levantó su plano y se realizó una somera descripción de la misma, cuyo manuscrito dactilografiado conservamos. Concluida la explo- ración se realizaron ejercicios de rapel en los cortados próximos del Cañito Bazán. (AMDI-04) El día 30 se exploraron dos cuevas situadas en los Calerines de Alba, una de ellas tenía una sala de unos 40 m, y a la otra se bautizó con el nombre de Las Gateras, realizán- dose prácticas de rapel al concluir las exploraciones. En estas dos actividades participaron Alfonso Alcaide, Amador Jiménez Bazán, Juan Martín, Antonio Mediavilla, Manuel Osuna, Antonio Perejón y Antonio Sierra. (AMDI-05) De la cavidad denominada Cueva nº 6 solamente tenemos el testimonio de este plano. Por su de- nominación y localización en nuestros archivos debe ubicarse por esta zona y en estas fechas, sin poder precisar ningún otro dato acerca de ella. (Fig. 6) Las actividades del Grupo se reiniciaron en el último tercio del mes de octubre. El día 21 se reali- zaron prácticas de escala, rapel y tirolina en los cortados del Cañito Bazán, participando en ellas Carlos Gallo, Amador Jiménez Bazán, Germán Jurado, Fernando Magariños, Antonio Mediavilla, Francisco Molina, Manuel Osuna y Antonio Sierra. (AMDI-06) Días después, el 24, estas prácticas se desarrollan en los cortados de las canteras de Asland, donde también se explora una cueva que se denomina de los Murciélagos, y más tarde de la Murcielaguina o de Peñatejada, asistieron los miembros del Grupo Antonio Cañas, Carlos Gallo, Amador Jiménez Bazán, Fernando Magariños, Antonio Mediavilla, Francisco Molina, Manuel Osuna, Antonio Perejón, Antonio Sierra y Berrocal, como nuevo miembro. Las actividades del mes se concluyen el día 28 con nuevas Figura 5. Plano de la cueva de Orive Bajo. Situada en la finca Orive cerca del Puente Hierro del ferrocarril Córdoba-Almorchón. Explorada el 16 de septiembre de 1962. Figura 6. Plano de la Cueva nº 6. Alrededores del Puente Hierro del ferrocarril Córdoba-Almorchón. 18 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla prácticas espeleológicas en el Cañito Bazán en las que participaron Antonio Cañas, Fernando Magari- ños, Francisco Molina, Manuel Osuna y el nuevo miembro Villanueva. (AMDI-07) Además de la participación en la exploración y excavación de la cueva de los Murciélagos en Zu- heros, que reseñaremos en el próximo apartado, durante los meses de noviembre (días 1 y 25) y diciem- bre (día 2), los miembros del Grupo realizaron actividades de búsqueda de cavidades en el entorno de las Ermitas. Para esta tarea se llevaron a cabo tres salidas de un día en las que se localizaron varias posibles entradas de cavidades. En una de ellas, próxima a la carretera a las Ermitas y entre las cruces XI y XII del Víacrucis, se hizo hincapié en liberarla de tierra y se despejaron un par de metros de galería después de sacar gran cantidad de tierra, como si estuviéramos “haciendo una cueva”. En la realizada el día 1 de noviembre tomaron parte Pepe, Antonio Cañas, Amador Jiménez Bazán, Fernando Magariños, Antonio Mediavilla, Francisco Molina, Montero y Manuel Osuna (AMDI-08). En la realizada el 25 participaron Alfonso Alcaide, Fernando Magariños, Antonio Mediavilla, Francisco Molina y Manuel Osuna, que forzaron unos diez metros más de la cueva. En esta ocasión recibieron la visita de don Emilio Retamosa y don Juan Bernier que realizaron un buen reportaje fotográfico (Fig. 7). En la llevada a cabo el 2 de diciembre se continuó “haciendo la cueva” por Amador Jiménez, Fernando Magariños, Antonio Mediavilla, Manuel Osuna y Antonio Sierra. (AMDI-18) Se dio la circunstancia de que, ajena a la historia antes referida, la familia de uno de los “construc- tores de la cueva” y muy querido compañero Francisco Molina, esparció sus cenizas en la entrada de esta “nuestra cueva” muchos años después. Más tarde, en unas anotaciones sobre el diario del Grupo relativo al año 1962, se escribió “Bonito regalo del GEJAM: una hermosa cripta para un espeleólogo”. (AMDI-08) En su reseña sobre las primeras actividades espeleológicas del Grupo publicada en el Boletín de la Real Academia de Córdoba, Emilio Retamosa escribe que “En este curso pasado, nos propusimos como tarea, el Grupo Ambrosio de Morales de la OJE, hacer un estudio de las cuevas del término municipal de Córdoba. Dividimos el trabajo en dos partes, una las cuevas de las calizas miocénicas que forman la fal- da de la Sierra y que paralelas al Guadalquivir se extienden hasta Palma del Río y otra que comprendería Figura 7. Explorando los afloramientos de caliza del cerro de las Ermitas de Córdoba. De izquierda a derecha: Alfonso Alcaide, Antonio Mediavilla, Manuel Osuna, lugareño y D. Emilio Retamosa (25 de noviembre de 1962). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 19 los terrenos más antiguos de la parte superior de la misma.”, presentando como resultado de esta tarea los planos de tres cuevas del Puente de Hierro, levantados por el Grupo y dibujados, posteriormente, por Rafael León Moyano (1948-2009) y Rafael Ruiz Tamajón, sin ningún interés arqueológico. (Retamosa Andreu, 1963) 2.2.2. Participación del GEJAM en la exploración y excavaciones de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros La exploración y excavación arqueológica de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros se realizó del 10 al 18 de noviembre de 1962, financiada por la Dirección General de Bellas Artes y dirigida por las arqueólogas Ana María de la Quadra Salcedo y Gayarre (Fallecida el 31.12.2013) y Ana María Vicent Zaragoza (1923-2010), directora del Museo Arqueológico de Córdoba. En una noticia sin firma encabezada con el título “Se harán excavaciones científicas en las cuevas de Zuheros. La Dirección General de Bellas Artes ha designado un equipo técnico” se anuncia la llegada a Córdoba de Ana de la Cuadra Salcedo que en unión de Ana María Vicent, directora del Museo Arqueo- lógico Provincial, han sido designadas por dicha Dirección General para realizar excavaciones científi- cas en la famosa cueva de los Murciélagos de Zuheros, estudio que está subvencionado con 25.000 ptas y que cuenta con el apoyo del Gobernador Civil y el Alcalde de la localidad. Continúa la información indicando que esta mañana habrá salido el equipo científico en el que se incluye Rafael Cabanás Pareja (1913-1989), catedrático de Geología de nuestro Instituto y el Grupo de espeleólogos del Frente de Juventudes dirigidos por el señor Retamosa. El periódico se compromete a informar sobre la marcha de las excavaciones y adelanta algunos datos sobre las exploraciones ante- riores de la cueva y de los restos arqueológicos encontrados, así como de su posible interés turístico. (Periódico Córdoba? 10.11.1962) Para el relato de esta importante actividad del Grupo y a la vez el primer reconocimiento público de su existencia y proyección de futuro, utilizaremos el Diario escrito por Manuel Osuna (AMDI) y tres fuentes impresas, el “Informe” elaborado y publicado por las directoras de las excavaciones (Qua- dra-Salcedo & Vicent, 1962), el Folleto (Anónimo, 1963) donde se recogen las actividades del GEJAM durante los años 1962 y 1963 y los artículos de prensa, local y nacional, publicados con motivo de la finalización de las excavaciones, en los que se destacan los excelentes resultados obtenidos. Las directoras de las excavaciones publicaron el mismo año de su realización el “Informe” ya re- señado de la misma, en el que después de situar la cueva en su entorno geográfico, sintetizaron los datos publicados en relación con ella y sus exploraciones. La primera cita de la “boca” de la cueva, pues el autor no entró en ella, se debe a la pluma de Manuel de Góngora, en 1868, y las tres exploraciones rea- lizadas en el año 1938; las dos primeras por militares que descubrieron un esqueleto humano adherido a la caliza y diversas vasijas de cerámica, depositando el cráneo y la cerámica extraídos de la cueva en el Museo Arqueológico de Córdoba. La tercera exploración fue llevada a cabo por vecinos del lugar, que describieron la posición del esqueleto y descubrieron una nueva sala. Tras un reconocimiento general de la caverna, en el que las arqueólogas pudieron constatar las difi- cultades técnicas de su exploración, describen en su “Informe” las características de la cueva y los tipos de formaciones calcáreas de la misma, relacionando los huesos que aún permanecían in situ y la exis- tencia de “posibles grabados sin identificación precisa (…) hechos intencionadamente por el hombre”. La excavación principal se realizó en la entrada de la cueva denominada “Cueva Chica” (Fig. 8), y en ella distinguen seis niveles estratigráficos superpuestos, relacionando los hallazgos realizados en cada uno de ellos. Desde cerámica romana, en el más moderno, hasta un hogar con granos de trigo y be- llotas requemados, además de laminillas de sílex, fragmentos de vasijas, restos de huesos aguzados, un idolillo cónico de caliza y dos brazaletes, uno de jaspe y otro de un colmillo de jabalí, en el más antiguo, y al que no le asignan una edad precisa. Como consecuencia de la exploración las autoras opinan que el yacimiento tiene un doble interés, uno como importante yacimiento arqueológico y otro como interesante lugar turístico. Concluyen su “Informe” agradeciendo “al Grupo de Espeleología del Frente de Juventudes de Córdoba, dirigido por sus asesores don Juan Bernier Luque (1911-1989) y don Emilio Retamosa Andreu (1925-2010), que con su eficaz y entusiasta ayuda han colaborado en esta excavación y que hacen posible un conocimien- 20 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla to extraordinario de la Arqueología de Córdoba.” Así como a las auto- ridades locales y provinciales, al Director General de Bellas Artes a cuyo “entusiasmo personal se debe la realización de esta empresa” y a todos los que habían colaborado en las excavaciones. Resumimos a continuación los datos recogidos en el Diario de Manuel Osuna (AMDI-10) y en el capítulo titulado “Colaboración del Grupo [GEJAM] en las excavacio- nes arqueológicas de la Gruta de los Murciélagos en Zuheros, emprendi- das por la Dirección General de Be- llas Artes” del Folleto. (Anónimo, 1963) La Cueva de los Murciélagos de Zuheros era conocida desde el siglo XIX (Góngora & Martínez, 1868) y fue explorada durante la guerra civil (Naranjo Morales et al., 1938), encontrándose gran cantidad de cerámica, objetos de adorno y un esqueleto humano, materiales que fueron estudiados por Martínez Santaolalla (1948) que asignó al conjunto una edad de Neolíti- co-Hispano mauritano. La Dirección General de Bellas Artes encargó la excavación de la Cueva a las arqueólogas Ana María de la Quadra Salcedo y Ana María Vicent, directora del Museo Arqueológico de Córdoba, con la colaboración del topógrafo señor Blázquez, don Emilio Retamosa, don Juan Bernier y los espeleólogos del GEJAM, Antonio Cañas, Fernando Magariños, Juan Martín, Antonio Mediavilla, Francisco Molina, Manuel Osuna, Antonio Perejón y Antonio Sierra. La Cueva, situada a 980 m sobre el nivel del mar, se encuentra excavada en calizas del Jurásico y es una profunda hendidura rellena de bloques y derrubios en la que, según el Dr. Cabanás, posteriormente en el Terciario, se desarrollaron los procesos cársticos de relleno. El equipo investigador y las directoras de la excavación se desplazaron a Zuheros el día 10 acom- pañados de los espeleólogos del GEJAM F. Magariños, M. Osuna y A. Sierra. El día 11 se incorporaron los espeleólogos J. Martín y A. Perejón y se inicia la excavación de una cala en la sala de entrada prin- cipal con hallazgos de restos óseos de fauna cuaternaria. Se hizo un reconocimiento previo completo de la Cueva guiados por el Dr. Fernández Cruz y el señor Ordóñez, ambos de Zuheros, recogiendo en superficie durante el recorrido restos de cerámica neolítica y humanos, romanos y medievales. El día 12 regresan a Córdoba don Juan Bernier, el topógrafo señor Blázquez y los espeleólogos F. Magariños y A. Sierra. El día 13 se concluye la cala en la entrada principal y se procede a realizar otra en la segunda entrada, apareciendo sílex microlíticos y restos abundantes de cerámica neolítica. El día 14 se incorpo- ran a la excavación los espeleólogos A. Cañas, A. Mediavilla y F. Molina, continuándose el trabajo en la segunda cala y se realizan exploraciones de cuevas, simas y abrigos de los alrededores. El día 15, la excavación aumenta de interés al producirse el hallazgo de sílex, brazaletes, además de granos de trigo de un nivel neolítico y restos de hogares bajo costras estalagmíticas, recogiéndose mues- tras de cada uno de los materiales para su posterior estudio. La arena y arcilla excavada se transporta en cestas que se desplazaban de mano en mano por una cadena de espeleólogos hasta el exterior, donde se procedía a su cribado para separar los restos arqueológicos de interés. El día 16 se reintegra al equipo de trabajo el Dr. Cabanás, geólogo y asesor del Grupo y bajo su dirección se realiza una larga exploración de cuatro horas por el interior de la cueva, en la que se visitan hasta sus últimas salas. Los miembros del Grupo colaboran activamente en las labores de topografía y en la recogida de cerámica en superficie. Figura 8. Cueva de los Murciélagos, Zuheros. Entrada por la boca chica. Cerca de la superficie. De izquierda a derecha: Antonio Cañas, Antonio Mediavilla y Juan Martín (18 de noviembre de 1962). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 21 El día 17 por la mañana se prosigue la excavación, encontrando nuevos niveles con restos arqueo- lógicos y se realiza un intenso trabajo de cribado de las tierras excavadas; también se calcan los grabados descubiertos previamente y se realiza el hallazgo de una vasija de la Edad del Hierro. Por la tarde se ofrece un agasajo a todos los componentes de la excavación, por la Sociedad Cultural de Zuheros y se exponen los objetos donados por el señor Fernández Cruz y los obtenidos en las presentes excavaciones. Con este motivo se organiza un animado coloquio entre los numerosos asistentes al acto. El día 18 vuel- ven a Zuheros F. Magariños y A. Sierra, con lo que el GEJAM se encuentra al completo para celebrar el feliz término de la excavación con una visita turística a Zuheros, su castillo y sus murallas (Fig. 9) y, para finalizar, una comida en Baena. Las excavaciones y sus resultados, así como la participación del Grupo, tuvieron amplia resonancia en la prensa local, periódico Córdoba y nacional, Informaciones, con artículos, reportajes, noticias y fotografías, y la Dirección General de Bellas Artes felicitó oficialmente al Grupo por su colaboración. El reflejo en la prensa local de la excavación de Zuheros se destaca con el título “Feliz resultado de las excavaciones llevadas a cabo en la Cueva de los Murciélagos, de Zuheros” (Fig. 10) en la edición del día 22 de noviembre de 1962, en la que el periódico Córdoba recoge la rueda de prensa que dieron en el Museo Arqueológico de la ciudad las directoras de la excavación, Ana María Vicent, directora del mis- mo y Ana María de la Quadra Salcedo, en la que pusieron de manifiesto la importancia de los vestigios arqueológico encontrados, la eficaz colaboración del Grupo de Espeleología y Arqueología de la OJE y el interés tanto de la Dirección General de Bellas Artes como del Gobernador Civil de la ciudad de que se continúen los trabajos de investigación iniciados, por su importancia para la Arqueología española y por su interés turístico. Las directoras de la excavación mostraron a los reporteros una vitrina del Museo en la que se exponían los resultados más sobresalientes de la misma, entre ellos el cráneo del esqueleto que se encuentra en la cueva y distintas piezas de cerámica de la misma. Figura 9. Castillo de Zuheros. Durante la exploración y excavación de la Cueva de los Murciélagos, Zuheros. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Antonio Perejón, Sr.Fernández Cruz, Ana María de la Quadra, Juan Martin, Antonio Cañas, Ana María Vicent, Antonio Mediavilla, Fernando Magariños, Francisco Molina, Antonio Sierra, Manuel Osuna y colaborador en la excavación (18 de noviembre de 1962). 22 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Figura 10. Artículo del periódico Córdoba, del 22 de noviembre de 1962. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 23 Informaron que la excavación principal se realizó en una cala de 2,10 m, en la que se distinguieron cinco niveles diferentes, en los que se encontraron cerámica neolítica hispano–mauritana (Martínez San- taolalla, 1948), fragmentos de brazaletes de hueso pulimentado y huesos de animales, ciervos y jabalíes de edad cuaternaria. Añadiendo que en otra zona de la cueva, bajo una costra estalagmítica, se produjo el hallazgo de granos de trigo y restos de hogares de un nivel neolítico de gran interés arqueológico. En el artículo se incluye una foto de los integrantes de la excavación y también se recoge el Colo- quio celebrado al concluir la misma, en el Centro Cultural de Zuheros, moderado por las directoras de la misma y la participación de D. Antonio Ordóñez y D. Manuel Fernández Cruz, de dicho Centro, en el que se puso de manifiesto la importante colaboración del GEJAM, dirigido por D. Emilio Retamosa y D. Juan Bernier, asesores de Espeleología y Arqueología respectivamente, y D. Rafael Cabanás de Geolo- gía, relacionando los espeleólogos que habían tomado parte en la excavación: Antonio Perejón, Manuel Osuna, Juan Martín, Fernando Magariños, Antonio Sierra, Francisco Molina [Pitty], Antonio Mediavilla y Antonio Cañas, destacando la preparación física del Grupo y su entrega a la dura tarea de la excava- ción científica realizada. También se relaciona la variedad de objetos hallados en los correspondientes niveles de la excavación: restos romanos, de la Edad del Hierro, Eneolítico y Neolítico hispánico, la abundancia de sílex, cuchillos, brazaletes, cuentas de collar, trigo y bellotas, hogares y restos humanos, junto con ánforas y cerámica a la almagra. Con este motivo se expusieron los objetos encontrados y los aportados por el señor Fernández Cruz. Figura 11. Artículo del periódico Informaciones de Madrid, de 22 de noviembre de 1962. 24 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla El mismo día el periódico Informaciones, en su Sección Nacional (Fig. 11), publicó un artículo, firmado por Speleus y que titula “Expedición espeleológica. El cadáver petrificado de un guerrero de 25 siglos antes de J.C.”. El autor comienza describiendo el bello paisaje en el que se encuentra la Cueva de los Murciélagos y la destreza y el amor a la Ciencia que han demostrado los jóvenes espeleólogos de la OJE en el estudio de este importante yacimiento prehistórico y concluye “Áspero paisaje y áspero trabajo ha sido éste, pero de tal forma ha transcurrido que en lugar de decaer ha crecido el ánimo de arqueólogos y estudiantes”. Describe a continuación la primera exploración de reconocimiento de la cueva, dirigida por el doctor Fernández Cruz, acompañado de las señoritas Ana María de la Quadra Salcedo y Ana María Vicent, que pasaron por angustiosos momentos de peligro, y con la eficaz ayuda de los espeleólogos titulados de la OJE Antonio Perejón, Manuel Osuna y Juan Martín, acompañándo- les Antonio Sierra y Fernando Magariños [Francisco Molina, Antonio Mediavilla y Antonio Cañas], a la salida los esperaban el asesor arqueológico señor Bernier [el espeleológico señor Retamosa], y el topógrafo señor Blázquez. Al referirse al director del Grupo escribe el cronista: “Al mando del equipo, Emilio Retamosa, cuya personalidad ha sabido impulsar una apasionada actividad deportiva y científica al grupo cordobés”. Se refiere a la labor de fotografiado del esqueleto encontrado, la determinación del lugar donde se realizó la cala principal de la excavación, el calco de los posibles grabados, y el duro trabajo de transpor- te de la tierra extraída hasta la superficie, y su cribado para la separación de los restos cerámicos, óseos y sílex. Huesos que se utilizarían para su datación por Carbono 14, en el Laboratorio de Barcelona del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. El autor concluye el artículo con el párrafo siguiente: “El grupo [GEJAM] está formado, unido y entrenado. Ellos mismos saben que su ganancia es sólo física y cultural. Y este desprendimiento, que las primeras autoridades provinciales y municipales han reconocido en sus felicitaciones, les anima a continuar por este camino de ciencia y deporte abierto a los jóvenes cordobeses”. 2.3. Actividades y exploraciones en el año 1963 2.3.1. Expedición al río Retortillo, en Palma del Río, y otras salidas En la primera salida del año el Grupo se desplaza, el día 3 de febrero de 1963, a Palma del Río, en el límite con la provincia de Sevilla. En ella el Grupo formado por J. Delgado Polaina, F. Magariños, J. Martín, A. Mediavilla, F. Molina, M. Osuna y A. Sierra y dirigido por don Emilio Retamosa y don Juan Bernier, explora las calizas terciarias que afloran en el cauce del río Retortillo, que discurre entre las dos provincias. (Fig. 12) La minuciosa exploración de los afloramientos de caliza sólo nos permitió reconocer pequeños socavones y abrigos, además de algunas grietas de pequeño tamaño y sin continuidad, pero nos hizo disfrutar de un espléndido día de campo y de las bellezas naturales de las zonas serranas. (Fig. 13) Durante el primer trimestre de 1963 el GEJAM colaboró activamente en las exploraciones arqueo- lógicas programadas por Ana María Vicent, directora del Museo Arqueológico, visitando numerosos yacimientos arqueológicos de interés y entre ellos el realizado al castillo de Almodóvar y sus alrededo- res. (Fig. 14) 2.3.2. Curso de Espeleología en Priego y exploración de las cuevas de su entorno Durante las vacaciones de Semana Santa, del 5 al 10 de abril de 1963, se celebró en Priego un Curso de Espeleología y Aire Libre de la OJE enfocado a la formación de grupos locales. Asistieron los miembros del Grupo de Córdoba (GEJAM) José Delgado Polaina, Fernando Magariños, Antonio Mediavilla, Manuel Osuna, Antonio Perejón y Antonio Sierra, los componentes de los grupos de Priego y Doña Mencía y los de otros grupos de la provincia (Fig. 15). El alojamiento y las actividades teóricas del curso se desarrollaron en las instalaciones del Instituto Laboral de Priego (Fig. 16), actuando como profesores D. José Cerrato, D. José Mª Cerezo, D. Manuel Díaz, D. Alfonso Calañas, D. Emilio Retamo- sa y D. Juan Bernier. En cuanto a las actividades específicas del Grupo se realizaron las exploraciones siguientes: “Cueva de la Murcielaguina en las Angosturas (Priego). Caverna en fase de derrubio de gran longi- tud y profundidad, con diferentes niveles que fueron salvados con escala y cuerdas. Restos arqueológicos Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 25 Figura 13. Espeleólogos del GEJAM de vuelta de la exploración junto a las caudalosas aguas del río Retortillo (3 de febrero de 1963). Figura 12. Prácticas de escalada en los cortados de calizas terciarias del río Retortillo. Juan Martin en la escala (3 de febrero de 1963). Figura 14. Castillo de Almodóvar. De izquierda a derecha: Dos colaboradoras del Museo, no identificado, Ana Maria Vicent, José D. Polaina, Rafael León, colaboradora del museo, Francisco Liso y Antonio Mediavilla (Primer trimestre de 1963). 26 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla superficiales muy abundantes, sin duda por su situación estratégica de paso natural de la región Bética a la Transbética. Cerámica romana, ára- be y neolítica; cerámica ibérica más escasa pero característica y pareja a la de Fuente Tójar, por lo que sería interesante su excavación. Cueva de los Mármoles Aldea de los Judíos (Priego) (Fig. 17). Sima de hundimiento calizo y enor- me galería hacia terrenos triásicos. Bloques de estalactitas inmensos. Desde la misma boca comienzan los hallazgos de sílex microlíticos, raederas, cerámica a la almagra y técnica de boquique. La relación es clara con la cultura neolítica meri- dional de las cuevas granadinas y malagueñas.” (Anónimo, 1963: 9) Como resultado de esta ex- ploración en el Folleto se recoge la siguiente noticia que transcribimos textualmente: “Descubrimiento de un yaci- miento paleontológico en la Cueva de los Mármoles. En el anillo superior calizo de la sima que da entrada a la caverna, en una intrusión diluvial petrifica- da, sobre una masa fosilífera de res- tos de mamíferos cuaternarios, jun- tos con cenizas de hogar, que al ser descubierta junto con un raspador de sílex, hace suponer una contem- poraneidad humana con los restos hallados. En tal caso, esto supon- dría que no sólo el hombre neolítico habitó esta cueva, sino también el paleolítico. Este yacimiento que el Grupo [GEJAM] ha sido el primero en descubrir, salvo además de unas piezas dentarias y rocosas recogi- das, debe contener miles de frag- mentos, pues su extensión es gran- de, pudiéndose suponer un inmenso depósito de despojos venatorios. Muestras óseas han sido enviadas al Instituto Alemán de Arqueología de Madrid para su análisis y datación por carbono 14.” “Cueva de la Cuvé en Priego (Fig. 18). Típica cristalización parietal de caverna moderna geológi- camente; formación estalagtítica rugosa y rojiza de sales férricas, tipo de galería sin dificultades, salvo cortados resueltos por escala. Su belleza natural de formaciones cristalinas, ha sido muy destrozada por encontrarse en las cercanías del pueblo e igualmente carece de restos arqueológicos.” (Anónimo, 1963: 11). Figura 15. Curso de Espeleología durante la Semana Santa en Priego de Córdoba. Fuente del Rey (Priego). De izquierda a derecha: José D. Polaina, Manuel Osuna, Antonio Mediavilla y Juan Luís del Rio (5 de abril de 1963). Figura 16. Curso de Espeleología durante la Semana Santa en Priego de Córdoba. De izquierda a derecha: Fernando Magariños, Antonio Mediavilla, Antonio Perejón y Antonio Sierra (5 de abril de 1963). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 27 Exploración y datos publica- dos el mismo año por Juan Bernier en el Boletín de la Real Acade- mia de Córdoba (Bernier Luque, 1962a) y posteriormente, de forma más resumida, en su obra Historia y paisaje provincial (Bernier Luque, 1966)”. Por estas fechas también se exploraron otras cuevas y simas de la zona de Priego, Cabra y Caraca- buey, en colaboración con el equipo de Priego. (Fig. 19) Otra salida realizada en el mismo año dio como resultado el “Descubrimiento de un yacimiento neolítico en la Cueva del Cañave- larejo en Adamuz. Invitado el Gru- po por el señor Jareño, alcalde de Adamuz, realizó el día 11 de julio de 1963 la exploración de la Cue- va del Arroyo Cañaveralejo, a corta distancia del pueblo y excavada en caliza carbonífera. La exploración se llevó a cabo por los señores Re- tamosa y Bernier, con los miembros del Grupo, señores Perejón, Sierra, Magariños, Mediavilla, Fernández [Delgado] Polaina, Liso, Fortea y Navarro.” “En un suelo completamente revuelto en busca acaso de minera- les o tesoros se encontraron tres pie- zas de finísimas cuchillas de sílex, junto con abundancia de cerámica negra y rojiza, asas de pezones y de taladro, unas verticales y hori- zontales, piezas típicas más restos de sílex y de cuarcitas, así como un trozo de cerámica incisa en adorno vertical. Dado el vaciadero urgente que existe a la entrada de la gruta, esta cueva de caracteres típicos del neolítico, podría suministrar mu- chísimo material análogo con la excavación de este vacie [vaciado]. Su valor es sumamente importante por ser el primer yacimiento espe- leológico neolítico existente hasta ahora en la orilla derecha del Gua- dalquivir, extendida culturalmente hacia la meseta, lejana por lo tanto a la zona clásica meridional de las cuevas malagueñas, granadinas y Figura 17. Espeleólogos del GEJAM y del Grupo de Priego, en la cueva de los Mármoles (8 de abril de1963). Figura 18. Cueva de La Cuvé de Priego. Disposición de Antonio Perejón, abajo, y Manuel Osuna, arriba, para dar idea del tamaño de La Cuvé. Al fondo se distinguen las siluetas de otros dos espeleólogos (6 de abril de 1963). 28 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla almerienses, extendida a nuestra provincia, por las análogas estaciones prehistóricas de los Mármoles, Zuheros y la ultimísima des- cubierta por el Grupo, la de la Murcielagui- na, en Priego.” (Anónimo, 1963: 13) Los resultados más destacados de estas exploraciones fueron publicados por Bernier en el número 84 del Boletín de la Real Aca- demia de Córdoba (Bernier Luque, 1962b) y más tarde presentados en el VIII Congreso Nacional de Arqueología celebrado en oc- tubre de 1963 en Sevilla y Málaga y publi- cados al año siguiente en Zaragoza (Bernier Luque, 1964). El mismo año D. Juan Bernier y Francisco Javier Fortea (1946-2009) publi- can también un trabajo sobre las investiga- ciones prehistóricas que estaban realizando en la provincia Córdoba (Bernier Luque & Fortea Pérez, 1963) en el que, además de la exposición detallada de sus descubrimientos, destacan la colaboración del GEJAM en la exploración y excavación de la cueva de la Murcielaguina (Priego) con pinturas esque- máticas y de la cueva sepulcral en los Llanos de Don Juan (Rute), mencionando, en esta última, la participación de don Emilio Reta- mosa, Antonio Mediavilla y Rafael León. 2.3.3. Exposición de las activida- des del GEJAM Con motivo de la inauguración, a fina- les del mes de julio, de una Exposición sobre las actividades del Grupo de Espeleología y Arqueología de la Organización Juvenil cor- dobesa, a la que asistieron las autoridades locales, M.M.G. escribe un extenso artículo aparecido en el periódico Córdoba el 1 de agosto de 1963. El autor destaca que la visita de la Exposición permite “comprobar la importancia de un trabajo perfecto, un trabajo que ha obedecido a un estudio científico en regla, a una orientación clara y a la per- secución de un objetivo cultural digno de todos los elogios posibles”. Expone y justifica la necesidad de la creación de este Grupo por el Frente de Juventudes, su formación técnica e inquietud científica y, sobre todo, su incidencia en el estudio de los temas espeleológicos y arqueológicos de la provincia. El autor se extiende ampliamente en resaltar los hallazgos de hitos arqueológicos en la provincia desde el Mesolítico, sin olvidar los “acontecimientos que se desarrollaron sobre Ategua, Soricari, Ulía y Astapa célebres en las campañas cesarianas” y reproduce un mapa de la provincia con los yacimientos del Neolítico localizados por el Grupo en sus trabajos de campo. Destaca de “modo preferente no ya una labor tan meritoria como la llevada a cabo por el Grupo de Espeleología y Arqueología ‘Ambrosio de Morales’ del Frente de Juventudes, sino el sentido de organi- zación de la misma, dentro de una sistematización rigurosamente científica e indudablemente práctica. A estos altos fines de nuestra cultura se ha consagrado dicho Grupo para el cual ofrece la Delegación Provincial valioso apoyo, entre cuyas atenciones contará con un pequeño museo mineralógico y petro- gráfico, para el conocimiento del terreno, y una colección de Paleontología y Arqueología, producto de sus actividades, que ha sido motivo de la Exposición recientemente inaugurada.” Figura 19. De exploraciones por la zona de Zagrilla, cerca de Priego. De izquierda a derecha y de arriba abajo: José D. Polaina, Antonio Mediavilla, Machuca, Antonio Sierra y Manuel Osuna dispuesto a iniciar el descenso (Abril de 1963). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 29 Concluye el artículo con la enumeración de las actividades desarrolladas en los últimos meses y la relación de los integrantes del Grupo, José Delgado Polaina, Amador Jiménez Bazán, Fernando Magariños, Antonio Mediavilla, Manuel Osuna, Antonio Perejón y Antonio Sierra, bajo la dirección de don Emilio Retamosa, en el aspecto espeleológico y don Juan Bernier, en el arqueológico. (Periódico Córdoba 01.08.1963) La Exposición estaba constituida por un conjunto de mapas de la provincia, uno de ellos repro- ducido en el artículo, en los que se reflejaban los datos espeleológicos y arqueológicos descubiertos o explorados por el Grupo y un conjunto de treinta y cuatro fotografías de las cuevas exploradas, en blanco y negro de 12x18 cm, realizadas por los miembros del Grupo, montadas sobre cartulinas negras de dos tamaños 24x32 y 21,5x31,5 cm, con el emblema del GEJAM, el nombre de la cueva y la fecha de la exploración en tinta blanca. De la Cueva de la Ilusión en Córdoba (abril de 1962) se incluía una sola foto, diez de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros (noviembre de 1962), en una de ellas se encuentran varios miembros del Grupo cribando la tierra en el exterior de la cueva (Fig. 20) y en otra aparecen Antonio Cañas, Antonio Mediavilla y Juan Martín en el interior. De la expedición al río Retortillo (febrero de 1963), se incluyen cinco fotos (Fig. 21). La exploración de la Cueva de los Mármoles en Priego (abril de 1963) está reco- gida en catorce fotos y en una de ellas aparece Manuel Osuna. De la Cueva de la Cuvé en Priego (abril 1963) se incluyeron cuatro fotos, en una de ellas están Manuel Osuna y en otra Antonio Mediavilla. (Fig. 22) 2.3.4. Campamento Nacional de Espeleología de Ramales 1963 Del 10 al 30 de agosto de 1963 se celebró en Ramales de la Victoria (Santander), el Campamento Nacional de Espeleología de la OJE orientado a la formación de especialistas en Espeleología y dirigi- do por Manuel Fuertes Reguera, en el que participaron los miembros del GEJAM, Fernández, Amador Jiménez Bazán, Fernando Magariños, Antonio Mediavilla Díaz y Antonio Sierra Murgado, que obtuvie- ron el título de Espeleólogos. 2.3.5. Expediciones a la Sima de Espiel y a Doña Mencía El día 6 de septiembre de 1963 se desplazaron a Espiel M. Osuna y A. Perejón, con objeto de lo- calizar la situación de la Sima, que se encontraba próxima a las canteras de calizas del Carbonífero en explotación. Después de más de cuatro horas de caminar por el monte en busca de la boca de la Sima, sólo encontraron algunos restos arqueológicos, probablemente ibéricos, y fósiles en las calizas carboní- feras que forman el cerro. (AMD1-21) Días después, el 9 de septiembre de 1963, el Grupo realiza una salida, dirigida por don Juan Ber- nier, con objeto de visitar una cueva en Doña Mencía donde se ha encontrado un vaso campaniforme, a la que asistieron Eusebio Borreguero, J.D. Polaina, J. Fortea, F. Liso y A. Mediavilla. (AMD1-22) 2.3.6. Exploraciones y actividades en los alrededores de Córdoba El día 14 de este mismo mes de 1963, E. Borreguero, J. D. Polaina, A. Mediavilla, M. Osuna y A. Sierra, visitaron la Cueva de La Ilusión para cuyo descenso se colocó una escala de 10 m. Se intentó am- pliar el sumidero del final de la cueva, pero como el arroyo corría con cierta fluidez, nos fue imposible realizar nuestro cometido. A continuación se rastrean las posibilidades de existencia de otras cuevas en las calizas terciarias que afloran en forma de mesas en la finca El Patriarca. Se localizaron tres cuevas que se bautizaron con los nombres de La Higuera de unos 15 m de largo (Fig. 23), José María el Tem- pranillo (Fig. 24) y la Grieta, levantándose los planos de las dos primeras y la descripción de La Higuera, que conservamos dactilografiada. (AMDI-23 y AMSU-01) A partir de los datos publicados por Carbonell (1945), don Juan Bernier nos informó de la existen- cia de una cueva en la finca de Piquín, desarrollada sobre calizas cámbricas que afloran en la falda de la Sierra cerca de las Ermitas. El Grupo organizó una salida el día 15 de septiembre de 1963 con objeto de localizar y explorar la cueva. Participaron en ella E. Borreguero, J. D. Polaina, A. Mediavilla, M. Osuna y A. Sierra. 30 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Figura 20. Cribando la tierra extraída en la excavación de la cueva de los Murciélagos de Zuheros, en noviembre de 1962. En la parte superior Ana María Vicent y Manuel Osuna. Exposición del GEJAM sobre las actividades realizadas. Córdoba julio de 1963. Figura 21. Prácticas de rappel en el río Retortillo el 03 de febrero de 1963. Exposición del GEJAM sobre las actividades realizadas. Córdoba julio de 1963. Figura 22. Exploración de la cueva de La Cuvé en Priego en abril de 1963. Antonio Mediavilla. Exposición del GEJAM sobre las actividades realizadas. Córdoba julio de 1963. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 31 Localizada la boca de la cue- va, la exploración se inició tras colocar la cuerda y anclar la esca- la de 10 m por la que descendimos los primeros 60 m de la cueva en rampa, todos menos E. Borreguero, que se quedó en superficie. Bajada esta pendiente y la primera sala nos encontramos con un cortado, que salvamos con la escala y continua- mos la exploración. Bajamos la es- cala y dimos a una sala de enormes proporciones; al final de la cual, a la derecha y arriba, existen mara- villosas formaciones cársticas, en un corto trayecto. Visto un pozo, bajaron Osuna y Sierra, y cuando creían encontrarse en una gran sala, se toparon con la escala. Habíamos vuelto al mismo sitio. Se la denomi- nó cueva de Piquín, con el mismo nombre de la finca en que estaba situada. En los años siguientes la cueva fue objeto de varias explora- ciones por el Grupo. (AMDI-25 y AMSU-02) Figura 23. Plano de la cueva de La Higuera. Situada en la zona de la Arruzafa, Sierra de Córdoba. Explorada el 14 de septiembre de 1963. Figura 24. Plano de la cueva de José María el Tempranillo. Situada en la zona de la Arruzafa, Sierra de Córdoba. Explorada el 14 de septiembre de 1963. 32 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Esta localización, y primera exploración de la Cueva de Piquín por el GEJAM es relatada por don Juan Bernier en un artículo publicado en el periódico Córdoba a principios del mes de marzo del año siguiente. En él condensa sus experiencias de varias exploraciones de esta cueva y relaciona a algunos espeleólogos que, en esas fechas, no habían pasado por ella. En sus primeros párrafos hace referencia a otra caverna histórica la Cueva de los Pobres, al borde de la trocha del camino que sube a las Ermitas, ya reconocida por Carbonell en sus “Notas de Espeleología” en la que la define “como de posible relación con simas cámbricas” y a continuación don Juan Bernier describe e interpreta el entorno geológico, en el que se encuentra excavada la cueva, en los términos siguientes: “Son los espeleólogos del Grupo de la OJE cordobesa, los que metidos en las entrañas de la tierra han confirmado la existencia de las simas cámbricas en esta parte de la falla bética. En los terrenos secos del mar de los arqueociátidos, en las pizarras verde-oscuro y moradas que forman el corazón de Sierra Morena, donde hace cientos de millones de años un cataclismo partió en dos su horizontalidad, la cueva o sima de Piquín queda como viejo recuerdo de la catástrofe. Apasionante y dura la tarea de penetrar en este plano inclinado de más de 45 grados hacia las antiguas profundidades. Tajos, desniveles, aludes en el desconocimiento y la oscuridad. Cuando don Emilio Retamosa en estas Navidades colocó allí, a cien metros bajo tierra, sobre la misma cuajada arcilla de aquel lejano y extraño mar de los fósiles primige- nios, un sencillo Nacimiento, quizás brilló la luz en aquel lugar por primera vez tras millones de años. Entre la fantasmagórica iluminación la lista de los descubridores -Perejón, Osuna, Magariños, Sierra, Mediavilla, Bazán, Polaina, Salinas, Liso, Aguayo, Casado, León y Portal- sentiría algo así como estar sumergidos en el abisal mundo ido, cuya vida yacía en esqueletos de cal y dura roca. Medirían el tiempo por la dureza de la piedra, antes alfombra de blanda arena. La catástrofe de siglos por la informe cavidad reptante, grieta y herida de la tierra”. (Periódico Córdoba, 14.03.1964) Las actividades desarrolladas el 22 de septiembre estuvieron dedicadas a los nuevos miembros incorporados al Grupo, Manuel Gracia, Francisco Liso y Miguel Rodríguez Álamo, acompañados por J. D. Polaina, A. J. Bazán, A. Mediavilla, M. Osuna y A. Sierra. En esta ocasión se exploraron las cuevas de La Ilusión, La Grieta y José María el Tempranillo y se completaron con prácticas de rapel en los cor- tados del Cañito Bazán, dándose la circunstancia que cuando descendía Osuna se rompió una cuerda, lo que le obligó a dar un salto mortal perfecto y posarse sin problemas en el suelo. (AMDI-27 y AMSU-03) 2.3.7. Las cuevas de los alrededores de Almodóvar del Río Todavía antes de finalizar el mes, el día 17 de septiembre de 1963, los miembros del Grupo, don Juan Bernier, J. D. Polaina, A. Mediavilla, M. Osuna y A. Sierra llevaron a cabo una salida de localiza- ción de cuevas en los alrededores de Almodóvar del Río, en la zona de Las Cuevezuelas. Exploraron en la Finca San Ildefonso la cueva de Cuevaoscura y en la Finca Mesa la Arrendá, las Cuevas Misteriosas, y algunos otros abrigos sin interés arqueológico ni espeleológico, a pesar de las fantásticas leyendas que se cuentan de ellas. (AMDI-28 y AMSU-04)) En este mismo mes o a principios de octubre, exploramos una cueva en los alrededores de Almodó- var del Río de cuya existencia nos informó D. Antonio Alcaide Álvarez y que permitió al redactor jefe del periódico Córdoba (LEAFAR), convivir la exploración con los componentes del Grupo Espeleológi- co y Arqueológico Ambrosio de Morales y escribir un artículo que titula “Covalinda, la más bella cueva de Córdoba”, e ilustra con las fotos de los tres espeleólogos que realizaron la exploración (Fig. 25). In- forma en primer lugar del nombre y de la constitución del Grupo, que está integrado por doce miembros activos y algunos simpatizantes, al mando de Antonio Perejón, con el título de Guía. A continuación comenta la preparación de la exploración, bajo la dirección de D. Emilio Retamosa y D. Juan Bernier, y la localización de la cueva en la finca La Porrá, lindante con Valdelashuertas, en el término de Córdoba. En opinión de los espeleólogos A. Mediavilla, M. Osuna y A. Perejón, que realizaron la explora- ción, Covalinda es una de las cuevas más bellas de la provincia y con probable interés turístico. Presenta salas con bóvedas de entre diez y treinta metros de altura, con gran desarrollo de estalactitas, estalagmi- tas y coladas de más de veinticinco metros de altura, con algunas de estas formaciones teñidas de rojo por las sales férricas que llevan disueltas las aguas que las forman. A una de las salas la denominaron “Sala de la mano”, por la presencia de una estalactita en forma de colosal brazo que apoya la mano sobre la superficie del suelo. Concluye el artículo resaltando la importancia que tuvo la colaboración de Pedro, “un vejete del lugar”, como guía en la localización de la boca de la cueva, y el agradecimiento de los es- Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 33 Figura 25. Artículo del periódico Córdoba, de 10 de octubre de 1962. 34 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla peleólogos a todos los que desinteresadamente habían puesto sus vehículos al servicio de la exploración. (Periódico Córdoba, 10.10.1963) 2.3.8. Exploración de una tumba romana en la Avenida de la Cruz de Juárez (Cór- doba) El hallazgo de indicios de la existencia de una galería en los trabajos de acondicionamiento de la Avenida de la Cruz de Juárez y teniendo la sospecha de que posiblemente se tratase de una construcción romana determinó que la directora del Museo Arqueológico Provincial Ana María Vicent, requiriera la colaboración del GEJAM para que explorara la galería descubierta. El equipo formado por J. Fortea, F. Liso, M. Osuna y A. Perejón con su director don Emilio Reta- mosa al frente, el día 18 de octubre de 1963, procedieron a su exploración, a abrir una pequeña cata y a levantar el croquis de la misma. Con los datos obtenidos en la exploración y el muestreo de la gale- ría, la directora del Museo consideró que se trataba de una tumba romana y que convenía realizar una excavación más detallada de la misma. Excavación arqueológica que se llevó a cabo al año siguiente. (AMDI-30 y AMSU-05) 2.3.9. La Cueva Negra de Rute La exploración de la Cueva Negra de Rute y los hallazgos arqueológicos realizados por los es- peleólogos del GEJAM que lo acompañaban, fue relatada por don Juan Bernier en un artículo de su sección Tierra nuestra en el periódico Córdoba el 22 de febrero de 1964 y los hallazgos más destacados fueron recogidos también en otro trabajo (Bernier, 1962a). Aunque no disponemos de datos precisos de la fecha de realización de esta exploración suponemos que debió llevarse a cabo en noviembre o diciem- bre de 1963 ya que fue citada en la entrevista mantenida por el GEJAM con LEAFAR y publicada en el Periódico Córdoba el 28 de enero de 1964. Del artículo publicado por don Juan Bernier entresacamos los párrafos siguientes “Entre dos gi- gantes montañas, Horconera y Gallinera, el Morrón Grande y el Morrón Chico (…) Aquí subimos. Así tras la odisea de una noche de perros, de luna y de frío, al amanecer nos abrió la puerta de tiniebla que buscábamos. Apenas entrar, con su ansia de aventura, tres espeleólogos cordobeses -Magariños, Sierra y Fernández [Delgado] Polaina-perdiéronse en la sima, en un descenso cuyos misteriosos asideros no pudimos encontrar nosotros. Realmente los arqueólogos, aún más que los ciegos, necesitamos lazarillos de espeleología, para nuestras modestas incursiones al mundo sin luz. Por ello su reaparición, nos hizo ver, no solo la de este amanecer claro, sino la de tiempos mas nebulosos perdidos miles de años atrás. Estos cascos y estos carburos, estos ojos escrutadores entre numerosos bloques y galerías, recogían de la superficie terrosa y negra, la huella de visitantes que llevaban humeantes antorchas de sebo, desnudos pies y aguzadas flechas de sílex y bronce. Ellos llegaban donde difícilmente llegaríamos nosotros si no es con la imaginación” (Periódico Córdoba 22.02.1964). Artículo que el autor incluyó en su libro Cór- doba tierra nuestra (Bernier Luque, 1979: 315). 2.3.10. La Cueva de la Osa en Pozoblanco y el belén de Piquín La exploración de la Cueva de la Osa, en Pozoblanco, probablemente realizada por el Grupo a fi- nales de 1963, dirigida por don Juan Bernier y don Emilio Retamosa acompañados de los espeleólogos A. Perejón, M. Osuna, fue recogida por don Juan Bernier en un artículo publicado el 12 de enero de 1964 en su sección Tierra Nuestra del periódico Córdoba, y en él refiere que esta cueva ya fue citada por D. Antonio Carbonell Trillo-Figueroa (1885-1947) en su trabajo sobre las cuevas de la provincia de Córdoba, publicado en el año 1945, donde la sitúa y describe de la forma siguiente: “Al Sur de Canale- jas, al Oeste del Camino de Pozoblanco a Obejo, se halla la Cueva de la Osa, definida por un pliegue en las cuarcitas donde he encontrado los vestigios siguientes de pinturas rupestres (…) La cueva tiene 30 metros de larga, con altura de cuatro metros al E y 80 cm en el fondo, al Oeste, donde sigue un covacho menor inexplorado. Las cuarcitas son gris sucias, algo arenosas. Las pinturas se ve que están claras y la sustancia empleada para ello es análoga a la usada en la Piedra Escrita y Chorreras de los Bataneros de Fuencaliente.” (Carbonell, 1929: 59). En este interesante artículo don Juan Bernier describe el paisaje de la Sierra, sus monumentos oro- gráficos y las costumbres de sus habitantes, así como las dificultades del largo camino que tuvieron que Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 35 recorrer, bajo una lluvia torrencial, para la localización de la cueva, que describe de la forma siguiente “Está en una atalaya, como un castillo roquero, nido de águilas, como el nombre de la Sierra. En limpia roca, su primera sala, ventilada y limpia, no da idea de habitación humana, ni aún por la pista de un solo resto an- siosamente buscado. Y esta virgini- dad sigue tras el estrecho pasadizo, que lleva a la cámara interior. Solo en sus paredes, un informe rojo, distribuido en unas pocas manchas, pudiera aparecer como restos de un arte o una religión milenaria.” (Pe- riódico Córdoba, 12.01.1964). Este artículo fue incluido por el autor en su libro Córdoba tierra nuestra (Bernier Luque, 1979: 76). Posteriormente, la existencia de la Cueva de la Osa fue recogida por el historiador de los Pedroches D. Juan Ocaña Torrejón (1962: 22), antes de ser explorada por el Grupo de Espeleología y Arqueología Am- brosio de Morales. Para celebrar unas navida- des espeleológicas y cumpliendo con la larga tradición andaluza, el GEJAM llevó a cabo el descenso a la cueva de Piquín, con el único objetivo de colocar un belén en el fondo (Figs. 26, 27 y 28), y entonar unos villancicos (Fig. 29). Además, durante el invierno que acababa de empezar, tenemos el testimonio de una foto del Grupo preparándose para iniciar una exploración de esta cueva. (Fig. 30) Figura 26. El portal de belén colocado por el GEJAM en la cueva de Piquín (Navidad de 1963). Figura 27. Los Reyes Magos en el belén de la cueva de Piquín (Navidad de 1963). 36 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Figura 28. Sala principal de la cueva de Piquín, en los alrededores de las Ermitas de Córdoba. En la gatera Fernando Magariños, en el centro Manuel Osuna y abajo José D. Polaina (Navidad de 1963). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 37 Figura 29. El GEJAM en pleno entona un villancico ante el belén colocado en la cueva de Piquín. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Juan de Dios Aguado, Vicente Salinas, José D. Polaina, Javier Fortea, Portal (?), Antonio Sierra, Manuel Osuna, Antonio Perejón, Casado (?), Francisco Liso, Antonio Mediavilla, Juan Martín y Fernando Magariños (Navidad de 1963). Figura 30. Preparando la exploración de la cueva de Piquín. Manuel Osuna, Antonio Mediavilla, Antonio Sierra y Portal, en el centro de la imagen, y al fondo Fernando Magariños, José D. Polaina y Vicente Salinas, en primer plano Francisco Liso y Juan Martin (Finales de diciembre de 1963). 38 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla 2.4. Participación de un miembro del GEJAM en la Operación Mortero, exploración internacional hispano-francesa 1963 Seleccionado por la Jefatura Central de la OJE Antonio Perejón Rincón, miembro del GEJAM, participó en el II Curso Nacional de Espeleología Operación Mortero [en Astrana de Soba, Santander. Exploración conjunta Hispano-francesa]. La participación de un miembro del GEJAM en esta explora- ción internacional, fue anunciada en una nota recogida, antes de su desarrollo, por el periódico Córdoba, en los primeros días del mes de agosto. La Sima del Mortero en Astrana de Soba fue descubierta por espeleólogos santanderinos en el año 1960 y su primera exploración fue llevada a cabo en agosto de 1961, por un equipo mixto hispano-fran- cés, que tras una aventura de setenta y una horas y el descenso hasta una profundidad de 410 m, se en- contraron con la boca de una sima por la que se despeñaba el agua del río subterráneo que discurría por la cueva. El sondeo de la sima facilitó una profundidad de más de 150 m, y al no disponer de material técnico suficiente se vieron obligados a dar por concluida la exploración, pero antes de retornar a la superficie procedieron a colorear las aguas que caían en cascada por la sima, para controlar la vertiente, Asón o Gándara, a las que afloraban las aguas que circulaban por el Mortero (Rubio Rivas, 1962). Durante todo el año siguiente se trabajó en la Delegación Nacional de la OJE en el diseño de un programa completo de exploración de la cueva, que sería llevada a cabo, como la anterior, por un equi- po mixto hispano-francés. El equipo español estaría constituido fundamentalmente por espeleólogos de la OJE formados en el campamento de Ramales. Los espeleólogos franceses pertenecían a la Société Spe- leologique de Bourgogne (Dijon) y al Speleo-Club de Paris (Fig. 31). Los pormenores de la exploración fueron expuestos a los representantes de los perió- dicos santanderinos por Matias Rubio, director del equipo español, en el mes de julio de 1963. La refe- rencia de esta rueda de prensa apareció, entre otros, en la Gaceta del Norte de Santander y de ella entre- sacamos los siguientes párrafos: “De la importancia de esta ambiciosa empresa hispano-francesa da idea el hecho que una revista tan difundida en todo el mundo como Paris Match se ha quedado con la exclusiva para Francia de todas las fotografías que se tomen en el interior de la sima. Por su parte La Actualidad Española, hará otro tanto para los lectores de habla castellana. El Match corre- rá, de paso, con todos los gastos de alimentación en el interior de la cueva. (…) El material está a punto, tanto por parte española como francesa. Los espeleólogos de Dijon y Paris, bajo el mando de Monsieur De Loriol y Monsieur Coudere, respectivamente, aportan todo el material para el avance por el interior de la sima; es decir, cuerdas, escalas, un cable telefónico de seis mil metros de longitud que mantendrá una comunicación constante con la superficie, novecientos metros de escala de aluminio (cada veinte metros, dos kilos y medio de peso), quince botes neumáticos, un torno de descenso capaz para cubrir una caída vertical de doscientos cincuenta metros, etc. (…) Se calcula que en la exploración habrán de emplearse diez días por lo menos. Un Campamento se situará en la superficie, otro avanzará en punta y por el camino, varios “vivacs” facilitarán el enlace entre todos los miembros de la expedición.” El relato de la exploración, frustrada por las intensas lluvias caídas en la zona durante su desarro- llo, fue realizado por Matías Rubio y se publicó, con excelentes fotografías, en la revista La Actualidad Española que tituló el reportaje “Cincuenta horas de angustia para cuatro hombres bajo tierra. Las aguas inundaron el Mortero” (Fig. 32). Los equipos se reunieron en Santander el 27 de julio y el 30 se traslada- ron, con todo el material, desde Ramales a Astrana. La crónica describe en primer lugar los preparativos Figura 31. Placa conmemorativa de la exploración de la Sima del Mortero, en la que se recogen las iniciales de los tres equipos participantes. Speleo Club de París (S.C.P.), Socièté Speleologique de Bourgogne (S.S.B.) y Grupo Espeleológico Juvenil (G.E.J. de la OJE) (julio-agosto de 1963). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 39 Figura 32. Artículo de la revista La Actualidad Española, de 22 de noviembre de 1963. técnicos de la exploración, transporte del material al campamento base y por el interior de la cueva, montaje de pasamanos, escalas y tirolinas, puntos de anclaje para los botes neumáticos que se utilizan en los desplazamientos por el río subterráneo, instalación del tendido telefónico y, finalmente, del torno, transporte para el que trabajaron duro y codo a codo todos los componentes de los equipos. Los momentos culminantes de la operación los relata el cronista de la forma siguiente: “La mañana del día 5 se nublaba y todos esperábamos con impaciencia el parte meteorológico. A pesar de esto el programa debe seguirse punto por punto. Todo debe continuar según lo previsto. Es la decisión unánime de los jefes de equipo y de todos los espeleólogos. Sobre las once de la mañana comienza a caer la primera lluvia débil pero que ha puesto el cielo grisáceo y triste. El ritmo de trabajo no decrece. La comida de este día se adelanta un poco, pues un equipo ha de entrar hasta los 450 m para ir montando el segundo campamento subterráneo. Estará situado sobre una cornisa de unos cuatro metros y en la parte superior de la verti- cal de 150 m (Fig. 33). Un equipo compuesto por Roger, Blanc, los hermanos Desoche, y los españoles [Rubio, Sáiz, Perejón] Cabarga, Be- gines y Colón, disponen todo lo ne- cesario para que el ataque a la gran vertical sea posible. En tanto, Paúl y otros hacen una revisión la misma mañana para encontrar la vía más transitable. En el segundo campa- mento ya están reunidos hombres y material (más de tres toneladas). Figura 33. Campamento montado dentro del Mortero, en la plataforma sobre la gran sima (agosto de 1963) (Foto S.S.B.). 40 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Mientras tanto, la lluvia va haciéndose más intensa en el campamento. Comienza a llover torren- cialmente y el parte meteorológico es poco esperanzador: ‘Continuarán las lluvias insistentes’. Se co- munica por los teléfonos con el interior y nos anuncian que el río ya trae mucha más agua (Fig. 34). Las noticias son malas, pero en todos cabe la esperanza de que aquello sea una tormenta de verano. Paúl ha tenido que ascender más de cien metros de la vertical a oscuras. El agua que cae le ha apagado el carbu- ro y las pilas eléctricas con la humedad se han descargado (Fig. 35). La orden es tajante, ‘es necesario abandonar la sima’. El río ha crecido en su curso hasta alcanzar un metro más de altura y el caudal es 4.500 a 5.000 litros por segundo. El material es depositado de forma que el río no lo arrastre, son las once de la noche y todavía no ha llegado ninguno de los equipos a superficie. A las doce y cuarto llegan los españoles y parte del equipo de la vertical pero faltan cuatro hombres por regresar. Se intenta comu- nicar con ellos nuevamente por el teléfono interior y las noticias son funestas. Están bloqueados por el agua en una galería sifonante. Se recomienda serenidad y toda clase de precauciones. Si las lluvias no cesan, el río no disminuirá su caudal en varias horas o días. Nos comunica Blanc que ha podido regresar hasta la cornisa, y que allí es muy difícil que el agua llegue a cubrir. La montaña en el interior se mueve y sacude como si todo fuera una farsa de cartón. Es impresionante el caudal y velocidad de las aguas. Produce estremecimiento el pensar que aquellos cuatro valientes no podrán salir hasta que las fuerzas de la naturaleza no disminuyan sus impetuosos ataques.” (Rubio Rivas, 1963, 1964) “Todo el material repartido a lo largo de la sima corre el peligro de ser arrastrado por las aguas. Existen pocas esperanzas de recuperar los botes neumáticos. Si el material que suponemos se ha perdi- do, las cifras de su precio nos estremecen. Sobre todo pensamos en las cámaras de cine de Popof que su precio asciende a cien mil pesetas. Es necesario el organizar una expedición de socorro que intente ponerse en contacto con los espeleólogos del fondo y que trate de rescatar el material cinematográfico. A las dos de la tarde está el equipo listo para partir. Hace falta equiparse bien contra el agua que sigue cayendo incesantemente. Antes de llegar a la boca de la sima estamos todos empapados por el agua. Max y yo organizamos el equipo y nos vamos con la gente menos agotada. El descenso del primero de los pozos es una auténtica ‘inmersión submarina’ más que una bajada espeleológica, pero las grandísimas Figura 34. Desplazamiento en bote neumático por el río subterráneo que discurre por el interior de la cueva del Mortero. Antonio Perejón (delante) y Manuel Murillo (detrás) (agosto de 1963) (Foto S.S.B.). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 41 dimensiones de la entrada hace que las aguas no circulen encajonadas, y por tanto que la fuerza sea me- nor. Después de meternos en el río hasta el pecho o la cintura durante más de cuarenta metros, llegamos a la cascada anterior a la sala denominada por nosotros del comedor, en cuyo lugar se encuentran las cá- maras de cine. El primer objetivo del equipo está a punto de conseguirse. Cuando menos, si no podemos tomar contacto con los hombres del fondo, podremos recuperar el valioso botín. Esta era nuestra ilusión y pensamiento pero la realidad fue muy distinta. La cascada era una auténtica catarata que cubría todo el paso de la galería, era imposible acercarse a ella a más de diez metros, pues su fuerza era tanta que cualquiera que lo intentara sería arrastrado por las aguas. Este fue prácticamente el último intento de penetración, para dominar el Mortero. Contra los ele- mentos desencadenados con esa ferocidad no se puede hacer nada. Era necesario resignarse y esperar. Esperar pacientemente a que las aguas bajaran su nivel. Lo contrario era una locura que hacía peligrar la vida de quien la acometiera.” (Rubio Rivas, 1963). Información que sintetiza el autor en un artículo publicado un año más tarde en la revista Mástil (Rubio Rivas, 1964). También en octubre de 1963, publica el periódico Córdoba una entrevista mantenida por Antonio Perejón jefe del Grupo Espeleológico y Arqueológico Ambrosio de Morales, con LEAFAR, redactor Jefe de dicho diario con el título “El cordobés Perejón intervino en la Operación Mortero en la provincia de Santander”. En la crónica se relatan los aspectos más destacados de la Operación Motero, organizada por la Delegación Nacional de la OJE, la Société Speleologique de Bourgogne (Dijon) y el Speleo-Club de Paris. El objetivo de la exploración era el descenso a la sima que se encuentra en el interior de la cueva, de 150 a 200 m de profundidad, y su duración fue de diez días (Fig. 36). Los cinco primeros se emplearon en la instalación del material en el interior de la cueva para facilitar los desplazamientos y descensos por ella, y la preparación de los campamentos de superficie e interiores, y los otros cinco en acometer el descenso de la sima que se hubo de suspender, al desencadenarse una fuerte tormenta en la zona que aumentó el nivel del río subterráneo más de metro y medio y dejó aislados a un equipo de cuatro franceses durante cincuenta y nueve horas, a cuatrocientos metros de profundidad. Figura 35. El descenso a la Sima del Mortero. Jerónimo Sáiz y Antonio Perejón en plena operación de seguridad con el torno. Un colega francés vigila el cable (agosto de 1963) (Foto S.S.B.). 42 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Figura 36. Plano de la cueva del Mortero. Situada en el valle de Soba, Cantabria. Copia de Antonio Perejón (agosto de 1963). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 43 En la entrevista también quedó de manifiesto, la alegría del entrevistado por haber podido partici- par en esta exploración internacional, su optimismo respecto a la importancia de la sima del Mortero, cuya exploración no estuvo exenta de riesgos importantes, como se ha indicado, y el deseo de poder participar el próximo año en la expedición que consiga descender la sima y continuar la exploración de la cueva hasta el final de la misma. (Periódico Córdoba, 29.10.1963) 2.5. Actividades y exploraciones del año 1964 2.5.1. Descubrimientos arqueológicos relevantes y proyección del GEJAM El redactor Jefe del periódico Córdoba, LEAFAR, sostuvo una entrevista con los miembros del Grupo de Espeleología y Arqueología Ambrosio Morales, que apareció en dicho periódico, con una foto, y titulada “Los grupos de espeleología y arqueología de la OJE provincial hacen importantísimos des- cubrimientos”, en la que se hace balance de los últimos hallazgos arqueológicos de interés, algunos de los cuales han sido presentados en el VIII Congreso Nacional de Arqueología por miembros del mismo. Entre los nuevos yacimientos arqueológicos destaca el hallazgo en la Cueva Negra de Rute de restos de cerámica del Bronce I, junto con otros de cerámica pintada en rojo de posible antecedente egipcio. La exploración y reconocimiento de la cueva se realizó por el Grupo, dirigido por D. Emilio Retamosa y los espeleólogos F. Magariños, A. Sierra y J. Fernández [Delgado] Polaina (Citados por Bernier en su artículo). También informaron de otros descubrimientos del Grupo, entre ellos el hallazgo de restos ibéricos y pre-romanos en el pueblo de Almodóvar, la Cárbula romana, reflejada en una lápida votiva a Vespa- siano; así como los restos de una importante villa romana con cerámica, baños y solerías de mármol, también en los alrededores de Almodóvar. Sobre la proyección del Grupo en la provincia destacaron sus importantes relaciones con los Gru- pos de Priego, dirigido por D. Alfonso Calañas, el de Doña Mencía que dirigen D. César Sánchez y D. Heliodoro Martín y las fructíferas exploraciones y excavaciones realizadas en colaboración con cada uno de ellos (Periódico Córdoba, 28.01.1964). En el artículo titulado “Córdoba y Tartessos”, aparecido en el periódico Córdoba, don Juan Bernier hace alusión, muy de pasada, a la colaboración del GEJAM en las prospecciones arqueológicas en la provincia, a la búsqueda de los restos tartésicos cordobeses. (Periódico Córdoba, 13.02? 1964) y Bernier Luque (1979: 146-147). 2.5.2. La Sima del Ángel en Lucena La localización y exploración de una sima próxima a Lucena, en la falda de la Sierra de Araceli, fue realizada por el GEJAM durante los días 17 a 20 de marzo de 1964, cavidad que fue denominada por el Grupo con el nombre de Sima del Ángel. El Grupo formado por J.D. Polaina, A. Mediavilla, M. Osuna y A. Sierra llegó a Lucena el 16 de marzo por la tarde siendo muy bien recibidos por el Delegado del Frente de Juventudes Sr. Fernández Cáceres, que les facilitó el medio de transporte para desplazarse a la cueva el día siguiente. El día 17, el Grupo acompañado por dos aficionados lucentinos, provisto de 90 m de escala y 60 m de cuerda, se dirigió hasta la ermita de la Virgen de Araceli, y se desplegaron por la zona indicada del monte hasta localizar la boca de la Sima. Para preparar el descenso se anclaron 40 m de escala por la que descendió M. Osuna hasta la pri- mera plataforma, después A. Sierra con 20 m más de escala y por último A. Mediavilla con otros 20 m más de escala, solicitando al equipo de superficie, formado por J.D. Polaina y los lucentinos Juan Rivas y Francisco Ramírez, los 10 m de escala restantes. (Fig. 37) Desde la plataforma los tres espeleólogos bajaron por la entrada de la derecha que se comunicaba con una galería con fuerte pendiente que descendía hasta los 90 m, pero la galería se cortaba de forma repentina que obliga al regreso. En el ascenso A. Mediavilla, que va el primero, descubre la entrada de una posible galería y se introduce en ella, constatando que se desarrolla a través de un caos de bloques y que se continúa por una galería de grandes dimensiones, en la que penetran los tres, cambiando a continuación la escala situada en la vertical de la gran sima. Habían llegado por otro camino al fondo de la cueva donde terminaba la escala de 90 m que habían colocado inicialmente; allí encontraron restos de sílex y de cerámica negra. Concluida esta fase de la exploración inician la subida hasta la primera plataforma. (AMSU-06) 44 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla La sima, posiblemente la más profunda de la provincia de Córdoba, fue explorada de la forma más completa posible de acuerdo con los medios técnicos y del tiempo que se disponía, levantándose el plano de la misma. Si tenemos en cuenta la estructura de la cavidad, con varias simas importantes escalona- das, podemos corroborar que las dificultades de la exploración fueron grandes y exigieron un esfuerzo notable a los espeleólogos del Grupo. A lo que habría que añadir la falta de descanso y de una buena ali- mentación para llevar a cabo esta exploración durante los tres días que duró la permanencia en la cueva. Desgraciadamente no disponemos del diario de los demás días de la exploración. Para completar la narración de la exploración incluimos a continuación algunos párrafos de la noticia que se publicó en el periódico Córdoba el día 26 de marzo de 1964, titulada “Hazaña espeleológica. Descubrimiento y exploración de la sima más profunda de la provincia” en la que se narran los pormenores de la explora- ción y se incluye un plano de la misma. La cueva, denominada Sima del Ángel por los espeleólogos del Grupo Espeleológico y Arqueológico Ambrosio de Morales, se encuentra situada en la falda montañosa de la Ermita de Araceli y fue explorada por dicho grupo los días 17 al 20 de marzo. La exploración fue iniciada por Manuel Osuna, Antonio Sierra, José Delgado Polaina y Antonio Mediavilla, al que se incor- poró posteriormente Antonio Perejón. “Vivieron prácticamente 72 horas bajo tierra, hasta encontrar el final de cada una de las tres simas (…) Para darse cuenta de las dimensiones de estos tres enormes recintos podíamos indicar que en cual- quiera de ellos podría alzarse y aún sobraría altura la torre de la Mezquita. Esto unido al primer descenso dan una profundidad de 125 m, superior a cualquier sima de la provincia y aún a muchas de España. Los espeleólogos vivieron dedicados al levantamiento del plano y sección del recinto (…) En este aspecto la abundancia de material lítico, acompañados de restos fosilizados en grado sumo, hacen posible un hallazgo del hombre paleolítico, que tan difícil se presenta en la provincia cordobesa.” Figura 37. En la Sima del Ángel, Lucena. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Antonio Sierra, Antonio Perejón, Juan Rivas Ruiz (primo de M. Osuna), Manuel Osuna y Antonio Mediavilla. Explorada del 17 al 20 de marzo de 1964. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 45 Figura 38. Artículo del periódico Córdoba, de 26 de marzo de 1964. La sima está formada por tres salas verticales que suman una profundidad total de 125 m. Estas tres partes de la cueva han sido denominadas “Sala de la Virgen”, “Sima de los ecos” y “Sima del GEJAM”, levantándose el plano de la cueva a escala 1:500. También se analizaron las posibles vías de agua de la cueva y las formaciones cársticas. Se recogieron numerosos restos arqueológicos, como cuchillos, frag- mentos de sílex y de huesos, y cerámica de diferentes épocas, posiblemente relacionados con el hombre paleolítico de tan escasos datos en la provincia. (Periódico Córdoba, 26.03.1964) (Fig.38) 46 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla 2.5.3. Curso de Espeleología de Semana Santa en Priego (marzo de 1964) y otros datos de cuevas. Sin pausa, tras finalizar la ex- ploración de la Sima del Ángel, el equipo se traslada directamente a Priego para asistir a los tradiciona- les cursos de Espeleología de Se- mana Santa. Otros datos recogidos en do- cumentos de los años 1963 y 1964 y que conservamos, principalmente los planos de las cuevas, testifican que se realizaron exploraciones en otras cavernas, aunque no dis- pongamos de las fechas precisas ni de los miembros del Grupo que participaron en las mismas. Se ex- ploraron la Cueva de la Raja del Moro (Fig. 39) y la Sima Lechimik [Le Chimik] (Fig. 40) de las que se conservan los planos topográfi- cos levantados a escala 1: 200 y 1:100 respectivamente. Además de conservar también un esquema topográfico a bolígrafo, a escala 1:5.000, de la situación de una serie de cuevas en los alrededores de Palma del Río, entre el curso del Guadalquivir y de su afluente el Retortillo. 2.5.4. Expedición a Priego para explorar cue- vas de su entorno con el equipo local Los miembros del GEJAM, J. Delgado Polaina, A. Mediavilla, F. Molina y A. Sierra se desplazaron a Priego el día 22 de mayo de 1964 con objeto de realizar la ex- ploración de las cuevas situadas en los alrededores de la ciudad, en colaboración con los componentes del equipo espeleológico de la OJE local. Al día siguiente en compañía de Alfonso Calañas, se visitó la cueva de la Cuvé, que algunos miembros del GEJAM ya conocían, pero que por su belleza e interés es- peleológico merecía la pena que la conocieran los demás miembros del Grupo, y también que la volvieran a recorrer los que ya la habían explorado con anterioridad. El mismo día se dirigieron a Zagrilla la Alta para ex- plorar la Sima del Peñón Largo, nueva para todos y que por sus dificultades exigió un importante esfuerzo físico, esfuerzo que mereció la pena realizar y que estuvo recom- pensado por la belleza de las formaciones cársticas de la misma, columnas, estalactitas y estalagmitas, que disfrutaron durante el desarrollo de la exploración. Además de explorar la cueva, se procedió a levantar un croquis de las galerías y salas recorridas a partir del que posteriormente se realizó el plano correspondiente. Figura 40. Plano de la Cueva Lechimik, Priego de Córdoba. Explorada en la primavera de 1964. Figura 39. Plano de la cueva Raja del Moro, Priego de Córdoba. Explorada en la primavera de 1964. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 47 El día 24 el equipo se incrementa con la incorporación de varios espeleólogos de Priego entre ellos Antonio González, alias Machuca y Avelino Siller, y se procede a la exploración de la cueva de Cholo- nes/La Espada, que debe este último nombre a una espada del siglo XV o XVI que encontró el equipo de Priego en su anterior exploración y cuya entrada se encuentra en el interior de las ruinas de una casa. La entrada de la cueva es pequeña, de un metro de diámetro aproximadamente, y tiene un pequeño salto hasta comenzar la galería. El equipo de punta del GEJAM estaba compuesto por A. Mediavilla, F. Molina y A. Sierra; el grupo de apoyo estaba formado por todos los demás. Al principio hay que reptar por unas hendiduras estrechas “gateras” a través de las cuales transportamos todo el material. Luego el equipo de punta se encargó de facilitar los pasos para el resto del equipo, con ayuda de cuerdas o escalas y, además, profundizar lo máximo posible en el interior de la cueva. Al bajar la gran plataforma, la cueva se divide en dos galerías. Según el equipo de Priego, la de la izquierda era la que debíamos seguir ya que continuando por ella, llegaríamos a lo que ellos llamaban la “gran sima”. Pero Mediavilla opina que deberíamos ir por la otra, ya que parecía la galería principal que continuaba a la gran diaclasa, pero como el GEJAM participaba con el objetivo de continuar la exploración desde la “gran sima”, donde ellos no habían podido seguir, nos dirigimos por la izquierda turnándonos los tres a la cabeza del equipo. Cuando llegamos a la sima la bajamos con gran facilidad comprobando que se trataba de un peque- ño descenso que no llegaba a los 15 m de caída vertical. Ya en terreno desconocido seguimos explorando y llegamos a una grieta o pequeña diaclasa cuya pared era rugosa y que, a cada paso, se estrechaba más y más. F. Molina toma la cabeza en esta grieta y llega al final de la cueva donde se cierra por completo. A. Mediavilla le sigue y también ve el fin. Salen y avisan a los demás que hemos llegado al final y que hay que dar media vuelta. En la vertical de la sima se disponía una cornisa con piedras sueltas lo que determinó que, fortui- tamente, se precipitara una de estas piedras sueltas, pasando muy próxima a uno de los espeleólogos del equipo de Priego que estaba en el fondo de la sima. Esta circunstancia, fortuita, no intencionada y pro- vocada por el desplazamiento de los espeleólogos que estaban en la cornisa, fue inicialmente achacada a algún miembro del GEJAM e indispuso a los componentes de ambos equipos que participaban en la exploración. Al día siguiente el incidente fue aclarado y los dos grupos continuaron la exploración con total colaboración y dándola por concluida ese mismo día. (AMCI-37) El incidente relatado ha sido recogido incompleto y tergiversado, casi cincuenta años después, por Miguel Forcada Serrano en su obra Historia de la espeleología de la provincia de Córdoba (Forcada Serrano, 2013: 34-35) que, con datos del Diario del Equipo de Priego, responsabiliza de la caída del fragmento de roca a una acción voluntaria de un miembro del GEJAM lo que, como se ha expuesto an- tes, no responde fielmente a los hechos ocurridos y sobre todo no hace mención a la aclaración posterior del mismo y a la continuación de la exploración en mutua colaboración al día siguiente. Dicho autor con la misma fuente refiere a continuación que “El 18 de octubre [1964] están de nuevo los dos equipos en Cholones, esta vez acompañando al arqueólogo Francisco Javier Fortea Pérez que calcó las pinturas rupestres descubiertas con anterioridad.” (Forcada Serrano, 2013: 35) 2.5.5. Segunda exploración de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros El GEJAM programó una segunda expedición a la Cueva de los Murciélagos de Zuheros con el doble objetivo de explorar a fondo todas sus galerías y salas, así como levantar el plano completo de la misma. Para realizar esta tarea se desplazaron a Zuheros el director del Grupo, don Emilio Retamosa y los espeleólogos J. D. Polaina, A. Mediavilla, F. Molina y A. Sierra. El viaje se realizó en ferrocarril, el día 13 de julio de 1964, en el tren automotor que hacía el tra- yecto Córdoba-Málaga, con escala en Puente Genil, llegando por la tarde a Zuheros donde pasaron la noche. Dado el voluminoso equipo que portaba el Grupo, fue necesaria la intervención del padre de A. Sierra, empleado de Renfe, para que fuera admitido en el automotor todo el equipaje que se llevaba para la exploración. A primera hora de la mañana del día 14 se trasladó el material a lomos de caballerías hasta la boca de la cueva y en primer lugar, se desplazaron al cerro donde se encuentra la cueva de los Murciélagos, F. Molina y A. Sierra, con objeto de localizar un lugar apropiado para montar el campamento, eligiendo un pequeño rellano próximo a la entrada principal de la cueva, procediendo a montar dos tiendas. El resto del equipo llegó al lugar de acampada horas después, montando otras dos tiendas, que fueron asig- 48 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla nadas una para don Emilio, la segunda fue ocupada por A. Mediavilla y F. Molina, la tercera por J. D. Polaina y A. Sierra y la cuarta se dedicó a almacén de las vituallas y del material. Una vez instalados se realizó una primera exploración de todo el equipo, conducidos por J.D. Polai- na, hasta el lugar donde se encuentra el esqueleto fosilizado, por el itinerario ya conocido de antemano. Se explora a continuación el camino que une las dos entradas de la cueva, dejando sin investigar algunas de las galerías que se había programado recorrer, para valorar su interés espeleológico y arqueológico. Al salir de la cueva y por la imprudencia de uno de los miembros del Grupo se prendieron unos matojos secos, fuego que se extendió rápidamente por la ladera del cerro y que, afortunadamente, se detuvo en el cortado de la entrada grande de la cueva. Al día siguiente, 15 de julio, A. Sierra, A. Mediavilla y F. Molina entraron en la cueva haciendo el mismo recorrido que el día anterior. Se retiró el material instalado en las galerías y se colocaron pasa- manos, de columna a columna, a lo largo de las galerías, con el fin de facilitar el desplazamiento por el interior de la cueva. Guiados por A. Sierra que conocía esta parte de la cueva se continuó la exploración por las gateras que comunicaban la parte superior de la gran diaclasa con las grandes salas inferiores. Se regresa por la parte inferior de este mismo camino. Se decidió que este itinerario sería el que se realizaría con los operadores del equipo de Televisión Española que visitaría la cueva para hacer un reportaje de la misma. Completada esta primera exploración el equipo salió de la cueva para reponer fuerzas y reparar los carburos averiados al pasar por las gateras. Más tarde el mismo equipo de punta volvió a penetrar en la cueva para explorar de nuevo la parte superior del bloque de la sala de entrada, encontrando unas salas de gran belleza. Animados por este hallazgo se exploró la boca de la parte izquierda de esta sala que era de gran tamaño. Observando una sima bastante estrecha y profunda que, probablemente, sería la parte superior de la diaclasa, que formaría la gran sala que hemos estado viendo esta mañana en la parte infe- rior, saliendo por la cueva Chica. El equipo retornó a la sala principal para levantar su plano, regresando a la superficie a las seis de la tarde. El día 16, a primera hora de la mañana F. Molina regresó a Córdoba y don Emilio y A. Mediavilla bajaron a Zuheros para realizar un acopio de provisiones y se entrevistaron con el Alcalde Sr. Fernández Cruz, informándole de las galerías que habíamos explorado el día anterior y sus características que, ante nuestro asombro, él conocía perfectamente, debido a las muchas incursiones que había hecho por la cueva en los últimos años. Por su parte J. D. Polaina y A. Sierra dedicaron la jornada a levantar el plano de la Cueva Chica. El día 17 se procedió a desmontar el campamento, a recoger el material y al regreso, de nuevo en ferrocarril, del resto del equipo a Córdoba. (AMSU-07) 2.5.6. Campamento Nacional de Espeleología de Ramales 1964 Al campamento Nacional de Espeleología de la OJE, celebrado en Ramales del 3 al 20 de agosto de 1964, y dirigido por Manuel Fuertes Reguera, acudieron los miembros del GEJAM, Amador Jiménez Bazán, Antonio Mediavilla y Antonio Sierra que obtuvieron el título Guía Espeleólogo, y José Delgado Polaina y Rafael León Moyano el de Espeleólogo. 2.5.7. Reunión del Comité de Educación Extraescolar del Consejo de Europa en Santander Por su interés espeleológico queremos destacar la celebración de una reunión organizada por Ma- tías Rubio, del Comité de Educación Extraescolar del Consejo de Europa, celebrada en Santander del 13 al 20 de agosto de 1964, en la que el GEJAM estuvo bien representado, y que trató a fondo los problemas derivados de la práctica de la Espeleología como deporte y como línea de investigación científica. En la reunión se inscribieron 21 participantes, entre técnicos, arqueólogos, deportistas y científicos, procedentes de Chipre (1), España (8), Francia (3), Grecia (1), Italia (2), Reino Unido (3), Santa Sede (1), Suiza (2). Los participantes tuvieron ocasión de visitar algunas cuevas de la provincia como las de Altamira y las próximas al Campamento de Espeleología de Ramales de la OJE. Como Jefe del Grupo Juvenil de Espeleología Ambrosio de Morales de Córdoba, asistió a la reunión don Emilio Retamosa Andreu. En las sesiones científicas se presentaron cinco comunicaciones sobre diversos temas relativos a la práctica de la espeleología; a las cuevas, topografía, pinturas y grabados; arqueología; aspectos psi- co-fisiológicos de los espeleólogos y uno sobre los pioneros de la Espeleología española. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 49 Como conclusiones de la reunión se elevaron al Consejo de Europa una serie de recomendaciones en pro del fomento y divulgación de la Espeleología, entre las que destacamos: la publicación de obras de esta temática, la creación de federaciones nacionales en todos los países y una internacional, la rea- lización de cursos de formación en esta especialidad y el intercambio de jóvenes espeleólogos entre los distintos países europeos. 2.5.8. Nueva exploración de la Cueva de Piquín La nueva exploración de la Cueva de Piquín, situada en la finca del mismo nombre, próxima a las Ermitas, se desarrolló durante tres fines de semana consecutivos con un doble objetivo, iniciar a los nue- vos miembros del Grupo en las técnicas espeleológicas y levantar el plano de la misma, lo que implicaba también la introducción en las técnicas de representación topográfica de las cavidades a los neófitos. Como la exploración se iba a realizar en dos días, se dedicó la mañana del primero, 24 de octubre de 1964, a localizar un lugar confortable, próximo a la cueva, para montar el campamento siendo ésta, el montaje de las tiendas, la primera técnica a practicar por los nuevos miembros del Grupo, Portal, Casado y su amigo Pedro, dirigidas por A. Cañas, A. Mediavilla y F. Molina. Esta primera exploración tenía por objeto enseñar la cueva a los nuevos y hacer prácticas de descenso en escala y de seguridad. Entró en primer lugar F. Molina, después Pedro, que bajó la escala asegurado por Mediavilla, que bajó después de Casado. Nos dirigimos todos a la sala del agua y continuamos hasta el final, donde habitualmente la galería se encuentra inundada, aunque pudimos apreciar la poca cantidad de agua que había en compa- ración con la última exploración. Casado realizó numerosas fotos tanto dentro de la cueva como por el camino. Eran más de las seis y media de la tarde cuando salimos de la cueva, dejando la cuerda dentro desenganchada, así como la escala que habíamos puesto para que descendiera Pedro, y nos dirigimos al campamento. Casado y Pedro se volvieron a Córdoba. Tras una noche de sed y frío para algunos, ama- nece el día siguiente durante el que se incorporaron J. D. Polaina y A. Sierra y el nuevo miembro del Grupo J. Trincado, que se ejercitó en las técnicas espeleológicas, continuando los demás la exploración y el plano de la cavidad. El domingo siguiente, 1 de noviembre, volvieron a Piquín A. Mediavilla, F. Molina y A. Sierra para proseguir las tareas de exploración de la cueva y continuar el plano de la misma. Con objeto de completar los trabajos de exploración y estudio así como la planimetría realizada en los tres días de exploraciones previas. El domingo siguiente, 8 de noviembre, el Grupo casi al completo, formado por J. Casado, J. D. Polaina, A. Mediavilla, F. Molina, J. Pascual, Portal y A. Sierra, se dirige a Piquín. La marcha del Grupo fue interrumpida de improviso por la presencia de un fraile que, escopeta en mano y sin atender a razones nos expulsa de la finca y nos impide culminar nuestro trabajo. Desilusionados por el percance pero dispuestos a no perder el día, los integrantes del Grupo intentaron localizar otra sima de la que tenían noticia, sin resultado positivo y completaron el día haciendo prácticas de rapel y de subida y descenso con escalas. (AMC1-01, 08 y 13) Este percance, que disgustó mucho a don Emilio, fue recogido de forma crítica por don Juan Ber- nier en el artículo “Tipos humanos” publicado en la Sección Tierra nuestra del periódico Córdoba en septiembre de 1965. 2.5.9. La Sima de Espiel Las noticias llegadas al GEJAM de la existencia de numerosas cuevas y simas en el conjunto de calizas carboníferas que afloran en los alrededores de Espiel, había propiciado ya una visita a esta loca- lidad de los miembros del Grupo M. Osuna y A. Perejón, el 9 de septiembre de 1963, en la que después de más de cuatro horas de caminar por el monte en busca de la boca de la Sima, sólo encontraron algunos restos arqueológicos, probablemente ibéricos, y fósiles en las calizas carboníferas que forman el cerro. Ante la insistencia de los informantes locales se programó otra visita a esta zona con objeto de localizar y explorar algunas de las cuevas. Se contactó con las personas residentes en la localidad que podrían facilitar el hallazgo de las cavernas y acompañar al Grupo en sus desplazamientos. Con estos contactos se desplazaron a Espiel, los días 14 y 15 de noviembre de 1964, A. Mediavilla, F. Molina y Rafael León que por primera vez participaba en una exploración. 50 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Al llegar a Espiel, el día 14, y tras superar el malentendido de la Guardia Civil que confundió las es- calas colgadas de los macutos con trampas para cazar pajaritos, se pusieron en contacto con el Delegado del Frente de Juventudes que les atendió amablemente y que se ofreció proporcionarles una persona que los acompañara al día siguiente a buscar las cuevas. De los varios sitios que les aconsejó para acampar eligieron un lugar próximo a la Escuela para montar el campamento en el que pernoctarían. Los conocimientos del lugareño que nos pusieron como guía para buscar las cavidades no fueron suficientes para su localización, a pesar de las duras, penosas y largas caminatas que nos impusieron a los espeleólogos, cargados con todo el equipo de exploración. Tras la localización de una pequeña sima y como premio al esfuerzo realizado se explora otra más importante que denominamos Los 33, por ser esta la profundidad en metros (Fig. 41). También se explora y se levanta el plano de la cueva denomina- da Covacalcita, plano que conservamos así como el croquis levantado en el interior de la cueva. Con objeto de continuar la búsqueda de las cavidades y simas situadas en los alrededores de Espiel, se organizó una segunda expedi- ción, el 6 de diciembre del mismo año, en la que por parte del Grupo participaron J. Casado, R. León, José Antonio, A. Mediavilla, F. Mo- lina y A. Sierra. Al llegar a Espiel, se dividieron en dos grupos, uno formado por A. Sierra y F. Molina que bajarían a la pequeña sima que nos enseñó el guía la vez anterior, mientras que los demás bajarían y explorarían “la gran sima”, para luego unirse los dos grupos en ella. F. Molina y A. Sierra descienden la sima y después de seguir algunas galerías del fondo comprueban que están obstruidas por acumulación de bloques que impiden la conti- nuación de la exploración, pero cuyas paredes están formadas por preciosas coladas blancas como la nieve. Se intentó explorar otras galerías que tampoco tenían conti- nuación. Para finalizar se procede a levantar el plano de la sima. Terminada la exploración F. Molina y A. Sierra se reunieron con la otra parte del Grupo que, al no haber encontrado la “gran sima”, estaban haciendo prácticas de descenso en la sima Los 33, a la que descendieron todos (Fig. 42), aunque con dificultades, por ser su primer descenso importante y por- que en algunos momentos de la bajada o subida habían tenido problemas de iluminación. Como era noche cerrada cuando salieron de la sima tuvieron que regresar, monte a través, con los carburos encen- didos hasta la estación de Espiel, donde esperaron el tren para volver a Córdoba. (AMC1-17 y 32) Figura 41. Plano de la cueva de Los 33, Espiel. Explorada el 15 de noviembre de 1964. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 51 2.5.10. Prácticas por las Ermitas, Cañito Bazán y las canteras de As- land De acuerdo con las instrucciones impar- tidas por don Emilio, los miembros del GE- JAM inician una intensa campaña de locali- zación y levantamiento de planos de todas las cavidades de los alrededores de Córdoba. La primera salida, realizada el 22 de noviembre de 1964, por los miembros del Grupo J.D. Polaina, R. León, A. Mediavilla, F. Molina, Portal y A. Sierra, se desarrolló al norte de la ciudad en la zona del Cañito Bazán, El Pa- triarca y la Arruzafa. En el Cañito Bazán se prepararon y se dividieron en dos grupos, J.D. Polaina, Por- tal y A. Sierra, irían a las cuevas del Patriar- ca, que hay detrás de la Arruzafa. R. León, A. Mediavilla, y F. Molina a las que hay en el término del Parador, y antes de llegar a él. R. León, A. Mediavilla y F. Molina van a la Arruzafa. Los dos últimos entran y pi- den permiso para la exploración de la cueva y tras enseñarle Francisco Molina el carnet de espeleólogo de Rafael León, fueron auto- rizados. Después de mucho buscar y ya todo el grupo reunido, encuentran la entrada de la cueva fuera de la tapia de la Arruzafa, intro- duciéndose F. Molina, R. León y A. Media- villa quedando desilusionados al comprobar que no es una cueva natural, sino una antigua cantera romana o resto de un horno, hecho por la mano del hombre. Al final de la galería principal, A. Mediavilla descubrió un agujero, que pensa- mos sería el inicio de la verdadera cueva, pero no fue así, las paredes eran completamente simétricas, los ángulos rectos y las huellas de las barras de hierro para extraer los bloques indicaban que no era una “cueva”. (Fig. 43) A continuación se desplaza- ron hasta la otra cavidad que, aun- que parecida a la primera, tenía más aspecto de cueva, a la que en- tran A. Mediavilla, F. Molina y R. León, que como era muy pequeña la exploran e hicieron el plano en muy poco tiempo (Fig. 44). Des- pués se dirigieron al Cañito Bazán, reencontrándose con los compañe- ros del Grupo en la entrada de la Figura 42. Descenso a la sima de Los 33. Francisco Molina hace la seguridad a un compañero que desciende (6 de diciembre de 1964). Figura 43. Plano de la cueva de La Arruzafa, situada en la zona de la Arruzafa, Sierra de Córdoba (22 de noviembre de 1964). 52 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Cueva de la Ilusión (Fig. 45). Tras la comida se preparó la escala, y descendieron a la cueva J.D. Polai- na, Portal, A. Mediavilla, R. León y F. Molina quedando fuera A. Sie- rra. J.D. Polaina y Portal hacen el plano de la sección mientras que, A. Mediavilla, R. León y F. Molina lo hacen de la planta. En la salida del día 29 partici- paron los siguientes miembros del Grupo, Casado, J.D. Polaina, José Antonio, A. Mediavilla, F. Molina, Portal y A. Sierra, se hicieron las prácticas habituales y en las explo- raciones que se llevaron a cabo no se hicieron descubrimientos dignos de ser mencionados. El domingo 13 de diciembre de 1964 el Grupo, formado por R. León, A. Mediavilla, F. Molina y el nuevo miembro Germán Jurado, realizó prácticas de descensos con escala, rapel y montaje y desplaza- mientos por tirolinas, en las cante- ras de Asland. Al domingo siguien- te, 20 de diciembre, se realizaron en el mismo lugar idéntico tipo de prácticas y en esta ocasión partici- paron J.D. Polaina, G. Jurado, R. León, A. Mediavilla, F. Molina y A. Sierra. (AMC1-27, 30, 46 y 47) 2.6. Actividades y exploraciones del año 1965 2.6.1. Tercera exploración de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros La tercera exploración de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros, segunda realizada por el Grupo en solitario, se desarrolló durante los primeros días del año 1965, del 1 al 5 de enero, época enmarcada en las vacaciones navideñas por lo que la mayoría de sus miembros estaban liberados de sus obligacio- nes laborales o escolares y podrían participar en las mismas.. El equipo formado por J.D. Polaina, R. León, A. Mediavilla, F. Molina y A. Sierra emprendió el viaje el día 1 de enero de 1965, en el automotor Córdoba-Málaga, vía Puente Genil. Tren típico de la época, que discurría lento por una hermosa ruta, con olivos y vides, hasta recalar en Zuheros, 4 horas y 45 minutos después. El pueblo estaba embarrado y resultaba dificultoso llegar con el material hasta la Figura 44. Plano de la cueva de El Agua, situada en la zona de la Arruzafa, Sierra de Córdoba. (22 de noviembre de 1964). Figura 45. Nuevo plano de la cueva de La Ilusión, levantado el 22 de noviembre de 1964, situada en los afloramientos terciarios de la Sierra de Córdoba, explorada en la primavera de 1962. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 53 “casa grande” donde nos instalamos para pasar la noche en nuestros sacos de dormir. Esta “casa grande” alberga en la actualidad el Museo de costumbres y artes populares “Juan Fernández Cruz”. El desarrollo de la exploración presentó muchas dificultades, unas climatológicas, estaba todo ne- vado y hacía mucho frío, otras de intendencia, no fue posible encontrar en Zuheros carburo para comple- tar el que llevábamos ni agua embotellada para beber, lo que limitaba las posibilidades de la exploración. La mañana del día siguiente el equipo se dirigió a pie hasta la cueva y el material, formado por 40 m de escala, 60 m de cuerda de 12 mm, 80 m de cuerda de 8 mm y cuatro tiendas de campaña, fue trans- portado a lomos de caballerías. El propósito inicial de instalar el campamento en el interior de la cueva, resultó obligado, por encontrarse nevado el Cerro de los Murciélagos. Se montaron las tiendas en la gran sala de la entrada, resaltando la de R. León, que por su original hechura y los materiales utilizados en su construcción fue denominada “el pajar”. Los primeros desplazamientos de A. Mediavilla y F. Molina por la galería principal de la cueva, el día 2 de enero, estuvieron dirigidos a seleccionar el camino más fácil y directo para llegar al esqueleto fosilizado, junto al que se encuentra un gran “gour” o receptáculo con agua potable y limpia de la que tendríamos que beber, y al que tendríamos que acudir a menudo para aprovisionarnos de agua. La jorna- da fue larga y agotadora y nos retiramos a descansar muy tarde. El día 3 de enero se levanta una parte del plano de la cueva, A. Sierra, J.D. Polaina y F. Molina se encargan de la planta y los demás de las secciones, aunque se dedica la mayor parte del tiempo a la exploración de una galería denominada de “la columna”, que arranca de la parte izquierda de la sala principal y que se comunica con la “entrada chica”. Se trata de una galería formada por una gran diaclasa inclinada que posiblemente sea la misma que determina la formación de las grandes salas inferiores, y muy estrecha, lo que dificulta los desplazamientos por ella. Al hacer el plano A. Sierra y F. Molina descubren un agujero pequeño que se comunica a una nueva sala, tan espectacular como la anterior y ellos son los primeros en pisar estas coladas tan maravillosas, enseguida se acercan R. León y A. Mediavilla que se asombran al ver las espectaculares coladas, esta- lactitas y cascadas, pero la sala se interrumpe pronto y nos encontramos con el final de la galería. El día 4 de enero R. León regresa a Córdoba por motivos personales, el resto del equipo continúa la exploración pero con la capacidad reducida por falta de carburo. En estas circunstancias se decide finali- zar la exploración esa tarde y comenzar la bajada a Zuheros con todo el material a cuestas, pernoctando esa noche en los locales de la “Asociación”. El día 5 amaneció con Zuheros y su alfoz completamente nevado dedicando parte de nuestro tiempo a disfrutar de la nieve, tan poco frecuente en nuestras latitu- des. Regresamos a Córdoba por Campo Real, como siempre en esos viejos y nostálgicos vagones de los ferrocarriles de la Renfe. (AMC2-01) 2.6.2. Actividades en los alrededores de Córdoba Durante el mes de enero de 1965 el equipo realizó varias salidas de prácticas por los alrededores de Córdoba. Don Emilio, J.D. Polaina, R. León, A. Mediavilla y F. Molina se desplazaron, el día 10 de enero, a las canteras de Asland y realizaron ejercicios de subida y bajada de escalas y rapel. (AMC2-27) La semana siguiente, el día 17, fueron al Santuario de la Virgen de Linares con objeto de localizar las cavidades existentes en las calizas cámbricas que afloran en sus alrededores. En esta ocasión don Emilio acompañaba a los miembros del Grupo A. Cañas, J.D. Polaina, G. Jurado, A. Mediavilla y F. Molina. Se exploró una pequeña sima y varios abrigos sin ningún interés espeleológico. F. Molina se prepara y es el primero en meterse en la sima, le sigue Cañas después entra Mediavi- lla; mientras que está parado en la mitad de la sima viendo la grieta que hay a esta altura, empieza Ger- mán a bajar también seguido de Polaina. Más tarde y ya recogido el material se volvió a bajar a la sima en dos grupos, uno formado por don Emilio, Germán y J.D. Polaina y otro por F. Molina, A. Cañas y A. Mediavilla. Debido a que ninguno del Grupo llevaba lápiz para hacer el croquis durante la exploración J.D. Polaina se quedó el último en la sima, para memorizarla al máximo (Fig. 46). (AMC2-31) La salida del 24 de enero tenía como objetivo principal la localización y levantamiento del pla- no correspondiente de toda cavidad, agujero o conejera, conocido o desconocido, que se encontrara desde el Puente Hierro hasta la finca del Orive. A esta labor se dedicaron A. Cañas, J.D. Polaina, R. 54 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla León, A. Mediavilla, A Sierra y el nuevo miembro Buenavista, que registraron de forma exhaustiva los alrededores del Puente Hierro, el Arroyo Pedroche y sus subsidia- rios, realizando una larga caminata que no dio ningún resultado nuevo digno de mención. Se concluye el día explorando a fondo una cueva ya conocida, la del Carmen y levan- tando su plano. (Fig.47) Cuando no tenían programada ninguna exploración los miembros del GEJAM dirigían sus pasos al Puente Hierro para realizar todo tipo de prácticas. En este lugar, concurrieron el día 14 de febrero de 1965, don Emilio, J.D. Polaina, R. León, A. Mediavilla, F. Molina, Portal, R. Ruiz Tamajón y A. Sie- rra y el nuevo miembro del Gru- po Cámara, realizándose prácticas de montaje y desplazamiento por puentes y tirolinas, también se ex- ploró una pequeña cavidad que por sus características se denominó cueva de la “Doble entrada” y al- gunas de las conducciones antiguas de agua que se encuentran por la zona. Las actividades se desarrolla- ron más con un interés lúdico que deportivo siendo recogidas, algu- nas de ellas, por las cámaras foto- gráficas de don Emilio y R. León. En esta salida se decidió que el símbolo del Grupo fuera una vér- tebra de mamífero que, con mucha imaginación, podría recordar a un murciélago con las alas extendidas. En esta ocasión nuestro compañero A. Sierra pudo demostrar sus apti- tudes para ejercitar su vocación de médico al hacer una efectiva cura a Mediavilla con los pocos medios disponibles. (AMC3-14) El día 21 de febrero se des- plazaron de nuevo los miembros del Grupo al Puente Hierro, en esta ocasión formado por Cámara, J.D. Polaina, G. Jurado, R. León, A. Me- diavilla, F. Molina, R. Ruiz Tama- jón y A. Sierra y concurrieron por primera vez Blanco y Pedro Cortés. La actividad más destacada de esta Figura 46. Plano de la Similla de Linares, situada en el entorno del Santuario de la Virgen de Linares (Córdoba). Explorada el 17 de enero de 1965. Figura 47. Plano de la cueva de El Carmen, situada en los alrededores del Puente Hierro del ferrocarril Córdoba-Almorchón. Explorada el 24 de enero de 1965. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 55 jornada fue el descenso en rapel por un pilar del Puente, 37 m, estableciéndose el récord del equipo en descensos de esta modalidad, que realizaron la mayoría de los asistentes. La vuelta a casa fue original, en tren stop, aprovechando el paso de un tren de mercancías que bajaba desde Cerro Muriano a Córdoba. (AMC3-22) Dos exploraciones llevó a cabo el GEJAM en una cueva situada en las proximidades de El Cerrillo en la carretera de Córdoba a Villaviciosa, sita en la finca Huerta Celina, nombre con el que también se denominó la cueva. La primera tuvo lugar el día 7 de febrero de 1965, participando en ella A. Cañas, J.D. Polaina, R. León, A. Mediavilla, F. Molina y A. Sierra, acompañados por Mapelli. En esta exploración se comprobó que la cavidad era de pequeñas dimensiones y sin formaciones cársticas notables, lo que contradecía las informaciones facilitadas al dueño de la finca por otras personas. Al explorar una de las pequeñas salas que se encontraron, tuvieron que salir rápidamente al ser imposible permanecer por falta de oxígeno. (AMC3-01) En la segunda visita, realizada un mes más tarde, el 7 de marzo, los miembros del Grupo P. Cortés, A. Mediavilla, y F. Molina, concluyeron la exploración de la cueva y levantaron su plano, siendo los es- peleólogos espléndidamente recompensados por el dueño de la finca, don José López Puig. (AMC3-46) 2.6.3. Las cuevas de los alrededores de Posadas El Grupo tuvo noticia de la existencia de una cueva en las cercanías de Posadas y con el interés por localizarla se organizó una salida en ferrocarril el 28 de febrero de 1965. Tomaron parte en la ex- pedición don Emilio, Blanco, Cámara, P. Cortés, J.D. Polaina, R. León, A. Mediavilla, F. Molina, R. Ruiz Tamajón, A. Sierra y el nuevo miembro Tomás Cosano (Fig. 48). En esta salida tuvimos ocasión de ser testigos de un singular “duelo a muerte”, cariñoso y simpático, entre nuestro jefe, don Emilio, y nuestro compañero, Rafael León. A pesar de la larga caminata realizada no se logró localizar la cueva, contentándose el Grupo con la exploración de una antigua mina, para cuyo descenso en vertical se tuvo que anclar la escala con clavijas, hecho que ocurría por primera vez en las numerosas exploraciones realizadas por el GEJAM. Figura 48. De exploración por la zona de Posadas (Córdoba). De izquierda a derecha y de arriba abajo: Rafael León, Francisco Blanco. Antonio Mediavilla, Tomás Cosano, guía local y Fernando Díaz (tío de A. Mediavilla) (28 de febrero de 1965). 56 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla En el fondo de la mina A. Mediavilla, F. Molina y J.D. Polaina se encontraron con una gineta que por alguna razón había caído a la sima y a la que consiguieron atrapar. Ya fuera de la mina la gineta, atada y colgada de un palo, fue transportada a hombros de los espeleólogos, causando gran expectación entre la gente que se encontraba por donde pasaban. La gineta inmovilizada fue introducida en una caja y guardada en casa de un tío de A. Mediavilla hasta la salida del tren en el que la llevaron a Córdoba, dejándola en casa de F. Molina. (AMC3-30) 2.6.4. Cuevas en Pedro Abad En una de las reuniones habituales del Grupo se informó de la posible existencia de una cueva en Pedro Abad, aunque don Emilio opinaba que la información recibida era de escasa credibilidad. A pesar de los pocos datos facilitados, el Grupo organizó una salida el día 14 de marzo de 1965 para intentar localizarla. Se desplazaron a Pedro Abad, Blanco, Cámara, T. Cosano, P. Cortés, R. León, A. Mediavilla, F. Molina y A. Sierra. Después de una larga caminata y cumpliéndose los vaticinios de don Emilio, se pudo comprobar que se trataba de un socavón o pequeño entrante en un corte de cantera antiguo, que servía de cobijo a unos cuantos cerdos, por lo que se la denominó cueva de “La Marrana”. (AMC3-50) 2.6.5. Curso de Mandos y descenso de la Sima de Cabra La ciudad de Cabra fue la sede de un Curso de formación de Mandos del Frente de Juventudes durante las vacaciones de Semana Santa de 1965 que incluía varias modalidades deportivas. Al Curso de Espeleología asistieron la mayoría de los miembros del GEJAM con don Emilio Retamosa al frente y en su transcurso se llevó a cabo el descenso de la Sima de Cabra, objetivo y sueño de todos los miembros del grupo. La expedición de cursillistas salió de Córdoba el 9 de abril y de ella formaban parte los espeleólo- gos P. Cortés, J.D. Polaina, R. León, A. Mediavilla, F. Molina, R. Ruiz Tamajón y A. Sierra. En Cabra los cursillistas se instalaron en la residencia del Instituto Laboral, centro que sería también la sede del Curso. El día 10 se dedicó a impartir clases teóricas a los principiantes, entre ellas de Espeleología, y se hi- cieron prácticas de rapel en los cortados de los alrede- dores de Cabra. El domingo 11 de abril P. Cortés, A. Mediavilla, F. Molina y A. Sierra exploraron una cue- va próxima a la ciudad e intentaron ampliar el paso por una de sus galerías para continuar la exploración, pero no lo consiguieron. También se exploraron la Sima Oración del Huerto (Fig. 49) y la Cueva del km 33, km 7,5 (Fig. 50), ambas en dicha localidad, de las que se hicieron los planos topográficos. De cada una de las cuevas se indica la dirección de las galerías y si se trata de la planta o el alzado de la misma, encontrándose todos los planos de las cuevas sin fechar y sin indicar sus autores. La Sima Oración del Huerto es una grieta abierta en la trinchera de la vía del tren. Tiene unas dimensio- nes tan exiguas, que fue bien aceptado su nombre por expresar fielmente el tremendo esfuerzo que supuso para el grupo su completa exploración. Don Emilio supo recoger en unas fotografías la ardua salida de los espeleólogos. Figura 49. Sima Oración del Huerto, situada en el término de Cabra. Explorada el 10 de abril de 1965. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 57 Para el lunes 12 de abril estaba programado el descenso de la Sima de Cabra y con este objetivo los cursillistas del resto de las modalidades transportaron el material necesario para el descenso. Los mandos del Curso y A. Perejón que se había incorporado ese día a la exploración, también se desplazaron a pie has- ta la boca de la Sima situada no muy lejos de Cabra. La boca de la Sima está situada en un cortado de 4 m de alto y tiene 10 m de diámetro, sobre la que se encuentra fijada una vigueta de hierro en cuyo cen- tro está instalada una garrucha por la que se pasará la cuerda que se empleará para hacer la seguridad de los que desciendan. También en la viga de hierro se fijará la escala con una cuerda de nilón de 12 mm de diámetro. El material preparado para el descenso está for- mado por 130 m de escala, por la unión de seis tra- mos de 20 m y uno de 10 m, 140 m de cuerda, en dos tramos, uno de 100 y otro de 40 m, para hacer la seguridad, y un cable telefónico que tendría siempre en comunicación al espeleólogo que descienda con el equipo de superficie. En este descenso latía, sentido y nostálgico, el recuerdo de Manuel Osuna, compañero fundador del Grupo, que debido a sus circunstancias personales era el único que faltaba. Por las veces que juntos había- mos imaginado este momento, su recuerdo nos acom- pañó a todos en el descenso. Una moneda al aire decidió que fuera A. Media- villa el que bajara en primer lugar a la Sima. Descen- so que se inició a las 12 horas, pero que hubo que suspenderse a 37 m de la superficie ya que por error habíamos elegido el tramo de cuerda más corto para hacer la seguridad. Resuelto el entuerto A. Mediavilla reinició el descenso durante el que fue narrando sus impresiones e informando de la existencia de varios salientes o plataformas, de que por numerosos lugares salía agua de las paredes que se precipitaba en la sima lo que hizo que llegara al fondo empapado de agua, alcanzando el fondo a 110 m sin problemas técnicos. Inspeccionó a continuación sus características y las distintas galerías que confluían en el fondo de la Sima, ninguna de las cuales presentaba continuidad. A continuación descendieron los miembros del GEJAM en el siguiente orden, A. Sierra, F. Molina y J.D. Polaina. A. Perejón descendió unos 20 m y retornó a la superficie, alegando que por su larga in- actividad espeleológica, no se encontraba preparado para realizar el descenso. Por último bajó P. Cortés. En el fondo los espeleólogos que habían descendido celebraron el éxito alcanzado y como recuerdo de su hazaña grabaron en las paredes de la Sima: GEJAM 12-IV-1965. Figura 50. Plano de la cueva Km 33, hm 7,5, situada en las inmediaciones de Cabra, próxima a la carretera de Nueva Carteya a Cabra. Explorada el 11 de abril de 1965. Figura 51. Exploración de la Sima de Cabra. Antonio Sierra concluye el ascenso de la Sima observado por Antonio Perejón (12 de abril de 1965). 58 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla El retorno a la superficie lo inició A. Sie- rra, descansando tres veces (Fig. 51), le siguió F. Molina que descansa varias veces y que a los 80 m del fondo tuvo problemas con la cuerda de seguridad, que se enredó en la escala, y hubo que proporcionarle otra cuerda. Operación que duró treinta y siete minutos, reiniciando el ascenso que completó en cincuenta minutos. Después subió, sin descansar, J.D. Polaina, seguido de P. Cortés que descansó cuatro veces, finalmente lo hizo A. Mediavilla que, sin descansar, subió en el tiempo récord de cinco minutos (Fig. 52). El éxito del descenso fue celebrado por todos los asistentes y participantes que felici- taron a los espeleólogos que habían realizado la importante hazaña deportiva, P. Cortés, J.D. Polaina, A. Mediavilla, F. Molina, y A. Sierra, así como a su director don Emilio Retamosa y al equipo de superficie. (Fig. 53 y 54) El martes 13 de abril los espeleólogos vol- vieron a las cuevas cercanas a la ciudad para rea- lizar diversos tipos de prácticas y participar en la elaboración de un reportaje de TVE para el que se instalaron diversas cuerdas en el cortado próximo a la Sima, en las que J.D. Polaina, A. Mediavilla, F. Molina, A. Sierra, y R. Ruiz Ta- majón realizaron diversos ejercicios de descenso en rapel y por escala. Por la tarde se llevaron a cabo los exámenes finales de los cursillistas para valorar el grado de aprovechamiento obtenido en Figura 52. Exploración de la Sima de Cabra. Antonio Mediavilla llega a la superficie con lo que concluye la exploración de la Sima por los espeleólogos del GEJAM (12 de abril de 1965). Figura 53. Los espeleólogos del GEJAM celebran el éxito en la exploración de la Sima de Cabra. De izquierda a derecha: Antonio Mediavilla, Francisco Molina, Antonio Sierra, José D. Polaina, Pedro Cortés y Rafael R. Tamajón (12 de abril de 1965). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 59 Figura 54. Los espeleólogos del GEJAM posan junto a la lápida en la que se recuerda la cita de la Sima de Cabra que hace Miguel de Cervantes en el Quijote. De izquierda a derecha: José D. Polaina, Antonio Mediavila, Francisco Molina, un cursillista de Aire de libre, Antonio Sierra, Rafael R. Tamajón y Pedro Cortés (12 de abril de 1965). Figura 55. Artículo del periódico Córdoba, con fecha 28 de abril de 1965. 60 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla las enseñanzas del Curso y tras las palabras de los responsables del Curso y un discurso del Alcalde de Cabra se procedió a clausurar el Curso de Mandos. El miércoles 14 de abril por la mañana, tras la recogida del material, se volvió a Córdoba en autobús, dándose por finalizadas todas las actividades del Curso. (AMC3-138 y AMSU-08) Posteriormente, el descenso a la Sima fue relatado extensamente en una “Charla” mantenida en el mes de abril, entre LEAFAR, redactor Jefe del periódico Córdoba y los componentes del GEJAM (Fig. 55), titulada “Con los componentes del equipo de Espeleología de la OJE de Córdoba”. La entrevista se desarrolló en la redacción del periódico, a la que asistieron el director del Grupo don Emilio Retamosa y los espeleólogos Pedro Ángel Cortés, José Delgado Polaina, Antonio Mediavilla, Francisco Molina, Antonio Perejón, Rafael Ruiz Tamajón y Antonio Sierra. Los espeleólogos relacionaron el material desplazado para el descenso, más de trescientos kilos, entre escalas, cuerdas para la seguridad y sistemas de iluminación y de comunicaciones, que había sido transportado hasta la boca de la Sima por el Grupo de Aire Libre, que realizaba el curso en Cabra. En relación con la exploración describieron las características de la Sima, su profundidad y las dificultades del descenso, que había sido realizado por Antonio Mediavilla, en primer lugar. El tiempo medio de descenso fue de diez minutos, y en cuanto a la subida el tiempo récord lo marcó Antonio Mediavilla, que lo hizo en sólo cinco minutos. Preguntado este último sobre las sensaciones del descenso: Destacó el carecer de elementos de referencia. Miedo: Superado por la alegría del descenso. Emociones: múltiples, desde la sensación de grandeza hasta la de infinita pequeñez, dentro de la inmensidad de las tinieblas. Riesgos: la vida, cual- quier fallo puede ser fatal. El único incidente lo sufrió Francisco Molina “que permaneció treinta y siete minutos suspendido a ochenta metros del fondo, por enredársele, escala, cuerda de seguridad y cable telefónico. Pero todo quedó felizmente resuelto al desenredar el lío y lanzar una nueva cuerda de segu- ridad.” En cuanto a la historia del descubrimiento y exploraciones de la Sima el jefe del Grupo don Emilio Retamosa expuso que ya los historiadores romanos hablan de ella y que el primero que bajó al fondo de la misma fue Fernando Muñoz Romero, en 1863, para localizar el cadáver de un vecino asesinado. “Después descendieron unos profesores del Instituto de Cabra que montaron una especie de ascensor casero y más tarde miembros del Gulmont de la Universidad Laboral de Córdoba con el mismo proce- dimiento. Por eso podemos afirmar que, con arreglo a la técnica espeleológica, fuimos los primeros en conquistar el fondo de la sima.” Concluyó la “Charla” con la enumeración de las pruebas internacionales en las que habían parti- cipado los miembros del Grupo, de la Operación Mortero, en Santander y de los numerosos proyectos futuros a desarrollar por el Grupo. (Periódico Córdoba, 28.04.1965) A la semana de publicarse en el periódico Córdoba la crónica del descenso de la Sima de Cabra por el GEJAM, Pedro Plana Peñart, miembro de Gulmont residente en Burgos, nos envía un escrito titulado “Respuesta de Gulmont al equipo de espeleología de la OJE de Córdoba”, escrito que, el padre Jesús García, Jefe del Grupo de Montaña de la Universidad Laboral de Córdoba, remite a su vez al director del periódico Córdoba. Días después, el periódico Córdoba incluye en sus páginas la siguiente Nota: “Hemos recibido una atenta carta del padre Jesús García, jefe del Grupo de Montaña de la Uni- versidad Laboral Onésimo Redondo, remitiéndonos una réplica y unas aclaraciones a la crónica publi- cada por nuestro periódico sobre el descenso a la sima de Cabra por el equipo espeleológico de la OJE provincial. El tratarse de una discusión puramente técnica, entre dos grupos de jóvenes entusiastas de la espeleología, nos impide publicar íntegramente el informe que acompaña a la carta y que versa, en definitiva, sobre la legitimidad de los medios empleados para el profundo descenso a esta célebre sima. Por nuestra parte, y debidamente asesorados, vemos que tanto el descenso efectuado por el Gulmont de la Universidad Laboral, como el llevado a cabo por la OJE cordobesa, son dos magníficas empresas con métodos diferentes –escala o torno- ajustados a concepciones de seguridad y eficacia –postulados básicos de la espeleología- que en los dos casos condujeron al éxito. Por lo tanto la estimación sobre la primacía en la conquista de nuestra sima, da la razón a cada equipo, dentro de la especialísima técnica empleada.” (Periódico Córdoba, 14.05.1965) Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 61 2.6.6. Reseña bibliográfica El periódico Córdoba recoge en su edición del 25 de abril de 1965 una reseña bibliográfica firma- da con la letra S., en la que el autor pone de manifiesto la importancia del trabajo ”Exploraciones en Córdoba”, presentado en el VIII Congreso Nacional de Arqueología y publicado por la Universidad de Zaragoza, y del que es autor don Juan Bernier. En el artículo se recogen “los resultados científicos de cuatro exploraciones con el Grupo Espeleológico y Arqueológico ‘Ambrosio de Morales’ de la Organi- zación Juvenil de Córdoba, efectuados en las cuevas prieguenses de Los Mármoles, Murcielaguina, y la del Cañaveralejo de Adamuz” y la importancia de dicho estudio para el conocimiento de la historia de nuestra provincia. Concluye la nota felicitando “al publicista [Sr. Bernier] y al Grupo de Espeleología y Arqueología de la O. J. cordobesa ‘Ambrosio de Morales’ que hicieron posible este renacer de nuestra Prehistoria provincial”. (Periódico Córdoba 25.04.1965) 2.6.7. Campeonato Provincial de Aire Libre en Cabra Con objeto de representar a Córdoba capital en el Campeonato Provincial de Aire Libre que se iba a celebrar en mayo en Cabra, se constituyó un equipo mixto formado por los miembros del GEJAM, P. Cortés, J.D. Polaina, R. León, A. Mediavilla y R. Ruiz Tamajón del GEJAM y los del Grupo de Aire Libre de la OJE de Córdoba, Doncel, Ocaña y Sánchez. Para la preparación y puesta a punto de este equipo mixto se realizó una sesión conjunta de prácticas de rapel y tirolina en el Puente Hierro, el día 25 de abril de 1965. (AMSU-09) El Campeonato Provincial de Córdoba, que se celebró en Cabra el día 1 de mayo de 1965, tenía como objetivo seleccionar el equipo de la provincia que la representaría en el Campeonato Nacional. En esta fase participaron los equipos de Córdoba capital, Cabra y Rute. Las pruebas se desarrollaron bajo la supervisión de D. José Cerrato del Castillo (1928-2012), D. Paulino, D. Manuel Parra y D. Emilio Retamosa, así como por los Delegados de cada uno de los equipos participantes. En la primera prueba, realizada en un cortijo próximo a la ciudad, se trataba de valorar la pericia, habilidad y rapidez de los equipos al montar y decorar un campamento, para lo que se les adjudicó tres tiendas a cada equipo participante. El equipo de Córdoba se dividió a su vez en tres equipos formados uno, por J.D. Polaina, A. Sierra y un miembro de Aire Libre, otro por tres miembros de Aire Libre y el tercero por P. Cortés, A. Mediavilla y R. Ruiz Tamajón, que se encargarían cada uno de montar una tienda. En esta prueba el equipo cordobés acabó en primer lugar seguido del egabrense. En la segunda prueba se pretendía conocer la capacidad de los equipos para realizar una marcha, en una zona desconocida, para la que se les había provisto de una brújula y se les habían indicado los rum- bos a seguir e informándoles de que también se habían colocado señales a lo largo del camino. Además tenían que localizar un conjunto de mensajes ocultos en el itinerario. Montar y hacer uso correcto de una tirolina e instalar una cuerda y realizar descensos en rapel. Cada equipo tenía que entregar al final de la prueba el plano de la ruta seguida. El equipo de Córdoba concluyó la prueba correctamente en primer lugar, encontrando todos los mensajes ocultos. El equipo de Rute se retiró de la competición debido a las dificultades encontradas y no resueltas en la prueba, sobre todo en el montaje y uso de la tirolina y en el descenso en rapel. La tercera prueba trataba de la transmisión de un mensaje con señales de banderas entre los miem- bros de un mismo equipo situados a una distancia establecida previamente. En el equipo de Córdoba, Doncel y Mediavilla emitieron el mensaje y Sánchez y P. Cortés lo recibieron correctamente, haciéndolo en mucho menor tiempo que el equipo de Cabra. La última prueba consistió en desmontar el campamento de la misma forma que se montó, tres equipos de ambas localidades, realizando la prueba los dos equipos en el tiempo establecido. A pesar de que, en algunos casos, las normas de las pruebas no fueron correctamente interpretadas por los participantes, el equipo mixto de Córdoba resultó ganador del Campeonato y por lo tanto sería el representante de la provincia en la fase Nacional que se celebraría en Cáceres. 62 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla 2.6.8. Cueva de la Perdiz en los Llanos de Don Juan (Rute) La cueva de la Perdiz, en el término municipal de Rute, fue descubierta por el joven de diecisiete años Antonio Torres Muñoz, hallazgo que fue publicado en el periódico Córdoba por su corresponsal en la ciudad, Carlos Ramírez, que en dicha crónica solicitaba la investigación de la cueva por el equipo provincial de espeleología de la OJE. A los pocos días de este requerimiento el GEJAM, dirigido por don Juan Bernier y don Emilio Retamosa y los espeleólogos Antonio Mediavilla y Rafael León realizaron la exploración de la cueva. El corresponsal, en la crónica aparecida en dicho diario y titulada “Desde Llanos de Don Juan. Investigación de la Cueva de la Perdiz por un equipo técnico” resume los resultados preliminares de la exploración de la forma siguiente: “Terminada ésta pudimos comprobar la existencia de restos humanos y de animales, un cráneo con una gran deformidad en su bóveda y cerámica de varios tipos. (…) Dicha cueva, según los técnicos data de época neolítica, 5.000 a 1.000 años antes de J.C.” (Periódico Córdoba, 14.05.1965) En los diarios del GEJAM la exploración de esta cueva queda reflejada con mayor profusión de datos que se resumen a continuación. Al mando de don Juan Bernier y don Emilio Retamosa el equipo formado por R. León y A. Mediavilla, se desplazó el domingo 9 de mayo de 1965 a Rute, para explorar una cueva en los Llanos de Don Juan. La boca de la cavidad conectaba con una gran sala de unos 400 m2 de superficie dividida en varias salas, debido a los derrumbamientos y a las rocas acumuladas, arrastradas desde el exterior de la cavi- dad. Junto a la pared de una de las salas se encontraron gran cantidad de huesos acumulados, entre ellos un cráneo humano muy deformado. Los espeleólogos exploraron las galerías que confluían en la sala, todas de pequeño recorrido y al penetrar por una galería muy estrecha de 10 m de longitud, encontraron en el fondo de la cueva más huesos y restos de cerámica. Terminado el estudio y reconocimiento de la cueva los espeleólogos se desplazaron a Doña Mencía para realizar la exploración de la Cueva Escrita, que resultó ser un abrigo roquero con entrada artificial que se continuaba por un túnel de 6 m de largo, analizando detenidamente las paredes de la cavidad en las que no observaron ningún resto de escritura sobre ellas. También exploraron un túnel de 25 m de largo realizado por el hombre, y en cuyas paredes tampoco se detectó escrito alguno. (AMSU-11) Don Juan Bernier en el artículo sobre el mismo tema titulado “Una caverna sepulcral explorada en los Llanos de Don Juan”, en la Sección Tierra nuestra (Periódico Córdoba, 19.05.1965), hace una introducción arqueológica de la región, desde los romanos hasta la actualidad y refiere la solicitud del Seminario de Historia Antigua de la Real Academia de Córdoba al GEJAM, que desplazó a la zona a su director don Emilio Retamosa y a los espeleólogos señores Mediavilla y León. En cuanto a las características de la cueva indica que estaba rellena de tierra vegetal, fenómeno que puede revalorizar su posterior excavación, en la que se encontraron escasos restos de cerámica pero sí numerosos restos humanos en la superficie o entre las piedras, sin una datación precisa, y con la recomendación de que la cueva merece una excavación científica y detenida. Este artículo también fue incluido por don Juan Bernier en su libro Córdoba tierra nuestra (Bernier Luque, 1979: 313-314). 2.6.9. Cueva del Caballo y otras cuevas en los alrededores de Córdoba El domingo 23 de mayo de 1965 el equipo formado por P. Cortés, R. León, A. Mediavilla y R. Ruiz Tamajón, exploraron un pozo con diversas ramificaciones en el barrio de Calasancio. La Cueva del Caballo, situada en las canteras de Asland fue explorada por el Grupo en tres jorna- das consecutivas. En la primera, el 29 de mayo de 1965, participaron R. León y R. Ruiz Tamajón. En la segunda, el 31 de mayo, el equipo formado por P. Cortés, R. León, A. Mediavilla y R. Ruiz Tamajón, completó la exploración de la cueva. La tercera jornada, el domingo 6 de junio, se dedicó al levantamiento del plano de la cueva y en ella participaron P. Cortés y su hermano, T. Cosano, Ángel, R. León, A. Mediavilla y R. Ruiz Tamajón. En esta ocasión los nuevos miembros del Grupo pudieron explorar, descender en escala y levantar el plano de una cueva, técnicas todas ellas necesarias para su formación como espeleólogos. Las actividades del Grupo en los alrededores de Córdoba se completaron, el lunes 14 de junio, con una exploración de las conducciones de agua del Puente Hierro, con la participación de Cámara, P. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 63 Cortés, A. Mediavilla y R. Ruiz Tamajón, esta exploración se realizó en condiciones insalubres, debido a la suciedad acumulada en las mismas. (AMSU-10 a 15) 2.6.10. Exploraciones conjuntas con el equipo de Priego en los alrededores de la localidad Durante el verano del año 1965 el GEJAM realizó varias exploraciones de las cuevas situadas en los alrededores de Priego de Córdoba, todas ellas en colaboración con el Grupo espeleológico de la OJE local. De la primera, celebrada del 19 al 22 de junio de 1965, se conserva el borrador de programación y propuesta de gastos formulada por Antonio Mediavilla, como Guía espeleólogo y responsable de la exploración, presentada para su autorización a los mandos de la OJE de Córdoba. El borrador recoge los días y horas de los desplazamientos desde Córdoba, en autobús de la línea regular Alsina Graells, el número de miembros que viajaban y el presupuesto de ingresos y gastos. En esta ocasión los gastos se elevaban a 1.200 ptas y los ingresos procedían, 500 ptas del premio obtenido en el Campeonato Provin- cial de Aire Libre celebrado en Cabra, y las otras 720 ptas las aportaban los miembros del Grupo que participaban en la actividad. También se relacionaba el material que llevaban, 110 m de escala, cuatro cuerdas de 40 m de larga y 8 mm de diámetro y otra cuerda de igual longitud y 12 mm de diámetro. Al mando de A. Mediavilla se desplazaron a Priego, el día 19 de junio por la tarde, P. Cortés, R. León y R., Ruiz Tamajón, que aquella noche durmieron en una sala de la Delegación de la OJE local. Al día siguiente, 20 de junio, se unieron al Grupo los espeleólogos de Priego, Machuca y Manuel Alcalá Zamora nuevo miembro, al mando de Alfonso Calañas. El equipo mixto se desplazó en un vehículo todo terreno hasta las proximidades de la cueva y desde allí caminaron portando el material de la exploración por una zona pedregosa con víboras, hasta la boca de la Sima de Talillas. El descenso de la sima lo inició A. Mediavilla provisto de teléfono, hasta una plataforma y a con- tinuación le siguió Machuca, indicando a los demás que podían bajar todos ya que el acceso no ofrece peligro. A continuación A. Mediavilla se introduce en una galería y empieza a bajar todo el material tras lo cual desciende A. Calañas, seguido de M. Alcalá Zamora, R. León, R. Ruiz y P. Cortés. Ya todos en la galería que serviría de primer campamento y para proseguir la exploración se instalaron 40 m más de escala, a los 40 ya dispuestos y así continuar el descenso. A. Mediavilla baja el primero y tras introducir- se por una estrecha diaclasa con escasa pendiente, se encuentra con un agujero que es la entrada directa a la bóveda de una gran sala, de una belleza expectacular. Le sigue M. Alcalá Zamora y A. Calañas y a continuación Machuca, R. Ruiz, R. León y P. Cortés, quedando ambos equipos sorprendidos por la belleza de la cueva. Algunos retazos de estas bellas formaciones cársticas y sus exploradores, quedaron registradas en las fotografías realizadas por los participantes en la misma. (Fig. 56) Para el retorno a la superficie los espeleólogos se dispusieron de forma escalonada y así facilitar el ascenso del grupo que se realizó con dificultades y en algunos tramos se subieron sin seguridad, conclu- yendo la exploración a las 6,30 horas de la tarde y a continuación se regresó a Priego. El día 21 por la mañana cada uno de los espeleólogos elaboró un croquis de la cueva explorada ayer, la Sima de Talillas, para elegir el que mejor respondiera, a juicio de todos, de la estructura de la cueva; fue elegido el elaborado por A. Mediavilla, que a continuación lo pasó a limpio. A las tres de la tarde el GEJAM se desplazó en autocar a Zagrilla la Alta para llevar a cabo, en solitario, una larga exploración de más de veinte horas de la cueva de Cholones. Después de disfrutar de la visión de las pinturas en las paredes de la cueva recorrieron todas las galerías y salas conocidas, explorándose también las posibles intercomunicaciones entre las diversas galerías. La exploración se prolongó desde las seis y media de la tarde hasta las doce y media horas de la noche, y fue un reto de trabajo y esfuerzo continuado para recoger la mayor cantidad de información de la estructura de la cueva, sus formaciones cársticas y las dificultades que presentaban para su estudio y exploración. Por indicación de A. Calañas se recogieron muestras de arcilla del río en el fondo de la cueva. Los miembros del equipo regresaron a pie a Priego al amanecer del día siguiente, cansados pero contentos de los datos obtenidos y de la exploración realizada. Tras un corto descanso y un préstamo económico de los colegas de Priego, para sufragar los billetes de vuelta, el Grupo regresó a Córdoba el día 22 de junio por la tarde. 64 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Sólo cuatro días después de concluir la exploración de Cholo- nes, el sábado 26 de junio de 1965, los miembros del GEJAM, A. Me- diavilla, y R. Ruiz Tamajón, están de nuevo en Priego para hacer el plano de la cueva y medir su lon- gitud y profundidad, con objeto de proponer su inclusión en el Catálo- go Nacional, si alcanza los 2.000 m de longitud o los 200 m de profun- didad. El trabajo conjunto con los espeleólogos prieguenses Machuca y el Mudo, se emprende el día si- guiente, 27 de junio, empezando de inmediato a medir la cueva. Duran- te el desarrollo de esta tarea A. Me- diavilla descubre dibujos simbóli- cos a modo de signos escritos, en muy buen estado, y Machuca, a su vez, descubre otro grupo de signos cercanos a los anteriores. Entusias- mados por los descubrimientos, Machuca propone salir de la cueva e informar por teléfono a A. Calañas del hallazgo, pero debido a problemas en las líneas, no fue posible establecer comunicación telefónica con Priego. La exploración y medición de Cholones se continuó el día 28 de junio, en el que se incorporan al grupo Rafael Vilchez, M. Alcalá Zamora y A. Calañas de Priego, manteniendo a buen ritmo la medición y exploración de algunas otras salas y simas de la cueva, “Sala de las Escrituras” o la “Salita de las Si- mas”. El día 29 se continúan las mediciones por el equipo mixto, A. Mediavilla y R. Ruiz Tamajón de Córdoba y Machuca, el Mudo y un invitado de Priego, dando por concluido esa misma tarde el trabajo de exploración y medición de la cueva de Cholones. A. Mediavilla y R. Ruiz Tamajón regresan a Córdoba el día 30, de nuevo con la ayuda económica del equipo de Priego. (AMSU-16 y 17) 2.6.11. Campamento Nacional de Espeleología de Ramales 1965 El Campamento Nacional de Espeleología de Ramales, se celebró entre los días 15 de julio y 2 de agosto de 1965. Con motivo de su clausura el periódico Alerta de Santander insertó una crónica con el título: “Setenta jóvenes espeleólogos de veintiún provincias terminaron ayer su estancia en el cam- pamento de Ramales”, firmada por ULISES. En esta ocasión el campamento había estado dirigido por Manuel Fuertes Reguera, y en su desarrollo, además de las actividades de formación física y de técnicas espeleológicas, se habían realizado exploraciones en las cuevas de Cullalvera, Callejomadero, Covamur y otras, alcanzando todos los asistentes un alto nivel técnico y un rendimiento muy positivo. En este acto acompañaba a las autoridades que asistieron al mismo “monsieur De Loriol, eminente espeleólogo francés, un hispanista al ciento por ciento, que ya nos dijo en otra ocasión los valores de la espeleología (aparte conocimientos documentales, fomenta el espíritu de equipo, el ansia de supera- ción).” (Alerta, agosto de 1965) Los miembros del GEJAM que participaron este año en el Campamento de Ramales alcanzaron excelentes resultados. Antonio Mediavilla Díaz obtuvo el título de Guía Nacional de Espeleología y Rafael León Moyano, José Delgado Polaina, y Rafael Ruiz Tamajón, Críspulo Marquez García y Fran- cisco Molina Garcia-Goyena que obtuvieron los títulos de Guía Espeleólogo, los dos primeros, y de Espeleólogo los demás. Figura 56. En la gran sala de la sima de Talillas en Priego de Córdoba. Manuel Alcalá Zamora, Pedro Cortés, Antonio Mediavilla, Machuca y Rafael R. Tamajón (20 de junio de 1965). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 65 2.6.12. Campamento volante por tierras de Jaén y Córdoba con el equipo de Prie- go Los equipos de Espeleología de la OJE de Córdoba, GEJAM y de Priego organizaron conjunta- mente un “Campamento volante” para realizar una amplia exploración de las cavidades cársticas de las calizas mesozoicas del sur de las provincias de Jaén y Córdoba. El equipo de Córdoba dirigido por don Emilio Retamosa y don Juan Bernier estaba formado ini- cialmente por Ángel, R. León, A. Mediavilla y R. Ruiz Tamajón, y el de Priego, dirigido por Alfonso Calañas, por Aguilera, Juan Cabezas, de la Rosa, del Real, Hermosilla y el Mudo. El programa de trabajo a desarrollar es adelantado en un artículo publicado en el periódico Córdo- ba firmado por B. [Bernier] en el que se informa del programa de actividades a realizar por “El Campa- mento volante de la OJE cordobesa en marcha. Los grupos de Córdoba y Priego explorarán cavernas y simas de Córdoba y Jaén”. Los espeleólogos de Córdoba y Priego emprenderán una marcha dirigida por los jefes de los Grupos, don Emilio Retamosa y don Alfonso Calañas, de Córdoba y Priego respectiva- mente, y el Guía Nacional de espeleología Antonio Perejón, con el asesoramiento de don Juan Bernier, del Seminario de Historia Antigua. La marcha que durará diez días “comenzará el día 24 [de agosto] partiendo de Alcalá la Real al complejo cárstico de las Hoyas, Pedriza, Ahillo, zona sur del Castillo de Locubín a Fuente Tójar y Almedinilla, donde se planificarán [sic] los restos ibéricos y cuevas hacia la imponente mole de la Tiñosa y Sierra Alta, de Rute, cuya geología subterránea presenta especialísimo interés.” Termina el artículo con el párrafo “destacándose un equipo de estudio a la célebre cueva de Cholones en Zagrilla, donde fotografiará con técnica de rayos infrarrojos las pinturas prehistóricas exis- tentes.” (Periódico Córdoba, 24.08.1965) La expedición partió de Córdoba el 24 de agosto, hizo una parada en Priego, donde recogió a los espeleólogos de esta localidad, llegó a Alcalá la Real por la tarde y se trasladó a La Hoya de Charillas, donde fueron recibidos por el Alcalde de la aldea don Bienvenido Díaz, donde pernoctaron alojados en el local de la Escuela. El material fue transportado hasta La Hoya por una recua de mulos facilitada por los vecinos de la aldea. De las exploraciones realizadas el día 25 de agosto no disponemos de datos en los Diarios, pero te- nemos que suponer que durante la mañana debió montarse el campamento en un lugar con agua y próxi- mo a la aldea (Fig. 57) y por la tarde los espeleólogos debieron dedicarse a la localización de la Sima. Una vez encontrada fue A. Mediavilla el que descendió para valorar las dificultades que presentaba y las necesidades de material a utilizar para su mejor exploración. En este recorrido, A. Mediavilla reci- bió una lluvia de piedras, produci- da por un desprendimiento fortuito provocado por A. Calañas desde la boca de la sima, incidente que fue recogido por la prensa cordobesa. (Periódico Córdoba, 03.09.1965) El 26 de agosto los equipos se trasladaron a la Sima y el material se transportó de nuevo a lomos de caballerías. Por una escala de 20 m descendieron A. Mediavilla, R. León, J. Cabezas y A. Calañas y dos vecinos de la aldea de Frailes, y a continuación se instaló una nueva escala de 20 m y por ella alcanzaron todos el fondo de la Sima. Los es- peleólogos admiraron la belleza de las formaciones cársticas de la cue- va y solicitan que desciendan todos los que no habían llegado hasta el Figura 57. Campamento montado en la Hoya de Charillas (Jaén), durante el campamento espeleológico volante por las provincias de Córdoba y Jaén (30 de agosto de 1965). 66 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla fondo. Mientras descendían A. Mediavilla y A. Calañas exploraron una galería que no presentaba con- tinuidad. Alrededor de la boca de la Sima se habían congregado los habitantes de La Hoya y otras personas de los cortijos y aldeas aledañas para presenciar las actividades de los espeleólogos y animarles en la exploración que se continuó hasta las tres de la tarde. A la vuelta de los espeleólogos a la aldea se encon- traron que los estaba esperando su compañero A. Perejón que había llegado a La Hoya para incorporarse a la expedición. El 27 de agosto los equipos volvieron a subir a la boca de la Sima. Los miembros del GEJAM con el material de exploración, descendiendo hasta el fondo de la Sima en el orden siguiente, A. Mediavilla, R. León, R. Ruiz, A. Perejón y J. Cabezas, dedicándose A. Mediavilla y J. Cabezas a levantar el plano de la cueva (Fig. 58), mientras los demás recorrían las distintas galerías y salas, admirando las bellas formaciones cársticas de la misma. El sábado 28 de agosto nos despedimos agradecidos de los habitantes de La Hoya por su generosi- dad y amable acogida. Se procedió a desmontar el campamento instalado cerca de La Hoya y se trasladó a Alcalá la Real en el autobús de línea y posteriormente en un vehículo todo terreno de Alcalá a Alme- dinilla. En esta localidad se instaló el campamento cerca de un río y del lavadero público y dedicando la tarde a descansar. El domingo 29 de agosto vuel- ve a Córdoba R. León y se incor- pora a la expedición Machuca, de Priego. Por la mañana J. Cabezas, A. Mediavilla, A. Perejón y R. Ruiz Tamajón, exploran una pequeña cavidad cerca de la carretera cuyo plano es realizado por J. Cabezas. A continuación se explora la cueva de “La Encantada” por Machuca, A. Mediavilla, A. Perejón y R. Ruiz, realizando un pequeño recorrido por la misma sin encontrar datos de mucho interés. Por la tarde se lleva a cabo la exploración de numerosas cavida- des de pequeño desarrollo. En una de ellas se extrajo gran cantidad de tierra y rocas sueltas para facilitar su acceso, pero resultó de poco in- terés. Antes de estas exploraciones don Juan Bernier había planteado la posibilidad de realizar una expedi- ción a la cueva de Los Mármoles, lo que supondría una marcha de 20 km, quedándose la propuesta en el aire. El lunes 30 de agosto los expedicionarios acompañados de un guía, realizaron una larga marcha a campo través para localizar una cueva importante, según los informes de los lugareños. A pesar del inte- rés de todos, sólo se encontraron y exploraron dos pequeñas cavidades, cuevas del Ahorcado y Crucita (Figs. 59 y 60). Don Emilio y don Juan, que no habían tomado parte en la marcha, encontraron cerca de Almedinilla una gran losa de mármol de una tumba que estaba enraizada en el terreno y que no se pudo sacar. Ante los escasos resultados en la búsqueda de cuevas de interés por la zona los expedicionarios de- cidieron salir de esta localidad, para lo que esa misma tarde desmontaron el campamento y se dirigieron a Zagrilla, montando las tiendas cerca de la aldea y en las inmediaciones de una alberca. Figura 58. Plano de la cueva de La Hoya, situada en la Hoya de Charillas (Jaén). Explorada el 27 de agosto de 1965. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 67 El martes 31 de agosto se llevó a cabo la exploración de la cueva de Cholones por un equipo mixto, formado por A. Mediavilla, Ángel y R. Ruiz Tamajón del GE- JAM, y A. Calañas y Machuca de Priego, quedando como equipo de superficie E. Retamosa, A. Pere- jón y el Mudo. El equipo de punta llevó a cabo el reconocimiento de todas las galerías de la cueva y las pequeñas simas e iniciaron el le- vantamiento del plano de la misma retornando posteriormente a la su- perficie. (Figs. 61 y 62) El miércoles 1 de septiembre por la mañana A. Mediavilla resu- me las tareas que aún quedan por hacer en Cholones para su mejor co- nocimiento y como consecuencia, se envía un equipo formado por A. Mediavilla, Machuca y J. Cabezas para que completen la exploración de la cueva. Este equipo desciende hasta la plataforma y se dirige por el interior de la cueva hasta el salón grande y continúan haciendo el pla- no. A. Mediavilla encuentra sobre una plataforma elevada en forma de púlpito una acumulación de huesos, algunos soldados a la roca, entre ellos un cráneo y una mandíbula, recogiéndose algunos para su estu- dio. J. Cabezas concluye el plano de la cueva. Alcanzados los objeti- vos propuestos para la exploración el equipo regresa a la superficie por el mismo camino que había utili- zado para la entrada. Por la tarde, en el campamento, se procedió a completar el croquis de la cueva y a calcular numerosas mediciones de las diversas salas, galerías y simas de la cueva, pasando a limpio todos los datos obtenidos en el interior. El jueves 2 de septiembre se llevó a cabo una nueva exploración de la cueva del Peñón Largo tam- bién próxima a Zagrilla (Fig. 63), que había sido explorada por primera vez por estos mismos equipos el 23 de mayo del año en curso. El equipo de punta que descendió a la cueva estaba formado por A. Mediavilla y R. Ruiz, que colocaron primero una escala de 20 m y luego otro de 10 m. Don Emilio intenta bajar, pero a los pocos metros desiste y vuelve a la superficie, a continuación descienden Machuca, A. Perejón y J. Cabezas quedando todos admirados de la belleza de las formaciones cársticas, columnas, coladas, estalactitas y estalagmi- Figura 59. Plano de la cueva de El Ahorcado, situada en Almedinilla (Córdoba). Explorada el 30 de agosto de 1965 Figura 60. Plano de la cueva Crucita, situada en Almedinilla (Córdoba). Explorada el 30 de agosto de 1965. Figura 61. Plano de la cueva de Cholones, situada en Zagrilla (Priego de Córdoba). Explorada el 2 de septiembre de 1965. 68 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla tas. El plano de la cueva, planta y alzado, lo dibujan A. Mediavilla, J. Cabezas y R. Ruiz (Fig. 64). La exploración de la parte desconocida de la cueva la acometen A. Mediavilla y Machuca que recorren nuevas galerías. El viernes 3 de septiembre se desmontó el campamento de Zagrilla y los expedicionarios re- gresaron a Priego por la mañana. A media tarde los miembros del GEJAM, don Emilio Retamosa, A. Mediavilla, A. Perejón y R. Ruiz, llegaron a Cór- doba, dándose por concluida la marcha que duran- te once días habían realizado los espeleólogos del GEJAM y de Priego por tierras de Jaén y Córdoba. (AMSU-18) La exploración que hemos relatado de varias simas y cuevas por el GEJAM en la provincia de Jaén durante el verano de 1965, fue motivo para que don Juan Bernier publicara en el periódico Cór- doba, el último día del mes de agosto, el artículo titulado “Los espeleólogos de la OJE cordobesa ex- ploran simas y cuevas en Jaén” en el que resume la exploración de algunas cuevas de la provincia por los equipos de la capital y de Priego, con don Emilio Retamosa y don Alfonso Calañas al frente de los espeleólogos Antonio Perejón, Antonio Mediavilla, Rafael León, Rafael Ruiz y Emilio Ruiz de Córdoba y De la Rosa, Aguilera y Hermosilla del equipo de Priego y la colaboración de don Juan Bernier por el Seminario de Historia Antigua. Con la ayuda ines- timable de los vecinos de Alcalá la Real don José Garnica, exalcalde; don Francisco Benavides y el secretario del Ayuntamiento, que facilitaron el tras- lado del pesado material hasta la Hoya, con una re- cua de caballerías, proporcionada por los habitantes de la aldea de La Hoya, dirigidos por su alcalde don Bienvenido Díaz. El primer día se realizaron prospecciones ar- queológicas en un yacimiento paleolítico y neolítico y en un cementerio de la Edad del Bronce, con tum- bas excavadas en la roca. Después se organizaron dos grupos, unos exploraron los abrigos y cavernas en el puerto de la Hoya y el otro, principalmente espeleológico, descendió los primeros setenta me- tros de la Sima, exploración realizada por Alfonso Calañas y Antonio Mediavilla y otros componentes de ambos grupos, que descendieron hasta una pla- taforma. A pesar de la caída de rocas en la sima, aún bajaron unos veinte metros más, alcanzando el equipo de punta la cota de los 70 m, esperando, a la hora de escribir este reportaje, el equipo telefónico para continuar el descenso. En este artículo se rela- ta la primera parte de la exploración de la Sima de la Hoya en Alcalá la Real que se completa con la crónica publicada el 3 de septiembre en el mismo Figura 62. Estalactitas climáticas en la Cueva de Cholones, Zagrilla (Priego de Córdoba) (31 de agosto de 1965). Figura 63. Campamento en Zagrilla. Preparativos para la exploración de la cueva del Peñón Largo. Rafael R. Tamajón y Antonio Mediavilla (2 de septiembre de 1965). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 69 periódico, en la que se describe la situación topográfica de la entrada de la sima que se encuentra a más de 1.300 m sobre el nivel del mar casi en la cumbre del Marroquí, por lo que se hubo de acceder a ella a pie. La exploración a la que se re- fieren los dos artículos fue dirigida por Alfonso Calañas y Antonio Pe- rejón, y coordinada en superficie por don Emilio Retamosa. Su de- sarrollo presentó algunas dificul- tades, unas geológicas, debidas a los frecuentes desprendimientos de rocas, y otras técnicas, la avería del equipo telefónico. El descenso de una vertical de 80 m fue efectuado con éxito por los antes menciona- dos y los demás componentes del equipo Antonio Mediavilla, Rafael León, Rafael Ruiz y Emilio Ruiz de Córdoba, y Cabeza, De la Rosa, Aguilera y Hermosilla, de Priego. Con la colaboración de don Juan Bernier, del Seminario de Historia Antigua (que en esta ocasión firma el artículo con la inicial de su apellido B. en el periódico Córdoba del 3 de septiembre de 1965), se relata la exploración de las cuevas y abrigos cercanos a la Sima, encontrando algunos restos de cerámica eneolítica. El autor termina su relato con la frase “Inmediatamente los espeleólogos se dirigieron a la zona de Almedinilla.” El mismo día aparece en la Sección Tierra nuestra, de dicho periódico, el artículo de don Juan Bernier que continúa el anterior “En el palenque de Almedinilla”, donde tras una introducción relativa a las excavaciones previas realizadas en esta zona, recoge la investigación llevada a cabo por los equipos de Córdoba y Priego [de espeleólogos de la OJE], que en el Cerro de la Cruz encontraron “cerámica ática del siglo IV al V, antes de Cristo”, resaltando como descubrimiento más importante e inédito hasta ahora “la delimitación del más antiguo hábitat en el Cerro de los Castillejos con hallazgos de cuchillos eneolíticos en superficie, cerámica curiosísima que es imprescindible estudiar y numerosos restos de fortificación, con lo que retrotraemos a la bellísima población de Almedinilla a mil años más, por lo menos, de los restos estudiados por el gran hispanista Pierre Paris.” (Periódico Córdoba, 03.09.1965). El día 2 del mismo mes de septiembre y en la misma Sección, había aparecido un artículo titulado “Por tierras de Jaén y Córdoba” donde sintetiza los datos de estas mismas exploraciones espeleológicas y arqueológicas. (Periódico Córdoba, 02.09.1965) 2.6.13. Artículos de don Juan Bernier sobre Espeleología y Arqueología A veces, ante un encuentro inesperado o insólito en su caminar por la serranía cordobesa, don Juan Bernier nos sorprende con un artículo lleno de ingenio y de observaciones singulares, como el que titula “Hornachuelos antes y ahora”, en el que nos relata lo que se encontraron en la excursión realizada a esta villa serrana, en compañía de Javier Fortea del Seminario de Historia Antigua y Rafael León del GEJAM (Fig. 65). Iban en busca de vestigios de antiguos pobladores de la zona en las cuevas y refugios natura- les y se encontraron con que “Gruas, excavadoras, taladros, ponen al desnudo tierras de hace un millón de años como de miles de millones. Rocas azules y violáceas del Cámbrico profundo que lame el río, cortes blancos calizos, del Cretácico, margas gredosas del Terciario, son como músculos del cuerpo de la Tierra, ahora bajo el bisturí potente de las máquinas excavadoras.” (Periódico Córdoba, 19.09.1965) Figura 64. Plano de la cueva del Peñón Largo, Zagrilla (Priego de Córdoba). Explorada el 2 de septiembre de 1965. 70 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Aunque se refiere de forma indirecta a las actividades del GE- JAM queremos destacar el artículo publicado en el otoño de ese año, titulado “Tipos humanos” en la Sección Tierra nuestra del Periódi- co Córdoba, en el que de nuevo don Juan Bernier se aparta de la línea habitual que desarrolla en esta Sec- ción y se centra en poner de relieve las cualidades y comportamientos de las diferentes personas con las que nos relacionamos en el desa- rrollo habitual de las actividades espeleológicas y arqueológicas, en las que él viene participando desde hace varios años, y con las que se ha encontrado en los lugares más solitarios. Estos hombres siempre han mostrado su amabilidad y hospitalidad, aún en los cortijos y caseríos aislados en el campo. Estos grupos entusiastas de la espeleología y la arqueología siempre han sido bien recibidos en todos los luga- res, salvo “en el Molino de Piquín donde cuentan historia antigua, que sus celosos poseedores armados de hábito y rifle, se dedicaban a desvalijar de carburos, cuerdas y otros materiales espeleológicos a infelices muchachos [del GEJAM], sin más objeto que practicar sin daño su deporte subterráneo. Pero esto es una excepción lamentable, lamentabilísima ocurrida a muchachos ingenuos sobre la hospitalidad como norma general humana.” Y prosigue “En toda la provincia recordamos gentes a los que el Semina- rio de Historia Antigua, el Grupo Espeleológico Córdoba y los de Córdoba y Priego de la Organización Juvenil Española, tienen que agradecer un cordial acogimiento, no sólo en sus campos abiertos, sino en sus recintos domésticos cerrados.” Citando como hitos destacados en su amabilidad a los “santeros” y “santeras” de las ermitas de Cabra y de Lucena, al Presidente de la Audiencia y su encargado en la finca del Toscar, Modesto y el pastor de dicha finca Gonzalo, “cuya agilidad de cabra montés, por los cerros de la Tiñosa a la edad suya fue un insuperable record”, destacando su descenso a la sima de la Gallinera, por lo que fue nombrado espeleólogo honorario, además de por su cortesía, sus atenciones y su carácter abierto. Don Juan Bernier concluye el artículo con la siguiente reflexión: “Quizás esa simplicidad y pureza del campo y del paisaje originan estos tipos humanos cordobeses que nos dan la mano cordial- mente.” (Periódico Córdoba, septiembre de 1965) 2.6.14. Campeonato Nacional de Aire Libre en Cáceres Al haber conquistado el primer puesto en el Campeonato Provincial de Aire Libre el pasado mes de mayo en Cabra, el equipo mixto de Córdoba, GEJAM y Aire Libre, participó en la fase Nacional ce- lebrado en Cáceres los días 9 a 12 de octubre de 1965, desplazándose sus componentes en ferrocarril a Cáceres. Al frente de la expedición iba don José Cerrato y don Manuel Parra y el equipo estaba formado por P. Cortés, J.D. Polaina, R. León y A. Mediavilla por el GEJAM y Doncel, Luque, Ocaña, Pérez y Sánchez por el grupo de Aire Libre. Compitieron en el Campeonato Nacional equipos de Badajoz, Cáceres, Córdoba, Ciudad Real, Madrid, Toledo y Sevilla. Con objeto de distribuir entre sus miembros las distintas actividades a realizar en cada prueba del Campeonato, el grupo de Córdoba se dividió en los cuatro equipos siguientes, Don- cel-Sánchez, Luque-Pérez-Mediavilla, D. Polaina-Ocaña y León-Cortés. El primer día, 10 de octubre, la prueba consistió en “montar un campamento”, la segunda, al día siguiente, en “montar un vivac y hacer la comida” prueba en la que los desacuerdos entre los miembros del equipo fueron resueltos con la intervención de don José Cerrato, y fue superada con éxito. La tercera prueba, el día 12 de octubre, consistió en realizar una” marcha de regularidad” que resolvieron de forma magistral. Figura 65. Javier Fortea y Rafael León conversan sobre temas arqueológicos en Hornachuelos (12 de septiembre de 1965). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 71 El reparto de premios se desarrolló de forma irregular y no clara y, a pesar de nuestro buen hacer, el primer premio se adjudicó al equipo de Madrid. Ante la decepción del equipo por el resultado don José Cerrato sentenció: “Lo importante no es ganar sino participar”. En la vuelta a casa algunos componentes del equipo perdieron el tren, por lo que don José se quedó en Mérida para acompañarlos, reuniéndose todos de nuevo en el transbordo de Almorchón, para llegar juntos a Córdoba. (AMSU-19) 2.6.15. Prácticas en los alrededores de Córdoba Cuando el equipo no tenía exploraciones para las que fuera requerido se recurría a las sesiones de prácticas en alguno de los lugares próximos a Córdoba. El domingo 17 de octubre de 1965, Ángel, Arenas, P. Cortés y su hermano, R. León y A. Mediavilla por el GEJAM y Doncel y Pérez por Aire Libre se desplazaron al Puente Hierro para realizar prácticas de Espeleología, explorar una grieta de 15 m de larga, y de Aire Libre, montar y discurrir por tirolinas, puentes, etc. (AMSU-20) El sábado 27 de noviembre de 1965, los miembros del Grupo, Blanco, J.D. Polaina, R. León y A. Mediavilla, cumpliendo las reiteradas recomendaciones de don Emilio, levantaron el plano de la cueva de Los Calerines, en la que tuvieron dificultades por la estrechez de las sinuosas galerías y porque al arrastrarse para pasar por ellas, se salieron las gomas de algunos carbureros y se taponaron de barro. Hubo que efectuar la parada obligatoria para limpiarlos y continuar la exploración ayudados también por la iluminación eléctrica. Reanudada ésta se llega a otra sala en la que existe una pequeña galería por la que entra agua y de la que exploraron algunos metros dando por concluida la exploración y el plano de la cueva. Al pasar por el Cañito Bazán el equipo se sorprendió al observar que sobre la surgencia de agua de la que tantas veces habían bebido, habían colocado un cartel que decía “Prohibido beber. Agua no potable” ¡A buenas horas mangas verdes! (AMSU-23) 2.6.16. Cuevas de Montoro El domingo 24 de octubre, de acuerdo con las informaciones recibidas sobre la existencia de nu- merosos recintos y galerías en los alrededores de Montoro, el GEJAM se desplazó a esta localidad con don Emilio y don Juan a la cabeza y los miembros del Grupo Ángel, Cámara, P. Cortés, J.D. Polaina, R. León y A. Mediavilla, a los que se habían añadido don Agustín, profesor de la misma escuela que don Juan, y su hijo. A pesar de que todos los participantes soñaban con una jornada espeleológica prometedora, todo quedó en un recorrido por el interior de antiguas galerías artificiales, probablemente utilizadas en otros tiempos como aljibes. Desplazándose después el Grupo a unos 10 km de Montoro para explorar una torre con galerías, que resultó ser un palomar, que estaba cerrado, y que no pudieron visitar. (AMSU-21) 2.6.17. Proyecto de excavaciones en Ategua y la Cueva del Yeso de Baena Con objeto de conocer la situación y accesibilidad a los diferentes tipos de restos arqueológi- cos que se conservan en la actualidad de la Ategua romana, don José Cerrato, don Emilio y don Juan acompañados de J.D. Polaina y A. Mediavilla, visitaron el entorno donde se encuentran las ruinas de las construcciones romanas y sus posibilidades de excavación. El día, 10 de un noviembre lluvioso de 1965, presentaba un campo encharcado, embarrado y de difícil acceso. El Gobernador Civil, Delegado del Frente de Juventudes y Alcalde de Castro del Río, se personaron, para estudiar sobre el terreno las posibilidades de excavación que ofrecen los restos de Ategua. La visita se completó con una espléndida comida en un restaurante próximo a Castro del Río. (AMSU-22) También por estas fechas, y aunque no disponemos de datos concretos de una visita del Grupo a la Cueva del Yeso de Baena (Fig. 66), tenemos que referirnos a ella ya que disponemos de una foto que la testimonia, en la que aparecen don Emilio Retamosa, J. Fortea, R. León y R. Ruiz Tamajón. (Fig. 67) 2.6.18. Cueva de Trassierra A propuesta de nuestro compañero Pedro Cortés, el Grupo formado por él mismo, J.D. Polaina, R. León, A. Mediavilla, F. Molina y R. Ruiz Tamajón, se desplazó a Trassierra, el 19 de diciembre de 1965, para explorar una cueva de la que nos habían informado tenía un largo y prometedor recorrido, pero que finalmente quedó reducido a una pequeña cueva sin ningún interés por la que discurría un 72 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla arroyuelo de poca importancia. Un malentendido con el taxi que nos tenía que recoger fue el broche final a un mal día. (AMSU-24) 2.6.19. Sima de Rute y Cue- va de San Marcos Más tarde, metidos de lleno en las vacaciones navideñas, del 29 al 31 de diciembre de 1965, el Grupo constituido en esta ocasión por A. Mediavilla, F. Molina y A. Perejón, viajaron a Rute para explorar una sima que bautizamos con el nom- bre de la localidad. El día 29, con la colaboración de tres jóvenes de Rute, se realizó el descenso de la sima, de 35 m de profundidad, ba- jando en primer lugar F. Molina y A. Mediavilla. Descendieron por la escala hasta el fondo y observaron que la única posibilidad de continuar era introduciéndose por una diaclasa, con agua en el fondo, que acababa en una galería sifonante. Este inconveniente se superó al progresar por la parte superior de la misma diaclasa y continuando la exploración hasta un lugar que no estaba cubierto por el agua. Conti- nuaron una nueva galería de tres metros en la que al final encontraron una pintada que decía GEC, luego supieron que este grupo había entrado a la cueva cuando no había agua. Después y no sin dificultades descendieron hasta el fondo de la sima A. Perejón y los dos vecinos de Rute que nos habían acompa- Figura 66. Hermoso ejemplar de estalactita en la cueva del Yeso de Baena (primavera de 1965). Figura 67. De camino a la cueva del Yeso de Baena. De izquierda a derecha: Javier Fortea, Rafael León, don Emilio Retamosa y José D. Polaina (primavera de 1965). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 73 ñado. A continuación subimos todos a la superficie concluyendo la exploración de la Sima de Rute. En esta ocasión tenemos que citar la clase práctica que impartió A. Perejón sobre cómo debe ser siempre el “comportamiento del jefe”. La exploración de la cueva de San Marcos se acometió el día 30 de diciembre y en esta ocasión a A. Mediavilla, F. Molina y A. Perejón los acompañaron dos voluntarios de la localidad. La entrada de la cueva es grandiosa con bellas columnas que se continua por una galería que llega hasta una gran sala, a la que sigue otra galería con una lámina de agua de poca profundidad que desemboca en una gran sala llena de agua, el primer lago, que intentan pasar F. Molina y A. Mediavilla en una cámara de camión que les sirviera de bote para cruzarlo, pero que no consiguen inflar totalmente, por lo que tienen que meterse en el agua para pasar a la otra orilla del lago. Continuaron la exploración de la cueva sobre la cámara a medio inflar o metidos de lleno en el agua llegando hasta el final. Al regreso encontraron otro gran lago que ocupaba dos salas, siendo la última la más grande y con formaciones cársticas más espectaculares, estalactitas, estalagmitas y columnas que emergían y se sumergían en el agua que llenaba la cueva. El retorno hasta la superficie se hizo por el borde del lago hasta la galería que se comunica con la entrada y la superficie. Los dos llegaron a la boca de la cueva empapados de agua y con un ambiente exterior muy frío que combatieron como pudieron, pero todos satisfechos por el éxito de la exploración. El 31, muy de mañana, volvimos a Córdoba. Seguramente fue la exploración más espectacular que había realizado el GEJAM hasta entonces, ya que se pudo navegar por primera vez por el interior de una cueva situada en el sur de la Península y estas circunstancias dejaron en todos un grato recuerdo. (AMSU-25) Años más tarde F. Molina y A. Mediavilla con el grupo COLINGO compuesto por los pilotos de Iberia, Manolo Azorín, David Borges, José Cuenca, Francisco González y Ventura Menéndez, acompa- ñados por Antonio Mediavilla (hijo), regresaron a esta cueva con objeto de intentar su exploración com- pleta ayudándose de un equipo subacuático y así localizar otros posibles accesos inundados. Quedaron sorprendidos al encontrarse que el agua había descendido varios metros dejando al descubierto amplias salas y galerías llenas de espectaculares formaciones cársticas. En la última parte la cueva volvía a estar inundada aprovechando esta circunstancia para navegar placenteramente por ella. (Fig. 68) 2.7. Actividades y exploraciones del año 1966 2.7.1. Nueva visita a Ategua Un equipo dirigido por don Emilio, don Juan y un teniente del ejército de Sevilla, los miembros del GEJAM Ángel, Arenas, P. Cortés, R. León, A. Mediavilla y Doncel y dos compañeros más del equipo de Aire Libre, se desplazaron a Ategua el día 2 de enero de 1966 (Fig. 69), con objeto de planificar sobre el terreno la estrategia a desarrollar con vistas a las próximas excavaciones de dicha ciudad romana y localizar los lugares más idóneos para la instalación del campamento donde se alojarían los asistentes a las mismas. (AMSU-26) Los dos primeros trabajos de este año en la Sección Tierra nuestra del periódico Córdoba, en los que don Juan Bernier se refiere de forma más o menos directa al GEJAM son “Los perros de Ategua y las batallas en Land-Rover”, trata de las molestias que tuvieron que soportar sobre dichos vehículos, don Emilio Retamosa, jefe del grupo de espeleología cordobesa, el cronista y los espeleólogos del Grupo y también Ana María Vicent, directora del Museo Arqueológico y su secretaria, para acceder a los restos de la ciudad romana de Ategua con el fin de levantar su plano topográfico, objetivo que no fue alcanzado en esta ocasión (Periódico Córdoba, 12.01.1966). En el segundo, que titula “Historia manida y seriedad científica”, don Juan Bernier hace una severa crítica de los autores actuales que escriben sobre la historia antigua y moderna de la provincia de Córdoba solo apoyados en datos bibliográficos, clásicos o mo- dernos, muchos obsoletos y sin base científica, sin dedicarse a investigar las fuentes de los hechos que narran. A esta postura contrapone el trabajo de campo que lleva a cabo el Seminario de Historia Antigua y la OJE sobre la localización y el estudio de los recintos fortificados desde el siglo V antes de Cristo. (Periódico Córdoba, 20.03.1966) 74 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla 2.7.2. Prácticas y exploraciones en los alrededores de Córdoba El domingo 6 de febrero de 1966 los miembros del GEJAM, Arenas y su herma- no, P. Cortés, J.D. Polaina, A. Mediavilla, R. Ruiz Tamajón y Tomás que participaba por primera vez en las actividades del Gru- po, exploraron una cueva próxima al Puen- te Hierro, junto al castillo del Maimón. Cerca de la vía del ferrocarril Córdoba-Al- morchón y en la misma cantera se explo- raron dos conducciones antiguas de agua, teniendo que suspenderse la actividad por encontrarse la conducción inundada con agua extremadamente sucia y con todo tipo de animales típicos de estas insanas condi- ciones. (AMSU-27) 2.7.3. Las cuevas de las Aljabaras en Hornachuelos Todavía los días 19 y 20 de marzo de este año, se lleva a cabo la exploración de las cuevas de las Aljabaras en Horna- chuelos, con un enfoque básicamente es- peleológico, de las que no se conocían su estructura, desarrollo y profundidad, ni tampoco su posible interés arqueológico (Figs. 70 y 71). Estas exploraciones las recogió don Juan Bernier en dos artículos sucesivos aparecidos en la Sección Tierra nuestra. El primero “Las Cuevas de la Al- jabara de Hornachuelos” en el que relata la excursión realizada a la Aljabara de Cárdenas de doña Ana Rosales en compañía de los chicos del Grupo de Espeleología y Arqueología de la OJE [J. D. Polaina, R. León y R. R. Tamajón], al mando de don Emilio Retamosa y Antonio Me- diavilla. Localizada la entrada de la sima, en embudo y siguiendo una gran diaclasa, los espeleólogos des- cendieron unos cincuenta metros y localizaron otra cavidad por la que pusieron otros cuarenta metros de escala. La exploración se realizó sin contratiempos, pero ni en la cueva ni en los alrededores se encontra- ron restos arqueológicos de ningún tipo. El autor explica que existen varias cuevas en esta enorme finca con el siguiente párrafo: “[Esta] es Figura 69. Por los campos cordobeses con los restos de la Ategua romana. Rafael León. Figura 68. Cueva de San Marcos (Málaga). Exploración realizada por el grupo COLINGO de pilotos de Iberia. En el fondo David Borges, Francisco Molina y Antonio Mediavilla, en el bote Antonio Mediavilla, hijo (4 de junio de 1983). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 75 Figura 70. Por las sierras de Hornachuelos (Córdoba), un alto en el camino hacia las cuevas de las Aljabaras. De izquierda a derecha: Rafael León, Rafael R. Tamajón y Antonio Mediavilla con un grupo de lugareños (19 de marzo de 1966). Figura 71. Por las sierras de Hornachuelos (Córdoba), de vuelta de la cueva de la Aljabara de Spínola (19 de marzo de 1966). 76 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla la segunda expedición en esta antesala de la primavera, porque la primera de que hablaremos en próximo artículo, se dirigió a la finca de don Francisco Spínola a una cueva que por un somero reconocimiento se revela como la más importante de esta enorme posesión, que antes de dividirse tenía veintiocho mil fanegas de tierra.” (Periódico Córdoba, 23.03.1966) En el segundo “La caverna de la Aljabara de don Francisco Spínola”, don Juan Bernier describe una nueva caverna en la finca con vestigios arqueológicos, y completa los datos relativos a la cueva a la que se refiere en su crónica anterior en los términos siguientes: “Cierto que de los escasos recintos sub- terráneos que producen los terrenos primarios cámbricos y carboníferos, no conocemos más que unos pocos, que en la mayoría de las veces se han revelado de solo interés geológico por sus enormes diacla- sas, trabajadas posteriormente por las aguas en millones de años. Así nos sucedió en esta misma finca la Alajabara con la cueva del Risquillo, fruto de una dislocación tectónica que da lugar a una gran cavidad a quien cubre una gran plancha estratigráfica del Carbonífero perfectamente plana e inclinada en un 45 por ciento. En ella no encontramos signos de vida, aunque pudieran estar más profundos arrastrados por el enorme plano inclinado del tubo de salida.” “Sin embargo, en las cercanías, en un reconocimiento rápido efectuado por el grupo espeleológico de la O.J.E. cordobesa al interior de la cueva cercana al arroyo Calderas, finca de don Francisco Spínola, se confirman los datos geológicos análogos, pero además surge la novedad interesantísima de una habi- tabilidad antiquísima. En efecto, algunos trozos de cerámica, ciertamente tres, de tamaño insignificante ponen una pista y marcan una época. La tipología algárica del perfil cavernado [sic], nos lleva a remon- tarnos más de tres mil años para imaginar la vida en esta salvaje región de unos buscadores de metal con base expansiva en Almería.” El autor completa su artículo con numerosas consideraciones arqueo- lógicas, históricas, cinegéticas y de la naturaleza salvaje de la serranía cordobesa, con su estilo poético característico (Periódico Córdoba, 25.03.1966). Este segundo artículo lo incluye don Juan Bernier en su libro Córdoba tierra nuestra (1979: 105). 2.7.4. Nueva exploración de la Sima de Talillas y otras expediciones Se conserva el borrador del “Formulario de la OJE” que debía cumplimentarse cuando se realizaba cualquier tipo de actividad, en este caso se trata de una actividad de Espeleología en el que no se incluye la propuesta de gastos e ingresos y que formula Antonio Mediavilla Díaz, Guía Nacional. El objeto de la actividad es la “Planificación de la Sima de Talillas a desarrollar entre los días 16 y 20 de marzo de 1966 en la zona de Priego (Tiñosa) y recogida de un fósil de mucho interés”. El número de participante es de cuatro [no se indican sus nombres], que saldrían de Córdoba el día 16 y el 17 lo dedicaran a levantar el plano de la Sima. Los días 18 y 19 lo dedicarían a la realización del molde del fósil y a su extracción, si fuera posible, regresando a Córdoba el 20. El material que se llevaría para la exploración lo formaban 70 m de escala, 80 m de cuerda, dos tiendas y carburo. (Legajos A. Mediavilla) Testimonios documentales nos confirman otras salidas como el desplazamiento del equipo a Cabra los días 9 al 11 de abril para reconocer otras cavidades y el intento de exploración de la sima del Tesoro, que no se consiguió localizar, durante los días 30 y 31 de diciembre de 1966 y 1 y 2 de enero de 1967. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 77 3. Crisis y reorientación de las actividades del GEJAM 3.1. La dispersión de los miembros del GEJAM y su reorienta- ción arqueológica 3.1.1. Introducción Por circunstancias muy diversas, unas de estudios y otras familiares o de trabajo, desde el año 1966, algunos miembros del GEJAM cambiaron su residencia habitual a otras ciudades, Madrid, Sevi- lla, Granada y Málaga entre otras, con lo que las actividades del Grupo, sobre todo las espeleológicas sobre el terreno, se redujeron a exploraciones realizadas durante los periodos de vacaciones, aunque todavía José Delgado Polaina asistió, en el verano de 1966, al Campamento Nacional de Espeleología celebrado en Ramales de la Victoria. Apoyados en otros argumentos, varios miembros del núcleo inicial del GEJAM se habían desga- jado del mismo y constituyeron otro grupo espeleológico, como expusieron Juan de Dios Aguayo y Vi- cente Salinas en una entrevista realizada por LEAFAR, redactor Jefe del periódico Córdoba, aparecida en la Sección La Charla de Hoy, el 5 de enero de 1966, en la que a la pregunta del redactor “¿Desde cuándo sentís afición a la espeleología? Respondieron: Todos nos iniciamos en el Grupo GEJAM de la Organización Juvenil Española. Pero al rebasar la edad límite de la OJE, siguiendo fieles a la afición espeleológica, constituimos el Grupo Córdoba.” Estas circunstancias hacen que el reducido grupo de espeleólogos del GEJAM que mantienen su domicilio en Córdoba y los nuevos miembros que se adhieren al mismo, orienten sus actividades de campo, en mayor medida, a las exploraciones arqueológicas que a las espeleológicas, como se pone de manifiesto en las noticias de prensa y en los artículos debidos a la pluma de don Juan Bernier, en su Sección Tierra nuestra, que se publican desde 1966. Entre la documentación perteneciente a nuestro compañero Rafael León que, tras su fallecimiento, nos ha sido donada por su esposa y a cuyo conjunto hemos denominado “Legado Rafael León”, se en- cuentra un Diploma de nombramiento de especialista en Arqueología, expedido a su nombre y firmado el 1 de septiembre de 1966 por el Jefe Central de la OJE. Diploma que había sido otorgado como con- secuencia de su participación en el Primer Campamento Nacional de Arqueología celebrado en Ategua (Córdoba) en 1966 (Mástil, XXV, junio de 1966). De la relevancia de este Diploma queremos dejar constancia aquí ya que, a nuestro entender, marca su predilección por la Arqueología que será, desde en- tonces, la dedicación principal de Rafael León en las actividades del GEJAM y en el que llegó a formar una Sección de Arqueología, publicando un Folleto con esta orientación y cuyo contenido sintetizamos a continuación. 3.1.2. Folleto de la Sección de Arqueología del GEJAM El “Folleto/Revista del GEJAM. Sección de Arqueología. Revista de la OJE”, sin fecha de edición, tiene 12 páginas, dactilografiadas y con dibujos, posiblemente reproducido con multicopista, dirigida por Rafael León Moyano bajo la supervisión de D. Juan Bernier Luque. En él escriben además del di- rector, Enrique Moreno Martínez, Antonio Moreno López, Antonio Torres Franco, Dalmiro R. López Martínez y Antonio Garrido Fernández. Como dibujantes figuran Anastasio González López, Manuel Mellado y Ramón Rueda Oliver. En el Editorial del “Folleto”, firmado por Rafael León, se agradece a los compañeros y a la OJE la puesta en marcha del mismo, se reconocen las limitaciones literarias de los textos en la primera parte 78 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla y se destaca su origen científico, escritos para los jóvenes, terminándolo con el párrafo siguiente: “Está escrito para jóvenes y por jóvenes por lo que os rogamos lo consideréis como algo vuestro”. El segundo apartado del Folleto lo denominan Llamada, también escrito por Rafael León, que constituye un reclamo a los jóvenes cordobeses para que se unan a este proyecto y participen en las actividades arqueológicas y espeleológicas que se proponen, con objeto de llenar su tiempo libre y com- pletar su formación científica y cultural, proponiéndose seis actividades como salidas a distintos pueblos y lugares de la provincia, de uno o varios días de duración, Espiel, Alcolea, Aguilar (2) y Villanueva del Duque, para realizar prospecciones arqueológicas en dichos lugares. A continuación se incluyen cuatro artículos sobre temas de formación general sobre Geología: “Orígenes de la Tierra”, por Dalmiro R. López; Arqueología: “Arqueología de campo. Tema I”, anónimo y de Prehistoria: La prehistoria. Paleolítico inferior” por A. Moreno. Una Sección denominada “Opine- mos de” escrita por A. Torres y se cierra el Folleto con una solicitud de colaboraciones e informaciones y las formas de realizarlas. En esta ocasión se incluyen informaciones remitidas por el Grupo GEIA de la OJE de Azuaga, de su participación en el Campamento Nacional de Arqueología de Ategua [1966] y del descubrimiento de un nuevo recinto ciclópeo en el término de Nueva Carteya por el Grupo de Doña Mencía. 3.1.3. La Sección de Arqueología del GEJAM en la prensa, artículos de don Juan Bernier Los ocho artículos salidos de la polifacética pluma de don Juan Bernier hasta finales del año 1966, incluidos la mayoría en la Sección Tierra nuestra del periódico Córdoba, en los que hace referencia al GEJAM, están todos relacionados con exploraciones y descubrimientos arqueológicos y en ellos destaca la labor realizada por Rafael León, que fue el que mantuvo vivo el Grupo y sus exploraciones, ya de carácter exclusivamente arqueológicas. En el primero “Espeleólogos de la OJE de Puente Genil y Córdoba estudian una cueva de gran im- portancia prehistórica. Se trata de un yacimiento eneolítico de primer orden” don Juan Bernier se limita a ponderar el interés prehistórico de los restos de material lítico y cerámico encontrado en la cueva del Puntal, entre Puente Genil y Estepa, y sus inmediaciones, y en explicar a los asistentes la estructura geo- lógica del entorno y la importancia del yacimiento “por encontrarse en una zona de transición geográfi- ca, entre la cultura de las cuevas y la zona de hábitat cordobesa-sevillana, correspondiente a la época del vaso campaniforme.” (Periódico Córdoba, 25.03.1966) En el segundo “La revista de la O.J.E. cordobesa y su número extraordinario sobre los castillos y restos arqueológicos de fortificación”, por su interés don Juan Bernier elogia la publicación de un número extraordinario de la revista Juventud de la OJE dedicado a las fortificaciones de la provincia, como resultado del desarrollo de la “Misión Castillos” emprendida por dicha organización. (Periódico Córdoba, 12.05.1966) En el tercero “Beber y vivir en Doña Mencía” don Juan Bernier desarrolla toda su sapiencia y cultura lírica para defender la agradable y fraternal degustación de un buen caldo de la tierra y también lo aprovecha para poner de relieve la labor constante de un miembro del GEJAM, que ya no está con nosotros: “Cuando todo este año pasado nos citábamos en Doña Mencía, el único equipo eficiente en la Misión Castillos o sea el Grupo de Montaña, el que esto suscribe y Rafael León, de la OJE de Córdoba, que por cierto, a pesar de su valor, su valía y de su entusiasmo, no ha sido tratado como merece y el que yo desde aquí, en terreno puramente arqueológico le doy el primer puesto por su trabajo, no sólo de este verano, sino de años atrás.” (Periódico Córdoba, 13.09.1966) En el cuarto, dedicado a “La Cueva de Los Mármoles en Priego”, don Juan Bernier trata una serie de cuestiones sobre las cuevas de la provincia, entre ellas, de las características generales de la cavidad y del yacimiento de fósiles de vertebrados incluidos en una arcilla roja endurecida que forma una brecha, rellenando pequeñas cavidades en la parte superior de la hoya donde está la entrada de la cueva. Resal- tando el interés prehistórico de su estudio y de la datación de dicha brecha. Concluye el artículo defendiendo la necesidad de conocer y estudiar las cuevas de la provincia y de hacer públicos los descubrimientos, y sobre todo la obligación de depositar los materiales encontrados Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 79 en el Museo provincial o en Instituciones públicas, que velen por su conservación y estudio. (Periódico Córdoba, 07.10.1966) En el quinto “Interesantísimos estudios sobre el hombre primitivo en Priego de Córdoba”, don Juan Bernier aprovecha una exploración realizada en Priego y sus alrededores del equipo formado por él mismo como “Secretario del Seminario de Historia Antigua de Córdoba; Javier Fortea del Seminario de Arqueología de la Universidad de Salamanca; Manuel Gracia de la Universidad de Madrid y los cor- dobeses Alfonso Sánchez, Rafael y Antonio León, ya duchos en exploraciones y descubrimientos pre- históricos”, para hacer un repaso general a la orografía y geología de la zona y referir las historias de los descubrimientos de las huellas del hombre primitivo en Priego, haciendo hincapié en las aportaciones del equipo en el hallazgo de importantes restos de útiles de sílex, junto con huesos de animales, incluidos en las brechas que rellenan las pequeñas cavidades cársticas de la entrada de alguna de sus cuevas [Los Mármoles]. (Periódico Córdoba, 09.10.1966) En el sexto “El grupo de arqueología de la O.J.E. explora el castillo de Villanueva del Rey” lo dedica don Juan Bernier a referir la historia de esta zona de la provincia desde los romanos. También recuerda que fue visitada por el geólogo Antonio Carbonell, y al tratar de los estudios que se realizan en la actualidad escribe: “Esta labor ha comenzado días pasados cuando siguiendo la Misión Castillos organizada por la OJE de Córdoba y el Seminario de Historia Antigua de la Real Academia, el Grupo de Arqueología de la primera organización ha realizado una visita al cerro de los Castillejos de Villanueva del Rey. Bajo la dirección de Rafael León los jóvenes cordobeses han tomado en principio el pulso al maravilloso paisaje de la Serranía. (…) Existen allí restos ciclópeos y otros constructivos típicamente castreños. Las cerámicas son unas a mano, de factura gruesa que pueden corresponder a perduraciones locales incluso en los primeros siglos después de Cristo.” (Periódico Córdoba, 18.12.1966) En el séptimo “Mil años antes de Jesucristo, Aguilar tiene relaciones con Grecia y Asia Menor”, don Juan Bernier inicia su artículo que, como siempre, desborda en el tiempo y en el espacio el tema propuesto en el título, comentando que es la tercera visita realizada a esta necrópolis de Aguilar y que él no pudo asistir a la excursión por lo que “Javier Fortea, del Seminario de Historia Antigua Cordo- bés, dirige arqueológicamente a los muchachos de la OJE que no cesan de recorrer sierras y campiñas de Córdoba en una misión que desborda su primitivo objeto de estudio de los románticos y arruinados recintos militares.” Más adelante enumera a los miembros “del equipo dirigido por Rafael León, con Manuel Mellado, Antonio Torres, Antonio y Enrique Moreno (…) que ha conseguido en esta reciente visita recoger fragmento de un interés extraordinario.” (Periódico Córdoba, 22.12.1966) En el octavo y último “La antigüedad de Almodóvar” don Juan Bernier resume las investigaciones realizadas en torno al castillo de Almodóvar y el Guadalquivir y sus sucesivos pobladores, de acuerdo con los restos arqueológicos encontrados y con los historiadores Plinio, Estrabón y Ptolomeo; y los trabajos de campo que fueron realizados, bajo su dirección, por el grupo de Arqueología de la OJE de Córdoba, de los que en esta ocasión no menciona sus componentes. (Periódico Córdoba, 28.12.1966) 3.2. Las últimas actividades del GEJAM 3.2.1. La Sección de Arqueología del GEJAM Las actividades en las que participa algún miembro del GEJAM se reducen drásticamente en el año 1967, y en ellas solo se menciona la presencia de Rafael León, como único miembro del Grupo que per- manece en Córdoba y acompaña en sus excursiones arqueológicas a don Juan Bernier y que éste recoge en sus artículos en la Sección Tierra nuestra del periódico Córdoba a lo largo del año. La primera de este año “El estudio metódico de las cuevas de nuestra provincia”, es un elogio del cronista de la importancia de la Espeleología en la localización y estudio de los yacimientos prehistóri- cos que se encuentran en las cuevas y la meritoria labor de exploración que realizan los grupos juveniles de la provincia. Asimismo critica la actuación de “otros grupos” y sus excavaciones y exposiciones pseudocientíficas que dañan la imagen de los que trabajan bajo estrictas normas arqueológicas, y termi- na su artículo con una alabanza y un reproche “Los grupos juveniles han mostrado siempre unos y otros una conducta limpia, entregando todo a los Museos del Estado. No así los adultos por muy cultivados o de alto nivel intelectual que tengan.” (Periódico Córdoba, 25.01.1967) 80 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla La Sección de Arqueología del GEJAM eleva una Exposición al Delegado de la OJE de Córdoba, con fecha 2 de febrero de 1967, en relación con el ofrecimiento realizado al Sr. Bernier por el Excmo. Sr. Alcalde de la ciudad, de los locales sitos en la Torre de la Malmuerta para la instalación de la Sec- ción de Arqueología del GEJAM. En la exposición, que ocupa dos páginas, se enumeran las dificultades que tiene la Sección de Arqueología de desarrollar sus actividades en los locales actuales y se resaltan las ventajas que presenta el nuevo emplazamiento ofrecido. El documento no lleva firma nominal, sino del GEJAM Sección de Arqueología. No tenemos noticia de la respuesta del Delegado a la Exposición, aunque suponemos no fue positiva ya que no hemos encontrado datos documentales de que la Sección del GEJAM se instalara en los locales de la Torre de la Malmuerta. En el mes de marzo don Juan Bernier publica dos artículos, en el primero “Importantísimos descu- brimientos en la zona Belmez-Fuente Obejuna” relata los hallazgos y las vicisitudes de la exploración conjunta realizada por el Seminario “Antonio Carbonell” de la Escuela de Ingenieros Técnicos de Minas de Belmez, dirigido por Rafael Hernando, con la participación de José Antonio Aguado, Manuel Martín, Jesús del Rey, Pedro Barbero, Juan Arévalo Fabra y María del Carmen de Pablo, y los miembros de la OJE cordobesa Agustín Volera y Rafael León. (Periódico Córdoba, 12.03.1967) En el segundo “Las misteriosa construcciones romanas de Monturque”, enmarca la exploración de estas construcciones romanas realizada por el Grupo de Arqueología de la OJE de Córdoba, en el contexto histórico deducido de los restos encontrados en superficie, y elabora un interesante artículo arqueológico e histórico en el que relaciona numerosos datos arqueológicos de la provincia. (Periódico Córdoba, 17.03.1967) En el mes de abril la crónica “El grupo arqueológico de la OJE y el Seminario “Antonio Carbo- nell” en los Castillejos de Fuente Obejuna” en la que don Juan Bernier relata la exploración de carácter geológico, minero y arqueológico, codirigida con el profesor don Rafael Hernando, de dicho Seminario. (Periódico Córdoba, 21.04.1967) El periódico Córdoba del 10 de junio inserta el Anuncio: “Esta noche, proyección de diapositivas en el Club Alcorce. Como continuación a la conferencia pronunciada por el académico don Juan Bernier el pasado sábado en el Club Alcorce [Recintos ciclópeos ibéricos], esta noche habrá una sesión dedicada a proyectar diapositivas de los principales monumentos ciclópeos cordobeses. Dicha proyección será presentada por don Rafael León Moyano, quien mantendrá un coloquio con los asistentes al acto.” Hasta el mes de diciembre no tenemos de nuevo noticias de las actividades del Grupo. En la prime- ra “Músculo y actividad sobre el castillo de Espiel. Actividad de dos grupos juveniles”, don Juan Bernier refiere la escalada y exploración del cerro donde se encuentra ubicado el castillo de Espiel, por un grupo de muchachos y muchachas, en una excursión organizada por el equipo de Arqueología Ambrosio de Morales de la OJE cordobesa, cuyos nombres, que recoge al final del artículo, son los siguientes: “Al- fonso Gómez Urbano, Miguel Castro Valencia, Juana Díaz Merchán, Juan Antonio Díaz y Rafael León– dirigente del Grupo OJE- Anastasio González, Pilar Díaz Merchán, Matilde Díaz Recasens, Basilio Fer- nández López y nuestro amigo Agudelo, gran trotamundos serrano.” (Periódico Córdoba, 13.12.1967) 3.2.2. La Sima de las Latas en Priego La Sima de las Latas (Priego), que ya había sido explorada por el GEJAM y por el equipo de Prie- go, aunque no dispongamos ahora de los diarios correspondientes, fue de nuevo explorada conjuntamen- te por ambos grupos el día 13 de agosto de 1967. Los componentes del GEJAM Antonio Mediavilla, Francisco Molina y Rafael Ruiz Tamajón salieron de Córdoba hacia Priego el día 12, haciendo escala previa en Cabra, a su llegada contactaron con los espeleólogos locales A. Calañas, Machuca, M. Alcalá Zamora y R. Vilchez, y programaron la exploración de la Sima para el día siguiente. Como era habitual en los miembros del GEJAM, que en esta ocasión viajaban financiados por el Sargento Piloto D. Fran- cisco Molina, pernoctaron en los locales de la Delegación de Juventudes. La exploración se realizó el día 13 de agosto y para ello se disponía del siguiente material: una cuerda de perlón y 40 m de escala del GEJAM y 60 m de escala más dos cuerdas de 100 y 40 m del equi- po local. El descenso se inició hacia las nueve horas penetrando los equipos por una de las entradas de la cueva, portando todo el material, que se fue distribuyendo a lo largo del recorrido. La cuerda de 100 m se ancló en la entrada para salvar el primer salto de 8 m y para que sirviera de ayuda en el descenso. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 81 A continuación los espeleólogos superaron otro desnivel de unos 6 m, tres de ellos al aire, y se desplazaron por una sala de caos de bloques, zona en la que se volvió a anclar la cuerda para que no tuviera mucha comba. Descendiendo seguidamente hasta una visera a modo de pasillo, próxima a la sima, lugar hasta el que llegó el GEJAM en su exploración anterior, y donde ahora concluía la longitud de la cuerda anclada. Se continuó el descenso sin dificultades llegando al fondo de otra sala, que es una gran diaclasa en forma de corredor, obstaculizada por la presencia de grandes bloques que había que salvar, encontrando al final la caída de la gran sima, que se sonda. Por una abertura que desciende y distinta a la boca de la sima, A. Mediavilla baja unos diez metros más y explora las posibles formas de atacar el descenso, decidiéndose anclar la escala en el primer paso superado por Mediavilla. A la vista de los miembros de los dos equipos, que realizan numerosas fotos, desciende la Sima en primer lugar F. Molina, a continuación Machuca y finalmente A. Mediavilla, encontrándose el fondo de la Sima, una pequeña sala, a poco más de 30 m de donde se tenía anclada la escala, los tres siguen lateralmente una diaclasa en la que finaliza la cueva algunos metros más adelante. Concluida la exploración se dispone el regreso y recogida del material, que con la estrecha y eficaz colaboración de Machuca, A. Mediavilla y F. Molina, salvan los obstáculos que dificultan el transporte del material durante su recorrido por la cueva. Durante el ascenso se realizan varias paradas con objeto de hacer fotos, permaneciendo A. Calañas, Machuca y R. Ruiz haciendo fotos, en la preciosa sala en la que, en la exploración anterior, se despistaron los espeleólogos del GEJAM. En el recorrido de vuelta a la superficie los tramos con fuertes desniveles fueron superados sin dificultad por los miembros de los dos equipos que portaban el material. Hacia las dos de la tarde, espe- leólogos y material, estaban todos fuera de la cueva, iniciando el regreso a Priego. Las primeras horas de la mañana del 14 de agosto se aprovecharon, como es habitual en Priego, para celebrar la reunión posterior a todas las exploraciones, en las que se ponen en común todas las experiencias de la misma y se levanta el plano, del que se encarga A. Mediavilla, y que se concluye y completa con la ayuda de todos. Mientras tanto A. Calañas sacaba los clichés de las fotos realizadas ayer y hacía para A. Mediavilla una copia, en tamaño grande, de Talillas. A las tres de la tarde emprendimos el regreso a Córdoba. Se ha concluido la exploración de la famosa Sima de Las Latas que tantos dolores de cabeza y sustos ha acarreado y que, como siempre, han sido resueltos satisfactoriamente por el GEJAM. (AMCU, Legajos A. Mediavilla) 3.2.3. Un belén en la cueva de Piquín El canto del cisne espeleológico del GEJAM lo constituye la crónica anónima titulada “La Noche- buena de un Grupo de la OJE cordobesa. Un belén, humilde pero entrañable, montado en el interior de una gruta” en la que se relata la colocación de un “Belén” en una cueva cordobesa y, aunque su nombre no conste en ella, por la foto que se publica deducimos que se trata de la cueva de Piquín. El descenso y colocación del misterio fue realizado el día 24 de diciembre por el GEJAM, Grupo de Arqueología [y de Espeleología] de la Organización Juvenil Española, pero en la crónica no se indican los nombres de los espeleólogos que lo colocaron. (Periódico Córdoba, 31.12.1967) 3.2.4. La Prehistoria, el GEJAM y el GAMA Durante el año 1968 se producen dos acontecimientos en los que son protagonistas, el primero es el reconocimiento público de la labor de apoyo del GEJAM a las investigaciones prehistóricas, recogi- do en el trabajo de Bernier & Fortea (1968) sobre las pinturas rupestres esquemáticas de la provincia de Córdoba, en el que los autores lo expresan de la forma siguiente: “Hemos de testimoniar nuestro agradecimiento a los grupos de espeleología de la OJE cordobesa [GEJAM], al grupo GEC así mismo de Córdoba, y al nunca bien ponderado Grupo de Alta Montaña de Doña Mencía (Córdoba), pues entre todos solventaron las grandes dificultades espeleológicas de algunas cuevas y en más de una ocasión a ellos se debe el descubrimiento de las pinturas”. El segundo acontecimiento a destacar son los nombramiento de don Juan Bernier Luque y don Rafael León Moyano como Miembros de Honor del Grupo de Alta Montaña y Arqueología (GAMA) de 82 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla la OJE de Doña Mencía (Córdoba), “por prestar desinteresada ayuda y colaboración a la labor científica y cultural que viene desarrollando este Grupo”. Nombramientos que fueron otorgados en Doña Mencía, el 7 de febrero de 1968 y de los que disponemos de una copia. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 83 Figura 72. Homenaje del GEJAM a D. Emilio Retamosa en las Piqueras (Córdoba). El grupo al completo rinde un merecido homenaje a D. Emilio. De izquierda a derecha: José D. Polaina, don Emilio, Antonio Mediavilla, Rafael R. Tamajón, Pedro Cortés, Antonio Sierra, Antonio Perejón, Manuel Osuna y Rafael León (21 de noviembre de 2000). Epílogo Aunque las relaciones de los miembros del núcleo inicial del GEJAM se habían mantenido a lo largo del tiempo, hasta el año 2000 no tiene lugar la primera reunión conjunta de los antiguos miembros del Grupo. Convocado por Rafael León este primer encuentro se produjo en Córdoba, el 21 de octubre del año 2000, con objeto de rendir un homenaje a don Emilio Retamosa Andreu, fundador y Jefe del Grupo, en reconocimiento a la labor desarrollada a lo largo de muchos años para potenciar las actividades espeleo- lógicas del Grupo, haciéndole entrega de dos reproducciones de objetos arqueológicos y una placa de plata con la siguiente inscripción: Don Emilio Retamosa Andreu Con nuestro agradecimiento su equipo de espeleología G.E.J.A.M Antonio Perejón Rincón, Manuel Osuna Ruiz, Antonio Sierra Murgado, Pedro Antonio Cortés Fernández, José Delgado Polaina, Rafael León Moyano, Rafael Ruiz Tamajón, Francisco Molina García-Goyena y Antonio Mediavilla Díaz. Córdoba, octubre de 2000 84 Antonio Perejón y Antonio Mediavilla Todos los miembros del equipo (Figs. 72 y 73) excepto Francisco Molina (Pitty), que por desgracia hace muchos años que no está entre nosotros, nos reunimos en la casa que nuestro compañero Pedro A. Cortés Fernández, tiene en la aldea de Las Piqueras y después de departir largo y tendido, rememorando viejas historias del Grupo, clausuramos el encuentro con una fraternal comida, en el restaurante El Tuerto, de Aldea Quintana, ambas aldeas situadas en el tér- mino municipal de La Carlota. Años más tarde y también organizado por Rafael León, tuvo lugar la Segunda Reunión de los antiguos miembros del GEJAM, en Baena, del 7 al 9 de noviembre de 2008, y en esta oca- sión el motivo de la misma era rendirle un home- naje de reconocimiento a don José Cerrato del Castillo. Acudieron a la convocatoria don Emilio Retamosa Andreu; Pedro A. Cortés Fernández, Rafael León Moyano, Antonio Mediavilla Díaz y Antonio Sierra Murgado, con sus respectivas esposas y Julio Costa Ramos, Manuel Osuna Ruiz, Antonio Perejón Rincón. Del GAMA de Doña Mencía asistieron José Jiménez, Alfonso Sánchez y César Sánchez. El día 7 por la tarde se celebró la primera reunión del Grupo en el salón del Hotel “La Casa Grande” de Baena donde estábamos alojados y a la vez que se incorporaron, entre otros, Manuel Alcalá Zamora de Priego y José María Mora de Baena, en la que Antonio Perejón presentó el índice de su propuesta de Historia del Grupo, la relación de documentos de que disponía y la bibliografía de los trabajos sobre espeleología española en general y otra de las obras relativas a la espeleología de la provincia de Córdoba, entregando una copia en papel de los documentos reseñados a los asistentes, solicitando a todos la aportación de los datos personales que conservasen, fotos, diarios, croquis de cuevas, apuntes, etc., para añadirlos a los ya recopilados y de esta manera poder completar la tarea que sobre la historia del GEJAM habíamos iniciado. Rafael León presentó un CD titulado “Recortes de prensa de Arqueología y Espeleología recopi- lados en su día por R. León del Diario Córdoba y otros en los años 1962-1970”, además de numerosas fotografías de las exploraciones, todos los recortes y fotos escaneados por él mismo, que constituye una valiosa información para elaborar la historia del Grupo. De este CD regaló una copia a todos los que lo solicitaron. A pesar de que al requerimiento de información a los miembros del GEJAM se había formulado en la convocatoria de la reunión, sólo Rafael León como ya se ha expuesto, aportó documentación relativa a las actividades del Grupo en los años sesenta y setenta del siglo pasado. La mañana del sábado 8 de noviembre se dedicó a la visita guiada a la Cueva de los Murciélagos de Zuheros (Fig. 74), que disfrutamos cual turistas con nostalgia, y que nos trajo a todos muy buenos recuerdos de nuestra primera exploración y excavación en el año 1962. Comimos todos juntos en el Restaurante Los Balanchares en la carretera de Zuheros a Doña Mencía y, por la tarde, volvimos a re- unirnos en el Salón del hotel, con objeto de continuar los contactos entre los asistentes e invitados y el intercambio de información y datos históricos del Grupo. Figura 73. Don Emilio Retamosa muestra los regalos que con motivo de su homenaje ha recibido de los espeleólogos del GEJAM (21 de noviembre de 2000). Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 85 Figura 75. Con motivo del homenaje a D. José Cerrato, el GEJAM, con su jefe D. Emilio al frente, visita Medina Azahara. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Antonio Perejón, Marisol (esposa de A. Sierra), Antonio Sierra, Rafael León, Mari (esposa de R. León), Martine (esposa de A. Mediavilla), Julio Costa, D. Emilio Retamosa, Pedro Cortés, Manuel Osuna y Antonio Mediavilla. Sentadas, Maria Ángeles (esposa de P. Cortés) y Mari Tere (prima de Mari) (9 de noviembre de 2008). Figura 74. Visita a la cueva de los Murciélagos de Zuheros con motivo de la reunión conjunta de los espeleólogos del GEJAM y de los grupos de Priego, Doña Mencía y Baena. De izquierda a derecha: Mari (esposa de R. León), Rafael León, José Maria Mora (Grupo Baena), Pedro Cortés, Julio Costa, Manuel Osuna, Antonio Perejón y Martine (esposa de A. Mediavilla) (8 de noviembre de 2008). Antonio Perejón y Antonio Mediavilla86 El domingo día 9 por la mañana salimos de Baena en dirección a Córdoba, para realizar en primer lugar una visita a Medina Azahara (Fig. 75), guiada por nuestro compañero Julio Costa. Terminada la visita nos reunimos a comer en el Mesón Guerrita de Córdoba, a cuyos postres se le rindió el homenaje a don José Cerrato del Castillo, que presidía la mesa, por los grupos GEJAM de Córdoba y GAMA de Doña Mencía y en el que tomaron la palabra varios de los asistentes que glosaron las cualidades perso- nales y organizadoras de don José. En recuerdo del homenaje se le hizo entrega de una placa de plata con el siguiente texto: A Don José Cerrato del Castillo, en recuerdo y agradecimiento de los antiguos miembros de la O.J.E., del GEJAM de Córdoba y del GAMA de Doña Mencía, por su inestimable apoyo y afecto recibidos en el periodo 1961 a 1970 Córdoba 9 de Noviembre de 2008 Acto con el que se cerró la II Reunión de los antiguos miembros del GEJAM en Córdoba. Espeleología Juvenil Cordobesa (1962-1968) 87 Documentación Diarios: Siglas y fechas AMDI. 16.09.1962-18.09.1963 AMC1. 23.10.1964-20.12.1964 AMC2. 01.01.1965-05.02.1965 AMC3. 07.02.1965-12.03.1965 AMCU. 12.08.1967. Sima de las Latas AMSU. 14.09.1963-06.01.1966 Redactores de los Diarios: Antonio Mediavilla Díaz, Francisco Molina García-Goyena, Manuel Osuna Ruiz, Antonio Perejón Rincón y Antonio Sierra Murgado. Bibliografía Anónimo, 1962a. Normas fundacionales del Grupo de Espeleología y Arqueología de la Organización Juvenil Española de Córdoba. 7 págs. Córdoba. Anónimo, 1962b. Normas generales para el Grupo de Espeleología y Arqueología Ambrosio de Mora- les. 3 págs. Córdoba. Anónimo, 1963. Grupo de Espeleología y Arqueología “Ambrosio de Morales” OJE. Actividades 1962- 63. Córdoba. 13 págs, 5 mapas. Bernier Luque, J. 1962a. Últimos descubrimientos arqueológicos en la provincia de Córdoba. Boletín de la Real Academia de Córdoba, de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, 83: 205-209. Bernier Luque, J. 1962b. Investigaciones prehistóricas. Boletín de la Real Academia de Córdoba, de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, 84: 99-113. Bernier Luque, J. 1964. Exploraciones en Córdoba [Cuatro notas sobre yacimientos arqueológicos cor- dobeses]. VIII Congreso Nacional de Arqueología Sevilla-Málaga 1963. págs. 134-151. Zaragoza. Bernier Luque, J. 1966. Historia y paisaje de la Provincia de Córdoba. Excelentísima Diputación Pro- vincial de Córdoba, 218 págs. Córdoba. Bernier Luque, J. 1979. Córdoba Tierra nuestra. 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