GEOLOG ÍA Y ESTRUCTURA DEL ARCO DE TAGANANA (TENERIFE, CANARIAS) A. Hemández Pachecol y J. A. Rodríguez Losada2 l. Dpto. de Petrología y Geoquímica. Fac. Ciencias Geológicas. Univ. Complutense de Madrid. 28040 Madrid. 2. Dpto. de Edafología y Geología. Fac. Biológicas. Univ. de La Laguna. 38206 La Laguna. Tenerife. Resumen: En este trabajo se presenta la cartografía geológica del Arco de Taganana (localizado al N del macizo de Anaga, Tenerife) y se estudian sus características estructurales. Está formado por un complejo filoniano antiguo, que atraviesa a materiales de tipo aglomerático y de tipo masivo. Discordantemente y relacionados con diques y domos más recientes, se apoyan depósitos piroclásticos, coladas basálticas y aglomerados sálicos. La edad mínima de los materiales más antiguos se sitúa en torno al Mioceno medio-superior, aunque podrían ser anteriores al Mioceno medio. Los diques más recientes, son tanto de composición basáltica como de composición sálico-intermedia. Los basálticos presentan una dirección dominante E-W, verticales y los diques sálico-intermedios una orientación entre N700-N800E, subverticales. El complejo filoniano más antiguo muestra en conjunto una orientación NE-SW (entre N400-N600E), con buzamientos de 60°-80° al SE. Sobre la base de la observación de las deformaciones de los diques en el campo y la existencia de brechas miloníticas, se propone un basculamiento pre-Serie 1 Media del conjunto de diques más antiguos, por arrastre debido a una fractura mayor supuestamente localizada al N de Anaga, para explicar el actual buzamiento al SE del complejo filoniano antiguo. Palabras clave: Arco de Taganana, cartografía geológica, Anaga, Mioceno, diques, Complejo filoniano antiguo, Canarias. Abstract: The geological map and the structural features ofthe «Arco deTaganana» (NorthernAnaga, Tenerife) are the main subjects ofthis papero It is formed by an old dyke-swarm which cut breccias and massive materials. Separated by an unconformity and overlying these rocks, there are pyrocIastic deposits of basaltic composition, basaltic lava flows and salic breccias, all related to the emplacement of younger dykes and salic domes. New K-Ar data indicate an approximate mid.-upper Miocene age. This age must be considered as a minimum value because according to other prior data, the age of the «Arco de Taganana» could be older than mid. Miocene. Measurements from the younger dyke-swarm indicate a dominant N700-N800E strike, with vertical dip, for the most abundant salic dikes and an E­ W strike for the basaltic ones. The old dyke-swarm shows a main strike comprised between N40° to N600E, with a 60° to 80° SE dip. Most of dykes are forrned by basalts while the salic ones present ENE-WSW trends. Normal faults as well as breccia dykes (< c;") ~ ~ i"l"J {j ¡:, ~I F> \Q ---... v" ~ '­ \Q \Q o. .00 Mioceno sup.- plioceno inf. (Serie 1 media y superior) ~ Aglomerado de ~ "Los Frailes" Mioceno sup.- plioceno inf. (Serie 1 media y superior) B Diques sálicos Cuaternario [2] Cancholes f471 ~ Brechas sálicas [¿ZJ"" " " " " " Domos sálicos ~ [22] DepósItos de pie de monte E::zJ ~ ~ ~ - '" "" " " "'1\" Depasltos vOlconosedimentarios, colodas y piroclastos basálticos l· - . - ·1 Diques bosálticos Complejo filoniono antiguo (Serie I inferior de Araña et 01,1979) (Mioceno med.-sup.) E3J Depósitos de ploya A í L, A N íleO OCEANO ... _ ... 4. dé El Bailodero o 2km ~====~------~======~----z=j~ cío. ::gr-,2)í ?oS } ·7 ~ --- :g ~ _._-- Pico L!manle _ .... : ... Zf '-' '\ . ... 2t Pta. • ..---( /'" / Dirección y buzamiento Follo Roque de Dentro 700 Follo normol Figura 4.- Cartografía geológica del Arco de Taganana. Las edades están basadas en los datos de Ancochea et al. (1990). ~ Jf¡ ...... -..¡ N ?> ..... m :A:l z ;¡,., ES g¡ ~ () ::r: tr1 () o '< ?> 23 tJ :A:l O' c::: g¡ r" o CIJ ;¡,. ~ ARCO DE TAGANANA, TENERIFE 173 na, apuntando a una edad Mioceno medio, sin des­ cartarse como posible una antigüedad mayor. En lo referente a la similitud del Arco con otras áreas del ámbito canario, Bravo y Hernández-Pache­ co (1980) consideran que en esta zona aparece un sustrato de las Series Antiguas asimilable a los de­ nominados Complejos Basales de La Palma, La Go­ mera y Fuerteventura. Este sustrato estaría formado por mallas filonianas muy tupidas con facies locales de rocas granudas (sienitas y gabros alcalinos) que intruyen en materiales brechoides, a veces de carác­ ter volcánico submarino que, en ocasiones, están re­ cristalizados y metasomatizados. A nivel insular, la mayor parte de los materiales del Arco ocupan la base de las Series Antiguas de Anaga, por lo que, en el conjunto de las grandes uni­ dades volcanoestratigráficas del Archipiélago, esta­ rían situados entre estas Series y los Complejos Basales. La forma de afloramiento, sobre todo del complejo filoniano antiguo, lo hacen asimilable, por una parte, a los niveles más altos de dichos Comple­ jos Basales: mallas filonianas extraordinariamente densas, existencia de materiales encajantes en don­ de aparecen rocas volcánicas submarinas con inten­ sos fenómenos de alteración hidrotermal (tanto de éstas como de los diques), aparición de rocas con textura granuda y gran proporción de depósitos vol­ cánicos de tipo aglomerático. Por todo ello, su ads­ cripción estratigráfiCa dentro de la volcanoestrati­ grafía de las islas correspondería a un posible techo de los Complejos Basales y cuyo representante sería la unidad de Brechas y Aglomerados descrita para La Palma en la Caldera de Taburiente (de la Nuez, 1984). Por otra parte, la naturaleza predominante­ mente sálica de algunos afloramientos locales, situa­ dos sobre todo en los niveles más inferiores, tanto en lo que se refiere al material encajante como a los diques, hace pensar en una semejanza de dichos ni­ veles con el Complejo Traquítico-Fonolítico de la Gomera (Bravo, 1964; Cendrero, 1971; Rodríguez­ Losada, 1988), el cual forma parte de un entorno geológico al que, por razones morfológicas, Cendre­ ro (1971) denominó Arco de Vallehermoso. Fuera de las Islas Canarias, pero en el mismo ám­ bito geodinámico, existen áreas con características similares, más próximas a Tenerife que las islas de Fuerteventura y Lanzarote,como los afloramientos de «basamento» de las Islas Salvajes, situadas a unos 160 km al N de las costas de Anaga, con una edad correspondiente al Mioceno inferior-Oligoce­ no (Joksimovitsch, 1910; Gagel, 1911; Jeremine, 1950, 1951; Bravo y Coello, 1978). En otras zonas del mundo, destacan, por la similitud que presentan con el Arco de Taganana, los afloramientos del com­ plejo fi10niano de Koolau, en la isla de Oahu (Hawaii), de edad Plioceno superior (Doell y Dal­ rymple, 1973; Walker, 1987) y la caldera del mismo nombre, cuya génesis es ampliamente discutida por Walker (1988). Unidades fundamentales del Arco de Taganana La distribución geográfica de las grandes unidades presentes en el Arco de Taganana, aparece detallada en la cartografía geológica que se presenta en este trabajo (Fig. 4). Están formadas por un conjunto de materiales volcánicos y subvolcánicos de las series alcalinas, abar­ cando desde términos basálticos hasta términos fonolí­ ticos. Hay que indicar que dicha cartografía no coinci­ de en sus límites cartográficos ni responde a la descrip­ ción geológica que se indica en la última cartografía existente de la zona (Araña et al., 1979). A nivel general, ya ha quedado establecida la exis­ tencia de una gran unidad, situada en el nivel estrati­ gráfico inferior que los autores anteriores denominan Serie 1 inferior y cuya edad se situa alrededor del Mio­ ceno medio . En el mapa geológico (Fig. 4) se repre­ senta como una unidad uniforme, ya que los distintos­ materiales, como diques, roca encajante u otros deta­ lles descritos a continuación no son cartografiables a la escala del mismo. Sobre esta unidad inferior y discordantemente, se sitúa otra de las grandes unidades que Araña et al(1979) identifican como Serie 1 superior, de edad Mioceno superior-Plioceno inferior, que aflora en el entorno periférico del Arco. Con dicha unidad, se rela­ cionan genéticamente los domos sálicos y el conjunto de diques sálicos, intermedios y básiCos, aquí denomi­ nados diques recientes. También es característica la existencia de unas emisiones tabulares sálicas de gran espesor, que aparecen muy extendidas por las áreas más elevadas. Dichas emisiones son de naturaleza aglome­ rática y aparecen definidas como Aglomerado de Los Frailes, debido a que están bien representadas en la zona de Los Frailes, conjunto de cumbres muy abrup­ tas y bien visibles en el paisaje que incluyen algunos roques como los de Marrubial, Tablero o El Fraile. Esta unidad superior, aunque aflora dentro de los límites geográficos del Arco de Taganana, también se extiende por una gran parte del macizo de Anaga. En la carto­ grafía se han representado los afloramientos de esta unidad superior geográficamente más próximos al en­ torno de la unidad inferior, y en la cual se centra una gran parte de este trabajo. Así mismo, se han cartogra­ fiado los domos y algunos de los diques recientes más visibles en el paisaje. Algunos de estos últimos pasan, sin solución de continuidad, a cuerpos intrusivos ya in­ dividualizados (domos o diques-domo). Tal y como ya . se ha señalado anteriormente, el estudio estructural de es­ tos diques, mucho menos numerosos, se realizó separada­ mente a los del complejo filoniano antiguo, englobándo­ los dentro del conjunto de diques recientes. Formando parte de las rocas más antiguas, aparecen brechas y aglomerados muy heterogéneos, que mues­ tran grandes variaciones laterales y que en muchos ca­ sos presentan en los niveles inferiores huellas de haber sufrido fenómenos incipientes de refusión, transforma­ ciones metasomáticas en mayor o menor grado y re­ cristalización. En general, muestran caracteres subaé- Rev.Soc.GeoI.Espaiiá, 9(3-4), 1996 174 A. HERNÁNDEZ PACHECO y A. RODRÍGUEZ LOSADA Figura 5.- Dique deformado y brechificado (dique fantasma). Final de la pista que conduce desde Benijo hasta el caserío del Draguillo. reos y una pequeña parte de los mismos son de génesis submarina. En ellos existen con frecuencia fragmentos de gabros, sienitas y sienitas nefelínicas. Todo el conjunto, muy variable en las distintas zo­ nas del Arco, está atravesado por el complejo filoniano antiguo. Como cobertera, existen amplias áreas con depósitos de pie de monte, de los que a veces sobresa­ len algunos diques recientes. El Arco de Taganana tiene además unos rasgos es­ tructurales propios dentro del macizo de Anaga. Ello se debe no sólo a la intensa intrusión filoniana del com­ plejo antiguo, sino que al tener ésta direcciones predo­ minantemente E-W y ENE-WSW, subverticales o bu­ zando al S, destaca claramente del resto de las Series Antiguas de Anaga que se disponen subhorizontalmen­ te, con un cierto buzamiento hacia el N. La separación entre la unidad más antigua del Arco con el resto de las unidades suprayacentes está definida por una discor­ dancia que no es claramente observable, debido a la cobertera vegetal. Parece, en algunos casos, existir un tránsito gradual aunque rápido de una a otra y en otros casos. La unidad inferior termina bruscamente en los paredones verticales de materiales sálicos o basálticos pertenecientes a las Series Antiguas media o superior. Debido a los intensos procesos de intrusión filonia­ na y movimientos tectónicos, se aprecia en el Arco de Taganana una notable distorsión de las estructuras y rocas. Así, se observa frecuentemente una intensa bre­ chificación de diques (Fig. 5), que da lugar a la forma­ ción de los denominados «diques fantasma». Muchos de los materiales brechoides intercalados en agrupacio­ nes de diques parecen tener su origen en la trituración, removilización y total enmascaramiento de la estructu­ ra de los diques a favor de planos de fractura. La fre­ cuente deformación y brechificación de los diques y la existencia de materiales milonitizados en los escollos y acantilados entre Benijo y punta de los Roquetes hacen pensar que debieron tener lugar intensos esfuerzos de cizalla en la zona. Resulta lógico pensar que dichos es­ fuerzos afectaron a los materiales como resultado de la actividad de una fractura mayor, no visible, y que, con una orientación groseramente paralela a la costa actual, Rev.Soc.GeoI.Espaíia, 9(3-4), 1996 Figura 6.- Vista desde Taganana de las cumbres de Marrubial y El Tablero. Al pie de las mismas (parte superior izquierda), se observa uno de los potentes diques recientes que, en este caso, aparece flexio­ nado y fracturado. En primer término, diques del complejo ¡jloniano antiguo, buzando al SE (parte izquierda de la fotografía). provocó el hundimiento de un edificio o estructura vol­ cánica que se extendió al N de la actual costa del Arco de Taganana y cuyos restos están actualmente sumergi­ dos. En este sentido, no sería clescartable que dicha es­ tructura volcánica evolucionase como una caldera, de la cual, debido a sucesivos colapsos y deslizamientos gravitacionales hacia el N, sólo se conserva un peque­ ño sector meridional, que es el que constituye el actual Arco de Taganana. Así mismo, el complejo filoniano antiguo, representaría las raíces de la antigua estructu­ ra calderiforme, hoy puestas de manifiesto gracias al profundo nivel de erosión. La idea de la existencia de un gran edificio al N de las costas de Anaga, hoy desaparecido, ya fué anterior­ mente indicada por García Talavera (1976), debido a la existencia de la plataforma submarina que se extiende varios kilómetros al N y que es una circunstancia in­ usual en el litoral canario. Aparte de todo lo anterior, Masson et al. (1992) ya señalan la existencia de grandes volúmenes de depósi­ tos submarinos de avalancha al N de las costas de Tene- ARCO DE TAGANANA, TENERIFE 175 a b, e e Figura 7.- Diagramas de orientación de los diques asociados a la serie antigua (Serie 1 media y superior). a) Del total de los diques medidos (176). b) De los diques de composición traquítico-fonolítica e intermedia (106). e) De los diques de composición basáltica (70). Proyección Schmidt, hemisferio inferior .. rife, lo que apoyaría la idea de que grandes edificios volcánicos, formados a lo largo de la historia geológica de la isla y posteriormente total o parcialmente erosio­ nados, forman hoy parte de dichos depósitos de avalan­ cha. Entre otros, este es el caso del edificIo pre-Arco de Taganana, cuyas zonas de afloramiento actuales, cons­ tituyen el objeto de este trabajo. Estudio estadístico de los diques Diques recientes Se asocian a los basaltos e intrusiones sálicas de la Serie Antigua media o superior y su composición varía desde basáltica hasta fonolítica, pasando por tipos in- termedios. Algunos de estos diques están asociados a las estructuras en forma de domo, las cuales han sido objeto de estudios previos (de la Fuente Krauss, 1984; Hernán et al., 1988; Hernández-Pacheco et al., 1990). Estos diques presentan un buen estado de conservación y suelen ser fácilmente visibles en el paisaje (Fig. 6). En la figura 7a, aparecen proyectadas las direcciones y buzamientos de un total de 176 de estos diques. De la observación del estereograma se deduce que estadísti­ camente domina una dirección N70° -N80oE, con buza­ mientos verticales o subverticales. Se observa una cier­ ta dispersión que varía entre los N45° y N120oE. Del total de 176 medidas efectuadas, 106 corresponden a diques fonolíticos y a'diques de composición interme- Rev.Soc.Geol.Espaíia, 9(3-4), 1996 176 A. HERNÁNDEZ PACHECO y A. RODRÍGUEZ LOSADA dia (Fig. 7b), observándose que, en general, su orienta­ ción es similar a la del estereograma total, tanto en los máximos como en las áreas dispersas. 70 medidas co­ rresponden a diques basálticos en los que, si bien se aprecia una dispersión similar al caso anterior, las áreas de máxima frecuencia tienden a mostrar una dirección predominantemente E-W, con buzamientos también en torno a la vertical (Fig. 7c). En los tres estereogramas, aunque de forma más marcada en el de los diques ba­ sálticos, se observa una concentración de polos aproxi­ madamente N45°-N600E/400-50° SE. La presencia de esta última concentración predominante puede atribuir­ se al hecho de que un cierto número de diques medidos pueden ser de pertenencia incierta al conjunto de di­ ques definido como más reciente. De todo ello, se de­ duce un predominio de diques sálico-intermedios verti­ cales o subverticales con una dirección predominante­ mente E-W y ENE-WSW. Es frecuente, tanto en los diques basálticos como en los diques sálicos, la presen­ cia de enclaves gabroides y sieníticas. El Complejo Filoniano Antiguo Los diques de este complejo presentan, tal y como se mencionó previamente, importantes procesos de dis­ torsión, flexión, fracturación, brechificación y altera­ ción intensa, lo que representa siempre un inconvenien­ te a la hora del muestreo y de la determinación de las orientaciones (Fig. 8). No obstante, se ha realizado un análisis representativo basado en la medida de 918 di­ ques, de los cuales 182 son sálicos. En general, la den­ sidad intrusiva de esta primera generación de diques es notablemente mayor que la anterior, llegando a desapa­ recer la roca encajante y a encontrarse intrusiones de tipo «dique sobre dique». Los diques basálticos presentan una gran variedad tex­ tural desde tipos afaníticos hasta basaltos augítico-oliví­ nicos con textura porfídica y matriz microcristalina o ví­ trea. Los cristales de olivino suelen aparecer total o par­ cialmente transformados a iddingsita. Son relativamente frecuentes los basaltos ricos en anfíbol (hornblenda) y plagioclasa. Los diques traquíticos o fonolíticos presen­ tan textura porfídica, con fenocristales que, mayoritaria­ mente, son de feldespato alcalino (anortoclasa). Estos fe­ nocristales aparecen intensamente anubarrados. En las fonolitas, el feldespatoide fundamental es la nefelina de la cual, sólo se conserva la forma de los microcristales. En general, tanto los diques como el material encajante, han sufrido procesos de cloritización, epidotización, forma­ ción de iddingsita y cristalización secundaria de carbona­ tos y ceolitas a favor de microfracturas o como pseudo­ morfos de otros minerales primarios. Con el fin de realizar una estimación lo más exacta posible de dicha densidad intrusiva, se ha contabilizado la distribución longitudinal de diques sálicos y básicos, así como de diques y material encajante. Se han estudiado dos secciones, una de carretera (tramo inferior de la carre­ tera de Taganana al túnel bajo el Bailadero) y otra en la pista que recorre el barranco situado al W de Almaciga. Las proporciones para el tramo de carretera son las si- Rev.Soc.GeoI.España, 9(3-4), 1996 guientes: 12% de diques sálicos y 88% de diques básicos, mientras que la proporción de diques y roca de caja es de 96% de diques y 4% de roca de caja. En el tramo de pista se encuentran valores análogos: 10% de diques sálicos y 90% de diques básicos, y unas proporciones de diques y roca encajante de 88% de diques y 12% de roca de caja. Valores similares parecen mantenerse en todo el conjunto del á!.·ea estudiada y, aunque estas estimaciones son longi­ tudinales, dan idea de como la mayor proporción corres­ ponde a los diques de composición básica. En muchos puntos se observa un material encajante de tipo aglomerá­ tico aunque de génesis incierta, pues no queda claro si el mismo tiene un origen volcanosedimentario, o asociado a actividad volcánica explosiva o bien como resultado de una intensa brechificación y removilización de diques an­ teriores, hecho este último bastante frecuente en el área considerada. En algunos sectores se observa, como encajante, ma­ teriales masivos de naturaleza ankaramítica con fenóme­ nos locales de brechificación. A pesar de que la mayor proporción de diques corresponde, globalmente, a los de naturalezas basáltica, en algunas zonas concretas (secto­ res de la costa próximos al caserío de Benijo), predomi­ nan los diques de naturaleza sálica, debido a episodios in­ trusivos alcalinos sobre un material encajante también de naturaleza basáltica. El tratamiento estadístico del complejo filoniano anti­ guo queda reflejado en la figura 9, donde están represen­ tados por separado los diques básicos (a) y los diques sá­ licos (b). En conjunto se observa una marcada dirección N400- 600E y un buzamiento de 60°-80° al SE. El conjunto de diques sálicos muestra una orientación similar, aunque la dirección parece algo rotada al ENE-WSW. Con una di­ rección similar aparece un máximo relativo en la proyec­ ción, correspondiente a diques con grandes buzamientos hacia el NW. Esto último se puede atribuir a la flexión de los diques o a que un pequeño porcentaje de los diques considerados dentro del complejo filoniano antiguo per­ tenezcan al conjunto de los diques recientes; conjunto en el que son frecuentes los fuertes buzamientos hacia el N. En conclusión, por su orientación pueden diferen­ ciarse dos grupos de diques: unos verticales o subverti­ cales, de dirección E-W o ENE-WSW (que correspon­ den a los diques recientes) y otros de dirección NE-SW, con buzamientos de 60° -70° al SE (del complejo filo­ niano antiguo). Discusión y conclusiones El Arco de Taganana está formado por materiales intrusivos y extrusivos alcalinos, con términos que van desde basaltos a fonolitas. La unidad superior aquí es­ tudiada correspondería a los dos últimos ciclos defini­ dos por Araña et al. (1979), cuya edad se estima del Mioceno superior al Plioceno inferior. La unidad infe­ rior, más antigua, equivale a la definida anteriormente por dichos autores como la unidad más baja de las Series An­ tiguas y cuya edad mínima es Mioceno medio-superior, ARCO DE TAGANANA, TENERIFE 177 Figura 8.- Dique basáltico del complejo filoniano antiguo, total­ mente brechificado y afectado por una falla normal (centro de la foto­ grafía) de unos dos metros de salto vertical. A la izquierda, es visible otro dique basáltico posterior y subvertical, intruyendo a través de un encajante (tonos claros), cuyo aspecto es el resultado de la alteración de materiales traquítico-fonolíticos. Foto tomada a 500 m del túnel de El Bailadero, por la carretera que va desde dicho túnel hasta el pueblo de Taganana. aunque según otros datos a considerar (Abdel-Monem et al., 1972) podría llegar al Mioceno medio-inferior. En la cartografía presentada se observan pequeños afloramientos aislados de la unidad más antigua del Arco (zona del barranco de Afur), sobre los cuales se apoyan discordantemente las unidades superiores. Se propone la existencia de una superficie de discordancia a a separando el complejo filoniano antiguo de la unidad superior (diques basálticos, intermedios, sálicos, cola­ das de la serie 1 y domos sálicos de la misma serie). Dicha discordancia, acompañada de un paleorrelieve, descendería hacia el SE, por debajo de las unidades su­ periores de la serie 1. Esta interpretación está apoyada por la existencia de nacientes de agua debidos a la im­ permeabilización por alteración de los materiales situa­ dos por debajo de la discordancia y que actúan como barrera para la circulación vertical del agua de infiltra­ ción. Esto explica que la captación de aguas, bien en for­ ma de galerías o de pozos, haya tenido lugar mayoritaria­ mente en la vertiente sur del macizo de Anaga. El buzamiento constante hacia el SE del conjunto filoniano más antiguo (Fig. 10) hace pensar que un im­ portante accidente tectónico ha originado el bascula­ miento de esta unidad; el proceso debió tener lugar an­ tes de la intrusión de los diques y unidades posteriores, es decir, hacia el Mioceno superior. García Talavera (1976) propone que la inclinación hacia el NW del complejo filoniano antiguo podría ser debido a un des­ lizamiento de grandes masas de materiales hacia el mar. Debido a que los materiales aparecen intensamente tec­ tonizados, parece claro que movimientos tectónicos de cierta importancia han afectado al complejo filoniano más antiguo, modificando su disposición original pre­ sumiblemente vertical o subvertical. Dada la gran can­ tidad de flexiones observadas en los diques, provoca­ das por arrastre a favor de fallas, se puede afirmar que la actual disposición de la primera generación de di- b CO > 25". 20-25 15-20 10-15 5 -10 1 - 5 Figura 9.- Diagrama de orientación del complejo filoniano aiúigUo. a) Del total de los diques medidos (918). b) De los diques de composi­ ción traquítica o fonolítica (182). Proyección Schmidt, hemisferio Inferior. Rev.Soc.Geol.Espaíia, 9(3-4), 1996 178 A. HERNÁNDEZ PACHECO y A. RODRÍGUEZ LOSADA Figura 10.- Aspecto de campo del complejo filoniano antiguo. En la mitad izquierda, son visibles una serie de diques basálticos, flexionados y fracturados que, con buzamiento hacia el N, intruyen a través del complejo filoniano antiguo, cuyos diques presentan buza­ miento hacia el S. Pista del caserío de Benijo al del Draguillo, a 500 m de este último. ques (complejo antiguo) se debe a un basculamiento por arrastre. Dicho basculamiento estaría asociado a una gran fractura localizada al norte de Anaga y que, según un mecanismo de falla normal (Fig. 11), produjo el hundimiento y desaparición del resto de un gran edi­ ficio volcánico extendido al N de la actual costa de Anaga. En el entorno de dicha fractura, se generó una amplia zona de cizalla que afectó al complejo filoniano antiguo y rocas encajantes, los cuales se deformaron en condiciones próximas a la transición frágil-dúctil incli­ nándose al N por arrastre. El debilitamiento de las ro­ cas, producido por la elevada temperatura propia de un área volcánica, justifica estas condiciones de deforma­ ción. De esta forma, todo el conjunto de diques adqui­ rió un buzamiento generalizado al S. Este proceso ex­ tensional debió ser inducido por la propia intrusión masiva del complejo filoniano antiguo. Gran número de estructuras distensivas menores y estructuras com­ presivas locales observables a lo largo del área de aflo­ ramiento del Arco podrían estar asociadas a la activi­ dad de la falla principal. Posteriores etapas de intrusión dieron lugar al emplazamiento de los diques, coladas, domos, aglomerados y depósitos volcanosedimentarios de la Serie 1 media y superior (Fig. 12). El desmorona­ miento hacia el N de esta zona de Anaga continua acti­ vo actualmente; la existencia de gran cantidad de pe­ queñas fallas normales, por asentamiento (Fig.13), pe­ queños deslizamientos, canchales y otros depósitos de avalancha recientes así lo ponen de manifiesto. Estos depósitos poseen un carácter poligénico y dan lugar a importantes acantilados costeros que en algunos pun­ tos de la costa aparecen como terrazas marinas tal y como se puede observar en la zona situada al N del ca­ serío de Benijo. Procesos comparables al descrito para el área de Taganana se desarrollan actualmente en otras zonas de volcanismo oceánico en el mundo. Uno de los Rev.Soc.Geol.Espaíia, 9(3-4), 1996 ejemplos mejor estudiados lo constituye el flanco suroriental del Kilauea en la isla de Hawaii, el cual está destinado a una desaparición progresiva a favor de varios sistemas de fallas (<