I Facultad de Ciencias Geológicas Universidad Complutense de Madrid MÁSTER UNIVERSITARIO EN Curso 2021-2022 Estudio y comparación de la contaminación por elementos potencialmente tóxicos en los sedimentos de los estuarios del Nervión (Vizcaya) y de Saja-Besaya (Cantabria) Study and comparison of potentially toxic elements contamination in sediments of the Nervión (Biscay) and Saja-Besaya (Cantabria) estuaries NEREA NÚÑEZ ASENSIO TUTORA DEL TRABAJO: Mª LUZ GARCÍA LORENZO II Facultad de Ciencias Geológicas Universidad Complutense de Madrid MÁSTER UNIVERSITARIO EN Curso 2021-2022 Estudio y comparación de la contaminación por elementos potencialmente tóxicos en los sedimentos de los estuarios del Nervión (Vizcaya) y de Saja-Besaya (Cantabria) Study and comparison of potentially toxic elements contamination in sediments of the Nervión (Biscay) and Saja-Besaya (Cantabria) estuaries NEREA NÚÑEZ ASENSIO TUTORA DEL TRABAJO: Mª LUZ GARCÍA LORENZO Fdo.: III Facultad de Ciencias Geológicas Universidad Complutense de Madrid DECLARACIÓN DE NO PLAGIO NEREA NÚÑEZ ASENSIO con NIF 79131562 Q, estudiante de Máster Geología Ambiental en la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid en el curso 2021 -2022, como autora del trabajo de fin de máster titulado “Estudio y comparación de la contaminación por elementos potencialmente tóxicos en los sedimentos de los estuarios del Nervión (Vizcaya) y de Saja-Besaya (Cantabria)” y presentado para la obtención del título correspondiente, cuya tutora es: Mª Luz García Lorenzo. DECLARO QUE: El trabajo de fin de máster que presento está elaborado por mí y es original. No copio, ni utilizo ideas, formulaciones, citas integrales e ilustraciones de cualquier obra, artículo, memoria, o documento (en versión impresa o electrónica), sin mencionar de forma clara y estricta su origen, tanto en el cuerpo del texto como en la bibliografía. Así mismo declaro que los datos son veraces y que no he hecho uso de información no autorizada de cualquier fuente escrita de otra persona o de cualquier otra fuente. De igual manera, soy plenamente consciente de que el hecho de no respetar estos extremos es objeto de sanciones universitarias y/o de otro orden. En Madrid, a 28 de julio de 2022. Fdo.: IV RESUMEN Los estuarios, junto a los océanos, constituyen los últimos receptores de grandes vertidos antrópicos, entre los que se incluyen los elementos potencialmente tóxicos (EPT), sufriendo una gran presión ambiental, que ha aumentado notablemente en las últimas décadas. La contaminación por EPT en zonas estuarinas puede derivar tanto en un proceso de bioacumulación como de biomagnificación, produciendo efectos tóxicos muy diversos. Esta contaminación, según el Real Decreto 9/2005, debe ser evaluada mediante un proceso de análisis de riesgos para estudiar su efecto tanto en la especie humana como en el ecosistema, incluyendo este proceso una evaluación del riesgo ecotoxicológico mediante el uso de bioensayos. El presente trabajo, a través de la caracterización geoquímica de los sedimentos y del bioensayo que emplea el ostrácodo H. incongruens., evalúa la toxicidad y caracteriza la contaminación, calculando diferentes índices a partir del contenido en EPT en sedimentos estuarinos pertenecientes al estuario del Nervión (Vizcaya) y el de Saja-Besaya (Cantabria). Ambos estuarios presentan una contaminación histórica relacionada con la explotación minera y, tras numerosos estudios, se ha observado una evolución ambiental muy diferente. Aunque el contenido en EPT muestra una gran variabilidad, en base a los diferentes índices de contaminación calculados y los resultados del bioensayo aplicado, se ha podido observar que el estuario Saja-Besaya presenta un mayor grado de contaminación en sus sedimentos y peores condiciones ambientales en comparación al estuario del Nervión. El uso de bioensayos es de gran importancia como complemento a la caracterización geoquímica de zonas contaminadas ya que permiten obtener información directa de sus efectos en los organismos y por tanto del riesgo real que éstos suponen en el ecosistema. V ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN 1 1.1. CONTAMINACIÓN POR ELEMENTOS POTENCIALMENTE TÓXICOS (EPT) 1 1.2. CONTEXTO GENERAL DE ESTUARIOS CONTAMINADOS 1 1.3. LEGISLACIÓN 3 1.4. ANÁLISIS DE RIESGOS 4 2. OBJETIVOS 7 3. ZONA DE ESTUDIO 8 3.1. EL ESTUARIO DEL NERVIÓN 8 3.2. EL ESTUARIO DE SAJA-BESAYA 8 3.3. CONTEXTO HISTÓRICO 10 3.3.1. Estuario del Nervión 10 3.3.2. Estuario de Saja-Besaya 11 3.4. ANTECEDENTES 11 4. METODOLOGÍA 14 4.1. MATERIAL Y MÉTODO DE MUESTREO 14 4.2. CARACTERIZACIÓN GEOQUÍMICA DE LOS SEDIMENTOS 14 4.3. ÍNDICES DE CALIDAD PARA LA DETERMINACIÓN DE CONTAMINACIÓN POR METALES EN SEDIMENTOS 15 4.4. BIOENSAYO OSTRACODTOXKIT F. 16 4.5. ANÁLISIS ESTADÍSTICO 19 5. RESULTADOS 21 5.1. ANÁLISIS GEOQUÍMICO 21 5.2. INDICADORES DE CONTAMINACIÓN 23 5.3. ENSAYO DE TOXICIDAD OSTRACODTOXKIT F. 26 5.4. ANÁLISIS ESTADÍSTICO 27 6. DISCUSIÓN 29 7. CONCLUSIONES 33 8. REFERENCIAS 34 9. ANEXOS 39 1 1. INTRODUCCIÓN Un estuario o ría puede ser definido como una masa de agua litoral semiconfinada que presenta una conexión directa con el mar abierto y en cuyo interior el agua marina es diluida con agua dulce proveniente del drenaje continental (Pritchard, 1967). La contaminación en zonas estuarinas por elementos potencialmente tóxicos (EPT) presenta grandes afecciones en estos ecosistemas. Igualmente, existen grandes efectos debido a la dispersión de estos contaminantes, incluso pudiendo generar efectos nocivos en la salud humana y los ecosistemas. Por todo ello, es importante realizar un proceso de análisis de riesgos que permita evaluar los posibles riesgos y plantear medidas correctoras en caso de que sea necesario. 1.1. Contaminación por elementos potencialmente tóxicos (EPT) En términos generales, los elementos potencialmente tóxicos (EPT) se refieren a elementos esenciales y no esenciales para la vida, que pueden generar toxicidad, tanto aguda como crónica (Ávila, 2017). Estas afecciones están condicionadas tanto por sus concentraciones como por la forma química en la que aparecen en el medio. Su origen puede relacionarse tanto con procesos naturales como con acciones antrópicas. Los EPT no son degradables, ni química ni biológicamente. Esto puede producir muchas acumulaciones en el medio ambiente durante cientos de años, bioacumulaciones o incluso biomagnificaciones, provocando efectos tóxicos muy diversos. Además, se debe tener en cuenta que un cambio en las condiciones del medio, como por ejemplo una acidificación, puede influir tanto en la capacidad de captación de estos elementos por parte de los organismos, aumentando su entrada en la cadena trófica, como en la capacidad de dispersión, incrementando su movilización, como por ejemplo ocurre del cromo y el cadmio. Otra problemática añadida es que su concentración en el entorno está en aumento debido a actividades humanas, aumentando el peligro que suponen para los organismos expuestos. A pesar de ello, en condiciones naturales, muchos EPT pueden quedar inmovilizados en sedimentos o partículas del suelo o bien pueden quedar adsorbidos por los minerales de la arcilla, hidróxidos de hierro y/o aluminio y la materia orgánica. 1.2. Contexto general de estuarios contaminados Los estuarios y los océanos son los últimos receptores de una gran cantidad de sustancias procedentes de actividades humanas, las cuales se han incrementado notablemente en las 2 últimas décadas. A todo ello, se le debe sumar los cambios producidos en las zonas de transición tierra-mar, derivado de la construcción de instalaciones industriales u otras alteraciones. En el caso de los estuarios, existen numerosas poblaciones humanas en los cauces y cabeceras de los ríos, lo que provoca una acumulación de contaminantes de origen diverso arrojadas en sus tributarios. A esta contaminación directa se le deben sumar los aportes difusos con distinto origen, como las prácticas agrícolas. Debido a ello, los estuarios (como zonas costeras) pueden verse alterados con la presencia de contaminantes tanto orgánicos como inorgánicos, pudiendo producir eutrofización o la adición de sustancias nocivas como metales pesados, aceites y grasas en sus aguas. Actualmente, no existen apenas estuarios no contaminados, ya que todos presentan un mínimo grado de contaminación (Solaun et al., 2009). No obstante, estos entornos presentan cierta capacidad de regulación relacionada con la tasa de renovación de las aguas estuarinas. La floculación de material particulado que se produce donde la salinidad es inferior a 5 UPS (Unidades Prácticas de Salinidad) posibilita la sedimentación del mismo a lo largo del sistema. Este mecanismo podría jugar un doble papel muy importante, ya que este material acumulado podría actuar como fuente de contaminación igualmente (Solaun et al., 2009). Los EPT vertidos en el medio acuático pueden reaccionar con la fracción fina de los sedimentos, normalmente en suspensión, y estos sedimentos contaminados pueden acumularse y quedar atrapados dentro de estuarios (Cearreta et al., 2000). Sin embargo, no permanecen necesariamente fijados en el sedimento, ya que éstos pueden ser fácilmente liberados a la columna de agua por procesos físicos, tanto naturales (diagénesis temprana) como por acciones antrópicas (dragados), incluso cuando las descargas de estos contaminantes han cesado (Beno y Gibbs, 1990). Por ello, los contaminantes pueden seguir afectando negativamente al medio estuarino, incluso cuando se toman medidas para lograr una mejora ambiental. La contaminación en estuarios por EPT es un problema a escala mundial, existiendo innumerables ecosistemas altamente contaminados. Entre los ejemplos más conocidos está el estuario de Passaic (Nueva Jersey, EEUU), donde se realizaron numerosos vertidos industriales (Zanaroli et al., 2015). Otro caso a destacar es el del estuario del río Hooghly (brazo del río Ganges, India), donde los aportes antropogénicos fueron puntuales y difusos, pero suficientes para generar una contaminación grave de Se y As en sus sedimentos (Sarkar et al., 2017). En España, entre otros, se destaca el estuario conjunto de los ríos Tinto y Odiel en Huelva, conocido como una de las zonas más contaminadas por elementos potencialmente 3 tóxicos del mundo (Consejería de Medio Ambiente, 2004). En el norte de España hay bastantes estuarios afectados por la acción antrópica como por ejemplo el estuario del Nervión (Vizcaya), Suances (Cantabria), Viveiro (Galicia) y Nalón (Asturias). Todos ellos presentan contaminación por elementos potencialmente tóxicos relacionados con la actividad minera y/o industrial. 1.3. Legislación En lo referente al ámbito legislativo de la Unión Europea, destaca la Directiva Marco del Agua o Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas. Entre sus objetivos a destacar está el contribuir a la progresiva reducción de los vertidos de sustancias peligrosas en el agua, de tal manera que prevenga todo deterioro adicional, proteja y mejore el estado de los ecosistemas acuáticos. Esta es, actualmente, la principal herramienta utilizada para remediar entornos contaminados, ya que compromete a los estados miembros a lograr un buen estado químico de sus aguas superficiales. En lo relacionado al ámbito estatal, es importante destacar que la protección ambiental del suelo aparece contemplada en el artículo 45 de la Constitución, al obligar a los poderes públicos a velar por la utilización de los recursos naturales con el fin de proteger, defender y restaurar el medio ambiente. Además, se señala la necesidad de establecer sanciones administrativas y penales, así como la obligación de reparar el daño causado a quienes violen lo dispuesto en la normativa ambiental. Actualmente, la ley más relevante en lo relacionado con la contaminación medioambiental es la Ley de Responsabilidad Ambiental (Ley 26/2007) publicada el 24 de octubre de 2007 en el BOE, modificada posteriormente por la Ley 11/2014 de 3 de Julio y desarrollada por el Real Decreto 183/2015, de 13 de marzo. A efectos legislativos en España, de acuerdo con el Real Decreto 9/2005, los sedimentos que no se encuentren permanentemente cubiertos por una lámina de agua superficial tendrán la consideración de suelos y se les aplicarán las respectivas leyes, como sucede con los sedimentos estudiados en este trabajo. Respecto a los suelos contaminados, estos están regulados por la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular y en el Real Decreto 9/2005, de 14 de enero, por el que se establece la relación de actividades potencialmente contaminantes del suelo y los criterios y estándares para la declaración de suelos contaminados. Este decreto es especialmente importante ya que estipula que es necesario conocer los efectos de los contaminantes, tanto en la especie 4 humana, como en el ecosistema, mediante una evaluación con análisis de riesgos y su consiguiente estudio ecotoxicológico, mediante el uso de bioensayos. Igualmente, existe mucha legislación ambiental que influye en la contaminación, particularmente en las aguas, donde destaca el Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Aguas y Ley 2/2013, de 29 de mayo, de protección y uso sostenible del litoral y de modificación de la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas. 1.4. Análisis de riesgos El proceso de análisis de riesgos evalúa peligros potenciales o presentes junto a sus posibles consecuencias en un entorno existente o en un proyecto, con el objetivo de establecer medidas de prevención y de protección. Además, en el caso de riesgos medioambientales, será de gran utilidad determinar la cuantía de la garantía financiera necesaria para hacer frente a la responsabilidad medioambiental inherente a la actividad que pretenden desarrollar determinados operadores. En España, el Real Decreto 9/2005 señala la necesidad de la realización de un análisis de riesgo y el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, indica en su artículo 34.1 que el análisis de riesgos debe realizarse siguiendo el esquema establecido por la norma UNE 150008 u otras normas equivalentes. La metodología de análisis de riesgos descrita a continuación está desarrollada por la ASTM (American Society for Testing and Materials) conocida por las siglas en inglés RBCA (Risk- Based Corrective Action). Esta permite evaluar los riesgos de contaminación por vertidos de sustancias químicas, acorde con las concentraciones de contaminantes superiores a los Niveles Genéricos de Referencia (NGR) recogidos en el Anexo VIII del Real Decreto 9/2005. Se ha elaborado un esquema (Esquema 1), para facilitar la comprensión y el seguimiento de los diferentes pasos. Esquema 1. Esquema simplificado del análisis de riesgo. 5 Primero, debe realizarse una caracterización del agente causante del peligro, pudiendo haber diferentes agentes. Para ello, se realizará una recopilación y análisis de información del entorno, debiendo identificar, entre otras cosas, los elementos vulnerables. Igualmente, se deberán identificar los compuestos y/o elementos químicos peligrosos. En segundo lugar, se realiza el análisis toxicológico y de exposición. En lo referente al análisis de exposición, se debe determinar la migración de los contaminantes, para determinar la evolución temporal y espacial de los mismos, incluyendo su posible transformación. Igualmente, se identificarán tanto los receptores expuestos como las vías de exposición. Por último, se estimarán las concentraciones de exposición relacionadas con cada vía junto a su dosis. Respecto al análisis toxicológico, se deberá recopilar y obtener datos toxicológicos tanto cualitativos como cuantitativos. En este punto, se realizan diferentes bioensayos. Esta evaluación no sólo permitirá estimar el tipo de afección y los elementos afectados, sino también determinar si hay bioacumulación o incluso biomagnificación y la capacidad de ingresar en la cadena trófica. Por último, se debe cuantificar el riesgo en base a toda la información obtenida. De esta manera, se deberá determinar si existe o no un riesgo, y si este es admisible o no. Para ello, se realiza una caracterización de los potenciales efectos adversos en los elementos vulnerables. Una vez determinado el riesgo, este se deberá gestionar de la manera que se considere oportuna. Y, si fuera necesario, mantener una monitorización en el entorno. La realización de los bioensayos es de suma importancia dentro del procedimiento de análisis de riesgos ambientales, debido a que el estudio de los efectos biológicos de los contaminantes en la fracción soluble (agua intersticial o agua de poro), o los asociados a las partículas por procesos de sorción, es un aspecto fundamental en las evaluaciones ecotoxicológicas. La contaminación presenta diferentes efectos tóxicos, tanto en organismos terrestres como acuáticos en la naturaleza. Por ello, el uso de bioensayos como complemento a una caracterización fisicoquímica convencional para su evaluación está en aumento, siendo una técnica rápida, económica, sensible y reproducible. Los resultados obtenidos a través de ellos permiten identificar áreas de mayor o menor contaminación, así como determinar la relación entre efectos tóxicos y biodisponibilidad. La toxicidad de los sedimentos a menudo sólo se lleva a cabo en la fracción de "agua intersticial" con la ayuda de organismos representativos de la columna de agua. Estos ensayos sólo revelan el impacto tóxico de los contaminantes que se disuelven en estas aguas tras volverse bioaccesibles. Sin embargo, para una evaluación completa de la toxicidad de los sedimentos, también se necesitan pruebas de contacto directo con organismos bentónicos. Éstas muestran el impacto de los tóxicos resultantes del contacto de la biota de prueba con los sedimentos contaminados y/o de la ingestión del tóxico (partículas de sedimento). Dentro 6 de los bioensayos existentes, el bioensayo de toxicidad que emplea el crustáceo Heterocypris incongruens es el primero de "contacto con sedimentos" para la evaluación de la toxicidad "total" de los sedimentos. Esto permite incluir el peligro tóxico de los contaminantes bioaccesibles. Respecto a su representatividad, los crustáceos ostrácodos son miembros ecológicamente importantes de la meiofauna (organismos más grandes que la microfauna y más pequeños que la macrofauna) de los sedimentos de agua dulce. Heterocypris incongruens tiene una distribución cosmopolita y se puede encontrar en diversos hábitats bentónicos de agua dulce en todos los continentes (Microbiotests.com, s.f.). Ello lo convierte en el mejor candidato para realizar el bioensayo en muestras estuarinas. 7 2. OBJETIVOS El presente trabajo tiene como objetivo general evaluar el riesgo ecotoxicológico que presentan los sedimentos de los estuarios del Nervión y del Saja-Besaya a través de un bioensayo con crustáceos bentónicos y la caracterización de la contaminación presente en ellos. Para la consecución de este objetivo general se han planteado los siguientes objetivos específicos: ● Determinar el contenido total en EPT en muestras de sedimentos de los estuarios Nervión y Saja-Besaya. ● Iniciar un procedimiento de análisis de riesgos a través de la evaluación de la toxicidad en organismos de la especie H. incongruens. ● Analizar las posibles relaciones entre la toxicidad para los organismos y el contenido total en EPT. ● Comparar la contaminación de ambos estuarios a través de los resultados geoquímicos y ecotoxicológicos. Para desarrollar los objetivos anteriormente descritos, se ha seguido el plan de trabajo ilustrado en la figura 1. Figura 1. Etapas que conforman el plan de trabajo. 8 3. ZONA DE ESTUDIO La costa norte de la Península Ibérica está caracterizada por un litoral con rías. Estas rías, con una vida corta en términos geológicos (algunos miles de años), se originan en la zona de transición entre los dominios continental y marino, y por ello están muy condicionadas por las fluctuaciones en el nivel del mar. A su vez, su morfología y extensión son constantemente alteradas, ya sea por la erosión, la deposición de sedimentos o por factores antrópicos (Leorri y Cearreta, 2009). Los estuarios actuales, como el estuario del Nervión o el de Saja-Besaya, se originaron tras los episodios glaciares pleistocenos que profundizaron los antiguos valles fluviales, y la posterior transgresión holocena que provocó su inundación, dando lugar a la deposición de grandes cantidades de material sedimentario (Cearreta et al., 2000). 3.1. El estuario del Nervión Este estuario mesomareal presenta una anchura variable entre 50 m, en la zona más superior, a 145 m en la zona media donde alcanza su máximo. Respecto a su longitud total de 23 km se puede dividir en el canal de la ría, un curso totalmente canalizado que se extiende por 15 km, y la bahía (Leorri et al., 2008). Los principales ríos son el Nervión y el Ibaizabal, descargando sus principales afluentes en este. El estuario del Nervión se sitúa en el borde S del Golfo de Bizkaia (5 500860/4797114.92UTM), en la costa norte de la Península Ibérica (Figura 2). Fue, originalmente, el área estuarina más extensa de la costa Cantábrica (Hazera, 1968). Geológicamente, el estuario se encuentra dentro de la Cuenca Vasco-Cantábrica, en el sinclinorio de Bizkaia (orientación NO-SE), concretamente en el flanco S. El origen de la ría se relaciona con la Falla de Otxandio, transcurriendo esta paralela a la dirección de las fracturas (NO-SE). Respecto a los materiales que la rodean, encontramos edades del Cretácico Superior y Paleógeno de la margen derecha, mientras edades más antiguas, Aptiense-Albiense (Cretácico Inferior), en la margen izquierda (Carril, 1998) (Figura 3). Destacar que, en las facies pertenecientes al Aptiense, presenta carbonato de Fe (siderita), el cual fue intensamente explotado durante los siglos XIX y XX (Aranguren et al., 1990). 3.2. El estuario de Saja-Besaya Este estuario mesomareal presenta una anchura aproximada de 150 m y una longitud de 5,5 km, constituido mayormente por llanuras intermareales. Mencionar que son los ríos Saja y Besaya su aporte principal de agua dulce (Serrano, 2020). 9 El estuario de Saja-Besaya o de San Martín de la Arena (Cantabria, 404489/ 4787398 UTM) se localiza a lo largo de los municipios de Miengo, Polanco y Suances, en la costa norte de la Península Ibérica (Figura 2) (Serrano, 2020). Geológicamente, el estuario se encuentra dentro de la Cuenca Vasco-Cantábrica, en su sector noroccidental, en el anticlinal de Santillana del Mar (orientación NNE-SSO) (Figura 3). Respecto a los materiales encontramos, de mayor a menor antigüedad, afloramientos detríticos, areniscas y arcillas, del tránsito Jurásico-Cretácico. Posteriormente, facies detríticas y carbonáticas del Cretácico Inferior (Rat, 1959). Por último, más materiales detríticos y carbonáticos pertenecientes al Cretácico Superior (Bustillo y Fort, 1990). Figura 2. Situación geográfica de ambos estuarios, (A) estuario de Saja-Besaya y (B) estuario del Nervión, junto a la localización de los puntos de muestreo. 10 Figura 3. Situación geológica de ambos estuarios: (A) estuario de Saja Besaya y (B) estuario del Nervión. 3.3. Contexto histórico 3.3.1. Estuario del Nervión La ría, hoy en día, prisionera entre diques, siendo asiduamente excavada por las dragas, no conserva un solo trazado original, debido a la antropización impulsada por la transformación económica de Bilbao a partir de 1857 (Leorri y Cearreta, 2009). La intensiva explotación del mineral de Fe y su consiguiente desarrollo industrial derivó en una alta ocupación poblacional que concluyó con el casi total apoderamiento del área perteneciente a los dominios intermareales. Como consecuencia, el estuario original se redujo a un simple canal mareal. La minería y la industria siderúrgica asociada a ésta produjeron una catastrófica transformación ambiental en Bilbao durante los siglos XIX y XX. Desde el inicio del siglo XX, las aguas de la ría se caracterizaban por presentar altos contenidos en nutrientes y materia orgánica, unas condiciones de relativa acidez y bajas concentraciones de oxígeno disuelto. La zona más perjudicada de la ría se situaba entre la desembocadura del río Asua y de la misma ría (Leorri y Cearreta, 2009). Con el objetivo de recoger las aguas residuales y tratarlas en plantas de depurado, se pone en marcha el “Plan de Saneamiento Integral” del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia en 1990 11 (Bilbao-Ría 2000, 2003). En la actualidad, la ría ha pasado de ser una ría muy contaminada a una con un estado ecológico moderado/bueno, debido principalmente a la construcción de una Estación Depurado de Aguas Residual (Pouso et al., 2018). 3.3.2. Estuario de Saja-Besaya El estuario de Saja-Besaya, considerado uno de los ecosistemas costeros más contaminados del norte de España (Irabien et al., 2008; Ecologistas en Acción, 2011), debe esta transformación a una antropización derivada de la explotación de los depósitos de Reocín. La explotación de Reocín comenzó en época romana, pero tras ser redescubiertos en 1856, se inició una nueva explotación más intensiva, en la que se realizó una explotación a cielo abierto y, posteriormente, a través de galerías a partir del siglo XX (Castro et al., 2001). Este trabajo continuó hasta su cierre en 2003 por agotamiento de los recursos, y, tras su cierre, ésta fue inundada. La canalización del estuario produjo un cambio en la sedimentación al reducir los niveles de energía hidrodinámica en las llanuras intermareales. Debido a esto, se favoreció una intensa sedimentación fangosa y acumulación de sedimentos finos contaminados provenientes de las minas e industrias establecidas en la parte superior del estuario. La actividad industrial de las diferentes plantas, complejos y grupos junto a la actividad minera y canalización mencionada, fueron el foco de innumerables vertidos de sustancias contaminantes a las aguas del estuario durante décadas, originando su transformación. Anterior al cese de dicha actividad, en el año 2001, se instaló la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) en el estuario medio. Aunque a causa de su baja capacidad de depuración de aguas, ha operado en un régimen irregular. Hoy en día no se ha detectado una mejora efectiva en la calidad ambiental en los sedimentos desde el cierre de la mina (Serrano, 2020). 3.4. Antecedentes En los últimos años se han realizado diversos estudios para la evaluación y seguimiento de la situación ambiental de ambos estuarios, mostrando su transformación a lo largo del tiempo. Respecto al estuario del Nervión, en las últimas décadas, se han realizado diversos trabajos de investigación para estudiar, con diferentes enfoques, tanto la existencia y distribución de los EPT como las afecciones derivadas de la contaminación en el estuario y su consiguiente evolución ambiental (Seebold et al., 1982; Cearreta et al., 2000; Sanz-Landaluze et al, 2004; 12 Leorri et al., 2008; Gredilla et al., 2013; Fdez-Ortiz de Vallejuelo et al., 2014). Se destaca el trabajo realizado por el grupo Harea-Geología Litoral que desde el año 1997 evalúa el proceso de su recuperación ambiental periódicamente paralelo al proyecto Ría Bilbao 2000, a través del estudio de los foraminíferos bentónicos y de las características geoquímicas de los sedimentos superficiales y del registro sedimentario de sus zonas intermareales. Aunque los últimos estudios realizados (Pouso et al., 2018; Serrano, 2020; Núñez, 2021) muestran una mejora ambiental, actualmente tres puntos, entre ellos Axpe, siguen superando valores de concentración perjudiciales para los organismos bentónicos estuarinos. Además, en otros muchos otros puntos, igualmente, se siguen superando los valores de fondo natural Holoceno calculados por Cearreta et al. (2000) y Rodríguez et al. (2006) (Tabla 1). En cuanto al estuario de Saja-Besaya, los primeros estudios comenzaron en 1986 realizados por García-Sepúlveda et al. (1986), mientras continuaba la actividad minera de Reocín, reportando elevados niveles de metales pesados y compuestos orgánicos en los sedimentos superficiales y del registro reciente. Los estudios, Coz et al. (2007) e Irabien et al. (2008), evidenciaron que, a pesar del cierre de la mina en 2003, se seguían encontrando niveles altos en metales pesados, especialmente en Pb (2220 mg kg⁻¹), Zn (11.200 mg kg⁻¹) y Cd (26.4 mg kg⁻¹). Además, en el trabajo de Irabien et al. (2008), el estudio micropaleontológico mostró un empobrecimiento en foraminíferos bentónicos en los sedimentos recientes (2,5 m de profundidad), los cuales, tras datarlos, se relacionaron con la actividad minera de Reocín y la canalización del estuario en 1878. Debido a las condiciones del estuario, se han realizado diversas investigaciones con diferentes enfoques, que han ido estudiando y cuantificando la evolución ambiental (Sámano et al., 2014, Serrano et al., 2016, García Alba et al., 2016, García et al., 2017, Bárcena et al., 2017, Serrano, 2020). Los diferentes trabajos muestran que, a pesar del cese de la actividad minera, la inundación de la mina sigue produciendo graves impactos en el estuario (Serrano, 2020). Ello deriva en que, actualmente, el estuario no muestre una mejora ambiental efectiva. Cabe destacar, además, la asimetría que presenta el estuario tanto en la concentración de metales pesados como en la cantidad de foraminíferos como se destaca en el último trabajo realizado, siendo la margen izquierda la más perjudicada (Serrano, 2020). Cd Ni Pb Zn As Hg Nervión 0,24 23 21 63 16 0,13 Saja-Besaya 0,24 13 13 47 8 0,13 Tabla 1. Valores de fondo (mg kg⁻¹) utilizados para los sedimentos de ambos estuarios. 13 14 4. METODOLOGÍA 4.1. Material y método de muestreo En este trabajo se han utilizado las 36 muestras obtenidas en la campaña realizada en el estuario del Nervión, provenientes del TFG realizado por Núñez en 2021 y de los trabajos realizados en Saja-Besaya (Serrano, 2020). En el muestreo se recogieron muestras superficiales de sedimento intermareal, de los dos primeros milímetros aproximadamente, con el objetivo de obtener los materiales oxigenados más recientes (Leorri et al., 2008). Para ello se utilizó una espátula de plástico, con el fin de evitar cualquier tipo de contaminación metálica o alteración que pudieran provocar otros materiales. Respecto a la elección de las zonas de muestreo, que se estableció en ambos muestreos, se tuvo en consideración principalmente la facilidad de acceso y características sedimentológicas (Tada y Suzuki, 1982). En cuanto a las fechas de las campañas, las muestras del estuario de Saja-Besaya, se recogieron en la bajamar aprovechando las mareas vivas entre abril y mayo en el 2015 y las del estuario del Nervión durante la bajamar de febrero en el 2020. En el laboratorio, las muestras se introdujeron en una estufa, donde se calentaron a 45ºC durante 24h para eliminar la humedad, posteriormente fueron homogeneizadas y molidas mecánicamente hasta <2 mm con la ayuda de un mortero de ágata para evitar cualquier posible contaminación. Para la realización del bioensayo seleccionado y realizar la primera aproximación a la evaluación del riesgo ecotoxicológico, se han seleccionado 6 de las muestras, concretamente dos muestras del estuario del Nervión (Galindo y Axpe) y cuatro (SUA-4, SUA-18, SUA-19 y SUA-20) pertenecientes al estuario Saja-Besaya (Figura 2). Las muestras seleccionadas para el bioensayo se eligieron, en el caso del estuario del Nervión, considerando incluir dos puntos de alta contaminación no contiguos entre ellos, debido a que podría haber una influencia muy directa. En el caso del estuario de Saja-Besaya se escogieron muestras del estuario superior, ubicadas en márgenes diferentes. El interés de esta zona no sólo recae en su contenido de metales pesados y la variabilidad que presentan en ambas márgenes cercanas, sino que también en la diferencia de foraminíferos que presentaban ambas márgenes (Serrano, 2020), siendo la margen derecha más abundante tanto en la asociación viva como muerta. 4.2. Caracterización geoquímica de los sedimentos Las muestras molidas se introdujeron en una probeta y fueron enviadas a Activation Laboratories Ltd. (Actlabs, Ontario, Canadá) para el análisis geoquímico (As, Ba, Cd, Cr, Cu, Hg, Ni, Pb, Zn, Fe y S). Allí fueron digeridas con agua regia durante dos horas a 95ºC, posteriormente se enfriaron y se diluyeron con agua desionizada para finalmente ser 15 analizadas mediante espectroscopía de plasma ICP-OES (plasma de acoplamiento inductivo- espectrofotómetro de emisión óptico). Para el control de calidad se utilizaron materiales de referencia certificados (GXR-1, GXR-4 y GRX-6), duplicado de muestras y blancos reactivos del método. 4.3. Índices de calidad para la determinación de contaminación por metales en sedimentos Un índice medioambiental se define como un modelo aplicado para cuantificar el estado y las tendencias de las condiciones fisicoquímicas y biológicas del medio ambiente. Estos suelen ir acompañados de umbrales para la gestión e indican un grado de contaminación (Rees et al., 2008). Aunque existen diversos índices, en este trabajo se emplean aquellos basados en la relación entre contenido total del metal (Anexo I) y el valor de fondo, los cuales determinan la contaminación o enriquecimiento de un metal. Para el estudio de la contaminación se han utilizado el factor de contaminación (FC), el índice de carga de contaminación (PLI) y el índice de geoacumulación (Igeo). El Factor de Contaminación (FC) representa la relación de un valor de metal individual a los valores de fondo en el sedimento. Este se calcula aplicando la siguiente fórmula: FC = 𝐶𝑚𝑒𝑡𝑎𝑙 𝐶𝑓𝑜𝑛𝑑𝑜 Siendo Cmetal la concentración del metal de estudio y Cfondo la concentración de fondo de ese metal en los sedimentos. El índice de Carga Contaminación (ICC) permite evaluar el nivel de carga de contaminación de una muestra, en función de todos los metales analizados. Este índice se define como la raíz n-ésima de las multiplicaciones de metales del factor de contaminación (CF) (Islam et al., 2015): ICC = [FC1 x FC2 x FC3 x FC4 … x FCn] 1/n Una vez obtenidos tanto el FC como el ICC se pueden clasificar utilizando la escala de contaminación correspondiente propuesta por Müller (1979), la cual es la misma para ambos índices (Tabla 2). 16 FC ICC Grado de contaminación < 1 No contaminado 1-3 Ligeramente contaminado 3-12 Contaminado 12-48 Contaminación fuerte > 48 Contaminación extrema Tabla 2. Clasificación de los sedimentos según la escala establecida por Müller (1981) en base al FN y ICC. El índice de geoacumulación (Igeo) es utilizado para estudiar el aporte antrópico de determinados elementos en el entorno. Este evalúa cuantitativamente la concentración de los sedimentos por metales pesados. Este índice permite con la escala establecida por Müller (1981) (Tabla 2) categorizar el grado de contaminación de los sedimentos desde no contaminados a muy altamente contaminados. Se calcula mediante la fórmula propuesta por (Müller, 1981): Igeo = log2 𝐶 1.5×𝑐𝑓𝑛 Donde c es la concentración real de un contaminante dado en el sedimento y cfn es la concentración de fondo estimada para ese contaminante en el área estudiada (Cearreta et al., 2000; Rodríguez et al., 2006) (Tabla 3). Igeo Clasificación < 1 No contaminado 1-2 Muy poco contaminado 2-3 Ligeramente contaminado 3-4 Moderadamente contaminado 4- 5 Altamente contaminado > 5 Extremadamente contaminado Tabla 3. Clasificación de los sedimentos según la escala establecida por Müller (1981) en base al Igeo. En el caso de obtener concentraciones por debajo del límite de detección, se utilizará el propio valor límite de detección para la estimación. 4.4. Bioensayo Ostracodtoxkit F. La ecotoxicidad que presentaban las muestras se determinó a partir de la prueba de toxicidad de ostrácodos, siguiendo el protocolo el Ostracodtoxkit F, Ostracod sediment toxicity test (Microbiotests.com, s.f.). El bioensayo consiste en una prueba de contacto directo con los 17 sedimentos, durante 6 días, utilizando neonatos del ostrácodo bentónico Heterocypris incongruens. Este bioensayo, en comparación con los bioensayos convencionales, incorpora los organismos de prueba a los kits en forma "inactiva" o "inmovilizada", de tal manera que pueden incubarse o activarse en función de la necesidad antes de la realización de las pruebas de toxicidad. El primer paso es producir la eclosión de los quistes de ostrácodos, la cual debe iniciarse 52 horas antes del comienzo de la prueba de toxicidad. Para ello, se colocan los quistes del vial en una placa de Petri con 10 ml de agua dulce estándar para ser incubados a 25ºC (± 1ºC) durante 52 horas con una iluminación continua (fuente de luz mínima 3000-4000 lux) (Figura 4). El agua dulce estándar utilizada fue preparada utilizando la fórmula de “agua sintética moderadamente dura” según la US EPA, la cual fue aireada durante 15 minutos antes de usarla. Figura 4. Quistes de H. incongruens en placa Petri. Transcurridas 48 horas de incubación, se procede a una prealimentación mediante algas verdes (Scenedesmus Spec.) diluidas en agua dulce estándar, añadiendo unas gotas. La preparación del alimento se realiza mediante la dilución de perlas de algas, obteniendo la liberación de las microalgas. Por ello, tras verter el medio de almacenamiento, se agregaron 7 ml de medio de disolución de matriz, para proceder a una mezcla de la muestra mediante agitación manual. Una vez obtenida la disolución completa de las perlas, la muestra fue centrifugada dos veces durante 10 minutos a 3000 rpm, retirando el sobrenadante y añadiendo 10 ml de agua destilada entre ambos procedimientos. Por último, se volvió a retirar el agua y se añadieron 10 ml de agua dulce estándar para homogeneizar la muestra. Tras 18 ello, se transfirieron las algas a un matraz aforado de 25 ml el cual se enrasó con agua dulce estándar. La incubación debe continuar durante 4 horas más en las mismas condiciones, transcurridas las 52 horas, tan pronto como fue posible después de la eclosión, se determinó la longitud media de los ostrácodos. Para ello, con ayuda de una micropipeta de vidrio, se transfirieron 10 ostrácodos de la placa de Petri a una placa de multipocillo de fondo delgado. Una vez transferidos los ostrácodos, se inmovilizaron utilizando una solución fijadora de Lugol y, tras esperar unos minutos, se midió la longitud con una hoja micrométrica y la ayuda de una lupa binocular. Con los datos de longitud obtenidos se calculó una media para conocer la longitud media inicial. Posteriormente, se trasladaron 10 ejemplares del crustáceo a cada placa de multipocillos que fuera a contener sedimentos. En total, se realizaron 3 réplicas por cada muestra, incluyendo el sedimento de referencia. Por lo que, en cada pocillo se preparó con 1000 μl del sedimento a evaluar o la referencia, 2 ml de la suspensión de algas sin diluir y 5 ml de agua dulce estándar. Se realizó otra incubación durante 6 días, a 25ºC y en ausencia de luz. Transcurrido este periodo, los ostrácodos fueron recuperados de los pocillos múltiples para determinar el porcentaje de mortalidad y realizar las mediciones de longitud de los ostrácodos supervivientes para calcular la inhibición del crecimiento. La mortalidad (M) se calculó con la siguiente fórmula: M (%) = 𝐼−𝐹 10 ×100 Siendo I los individuos inicialmente en cada pocillo los cuales en nuestro caso serían 10 y F los individuos vivos tras la exposición de 6 días al sedimento. Una vez obtenida la mortalidad se calculó el índice de supervivencia (SO): SO (%) = 𝑆𝑀−𝑆𝐹 𝑆𝐹 ×100 Siendo SM los supervivientes en la muestra a estudiar y SF los supervivientes en la muestra de referencia. A partir de este índice, se puede determinar el grado de toxicidad (Tabla 4). 19 Índice de supervivencia (%) Toxicidad [0 - 0.25] Baja toxicidad [0.25 - 0.5] Moderada toxicidad [0.5 - 0.75] Alta toxicidad [0.75 - 1.00] Muy alta toxicidad Tabla 4. Clasificación del grado de toxicidad en base al índice de supervivencia. Por último, se calculó la inhibición del sedimento a partir de la diferencia entre la media de la longitud inicial y final obtenidas de la siguiente manera IC= 100- ( 𝑅 𝑆 ×100) Siendo R el incremento de crecimiento en los ostrácodos en contacto con el sedimento de referencia y S el incremento de crecimiento de los ostrácodos en el sedimento a evaluar. Este índice sólo es válido para los sedimentos que muestran una mortalidad inferior al 30%, ya que este evalúa el efecto “subletal” de las sustancias tóxicas, por lo que no tiene sentido evaluarlo cuando el efecto “letal” es alto. Para que el bioensayo fuera válido y poder utilizar sus resultados deben cumplirse dos criterios: el primero es que la mortalidad en el sedimento de referencia no puede superar el 20%. y, el segundo, que el incremento de longitud medio en el sedimento de referencia debía ser, de al menos, de factor 1.5. 4.5. Análisis estadístico El análisis estadístico de datos se realizó mediante el software Statgraphics Centurion XVIII y el lenguaje de programación R. El software Statgraphics Centurion XVIII es una potente herramienta para el análisis estadístico, visualización de datos y análisis predictivo. Mientras que R, es un lenguaje de programación enfocado en el análisis estadístico. Por un lado, a través del software Statgraphics Centurion XVIII, se ha realizado un análisis de la varianza simple con el fin de evaluar si los elementos de cada estuario presentan o no diferencias estadísticamente significativas en cuanto al contenido en EPT. En el caso de que las variables no cumplan las hipótesis de partida para la realización del ANOVA simple, se realizó la prueba no paramétrica de Kruskal Wallis. Por otro lado, utilizando R, se pretende determinar las variables que presentan una relación significativa tanto entre elementos potencialmente tóxicos y respecto al crecimiento, junto a 20 su grado de correlación. Para, finalmente, realizar diferentes modelos de regresión lineales simples mostrando la relación entre el crecimiento y cada elemento potencialmente tóxico independientemente. Igualmente, obtener la varianza que mostraba la capacidad de la variable de explicar el modelo y realizar modelos multivariante. Para ello, con anterioridad, se obtuvieron las variables con mayor correlación e interés respecto al crecimiento mediante una matriz de correlación, utilizando los datos del análisis geoquímico y bioensayo, independientemente de la zona. Para estudiar los elementos seleccionados, se utiliza un modelo de regresión lineal simple, por consiguiente, se estudia la distribución de los datos. Y, posteriormente, se utiliza el coeficiente de correlación de Pearson para obtener el grado de relación existente entre las dos variables. Para determinar si la correlación es significativa o no, se ha realizado un test de correlación donde se ha utilizado una significación de 0.1. 21 5. RESULTADOS 5.1. Análisis geoquímico Los elementos potencialmente tóxicos (As, Ba, Cd, Cr, Cu, Fe, Mn, Ni, Pb, Zn), elementos más relevantes desde el punto de vista de contaminación de suelos y sedimentos, presentan grandes variaciones en las diferentes muestras seleccionadas, exceptuando el mercurio (Hg), el cual presenta muy poca variación (Tabla 5) (Serrano, 2020; Núñez, 2021). El contenido de todos los elementos analizados se muestra en el Anexo II. Tabla 5. Concentraciones de los elementos potencialmente tóxicos más relevantes en las muestras analizadas. El arsénico presenta su valor máximo en la muestra Axpe (157 mg kg⁻¹), destacando sobre el valor máximo del estuario Saja-Besaya (67 mg kg⁻¹). Igualmente, el valor mínimo se encuentra en la muestra SUA-19 (13 mg kg⁻¹) de este mismo estuario, seguido por SUA-4 con 29 mg kg⁻¹. El bario tiene su máximo en la muestra Galindo (202 mg kg⁻¹), seguido de SUA-4 (92 mg kg⁻¹). La muestra Axpe con un valor de 45 mg kg⁻¹, sería la siguiente concentración más elevada. En contraposición, en el estuario Saja-Besaya, la muestra SUA-18 presenta el valor mínimo (11 mg kg⁻¹), seguido SUA-20 con 28 mg kg⁻¹. El cadmio muestra valores relativamente bajos, exceptuando en la muestra SUA-18 que presenta su valor máximo (42,2 mg kg⁻¹), seguido de SUA-20 (12,6 mg kg⁻¹). Por otro lado, los valores mínimos se encuentran en las 2 muestras del estuario del Nervión, Galindo (1,9 mg kg⁻¹) y Axpe (2,9 mg kg⁻¹). En el cromo se destacan los puntos Galindo (85 mg kg⁻¹) y Axpe (75 mg kg⁻¹) por presentar los valores máximos. En contraposición, en el estuario Saja-Besaya, se muestran valores As Ba Cd Cr Cu Fe Hg Mn Ni Pb Zn mg kg-1 mg kg-1 mg kg- 1 mg kg-1 mg kg-1 % mg kg-1 mg kg-1 mg kg-1 mg kg-1 mg kg-1 ESTUARIO NERVIÓN Galindo 33 202 1,9 75 153 5,95 < Id 637 52 152 572 Axpe 157 45 2,9 85 654 10,7 < Id 964 60 649 1860 ESTUARIO SAJA-BESAYA SUA-4 29 92 6,3 17 22 2,48 1 206 17 351 3250 SUA-18 67 11 42,4 28 71 3,77 5 499 26 2870 >1000 0 SUA-19 13 44 3,8 39 102 1,49 < Id 105 24 221 1970 SUA-20 49 28 12,6 15 32 2,66 2 250 16 1080 5850 LÍMITE DETECCIÓN 2 10 0,5 1 1 0,01 1 5 1 2 2 22 menores, siendo 15 mg kg⁻¹ en SUA-20 la menor concentración, seguido de SUA-4 con 17 mg kg⁻¹. El cobre presenta su máximo en Axpe (654 mg kg⁻¹), donde cuadriplica los valores del resto de muestras, de 153 mg kg⁻¹ (Galindo) y 102 mg kg⁻¹ (SUA-19). Por lo tanto, los valores de cobre destacan en el estuario del Nervión por ser relativamente altos. El mínimo se encuentra en SUA-4 con 22 mg kg⁻¹, seguido por SUA-20 con 32 mg kg⁻¹. El mercurio muestra su máximo en SUA-18 con 5 mg kg⁻¹, el resto de las muestras, exceptuando SUA-20 (2 mg kg⁻¹) y SUA-18 (1 mg kg⁻¹), presentan valores inferiores al límite de detección, por lo que destaca el estuario del Nervión por su baja concentración en mercurio. El hierro presenta concentraciones relativamente bajas y similares en las diferentes muestras, aunque destacan las muestras Galindo y Axpe por presentar la mayor concentración: 5,95% y 10,7%, respectivamente. Por otro lado, el mínimo está en SUA-19 (1,49%), seguido de SUA- 20 (2,66%) y SUA-4 (2,48 %). El manganeso presenta sus valores máximos en las muestras Axpe (964 mg kg⁻¹) y Galindo (637 mg kg⁻¹), destacando por lo tanto las muestras del estuario del Nervión con las mayores concentraciones. Respecto a los valores mínimos, corresponden a los de SUA-19 (105 mg kg⁻¹) seguido de SUA-4 (206 mg kg⁻¹) y SUA-20 (250 mg kg⁻¹). El níquel presenta sus valores máximos en las muestras Axpe (60 mg kg⁻¹) y Galindo (52 mg kg⁻¹), pertenecientes al estuario del Nervión, que duplican y casi triplican los valores pertenecientes al estuario de Saja-Besaya. Respecto a los valores mínimos, estos se encuentran en SUA-19 (16 mg kg⁻¹), seguido de SUA-4 (17 mg kg⁻¹). El plomo presenta sus valores máximos en SUA-18 (2870 mg kg⁻¹) y SUA-20 (1080 mg kg⁻¹), los cuales destacan bastante respecto al siguiente máximo (649 mg kg⁻¹), ubicado en Axpe. El valor mínimo se da en Galindo (152 mg kg⁻¹), seguido de SUA-19 (221 mg kg⁻¹) y SUA-4 (351 mg kg⁻¹). El zinc presenta su valor máximo en SUA-18, superando el límite de detección y casi duplicando el siguiente valor más elevado, 5850 mg kg⁻¹ en SUA-20. El resto de los valores son 3250 mg kg⁻¹ (SUA-4), 1970 mg kg⁻¹ (SUA-19) y 1860 mg kg⁻¹ (Axpe), que siguen siendo ciertamente elevados en comparación al mínimo, 572 mg kg⁻¹ en Galindo. Los dos valores mínimos corresponden a las dos muestras del estuario del Nervión. 23 5.2. Indicadores de contaminación Los índices muestran diferentes grados de contaminación en ambos estuarios, los cuales exponen una clara diferencia en los grados de contaminación, siendo el de Saja-Besaya el más contaminado (Tablas 6 a 8). En el Anexo III se adjuntan los resultados de los cálculos. Clasificación en base al Igeo Cd Ni Pb Zn As Hg ESTUARIO DEL NERVION La Ribera Zorroza Elorrieta Burtzeña Asua Rontegi Galindo Erandio Simondrogas Axpe Gobelas Benedicta Arriluze ESTUARIO DE SAJA-BESAYA SUA-22 SUA-21 SUA-1 SUA-20 SUA-2 SUA-3 SUA-19 SUA-18 SUA-4 SUA-5 SUA-6 SUA-7 SUA-17 SUA-9 SUA-10 SUA-16 SUA-8 SUA-15 SUA-14 SUA-11 SUA-12 SUA-13 Tabla 6. Clasificación de la contaminación de cada EPT en cada estuario en base al Igeo. Los resultados del Igeo (Tabla 6) muestran una clara diferencia respecto a la contaminación relacionada con cada elemento en los dos estuarios. Ninguno de los estuarios presenta una contaminación de Ni. El As es el siguiente elemento que menos contaminación presenta en ambos estuarios, aunque este es ciertamente superior en el estuario Saja-Besaya, sobre todo 24 en los puntos correspondientes a la parte superior del estuario (18 y 22). En el caso del Cd, en el estuario del Nervión presenta en general un bajo grado de contaminación, exceptuando los puntos Axpe y Gobelas. Sin embargo, en el estuario de Saja-Besaya, todos los puntos muestran una extrema contaminación, exceptuando SUA-2. En el caso del Hg, en el estuario del Nervión todos los puntos presentan una ligera contaminación, menos en los puntos Simondrogas y Gobelas, que presentan una alta contaminación. En Saja-Besaya la contaminación es superior, presentando un estado que varía desde ligeramente a extremadamente contaminado (SUA-22), dependiendo de la muestra. Por último, el Pb y el Zn presentan un comportamiento similar a rasgos generales respecto al grado de contaminación, aunque el Zn presente mayor grado, siendo mayor la contaminación en el estuario Saja-Besaya en ambos casos. En lo referente a las muestras seleccionadas en el estuario del Nervión, las muestras Galindo y Axpe, presentan un menor grado de contaminación respecto a las muestras en el estuario de Saja-Besaya (SUA-4, SUA-18, SUA-19 y SUA-20). Se da una excepción en la muestra SUA-20, la cual presenta el menor grado de contaminación. Clasificación en base al FC Cd Ni Pb Zn As Hg ESTUARIO DEL NERVION La Ribera Zorroza Elorrieta Burtzeña Asua Rontegi Galindo Erandio Simondrogas Axpe Gobelas Benedicta Arriluze ESTUARIO DE SAJA-BESAYA SUA-22 SUA-21 SUA-1 SUA-20 SUA-2 SUA-3 SUA-19 SUA-18 SUA-4 SUA-5 SUA-6 SUA-7 SUA-17 SUA-9 SUA-10 SUA-16 SUA-8 25 SUA-15 SUA-14 SUA-11 SUA-12 SUA-13 Tabla 7. Clasificación de la contaminación de cada EPT en cada estuario en base al FC. Los resultados de contaminación en base al FC muestran, en ambos estuarios, como los elementos Ni y As son los que menos grado de contaminación presentan. En el caso del estuario del Nervión aparecen, en general, en menor grado. En el caso del estuario del Nervión, los elementos Cd, Zn y Hg muestran una contaminación alta en la muestra Axpe. En el caso de Gobelas, el Cd, Pb y Hg muestran un grado de contaminación alta. En el resto de puntos de muestreo, el grado varía desde un estado ligeramente contaminado a contaminado. Respecto al estuario de Saja-Besaya, los elementos Cd, Pb y Zn presentan una contaminación extrema en diferentes puntos. El Hg solamente presenta ese grado en SUA- 22, donde el resto de valores varía desde contaminado a contaminación fuerte. En relación a las muestras seleccionadas en el estuario del Nervión, las muestras Galindo y Axpe, presentan un menor grado de contaminación que las del estuario de Saja-Besaya (SUA- 4, SUA-18, SUA-19 y SUA-20), siendo la ubicada en Galindo la que menor grado de contaminación presenta. Clasificación en base al ICC Cd Ni Pb Zn As Hg Nervión Saja-Besaya Tabla 8. Clasificación de la contaminación de cada EPT en cada estuario en base al ICC. Por último, el ICC muestra como el Ni tiene una contaminación ligera en ambos estuarios y el As ligera en Nervión y moderada en Saja-Besaya, siendo ambos elementos los que menor grado de contaminación muestran. Respecto al Cd, Pb, Zn y Hg presentan menor grado en el estuario del Nervión (entre ligeramente contaminado y contaminado) respecto al de Saja- Besaya (entre contaminación fuerte y extrema contaminación). Analizando cada estuario independientemente se puede ver cómo la contaminación no es homogénea y que presenta cierto gradiente, ya sea ascendente o descendente. 26 5.3. Ensayo de toxicidad Ostracodtoxkit F. El ensayo de toxicidad Ostracodtoxkit F muestra una gran sensibilidad al contenido de EPT encontrados en las diferentes muestras (Tabla 9). Los resultados obtenidos son muy diversos, mostrando valores de mortalidad muy elevados, obteniendo en SUA-19 un 100% de mortalidad y en SUA-18 un 93 %. Por otro lado, la muestra Axpe muestra un 3.33%, siendo este punto el que presenta menor toxicidad aguda para el organismo analizado, donde da valores inferiores que los de referencia. Respecto al resto de muestras, de menor a mayor mortalidad, tenemos: Galindo (6,67%), SUA-4 (13,33%) y SUA-20 (50%). Mortalidad (%) Inhibición del crecimiento (%) Índice de supervivencia (%) Referencia 6,67% - - SUA-4 13,33% 20,80% -7,00% SUA-18 93,33% - -93,00% SUA-19 100,00% - -100,00% SUA-20 50,00% - -46,00% Axpe 3,33% 24,82% 4,00% Galindo 6,67% 7,13% 0,00% Tabla 9. Valores de mortalidad, inhibición del crecimiento e índice de supervivencia obtenido . Una vez evaluada la mortalidad aguda, expresada como % de mortalidad, en los organismos vivos, a los 6 días se han evaluado efectos subletales, concretamente la inhibición del crecimiento. Los resultados muestran que la menor inhibición se presenta en Galindo (7,13%), mientras que la mayor inhibición se da en la muestra Axpe (24,82%), con SUA-4 entre medias (20,8%) (Tabla 9). Por último, se obtuvo el índice de supervivencia, el cual mostró una mayor supervivencia en la muestra Axpe, seguida de la Referencia y Galindo, donde éste fue igual. Por otro lado, la muestra SUA-19 mostró un nulo índice de supervivencia (Tabla 9). Utilizando los índices de supervivencia se ha obtenido el grado de toxicidad (Tabla 10). SUA-4 SUA-18 SUA-19 SUA-20 AXPE GALINDO SO (parametros de superviviencia) -0,07 -0,93 -1 -0,46 0,04 0 Resultados de toxicidad Baja Extrema Extrema Moderada Baja Baja Tabla 10. Valores del grado de toxicidad obtenido en cada muestra. En la Tabla 10, se puede observar como la muestra SUA-19 es la que mayor grado de toxicidad muestra, con una toxicidad extrema, al igual que SUA-18. Las muestras SUA-4, 27 Axpe y Galindo, de mayor a menor grado, muestran un grado de toxicidad bajo, mientras que en la muestra SUA-20 esta es moderada. 5.4. Análisis estadístico Los resultados del análisis de la varianza muestran que no existen diferencias estadísticamente significativas entre los dos estuarios considerados en cuanto al contenido en EPT. Los resultados del análisis de la matriz de correlación de Pearson realizado en cada estuario sugieren que todos los elementos presentan una correlación positiva entre ellos y, algunos, coeficientes elevados (Figura 5). En el caso del estuario del Nervión, los elementos presentan relaciones significativas entre ellos, en orden de mayor a menor son: Pb-As, Pb-Zn, As-Zn y As Cd. En el estuario de Saja-Besaya solamente existen dos relaciones significativas, las existentes entre el plomo y el cinc y el cinc con el arsénico. Figura 5. Relación entre los elementos en los diferentes estuarios (A. Nervión y B. Saja-Besaya). Por otra parte, la matriz de correlación de Pearson, realizada considerando los resultados del bioensayo realizado junto al contenido total en EPT en las muestras seleccionadas para el mismo, muestra una correlación positiva entre los elementos Cd, Pb, Zn, Hg y S, con un coeficiente de correlación >0.86 y una correlación inversa de dichos elementos respecto al Ba (<-0.85). Respecto a la relación de los diferentes elementos con el crecimiento del crustáceo, los resultados obtenidos muestran dos tendencias opuestas, los elementos que se relacionan inversamente con el crecimiento (Cd, Pb, Zn, Hg y S) y el Ba que se relaciona positivamente. El grado de afección obtenido de cada elemento es diferente (Tabla 11), en base a la 28 reducción del crecimiento, se obtiene que el S es el que mayor reducción produce, seguido por el Zn, Cd y Pb. El Ba, por el contrario, provoca un aumento del crecimiento (0.0017 mm/ unidad). Respecto al Hg, debido a su poca variación de concentraciones en las muestras, no se ha podido calcular su afección respecto al crecimiento. Las varianzas que presentan los modelos regresivos realizados son ciertamente bajas (<0.66), exceptuando la del S (>0.86). Figura 6. Matriz de correlación de los diferentes elementos potencialmente tóxicos junto al crecimiento Cd Pb Hg Zn S Reducción del crecimiento/unidad (mm) 0,1181 0,10865 - 0,12395 0,19495 Varianza del modelo 0,6452 0,4472 - 0,6555 0,8691 Tabla 11. Resultados de la reducción del crecimiento y varianza del modelo obtenidos en los modelos de regresión realizados. Por último, no se ha podido obtener ningún resultado al realizar un modelo de regresión lineal multivariante debido a la escasez de datos, sufriendo el llamado “desastre de la dimensionalidad”. Por ello, no se obtiene significación pese a tener un coeficiente de determinación muy alto. 29 6. DISCUSIÓN Los EPT presentan una gran variabilidad a lo largo de ambos estuarios, a pesar de ello, se pueden distinguir ciertas tendencias. En el caso del Nervión, se puede ver una tendencia de aumento de las concentraciones hacia el estuario medio-inferior, la cual se observa igualmente en los índices de contaminación, mientras que en el estuario de Saja-Besaya no hay aparentemente una tendencia tan clara, además, si consideramos ambas márgenes de manera independiente, podemos encontrar una gran variabilidad. Ambas tendencias mencionadas pueden observarse igualmente en los índices de contaminación. A través de éstas, se reconocen cinco puntos de contaminación claros (Figura 7), tres de ellos en el estuario Saja-Besaya, correspondientes a los puntos SUA-22, SUA-20 y SUA-18, y dos en el caso del estuario del Nervión, Axpe y Galindo. Todos los puntos localizados en el estuario de Saja-Besaya corresponden a la margen izquierda en el estuario superior, los cuales se sitúan bastante próximos entre sí. Entre estos puntos se ubican dos muestras (SUA-21 y SUA-19) que presentan concentraciones mucho más bajas. Esta intercalación supone considerar cada punto de manera independiente respecto a los otros. En la margen derecha no se localiza ningún punto que presente concentraciones similares a éstos, por lo que se observa una mayor concentración de EPT en una margen respecto a la otra. En el estuario del Nervión, los puntos de contaminación se sitúan en el estuario medio (Galindo) y en el estuario inferior (Axpe). Además, como las muestras dispuestas entre ambos puntos contaminados presentan una concentración menor, se descarta una posible relación entre ambos. Los resultados de los diferentes indicadores calculados son coherentes entre ellos, aunque los del Igeo corresponden en general a un menor grado de contaminación en la mayoría de los casos. Esta diferencia podría estar relacionada con la saturación del índice FC y ICC, ya que el Igeo permite clasificar la contaminación en 6 grados diferentes y los otros índices solamente en 5. Eso puede explicar porque en muchos casos el Igeo presenta un grado de contaminación menor. En base a ello y al hecho de que el Igeo es mucha más utilizado tanto a nivel europeo como mundial (Goya-Heredia y Zafra-Mejía, 2020), se ha tomado este índice como el más representativo. 30 Figura 7. Distribución de los EPT en el estuario del Nervión y de Saja-Besaya, junto a los focos de contaminación en cada estuario. Las muestras seleccionadas para el bioensayo, en base a los índices de contaminación, presentan el siguiente orden, de mayor a menor contaminación: SUA-20 SUA-18 >SUA-4 > SUA-19 > Axpe > Galindo. Estos resultados no concuerdan exactamente a los obtenidos en el bioensayo, ya que, en base a éste, las muestras más tóxicas, presentarían el siguiente orden: SUA-19, SUA-18, SUA-20, SUA-4, Galindo y Axpe. Por lo que, exceptuando la muestra SUA-19, a grandes rasgos se seguiría manteniendo la misma relación, puesto que Galindo y Axpe muestran una baja contaminación, lo cual es totalmente coherente con los resultados obtenidos de los índices. No obstante, debido a que el bioensayo es una herramienta más sensible y completa para el estudio de la toxicidad y que en el ensayo se realizaron tres réplicas por muestras, donde los resultados en todas fueron coherentes, se consideran estos resultados más concluyentes que los obtenidos a partir de los índices. Además, debe tenerse en cuenta que en el bioensayo solo se considera la fracción biodisponible, mientras que en la caracterización geoquímica se considera el total de los EPT. Estos resultados vuelven a destacar la diferencia existente entre ambas márgenes del estuario Saja-Besaya, resaltando la mayor contaminación de la margen izquierda. A partir de los resultados estadísticos, se ha podido cuantificar el grado de afección que presentan los diferentes elementos en base a la inhibición de crecimiento, por lo que se obtiene el siguiente orden: Zn > Cd > Hg > Pb. Debido a que el S no es un EPT, ni hay 31 bibliografía que exponga su toxicidad respecto a los ostrácodos, el hecho de que sea uno de los elementos que mayor afección genera en el crecimiento debe ser objeto de estudios más detallados con más muestras. Por lo tanto, este no se debe aceptar como un elemento tóxico, sino relacionarlo con la presencia de otro elemento realmente nocivo, como puede ser el Cd, ya que ambos elementos presentan la mayor correlación. Según estudios realizados, el ostrácodo Heterocypris incrongruens respecto a los EPT, el cual sigue el siguiente orden: Cd2+ >> Hg2+ > Cu2+> Cr6+>Ni2+≈ Mn+7>Zn2+>Pb2+>Li1+>Fe3+ (Kudłak et al., 2011). Si lo comparamos con los resultados obtenidos, se puede observar como el Zn presenta un mayor grado de sensibilidad que el cadmio. Lo cual es aceptable, ya que, aunque tenga un menor grado de sensibilidad, este presenta mayores concentraciones siendo de media 450 veces mayor que el Cd, cuyo valor coincide aproximadamente con la abundancia relativa del Zn respecto al Cd en la corteza terrestre. Otro resultado destacable es la relación positiva que presenta el Ba respecto al crecimiento, puesto que no hay bibliografía que apoye esta relación, esto no debe relacionarse como un efecto positivo de este elemento, si no que su presencia podría estar relacionada con la disminución o no presencia de elementos verdaderamente nocivos para el ostrácodo. Por último, el grado de sensibilidad del ostrácodo no explica el valor inesperado de toxicidad de la muestra SUA-19, pero, aun así, el resto de resultados obtenidos quedan respaldados por los del bioensayo, lo que les aporta un mayor grado de fiabilidad. Los elevados resultados de la mortalidad de SUA-19 no pueden ser interpretados con la sensibilidad del ostrácodo o relacionarse con algún punto de contaminación. Debido a ello, hay que considerar otros posibles factores, como algún componente que pudiera haber generado una acidez del medio. Todos los resultados, tanto geoquímicos como los procedentes del bioensayo, muestran que el estuario Saja-Besaya presenta una peor calidad ambiental, a diferencia del estuario del Nervión, cuyos datos muestran una mejor calidad en cuanto al contenido en EPT. Aunque ambos estuarios han sido tratados con depuradoras, su diferente funcionamiento temporal es muy notable. Mientras en Nervión se observaron mejoras significativas que continúan actualmente, no es el caso de Saja-Besaya, cuya depuradora se sitúa junto una de las muestras más contaminadas (SUA-18). Esta gran diferencia, mencionada ya en el trabajo de Serrano (2020), se ha relacionado con el impacto que sigue teniendo la inundación de la mina en el entorno de Saja- Besaya. El hecho de un posible foco activo en el estuario de Saja- Besaya es preocupante, el cual se debería caracterizar y aislar lo antes posible. Por último, respecto a las limitaciones de este trabajo, se han obtenido ciertos resultados que no se han podido interpretar a partir de los datos obtenidos. Además, como se ha mencionado, el hecho de utilizar valores de fondo genéricos para estuarios ha propiciado una incertidumbre 32 en varios resultados. En relación al análisis estadístico realizado con los datos del bioensayo, debe considerarse la baja cantidad de datos utilizada, y que, aunque son mayormente coherentes y algunos modelos de regresión lineal presenten varianza elevada, no son resultados totalmente fiables. En próximas investigaciones, en el caso del estuario de Saja- Besaya, sería de interés estudiar y caracterizar la diferencia de condiciones ambientales encontradas en ambas márgenes recomendando el uso de diferentes bioensayos y el posible foco de contaminación relacionado con la inundación de la mina. Además, debido a su grado de contaminación, sería necesario estudiar y plantear posibles remediaciones o acciones que mejoren el ecosistema, aunque esto sea complicado debido a la gran variabilidad que presentan los EPT. En el estuario del Nervión, debido a su mejora ambiental a lo largo del tiempo, simplemente se aconseja una continuación de la monitorización, puesto que, dentro de sus sedimentos, siguen significativas concentraciones de EPT que podrían ser resuspendidos. 33 7. CONCLUSIONES A partir del trabajo realizado, se han obtenido las siguientes conclusiones: ● Los EPT de las muestras estuarinas estudiadas muestran una gran variabilidad en ambos estuarios, donde se han podido localizar 5 puntos de contaminación ● Actualmente ambos estuarios presentan diferentes grados de contaminación y toxicidad, aunque el estuario Saja-Besaya muestra peores condiciones ambientales, indicando una gran contaminación persistente. Por el contrario, el estuario del Nervión presenta condiciones de gran mejora ambiental, siendo comparativamente el menos contaminado. ● Es de suma importancia estudiar y explicar tanto la diferencia que presentan ambas márgenes, como la razón por la cual el estuario Saja-Besaya no presenta una mejora ambiental significativa. ● La contaminación persistente del estuario de Saja-Besaya requiere una intervención inmediata junto al estuario del Nervión, aunque presenta unas mejores condiciones. Dicha remediación será compleja debido a la gran variabilidad que presentan los EPT a lo largo de ambos estuarios. ● La relación entre el contenido EPT y la toxicidad es muy relevante, por lo que es altamente recomendable la utilización de bioensayos a la hora de caracterizar el riesgo de sedimentos contaminados por EPT. 34 8. REFERENCIAS Aranguren, A., Cuevas, J., Eguiluz, L. y Tubia, J. M., 1990. Estructura geológica en el borde oriental del Anticlinorio de Bilbao. Geogaceta, 7, 60-70. Ávila, D. 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Concentraciones de los elementos (Cd, Ni, Pb, Zn, As, Hg) en las muestras de ambos estuarios Cd Ni Pb Zn As Hg mg kg-1 mg kg-1 mg kg-1 mg kg-1 mg kg-1 mg kg-1 ESTUARIO DE SAJA- BESAYA SUA-1 41 20 229 1780 21 1 SUA-2 11 11 118 799 12 1 SUA-3 18 13 396 2760 32 2 SUA-4 22 17 351 3250 29 1 SUA-5 24 12 477 5260 35 2 SUA-6 29 21 303 2200 25 1 SUA-7 39 21 631 4840 40 4 SUA-8 33 17 765 6320 36 3 SUA-9 45 21 484 5250 43 4 SUA-10 28 16 533 5650 34 3 SUA-11 46 24 636 5280 43 4 SUA-12 29 19 389 4340 35 2 SUA-13 38 30 378 3020 43 2 SUA-14 20 15 454 3580 38 2 SUA-15 20 16 417 2550 42 2 SUA-16 32 20 325 3030 24 2 SUA-17 21 12 183 1480 16 1 SUA-18 71 26 2870 10000 67 5 SUA-19 102 24 221 1970 13 10000 1970 5850 2 Al % 1,11 1,07 1,1 1,26 1,11 0,8 0,01 As mg kg-1 33 157 29 67 13 49 2 B mg kg-1 14 35 17 16 19 14 10 Ba mg kg-1 202 45 92 11 44 28 10 Be mg kg-1 1,2 2,3 1,2 1,5 0,9 1,1 0,5 Bi mg kg-1 <2 2 < 2 < 2 < 2 < 2 2 Ca % 4,92 7,35 1,99 3,67 2,28 2,39 0,01 Co mg kg-1 10 24 7 10 5 7 1 Cr mg kg-1 75 85 17 28 39 15 1 Fe % 5,95 10,7 2,48 3,77 1,49 2,66 0,01 Ga mg kg-1 < 10 < 10 < 10 < 10 < 10 < 10 10 Hg mg kg-1 < 1 < 1 1 5 < 1 2 1 K % 0,21 0,2 0,26 0,29 0,24 0,2 0,01 La mg kg-1 < 10 < 10 < 10 < 10 < 10 < 10 10 Mg % 0,49 0,55 0,94 1,23 0,61 0,98 0,01 Na % 0,575 0,855 0,63 0,536 0,828 0,615 0,001 P % 0,319 0,226 0,044 0,054 0,355 0,041 0,001 S % 0,35 0,59 0,8 3,35 0,96 1,3 0,01 Sb mg kg-1 5 15 2 5 4 2 2 Sc mg kg-1 3 3 2 2 < 1 1 1 Sr mg kg-1 188 259 41 53 82 45 1 Ti % < 0,01 0,06 < 0.01 < 0.01 < 0.01 < 0.01 0,01 Te mg kg-1 < 1 < 1 < 1 4 < 1 < 1 1 Tl mg kg-1 < 2 < 2 < 2 < 2 < 2 < 2 2 U mg kg-1 < 10 < 10 < 10 < 10 < 10 < 10 10 V mg kg-1 24 31 18 23 21 15 1 W mg kg-1 < 10 < 10 < 10 17 < 10 < 10 10 Y mg kg-1 8 7 5 8 5 5 1 Zr mg kg-1 2 5 2 2 2 1 1 41 Anexo III. Resultados de los diferentes índices calculados (Igeo, F, ICC) en las muestras de ambos estuarios. Clasificación en base al Igeo Cd Ni Pb Zn As Hg ESTUARIO DEL NERVION La Ribera 0,474 -0,465 0,1102 0,74154 -1,415 2,35845 Zorroza 0,474 -0,408 0,9054 1,30812 -0,778 2,35845 Elorrieta 1,611 -0,939 1,1725 1,43776 -0,263 2,35845 Burtzeña 0,474 -1,649 0,6374 0,1382 -1,263 2,35845 Asua 2,059 -0,301 1,8301 1,71853 -0,061 2,35845 Rontegi 1,852 -0,109 1,9296 1,86402 0 2,35845 Galindo 2,4 0,5919 2,2706 2,59763 0,4594 2,35845 Erandio 1,322 -0,649 2,0114 1,61268 -0,061 2,35845 Simondrogas 2,152 -0,524 1,8429 1,86821 0,415 4,35845 Axpe 3,01 0,7984 4,3648 4,29884 2,7097 2,35845 Gobelas 3,152 -0,354 3,0395 2,53315 1,8074 4,35845 Benedicta 0,959 -1,021 1,6226 1,72316 0,6245 2,35845 Arriluze 2,059 -1,787 1,4985 2,88897 1,1699 2,35845 ESTUARIO DE SAJA- BESAYA SUA-22 7,405 -0,037 5,4544 6,98973 2,0297 5,68038 SUA-21 5,796 -0,963 3,344 4,617 0,3219 2,35845 SUA-1 6,831 0,0365 3,5538 4,65811 0,8074 2,35845 SUA-20 6,474 0,1158 0,2565 0,08656 0,2489 4,63123 SUA-2 4,933 -0,826 2,5972 3,5025 0 2,35845 SUA-3 5,644 -0,585 4,344 5,2909 1,415 3,35845 SUA-19 8,146 0,2996 3,5025 4,80443 0,1155 2,35845 SUA-18 7,624 0,415 7,2014 7,14816 2,4811 4,68038 SUA-4 5,933 -0,198 4,1699 5,52667 1,273 2,35845 SUA-5 6,059 -0,7 4,6124 6,2213 1,5443 3,35845 SUA-6 6,332 0,1069 3,9578 4,96374 1,0589 2,35845 SUA-7 6,759 0,1069 5,0161 6,10124 1,737 4,35845 SUA-17 5,866 -0,7 3,2303 4,39183 0,415 2,35845 SUA-9 6,966 0,1069 4,6335 6,21855 1,8413 4,35845 SUA-10 6,281 -0,285 4,7726 6,32448 1,5025 3,94342 SUA-16 6,474 0,0365 4,0589 5,42555 1 3,35845 SUA-8 6,518 -0,198 5,2939 6,48616 1,585 3,94342 SUA-15 5,796 -0,285 4,4185 5,17673 1,8074 3,35845 SUA-14 6,997 0,2996 5,0275 6,22677 1,8413 4,35845 SUA-11 5,796 -0,379 4,5411 5,66619 1,663 3,35845 SUA-12 6,332 -0,037 4,3182 5,94393 1,5443 3,35845 SUA-13 6,722 0,6215 4,2768 5,42078 1,8413 3,35845 42 Clasificación en base al FC Cd Ni Pb Zn As Hg ESTUARIO DEL NERVION La Ribera 2,083 1,087 1,619 2,50794 0,5625 7,69231 Zorroza 2,083 1,1304 2,8095 3,71429 0,875 7,69231 Elorrieta 4,583 0,7826 3,381 4,06349 1,25 7,69231 Burtzeña 2,083 0,4783 2,3333 1,65079 0,625 7,69231 Asua 6,25 1,2174 5,3333 4,93651 1,4375 7,69231 Rontegi 5,417 1,3913 5,7143 5,46032 1,5 7,69231 Galindo 7,917 2,2609 7,2381 9,07937 2,0625 7,69231 Erandio 3,75 0,9565 6,0476 4,5873 1,4375 7,69231 Simondrogas 6,667 1,0435 5,381 5,47619 2 30,7692 Axpe 12,08 2,6087 30,905 29,5238 9,8125 7,69231 Gobelas 13,33 1,1739 12,333 8,68254 5,25 30,7692 Benedicta 2,917 0,7391 4,619 4,95238 2,3125 7,69231 Arriluze 6,25 0,4348 4,2381 11,1111 3,375 7,69231 ESTUARIO DE SAJA-BESAYA SUA-22 254,2 1,4615 65,769 190,638 6,125 76,9231 SUA-21 83,33 0,7692 15,231 36,8085 1,875 7,69231 SUA-1 170,8 1,5385 17,615 37,8723 2,625 7,69231 SUA-20 133,3 1,2308 83,077 124,468 6,125 15,3846 SUA-2 45,83 0,8462 9,0769 17 1,5 7,69231 SUA-3 75 1 30,462 58,7234 4 15,3846 SUA-19 425 1,8462 17 41,9149 1,625 7,69231 SUA-18 295,8 2 220,77 212,766 8,375 38,4615 SUA-4 91,67 1,3077 27 69,1489 3,625 7,69231 SUA-5 100 0,9231 36,692 111,915 4,375 15,3846 SUA-6 120,8 1,6154 23,308 46,8085 3,125 7,69231 SUA-7 162,5 1,6154 48,538 102,979 5 30,7692 SUA-17 87,5 0,9231 14,077 31,4894 2 7,69231 SUA-9 187,5 1,6154 37,231 111,702 5,375 30,7692 SUA-10 116,7 1,2308 41 120,213 4,25 23,0769 SUA-16 133,3 1,5385 25 64,4681 3 15,3846 SUA-8 137,5 1,3077 58,846 134,468 4,5 23,0769 SUA-15 83,33 1,2308 32,077 54,2553 5,25 15,3846 SUA-14 191,7 1,8462 48,923 112,34 5,375 30,7692 SUA-11 83,33 1,1538 34,923 76,1702 4,75 15,3846 SUA-12 120,8 1,4615 29,923 92,3404 4,375 15,3846 SUA-13 158,3 2,3077 29,077 64,2553 5,375 15,3846 43 Clasificación en base al ICC Cd Ni Pb Zn As Hg Nervión 4,847 1,0431 5,1777 5,6074 1,7928 9,52097 Saja-Besaya 130,3 1,3454 33,009 73,3977 3,8424 15,7842 2022-07-28T22:30:16+0200 GARCIA LORENZO MARIA DE LA LUZ - 48400969E 2022-07-28T22:54:53+0200 NUÑEZ ASENSIO, NEREA (AUTENTICACIÓN)