UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y SOCIOLOGÍA © Sara Sánchez Calvo, 2021 TESIS DOCTORAL Jeanne Deroin: une voix pour les femmes. Vida revolución y exilio MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTORA PRESENTADA POR Sara Sánchez Calvo DIRECTORAS Asunción Bernárdez Rodal Christine Planté Madrid UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y SOCIOLOGÍA TESIS DOCTORAL JEANNE DEROIN: UNE VOIX POUR LES FEMMES. VIDA, REVOLUCIÓN Y EXILIO MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTORA PRESENTADA POR Sara Sánchez Calvo DIRECTORAS Asunción Bernárdez Rodal Christine Planté Madrid, 2020 A mis padres, Pilar y Bernardo. A mi abuela, mi Lala. A mi amor, Javi, mi compañero de camino, mi amigo del alma. Sin ellos esta tesis no hubiera sido posible. !I AGRADECIMIENTOS A lo largo de los cinco años que ha conllevado la realización de esta tesis doctoral, muchas han sido las personas que me han ayudado a hacerla posible y que me han acompañado en esta apasionante aventura, muchas más de las que puedo recoger en estas páginas. Dentro del ámbito académico, debo comenzar dando las gracias a Asunción Bernárdez, mi directora y tutora, quien me dio la oportunidad de presentar un proyecto de tesis para ingresar en el programa de doctorado, sin conocerme previamente y aportándole un currículum poco ortodoxo. Aunque llevaba años formándome en estudios de género y feminismo, provenía de la licenciatura de Bellas Artes y trabajaba como fotógrafa. Por ese motivo, era para mí importante demostrar que iba en serio al pretender realizar una tesis dentro del campo de estudio de la historia de las mujeres y concerniente, además, a la historia de otro país. La profesora Bernárdez me pidió una primera propuesta de tema para mi tesis de unas cinco páginas, y creo recordar que le presenté unas veinte. Quería evidenciar mi determinación y mi entusiasmo por el campo que iba a investigar. Y es que si algo ha guiado mi camino en estos cinco años, ha sido mi pasión por los temas que trata mi tesis y mi compromiso personal en ayudar a dar a conocer la figura de Jeanne Deroin y de sus compañeras de lucha. Tras ser admitida en el programa de doctorado, empezaron a aparecer en mi camino una enorme cantidad de personas que han aportado a mi formación y que, en muchos casos, han pasado a ser parte de mi vida. Gracias a mis compañeras, de las que he aprendido tanto, especialmente a Leticia Segura y Nerea Velázquez, quienes rápidamente se convirtieron en grandes amigas. Hablar con ellas, ir juntas a la biblioteca y compartir las penas y alegrías del doctorado y de la vida en nuestros aquelarres, ha sido fundamental en todo este proceso de aprendizaje, académico y personal. Gracias a Laurie Capéla, otra maravillosa amiga que me ha traído esta tesis, que además me ha ayudado como correctora de francés. Gracias a la profesora Ángeles Ciprés, quien me puso en contacto con la que sería mi codirectora, me abrió las puertas de su programa de investigación, y que es un ejemplo de educación y amabilidad. A Eva Palomo, por facilitarme el acceso a su interesantísima tesis doctoral sobre Sylvia Pankhurst. Y !II gracias, por supuesto, al Instituto de Investigaciones Feministas por acogerme y por la formación que me ha dado durante estos años a través de sus cursos, jornadas y seminarios. Precisamente, en el Seminario de Fuentes Literarias para la Historia de las Mujeres, del que formé parte durante los dos primeros años de mi doctorado, pude conocer, entre otras interesantísimas investigadoras, a la maravillosa y única Fabiola Maqueda, profesora y periodista, que nos dejó a finales de 2018. Quiero desde aquí darle las gracias porque siempre se mostró entusiasmada con mi investigación, me animaba a continuar y me trató con mucho cariño. Al estar dedicada mi tesis a la biografía de una líder femenina de la Francia del siglo XIX, la vinculación académica con ese país se hacía indispensable para el buen desarrollo de la investigación a realizar, y afortunadamente, tras trabajar los dos primeros cursos desde Madrid, he podido realizar los tres últimos años de mi doctorado en la capital francesa. En ese sentido, ha sido central la ayuda de mi directora Christine Planté, quién también confió en mí y en mi proyecto sin conocerme previamente. Gracias a ella he podido participar durante esos años en las actividades del grupo de trabajo que codirigía, centrado en las cuestiones de género en el seno del movimiento sansimoniano —perteneciente al programa de investigación de la Agence Nationale de la Recherche, Saint-Simonisme 18-21, Le Saint-simonisme: une utopie innovante à revisiter—, y que estaba estrechamente relacionado con “mi” Jeanne Deroin. Quiero dar las gracias a los otros dos directores de dicho grupo, Philippe Régnier y Michèle Riot- Sarcey. Ha sido un auténtico placer poder compartir tiempo con estos dos grandes maestros, y ha sido un lujo que se interesen por mi trabajo y que me quisieran ayudar en mi investigación, como así han hecho. Gracias también a los historiadores Sylvie Aprile, Delphine Díaz, Vincent Robert, Fabrice Bensimon y Pamela Pilbeam por su interés y colaboración. Aparte de este grupo de trabajo, mis años de doctorado en París han estado vinculados a dos lugares: el Colegio de España de la Cité Internationale Universitaire y la Universidad de la Sorbona. Debo dar las gracias al Colegio por aceptar mi candidatura para vivir allí durante el curso 2017-2018, permitiéndome así disfrutar de la enorme oferta cultural del Colegio y de la Cité, a la vez que poder centrarme en mi !III investigación dentro de un entorno intelectual incomparable. Además, mi estancia en el Colegio me ha aportado grandes amigos. Josemi, Isa, Azahara, Felipe, Irene, Noelia, Roberto, Esther, Rubén, Javi, Ferrán, las dos Teres y Mariana, encabezan una larga lista de increíbles investigadores y mejores personas con las que he tenido la suerte de poder convivir y pasar momentos inolvidables. Dentro del marco del Colegio también tuve la suerte de poder realizar mi primera exposición fotográfica en París y de formar parte de la creación de una Asamblea Feminista, nacida al calor de la huelga del 8 de marzo de 2018, y que pronto rebasó las paredes del Colegio para convertirse en la Asamblea Feminista de emigradas del Estado español en París. Participar en el nacimiento y en el primer año de vida de esta organización me ha permitido conocer a otras grandes compañeras, como Mercedes, Alba o Elisa, y ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que he vivido estos años. La obtención de una beca Erasmus Plus me permitió cumplir mi sueño de convertirme en estudiante de la Sorbona. Quiero dar las gracias al personal de la Oficina de Movilidad Internacional de la Facultad de Políticas por su ayuda y por conseguir el convenio de intercambio para doctorado con l’Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne, que tuve el privilegio de inaugurar. Durante el curso 2017-2018 formé allí parte de la UFR (Unité de formation et de recherche) de Science politique, en la cual estuve bajo la dirección de la profesora Delphine Dulong, quien me guió, aconsejándome completar mi formación, más allá de la Sorbona, en el EHESS (École des Hautes Études en Science Sociales), donde tuve la suerte de tener como profesoras a las historiadoras feministas Florence Rochefort y Michelle Zancarini-Fournel. En ese mismo curso, me integré en las actividades del Centre d’histoire du XIXe siècle, gracias a su director Dominique Kalifa. También gracias a él, pude continuar un año más en la Sorbona ya que me invitó a seguir allí como investigadora internacional. Su generosidad y su buen hacer como director del centro, me permitió asistir a un gran número de actividades académicas que ampliaron mis conocimientos. Este agradecimiento se hace hoy especialmente emotivo ya que unos días antes de terminar esta tesis Dominique Kalifa nos dejó. Allí donde esté, muchísimas gracias. !1 El presente trabajo está basado en una labor de documentación que se ha llevado a cabo en múltiples centros y bibliotecas de tres capitales, Madrid, París y Londres. En este sentido, no quiero dejar de dar las gracias al personal de todos estos centros por su colaboración. Especialmente, quiero mencionar al personal de la Bibliothèque Marguerite Durand de la Ville de Paris —que se esfuerza por mantener y ampliar sus fondos sobre la historia de las mujeres y del feminismo y que ha tenido que pelear duramente con la administración ante un intento de cierre—, al de la Hammersmith Library de Londres y a su bibliotecaria Kath Shawcross, y al personal de la William Morris Society y de la William Morris Gallery —en particular a Alaitz Arregi, quien se comprometió con mi investigación y trabajó conmigo mano a mano en la búsqueda de referencias. Centrándome en mi paso por Londres, en el que he desarrollado dos breves estancias de investigación, estoy muy agradecida a los descendientes de Jeanne Deroin, singularmente a Roger Windsor, quien amablemente ha colaborado conmigo y me ha facilitado la información biográfica con la que contaba. Y también quiero dar las gracias a Jadie Montgomery, la actual propietaria del último domicilio en el que vivió Deroin —en el que residió por más tiempo y donde falleció—, que me aportó información de interés sobre la historia del barrio y que amablemente me abrió las puertas de su casa, lo que supuso una experiencia muy emocionante. Dejando a un lado la investigación académica, quiero dar especial y públicamente las gracias a Noemí Sánchez, mi psicóloga. Sin ella, seguramente, no hubiera podido acabar esta tesis. Su ayuda ha sido vital para poder afrontar mis miedos y angustias. Debemos normalizar el hecho de hablar de la salud mental, dejando atrás los tabúes y los estigmas que la envuelven. Más en un ámbito como este, en el que los estudios científicos han demostrado que los doctorandos tenemos seis veces más probabilidades de sufrir ansiedad o depresión. Y a este hecho hay que sumar un sesgo de género, ya que las mujeres somos más propensas que los hombres a sufrir trastornos de ansiedad. Este ha sido mi caballo de batalla, pero no ha podido pararme. A veces me ha hecho ir más despacio o disfrutar menos del proceso, pero no me ha parado. Pese a la ansiedad o, mejor dicho, con ella, he podido terminar la tesis. Muchas gracias Noemí. !2 En el terreno personal, también tengo la suerte de tener que dar las gracias a muchas personas, ya que eso significa que me han ayudado y me han dado cariño. Gracias a Tere Ruiz, mi chati, mi friend forever, por su apoyo y por estar siempre ahí, sin importar el tiempo ni la distancia. Gracias a mi gran amigo Ignacio Tejero, también por su apoyo y su escucha activa, pero sobre todo porque con él me inicié en el camino de los estudios de género: con los libros que me regaló —y me sigue regalando—, con los apuntes y artículos que me pasaba, las actividades a las que me llevaba, las pelis que me recomendaba y con las charlas y debates que hemos tenido y tenemos. Dice un proverbio zen que “cuando el discípulo está listo, el maestro aparece”. Ignacio había aparecido en mi vida muchos años antes, cuando teníamos quince, pero desde más de doce tengo la suerte de poder compartir con él el interés por los estudios de género y de poder seguir aprendiendo juntos. Muchas gracias también a mi amigo el historiador Emilio Gamo. Su confianza en mi capacidad y sus consejos han sido una constante desde que le dije que estaba pensando hacer un doctorado. También a él le tengo que agradecer haber podido disfrutar de una beca Erasmus Plus que me abrió las puertas de la Sorbona, ya que él me informó de la convocatoria, in extremis, me animó a presentarme y me asesoró. Y muchas gracias a otro gran amigo, y también historiador, Jose Emilio Pérez, por su enorme paciencia y ayuda. De la misma manera, tengo que dar las gracias a miembros de mi familia que me han estando animando durante todo este largo proceso que ha sido la elaboración de la tesis. A mis suegros, los historiadores Pilar Ramos Vicent y Javier Villalba Ruiz de Toledo, quienes han sido un apoyo esencial, tanto en lo personal como en lo académico, escuchándome y aconsejándome del primer al último día del doctorado. Además, tengo que agradecer a Pilar su ayuda en la corrección lingüística y de estilo de esta tesis, para lo que ha invertido un gran número de horas. A mi tía Ana, a Miriam, a Isabelita, tres importantes figuras femeninas de esa familia que se elige pero que no lo es menos. Con ellas he tenido la suerte y el orgullo de poder compartir algunos de los días clave de la revolución feminista que ha tenido lugar estos últimos años. A Manu Castro, por lo que aprendí a su lado, porque “no existe teoría revolucionaria sin práctica revolucionaria y viceversa”. A mi abuelo, mi Nane. Y a mis primos, Lourdes y Mikel, que solamente con !3 estar ahí y seguir siendo una parte tan importante de mi vida, no saben lo mucho que me aportan. Esta tesis es esencialmente fruto del amor, de muchos tipos de amor diferentes. Es fruto de mi amor, extendido en el tiempo, por la maravillosa ciudad de París, por la revolucionaria historia del siglo XIX y por la apasionante historia de las mujeres y el feminismo. Esos amores han sido mi motor. Pero es, también y sobretodo, fruto del amor de mi familia más cercana, que me ha apoyado en todo momento. Del amor de mis padres, Pilar y Bernardo, que con una enorme generosidad han apoyado este proyecto y han estado detrás de mí, para sostenerme, como lo están siempre. No tengo palabras para decir lo agradecida y orgullosa que estoy por ser su hija. Quiero incluir aquí a mi abuela, Pilar, quién con su amor, y probablemente sin saberlo, ha dado un soporte indirecto a mi trabajo que también ha sido totalmente determinante. Y esta tesis es fruto directo del amor de mi pareja, Javi, que me ha ayudado de todas las formas en las que se puede ayudar a alguien. Por su increíble paciencia escuchando mis quejas y angustias, su ayuda directa en las bibliotecas —ya fuera revisando microfichas en París o haciendo de traductor en Londres—, por su inquebrantable fe en mí y por un largo etcétera, la palabra gracias se queda corta. Esos amores han sido mi sostén. Para finalizar, quiero dar las gracias a Jeanne Deroin. Por su lucha incansable en la defensa de los derechos de los oprimidos, de las mujeres, de los trabajadores, de los animales. Por su integridad y su coherencia. Por ser una luz, una motivación y un referente. !4 ÍNDICE ÍNDICE DE ABREVIATURAS Y SIGLAS UTILIZADAS 7 ABSTRACT 9 RESUMEN 11 RÉSUMÉ 14 INTRODUCCIÓN GENERAL 17 LAS HUELLAS DE DEROIN EN LA HISTORIA. ESTADO DE LA CUESTIÓN 21 MARCO TEÓRICO: CONCEPTOS, TEORÍAS Y PARADIGMAS PARA EL ESTUDIO DE LA BIOGRAFÍA Y DE LAS APORTACIONES POLÍTICAS DE JEANNE DEROIN 41 Una aportación a la genealogía feminista 46 Algunos conceptos básicos para entender el pensamiento de Jeanne Deroin: De la herencia del feminismo ilustrado al nacimiento del feminismo socialista 49 Consideraciones metodológicas y plan de trabajo desarrollado 57 PRIMERA PARTE: LOS AÑOS DE APRENDIZAJE. DEROIN Y EL DESPERTAR SANSIMONIANO (1805-1848) 65 Introducción 66 CAPÍTULO 1. CONTEXTO HISTÓRICO, ORÍGENES, E INFLUENCIAS DE DEROIN 68 1.1. Infancia y juventud de Jeanne Deroin 68 1.2. El nacimiento de su conciencia de clase: el trabajo en la industria textil 71 1.3. La Revolución de 1830 y sus consecuencias en el desarrollo del socialismo y el feminismo 74 1.4. Flora Tristán, coetánea y pionera 76 CAPÍTULO 2. LA APORTACIÓN DEL SANSIMONISMO AL NACIMIENTO DEL MOVIMIENTO FEMINISTA. UN CAMINO SIN RETORNO 85 !5 2.1. Saint-Simon, Bazard y Enfantin. El paso del sansimonismo de escuela doctrinal a religión y la cuestión de la Mujer 86 2.2. La influencia fourierista y el cisma sansimoniano en relación con la cuestión de la Mujer 91 2.3. El llamamiento a las mujeres 95 2.4. La relación de Jeanne Deroin con la Iglesia Sansimoniana, entre la admiración y la crítica escéptica. Presentación de su pensamiento político en su Profesión de Fe 97 2.5. La exclusión de las mujeres del apostolado y la lucha de clases dentro del feminismo sansimoniano 108 2.6. Las compañeras de lucha de Jeanne Deroin. ¿Quiénes eran «las proletarias sansimonianas»? 112 2.6.1. Eugénie Niboyet 112 2.6.2. Pauline Roland 115 2.6.3. Marie-Reine Guindorf 116 2.6.4. Suzanne Voilquin 117 2.6.5. Désirée Véret 118 2.6.6. Claire Démar 120 2.7. La Femme libre. Inventando el periodismo feminista 122 CAPÍTULO 3. EL FIN DEL SANSIMONISMO Y LOS VERDADEROS AÑOS DE SILENCIO DE DEROIN 128 3.1. El fin de la familia sansimoniana 128 3.2. «Las proletarias sansimonianas» ante el fin del sansimonismo. De la mujer libre a la mujer pública y el impasse entre revoluciones 132 3.2.1. Eugénie Niboyet 134 3.2.2. Pauline Roland 135 3.2.3. Marie-Reine Guindorf 137 3.2.4. Suzanne Voilquin 139 3.2.5. Désirée Véret 140 3.3. El tiempo entre revoluciones. Jeanne Deroin en la retaguardia 141 3.3.1. Vida familiar. Devenir esposa y madre 142 3.3.2. Vida profesional. Devenir maestra. La educación de las niñas, un objetivo prioritario 145 !6 SEGUNDA PARTE: LA PARTICIPACIÓN DE JEANNE DEROIN EN LA SEGUNDA REPÚBLICA FRANCESA 152 Introducción 152 CAPÍTULO 4. LA REVOLUCIÓN DE 1848 156 4.1. El fin de la Monarquía de Julio 156 4.2. Las jornadas revolucionarias de febrero y la participación de las mujeres en ellas 157 4.3. El nacimiento de la Segunda República. El tiempo de todas las esperanzas 160 CAPÍTULO 5. DEROIN EN LA PRENSA FEMINISTA 166 5.1. Dar voz a las sin voz. El nacimiento de La Voix des femmes 166 5.1.1. La lucha por el derecho al voto y la candidatura electoral de George Sand 177 5.1.2. Asociación de La Voix des femmes 184 5.1.3. Anne Knight, colaboradora destacada de La Voix des femmes. La conexión con el feminismo cuáquero 187 5.1.4. Las jornadas revolucionarias de Junio y el fin de La Voix des femmes 190 5.2. De la política de las mujeres a la opinión de las mujeres 199 5.2.1. L’Opinion des Femmes, nueva tribuna feminista 201 5.2.2. Curso de derecho social para las mujeres 205 CAPÍTULO 6. DEROIN EN LOS ESPACIOS DE ELABORACIÓN POLÍTICA POPULAR 209 6.1. El asociacionismo, la clave para la mejora social 209 6.1.1. Société d’éducation mutuelle des femmes 210 6.1.2. Solidarité. Société populaire pour la propagation et la réalisation de la science sociale 211 6.1.3. Association fraternelle des démocrates socialistes des deux sexes pour l’affranchissement politique et social des femmes 214 6.1.4. Association des instituteurs et institutrices socialistes 216 !7 6.2. Los clubes políticos 219 6.3. Los banquetes políticos y la participación de Deroin en ellos 223 CAPÍTULO 7. LAS GRANDES APORTACIONES DE DEROIN A LA HISTORIA DEL MOVIMIENTO FEMINISTA Y DEL MOVIMIENTO OBRERO: SU CAMPAÑA ELECTORAL Y L’UNION DES ASSOCIATIONS 231 7.1. Un hito en la historia de las mujeres. La campaña electoral de Jeanne Deroin 231 7.2. La polémica con Proudhon 237 7.3. Avanzando en la organización de la clase obrera: l’Union des Associations 245 7.3.1. El proceso contra l’Union des Associations. Detención y juicio de Jeanne Deroin 251 7.4. Deroin encarcelada. Aportaciones teóricas y militancia política desde prisión 261 7.4.1. Lettre aux Associations sur l’organisation du crédit 262 7.4.2. Defendiendo el derecho de petición de las mujeres 264 7.4.3. Du célibat 266 7.4.4. Creando una red internacional de militantes feministas. El apoyo a las «hermanas» estadounidenses e inglesas 269 7.5. Salida de la cárcel y último año en París 276 7.6. El golpe de Estado de Napoleón III. El aumento de la represión y la persecución política 277 TERCERA PARTE: JEANNE DEROIN EN LONDRES. EXILIO, INTERNACIONALISMO Y NUEVAS MILITANCIAS (1852-1894) 282 Introducción 283 CAPÍTULO 8. LLEGADA A LONDRES Y PRIMEROS AÑOS EN LA COMUNIDAD FRANCESA 285 8.1. El camino del exilio 285 8.2. La dura vida en el Soho 289 8.3. La organización de la comunidad de exiliados franceses en Londres 292 8.3.1. Las redes de apoyo a los exiliados franceses 297 8.3.2. La participación de Deroin en la comunidad de exiliados. 299 !8 8.4. Presencia de Deroin en la prensa inglesa 302 CAPÍTULO 9. L’ALMANACH DES FEMMES, LA ÚLTIMA TRIBUNA DE DEROIN Y LA PRIMERA DEL FEMINISMO VEGETARIANO 304 9.1. L’Almanach des Femmes, trayectoria y contenidos generales 304 9.2. Jeanne Deroin, ¿pionera del feminismo antiespecista? 320 9.2.1. L’Almanach des femmes, como primera tribuna del feminismo vegetariano 322 9.2.2. Buscando los referentes e influencias de Deroin. Una aproximación a la genealogía del feminismo vegetariano y antiespecista 332 9.2.3. Líderes de opinión del vegetarianismo y el feminismo del entorno de Deroin en el Londres victoriano y eduardiano 337 CAPÍTULO 10. NUEVOS ESPACIOS PARA LA REIVINDICACIÓN POLÍTICA Y NUEVA VIDA EN HAMMERSMITH 348 10.1. Devenir masona, o el intento de abrir nuevos espacios para el mujeres 348 10.2. Uniendo a los proletarios del mundo. La presencia de Deroin en las organizaciones obreras internacionalistas 350 10.2.1. El nacimiento del internacionalismo obrero: La Asociación Internacional (1855-1859) 351 10.2.2. La Primera Internacional, y las razones de la menor implicación de Deroin 356 10.3. Década de 1870: La Comuna de París y su influencia en la comunidad de exiliados franceses en Londres 361 10.4. Los trabajos de Deroin en Londres 364 10.5. Del centro a la periferia: nueva vida en Hamersmith 367 10.6. Contactos int. con el nuevo feminismo francés y el norteamericano 371 10.7. 1886, un año clave: de las tareas de cuidado a la vuelta a la militancia 378 CAPÍTULO 11. JEANNE DEROIN, MILITANTE DEL MOVIMIENTO SOCIALISTA INGLÉS 381 11.1. William Morris y la creación de la Liga Socialista inglesa 381 !9 11.2. El acercamiento de Deroin a la Liga Socialista y a la familia Morris 383 11.3. Deroin y su hija Cécile, unas destacadas militantes de la Liga Socialista 390 11.4. May Morris, bordadora de alianzas femeninas 394 11.5. Fallecimiento y entierro de Jeanne Deroin. Un homenaje póstumo 398 11.6. Sobre la relación de la familia de Deroin con la familia Morris 401 11.7. Epílogo. Los recorridos de sus compañeras y su legado familiar 406 CONCLUSIONS 410 BIBLIOGRAFÍA 421 LISTADO DE PERIÓDICOS CONSULTADOS 421 OBRAS DE JEANNE DEROIN 422 OBRAS SOBRE JEANNE DEROIN 423 BIBLIOGRAFÍA GENERAL 424 RECURSOS ELECTRÓNICOS 447 !10 INDICE DE ABREVIATURAS Y SIGLAS UTILIZADAS Archivos y Bibliotecas: AN: Assemblée Nationale (Francia) ANR: Agence Nationale de la Recherche (Francia) Ars: Bibliothèque de l’Arsenal (París) BIS: Bibliothèque Interuniversitaire de la Sorbonne (París) BL: British Library (Londres) BNA: British Newspaper Archive (Londres) BNF: Bibliothèque Nationale de France (París) BMD: Bibliothèque Marguerite Durand (París) BHVP: Bibliothèque Historique de la Ville de Paris EHESS: École des Hautes Études en Sciences Sociales (París) IISH: Internationaal Instituut voor Sociale Geschiedenis (International Institute of Social History) (Ámsterdam) LBHF: Hammersmith & Fulham Local Studies and Archives (Londres) LSE: London School of Economics (Londres) UCM: Universidad Complutense de Madrid V&A: Victoria and Albert Museum (Londres) WMG: William Morris Gallery (Londres) WMS: William Morris Society (Londres) Partidos y organizaciones políticas: AI: Asociación Internacional AIT: Asociación Internacional de Trabajadores HSL: Hammersmith Socialist League (Gran Bretaña) SDF: Social Democratic Federation (Gran Bretaña) SL: Socialist League (Gran Bretaña) MLF: Mouvement de Libération des Femmes (Francia) WFL: Women’s Freedom League (Gran Bretaña) !11 WIPU: Women’s International Progressive Union (Gran Bretaña) WSPU: Women’s Social and Political Union (Gran Bretaña) WTRL: Women’s Tax Resistance League (Gran Bretaña) !12 ABSTRACT Jeanne Deroin (France, 1805 - England, 1894) is one of the main pioneers of the international feminist movement. However, her name was forgotten for years. Thanks to feminist historiography, she has been rediscovered and revindicated in recent decades, especially in French academia and also, although to a lesser extent, in the Anglo-Saxon world. Her recognition comes notably from having been the first woman to stand for election in France. Her claim has therefore been limited to the field of study of women's history, and subsequently to gender studies. However, as will be discussed in this thesis, Deroin was also a pioneer in other areas, such as the labour movement and, incipiently, in the struggle for animal rights. She became a thinker interested in class, gender and species oppression, anticipating an intersectional activism that will be developed decades later. This thesis will also analyse the network of contacts and collaborations with activists, in France and abroad, that she built up throughout her life and that place her in a privileged position in the structuring of the international feminist movement during the second half of the 19th century. And finally, this thesis will focus on the study of her years of exile in London: four decades which, as will be shown, complete her fascinating political career by dismantling the generalised hypothesis about her lack of activism from 1854 onwards. Of humble origin and self-taught, Jeanne Deroin was a laundress, seamstress, teacher, editor, publisher and newspaper director. She began her political career in the 1830s, linked to the socialist movement formed by the disciples of Saint-Simon, within which she was one of the leaders of the self-styled proletarians of Saint-Simon. Together with her companions, she was a pioneer in the creation of the feminist press. A few years later, with the triumph of the revolution in Paris in February 1848, she understood the importance of this historic moment in advancing feminist and socialist ideas, and put herself on the front line of battle. As a political activist and revolutionary woman, she was active in all possible arenas in her time: associations, debate clubs, the press, election campaigns, and national and international workers' organisations. Deroin is now recognised for her participation in the Second French Republic (1848-1852), !13 which was born of the 1848 revolution, and in particular, as we mentioned earlier, for being the first woman in France to stand for election in 1849. Because of these facts, her name has a place in the history of feminism and there are many bibliographical references to her career. But these are often inaccurate and/or incomplete. On one hand, because they focus on her work for women's rights while ignoring other struggles and, on the other hand, because they coincide in the generalised error that her political career finished with the end of the Second French Republic and her exile to England. This research aims to make, in the first place, a detailed analysis of Deroin's life and work, which has not been done before. This analysis will provide an overall view of her career and help to fill the gap in information about part of it. Going beyond her necessary inclusion in the historiography of the feminist movement as the leader of «the women of 1848» , this thesis aims to reveal his political militancy during the second 1 half of her life, during her years of exile in London (1852-1894). For this reason, we have investigated her involvement in the structures created by the French outcast community, her interest in the first internationalist workers' organisations, her participation in the English Socialist League and her close relationship with the entourage of William Morris, its leader. To this end, we have carried out a study with a gender perspective, observing how her condition as a woman and her consequent life circumstances influenced her political activism. We will study her publications, both public and private, to see what issues she addressed. And, by tracing the few documentary references currently available from her years of exile, we will try to fill in the gaps in the exciting and tragic biography of a revolutionary who has not yet received the attention she deserves, and of whom much remains to be discovered. The expression «women of 1848» —in French «les femmes de 1848»— is often used by historians 1 working on this period to refer to militant women linked to socialism during the Second French Republic. Its origin is in the article entitled “Les femmes de 1848”, published in La Voix des femmes, on 10 June 1848, which called on women to organise themselves to claim their rights. Therefore, it was the publishers of the newspaper who named themselves and their co-workers in this way. In order to understand this nomenclature, one must bear in mind that the revolutionaries of 1848 were known, in French, as «les quarante-huitards» —translatable into English, approximately, as «those of the forty- eight». See: “Les femmes de 1848”, La Voix des femmes, Samedi, du 10 au 13 juin 1848, première année, nº43, p. 1, and AGULHON, Maurice, Les quarante-huitards, Paris, Gallimard, 1992. !14 RESUMEN Jeanne Deroin (Francia, 1805 - Inglaterra, 1894) es una de las principales pioneras del movimiento feminista internacional. Sin embargo su nombre fue durante años olvidado. Gracias a la historiografía feminista, en las últimas décadas ha sido redescubierta y reivindicada, especialmente en el ámbito académico francés y también, aunque en menor medida, en el anglosajón. Su reconocimiento viene notablemente por haber sido la primera mujer en presentarse a unas elecciones en Francia. Su reivindicación se ha circunscrito, por tanto, al campo de estudio de la historia de las mujeres, y posteriormente a los estudios de género. Pero, como se abordará en esta tesis, Deroin fue también una pionera en otras áreas, como el movimiento obrero y, de forma incipiente, en la lucha por los derechos de los animales. Se convierte así en una pensadora interesada en la opresión de clase, género y especie, anticipando un activismo de carácter interseccional que se desarrollará décadas después. Esta tesis analizará también la red de contactos y colaboraciones con militantes, de Francia y de otros países, que fue tejiendo a lo largo de su vida y que la sitúan en un lugar privilegiado en la vertebración del movimiento feminista internacional durante la segunda mitad del siglo XIX. Y por último, esta tesis se centrará en el estudio de sus años de exilio en Londres: cuatro décadas que, como se tratará de demostrar, completan su fascinante trayectoria política desmontando la hipótesis generalizada sobre su falta de activismo a partir de 1854. De origen humilde y formación autodidacta, Jeanne Deroin fue laboralmente lavandera, costurera, maestra, redactora, editora y directora de periódicos. Comenzó su trayectoria política, en la década de 1830, vinculada a la corriente socialista formada por los discípulos de Saint-Simon, dentro de la cual fue una de las líderes de las autodenominadas proletarias sansimonianas. Junto a sus compañeras, fue pionera en la creación de la prensa feminista. Unos años después, con el triunfo en París de la revolución de febrero de 1848, entendió la importancia de ese momento histórico para hacer avanzar las ideas feministas y socialistas y se puso en primera línea de batalla. Como activista política y mujer revolucionaria estuvo activa en todos los !15 escenarios posibles en la época que la tocó vivir: asociaciones, clubs de debate, prensa, campañas electorales, y organizaciones obreras nacionales e internacionales. Deroin es hoy en día reconocida por su participación en la Segunda República Francesa (1848-1852), nacida de la revolución de 1848, y en concreto, como comentábamos antes, por ser la primera mujer en Francia en presentarse a las elecciones, en 1849. Por estos hechos su nombre tiene un hueco en la historia del feminismo y son múltiples las referencias bibliográficas a su trayectoria. Pero estas suelen ser inexactas y/o incompletas. Por un lado, porque se centran en su labor por los derechos de las mujeres obviando otras luchas y, por otro, porque coinciden en el error generalizado de que su trayectoria política terminó con el fin de la Segunda República Francesa y su exilio a Inglaterra. Esta investigación pretende realizar, en primer lugar, un análisis pormenorizado de la vida y obra de Deroin, que no se ha realizado con anterioridad. Este análisis permitirá ver de una forma global su trayectoria y ayudará a completar la falta de información que hay sobre parte de ella. Yendo más allá de su necesaria inclusión en la historiografía del movimiento feminista como líder de «las mujeres de 1848» , esta tesis 2 quiere dar a conocer sus militancias políticas durante la segunda mitad de su vida, en sus años de exilio en Londres (1852-1894). Para ello se ha investigado su implicación en las estructuras creadas por la comunidad de proscritos franceses, su interés por las primeras organizaciones obreras internacionalistas, su participación en la Liga Socialista inglesa y su estrecha relación con el entorno de William Morris, líder de la misma. Para esto, hemos realizado un estudio con perspectiva de género, observando cómo su condición de mujer y sus consiguientes circunstancias vitales, influenciaron en su activismo político. Se estudiarán sus publicaciones, tanto públicas como privadas, para ver los temas que abordaba. Y, rastreando las pocas referencias documentales de La expresión «las mujeres de 1848» —en francés, «les femmes de 1848»—, es frecuentemente utilizada 2 por las historiadoras que trabajan sobre este periodo, para referirse a las mujeres militantes, vinculadas al socialismo, durante la Segunda República Francesa. Su origen está en el artículo titulado “Les femmes de 1848”, publicado en La Voix des femmes, el 10 de junio de 1848, en el que se hacía un llamamiento a las mujeres a organizarse para reclamar sus derechos. Por lo tanto, fueron las propias editoras del periódico las que se nombraron a sí mismas y a sus coetáneas de esta manera. Para entender esta nomenclatura, hay que tener en cuenta que a los revolucionarios de 1848 se les conoce, en francés, como «les quarante- huitards» —traducible al castellano, de una forma aproximada, como «los del cuarenta y ocho»—. Ver: “Les femmes de 1848”, La Voix des femmes, Samedi, du 10 au 13 juin 1848, première annèe, nº43, p. 1, y AGULHON, Maurice, Les quarante-huitards, Paris, Gallimard, 1992. !16 sus años de exilio con las que se cuenta en la actualidad, intentaremos completar las lagunas de la biografía apasionante y trágica de una revolucionaria que no ha recibido aún la atención que merece, y de la que queda mucho por descubrir. !17 RÉSUMÉ Jeanne Deroin (France, 1805 - Angleterre, 1894) est l'une des principales pionnières du mouvement féministe international. Cependant, son nom a été oublié pendant des années. Grâce à l'historiographie féministe, il a été redécouvert et repris au cours des dernières décennies, notamment dans le monde universitaire français et aussi, bien que dans une moindre mesure, dans le monde anglo-saxon. Cet intérêt vient notamment du fait qu'elle a été la première femme à se présenter aux élections en France. La revendication de cette figure a toutefois été limitée au domaine de l'histoire des femmes, puis aux études sur le genre. Or, comme nous le verrons dans cette thèse, Deroin a également été une pionnière dans d'autres domaines, tels que mouvement ouvrier et, de façon plus modérée, dans la lutte pour les droits des animaux. Elle est devenue une penseuse qui s'intéresse à l'oppression des classes, des sexes et des espèces, anticipant un activisme intersectionnel qui se développera des décennies plus tard. Cette thèse aura pour but d’analyser également le réseau de contacts et de collaborations avec des militantes, françaises et étrangères, qu'elle a constitué tout au long de sa vie et qui la place dans une position privilégiée dans la structuration du mouvement féministe international pendant la seconde moitié du XIXe siècle. Enfin, cette thèse portera sur l'étude de ses années d'exil à Londres: quatre décennies qui, comme nous allons essayer de le démontrer, complètent sa fascinante carrière politique en déconstruisant l'hypothèse généralisée sur son manque d'activisme à partir de 1854. D'origine modeste et autodidacte, Jeanne Deroin a été blanchisseuse, couturière, enseignante, rédactrice, éditrice et directrice de journal. Elle commence sa carrière politique dans les années 1830, en se liant au courant socialiste formé par les disciples de Saint-Simon, au sein duquel elle est l'une des cheffes de file des «prolétaires saint- simoniennes», selon leur propre dénomination. Avec ses camarades, elle a été une pionnière dans la création de la presse féministe. Quelques années plus tard, avec le triomphe de la révolution de février 1848 à Paris, elle a compris l'importance de ce moment historique pour l’avancée des idées féministes et socialistes et s'est placé en première ligne de combat. En tant que militante révolutionnaire, elle a investi la scène !18 politique de son époque à travers toutes ses facettes: associations, clubs de débat, presse, campagnes électorales, organisations nationales et internationales de travailleurs. Deroin est aujourd'hui reconnue pour sa participation à la Deuxième République française (1848-1852), née de la révolution de 1848, et notamment, comme nous l'avons mentionné précédemment, pour avoir été la première femme en France à se présenter aux élections de 1849. Grâce à ces faits, son nom a trouvé une place dans l'histoire du féminisme et il existe de nombreuses références bibliographiques sur sa trajectoire. Toutefois, celles-ci sont généralement inexactes et/ou incomplètes, d’une part, parce qu'elles se concentrent sur son travail en faveur des droits des femmes, en ignorant les autres luttes, et d'autre part, parce qu'elles s’accordent à dire, selon l’erreur communément admise, que sa carrière politique s'est terminée avec la fin de la deuxième République française et son exil en Angleterre. Cette recherche vise donc à faire une analyse détaillée de la vie et du travail de Deroin, ce qui n'a jamais été fait auparavant. Cette étude permettra d'avoir une vision globale de sa trajectoire et contribuera à combler le manque d'informations qui existe sur une partie de celle-ci. Ainsi, allant au-delà de sa nécessaire inscription dans l'historiographie du mouvement féministe en tant que leader des "femmes de 1848" , 3 cette thèse vise à faire connaître ses militantismes politiques durant la seconde moitié de sa vie, pendant ses années d'exil à Londres (1852-1894). À cette fin, nous avons étudié son implication dans les structures créées par la communauté française des proscrits, son intérêt pour les premières organisations ouvrières internationalistes, sa participation à la Ligue Socialiste anglaise et ses relations étroites avec l'entourage de William Morris, son dirigeant. Pour ce faire, nous avons réalisé une étude dans une perspective de genre, en observant comment sa condition de femme et les circonstances de vie qui en découlent ont influencé son activisme politique. Nous avons analysé ses L'expression «les femmes de 1848» est souvent utilisée par les historiens travaillant sur cette période 3 pour désigner les femmes militantes liées au socialisme pendant la Deuxième République française. Son origine se trouve dans l'article intitulé "Les femmes de 1848", publié dans La Voix des femmes, le 10 juin 1848, qui appelait les femmes à s'organiser pour faire valoir leurs droits. Ce sont donc les rédactrices en chef du journal qui ont créé et utilisé ce nom pour elles-mêmes ainsi que pour leurs contemporaines. Pour comprendre cette nomenclature, il faut savoir que les révolutionnaires de 1848 sont connus, en français, sous le nom des «les quarante-huitards». Voir : “Les femmes de 1848”, La Voix des femmes, Samedi, du 10 au 13 juin 1848, première année, nº43, p. 1, et AGULHON, Maurice, Les quarante-huitards, Paris, Gallimard, 1992. !19 publications, tant publiques que privées, pour en extraire les thématiques abordées. Et, en retraçant les quelques références documentaires actuellement disponibles sur ses années d'exil, nous avons contribué à combler les lacunes de la biographie passionnante et tragique d'une révolutionnaire qui n'a pas encore reçu l'attention qu'elle mérite et dont il reste beaucoup à découvrir. !20 INTRODUCCIÓN GENERAL «No he recopilado aún todas las notas necesarias para mi biografía, la que me preocupa con la esperanza de ser útil, pero que probablemente sólo aparecerá cuando yo ya haya entrado en otra vida». Jeanne Deroin, 10 de enero de 1886 . 4 Estas palabras de Jeanne Deroin forman parte del último texto escrito por ella del que se tiene constancia. A la edad de 80 años, la anciana revolucionaria escribía desde su exilio en Londres a Hubertine Auclert, líder del movimiento sufragista francés. Sus palabras proféticas han llegado hasta hoy, fecha en la que aún no se ha realizado ningún trabajo que recoja el conjunto de su vida y de su labor política. A grandes rasgos, este fue el ambicioso objetivo de partida de esta tesis doctoral. Pero esta, aunque pretende ampliar el conocimiento sobre la militancia y la vida personal de Deroin, se va a quedar lejos de recoger todo el potencial y complejidad de su pensamiento y de su aportación política realizada en diferentes escenarios sociales claves en la historia del siglo XIX. Jeanne Deroin (1805-1894), fue una de las pioneras del feminismo internacional. Primero junto a sus compañeras de lucha, desarrollando la teoría y la práctica del feminismo socialista sansimoniano, y, después, como líder de «las mujeres de 1848». Deroin es citada en las principales obras de referencia sobre la historia de las mujeres y la historia del feminismo, como veremos más adelante. En estos textos es nombrada siempre en relación a su candidatura a las elecciones legislativas de 1849, lo que supuso un hito histórico. A partir de ahí, los estudios que hay sobre ella analizan, en mayor o menor medida, su activismo en otros campos como el nacimiento de la prensa feminista, o su participación en asociación de mujeres o clubs de debate. Sin lugar a duda, si hoy en día la figura de Deroin es mínimamente reconocida, es gracias a la historiografía Correspondencia de Jeanne Deroin bajo en Segundo Imperio, Bibliothèque Historique de la Ville de 4 Paris (BHVP). Todas las citas correspondientes a textos que no han sido editados en castellano, han sido traducidas por la autora de la tesis. !21 feminista desarrollada a partir de la segunda ola, desde finales de los años 70 del siglo XX, especialmente en Francia y en Estados Unidos. Ha sido reivindicada como figura clave en la lucha por los derechos de las mujeres, pero siendo central para Deroin su militancia por la igualdad entre hombres y mujeres, no fue en absoluto su único campo de batalla. Fue también líder del movimiento obrero francés y participante del movimiento obrero internacional en sus inicios. Esta parte fundamental de su activismo político suele quedar ensombrecida por sus acciones en aras de los derechos de las mujeres. Así, mientras que por una parte su inclusión en el campo de estudio de la historiografía feminista suele obviar sus aportaciones en defensa de la clase obrera; por otra parte, áreas como la historiografía política no se han hecho eco en su justa medida de su aportación, debido a una visión androcéntrica y a una falta de aplicación de la perspectiva de género. Como se indicaba previamente, en la vida política de Jeanne Deroin hay dos épocas clave que destacan por su especial dedicación a la mejora social, que han sido las más estudiadas y que pertenecen ambas a la historia de Francia: el inicio de la Monarquía de Julio (1830-1835, aproximadamente), y la Segunda República (1848-1852). Después de esa fecha, Deroin vivió la terrible experiencia del exilio, como la mayor parte de los socialistas y demócratas de la época, que se vieron obligados a huir de Francia debido al golpe de Estado de Napoleón III y a la persecución política que este conllevó. Vivió la segunda parte de su vida en Londres, de 1852 a 1894, año de su fallecimiento. Dicha época de su vida es la más desconocida. Tras la interrupción de la publicación de su último periódico, L'Almanach des Femmes (El Almanaque de las Mujeres), en 1854, parece que Deroin desapareció de la vida política. Separada de la comunidad de exiliados franceses, la imagen que nos ha llegado de ella en el exilio es la de la pobreza y el aislamiento. Pero, ¿es eso cierto? Esta tesis defiende y tratará de demostrar que no. Su activismo, aunque es cierto que bajó de intensidad, nunca cesó y fue particularmente reactivado durante sus últimos años de vida. El supuesto «silencio de Deroin» en el exilio ha sido un error historiográfico prolongado durante más de un 5 siglo. APRILE, Sylvie, Le siècle des exilés. Bannis et proscrits de 1789 à la Commune…, pp. 166 y 167.5 !22 Esta tesis se propone profundizar en su vida y sus aportaciones políticas. El punto de partida de la investigación se cimentó en una motivación y en dos preguntas. La motivación, quizás ambiciosa en demasía, era unir en un único trabajo toda la información conocida hasta la fecha sobre Jeanne Deroin, que se encuentra diseminada en múltiples artículos científicos y en varios campos de estudio historiográficos como son la historia de las mujeres, la historia de la revolución de 1848 o la historia del exilio. La primera pregunta era: ¿es posible, como se ha defendido hasta ahora, que una mujer tan activa y comprometida socialmente durante veinte años como lo fue Deroin, abandonara toda actividad política durante toda la segunda mitad de su longeva vida? Aún teniendo en cuenta las duras condiciones de su exilio y la aparente carencia de fuentes documentales, esta hipótesis me parecía imposible debido a la demostrada fuerza de su carácter y de sus convicciones políticas. Y la segunda pregunta planteada era: ¿es posible reivindicar a Deroin como pionera en otros campos aparte de la lucha feminista? Su papel determinante en la creación de algunas de las primeras asociaciones obreras, nacionales e internacionales, ya estaba esbozado, aunque no correctamente recopilado y no se había profundizado en él. Parecía pues que el estudio de su aportación a la lucha obrera sería un punto importante a desarrollar. Sin embargo, durante la investigación apareció otro sujeto de estudio nunca antes tratado, y de especial interés debido a la actualidad de ciertos debates ético-políticos: Jeanne Deroin podría haber sido la primera feminista en interesarse en la defensa de los animales y en la dieta vegetariana, como elemento político para luchar contra la opresión que hoy llamamos especista. Los artículos relacionados con este tema publicados en su último periódico así lo atestiguan. Analizaremos este hecho, poniéndolo en relación con su contexto histórico. Para estudiar y entender de forma correcta a una figura como Deroin debemos enmarcarla continuamente en la época que la tocó vivir y ponerla en relación tanto con sus aliados políticos como con sus detractores. Además, dada la especial importancia que ella otorgaba al concepto de asociación como máxima social, sus actividades políticas solo pueden ser estudiadas y comprendidas si se conoce también a sus compañeras y compañeros de lucha. Por lo tanto, también se han estudiado y se aportan aquí los perfiles biográficos y políticos de su entorno más cercano. Se han realizado !23 también comparativas con las líderes feministas de otros países con las que estuvo en contacto. Partiendo de un análisis del nacimiento y desarrollo de la lucha por los derechos de las mujeres de escuela sansimoniana, ya que este no puede ser desligado del pensamiento de Deroin, es necesario incidir en la concepto de la asociación. El carácter netamente colectivo del feminismo sansimoniano, hace necesario estudiar la trayectoria de sus colaboradoras para entender la suya propia. El marco cronológico de esta tesis abarca la práctica totalidad del siglo XIX, una época de grandes cambios sociales que irán marcando la hoja de ruta de Deroin. Por este motivo, iremos analizando esos cambios a la par que analizamos su vida y sus propuestas para cada momento histórico. En cuanto al marco geográfico, la vida de Deroin se dividió en dos mitades, cada una desarrollada a un lado del Canal de la Mancha. Esto, llevará a esbozar los diferentes contextos históricos de Francia e Inglaterra, poniendo mayor atención en lo que a la situación de las mujeres y de la clase obrera se refiere. La estructura de la tesis seguirá por tanto, en lo general, un orden cronológico, dividido en tres partes, que nos permitirá ver el desarrollo político de Deroin aparejado a los sucesos históricos que le tocó vivir. !24 LAS HUELLAS DE DEROIN EN LA HISTORIA. ESTADO DE LA CUESTIÓN En este apartado se va a realizar una panorámica que ayude a entender el punto de partida de esta tesis y los vacíos que pretende llenar. Para ello se analizarán las principales investigaciones publicadas hasta la fecha referentes a Deroin y se citará a las autoras especializadas que han trabajado sobre ella. Sin pretender hacer una enumeración detallada de todas las obras que la han mencionado , se presentará el hilo 6 conductor que ha guiado esta investigación y que ha ayudado a ampliar la búsqueda bibliográfica. El estudio de las obras previas y la elaboración posterior de este estado de la cuestión, ha permitido profundizar en los campos de estudios concernientes a la tesis, a la vez que han sido determinantes para ir redefiniendo las nuevas líneas de investigación a seguir, y acotar los temas a tratar. Hasta la fecha, los estudios que han mencionado a Jeanne Deroin han sido, a grandes rasgos, de dos tipos. En primer lugar, encontramos obras generalistas sobre la historia de las mujeres en las que se ha incidido en una serie de lugares comunes sobre su labor política durante la Segunda República Francesa. Encontramos, en segundo lugar, que la otra gran categoría de obras que tratan la labor de nuestra protagonista son trabajos que provienen, principalmente, de tres áreas de estudio: la historia del movimiento feminista —tanto francés como internacional—, la historia de la Segunda República y, finalmente y en menor medida, la historia del exilio francés. Como se indicaba previamente, en ellas se ha tratado la trayectoria de Deroin, de forma superficial, pero estas obras aportan otras informaciones necesarias para entender el contexto histórico, dando multitud de referencias que han facilitado el nivel de profundidad de esta tesis. Para entender correctamente este estado de la cuestión, hay que tener en cuenta el origen geográfico de los distintos trabajos de referencia ya que parece haber condicionado su contenido. Las historiadoras francesas se han centrado notablemente en la actividad de Deroin en tres momentos claves de la historia de su país: el auge del sansimonismo (1829-1835), la Segunda República Francesa Muchas de las obras estudiadas durante la realización de esta tesis han sido descartadas posteriormente 6 para ser mencionadas en este capítulo ya que la información que aportan sobre Deroin es repetitiva o está extraída a su vez de las obras de referencia que sí se comentarán. !25 (1848-1852), y los dos primeros años de su exilio en Londres (1852-1854), pues se trata de una continuación de su trabajo como directora de L’Almanach des Femmes que había comenzado en París antes de exiliarse. Después de esta fecha, las investigaciones francesas que citan a Deroin son mínimas y están vinculadas al estudio del exilio, siempre en relación con la comunidad francesa represaliada. Por último, atendiendo a una de las líneas de investigación que se plantean aquí, sobre la posibilidad de que pudiera ser una pionera del feminismo vegetariano y/o antiespecista , se cerrará este 7 capítulo analizando el estado de la cuestión de este tema concreto. Como comentábamos en la introducción, el reconocimiento actual de su figura proviene principalmente de la tradición de la historiografía feminista surgida y desarrollada a partir de la década de 1970. Los trabajos que han tratado o nombrado a Jeanne Deroin, sobre todo los dedicados a un público amplio y de carácter divulgativo, son paradójicos, ya que, por una parte, son reconocidos y de índole internacional, pero por otra, suelen ser reiterativos, tanto en los hechos que han destacado de su biografía, como en obviar otros intereses que tuvo, más allá de la igualdad entre hombres y mujeres. Las principales obras a las que nos referimos en este sentido son: Historia de las mujeres: Una historia propia de Anderson y Zinsser ; Historia de las Mujeres de 8 Duby y Perrot ; Feminismos europeos, 1700 -1950. Una historia política de Offen y 9 10 Les Femmes ou les silences de l’Histoire de Perrot . Estas obras son de autoría 11 estadounidense, en el caso de Anderson, Zinsser y Offen, y francesa en las de Perrot, que fue la responsable de desarrollar el estudio de la historia de mujeres en su país. Recientemente, durante el periodo de redacción de esta tesis, ha sido publicada una obra colectiva de autoría española que recoge el papel de Deroin y de algunas de sus De nuevo usando un término avant la lettre.7 ANDERSON, Bonnie S. y ZINSSER Judith P., Historia de las mujeres: Una historia propia. Volumen 2, 8 Barcelona, Editorial Crítica, 1991. DUBY, Georges y PERROT, Michelle (dir.), Historia de las Mujeres, Madrid, Taurus, 2003.9 OFFEN, Karen, Feminismos europeos, 1700 -1950. Una historia política, Madrid, Akal, 2015. 10 Se ha trabajado también con la edición francesa de esta obra, ya que presenta algunas variantes de interés: OFFEN, Karen, Les féminismes en Europe, 1700-1950, Rennes, Presses Universitaires de Rennes, 2012. PERROT, Michelle, Les Femmes ou les silences de l’Histoire, Flammarion, 1998.11 !26 compañeras sansimonianas . En todos estos trabajos se ignora su militancia política de 12 sus años de exilio en Londres. Además, algunas de estas obras generalistas, especialmente las que no son de autoría francesa, suelen presentar lagunas, fallos o datos incorrectos respecto a ella y a sus compañeras de lucha. Por ejemplo, cuando Anne-Marie Käppeli analizó la respuesta de las feministas francesas al argumentario patriarcal del filósofo socialista Pierre-Joseph Proudhon y sus seguidores, no nombró a Jeanne Deroin, obviando así la pública y célebre disputa entre ambos pensadores respecto a los derechos de las mujeres . Por su parte, la reciente recopilación española 13 presenta un notorio fallo al plantear que se acercó a la teoría comunista. En esta publicación se ha afirmado, de forma errónea, que en 1847 Deroin «se afilió a la Unión Comunista liderada por Marx y Engels» . Como se verá a lo largo de esta tesis, aunque 14 compartió espacios de militancia con algunos comunistas —incluyendo a Eleanor Marx, en sus años de vejez—, jamás se vinculó a este movimiento político, ni lo mencionó en ninguna de sus obras. Además, sus ideales utópicos y creencias cristianas e espirituales, mantenidas en el tiempo, no casaban con los postulados del comunismo. Otra muestra de los frecuentes errores publicados, la encontramos en la Enciclopedia histórica y política de las mujeres. Europa y América, publicada por Akal, y en este caso de autoría francesa, en la cual se afirma que las editoras de La Politique des femmes —periódico feminista publicado en 1848— fueron Désirée Gay y Eugénie Niboyet . Sin embargo, las autoras del proyecto fueron Désirée Gay y Jeanne Deroin. 15 Esta obra invisibiliza, por tanto, la aportación de Deroin en este medio, al mismo tiempo que le atribuye el mérito a Niboyet. Es de una especial importancia este error, ya que, como se verá más adelante, Gay y Deroin se distanciaron de esta por diferencias políticas, que las llevaron a querer poner en marcha su propio medio de comunicación, marcando su carácter obrero. Esta perspectiva de clase hubiera sido imposible de hacer bajo la co-dirección de Niboyet, quién defendía en ese momento una posición MORENO BALANGUER, Rebeca (coord.), Feminismos. La Historia, Madrid, Akal, 2019.12 KÄPPELI, Anne-Marie, “Escenarios del feminismo”, en Historia de las Mujeres. 4. El siglo XIX, 13 DUBY, Georges y PERROT, Michelle (dir.), Madrid, Taurus, 2003, p. 552. MORENO BALANGUER, Rebeca (coord.), Feminismos. La Historia…, pp. 148 y 149.14 BOUYSSY, Maïté y FAURÉ, Christine, “1848, en París”, en Enciclopedia histórica y política de las 15 mujeres. Europa y América, FAURÉ, Christine (ed.), Madrid, Akal, 2010, p. 320. !27 interclasista y una mayor moderación política. Como se puede observar, algunas de estas obras de divulgación de historia de las mujeres, en las que se menciona a Deroin, presentan fallos de documentación. Su identificación ha provocado que la presente tesis tuviera que ser muy rigurosa, acudiendo a las fuentes primarias, siempre que ha sido posible, para no presumir ningún dato publicado de forma secundaria que pudiera ser erróneo. Por este motivo, los datos aportados aquí se han intentado verificar siempre con, al menos, dos fuentes documentales —en caso de tratarse de fuentes secundarias. En los casos de duda sobre la veracidad de alguna información publicada sobre Deroin, se ha preferido no recogerla. Como también se indicaba en la introducción, no hay hasta la fecha ningún estudio que aglutine toda la trayectoria de Deroin, y no se ha publicado ningún libro ni tesis doctoral dedicada únicamente a su figura. Lo que sí se puede encontrar es una serie de trabajos de investigación, de gran solvencia científica, que han versado sobre el momento cumbre del feminismo sansimoniano (inicios de la década de 1830) o sobre la lucha de la mujeres en la Segunda República (1848-1852), analizando las aportaciones que realizó Deroin en un contexto más amplio y como parte de un colectivo. Esta tesis se hará eco de estas investigaciones previas y las hará dialogar, pero en ningún caso se repetirán análisis ya realizados anteriormente. Mi investigación tuvo como punto de partida el estudio del libro de Laure Adler, À l’aube du féminisme: les premières journalistes (1830-1850) [En los albores del feminismo: las primeras periodistas (1830-1850)] . Publicado en 1979, el libro analiza 16 las primeras experiencias de prensa feminista en el país galo, centradas sobre todo en París y vinculadas especialmente al sansimonismo. Esta obra de Adler está basada en su tesis doctoral en Historia, que fue dirigida por Michelle Perrot, y utiliza un importante corpus documental en el que destaca el análisis detallado de los Fondos Enfantin (Ars.) . El texto analiza el nacimiento y desarrollo de los periódicos publicados por 17 «las proletarias sansimonianas», destacando los problemas a los que se tuvieron que ADLER, Laure, À l’aube du féminisme: les premières journalistes (1830-1850), Paris, Payot, 1979.16 Colección de archivos sobre el movimiento sansimoniano, reunida por Laurent de l’Ardèche —17 pseudónimo de Paul-Laurent Mathieu—, quien fue seguidor del líder sansimoniano Prosper Enfantin y bibliotecario de la Bibliothèque de l’Arsenal (Ars.). !28 enfrentar tanto dentro como fuera de «la Familia» . Esta obra es esencial para ver en su 18 conjunto la fuerza colectiva que tuvieron estas mujeres, para demostrar el carácter de clase de su feminismo y para valorar su aportación al desarrollo del pensamiento feminista francés. La autora provenía del activismo de Mayo del 68 y de una militancia posterior en el célebre MLF, Mouvement de Libération des Femmes (Movimiento de Liberación de las Mujeres). De hecho, fue su propia experiencia en el seno de esta organización la que le motivó, a principios de la década de 1970, a comenzar a investigar sobre las periodistas del siglo XIX que abrieron esa nueva vía de reivindicación de los derechos de las mujeres , y su propia militancia se reflejó en su 19 interpretación de las sansimonianas como precedente histórico del MLF. Adler centró su análisis en el carácter comunitario y colectivo que tuvieron las acciones políticas de las sansimonianas y estableció múltiples paralelismos entre ellas y el desarrollo del feminismo francés de los años 70. Por tanto, la autora encuadra su investigación en el campo de estudio de la historia de las mujeres, y dentro de este, en la historia del movimiento feminista, en el cual pretende reivindicar a las sansimonianas, como ya indica el propio título del libro en el que las sitúa «al amanecer del feminismo». En lo referente a Jeanne Deroin, aparece a lo largo de toda la investigación en tanto que fue una de las líderes de este grupo de periodistas, junto a Guindorf, Véret, Voilquin y Niboyet, de las que hablaremos más adelante. Pero debido al carácter coral de la obra, no se analiza en detalle su trabajo ni se menciona su vida privada. Ya en la conclusión del libro se tratan muy brevemente los temas de debate que desarrolló en su último periódico, L’Almanach des Femmes, haciendo hincapié en el carácter religioso y profético de los textos . Esta es una crítica habitual que se ha observado en algunos de 20 los análisis de la obra de Deroin y que demuestra cómo perviven aún hoy los prejuicios que comenzaron a desarrollar algunos de sus coetáneos, debido al ateísmo de los Forma en la que se llamaban, entre ellos los discípulos de Saint-Simon. Para más información, ver la 18 obra del historiador francés Sébastien Charléty, quien fue, él mismo, seguidor de esta doctrina: CHARLÉTY, Sébastien, Histoire du saint-simonisme. 1825-1864, Paris, Paul Hartmann Édituer, 1931. Esta obra cuenta con una edición en castellano: CHARLÉTY, Sébastien, Historia del sansimonismo, Madrid, Alianza Editorial, 1969. BARD, Christine (dir.), Dictionnaire des féministes: France, XVIIIe-XXIe siècle, Paris, Presses 19 Universitaires de France, 2017, p. 11. ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, pp. 209-210.20 !29 mismos, y que ha llegado a nuestros días, a menudo en relación a una lectura marxista o anarquista que ha desvalorizado el carácter espiritual del socialismo utópico e invisibilizado obras que incluían este paradigma. Por último, Adler no cita la participación de Deroin en las organizaciones socialistas internacionalistas durante sus años de exilio, ni su militancia posterior en la Liga Socialista inglesa. El siguiente libro que ha sido un pilar central para el desarrollo de esta tesis es La démocratie à l’épreuve des femmes. Trois figures critiques du pouvoir 1830-1848 (Poniendo la democracia a prueba de las mujeres. Tres figuras críticas del poder 1830-1848), de la historiadora Michèle Riot-Sarcey . Se trata de la principal obra de 21 investigación realizada hasta el momento sobre Deroin, pero, como en el caso del trabajo de Adler, se trata de un retrato colectivo, en esta ocasión acotado a solo tres de las líderes de «las mujeres de 1848»: Jeanne Deroin, Desirée Véret y Eugenie Niboyet . 22 Riot-Sarcey realizó un estudio del recorrido de estas tres figuras, a las que no considera representativas de las mujeres de su época pero que tampoco eran totalmente marginales. Podríamos decir que la obra es una biografía política coral, limitada a los años 1830-1848, que presenta las acciones y los discursos públicos de las protagonistas tomando como eje central sus aportaciones a la construcción de la democracia. Siguiendo una línea de trabajo diferente a la de Adler, Riot-Sarcey opta por no usar el término feminismo, como ella misma explica: «Para dar sentido a los acontecimientos actuales del tiempo, en una confrontación cara a cara de discursos críticos y normativos, en la elaboración de la democracia en su aprendizaje, me pareció necesario utilizar sólo las palabras de la época que significan libertad y que se preocupan de las prácticas políticas. Por lo tanto, nunca utilizo el término feminismo nacido después de ellas; no refleja exactamente la igualdad que ellas reclaman. En la medida en que su lenguaje evoluciona a medida que se promulgan libertades o se decretan prohibiciones, he preferido respetar su vocabulario que, mucho mejor que un concepto contemporáneo, hace posible RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes. Trois figures critiques du pouvoir 21 1830-1848, Paris, Albin Michel, 1994. De nuevo nos encontramos ante un trabajo publicado a partir de la tesis doctoral de la autora, que fue 22 leída en 1990. Esta también ha sido consultada por la doctoranda durante su estancia en París, debido a la información complementaria que fue descartada en la publicación del posterior libro: RIOT-SARCEY, Michèle, Parcours de femmes dans l’apprentissage de la démocratie: Désirée Gay, Jeanne Deroin, Eugénie Niboyet, 1830-1870, 3 vol., Paris, Université Paris I Histoire, 1990. !30 restaurar una historia cuya evolución se conoce a través del lenguaje que se mueve» . 23 Para la autora, la historia de las insurrecciones y de los movimientos contestatarios es presentada aún como únicamente masculina. Por eso, en su obra su intención es demostrar la aportación, tanto militante como intelectual, de estas tres figuras en la construcción de la democracia en Francia a partir de la reivindicación política de la igualdad entre hombres y mujeres. Para esto quiere situarlas dentro de la historia política, mostrando como estuvieron presentes en el momento clave para la construcción de la República Francesa en los meses posteriores a la Revolución de febrero de 1848, y de qué manera participaron en los debates como sujetos autónomos. Riot-Sarcey centra sus análisis en cómo pudieron participar en política pese a su condición de mujeres, en tanto que construcción social de género que las definía. Esta obra ha aportado a la presente investigación una enorme fuente de información sobre los debates políticos en los que se vio envuelta Deroin durante la primera mitad de su vida. Pero el trabajo de Riot-Sarcey sigue dejando vacíos algunos de los principales aspectos que esta tesis pretende cubrir y que son: en primer lugar, un conocimiento mayor de la biografía personal de Deroin; en segundo, el descubrimiento de cuál fue su recorrido político y vital durante sus décadas de exilio; y, en tercer lugar y para concluir, su interés en la defensa de los animales. Respecto a la primera cuestión, Riot-Sarcey descartó de forma consciente realizar unas biografías al uso, que recogieran también las trayectorias personales de sus tres protagonistas; y justificó su decisión en la misma introducción del libro: «Silenciosas sobre su vida privada, intervinieron en la esfera pública que les estaba prohibida. Por lo tanto, yo he querido también dar prioridad a esta elección: informar sobre sus recorridos políticos y religiosos y no sobre sus biografías, ya que corrían el riesgo de duplicar la brecha y el aislamiento a los que estaban sometidas» . 24 RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 13.23 Ibid., p. 24.24 !31 Su posicionamiento, perfectamente argumentado y relativamente mantenido a lo largo de le obra —sí aportó algunos datos sobre sus vidas íntimas—, la llevó a no presentar cuestiones que consideramos de interés, como poner en relación la vida de Deroin con su contexto histórico, estableciendo así un diálogo entre su biografía y sus planteamientos políticos y sociales, y entre su biografía y las de sus compañeras de lucha. En lo que respecta a la ausencia de los años de exilio de Deroin en su obra, la propia Riot-Sarcey reconoció que al centrarse su trabajo en el «aprendizaje de la democracia en Francia», sería del espacio político del Hexágono del que ocuparía su investigación, «dejando para otro momento la investigación en los países extranjeros que las acogieron» . Sin embargo, pese a esta declaración de intenciones, Riot-Sarcey 25 mencionó brevemente los años de exilio de Deroin. Dejando más preguntas que respuestas, afirma su alejamiento de los círculos franceses , cita someramente el 26 contacto de Deroin con la AIT e indica, sin entrar en más apreciaciones, la presencia de William Morris en su funeral . Todos estos puntos han servido de pequeñas puertas 27 abiertas para continuar esta investigación. Por último, sobre la defensa de los animales por parte de Deroin, debemos reconocer que este tema no aparece ni someramente mencionado en la obra de Riot- Sarcey. Es de justicia recalcar que su trabajo ha sido central en esta investigación, no solamente por lo que respecta a este libro, sino por la aportación global de su carrera académica ya que está especializada tanto en el sansimonismo como en la revolución de 1848, poniendo siempre el foco en el campo de la clase obrera y desde el prisma de los estudios de género . A esta aportación bibliográfica, se ha de añadir la ayuda directa 28 que Michèle Riot-Sarcey ha ofrecido a la doctoranda durante los años de realización de Ibid., p. 14.25 Ibid., pp. 272 y 278.26 Ibid., p. 279.27 En relación a estos temas, se deben destacar las siguientes obras de RIOT-SARCEY, Michèle: 28 De la liberté des femmes. Lettres de dames au Globe (1831-1832), Paris, Côté-femmes, 1992. Dictionnaire des utopies, Paris, Larousse, 2002. Le procès de la liberté. Une histoire souterraine du XIXEe siècle en France, Paris, La Découverte, 2016. Le réel de l’utopie. Essai sur le politique au XIXe siècle, Paris, Édit. Albin Michel, 1998. !32 esta tesis en París. En este sentido, ha sido esencial la asistencia durante más de dos años, a las reuniones del grupo de trabajo sobre mujer, feminismo y relaciones de género en el movimiento sansimoniano, codirigido por la propia Riot-Sarcey, que me ha permitido aprender de sus valoraciones y, en ocasiones, de los acalorados debates con otros miembros del grupo, todos grandes expertos en la materia. Además de esto, Riot- Sarcey ha tenido la generosidad de reunirse personalmente con la doctoranda en varias ocasiones para ayudarla en la orientación de la tesis. E, incluso, fue la primera persona en recomendar, encarecidamente, continuar con la investigación en Londres para trabajar sobre los años de exilio de Deroin, recalcando que su propio trabajo se había limitado a los años parisinos de la protagonista de esta tesis . 29 Tanto Adler como Riot-Sarcey, dejan claro en sus obras el carácter colectivo de las experiencias feministas de las sansimonianas en sus dos periodos clave —década de 1830 y Segunda República Francesa—, pues como reconocía la segunda, es «imposible de identificar su recorrido (personal) de un recorrido colectivo» . Esta imposibilidad 30 también se reflejará en algunos apartados de la presente tesis ya que las mismas sansimonianas querían presentarse como colectivo, jugando a cambiar y esconder sus nombres, lo que dificulta una atribución correcta a cada autora de artículos y propuestas políticas. Continuando en esta senda de retratos corales, y aunque sean lejanas en el tiempo, hay que mencionar las primeras obras que estudiaron la participación de las mujeres en la revolución de 1848 y que por tanto recogen, en mayor o menor medida, las acciones llevadas a cabo por Deroin. Las más destacables son Le féminisme sous le régné de Louise-Philippe et en 1848, publicada en 1913 por León Abernsour , y Les 31 Femmes en 1848, publicado con motivo del centenario de la revolución de 1848 por Edith Thomas . Estas obras sirvieron de base para las futuras investigaciones sobre 32 Deroin y sus compañeras de lucha. También se ha trabajado con otras obras de Riot-Sarcey, relacionadas con la misma línea de 29 investigación que planteó en su libro. Ver: RIOT-SARCEY Michèle, “L’utopie de Jeanne Deroin”, Revue d'histoire du XIXe siècle, nº 9, 1993, pp. 29-36. RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 24.30 ABENSOUR, Léon, Le féminisme sous le régné de Louise-Philippe et en 1848, Paris, Plon-Nourrit, 31 1913. THOMAS, Edith, Les Femmes en 1848, Paris, PUF, 1948.32 !33 En este apartado, no podemos dejar de destacar el trabajo de Joan Wallach Scott, historiadora norteamericana especialista en la Historia de Francia y referente dentro de los estudios feministas y de género. Scott ha reflexionado sobre la figura de Deroin, especialmente en su obra Las mujeres y los derechos del hombre. Feminismo y sufragio en Francia, 1789-1944 . En este ensayo, la autora analizó los discursos a favor del 33 sufragio femenino realizados desde la Revolución francesa hasta mediados del siglo XX, momento en el que las mujeres accedieron al derecho al voto en dicho país. Scott le dedicó a Deroin el tercer capítulo del libro, titulado: «Los deberes del ciudadano. Jeanne Deroin en la Revolución de 1848» . Como en el caso de Olympe de Gouges, a quién 34 Scott consagró el capítulo previo, la autora muestra cómo Deroin puso en valor la identidad femenina para realizar una demanda de igualdad política. Estas pioneras, privadas de derechos políticos en nombre de su llamada «naturaleza», aludían precisamente a sus cualidades «naturales» para reclamar la igualdad de condición con los hombres. La autora se centró en el análisis de los discursos de Deroin pronunciados en 1848 y 1849, ya que su libro se vertebra alrededor de las propuestas de cuatro destacadas figuras del feminismo francés —de Gouges, Deroin, Hubertine Auclert y Madeleine Pelletier— realizadas en el marco de una serie de crisis sociales: la Revolución francesa, la Revolución de 1848, la Tercera República y el debate sobre al derecho al aborto. Se profundizará en sus análisis, dada su pertinencia, en el capítulo correspondiente. En referencia al contacto entre Deroin, en este caso junto a Pauline Roland como representantes ambas del feminismo francés, con sus homólogas norteamericanas— reflejado en dos cartas de apoyo, enviadas desde prisión, que analizaremos—, ha sido mencionado en varias investigaciones sobre historia de las mujeres y del feminismo. Esta relación internacional fue incluida en la recopilación de la historia del movimiento sufragista que hicieron, a finales del siglo XIX, Elizabeth Cady Stanton y Susan B. SCOTT Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre. Feminismo y sufragio en Francia, 33 1789-1944, Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores, 2012. SCOTT Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre. Feminismo y sufragio en Francia, 34 1789-1944…, pp. 83-121. !34 Anthony . Un siglo después, Anderson la destacó como parte de la creación de la 35 primera red internacional de contactos feministas , y, poco después, Schneir la recogió 36 en su antología de textos representativos de la historia del feminismo . En el ámbito 37 hispanoparlante, recientemente se ha editado una de estas cartas, en Las feministas queremos, de Isabel Mastrodoménico, una obra similar a la de Schneir, que recoge doce textos destacados de la historia feminista internacional . 38 Sobre la posible dimensión internacional de la aportación feminista de Jeanne Deroin, la principal investigación que ha servido como guía para esta tesis es Joyous Greetings, The First International Women’s Movement, 1830-1860, de Bonnie S. Anderson . En este libro, la historiadora estadounidense presenta una biografía 39 colectiva de veinte mujeres, entre las que se encuentra Deroin, que vivieron y desarrollaron su activismo político especialmente entre los años de 1830 y 1860 en una serie de países: Francia, Inglaterra, Alemania, Italia, Suecia y Estados Unidos. Todas ellas tuvieron en común que escribieron y dieron conferencias sobre temas políticos, religiosos, sociales y económicos relacionados con la liberación de la mujer. Pero además, desarrollaron una red de contactos y de intercambio de ideas y acciones políticas a través de las cuales llegaron a constituir de facto, según defiende la autora, el primer movimiento internacional de mujeres. Anderson analiza como el desarrollo de las ideas socialistas que se dio a partir de la década de 1820, con especial importancia del sansimonismo, fue el que abrió el camino para el surgimiento de una alianza internacional de mujeres activistas. También se aborda en el libro un hecho que ya es ampliamente reconocido por la historiografía feminista y que es como el activismo abolicionista, en contra la esclavitud, fue el principal punto de encuentro de estas mujeres. Partiendo de esta base, como plantea acertadamente Anderson, la cultura impresa fue la que permitió el desarrollo de la red feminista internacional a través del ANTHONY, Susan Brownell, GAGE, Matilda Joslyn, and CADY STANTON, Elizabeth, History of 35 Woman Suffrage, Volume I, New York, ARNO & The New York Times, 1969. ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings, The First International Women’s Movement 1830-1860, 36 Oxford United Press, New York, 2000. SCHNEIR, Miriam, The Vintage Book of Historical Feminism, London, Vintage, 1995.37 MASTRODOMÉNICO, Isabel, Las feministas queremos, Madrid, Lo que no existe, 2018.38 ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings… 39 !35 intercambio de correspondencia, pero también de artículos y peticiones políticas. Su investigación es de gran utilidad para esta tesis porque indica cuales fueron las vías de comunicación que se establecieron entre Deroin y las líderes feministas de otras nacionalidades. Aporta datos concretos, nombres, fechas, eventos y nombres de periódicos, que me han permitido ahondar en la investigación y analizar la difusión internacional que tuvieron los textos de la francesa. Entre las precursoras del feminismo en Estados Unidos, la autora destaca los nombres de Lucretia Mott, Elizabeth Cady Stanton, Ernestine Rose y Paulina Wright Davis. A lo largo de la tesis veremos en que medida y de que forma estuvieron en contacto. Del lado inglés, hay que destacar la figura de la feminista cuáquera Anne Knight, otra de las protagonistas de la investigación de Anderson y que, como veremos, fue amiga personal y colaboradora de Deroin durante varias décadas. Aunque es cierto que el trabajo de Anderson muestra la red de contactos internacionales que se creó entre las líderes feministas, esta no constituiría realmente el movimiento internacional que la autora pretende presentar, en el sentido de un movimiento internacional organizado como fue el obrero. En el caso de Deroin, que es el que nos ocupa, hay que destacar tanto la solidaridad intencionada que imprime a sus empresas políticas como el interés en conocer cuáles eran los avances en los derechos de las mujeres que se estaban operando en otros países. Pero, ¿había una pretensión de crear o participar en un movimiento feminista internacional? Parece ser que no, al menos como una apuesta real y concreta. Como veremos a lo largo de esta tesis, Jeanne Deroin era una revolucionaria decidida que participó en la creación de multitud de organizaciones, feministas y/u obreras, que tenían como intención precisamente la coordinación ya fuera de diferentes personas o de una serie de sub-organizaciones. Es de destacar a este respecto su papel dirigente en la Unión de Asociaciones de París, o su papel, en este caso testimonial, en la Asociación Internacional de Trabajadores, por citar unos ejemplos. Sin embargo, no parece que esta misma intencionalidad la vertiera en la creación de un movimiento internacional de mujeres. Otra cuestión sería que, como resultado de sus relaciones personales y de influencia conceptual mutua, Deroin junto al resto de activistas analizadas por Anderson, ayudaran a sentar las bases de un posterior !36 movimiento de mujeres internacional o que al menos, sus experiencias sirvieran, como así fue, de ejemplo y de base para las generaciones futuras. Siguiendo en el ámbito internacional de la trayectoria de Deroin, otras investigaciones que han servido de referencia y que también componen el estado de la cuestión de esta tesis, han sido los trabajos de Alice Primi y Sylvie Aprile. Primi publicó en 2010 su obra Femmes de progrès. Françaises et allemandes engagées dans leur siècle, 1848-1870 , realizada también a partir de su tesis doctoral, dirigida por Riot-40 Sarcey. En este trabajo la autora analizó y comparó la militancia política desarrollada a lo largo de más de veinte años por dos grupos de mujeres que lucharon de forma paralela por sus derechos, a ambos lados del Rhin, unas en Alemania y otras en Francia, entre las que destaca Jeanne Deroin. Su investigación «permite medir el impacto que dejaron las “utopías” de los años 1830-1840, principalmente el sansimonismo en Francia y la disidencia religiosa en Alemania» . Primi tomó como punto de partida la 41 revolución de 1848, que en ambos países significó una oportunidad perdida por parte de los estados de otorgar derechos a las mujeres y comparó las estrategias de las que se sirvieron las activistas para intentar lograr acceder a la categoría de ciudadanas, haciendo hincapié en las experiencias periodísticas que estas llevaron a cabo. En este sentido, la autora analiza los periódicos editados por Deroin, subrayando la radicalidad de las posiciones presentadas en L’Almanach des Femmes, su última publicación, y poniéndolos en diálogo con medios alemanes como los dirigidos por Louise Otto (1819-1895), una de las fundadoras del feminismo alemán. De nuevo, como en las investigaciones que hemos visto previamente, las referencias a Deroin terminan, salvo unas escuetas reseñas, en 1854. Y tampoco en este caso se hizo referencia a su interés por la causa animal ni a su militancia en las organizaciones socialistas inglesas. La otra gran área de estudio en la que aparecen referencias a la trayectoria de Jeanne Deroin, es la historia del exilio político del siglo XIX. En este campo, se debe destacar el trabajo de una de las mayores especialistas, Sylvie Aprile, interesada PRIMI, Alice, Femmes de progrès. Françaises et allemandes engagées dans leur siècle, 1848-1870, 40 Rennes, Presses Universitaire de Rennes, 2010. Ibid, p. 273.41 !37 también en la historia del género. Resulta de especial interés para esta tesis su investigación sobre las redes de solidaridad organizadas por la comunidad francesa afincada en Londres, recogida en su obra Le siècle des exilés. Bannis et proscrits de 1789 à la Commune . Aunque el estudio que realiza de la figura de Deroin es somero , 42 43 su conocimiento de las condiciones de vida de los socialistas franceses exiliados ha aportado multitud de datos y referencias a partir de los cuales desarrollar parte de nuestra investigación. Como en el caso de Riot-Sarcey, hay que agradecer el interés mostrado por Aprile hacia la realización de esta tesis. La comunicación directa con ella, ha aportado a la doctoranda información adicional sobre las colaboraciones y contactos de Deroin en Londres que han sido de gran utilidad. Continuando dentro de la historia del exilio, encontramos las pocas investigaciones que han versado sobre los años londinenses de Deroin, de Pilbeam, Kunka y Baker. La historiadora inglesa Pamela Pilbeam, especialista en la historia del socialismo del siglo XIX, con interés en las cuestiones de género, ha tratado su figura, en algunas de sus obras, analizando sus posicionamientos religiosos, enmarcados dentro del sansimonismo y contrarios a la Iglesia católica. La autora estudió el nexo de los valores espirituales con la reforma social emprendida por los socialistas en la década de 1830, entre los que se encontraba una joven Deroin . En otro trabajo, Pilbeam 44 anunciaba el estudio de sus años de exilio y, aunque la mayor parte de esta obra estaba 45 dedicada a su labor política previa , la autora aportó ciertas referencias biográficas de 46 interés , junto a algunos apuntes sobre el último periódico de Deroin y a la 47 48 correspondencia que esta mantuvo con la nueva generación de feministas franceses . El 49 APRILE Sylvie, Le siècle des exilés. Bannis et proscrits de 1789 à la Commune, Paris, CNRS Éditions, 42 2010. Ibid…, pp. 166 y 167.43 Ver capítulo cuatro de PILBEAM, Pamela, French Socialists before Marx: Workers, Women and the 44 Social Question in France, Montreal, McGill Queen’s University Press, 2000. PILBEAM, Pamela, “Jeanne Deroin: French Feminist and Socialist in Exile”, en Exile from European 45 revolutions. Refugees in Mid-Victorian England, London, Berghahn Books, 1999, pp. 275-294. Ibid., pp. 275-288.46 Ibid., pp. 288-291.47 L’Almanach des femmes (1852-1854).48 Correspondance de Jeanne Deroin sous le Second Empire…49 !38 pionero artículo de Pilbeam, realizado en 1999, abrió la puerta a una profundización posterior sobre los años londinenses de Deroin. Además, gracias a la mediación del historiador francés Fabrice Bensimon, especialista en el movimiento cartista inglés, pude establecer una comunicación directa con la doctora Pilbeam, quién manifestó su interés por el desarrollo de esta tesis y que amablemente aportó algunas indicaciones para ayudar en la posible continuación de la investigación. Por su parte, Françoise Kunka, historiadora de la University of Aberdeen, consagró su reciente tesis doctoral al estudio de la presencia de los emigrantes franceses de la revolución de 1848 en Gran Bretaña . Este trabajo se centró en evaluar la 50 transferencia de los conceptos revolucionarios y de las doctrinas políticas de la comunidad de exiliados al pequeño, pero influyente, círculo de políticos radicales y periodistas que los acogieron y difundieron estas ideologías en la época victoriana. En el análisis de estas conexiones, Kunka diferencia dos etapas, la primera gran ola de migración francesa a Gran Bretaña, que se dio a partir de la década de 1830, y la siguiente, con la llegada de refugiados comunistas en 1870, en relación con la guerra franco-prusiana y la posterior represión de la Comuna de París. En lo concerniente a la figura de Jeanne Deroin, la autora se centra en la relación de esta con el socialista inglés William Morris para plantear su hipótesis de la transferencia ideológica, que en este caso se debería a un interés previo del líder inglés por los socialismos utópicos. A partir de este investigación, Kunka estudió el vínculo de Deroin y su hija mayor, Cécile, con el entorno de Morris, centrando su atención en el trabajo de la hija como profesora de francés en la Liga Socialista (SL) y en las pruebas documentales encontradas fruto del contacto que esta estableció con el poeta W.B. Yeats, quién fue integrante de la misma . 51 También desde el ámbito anglosajón, y en un momento muy avanzado en la realización de esta tesis doctoral, se pudo tener acceso a otro artículo, sobre la vida en KUNKA, Françoise: French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism, Thesis, 50 University of Aberdeen, UK, 2014. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House: Cécile Desroches, Jeanne Deroin and 51 the utopian socialist connection”, en The Journal of Willliam Morris Studies, vol. XXII, No. 1, 2016, Special Issue: Morris and Utopia, London, 2016, pp. 54-70. !39 Londres de Deroin . Escrito por la historiadora Vaughan B. Baker, de la University of 52 Southwestern Lousiana, este artículo ha contado con poca relevancia posterior, quizás debido a un menor reconocimiento de la carrera investigadora de la autora, de quien se desconocen otras obras relacionadas con la misma área de estudio. Sin embargo, este trabajo aporta una interesante información sobre los domicilios y la posible vida laboral que Deroin tuvo en la capital inglesa. En relación con esta tesis, esta publicación ha venido a refrendar una serie de datos a los que se había llegado a través del trabajo de campo llevado a cabo en Londres por la doctoranda, y que se detallarán en el capítulo correspondiente. Como ya se ha comentado con anterioridad, nos encontramos ante una ausencia prácticamente total de trabajos extensos que se centren exclusivamente en la figura de Deroin. Sin embargo, existe una obra primigenia, que es la primera y de momento única breve «biografía» de Jeanne Deroin. Se trata del trabajo realizado por el socialista y feminista francés Adrien Ranvier, Une féministe de 1848: Jeanne Deroin, escrito en 1895 pero dado a conocer por distintas vías a partir del año 1900 . Durante la Segunda 53 República Francesa (1848-1852) se publicaron numerosos artículos de prensa que se hacían eco de las acciones políticas de Deroin, estos no solo fueron publicados en Francia, sino también en países como Inglaterra, Alemania o Estados Unidos. También la prensa, aunque ya en menor medida, se hizo eco de su fallecimiento en 1894 . Pero 54 la obra de Ranvier, publicada en el cambio de siglo, fue el primer informe serio y de cierta envergadura de la trayectoria de esta pionera. Este trabajo se convirtió en la base bibliográfica de los estudios sobre Deroin, siendo citado en multitud de publicaciones que se han hecho eco tanto de sus aciertos como de sus errores. El texto, como ya indica en el título, se centra en su participación en la Segunda República, tomando como año clave 1848, la Primavera de los Pueblos. Ranvier escribió esta biografía parcial a partir de documentos que le entregó la propia Deroin referentes a esa etapa de su vida y que BAKER, Vaughn B., “Jeanne Deroin: The Years in exile”, en Proceedings of the Western Society for 52 French History: Selected Papers of the Annual Meeting, 1997, vol. 25, Ed. Barry Rothaus, Greeley, University Press of Colorado, 1998, pp. 142-155. RANVIER, Adrien, Une féministe de 1848; Jeanne Deroin, Bulletin de la Révolution de 1848 XXIV et 53 XXV, Paris, 1908 et 1909. Ver: Dossier Jeanne Deroin, Bibliothèque Marguerite Durand (BMD).54 !40 por desgracia se perdieron con posterioridad. Los demás datos biográficos, previos a 1848, que aparecen puede que el autor los conociera en sus encuentros con ella o con su hija mayor, Cécile, con quien sabemos que también estuvo en contacto . El texto, con 55 formato de informe político, se presentó por primera vez en el Congreso de las Asociaciones de Producciones Obreras de París en 1900 . En él, Ranvier afirmaba, de 56 forma errónea, que Deroin no llevó a cabo ninguna acción política después de 1855. Al haberse convertido este texto en la principal fuente secundaria sobre su vida, la creencia de que no participo en política desde esa fecha se generalizó y pasó a considerarse un dato confirmado. Para finalizar este apartado nos centraremos en el supuesto que se plantea sobre si Deroin pudo haber sido una pionera de la defensa animal y del antiespecismo. En cuanto a referencias directas sobre ella, solo se ha encontrado una superficial mención al hecho de que era vegetariana. Este dato —hallado como hemos indicado previamente en el dossier de prensa dedicado a ella de la BMD —, es simplemente mencionado en 57 el libro de Scott y en el artículo de Pamela Pilbeam . Por lo tanto se carece de obras 58 59 de referencia en este sentido. La falta de reconocimiento de esta aportación de Deroin está lejos de ser única. Desde un prisma ecofeminista, Alicia Puleo, denuncia la invisibilización de las aportaciones femeninas en relación con la llamada «ética animal», que se está desarrollando desde su nacimiento en el último tercio del siglo XX, con especial auge hoy en día: «A pesar de que las estadísticas demuestran la presencia absolutamente mayoritaria de las mujeres en el movimiento de defensa de los animales, ocurre, como en tantas otras áreas de la cultura y de la sociedad, que son los varones los que han sido abrumadoramente reconocidos por sus aportaciones. Es este sentido, podríamos La figura de Ranvier y el origen de su vínculo con Deroin serán tratados más adelante, dentro del 55 capítulo diez de la presente tesis. RANVIER, Adrien, Rapport Ranvier sur J.Deroin au Congrès des Associations ouvrières de 56 production, Compte rendu des congrès national et international tenus les 8-10 et 11-13 juillet 1900 (BN 8oR 18390). Bibliothèque Marguerite Durand de Paris (BMD), centro especializado en la historia de las mujeres y 57 del feminismo. SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 118.58 PILBEAM, Pamela, “Jeanne Deroin: French Feminist and Socialist in Exile”…, p. 289.59 !41 decir que se trata de un caso más de sexismo en la tradición filosófica, aunque me gustaría señalar que algo similar ocurre en el praxis» . 60 Y en relación al vegetarianismo, la situación es similar, según indica la investigadora y activista Carol Adams, autora del libro de referencia Política sexual de la carne: «La alianza de las mujeres con el vegetarianismo a través de la historia y de los textos literarios he sido distorsionada. El resultado es el fracaso para esbozar una inspiradora red de feministas vegetarianas […]. Los textos feministas vegetarianos son el referente ausente en la crítica e historia feminista» . 61 La obra de Adams se basa en la introducción del concepto de «referente ausente», que la autora utiliza para describir la distancia conceptual y emocional que se crea entre un plato de carne y el animal que ha tenido que ser sacrificado para hacerlo posible. Adams también plantea un paralelismo con otras opresiones, como las de género o raza, en las que es necesario realizar una codificación de la víctima para así poder desnaturalizarla y hacer uso de ella sin que medie ningún dilema moral. Precisamente esta obra es un buen sustento conceptual al presentar una aproximación histórica de los vínculos entre feminismo y vegetarianismo, dedicando buena parte del libro al siglo XIX . Otra referencia de interés, en el campo de la historia del 62 vegetarianismo, ha sido la obra de Renan Laure, Le végétarisme et ses ennemis. Vingt- cinq siècles de débats (El vegetarianismo y sus enemigos. Veinticinco siglos de debate), que ha aportado referencias de utilidad para empezar a investigar las posibles relaciones de Deroin con este movimiento en defensa de una forma de alimentación más ética . 63 Estas dos obras tienen un carácter general, al tratar toda la historia, tanto del vegetarianismo como de su conexión con el feminismo. Pero, intentando acotar, lo PULEO, Alicia H., “Prólogo”, VELASCO, Angélica, La ética animal. ¿Una cuestión feminista?, 60 Universidad de València, Ediciones Cátedra, 2017, p. 9. ADAMS, Carol, La política sexual de la carne. Una teoría crítica vegetariana, Madrid, Ochodoscuatro 61 Ediciones, 2016, p. 333. ADAMS, Carol, La política sexual de la carne. Una teoría crítica feminista vegetariana…62 LARUE, Renan, Le végétarisme et ses ennemis. Vingt-cinq siècles de débats, Presses Universitaires de 63 France, Paris, 2015. !42 máximo posible, el área de conocimiento en la que se suscribiría este activismo desconocido hasta ahora de Deroin, no ha sido sencillo encontrar referencias bibliográficas que abarquen los campos de lucha que se pretenden estudiar — socialismo, feminismo y vegetarianismo—, añadiendo, además, lo concreto del marco temporal —mediados del siglo XIX. En este sentido, dos han sido los trabajos localizados que han servido de cierta guía. Por un parte, el libro de James Gregory, Of Victorians and Vegetarians: The Vegetarian Movement in Nineteenth-Century Britain (De Victorianos y Vegetarianos: El movimiento vegetariano en la Gran Bretaña del siglo XIX), cuyo título deja claro su contenido . Además del análisis general sobre 64 cómo se desarrolló este movimiento en el país de exilio de Deroin, ha resultado de especial interés el capítulo VI, dedicado a las relaciones de clase y género en el vegetarianismo inglés decimonónico . Y por otra parte, sobre el posible momento 65 fundacional de un feminismo vegetariano, ha servido de referencia el artículo “The awakened instinct: vegetarianism and the women’s suffrage movement in Britain” ("El instinto despierto: el vegetarianismo y el movimiento del sufragio femenino en Gran Bretaña”), de Leah Leneman , del que hablaremos más adelante y que ha servido para 66 reforzar la teoría planteada en esta tesis de que Deroin pudo ser pionera en la defensa del vegetarianismo desde postulados feministas, ya que se adelantó, en medio siglo, a las referencias aportadas por Leneman. A tenor de la bibliografía existente y consultada sobre Deroin, se puede observar que siguen siendo pertinentes los objetivos principales que esta tesis pretendía alcanzar, desde su propuesta inicial: aunar, en una misma obra, toda su trayectoria política, destacar su papel como líder socialista, y profundizar en el conocimiento de su vida en Londres. A estos objetivos, y a raíz de la documentación encontrada, se sumo uno más, centrado en el estudio de Deroin como activista interesada en la cuestión animal. Las fuentes halladas, referentes a este campo, muestran que también hay un interesante trabajo por hacer en él, investigando los inicios de un feminismo de tintes animalistas, GREGORY, James, Of Victorians and Vegetarians: The Vegetarian Movement in Nineteenth-Century 64 Britain, London, Tauris Academic Studies, 2007. Ver: Ibid., capítulo seis “Class, Gender and the Vegetarians”, pp. 151-173.65 LENEMAN, Leah, “The awakened instinct: vegetarianism and the women’s suffrage movement in 66 Britain”, en Women's History Review, 6:2, London, 1997, pp. 271-287. !43 avant la lettre, y su posible articulación con la opresión de clase. Huelga decir que la elaboración de la presente tesis se erige a partir de los textos citados en este estado de la cuestión y que pretende ser, con toda humildad, un pequeño eslabón más en el estudio de la fascinante pionera que fue Jeanne Deroin. !44 MARCO TEÓRICO: CONCEPTOS, TEORÍAS Y PARADIGMAS PARA EL ESTUDIO DE LA BIOGRAFÍA Y DE LAS APORTACIONES POLÍTICAS DE JEANNE DEROIN. Para la conceptualización de esta tesis doctoral, entendemos su marco teórico como el conjunto de herramientas cognitivas —conceptos, teorías o paradigmas— que nos permiten entender los debates, posicionamientos y argumentaciones políticas que en ella se tratan. Como indica la teórica feminista Rosa Cobo: «Los paradigmas y marcos de interpretación son modelos conceptuales que aplican una mirada intelectual específica sobre la sociedad y utilizan ciertos conceptos a fin de iluminar algunas dimensiones de la sociedad que no se pueden identificar desde otros marcos interpretativos de la realidad social» . 67 
 Como defiende esta tesis, ni el activismo político ni los intereses intelectuales de Deroin se suscribieron a un solo campo, por lo que las herramientas conceptuales para acercarnos a ellos también deben ser interdisciplinares. Desde el campo de la filosofía, trabajaremos dentro del marco de la teoría crítica feminista. En lo referente a la historiografía, esta tesis se situará en el campo de estudio de la historia de las mujeres, y dentro del mismo, seguiremos principalmente las tesis de las historiadoras francesas Michelle Perrot y Michèle Riot-Sarcey, que presentaremos a continuación. Esta investigación pretende hacer una humilde aportación a la genealogía feminista, por lo que también se explicarán las referencias escogidas para la utilización aquí de dicho concepto. Por otra parte, para entender ciertos argumentos políticos utilizados por Deroin, fruto de su formación como sansimoniana, deberemos analizar el significado de los mismos en su contexto histórico, por lo que se realizará una aproximación a esta doctrina y a sus principales aportes teóricos, en el capítulo correspondiente. Revisaremos también las conceptualizaciones relativas al movimiento socialista en las diferentes etapas políticas en las que militó Deroin, que, a grandes rasgos podemos dividir en cuatro: etapa sansimoniana (1830-1835 aprox.), Segunda República Francesa COBO BEDIA, Rosa, Aproximaciones a la teoría crítica feminista, Lima (Perú), Comité de América 67 Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres - CLADEM, 2014, p. 9. !45 (1848-1852), internacionalismo obrero (1854-1864) y militancia en el socialismo inglés (1886-1894). La teoría feminista que, desde su origen, en el siglo XVIII, cuenta con tres siglos de historia, nos sirve para interpretar la realidad visibilizando el género como estructura de poder. Citando a la filósofa Celia Amorós, podemos decir que «la teoría feminista constituye un paradigma, un marco interpretativo que determina la visibilidad y la constitución como hechos relevantes de fenómenos que no son permanentes ni significativos desde otras orientaciones de la atención» . Y haciendo de nuevo nuestros 68 los análisis de la teórica citada anteriormente, Rosa Cobo, entre los conceptos básicos que forman el paradigma de la teoría feminista encontramos las categorías de género y patriarcado : 69 «La teoría feminista pone al descubierto todas aquellas estructuras y mecanismos ideológicos que reproducen la discriminación o exclusión de las mujeres de los diferentes ámbitos de la sociedad. Al igual que el marxismo puso de manifiesto la existencia de clases sociales con intereses divergentes e identificó analíticamente algunas estructuras económicas y entramados institucionales inherentes al capitalismo, realidades que después tradujo a conceptos -clase social o plusvalía-, el feminismo ha desarrollado una mirada intelectual y política sobre ciertas dimensiones de la realidad que otras teorías no habían sido capaces de conceptualizar» . 70 Para la teoría crítica feminista, el concepto de género es la categoría central de análisis. Este concepto surge de la idea de que lo considerado por la sociedad como femenino o masculino, no son hechos naturales sino construcciones sociales, y que entre ellos se genera una jerarquía en la cual lo femenino queda supeditado. El género femenino, especialmente en el eje cronológico de nuestra investigación, conllevaba que la mujer estaba indisolublemente asociada a conceptos como los cuidados, la AMORÓS, Celia, “El punto de vista feminista como crítica”, en BERNABÉ UBIETA, Carmen (dir.), 68 Cambio de paradigma, género y eclesiología, Navarra, Verbo Divino, 1998, p. 22. COBO BEDIA, Rosa, Aproximaciones a la teoría crítica feminista, Lima (Perú), Comité de América 69 Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres - CLADEM, 2014, p. 6. Ibid., p. 9.70 !46 maternidad, el encierro en el espacio doméstico —en los casos de la burguesía y aristocracia—, y el trabajo en el espacio doméstico, pero también en el exterior —en el caso de las mujeres de clase obrera—. Estas atribuciones sumadas a la falta de derechos civiles y sociales, facilitó el desarrollo de la separación de esferas —la pública para los hombres, la privada para las mujeres— que alcanzaría su momento álgido en la segunda mitad del siglo XIX, coincidiendo con el marco temporal de esta tesis. Las sociedades se articulan a través de estructuras de poder y el género funciona como una de ellas, mientras que otras son, por ejemplo, la clase o la raza . Dado ese prisma, encontramos 71 múltiples intersecciones posibles de varias opresiones que pueden situar a un mismo individuo social como opresor o como oprimido. En el caso de una mujer de clase obrera, como era Deroin, la opresión es doble, ya que se da tanto por género como por clase social. Los estudios de género, en los que se suscribe esta tesis, surgen en Estados Unidos en la década de 1970, al calor de la segunda ola feminista, y en los años 80 se empiezan a desarrollar en Francia . El enfoque de la categoría de género aportará una 72 mayor vinculación epistemológica con los conceptos de poder, dominación y subordinación. Dentro del campo de la historiografía, fue la historiadora Joan Scott la que marcó el camino para su utilización como categoría de análisis en 1986 con su célebre artículo: “El género: Una categoría útil para el análisis histórico” . En él, Scott 73 defiende que el género es un elemento constitutivo de las relaciones sociales basado en las diferentes percepciones entre los sexos y, que a través de él, se significan las relaciones de poder. En 1989, la socióloga, teórica y activista feminista francesa Christine Delphy, definió el género como «la manera de entender la jerarquía que rige la Ibid., p.11.71 Es importante para la elaboración de este marco teórico, centrarnos con más detalle en los debates y 72 posicionamientos que se han dado en Francia ya que provienen de allí la inmensa mayoría del de las obras que forman el corpus documental de esta tesis. SCOTT, Joan W., “El género: Una categoría útil para el análisis histórico”, en El género: la 73 construcción cultural de la diferencia sexual, México, PUEG, 1996, pp. 265-302. Consultado en: https:// web.archive.org/web/20161031085424/http://www.inau.gub.uy/biblioteca/sexualidad/UNIDAD%20II/ scott.pdf !47 https://web.archive.org/web/20161031085424/http://www.inau.gub.uy/biblioteca/sexualidad/UNIDAD%20II/scott.pdf https://web.archive.org/web/20161031085424/http://www.inau.gub.uy/biblioteca/sexualidad/UNIDAD%20II/scott.pdf https://web.archive.org/web/20161031085424/http://www.inau.gub.uy/biblioteca/sexualidad/UNIDAD%20II/scott.pdf distribución de los roles sociales» . Y unos años más tarde, con perspectiva suficiente 74 para hacer una valoración, la historiadora Michèle Riot-Sarcey, una de las responsables en desarrollar el concepto de género en Francia, indicó que: «A pesar de las dudas y controversias, la introducción del concepto de género ha permitido incluir en la investigación histórica un enfoque que busca revelar la construcción social de la diferencia de género y así conocer la dimensión política de la dominación entre hombres y mujeres» . 75 De esta manera, además de reconocer la aportación de las mujeres en el desarrollo de la historia de la humanidad, se pone el foco en los mecanismos sociales que han permitido la continuada subalternidad femenina. Los estudios de género, con la incorporación realizada de perspectivas de la historia social, analizan las clases sociales, los movimientos políticos y el papel de las instituciones para ver sus correlaciones con la dominación masculina. Todas estas perspectivas se han tenido en consideración en la presente tesis, ya que son de gran utilidad para analizar el desarrollo de la vida política de Deroin, especialmente truncada desde el gobierno, pero también dentro del propio seno del movimiento obrero, por el hecho de ser mujer. La presente investigación es una tesis en estudios feministas y de género, y dentro de estos, se enmarca en el área de investigación de historia de las mujeres. Como campo de estudio crítico con la historia tradicional, la historia de las mujeres nace vinculada al movimiento feminista y a la incursión que este hace en la academia a partir de la década de 1960, pero especialmente en la de 1970, con la segunda ola del feminismo, desarrollada a priori en Estados Unidos, Francia e Italia. Previo a su desarrollo, encontramos sus antecedentes intelectuales en dos escuelas: la historia social DELPHY, Christine, “Penser le genre: quels problèmes?”, en HURTIG, Marie-Claude, KAIL, Michèle 74 et ROUCH, Hélène (dir.), Sexe et genre, de la hiérarchie entre les sexes, p. 92. RIOT-SARCEY, Michèle, Le genre en questions. Pouvoir, politique, écriture de l’histoire, Paris, 75 Creaphis Éditions, 2016, p. 61. !48 de corte marxista y la Escuela de los Annales . La historia de las mujeres se desarrolla 76 con la intención de visibilizar el papel que han tenido en la Historia y que había sido ignorado, cuando no ocultado a propósito, por el sistema patriarcal. Estos cincuenta años de estudio y docencia han contribuido a su vez a la continuación de avances sociales hacia la igualdad. Historiadoras como Gerda Lerner , en Estados Unidos, o de 77 Michelle Perrot , en Francia, fueron pioneras, abriendo una senda de conocimiento y 78 una tradición académica que no ha cesado de crecer. La docencia impartida por Perrot en Francia junto a sus compañeras, que provenían del activismo feminista de Mayo del 68, es esencial para las posibilidades actuales de esta investigación. Fue precisamente esa generación de mujeres universitarias y posteriormente docentes, la que volviendo la vista atrás a su propia historia, estudió y reivindicó tanto a las mujeres sansimonianas como a «las mujeres de 1848», que llevaban en el olvido desde finales del siglo XIX y principios del XX. Dentro de la historiografía de las mujeres, han existido desde hace décadas dos corrientes con distintas posiciones respecto al hecho de como plantear la autonomía de las mujeres dentro de la historia tradicional. Estas dos corrientes fueron plasmadas en dos publicaciones de referencia internacional, ambas del año 1991: por una parte, desde Estados Unidos, Bonnie Anderson y Judith Zinsser presentaron Historia de las mujeres: Una historia propia ; por la otra, en Francia, Michelle Perrot y Georges Duby, 79 publicaron Historia de las Mujeres en Occidente . La obra de Anderson y Zinsser 80 plantea la historia de las mujeres como una historia separada y autónoma a la historia general, que se considera patriarcal, mientras que la obra de Perrot y Duby se centra también en el estudio de las mujeres, pero estableciendo múltiples vinculaciones con el La Escuela de los Annales, que debe su nombre a la revista francesa Annales d’histoire économique et 76 sociale, fundada en 1929 por Marc Bloch y Lucien Febvre, ha sido una corriente historiográfica de gran influencia en el mundo occidental, que ha liderado la historiografía francesa durante la totalidad del siglo XX. Esta escuela centra sus análisis en las estructuras sociales, más allá del estudio de los individuos o de los sucesos políticos aislados, como hace la historiografía contemporánea. Para ello también utiliza herramientas de las Ciencias Sociales. Ver: LERNER, Gerda, La creación del patriarcado, Barcelona, Editorial Crítica, 1990.77 Ver: PERROT, Michelle, Les Femmes ou les silences de l’Histoire, Paris, Flammarion, 1998.78 ANDERSON Bonnie S. y ZINSSER Judith P., Historia de las mujeres: Una historia propia, Barcelona, 79 Editorial Crítica, 1991. DUBY, Georges y PERROT, Michelle (dir.), Historia de las Mujeres, Madrid, Taurus, 2003.80 !49 proceso social global, siendo el principal riesgo de la primera corriente el aislamiento de las mujeres como grupo. Respecto a esta cuestión, la presente tesis se inscribe en la segunda corriente, liderada por Michelle Perrot, aún más especialmente debido a las referencias directas recibidas durante los años de realización de la misma en París y en relación al corpus documental que se maneja . 81 Una aportación a la genealogía feminista Como se indicaba en la introducción del presente capítulo, esta tesis aspira a realizar una pequeña aportación en la genealogía feminista internacional, reconociendo la labor de Jeanne Deroin como pensadora feminista, valorando también sus aportaciones en otros campos de lucha social y profundizando en sus años de exilio en Londres. Comenzaremos este apartado acotando la diferencia entre genealogía femenina y genealogía feminista, para lo cual nos basaremos en la siguiente definición: «Una genealogía femenina, recuperación de prototipos literarios y mitológicos galería de mujeres ilustres, que busca la construcción del imaginario, la simbología, la memoria y la presencia femeninas, y que incluye por tanto a mujeres reales y ficticias, feministas o no. […] Una genealogía feminista, memoria colectiva de las luchas por la emancipación, de las pioneras reales que hayan contribuido a los logros feministas con sus acciones e ideas, donde caben también las aportaciones masculinas. Unidas a estas cuestiones subyace quizás la más importante de la Teoría feminista: la construcción del genérico, la problemática gnoseológica del sujeto femenino» . 82 La genealogía feminista surgió para llenar los vacíos dejados por la genealogía patriarcal. Su desarrollo, además de una importante aportación académica, supone una gran contribución para el movimiento feminista. Del plano teórico al práctico, y viceversa. Permite recuperar y visibilizar los aportes de las mujeres en todas las áreas de la vida, identificando la opresión femenina sufrida y la respuesta dada desde el Sobre este debate historiográfico ver: GARCÍA-PEÑA, Ana Lidia, “De la historia de las mujeres a la 81 historia del género”, en Contribuciones desde Coatepec, nº 31, Universidad Autónoma de México, 2016. RODRIGUEZ MAGDA, Rosa María, “Del olvido a la ficción. Hacia una genealogía de las mujeres”, 82 en Rodríguez, Rosa (ed.), Mujeres en la historia del pensamiento, Barcelona, Anthropos, 1997, p. 33. !50 feminismo dentro de cada momento histórico. Yendo más allá de los vínculos familiares, se realiza una genealogía que supera la noción de historia como relato, utilizando análisis de las ciencias sociales y denunciando la invisibilización de las mujeres en la historia oficial/patriarcal . 83 Las diferentes corrientes del feminismo han sido fundamentales a su vez para elaborar genealogías que mostraran la labor de mujeres pioneras, tanto en sus discursos ideológicos como en sus experiencias personales, y para señalar los vínculos existentes entre sucesivas generaciones de mujeres . En este sentido es especialmente interesante 84 la aportación de Jeanne Deroin debido a que, como veremos a lo largo de esta tesis, fue una figura fundamental en el inicio del movimiento feminista organizado en Francia, pero no solo ahí, ya que también estuvo en el centro de una red de contactos y relaciones internacionales de feministas de varios países. Además, gracias a su longevidad, se relacionó con varias generaciones de feministas, sirviendo de eslabón histórico en la transmisión de las propuestas que defendían los derechos de las mujeres y de la clase obrera. Podemos encontrar un antecedente de las genealogías feministas en la práctica de la auto-conciencia popularizada en Estados Unidos y Europa por los grupos de mujeres de los años 70 del siglo XX. Estos espacios no mixtos servían de punto de encuentro para compartir vivencias, convirtiendo lo personal en colectivo. A partir de esa experiencia, las mujeres comenzaron a querer investigar su propia historia . Esta 85 lectura de los espacios de auto-conciencia nos sirve como marco teórico en relación a Jeanne Deroin en un doble sentido. Como sujeto de estudio y como pionera. Por una parte, como hemos mencionado en el estado de la cuestión, fueron precisamente las feministas francesas de los años 70 las que comenzaron a estudiar a las mujeres olvidadas por la historia oficial de su país. Se publicaron así los primeros trabajos de Ver: RESTREPO, Alejandra, “La genealogía como método de investigación feminista”, en 83 BLAZQUEZ GRAF, Norma y CASTAÑEDA SALGADO, Martha Patricia (coord.), Lecturas críticas en investigación feminista, Ciudad de México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2016, pp. 23-42. RAMOS, María Dolores y ORTEGA, Víctor J., “Reflexiones sobre genealogías, memoria y escritura 84 de mujeres: experiencias y palabras al descubierto”, La Aljiba, Revista de Estudios de la Mujer, Segunda época, Vol. XXIII, Argentina, Universidades de La Pampa, Luján y Comahue, 2019, p. 151. RESTREPO, Alejandra, “La genealogía como método de investigación feminista”… p. 30.85 !51 reivindicación feminista sobre los dos grupos de mujeres revolucionarias en los que participó Deroin durante sus años en Francia: las sansimonianas y «las mujeres de 1848». En este sentido podemos destacar la reedición de los textos de Claire Démar en 1976 y de los de Suzanne Voilquin en 1978 y 1979 , o la investigación de Laure 86 87 Adler sobre las sansimonianas como pioneras del feminismo, publicada en 1979 . 88 Previos a estos trabajos, debemos volver a mencionar, la obra de Edith Thomas quien estudio y reivindicó a «las mujeres de 1848» a mediados del siglo XX . Pero, por otra 89 parte, podemos considerar a Jeanne Deroin como pionera en la creación de un precedente histórico de los grupos de autoconciencia. Esta labor la llevó a cabo a través de asociaciones de mujeres, de los clubs de debate femeninos y de los periódicos en los que colaboró o que directamente dirigió. Como veremos, desde La Femme libre, primer rotativo en el que participa en 1832, hasta L’Almanach des Femmes, el último, que terminó de editar en 1854, Jeanne Deroin entendía la prensa feminista como un espacio de elaboración colectivo, mayoritariamente realizado por mujeres, en el cual tenían cabida el debate y la aportación personal, tanto de colaboradoras como de lectoras. Por otra parte, estos medios de comunicación, especialmente durante la Segunda República, se coordinaban y complementaban con las actividades realizadas por las asociaciones y clubs de debate femeninos, que eran dirigidos por las mismas mujeres que editaban y escribían en dichos periódicos, en este caso por Deroin y sus compañeras. Riot-Sarcey, probablemente la mayor especialista en «las mujeres de 1848», afirma que son pocas las personas que se han interesado por los discursos y acciones de estas pioneras que, como objeto de estudio, siguen estando al margen de la historia política. Fueron ridiculizadas por sus coetáneos, rechazadas del debate público y de la historia oficial. Dentro del DÉMAR, Claire, Textes sur l’affranchissement des femmes (1832-33), suivi de “Symbolique groupale 86 et idéologie féministe saint-simoniennes” de V. Pelosse, Paris, Payot, 1976. VOILQUIN, Suzanne, Souvernirs d’une fille du peuple: ou, La saint-simonienne en Égypte, Paris, F. 87 Masperó Edit., 1978, y Mémoires d’une saint-simonienne en Russie (1839-1846), Paris, Des femmes, 1979. ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…88 THOMAS, Edith: Les Femmes en 1848…, y “Pauline Roland et les associations ouvrières”, 89 Communication à l’Assemblée générale de l’Institut (23 janvier 1954), L’Actualité de l’Histoire. Bulletin trimestriel de l’Institut français d’Histoire sociale, nº 7, Courbevoie (Seine), mars 1954. !52 relato que ha transcendido de la historia de la revolución europea de 1848, solo han sido mencionadas marginalmente . 90 Algunos conceptos básicos para entender el pensamiento de Jeanne Deroin: De la herencia del feminismo ilustrado al nacimiento del feminismo socialista. De los principales conceptos sobre los que versa la necesidad de reconocer el pensamiento de Deroin, empezaremos por analizar el concepto central que es, sin duda, su aportación al feminismo. Para esto, tenemos que entender primero que cuando hablamos de Jeanne Deroin como pionera del feminismo, o hablamos de feminismo sansimoniano, estamos utilizando el término de una manera anacrónica. El vocablo «feminismo» no se comenzó a utilizar popularmente hasta finales del siglo XIX. Nació siendo un término médico, acuñado por Ferdinand-Valérie Fanneau de la Cour , para 91 definir algunas consecuencias que tenía la tuberculosis en el cuerpo masculino. Pero fue Alejandro Dumas hijo, autor de la célebre novela La dama de las camelias , quien le 92 dio un sentido político cuando en 1872 lo utilizó para insultar a los hombres que apoyaban la lucha de las mujeres por sus derechos, lo cual, según él, mermaba su masculinidad. Unos años después, en la década de 1880, las sufragistas francesas se apropiaron del término, reivindicándolo y definiéndose con él , siendo Hubertine 93 Auclert la primera en nombrarse como tal, y de quién se hablará más adelante ya que mantuvo una relación epistolar con Jeanne Deroin. La nueva palabra francesa se introdujo rápidamente en otras lenguas: feminism, en ingles; feminismus, en alemán; femminismo, en italiano, y feminismo en castellano y portugués . Previo a esto, en la 94 RIOT-SARCEY, Michèle, Le genre en questions. Pouvoir, politique, écriture de l’histoire…, pp. 33-35.90 Estudiante de medicina francés, que introdujo el término en su tesis doctoral.91 DUMAS, Alejandro, La dama de las camelias, México, Grupo Editorial Éxodo, 2019.92 PERROT, Michelle, Mon histoire des femmes, Paris, Seuil, 2006, p. 210.93 BARD, Christine (dir.), Dictionnaire des féministes: France, XVIIIe-XXIe siècle, Paris, Presses 94 Universitaires de France, 2017, p. 759. !53 época que nos ocupa en esta tesis, los términos más utilizados eran «emancipación» o 95 «liberación de la mujer» , en singular, marcando así el peso fuertemente identitario y 96 unificador del concepto. Sin embargo, tanto las características teóricas como las prácticas políticas de las mujeres sansimonianas y de las participantes en la revolución de 1848, hacen que desde inicios del siglo XX se les aplique la denominación de feministas, aunque esta denominación sea avant la lettre . 97 La figura de Jeanne Deroin es, ante todo, la de una feminista socialista. Desde ese prisma debemos leer sus propuestas y acciones políticas, aunque, como veremos más adelante, su visión espiritual dificulta la posibilidad de una lectura sencilla de su obra. El objetivo principal de su vida fue luchar contra la desigualdad y la falta de libertad y autonomía de las mujeres. Y aunque entendía que la solidaridad entre mujeres de toda clase social era primordial, centró su lucha en la mejora de las condiciones de vida de las pertenecientes a la clase obrera. Su convencimiento fue siempre que seguir y dar a conocer los principios socialistas serían la vía para conseguir la mejora social. En esos años, el feminismo socialista carecía aún de tradición, pues se iría desarrollando al mismo tiempo que Deroin junto a las otras proletarias sansimonianas, y otras destacables pioneras como Flora Tristán, se organizaban. Por esto, es necesario buscar sus referentes teóricos en los discursos por la igualdad previos, en el feminismo ilustrado. Deroin y sus compañeras manejaban conceptos provenientes de la Ilustración, como son los conceptos de emancipación y ciudadanía. El de la «emancipación» fue uno de los pilares del discurso de la Ilustración. El mismo razonamiento que se hizo para exigir la emancipación del hombre se aplicará después para exigir también la de la mujer, porque, como indica Amelia Valcárcel, el feminismo es un hijo de la Ilustración, «Con la emancipación de la mujer vendrá la emancipación del trabajador», se afirmaba en el periódico 95 feminista La Femme d’avenir (s/n y s/f), p. 1. «¿Estaría de acuerdo en el punto de partida con la gente que defiende la liberación de la mujer?», se 96 preguntaba a sí misma la escritora George Sand. SAND, George, Lettre aux membres du Comité central (ca avril 1848). Saisie du texte: S. Pestel pour la collection électronique de la Bibliothèque Municipale de Lisieux (11.X.1999). Ver, por ejemplo: ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, RANVIER, Adrien (edit)., “Le testament 97 d’une feministe de 1848”…, THIBERT, Marguerite, Le féminisme dans le socialisme français de 1830 à 1850, Paris, Giard, 1926, o THOMAS, Edith, Pauline Roland: Socialisme et feminisme au XIXe siècle, Paris, M. Riviere, 1956. !54 pero es un hijo no deseado . Respecto al concepto de «ciudadanía», significaba la 98 condición misma del individuo como miembro de una comunidad política, y se contraponía al concepto de súbdito . Las mujeres estaban excluidas de la ciudadanía, y 99 lo estaban por el hecho de ser mujeres . 100 Jeanne Deroin, se sitúa, tanto por temporalidad como por ideología, en el epicentro del nacimiento del socialismo, pero ¿de qué socialismo hablamos? Es de sobra conocido el feroz desarrollo del capitalismo que tuvo lugar durante el siglo XIX , 101 especialmente en las grandes ciudades, y cómo este cambio en el modo y tiempo de producción conllevó el consecuente crecimiento de un proletariado fuertemente explotado y empobrecido. Debido a ello, se fueron extendiendo por Europa una serie de doctrinas políticas que reflexionaban sobre los cambios necesarios para la mejora de «la cuestión social» y que se convertirían en diferentes escuelas socialistas. Pero ¿a qué 102 se referían con esta expresión de «social»?: «La compleja y apasionante historia de los comienzos del socialismo (¿o de los socialismos?) en el tiempo llamado “utópico”, el tiempo antidiluviano anterior a Karl Marx, Proudhon o Louis Blanc, muestra la complejidad de esta cuestión, y la diversidad de respuestas. Parece correcto que el social-ismo [sic.] fue forjado en oposición al indivual-ismo [sic.], es decir del individualismo máximo, ese de todas las libertades pero también de todas las competiciones, de todas las luchas y de las brutalidades que las acompañan» . 103 VALCÁRCEL, Amelia, Tiempo de feminismo, Madrid, Cátedra Feminismos, 1997, p. 53.98 Ver: ÁVILA FRANCES, Mercedes, El precioso recorrido por la teoría e historia del movimiento 99 feminista, Universidad de Castilla la Mancha, 2015. CAPEL MARTÍNEZ, Rosa María, “Preludio de una emancipación: la emergencia de la mujer 100 ciudadana”, en Cuadernos de Historia Moderna. Anejos, VI, 2007, p. 157. En la primera mitad de siglo, se desarrollaron sobre todo pequeñas industrias. Fue durante la segunda 101 mitad cuando se crecerán las grandes, especialmente en las ciudades de mayor tamaño. «La question sociale», en francés, es un término surgido en el país galo a inicios del siglo XIX, y 102 posteriormente difundido por Europa, con el que se pretendía identificar y explicar los cambios sociales provocados por el inicio de la industrialización. Va ligado a otro término coétaneo, «la mejora social» — «l'amélioration de la société» en francés—, que aludía a las propuestas de distintos actores políticos, religiosos o culturales, que estaban intentando reformar la sociedad para paliar los nefastos efectos que el capitalismo producía en la calidad de vida de la mayor parte de la población. BEZBAKH, Pierre, Histoire du socialisme français, Paris, Larousse, 2005, p. 6.103 !55 Así, el pensamiento socialista nació como un movimiento crítico con el modelo capitalista, con la falta de regulación de este por parte del Estado y con sus consecuencias directas en las condiciones de vida de amplios sectores de la sociedad. El término «socialismo», fue inventado precisamente por los sansimonianos. A partir del año 1831 estos emplearon en el periódico Le Globe (El Globo), su órgano de expresión en ese momento, el término «socializar» en relación a la propiedad, dándole el sentido de «hacerla pública» . Poco después, la palabra «socialismo», en un sentido similar al 104 actual, fue utilizada por primera vez, en París en 1834, por un compañero de Jeanne Deroin, el antiguo seguidor de Saint-Simon Pierre Leroux . Con este término se quería 105 designar una sociedad ideal en la que no se sacrificaría ninguno de los términos de la divisa republicana: «libertad, igualdad, fraternidad» . Aunque la palabra fue 106 introducida a partir de ese año en la lengua francesa, hubo que esperar a la Revolución de 1848 para que fuera empleada de forma común . La escritora Marie d’Agoult, que 107 publicaba sus libros bajo el pseudónimo masculino de Daniel Stern y que fue testigo y narradora de esta época, lo plasmó así: «El nombre colectivo de socialismo sólo se dio a los diferentes sistemas de reforma social después de la revolución de 1848. Hasta entonces, las escuelas y las sectas socialistas solo habían sido consideradas de forma aislada, bajo el nombre de babouvismo, sansimonismo, furierismo, etc., sin reportarlos a este principio común Ibid., p. 13.104 Pierre Leroux (1797-1871), fue un filósofo y político francés que jugó un importante papel en el 105 prensa progresista y revolucionaria de la época realizando labores de periodista y de editor. De origen humilde, destacó como estudiante desde muy joven gracias a su inteligencia. Formado como obrero tipógrafo, empezó a trabajar en prensa gracias a ese oficio pero, debido a sus conocimientos filosóficos, pronto pudo comenzar a publicar sus propios artículos. En 1824 fundó Le Globe, un periódico literario que aparecía tres veces por semana. Ideológicamente, Leroux primero se interesó por la Carbonería y se hizo masón. A partir de 1830, con el triunfo de la Revolución de Julio, estrechó relaciones con los sansimonianos, motivo por el cuál Le Globe pasó a ser el órgano de expresión de la nueva escuela doctrinal. Solo un año después, Leroux se aleja de ella, aunque defendió siempre muchos de sus postulados. Aliado de la lucha de las mujeres por sus derechos, fue, a lo largo de los años, amigo y colaborador de Jeanne Deroin y Pauline Roland. Por este motivo, el nombre de Leroux aparecerá con asiduidad a lo largo de esta tesis, dentro de distintos apartados. El término fue publicado en el discurso político “De l’égalité, précédé de De l’individualisme et du 106 socialisme” en la Revue encyclopédique. Para más información ver: LEROUX, Pierre, A la source du socialisme français. Anthologie établie et présentée par Bruno Viard, Paris, Desclée de Brouwer, 1997, y THOMAS, Félix, Pierre Leroux, sa vie, son oeuvre, sa doctrine: contribution à l’histoire des idées au XIXe siècle, Paris, Felix Alcan Éditeur, 1904. BEECHER, Jonathan, Victor Considerant. Grandeur et décadence du socialisme romantique, France, 107 Les presses du réel, 2012, p. 203. !56 que desde entonces las ha llevado a ser referidas generalmente como socialismo» . 108 En las décadas de 1830 y 1840, las principales escuelas socialistas serían las de los seguidores de Saint-Simon, Fourier y Cabet, nacidas en Francia, y la de los seguidores de Owen, en Reino Unido, que, posteriormente, recibirían la definición de socialismos utópicos. Fue Friedrich Engels quien creó el término para diferenciar estas corrientes, que se consideraban idealistas, del socialismo científico, el marxista , que 109 fue difundido internacionalmente a partir de 1848 con la publicación del Manifiesto Comunista . De hecho, los socialismos utópicos también son conocidos como pre-110 marxistas. Todas estas escuelas desarrollaron teorías críticas con el sistema capitalista al identificarle como la causa de la miseria en la que vivían grandes masas de población, al mismo tiempo que recogieron, en mayor o menor medida, las reivindicaciones de igualdad de las mujeres. Por lo tanto, con el socialismo se inauguró una nueva corriente del feminismo que supuso un cambio radical de perspectiva respecto al feminismo ilustrado que lo precedía. Las principales diferencias entre estas dos tradiciones se encuentran en las propias teorías sobre cuál es el origen de la opresión que sufren las mujeres o cuál es la estrategia más apropiada para liberarlas de ella . Para entender 111 algunos términos y conceptos teóricos utilizados en la época en la que vivió Deroin, iremos desgranándolos en los apartados de la tesis que correspondan a cada tema. Por ejemplo, explicaremos la terminología sansimoniana en el apartado en el que hablaremos de esta doctrina. Es importante entender los conceptos en su contexto histórico, especialmente los provenientes del sansimonismo ya que Deroin seguirá utilizándolos en sus publicaciones a lo largo de toda su vida. STERN, Daniel, Histoire de la révolution de 1848, Paris, Librarie International, 1869, p. XII.108 Ver: ENGELS Federico, Del socialismo utópico al socialismo científico, Madrid, Edic. V.O.S.A. D.L., 109 1989. MARX, Carlos y ENGELS, Federico, El Manifiesto del Partido Comunista, México, Centro de 110 Estudios Socialistas Carlos Marx, 2011. DE MIGUEL ÁLVAREZ, Ana, “La articulación del feminismo y el socialismo: el conflicto clase-111 género”, en Teoría feminista: de la ilustración a la globalización, DE MIGUEL ÁLVAREZ, Ana y AMORÓS PUENTE, Celia (Eds.), Madrid, Editorial Minerva Ediciones, 2015, Vol, 1, p. 295. !57 De la misma forma que la teoría feminista, la socialista también recogió y amplió conceptos propios de la Ilustración. La separación de poderes de Montesquieu, la crítica social de Voltaire o «el contrato social» de Rousseau fueron referenciales y 112 han sido ampliamente estudiados desde este prisma. Pero en el marco de esta investigación, se hace necesario citar a otros dos pensadores ilustrados, Morelly y Mably, menos célebres pero que influyeron de forma directa en el nacimiento de las escuelas socialistas, y especialmente interesantes debido a que Deroin les consideraba sus maestros. Étienne-Gabriel Morelly (1717-1778 o 1782), desarrolló en sus obras conceptos para la organización social a través de una sociedad utópica que inspiraría los futuros falansterios . La crítica a las instituciones y a las leyes es central en su 113 pensamiento, y fue el primer pensador en propugnar la abolición del derecho a la herencia de la propiedad privada, y el primero en hablar de la necesidad de realizar un reparto equitativo de la riqueza . Por su parte, Gabriel Bonnot de Mably (1709-1785), 114 continuó el pensamiento de Morelly criticando la falta de igualdad social que consideraba originada por la propiedad privada. En sus obras argumentó que para acabar con esa desigualdad, el Estado debía ocuparse de ayudar a los más necesitados y de repartir las riquezas . Mably mantenía una postura optimista respecto al futuro, 115 característica que compartiría con Deroin y con los sansimonianos . 116 Un concepto central para entender el pensamiento y la actividad política de Jeanne Deroin, es el del asociacionismo. Se puede situar el origen, contemporáneo y político del término, haciendo referencia, de nuevo, al «contrato social» de Rousseau. ROUSSEAU, Jean Jacques, El contrato social, Barcelona, Aguilar, 1971.112 Morelly dejó como legado solo algunas obras, que a menudo fueron confundidas como obras de 113 Diderot. Las principales son: Naufragio de las islas flotantes o Basiliado del célebre Pilpai (1753) y Código de la naturaleza o el verdadero espíritu de sus leyes, durante todos los tiempos despreciado o mal conocido, siempre presente en el verdadero sabio (1775). Ver: VADILLO MUÑOZ, Julián, Del pensamiento a la organización. Socialismo en el siglo XIX. 114 Raíces, origen y desarrollo del laboratorio socialista anti estatal en el siglo XIX, Madrid, Queimada Ediciones, 2017, pp. 23-28. Sus principales fueron: Sobre los derechos y deberes del ciudadano (escrita en 1758 pero publicada en 115 1789), Coloquios de Focio sobre la relación de la moral con la política (1763), Dudas expuestas a los filósofos economistas sobre el Orden natural y la esencia de las sociedades políticas (1768) y Sobre la legislación o principios de las leyes (1776). VADILLO MUÑOZ, Julián, Del pensamiento a la organización, pp. 28 y 29.116 !58 En él, planteaba que para alcanzarlo, sería necesario elaborar una forma de asociación que defendiera y protegiera, desde la fuerza del colectivo, a cada asociado y a sus intereses, con unidad pero sin obediencia de ningún tipo, para poder permanecer así siendo tan libres como se era antes de asociarse . Sin embargo, instituciones como la 117 Iglesia y el ejército, las clases altas de la sociedad o ciertas estructuras civiles como los gremios artesanales, ejercían el asociacionismo desde hacía siglos . Pero, a comienzos 118 del siglo XIX, las escuelas socialistas empezaron a elaborar propuestas para trasladar esta práctica a las capas populares, con el objetivo de mejorar sus condiciones laborales y, por ende, vitales. El sansimonismo fue una corriente destacada en este sentido, y aunque Deroin se separó pronto de ella, defendió muchos de sus preceptos a lo largo de toda su vida. El principal, sobre el que elaboró muchas de sus propuestas políticas, es la importancia de la asociación para lograr la citada mejora social. El principal objetivo de Saint-Simon era crear un nuevo sistema de organización social que superara los conflictos entre clases y naciones. Debido a su optimismo y a su fe en el progreso, creía que la ciencia y los avances tecnológicos se deberían poner al servicio de la toda la sociedad, a la vez que se crearía una asociación de trabajadores. Pero el concepto, para los sansimonianos, era más amplio e iba mucho más allá que la organización laboral. La asociación era el medio y a la vez el objetivo. Se trataba de crear la asociación de trabajadores, pero también de hombre y mujer, de pueblos, en definitiva, la asociación universal. A través de ella se lograría una sociedad justa e igualitaria. También está presente en el pensamiento de Deroin, el concepto de internacionalismo, y el intento de desarrollarlo dentro de la agenda socialista occidental. Como veremos, trasladó ese concepto de la teoría a la práctica, primero tejiendo redes feministas internacionales, y después con su apoyo y participación en la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), y en la experiencia organizativa previa, la Asociación Internacional (AI). El concepto de internacionalismo también proviene de la Ilustración, pero se concretó durante la Revolución francesa y el Primer Imperio. Gracias a la difusión de los ideales franceses por Europa, el internacionalismo se fue ROUSSEAU, Jean Jacques, El contrato social… pp. 158-167.117 MARÍN GÓMEZ, Isabel, Asociacionismo, sociabilidad y movimientos sociales en el franquismo y la 118 transición a la democracia. Murcia, 1964-1986, Tesis doctoral, Universidad de Murcia, 2007, p. 46. !59 extendiendo a principios del siglo XIX. Respondía a los ideales de paz universal, de solidaridad entre los pueblos y de armonía entre las naciones. Entre las distintas propuestas de carácter internacionalista que se dieron, Saint-Simon, con cierto carácter liberal, hizo hincapié en cómo debía ser la nueva organización de la sociedad europea. La idea de fraternidad entre naciones iría paralela al desarrollo de la idea de la libre competencia económica entre ellas. Paradójicamente, el internacionalismo obrero surgiría del internacionalismo de las relaciones mercantiles, que el capitalismo necesitaba para continuar su desarrollo . 119 En el caso de la internacionalización de las propuestas feministas, esta fue consecuencia del gran aumento de movilidad de las personas entre diferentes países que se dio a partir del siglo XIX. En relación con la clase obrera, los desplazamientos eran fruto de las necesidades económicas, mientras que para la burguesía, se trataba de viajes voluntarios y de placer. El intercambio de ideas se potenció con la traducción de libros, panfletos y artículos de prensa, creando un léxico común transfronterizo y un corpus teórico compartido . Como se podrá observar a lo largo de esta tesis, Deroin participó 120 en la internacionalización de la agenda feminista, de forma directa —a través de su correspondencia y relaciones personales, por ejemplo—, e indirecta —siendo sus artículos traducidos y publicados en periódicos de otros países. Sin embargo, ¿podemos hablar de internacionalismo feminista en relación a sus propuestas? Probablemente no, ya que el marco temporal en el que se suscriben es previo al desarrollo de un verdadero, e intencional, movimiento feminista internacionalista, y como se verá, la toma de contacto y muestras de apoyo mutuo entre militantes de distintos países, no se tradujeron, en ese momento, en una propuesta concreta de articulación de un movimiento supranacional organizado. La riqueza de los textos de Deroin, la gran cultura que adquirió y la amplitud de sus intereses, harían posible la prolongación de este apartado, de la misma manera que MORAL SANDOVAL, Enrique, El socialismo español en el contexto internacional de la Primera a la 119 Segunda Internacional (1864-1889), Tesis doctoral, Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 1995, pp. 1-4. BARD, Christine (dir.), Dictionnaire des féministes: France, XVIIIe-XXIe siècle, Paris, Presses 120 Universitaires de France, 2017, p. 759. !60 de la propia tesis doctoral. Ante la imposibilidad de realizar un acercamiento a todos los conceptos manejados en sus obras, en cada capítulo se irán explicando otros a los que se hará referencia, intentado ubicarlos correctamente en el contexto histórico, con la intención de facilitar la lectura de la obra. Pero, teniendo presente siempre que esta aproximación cognoscible de sus aportaciones podría ser mayor, y estar suscrita a varias áreas de estudio. Consideraciones metodológicas y plan de trabajo desarrollado Elegir como objeto de estudio tanto la biografía como el pensamiento político de Jeanne Deroin, supone enfrentarse a una vasta materia debido a todos los campos de estudios que se entrecruzan, y que han tenido que ir acotándose para hacerlos accesibles. Al tratarse de un trabajo de corte biográfico se han tenido en cuenta apreciaciones sobre este género , para intentar aproximarnos al pasado a partir de una 121 trayectoria personal, y agudizar el análisis entre lo individual y lo colectivo . En este 122 sentido, se ha sido utilizada como referencia la tesis de Eva Palomo Cermeño dedicada a la también feminista y socialista Sylvia Pankhurst (1882-1960), hija de la líder sufragista inglesa Emmeline Pankhurst (1858-1928) . La obra de Palomo analiza la 123 apasionante vida de su protagonista al mismo tiempo que presenta a su entorno familiar y político y los debates sociales de la época, basándose en fuentes originales poco conocidas, y, como en el caso que nos ocupa, que no han sido traducidas al castellano. Su tesis ha servido también de modelo para la estructuración interna del presente trabajo. Ver: BURDIEL, Isabel (ed.), Los Retos de la Biografía, Revista Ayer, nº 93, 2014/1.121 Ibid., p. 13.122 Agradezco a la Doctora Palomo su colaboración con esta tesis doctoral al facilitarme la suya para su 123 estudio: PALOMO CERMEÑO, Eva, Feminismo y Socialismo en la obra de Sylvia Pankhurst. Los debates en torno a la Clase, el Género y la Sexualidad en el contexto del Sufragismo Británico, Tesis doctoral, Universidad Rey Juan Carlos, Madrid, 2013. !61 Para entender la trayectoria de Deroin, además de en estudios de género, es necesario realizar un acercamiento a los campos de la filosofía política, la historia de Francia y de Inglaterra, la historia del pensamiento feminista, socialista, y, en menor medida, animalista. Dentro de los mismos es necesario conocer la historia del exilio en el siglo XIX, los debates en torno a la ciudadanía y los derechos sociales, la situación de las mujeres y de la clase obrera en ambos países, la relación del socialismo utópico con el cristianismo y otras creencias espirituales interrelacionadas en esa época, el papel de la masonería, el desarrollo del movimiento vegetariano, etc. El intento de adquisición de todos estos conocimientos ha rebasado las posibilidades de esta tesis doctoral, que probablemente tenía unos objetivos muy ambiciosos como punto de partida. Esta realidad ha provocado que este trabajo se presente como el inicio de un camino investigador que la doctoranda pretende continuar, pero que no es posible de acotar a los plazos y límites del doctorado. Aun así, se sigue pretendiendo aunar, lo máximo posible, la trayectoria de Deroin para poderla ver y valorar en su globalidad. Para explicar la metodología de trabajo que se ha seguido, empezaremos por acotar temporalmente el marco de estudio. Al tratarse de una tesis primordialmente de carácter biográfico, cronológicamente nos centraremos en los años de vida de Jeanne Deroin: de 1805 a 1894. Al coincidir estos con la práctica totalidad del siglo XIX, iremos analizando a grandes rasgos el desarrollo histórico del siglo, teniendo presente una perspectiva de género, a la par que seguimos el recorrido personal y teórico de Deroin. Pero para conocer el contexto histórico general y para entender parte de su pensamiento político, en algunos puntos de la investigación, será necesario volver la vista un poco más atrás de su nacimiento, hasta el Siglo de las Luces —donde encontramos algunos de los filósofos de referencia de Deroin—, y la Revolución francesa (1789-1799), con el inicio de la lucha por los derechos de las mujeres encabezada por Olympe des Gougues, referencia teórica declarada de Deroin. Con respecto al marco geográfico, debido al tema de la tesis y a la ubicación física de archivos no digitalizados, el grueso del trabajo de investigación debía desarrollarse en las ciudades de París y Londres. !62 El objetivo principal de esta investigación ha sido reunir y analizar toda la documentación escrita posible por y sobre Deroin, para demostrar y poner en valor el importante papel que desempeñó tanto en la historia de las mujeres como en la historia del movimiento obrero internacional y en el inicio de la lucha por los derechos de los animales. También se han rastreado los vínculos que estableció con sus contemporáneas anglosajonas, feministas inglesas y norteamericanas, y con las sufragistas francesas de las siguientes generaciones. A grandes rasgos, la tesis presenta las diferentes etapas vitales de Deroin, por orden cronológico —salvo en algunas excepciones en las que los temas tratados han requerido realizar saltos temporales para su mejor comprensión. Así, el grueso de la investigación se divide en tres partes, correspondientes a las tres etapas, ampliamente diferenciadas de su vida. La primera parte de esta tesis corresponde a los años de formación de Jeanne Deroin y al comienzo de su activismo político y feminista, en estrecha relación con el desarrollo del movimiento sansimoniano y dentro del marco histórico de la Monarquía de Julio (1830-1848). La metodología de trabajo se ha centrado en la localización y consulta de la documentación escrita, fuente de información en tres niveles: situación política nacional antes y durante la Monarquía de Julio; debates y propuestas sociales en relación al empoderamiento de la mujer durante estos años; y documentación sobre la vida personal, profesional y política de Jeanne Deroin en París, desde 1805, fecha de su nacimiento, hasta 1848, fecha del comienzo de la Segunda República Francesa. Sobre este periodo, a través del estudio de su figura, podremos situar a las feministas sansimonianas, que son prácticamente desconocidas en el Estado español, con prácticamente ninguna obra traducida al castellano —ni sobre ellas, ni escritas por ellas —, en la genealogía general del feminismo . El grueso de esta parte de la tesis, se 124 dedica al análisis del sansimonismo, como escuela socialista que, a través de su controvertida apuesta por la igualdad entre hombres y mujeres, tuvo como consecuencia la vertebración del primer movimiento feminista en Francia, del que Deroin fue Las únicas excepciones encontradas han sido estos dos artículos: CAMPILLO, Neus, “Las 124 Sansimonianas: Un grupo feminista paradigmático”, Feminismo e Ilustración 1988-1992, AMORÓS, Celia (coord.), Madrid, Instituto de Investigaciones Feministas, 1992, pp. 315-318, y VEAUVY, Christine, “Las sansimonianas y sus escritos”, Lectora, nº14, Universitat de Barcelona, 2008, pp. 189-207. !63 participe. Dado el carácter colectivo de este movimiento, es difícil separar el trabajo de ella del de sus compañeras, por lo que también se ha investigado la trayectoria de las más cercanas. La segunda parte de la tesis aborda la participación política de Deroin durante la Segunda República (1848-1852). Dado que es una época histórica especialmente intensa, nacida al calor de la Revolución de 1848, ha sido importante el trabajo de análisis de la evolución política de la nueva forma de Estado y de cómo esta fue afectando a la lucha por la igualdad en la que ella estaba inmersa. La diversidad de campos de acción en los que desarrolló su activismo —periodismo, clubs y banquetes políticos, asociaciones de trabajadores y de mujeres, etc.—, ha hecho necesario el estudio previo de los mismos. Tras el estudio requerido del escenario histórico general, la consulta de fuentes se ha centrado en su labor militante, queriendo poner un especial foco de atención en sus propuestas socialistas y en sus intentos por organizar a la clase obrera. Esta parte también recoge, en el último periodo de la República, la persecución policial y posterior condena que la llevó a vivir un año en prisión. Para conocer bien este duro periodo, se ha investigado el proceso judicial que vivió y su vida en la cárcel, estudiando las propuestas políticas y sociales que continúo realizando aún estando presa. Por último, la tercera parte de la tesis corresponde a la segunda mitad de la vida de Deroin, correspondiente a sus años de exilio en Londres (1852-1894). De esta etapa, poco estudiada hasta la fecha, nos hemos centrado en analizar los vestigios de su militancia en distintos espacios y organizaciones políticas, primero junto a sus compañeros de exilio franceses, a continuación participando en las primeras organizaciones obreras internacionalistas, y, más adelante, formando parte del socialismo inglés. Se ha trabajado especialmente en el análisis del último periódico que dirigió, L’Almanach des Femmes (1851-1854), lo que ha llevado a encontrar nuevas y fascinantes vías de investigación, abriendo la tesis a un nuevo campo de estudio que no estaba en el plan de trabajo original: la reivindicación de Deroin como pionera del feminismo vegetariano, en relación con la lucha por el bienestar animal. Esta ampliación de los temas tratados por Deroin, y por ende por esta tesis, ha conllevado el !64 estudio de las raíces históricas del vegetarianismo y del animalismo, y de sus posibles vinculaciones con el socialismo y el feminismo del siglo XIX. Pese a la poca documentación que ha llegado hasta nuestros días de esta época de su vida, también se han estudiado sus diversos domicilios, sus trabajos y su red de contactos, viendo de nuevo como su condición de mujer influyó directamente en sus condiciones de vida y en el desarrollo de su carrera política. Necesariamente, un estudio de las características que aquí se proponen debe cimentarse sobre una serie de trabajos específicos acerca de determinadas materias, por lo que la consulta de fuentes escritas, tanto directas como indirectas, ha sido la base de la presente investigación. Al encontrase diseminadas por distintos países, el trabajo con dichas obras se ha visto condicionado por la situación personal y académica de la doctoranda. Así, los dos primeros años de la investigación (cursos 2015/2016 y 2016/2017) se centraron en el análisis de documentación bibliográfica, ya que era una labor que se podía realizar desde la Universidad Complutense de Madrid (UCM). A partir del tercer año de doctorado, gracias al traslado de la doctoranda a París, la investigación se pudo ampliar a las fuentes directas que se pueden consultar en diversos archivos de dicha ciudad. El análisis de las fuentes primarias localizadas allí, consistentes en documentos públicos y privados, publicaciones políticas, actas de diversas asociaciones, periódicos y correspondencia, se ha realizado principalmente en los siguientes centros: la Bibliothèque de l’Arsenal (Ars), que atesora el Fondo Enfantin, máximo líder sansimoniano, así como copias originales de algunos de los periódicos publicados por Deroin; la Bibliothèque Marguerite Durand (BMD), única biblioteca pública francesa especializada en historia de las mujeres y del feminismo, y que aglutina un dossier documental dedicado a Deroin que ha sido central para esta tesis doctoral; la Bibliothèque Nationale de France (BNF), que cuenta, entre sus fondos, con numerosas fuentes secundarias relacionadas con Deroin y con ejemplares de los periódicos en los que trabajó como colaboradora o directora en Francia —La Femme libre, La Voix des femmes, La Politique des Femmes y L’Opinion des femmes—; la Bibliothèque Historique de la Ville de Paris (BHVP), institución especializada en documentos sobre la historia de París que conserva parte de la correspondencia enviada por Jeanne Deroin durante el Segundo Imperio (1852-1870); la Bibliothèque !65 Interuniversitaire de la Sorbonne (BIS), especializada en humanidades y ciencias sociales, que reúne extraordinarias colecciones de historia, literatura y filosofía del siglo XIX, y que se ha convertido en el principal centro de trabajo durante la realización de la tesis. Durante el curso 2017/2018 la doctoranda pudo disfrutar de una beca Erasmus Plus, de doce meses, que le fue otorgada para estudiar en el departamento de Ciencias Políticas de la Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne. Además de la formación recibida en dicho centro, correspondiente a los requerimientos académicos exigidos en vinculación a la beca otorgada, la doctoranda pudo ampliar su formación en la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS), con la participación en un curso de socio- historia de los feminismos durante los siglos XIX y XX, cuyo temario estaba relacionado con temáticas tratadas en esta investigación. A continuación, durante el curso 2018/2019, la doctoranda continuó su investigación en París, con la realización de una estancia de investigación, de diez meses de duración, en el Centre d’Histoire du XIXe siècle (CRHXIX EA 3550) de la Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne. Ambas estancias, además del acceso a las fuentes, han permitido a la doctoranda, gracias a la asistencia a seminarios de investigación, jornadas de estudio y congresos internacionales, ampliar sus conocimientos en varias áreas de estudio en las que se inscribe esta tesis: ciencias políticas, estudios de género e historia de Francia. Para finalizar, durante el curso 2019/2020 se ha realizado la fase de redacción de la tesis también desde la capital francesa. Es importarte señalar que durante estos años de investigación en París, la doctoranda ha formado parte el grupo de trabajo sobre la mujer, feminismo y las relaciones de género dentro del movimiento sansimoniano, integrado en el programa de investigación de la Agence Nationale de la Recherche, Saint-Simonisme 18-21, Le Saint-simonisme: une utopie innovante à revisiter (ANR-15-CE27-003), dirigido por una de sus directoras de tesis, Christine Planté, junto a los investigadores franceses Philippe Régnier y Michèle Riot-Sarcey. Este grupo ha trabajado, durante cuatro años, en la elaboración de una antología de textos de los seguidores del sansimonismo, especialmente de las mujeres, referentes a los debates sobre la condición femenina y la !66 lucha por la igualdad. La asistencia a las reuniones, debates y seminarios de investigación de este grupo de trabajo, ha supuesto para la doctoranda una importante fuente de conocimiento y de documentación escrita, además de la gran oportunidad de estar en contacto y comunicación directa con los máximos experto en la materia, especialmente con Riot-Sarcey, sin duda la mayor especialista en «las mujeres de 1848». Para alcanzar los objetivos de la tesis era necesario realizar parte del trabajo de campo en Londres, ciudad en la que Deroin vivió durante más de cuarenta años. Ya que estos desplazamientos han sido autofinanciados, al carecer de ayuda institucional, se han podido realizar dos breves pero intensas estancias, una en diciembre de 2018 y otra en septiembre de 2019. Afortunadamente, dichas estancias fueron fructíferas y la documentación recopilada ha ampliado los temas abordados. En Londres se han consultado los archivos de los siguientes centros: la William Morris Society (WMS) , 125 lo que ha permitido el acceso a documentación interna de la Liga Socialista, convertida más tarde en la Hammersmith Socialist Society, en las que militó Jeanne Deroin, así como a la documentación de la Fabien Society, con cuyos miembros tuvo contacto durante los últimos años de su vida; la William Morris Gallery (WMG) , institución 126 que contiene publicaciones especializadas y material manuscrito relacionado con William Morris, incluyendo cartas a familiares y amigos, y material sobre May Morris, que, como se verá más adelante, estuvo relacionada con Jeanne Deroin y con su hija mayor, Cécile —gracias a la documentación encontrada en la WMG, esta tesis podrá demostrar la estrecha relación que unió a ambas familias ; la British Library (BL) y, 127 dentro de la misma, la British Newspaper Archive (BNA), que ha permitido la consulta de fuentes secundarias y el acceso a artículos de prensa referentes a Deroin — La WMS es una asociación, fundada en 1955, que tiene por cometido la difusión de la vida y obra de 125 William Morris. Con varias sucursales internacionales, la sede central se encuentra en parte de la antigua Kelmscott House —concretamente en la planta baja, en donde se ubicaba la editorial de Morris, y en la antigua cochera, sede de la HSL. Las instalaciones albergan un pequeño museo y son un centro de actividades culturales relacionadas con el líder inglés y su entorno político y artístico. La WMG es un museo dedicado a la figura de William Morris, situado en Water House, una mansión 126 georgiana en la cuál vivió entre 1848 y 1856. El museo atesora la colección más completa de objetos relacionados con él, así como una biblioteca especializada en su figura. La investigación llevada a cabo en este archivo, y los frutos de la misma, han sido posibles gracias a la 127 ayuda y a la colaboración, mantenida en el tiempo, de Alaitz Arregi, integrante del equipo de la WMG, quién también gestionó el acceso a los archivos de la WMS. !67 especialmente los publicados en Londres durante la Segunda República Francesa y que serán analizados más adelante—; la British Library of Political and Economic Science, London School of Economics (LSE), actual emplazamiento de The Women's Library, colección especializada en la historia del movimiento sufragista desde 1866 y que cuenta en sus fondos con panfletos y periódicos relacionados con las militancias de Deroin en Londres —entre ellos ejemplares de su L’Almanach des Femmes—; y, por último, la Hammersmith & Fulham Local Studies and Archives (LBHF), que atesora los archivos de la historia local del municipio en que residió Jeanne Deroin durante la mayor parte de su vida en Londres. Gracias a la información censal y castrastal a la que se ha tenido acceso se ha podido acreditar la dirección de varios de los domicilios en los que vivió Deroin, así como documentación relativa a su fallecimiento . 128 Acompañando el conocimiento de las investigaciones previas sobre Deroin — detalladas en el estado de la cuestión—, el análisis de las fuentes primarias relacionadas con su figura, ha constituido la base del trabajo realizado. La ingente cantidad de información recopilada en estos años, superior a la que se preveía en un momento inicial, y la diversificación encontrada en los intereses y prácticas políticas de la pionera francesa, sobrepasa los límites de la presente tesis, y deja abiertas interesantes vías para la continuación posterior de la investigación. Esta documentación ha podido ser localizada gracias al interés y asesoramiento del personal del 128 centro, especialmente de la archivista Kath Shawcross, quien hizo que las visitas a este archivo fueran lo más provechosas posibles dado el poco tiempo con el que se contaba para trabajar in situ. !68 PRIMERA PARTE: LOS AÑOS DE APRENDIZAJE. DEROIN Y EL DESPERTAR SANSIMONIANO (1805-1848) !69 Introducción La primera parte de esta tesis doctoral está centrada en estudiar los inicios militantes de Jeanne Deroin, enmarcados en el desarrollo del movimiento sansimoniano. Para ello es imprescindible conocer el fascinante y extraño recorrido ideológico que hizo esta escuela doctrinal, considerada una de las principales corrientes de los llamados socialismos utópicos, y que llegó a convertirse en una Iglesia para la cual la liberación de las mujeres era una causa primordial. Se estudiara quienes fueron sus dirigentes y cuales fueron los debates y discursos en torno a la feminidad, que cimentaron la base del feminismo sansimoniano. Se verá también toda la información que se ha podido localizar respecto a los orígenes de Deroin y a su vida familiar y profesional, situándolos en su contexto histórico. El período tratado en esta parte de la tesis abarca una época especialmente convulsa de la historia de Francia, repleta de batallas y cambios de regímenes políticos, que, como no podía ser de otra manera, afectó a un espíritu sensible y empático como era el de Deroin. Ella nació y pasó su infancia bajo el Imperio Napoleónico (1804-1815), tras el impase de los Cien Días, vivió su adolescencia y primeros años de juventud durante la Restauración borbónica, con el reinado de Luis XVIII (1815-1824) y el consiguiente de Carlos X (1824-1830), y siendo una joven veinteañera se implicó en las luchas sociales surgidas al calor de la Revolución de 1830, y que marcaron los primero años de la Monarquía de Julio de Luis Felipe (1830-1848). Serán analizadas las bases del pensamiento político de una joven Deroin, que era una sencilla trabajadora empobrecida del París decimonónico, ávida de conocimientos y de justicia social. El estudio de su primer texto publicado, en 1832, su profesión de fe como sansimoniana, permitirá ver sus referencias intelectuales y su marco argumental a partir del cual defendía el necesario progreso social y denunciaba la situación de desigualdad en la que vivían las mujeres. En ese mismo año clave de 1832, formó parte del equipo editorial de La Femme libre, primer periódico feminista de Francia y uno de los primeros del mundo. Al ser parte del colectivo de las autodemoninadas proletarias !70 sansimonianas, grupo de mujeres que, pese a sus diferencias, trabajaba unido poniendo en practica el ideal asociativo, es necesario conocer quienes fueron sus principales compañeras de viaje durante esta etapa, y que lo serían también durante la Segunda República. Pese a que esta parte trate más de cuarenta años de su biografía, se hace referencia a que corresponden a sus años de formación ya que en ellos aprendió tanto la práctica como la teoría política que desarrollaría y pondría al servicio del pueblo años después, tras el triunfo de la Revolución de 1848. !71 CAPÍTULO 1. CONTEXTO HISTÓRICO, ORÍGENES, E INFLUENCIAS DE DEROIN 1.1. Infancia y juventud de Jeanne Deroin Jeanne-Françoise Deroin nació el 31 de diciembre de 1805. Según su propio testimonio lo hizo en París , pero según los datos que tienen sus descendientes, fue en 129 Dompierre les Ormes, un pueblo situado en la región de Borgoña, perteneciente al departamento francés de Saona y Loira y cercano a Lyon . Proveniente de una familia 130 pobre, los padres de Deroin eran Antoine DeRoin [sic.], que vino al mundo el 15 de octubre de 1768 en París, y Marie Thomas, nacida el 28 de julio de 1771 en Matour, otra pequeña población situada a escasos diez kilómetros de Dompierre les Ormes. El matrimonio tuvo siete hijos: Joseph (1795-?); Jeane-Marie (1796-1856); otro hijo varón, cuyo nombre no consta, que nació en el año 1800 y falleció poco después; Claudine (1801-?); Jeanne-Françoise; Benoit (1807-?) y Pierrette (1813-?). Jeanne se crió por tanto junto a cinco hermanos, tres niños y dos niñas. Su hermano mayor tenía diez años más que ella y la más pequeña, ocho menos. Su discreción a la hora de hablar de su vida personal hace que no conozcamos mucho sobre la misma, solo algunos datos que plasmó en la escasa correspondencia personal que ha llegado hasta nuestros días . Desgranando algunas de sus 131 publicaciones y el relato que hace Ranvier, a partir de sus escritos hoy desaparecidos, Eso es lo que declaró en su interrogatorio cuando fue juzgada en 1850 por sus actividades políticas. 129 Ver: La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 25e année, mercredi 13 novembre 1850, nº 7285, Paris, p. 1. Como en este caso, muchos de los datos biográficos sobre Deroin que voy a aportar en esta tesis - 130 especialmente los concernientes a nombres de familiares y a fechas de nacimientos, fallecimientos o enlaces matrimoniales-, no han sido publicados con anterioridad. Los he podido recopilar gracias a descendientes de Jeanne Deroin, concretamente, a la labor de Roger Windsor, marido de una de las bisnietas de Deroin y genealogista aficionado, con quien estoy en contacto y a quien estoy muy agradecida por su colaboración. Siempre se ha creído que Deroin había nacido en París, por lo que de ser cierto el dato que maneja la familia, es muy probable que aunque naciera en Borgoña se criara en la capital francesa. También es posible que toda la familia, o incluso ella sola, se trasladara a París en busca de trabajo, dentro del gran movimiento migratorio, propio del siglo XIX, que fue desplazando a una gran número de habitantes de las zonas rurales del interior del país a las grandes ciudades. Correspondance de Jeanne Deroin sous le Second Empire…131 !72 encontramos otros datos que nos permiten ir elaborando su retrato . El relato de su 132 infancia está marcado por el recuerdo de la guerra que vivió en primera persona cuando contaba con solo nueve años, y que marcaría su pensamiento político. Los primeros años de la vida de Deroin transcurrieron bajo el Imperio de Napoleón, que había sido proclamado el 18 de mayo de 1804. Y al año siguiente, el mismo año que nació Jeanne, comenzaron las guerras napoleónicas, que durarían hasta 1815. Pero fue en marzo de 1814 cuando los ejércitos de Prusia, Rusia y Austria llegaron a las puertas de la capital. La ciudad se intentó defender del ataque, pero contaba solo con unos 25.000 combatientes contra los casi 200.000 de las tropas enemigas. Tras cruentos combates que se desarrollaron en multitud de barrios, el 31 de marzo, París capituló y las tropas aliadas marcharon por el arrabal de Saint-Martin. Napoleón abdicó y Luis XVIII subió al trono. Un año después Napoleón retomó el poder y, tras los célebres Cien días, vuelve a perderlo. Francia fue así de nuevo invadida por las tropas extranjeras y Deroin fue de nuevo testigo de toda esta violencia y de la época reaccionaria que siguió a la vuelta de los Borbones. Con el cambio de régimen, vio cómo los que habían sido considerados traidores a la nación eran alabados y condecorados, mientras que los que hasta entonces eran patriotas, y que habían luchado por la Revolución y el Imperio en los campos de batalla de Europa, fueron represaliados y desterrados. Como en el caso de otra gran feminista socialista, coetánea a ella, Flora Tristán, el pensamiento de Deroin se desarrolla a partir de sus propias experiencias. Así, el pacifismo que defenderá a lo largo de toda su vida proviene de estos recuerdos de infancia vinculados a las tremendas consecuencias que las guerras tienen para el pueblo. Creciendo en la pobreza, la lectura se convirtió en su gran pasión. En su primer escrito conocido, su Profession de Foi (Profesión de fe) como sansimoniana, publicada en 1832, declaró: «Poco he conocido de las alegrías de la infancia y de los juegos de la primera edad; desde que supe leer la lectura se convirtió en mi única ocupación y el encanto de todos mis momentos, me hizo sentir un vago deseo de conocerlo todo y de RANVIER, Adrien, “Une féministe de 1848: Jeanne Deroin”, en La Révolution de 1848. Bulletin de la 132 Société d'histoire de la Révolution de 1848, Tome 4, Numéro 24, Janvier-février 1908. !73 saberlo todo» . En ese mismo texto, explicó también cómo, debido a la inocencia 133 propia de la infancia, soñaba con un futuro prometedor al no ser consciente aún de los límites de su posición social. Sus sueños no estaban relacionados con las riquezas materiales, sino con poder avanzar en el conocimiento intelectual y científico, en definitiva, con poder estudiar. Pero pronto estas ilusiones se desvanecieron: «La necesidad del trabajo me hizo comprender que sin fortuna tenía que renunciar a la ciencia para ser feliz» . Aunque la condición social de su familia fue el principal 134 impedimento con el que contó para seguir estudiando, no fue el único. La madre de Jeanne creía que era inútil que las mujeres fueran educadas , lo que era un 135 pensamiento tristemente generalizado en la época. Pero, pese a todos los inconvenientes, llegaría a ser una mujer culta gracias a su propia voluntad, formándose de manera autodidacta. El 2 de febrero de 1820 su madre falleció a la temprana edad de cuarenta y ocho años . Este hecho dramático, acaecido cuando la joven Jeanne tenía 136 solo catorce años, y unido a la necesidad de trabajar para poder vivir, marcarían abruptamente el fin de su infancia y la entrada a la edad adulta. DEROIN, Jeanne, Profession de Foi de Melle Jenny de Roin, Lettres de Dames au Globe, Fonds 133 Enfantin, Ms. 7608. Bibliothèque de l’Arsenal (Ars.), París. Citado en RIOT-SARCEY, Michèle, De la liberté des femmes. Lettres de dames au Globe (1831-1832), Côté-femmes, Paris, 1992, p. 128. Ibid.134 RANVIER, Adrien, “Une féministe de 1848: Jeanne Deroin”, en La Révolution de 1848. Bulletin de la 135 Société d'histoire de la Révolution de 1848, Tome 4, Numéro 24, Janvier-février 1908, p. 320. Información aportada por los descendientes de Deroin.136 !74 1.2. El nacimiento de su conciencia de clase: el trabajo en la industria textil Debido a la pobreza de su familia, Deroin empezó muy joven a trabajar como lingère, término que, a grosso modo, podemos traducir como lavandera y costurera . 137 Su pasión por la lectura y por el saber, que no abandonó nunca, debió quedar relegada a las últimas horas del día tras terminar las largas y duras horas de trabajo. Se desconoce la edad concreta a la que Deroin tuvo que empezar a trabajar, pero seguramente sería aún una niña, ya que por una parte su familia no la permitió seguir estudiando y por otra, en esa época el trabajo infantil estaba completamente normalizado entre la clase trabajadora . Deroin se dedicó por tanto a dos oficios feminizados, la lavandería y la 138 costura, ambos pertenecientes al sector textil y que se podían ejercer como un mismo empleo. Durante la Restauración monárquica, la industria textil se había convertido en la principal actividad productiva después de la agrícola . El desarrollo industrial trajo 139 consigo una revolución textil y el lavado de los tejidos era una pieza importante de una ! Respecto a esta profesión, que desempeñó Deroin durante gran parte de su vida, nos encontramos 137 ante un problema de traducción. El término francés, que aparece en las pocas fuentes primarias en las que se trata este asunto, es lingère. Y, en las aún más escasas fuentes secundarias en las que se menciona brevemente la biografía de Deroin y que han sido publicadas en castellano, este término ha sido traducido como costurera. Sin embargo esta traducción no es completamente correcta, o, al menos, peca de imprecisa. La palabra lingère, según la definición actual del Petit Robert —diccionario de referencia de la lengua francesa— es: una mujer encargada del mantenimiento y la distribución de la ropa de cama (en una comunidad, una casa grande). Nos encontramos ante un término que hoy se encuentra en desuso, pero que sí era de uso frecuente durante el siglo XIX, y precedentes. En el siglo XVII, la definición de lingère era: comerciante que vende tela o lino, o la obrera que la hace, la corta, hace el dobladillo y la elabora. El principal problema con este término lo encontramos con respecto al uso que se dio popularmente durante el siglo XIX. En el Trésor de la langue française, diccionario de la lengua francesa de los siglos XIX y XX, encontramos definiciones, no muy concretas, que se refieren a las trabajadoras especializadas en pequeñas tareas de costura, o a las personas a cargo del cuidado de la ropa blanca en una casa grande u hospital. Ese cuidado de la ropa, incluía normalmente el lavado, secado y planchado de la misma. Como veremos a lo largo de esta tesis, el brutal y veloz desarrollo de los métodos de producción capitalista en las grandes ciudades, tuvo un pilar en el sector textil. Las tareas no siempre estaban bien definidas, y dependían del patrón o del lugar de trabajo. Por otra parte, durante la Segunda República, dentro del ámbito laboral, junto al término lingère, estaban en uso los términos couturière —costurera—, brodeuse —bordadora—, modiste —modista— y blanchisseuse —lavandera—, para designar a las trabajadoras que se dedicaban exclusivamente a dichas tareas. Dado que los indicios encontrados a lo largo de esta investigación son ambiguos, no se puede asegurar que Deroin trabajara únicamente como costurera, en el sentido que hoy en día se otorga a dicho término. Tareas, físicamente más duras, como el lavado y el traslado de la ropa, debían ser parte de su jornada laboral. Por lo tanto, en esta tesis se mantendrá en algunos casos el uso del término francés lingère, y se hará referencia a que Deroin trabajó también como lavandera, pero teniendo presente todas las precisiones aquí expuestas, entendiendo que se trataba de un oficio que combinaba labores de lo que actualmente consideramos profesiones claramente diferenciadas. Hasta finales de la década de 1830 no se comenzó a legislar en Francia para limitar, que no prohibir, el 138 trabajo infantil. BEZBAKH, Pierre, Histoire du socialisme français…, p. 48.139 !75 sociedad burguesa en crecimiento. En el París del siglo XIX, el oficio de lavandera era una salida laboral muy habitual para las jóvenes de clase obrera. La lavandería se fue convirtiendo en una industria cada vez mayor que llegó a emplear a 100.000 personas en la capital francesa. La mayor parte de esta mano de obra era femenina, aunque también existía un pequeño porcentaje de hombres en el sector que se encargaban, por ejemplo, del reparto de la ropa una vez lavada a casa de los propietarios o del mantenimiento de las herramientas. Según fue creciendo la industria esta se fue diversificando, como por ejemplo en el sector de las lavanderas de ropa fina, que llegaron a ser 55.000. Podían trabajar para ellas mismas, pero solían ser asalariadas que lo hacían para uno o varios patrones. Las características de este trabajo hacían de él un empleo especialmente duro físicamente. Estas mujeres debían manejar de forma continuada una gran cantidad de peso ya que recogían cada día los paquetes de ropa, la lavaban y enjuagaban, por lo que tenían que trabajar durante horas arrodilladas con la espalda doblada . Además, permanecían mojadas la mayor parte del día, con unas 140 condiciones meteorológicas adversas gran parte del año en el caso del norte de Francia, que incluían frecuentes lluvias, viento y nieve. En París, las lavanderas solían trabajar en los bordes del Sena, introduciendo parte del cuerpo en sus frías aguas. Desde el siglo XVIII, el lavado de ropa se empezó a organizar dentro de barcos situados en el Sena diseñados para esta función, en los que los empresarios propietarios de ellos, cobraban una cuota para trabajar allí. El resto de tareas se solían realizar en pequeños talleres insalubres y con mala ventilación, en donde planchaban la ropa con planchas calentadas en carbón. La carga de la ropa, la humedad, el frío y el uso de productos contaminantes hacían que sufrieran, en un alto porcentaje, una variedad de enfermedades laborales que incluían problemas de espalda, varices, partos prematuros y contagio de tuberculosis a través de la ropa. A estas condiciones especiales había que añadir que este empleo se desarrollaba a lo largo de una extensa jornada laboral y por un escaso salario. En general, las condiciones laborales de la clase obrera no cualificada que se dedicaba a la industria textil eran penosas, y se convirtieron en víctimas del capitalismo industrial en formación. Tanto hombres como mujeres y niños, trabajaban entre doce y Para más información sobre este tema ver: MOISY, J., Les lavoirs de Paris, Paris, Imprimerie de E. 140 Watelet, 1884. !76 trece horas al día por un salario que les permitía únicamente sobrevivir. Aunque no todos cobraban lo mismo por el mismo tiempo de trabajo, ya que había una fuerte jerarquía social a la hora de cobrar: las niñas y niños solían recibir 0’30 francos al día, las mujeres entre 0’50 y 1 franco al día, mientras que los hombres percibían entre 1 y 2 francos. La inmensa mayoría de la clase trabajadora francesa, y por tanto de la población, recibía un sueldo que solo les permitía cubrir las necesidades más básicas: comer, vestirse y alojarse junto a sus familias, en unas condiciones muy precarias. Esto provocaba que vivieran en un riesgo continuó de exclusión social. Cualquier imprevisto como caer enfermo, esperar la llegada de un nuevo hijo o el desempleo, aunque este fuera solamente parcial, era una desgracia que les obligaba a reducir aún más sus escasos gastos mínimos. Ante estas situaciones, muchas personas se veían en la necesidad de pedir ayuda a la parroquia o el ayuntamiento, y un gran número de mujeres se veían abocadas a ejercer la prostitución . 141 Respecto al alojamiento, la clase obrera que vivía en París, como en otras grandes ciudades, solo podía habitar en domicilios con unas características deplorables. Era común que varias familias tuvieran que compartir el uso de una pequeña vivienda, lo que les llevaba a vivir hacinadas. Estas viviendas se limitaban a solo una habitación o como máximo dos, que se encontraban en condiciones de insalubridad. El mobiliario con el que solían contar era de lo más rudimentario. Este normalmente se componía de una cama en malas condiciones y a menudo carente de sábanas en la que dormían los padres, mantas viejas para combatir el frío invierno, una o varias cunas para los hijos más pequeños y camastros para los mayores, una cómoda donde guardar la ropa, una mesa, algunas sillas y una estufa que servía a la vez como cocina y para calentarse. Los edificios solían encontrarse muy sucios y en malas condiciones de mantenimiento, y la basura era acumulada en los patios. Estas eran las viviendas habituales de los barrios obreros, que normalmente eran a su vez los más húmedos y malsanos de la ciudad, formados por callejuelas estrechas, oscuras y malolientes. Huelga decir que el París de la época era previo a las grandes reformas urbanísticas llevadas a cabo por el barón Haussmann durante el imperio de Napoleón III (1852-1870), por lo que estos barrios BEZBAKH, Pierre, Histoire du socialisme français…, p. 43.141 !77 solían ser originarios de la Edad Media, careciendo así de las mínimas medidas sanitarias. Con la excusa de combatir la insalubridad, el emperador y Haussmann aprovecharían la coyuntura para demoler en su totalidad barrios obreros que se convertían periódicamente en focos subversivos difíciles de controlar por el gobierno y que fueron vitales en el desarrollo de las revoluciones de 1830 y 1848. Jeanne Deroin, como joven pobre y sin formación, vio y vivió durante años esta dura realidad de la clase obrera, que le supuso tener la experiencia práctica y directa de lo que significaba ser proletaria. Mientras, por las noches, continuaba con sus lecturas y aprendizaje autodidacta. La unión de ambos elementos, teoría y práctica, fue conformando su pensamiento político, su conciencia de clase y el consecuente desarrollo de sus principios socialistas. De forma paralela, el hecho de ser mujer complicaba aún más sus condiciones de vida y frenaba sus aspiraciones sociales, ya que veía sus derechos mermados respecto a los hombres. La dependencia civil de los varones, especialmente de los maridos, que sufrían las mujeres en el siglo XIX era una realidad internacional a la que, como veremos, también quiso hacer frente . 142 1.3. La Revolución de 1830 y sus consecuencias en el desarrollo del socialismo y el feminismo «Este lema [Libertad, Igualdad, Fraternidad] que nos legó la gran Revolución, escrito con la sangre de sus adversarios, ha sido a menudo borrado por las reacciones y revivido por la sangre de sus mártires. Después del 93, fue borrado por el despotismo imperial, insultado duramente por el Código Napoleónico y por la Restauración. Reapareció por unos momentos en julio de 1830, durante los tres gloriosos días de triunfo y alegría» . 143 Para conocer más sobre la situación legal de las mujeres durante el siglo XIX, véase: ARNAUD-DUC, 142 Nicole, “Las contradicciones del derecho” en Historia de las Mujeres. 4. El siglo XIX, DUBY, Georges y PERROT, Michelle (dir.), Madrid, Taurus, 2003, pp. 109-148. En el apartado La incapacidad civil de la mujer casada de dicho artículo, se recogen las constricciones legales que sufrían las mujeres francesas en esos años con respecto a sus cónyuges: «debe solicitar el acuerdo del marido para ejercer una profesión, “porque nadie en el mundo puede conocer mejor el alcance de su inteligencia” […] La esposa no puede presentarse a un examen, inscribirse en una universidad, abrir una cuenta bancaria, solicitar un pasaporte […] Tampoco puede actuar frente a la justicia […] El marido es su jefe. Tiene todos los poderes sobre los bienes comunes». DEROIN, Jeanne, Biographie de la divise: Liberté, Égalité, Fraternité. Appel à l’Union —carta a 143 Hortense Wild, noviembre de 1880—. RANVIER, Adrien (edit.), “Le testament d’une feministe de 1848”, La Révolution de 1848. Bulletin de la Société d'histoire de la Révolution de 1848, Tome 5, Numéro 30, Paris, Janvier-février 1909. p. 816. !78 Tras quince años de restauración borbónica en Francia —primero con el Reinado de Luis XVIII (1815-1824) y después con el de Carlos X (1824-1830)—, en 1830 estalló una revolución en Francia que se extendería por Europa y que sería clave para el desarrollo de las escuelas socialistas, y con ellas del pensamiento feminista. Iniciada en París a finales del mes de julio, el impacto de esta revolución llegó al mes siguiente a la vecina Bélgica, que inició su propio proceso revolucionario logrando la independencia del Estado belga con respecto a Holanda. Alemania, Italia, Polonia y el Imperio austriaco también vivieron alzamientos populares y episodios revolucionarios, de carácter nacionalista o liberal, que fueron duramente reprimidos. El levantamiento popular de París, conocido como las Tres Gloriosas —en referencia a las tres jornadas revolucionarias del 27, 28, y 29 de julio—, acabó con la monarquía de Carlos X y subió al trono a Luis Felipe, de la Casa Orleans. El reinado de Luis Felipe, históricamente conocido como la Monarquía de Julio, duraría de 1830 a 1848 y terminó, igual que había comenzado, con una revolución. Llamado el Rey Ciudadano, Luis Felipe dotó al país de una Constitución con un régimen parlamentario y con la promesa de realizar avances sociales. Esta Constitución, de corte liberal, otorgaba al pueblo francés, y no a la gracia divina, el poder de nombrar al Rey. Además, reconocía la libertad de prensa, cuya suspensión por parte del monarca anterior había sido una de las causas del estallido social. La situación política hizo que confluyeran distintos factores que facilitaron el importante desarrollo del pensamiento socialista y feminista que se daría en Francia a continuación. Por una parte, las medidas sociales del nuevo régimen permitieron que en los siguientes cinco años se viviera una época de libertades sociales que favoreció el auge de la prensa progresista y de las nuevas doctrinas sociales. Y por otra parte, las esperanzas truncadas de los republicanos, que vieron cómo la entronización de un nuevo rey acababa con las posibilidades de ahondar en el proceso revolucionario, originarían un caldo de cultivo perfecto de las nuevas ideas para la mejora social, especialmente en los barrios obreros. A partir de entonces, se desarrollarían distintas propuestas de carácter socialista, que contarían con mayor o menor desarrollo e influencia. Algunas llegaron incluso a cruzar fronteras para seguir evolucionando en otros países. La escuela sansimoniana — !79 seguidores de Saint-Simon— apostó por la producción colectiva a través de una organización jerarquizada. La fourierista —seguidores de Fourier— propugnaba la asociación del trabajo, el capital y el talento desarrollándolos dentro de los falasterios. La icariana —seguidores de Cabet— desarrolló un protocomunismo igualitario. En una etapa posterior, se desarrollaron otros conceptos como las cooperativas de productores ideadas por Buchez, los talleres sociales de Blanc, el socialismo de Estado de Constantin Pecqueur o la banca de intercambio de Proudhon . La libertad de prensa de 144 la que se pudo disfrutar en Francia en los primeros cinco años de la Monarquía de Julio (1830-1835), fue vital para el desarrollo de estas ideas ya que la mayor parte de las escuelas socialistas o corrientes de pensamiento tenían su propio periódico en el que difundían sus ideas. 1.4. Flora Tristán, coetánea y pionera “La felicidad del género humano está ligada al triunfo de la causa que defiende la reivindicación de los derechos de la mujer” . 145 Dentro de este marco ideológico y social general, hay que destacar la figura de Flora Tristán (1803-1844), principal pionera del feminismo socialista, que publicó sus obras bajo la Monarquía de Julio. Sus propuestas se nutrían de tradiciones filosóficas diversas como el socialismo utópico, el feminismo ilustrado y el romanticismo , 146 coincidentes, todas, con las influencias teóricas de Deroin. Ambas mujeres pertenecían a la misma generación —Deroin era solamente dos años menor— y ambas vivieron en la misma época y en la misma ciudad, París, compartiendo círculo de amistades y el mismo ámbito político. Tristán siempre fue una mujer independiente, que nunca quiso adherirse a ninguna corriente. Declaró: «Yo no soy ni sansimoniana, ni fourierista, ni BEECHER, Jonathan, Victor Considerant. Grandeur et décadence du socialisme romantique…, p. 144 203. TRISTÁN, Flora, Paseos por Londres, Barcelona, Global Rhythm Press, 2008, p. 290.145 IRIBARNE GONZÁLEZ, María de la Macarena, Flora Tristán y la tradición del Feminismo 146 Socialista, Tesis Doctoral, Madrid, Universidad Carlos III de Madrid, 2009, p. ii. !80 oweniana» . Sin embargo, su obra refleja las ideas de estas tres principales escuelas de 147 socialistas utópicos. Pese a que no llegó a construir un sistema de pensamiento propio, ni una escuela de seguidores organizada —al modo de las tres citadas—, tanto sus obras como su propia biografía fueron un ejemplo para sus coetáneos interesados en la emancipación de las mujeres y del proletariado. Flora Célestine Thérèse Henriette Tristán y Moscoso había nacido en París en 1803. Su padre era un importante aristócrata de origen peruano, mientras que su madre era francesa y de origen burgués, pero con pocos recursos económicos. Esta diferencia de clase de sus padres marcará su destino. Los primeros años de su vida, como hija de aristócrata, los vivió con todas las comodidades, relacionándose con las élites del momento. Pero cuando tenía solo cinco años, su padre falleció condenando a su 148 familia a una vida en la pobreza ya que el matrimonio no estaba correctamente legalizado. Su madre y ella quedaron apartadas de cualquier derecho de herencia. Esto las condujo a vivir en barrios muy pobres de París e impidió que Flora accediera a una buena educación. Como en el caso Deroin, fue la experiencia, en primera persona, de las duras condiciones de vida de la clase trabajadora, junto a las ganas de aprender teoría política de forma autodidacta, lo que convirtió a Tristán en una líder social. Casada siendo muy joven, con el que era su jefe, André Chazal, tuvo que huir embarazada de su tercer hijo, debido a los malos tratos que sufría. Esta fue una decisión que requería de un gran coraje, ya que las leyes de la época protegían, en todo, al Correspondencia de Flora Tristán, citada en BLOCH-DANO, Evelyne, Flora Tristán, la mujer mesías. 147 Pionera, revolucionaria y aventurara del siglo XIX, Madrid, Maeva ediciones, 2002, p. 187. De pequeña, Tristán conoció a un joven Simón Bolívar, amigo de la familia. Esta ligera relación, dada 148 la importancia histórica posterior de la figura del Libertador y el compromiso político de ella, la marcará profundamente. Para más información sobre la biografía de Tristán ver: BLOCH-DANO, Evelyne, Flora Tristán, la mujer mesías…, o la edición francesa, BLOCH-DANO, Evelyne, Flora Tristán.”J’irai jusqu’à ce que je tombe”, Paris, Éditions Payot & Rivages, 2006. Debido a que la presente investigación se ha realizado en las ciudades de Madrid y París, se han utilizado para ella ambas ediciones. !81 varón . Teniendo que mantener sola a sus tres hijos, trabajó como dama de compañía 149 de señoras inglesas de clase alta, lo que la permitió viajar y conocer Londres por primera vez. Como su marido no dejaba de perseguirla, Tristán tuvo que viajar por Francia durante seis meses, temiendo ser descubierta, sin dinero y sin el apoyo de la ley, que no le permitía divorciarse . Fruto de esta dura experiencia escribió su primera 150 obra feminista, Nécessité de faire bon accueil aux étrangères (Necesidad de acoger bien a las mujeres extranjeras) , un manifiesto en el que defendía la necesidad de apoyar a 151 las mujeres que viajaban solas, más allá de los prejuicios machistas que las estigmatizaba. En él planteó por primera vez el concepto de las mujeres como clase, que pudo haber desarrollado gracias a la influencia de los posicionamientos de «las proletarias sansimonianas», entre las que se encontraba Deroin : 152 «Toda una clase, que forma la mitad de la raza humana, está formada por estas criaturas que nuestra civilización está condenando a vivir en la desgracia; y los hombres con consciencia sienten que la condición de la mujer debe ser mejorada, la condición de esa parte de la humanidad cuya misión es brindar paz y amor en las sociedades» . 153 Tristán decidió entonces viajar a Perú para pedir a su familia paterna la herencia que consideraba legítimamente suya, aunque oficialmente fuera una hija bastarda, carente de derechos. Durante su estancia en el país andino, que duró casi un año, observó las condiciones de vida de las mujeres y vivió «lo que las feministas radicales Para conocer en detalle la situación legal de las mujeres durante el siglo XIX, ver: 149 ARNAUD-DUC, Nicole, “Las contradicciones del derecho”… En el apartado La incapacidad civil de la mujer casada de dicho artículo, se recoge cómo en Francia la mujer debía solicitar el acuerdo del marido para ejercer una profesión, «porque nadie en el mundo puede conocer mejor el alcance de su inteligencia». Tampoco podía actuar frente a la justicia ni realizar ningún trámite burocrático sin su permiso. Además, el marido tenía todos los poderes sobre los bienes comunes, incluidos los referentes a la guardia y custodia de los hijos. Ibid, pp. 138-140. El divorcio estuvo prohibido en Francia desde 1816 a 1884, bajo el Código Napoleónico, que conllevó 150 un recorte de derechos respecto a la época revolucionaria anterior. TRISTÁN, Flora, Nécessité de faire un bon accueil aux étrangères, Paris, L’Harmattan, 1988.151 IRIBARNE GONZÁLEZ, María de la Macarena, Flora Tristán y la tradición del Feminismo 152 Socialista…, p. 414. TRISTÁN, Flora, Nécessité de faire un bon accueil aux étrangères…, pp. 55 y 56.153 !82 del siglo XX han calificado como el proceso de surgimiento de consciencia» . De 154 vuelta en París, sus reflexiones se materializaron en el libro autobiográfico Pérégrinations d'une paria (Peregrinaciones de una paria), publicado en 1837 y que fue bastante conocido tanto en Francia como en Perú . Debido a este éxito, el odio y la 155 obsesión de su marido hacia ella aumentaron, hasta que el 12 de septiembre de 1838 intentó matarla, disparándole en plena calle. Sobreviviendo al ataque, éste fue, paradójicamente, el modo de volver a ser una mujer libre, ya que Chazal fue enviado a prisión por intento de asesinato. Pero su recuperación no llegó a ser total ya que uno de los proyectiles disparados quedó alojado en su pecho y pudo ser, en parte, la causa de su prematuro fallecimiento. Incapaz de detener su actividad intelectual, durante su convalecencia Tristán escribió su única novela, Mèphis ou le Prolétaire (Mèphis o el proletario) , de una calidad literaria menor pero de interés ya que reflejaba sus ideas 156 socialistas a través de la figura del protagonista. Plasmó también en ella el concepto común que tenían muchos socialistas franceses de la época —entre ellos Jeanne Deroin —, de que Jesucristo era un libertador del pueblo y una figura revolucionaria. «Cristo predicó la libertad para todos y la igualdad entre los sexos» . Con esta obra la autora 157 pretendía incidir de forma consciente, como ella misma declaró, en el latente cambio social francés . 158 Tras recuperarse, Tristán decidió realizar una investigación profunda sobre la sociedad inglesa, a partir de la cual nació su obra Promenades dans Londres (Paseos por Londres) , publicado en 1840. En el siglo XIX Inglaterra se había convertido en la 159 primera nación industrial moderna. Al inicio de la época victoriana, el desarrollo IRIBARNE GONZÁLEZ, María de la Macarena, Flora Tristán y la tradición del Feminismo 154 Socialista…, p. 416. TRISTÁN, Flora, Peregrinaciones de una paria, Madrid, Ediciones Istmo, 1986.155 TRISTÁN, Flora, Mèphis ou le Prolétaire, Paris, INDIGO & Côte-femmes éditions, 1997.156 Citado en IRIBARNE GONZÁLEZ, María de la Macarena, Flora Tristán y la tradición del 157 Feminismo Socialista…, p. 201. Correspondencia de Flora Tristán, citada en PORTAL, Magda, Flora Tristán: una reserva de utopía, 158 Perú, Centro de la Mujer peruana Flora Tristán, 1985, p. 93. TRISTÁN, Flora, Paseos por Londres… 159 Cabe pensar que el título del libro está inspirado en el famoso Paseos por Roma, escrito por Stendhal diez años antes: STENDHAL, Paseos por Roma, Madrid, Alianza, 2007. !83 capitalista había transformado a la ciudad de Londres en un foco de intereses internacional. Al otro lado del Canal de la Mancha, los intelectuales franceses sentían una gran fascinación por esta gran ciudad, por su actividad frenética, sus negocios emergentes, sus luces de gas que la iluminaban por la noche… Entre estos intelectuales se encontraba Tristán, quien quiso conocer in situ las condiciones de vida de la población. Su trabajo de campo comenzó en mayo de 1839, dos años después de iniciarse el reinado de Victoria, y se desarrolló a lo largo de cuatro meses. El libro, fruto de esta investigación, se presenta dividido en diecisiete capítulos temáticos, y ocho más a modo de apuntes, en los que la autora va recorriendo los diferentes aspectos y escenarios sociales de la capital del Reino Unido: el carácter inglés, el movimiento cartista, las carreras de Ascot, las fábricas, o el Parlamento inglés —donde tuvo que travestirse para poder acceder, ya que la entrada estaba vetada a las mujeres— . 160 Tristán quiso ver la realidad londinense con sus propios ojos y para ello analizó como vivían las distintas clases sociales. Gracias a su forma de trabajar, seria y sistemática, Paseos por Londres fue considerado su libro mejor documentado y, en algunos aspectos, se opina que esta obra inicia el reportaje periodístico tal y como lo conocemos hoy. Con ella, Tristán se adelantó al filósofo y revolucionario alemán Friedrich Engels, quien publicaría, cinco años más tarde, su famoso libro La situación de la clase obrera en Inglaterra, en el que también se mezclarían datos, estadísticas, historias particulares y crítica social . Tristán analizó y criticó duramente las consecuencias sociales que 161 estaba teniendo para la gran mayoría de la población el desarrollo de un sistema capitalista joven pero profundamente despiadado, y su mirada socialista y feminista quedó plasmada de forma transversal en cada tema que trató . El feminismo de Flora 162 Tristán estaba especialmente basado en sus experiencias y en su innata capacidad de análisis, pero gracias a su trabajo en Londres, descubrió la obra de Mary Wollstonecraft SÁNCHEZ CALVO, Sara, “Proyecto Discovering Sophie. Representación de mujeres más allá de la 160 norma: cultura, revoluciones y vida cotidiana en el siglo XIX”, en Mujeres en guerra/Guerra de mujeres en la sociedad, el arte y la literatura, Estela González de Sande y Mercedes González de Sande Edit., Sevilla, Arcibel Editores, 2014, pp. 644 y 645. ENGELS, Friedrich, La situación de la clase obrera en Inglaterra, Madrid, Júcar, 1980.161 Con especial ahínco en el capítulo IX, Las cárceles, en el que narrará con detalle la vida de las mujeres 162 presas. Pero además quiso dedicar dos capítulos en exclusiva a sendas realidades femeninas muy diferentes del Londres victoriano: el VIII, Mujeres públicas dedicado a la prostitución, y el XVII, llamado Las mujeres inglesas, sobre la vida cotidiana de las mujeres burgueses. !84 (1759-1797), una de las fundadoras del pensamiento feminista, que le causó una honda impresión: «Hace medio siglo, una voz de mujer se hizo oír en Inglaterra; una voz que alcanzó una potencia irresistible y una deslumbrante energía en esa verdad que Dios ha grabado en nuestra alma; una voz que no ha tenido miedo de atacar, uno a uno, todos los prejuicios y mostrar su mentira y su iniquidad. Mary Wollstonecraft, tituló su libro: “A vindication of the rights of woman”» . 163 Mientras que la pionera inglesa se convirtió en referencia para Tristán, quizás debido a las similitudes en sus biografías y al sentimiento apátrida que tenía la 164 autodenominada «paria», Deroin siempre recordó y alabó la trayectoria de Olympe de Gouges, queriendo dar continuidad a la genealogía de revolucionarias francesas. El conocimiento de las miserables condiciones de vida del proletariado inglés impresionó tanto a Tristán que, a su vuelta de Londres, decidió centrar toda su energía y dedicar todo su tiempo a encontrar lo que denominó la «idea-salvadora» : quería 165 encontrar la solución social para liberar a la clase obrera de la explotación. Para ello convirtió su apartamento parisino en punto de encuentro y debate de los principales líderes sociales e intelectuales, y, tras estudiar y confrontar las ideas de las principales corrientes socialistas, llegó a la conclusión de que los obreros solo mejorarían sus condiciones de vida a través de la unión y la lucha conjunta. Su propuesta, acompañada de una serie de medidas concretas, la plasmó en la obra Unión obrera , que pudo ser 166 publicada en 1843 gracias a la suscripción popular. El libro se cierra con un resumen TRISTÁN, Flora, Paseos por Londres…, p. 286.163 Pese a la diferencia generacional y cultural, los posicionamientos políticos de Wollstonecraft y Tristán, 164 y sus biografías eran muy semejantes. Ambas tenían un carácter fuerte y eran muy independientes, ejercieron la maternidad en soledad —una siendo madre soltera, la otra separada—, las dos lucharon por el derecho al divorcio, fueron grandes viajeras, ampliando sus conocimientos y sus planteamientos políticos gracias a sus viajes, y, queriendo ser económicamente autosuficientes, las dos trabajaron para la prensa. Desgraciadamente también ambas compartieron el hecho de sufrir una muerte prematura: Wollstonecraft falleció con 38 años y Tristán con 41. Sobre los viajes de Wollstonecraft y otros datos biográficos, ver: SHOWALTER, Elaine, Mujeres rebeldes. Reivindicación de la herencia intelectual feminista, Madrid, Espasa Calpe, Madrid, 2002, pp. 33-40. Citado en PORTAL, Magda, et al., Flora Tristán: una reserva de utopía…, p. 109.165 TRISTÁN, Flora, Union ouvrière, Paris, Des Femmes, 1986. Edición en castellano: TRISTÁN, Flora, 166 Unión Obrera, Barcelona, Fontamara, 1977. !85 hecho por la propia autora de los diez objetivos a conseguir, entre los que se encuentran: el derecho al trabajo, la solidaridad obrera y la educación de las mujeres y los niños. Y con su determinante defensa de las mujeres siempre presente, quiso dedicar un último punto a la reivindicación de la igualdad entre géneros, proclamando la necesidad de «reconocer el principio de igualdad en derecho del hombre y la mujer como único medio de constituir la UNIDAD HUMANA» . En esta afirmación se observan 167 paralelismos con la doctrina sansimoniana que será analizada a continuación. La obra de Tristán, escrita cinco años antes que el Manifiesto comunista, de Marx y Engels , la convierte en precursora de la lucha obrera organizada y del 168 socialismo internacionalista. Pero la autora no se conformó con la publicación del libro. Dando un nuevo giro a su vida, se convirtió en una activista a pie de calle que quería llevar su mensaje directamente a los obreros. Con este propósito inició al año siguiente un «tour de France» para visitar todos los centros de trabajo posibles a lo largo y ancho del país. La Unión Obrera había saltado fuera de las páginas del libro y estaba empezado a organizarse. El objetivo de su viaje era despertar la conciencia de clase de los trabajadores franceses y convencerles de que debían afiliarse a la Unión para defenderse del capitalismo. Durante cinco meses visitó, sin descanso, veinticuatro ciudades, bajo el escrutinio de la prensa y el acoso de la policía. Su misión social estaba revestida de un carácter mesiánico, otra característica común con «las proletarias sansimonianas», grupo al que pertenecía Jeanne Deroin. Su mesianismo la llevó a continuar con su apretada agenda pese a que sus condiciones físicas empeoraron rápidamente. Falleció unos días después en Burdeos, el 16 de noviembre de 1844, con solo 41 años. Su entierro se convirtió en un sentido homenaje por parte de los trabajadores a los que defendía, muchos de los cuales acompañaron su féretro y organizaron una suscripción popular para hacer un monumento en su honor. Dos publicaciones póstumas completan la obra de Tristán, profundizando en su trabajo social: en 1846, dos años después de su fallecimiento, se publicó L’émancipation de la femme, ou le testatement de la paria (La emancipación de la Se mantiene el uso de mayúsculas realizado por la autora. Citado en BLOCH-DANO, Evelyne, Flora 167 Tristán, la mujer mesías…, p. 347. MARX, Carlos y ENGELS, Federico, El Manifiesto del Partido Comunista…168 !86 mujer o el testamento de la paria) , obra completada a partir de sus notas; y hubo que 169 esperar hasta el año 1973 para que se editara Le Tour de France, journal inédit. État actuel de la clase ouvrière sous l’aspect moral, intellectuel et matèriel (La vuelta a Francia, diario inédito. Estado actual de la clase obrera bajo el aspecto moral, intelectual y material) , el diario personal que redactó durante su último viaje y en el 170 que reflejó la militancia política que fue el centro de la última etapa de su vida. 171 Respecto a la existencia de una relación personal de Tristán y Deroin, no se ha encontrado constancia escrita de esta, pero ambas mujeres se movían en los mismos ámbitos y compartían amistades en un entorno político que no era muy numeroso. Especialmente las unía su estrecha amistad común con Pauline Roland. Esta fue una de las pocas amigas íntimas que tuvo Tristán, a quien ayudó para poder sacar adelante su Unión Obrera y para realizar posteriormente su «tour de France» . Muestra de su 172 173 gran amistad es que, tras la muerte de Tristán, Roland se hizo cargo de la hija mayor de esta, Aline, de dieciocho años. Consiguió que volviera a París —la joven se encontraba en Ámsterdam como aprendiz en una tienda de modas cuando falleció su madre—, y que la admitieran en un prestigioso internado republicano para que continuara con su TRISTÁN, Flora, La emancipación de la mujer o el testamento de la paria, (obra póstuma) Lima, 169 P.T.C.M., 1948. TRISTÁN, Flora, Le Tour de France, journal inédit. État actuel de la clase ouvrière sous l’aspect 170 moral, intellectuel et matèriel, texto y notas de Jules Puech, introducción nueva de Stéphane Michaud, 2 vols., París, Maspero, 1980. Con el paso del tiempo, la vida y obra de Tristán han ido ocupando el lugar que merecían en la 171 historia. Sin embargo, su figura no fue reconocida en su justa medida en las décadas posteriores a su fallecimiento. Prueba de esto es que se la solía mencionar por ser la abuela del artista post-impresionista Paul Gauguin, hijo de su hija Aline y a quien no llegó a conocer. El propio Gauguin tenía una idea bastante vaga, y repleta de prejuicios, de quien fue su abuela, como reflejó en sus memorias: «Mi abuela era una curiosa mujer […] Proudhon decía que tenía talento. Puesto que no sé nada de ella, me fío de Proudhon […] Es probable que no supiera cocinar. Una marisabidilla socialista, anarquista». GAUGUIN, Paul, Avant et après, Tahití, Éditions Avant et après, 1989, citado en BLOCH-DANO, Evelyne, Flora Tristán, la mujer mesías…, p. 336. El nombre de Roland aparece en la primera lista de suscriptores que aportaron dinero para que Tristán 172 pudiera publicar su Unión Obrera. Esta lista correspondía a sus amigos y compañeros más próximos. BLOCH-DANO, Evelyne, Flora Tristán. ”J’irai jusqu’à ce que je tombe”…, p. 308. Por ejemplo, cuando visitó Toulon para presentar su proyecto a la clase trabajadora de esa ciudad, 173 puedo establecer algunos contactos gracias a la intermediación de Roland. Ibid., p. 353. !87 formación . Y, por la otra parte, Roland fue, además de amiga, compañera de lucha de 174 Deroin durante las décadas de 1830 y 1840, hasta que el fallecimiento de Roland las separó. Es muy improbable, por tanto, que los caminos de Deroin y Tristán no se cruzaran, especialmente en los primeros años de la década de 1830 en los que ambas mujeres frecuentaban los círculos sansimonianos y la misma red de contactos del entorno socialista. Tristán ya había fallecido cuando el nombre de Deroin se hizo conocido durante la Segunda República, pero sus obras presentan múltiples indicios de que debía conocer el trabajo que estaban desarrollando «las proletarias sansimonianas», especialmente a través de su periódico La Femme libre. Por su parte, Deroin, ávida lectora e intelectual comprometida, tenía que conocer las obras de Tristán. Como planteó Thomas, el proyecto que desarrollaría Deroin en 1849 para organizar a la clase obrera, se basaba, en cierta medida, en la propuesta que había hecho Tristán seis años antes «Flora Tristán vio en La Unión Obrera los medios para liberar a los proletarios de todos los países de la dictadura del dinero. […] Jeanne Deroin iba a retomar su idea de otra forma. Así que fueron dos mujeres las que, antes de 1848, así como después, tomaron la delantera en este movimiento defensivo proletario» . 175 Roland le presentó a Aline a la escritora George Sand, quien también quiso implicarse en los cuidados 174 de la joven. Sand había mantenido una tensa relación con Tristán —ambas eran mujeres con personalidades muy diferentes y con fuertes caracteres que chocaban— pero que se apiadó de la pobre huérfana e incluso quiso hacer de celestina y buscarla un marido “bueno y conveniente” para sacarla de la pobreza. Ibid., pp. 367 y 368. THOMAS, Edith, Les Femmes en 1848…, p. 71.175 !88 CAPÍTULO 2. LA APORTACIÓN DEL SANSIMONISMO AL NACIMIENTO DEL MOVIMIENTO FEMINISTA. UN CAMINO SIN RETORNO «Por lo tanto, digámoslo con audacia, es con la liberación completa de la mujer que se señalará la era de Saint Simon; son ellas las que más contribuirán a su instalación y las que la mantendrán con más fuerza, las que la perfeccionarán con más amor» . 176 La militancia política de Jeanne Deroin siempre estuvo vinculada a la formación que había recibido en su juventud, y muy ligada, por tanto, a los círculos sansimonianos. Dentro de esta escuela de pensamiento comenzó a desarrollar su actividad pública y su trabajo como periodista. Aunque, como se analizará, mantuvo discrepancias y cierta distancia con los líderes de la organización, su pensamiento no puede separarse del de esta doctrina socialista. Por este motivo, a lo largo de este capítulo, se observará el desarrollo del sansimonismo, desde finales de la década de 1820, hasta su declive, a mediados de la década de 1830 . Se prestará especial 177 atención a la evolución que tuvo la llamada cuestión de la Mujer dentro de la familia sansimoniana, ya que este debate fue central y marcó el destino de sus integrantes y del grupo en general. Se analizará la Profesión de fe de Deroin, su primer texto publicado y en el que ya marcó sus principales líneas de pensamiento y reivindicaciones sociales. De forma paralela, Deroin formó parte de «las proletarias sansimonianas», grupo de mujeres que se autoorganizaron de forma independiente para marcar un hito en la historia del feminismo: la publicación del periódico La Femme libre en 1832. Dado el carácter colectivo y colaborativo de este proyecto, es necesario conocer también las trayectorias de las principales compañeras de lucha de Deroin durante esta época de su vida. Estudiando sus biografías se podrán comprender de mejor manera los posicionamientos Lettre d’Enfantin à Duveyrier, août 1829, Bibliothèque de l’Arsenal (Ars.), Paris (7643. Fº 459). 176 Charles Duveyrier (1803-1866) fue uno de los principales ideólogos del sansimonismo. Con ellos nos estamos refiriendo al sansimonismo en tanto que grupo de personas organizadas, 177 primero como escuela doctrinal y posteriormente como Iglesia. El sansimonismo como pensamiento, especialmente en sus áreas industrial y económica, siguió desarrollándose durante décadas a través de sus antiguos miembros, muchos de los cuales tuvieron un papel destacado bajo el Segundo Imperio (1852-1870). !89 políticos y la deriva de los acontecimientos que se dieron en la vida de estas militantes durante el siguiente escenario histórico de lucha, la Segunda República Francesa (1848-1852). Para terminar, se conocerá cómo afrontó Deroin el fin de la familia sansimoniana y cómo vivió lo que denominaremos sus años de silencio. 2.1. Saint-Simon, Bazard y Enfantin. El paso del sansimonismo de escuela doctrinal a religión y la cuestión de la Mujer El sansimonismo fue la primera y la más influyente de las escuelas de los llamados posteriormente socialismos utópicos. Planteaba la construcción de un mundo nuevo, desarrollado a partir de la revolución industrial, en que se reorganizarían las relaciones de producción, las relaciones políticas y también las relaciones sociales. Conscientes de que los vínculos personales y familiares no podían escapar a la construcción de este nuevo mundo, y que de hecho eran centrales en él, los sansimonianos plantearon una nueva forma de entender las relaciones entre hombre y mujer. Su propuesta socialista contribuyó así de forma central a la nueva concepción en la forma de relacionarse entre los sexos marcando un antes y un después. El filósofo positivista, de origen aristocrático, Henri de Saint-Simon (1760-1825), creía con entusiasmo en los beneficios que la incipiente revolución industrial podría tener en la sociedad. En los primeros veinticinco años del siglo XIX, época en la que escribió sus principales obras, este gran salto industrial que tanto admiraba se estaba desarrollando especialmente en Gran Bretaña, mientras que en Francia era incipiente . La propuesta de Saint-Simon para la mejora social pasaba por 178 la creación e instauración pacífica de un nuevo modelo de Estado que estaría dirigido por líderes científicos e industriales. Estos líderes trabajarían «para producir o para poner al alcance de todos los miembros de la sociedad todos los medios materiales para satisfacer sus necesidades o sus gustos físicos» . Se excluiría de cualquier puesto de 179 Algunas fechas significativas para entender el entusiasmo por la industrialización de Saint-Simon son: 178 1784, fabricación del primer telar automático; 1800, invención de la pila eléctrica, 1807, aparición de la navegación a vapor; y 1814, invención de la locomotora a vapor. BRAVO, Gian Mario, Historia del socialismo 1789-1848. El pensamiento socialista antes de Marx, 179 Barcelona, Ariel, 1976, p. 95. !90 poder a la nobleza, el clero y a los «ociosos» por considerarlos seres «incapaces» que no aportaban nada positivo al desarrollo de la sociedad y que solo se beneficiaban de ella. Saint-Simon reflejó sus propuestas y teorías sociales en varias obras, como El catecismo de los industriales, de 1824. Pero la más célebre y la de mayor interés para esta tesis es su último trabajo, El nuevo cristianismo , que se publicó en 1825 muy 180 poco antes de su fallecimiento, por lo que el reconocimiento de la obra fue póstumo. Con esta obra, presentada en forma de diálogo, el autor pretendía que se volviera al verdadero espíritu del cristianismo. Consideraba que el dogma y la liturgia de la Iglesia habían ocultado el verdadero sentido del cristianismo que debía ser la moral. Esta moral pasaba por las palabras «ama a tu prójimo como a ti mismo» lo que para Saint-Simon era equiparable al concepto moderno de fraternidad. Se trataba, por tanto, de establecer para la sociedad del siglo XIX la unión conceptual entre la esencia de mensaje cristiano con uno de los pilares de la divisa de la Francia republicana que vivía en tiempos de la restauración monárquica. En lo referente a la relación entre los dos sexos, aunque a diferencia de Fourier, Saint-Simon no abordó directamente este tema en sus obras, se considera que fue una preocupación para él. La base pues de que Saint-Simon sea considerado el «motor» de una propuesta política a favor de la igualdad de géneros, la encontramos en su lecho de muerte. Su discípulo más cercano, Olinde Rodrigues, fue su acompañante al final de sus días y aseguró haberle oído decir en sus últimas horas la siguiente aseveración: «El individuo social no es sólo el hombre ni sólo la mujer: el individuo social completo es el hombre y la mujer» . Así, esta única frase de Saint-Simon, es la que dio lugar a una 181 reflexión posterior y a profundos debates sobre la igualdad de género entre sus seguidores a lo largo de los siguientes años. El sansimonismo, como escuela que seguía la doctrina del maestro, creció considerablemente tras la muerte del mismo en mayo de SAINT-SIMON, Conde de, El nuevo cristianismo, Buenos Aires, Editorial Biblos, 2004.180 Esta afirmación fue recogida y ampliada por Claire Démar, feminista sansimoniana: 181 «El individuo social no es sólo hombre ni solo la mujer: el individuo social completo es el hombre y la mujer; sin embargo, somos esclavas de los hombres, de los que somos madres, hermanas y esposas, pero de los que ya no queremos ser las más humildes sirvientas, porque claramente sentimos que hemos nacido libres como el hombre». DÉMAR, Claire, Appel d’une femme au peuple sur l’affranchissement de la femme, Paris, 1833, p. 6. !91 1825, y el tema de la igualdad entre hombres y mujeres llegaría a ser un pilar del grupo, bajo la denominación de la cuestión de la Mujer. Seguramente sin poder ni imaginarlo, Saint-Simon abrió con unas pocas palabras un camino hacia la emancipación femenina, dando lugar a la mayor escuela de mujeres socialistas, intelectuales y organizadas conocida hasta ese momento. Las ideas de Saint-Simon no tuvieron mucha repercusión durante su vida, pero en sus últimos días empezó a contar con un grupo de jóvenes seguidores y fue creciendo tras su muerte. Un gran número de estos eran alumnos de la Escuela Politécnica de París. Habían estudiado matemáticas, ciencia e ingeniería al mismo tiempo que adquirieron una fe ardiente en la capacidad de la ciencia para resolver los problemas sociales . Este grupo fue creando, a partir de los textos del maestro, una escuela 182 doctrinal que evolucionó rápidamente, sufriendo en el proceso escisiones y derivas. De forma colectiva, los líderes sansimonianos recogían su pensamiento y los debates que se iban produciendo en el seno de la organización en unas publicaciones conocidas como Exposición de la Doctrina de Saint-Simon . La primera apareció en París en 1830 183 presentando los debates doctrinales del primer año, 1828-1829 . La escuela 184 sansimoniana se organizaba en torno a una estricta jerarquía interna que estaba liderada por dos figuras masculinas, de caracteres y tendencias muy diferentes: Amand Bazard y Prosper Enfantin. Saint-Amand Bazard (1791-1832) era un convencido republicano de formación masona que había sido uno de los fundadores de la Carbonería en Francia. Avalado por su trayectoria y capacidad intelectual, fue nombrado portavoz del movimiento sansimoniano en 1828, siendo el ideólogo y promotor de su escuela durante los primeros años. Por su parte, Barthélemy Prosper Enfantin (1796-1864), era un comerciante y cajero de banco que llegó a la cima de la jerarquía gracias a su personalidad carismática y seductora y a su gran poder de oratoria. Enfantin quería convertir el movimiento sansimoniano en una religión, como finalmente conseguiría. BEECHER, Jonathan, Victor Considerant… p. 204.182 Doctrine de Saint-Simon. Exposition de la Doctrine, 1er et 2e année, 1829-1830, BN Ld 190 (1 et 2).183 Bazard, S.-A., Enfantin, B.-P., Carnot, H., Fournel, H. y Duveyrier, Ch.(Edit.), Doctrine de Saint-184 Simon: exposition, première année, 1828-1829, Paris, Bureau de l’Organisateur, 1830. Estos textos se pueden consultar en acceso libre en Gallica, el servidor de la Biblioteca Nacional de Francia (BNF). !92 Las opuestas personalidades de Bazard y Enfantin y, sobre todo, sus distintas formas de querer enfocar el sansimonismo en general y la cuestión de la Mujer en particular, hacían que una futura confrontación entre ambos fuera inevitable. Esta suerte de bicefalia en la cúpula de la organización se dio durante el tiempo en el que el debate de la mujer empezó a ser central para los sansimonianos , y continuó cuando el grupo 185 pasó de ser una escuela doctrinal a un grupo religioso. El tercer líder masculino del sansimonismo fue Olinde Rodrigues (Burdeos, 1795- París, 1851), el discípulo más cercano de Saint-Simon. Matemático de formación pero heredero de banqueros, fue el gran mecenas del grupo. Su estrecha cercanía con el maestro, al que conoció en 1823, le concedió un estatus privilegiado tanto en la escuela doctrinal como en la posterior Iglesia. Siguiendo una promesa hecha a su maestro en su lecho de muerte, había fundado, en junio de 1825, el periódico Le Producteur, Journal philosophique de l'industrie, des sciences et des beaux-arts, para difundir su pensamiento. También se encargó de la publicación de las obras de Saint-Simon. Tras distanciarse posteriormente del grupo, por discrepancias con Enfantin, continuó sus investigaciones matemáticas y estuvo implicado en el desarrollo de la red de ferrocarriles francesa, iniciativa relacionada con los postulados sansimonianos. En diciembre de 1829 el movimiento se constituye oficialmente en Iglesia. Bazard y Enfantin fueron nombrados Padres Supremos y la escuela empezó a autodenominarse familia. Pero ¿por qué presentarse ante el pueblo como una religión? Como indica el filósofo Jacques Rancière, la palabra religión parecía «la única capaz de nombrar el principio unificador de una moral personal, de una obligación militante y de un proyecto de organización restableciendo el orden social en armonía con el orden cosmológico» . En una época en la que la clase obrera se estaba alejando de la Iglesia 186 católica, los sansimonianos quisieron llenar ese vacío, esa inquietud espiritual de un pueblo que había sido educado en su niñez en la creencia espiritual y desarrollar a partir de ahí el pensamiento de Saint-Simon, su «nuevo cristianismo». Porque, aunque el pueblo estuviera alejándose de la institución católica, vinculada a los periodos RIOT-SARCEY, Michèle, Historie du féminisme, Paris, La Découverte, 2008, p. 26.185 RANCIÈRE, Jacques, La noche de los proletarios: archivos del sueño obrero, Buenos Aires, Tinta 186 Limón Ediciones, 2010, p. 226. !93 reaccionarios de la historia reciente del país, seguía siendo creyente. Esto incluía a los sectores socialistas en los que se hablaba de forma continuada del Evangelio y de la figura de Jesucristo como si se tratara de un «padre fundador del cambio revolucionario» . 187 Tras constituirse como Iglesia a finales de 1829, la organización sansimoniana vivió dos años de crecimiento en los que fue desarrollando sus teorías y realizando una serie de actividades misioneras. El sansimonismo fue la primera doctrina política y social que se interesó por la situación femenina, colocando la cuestión de la Mujer en el centro de su discurso desde ese mismo año de 1829. La propuesta teórica que formulaban para la igualdad entre hombre y mujeres pasaba por un discurso de la excelencia. Esto es un punto en común con el pensamiento del filósofo Auguste Comte (Montpellier, 1798 - París, 1857), y las nuevas teorías sociológicas. De hecho Comte, padre del positivismo y de la sociología, fue durante años el secretario personal de Saint-Simon pero se alejó de él en lo personal e intentó separarse teóricamente de su doctrina. Pero los planteamientos comtianos y sansimonianos tienen un punto de partida común en lo referente al discurso de la excelencia femenina, aunque después se desarrollarán de forma diferente y la propuesta sansimoniana resultara más efectiva a la hora de realizar avances sociales hacia la igualdad . En el discurso sansimoniano se 188 pone en valor las cualidades que tiene la mujer, distintas al hombre, y que esta puede aportar para el desarrollo y mejora de la sociedad. Pero, como veremos a continuación, sus posicionamientos irán variando, siguiendo los postulados de Enfantin. Pasa saber más sobre las causas de la asociación del cristianismo con los grupos sociales que luchaban 187 por la igualdad, ver: IRIBARNE GONZÁLEZ, María de la Macarena, Flora Tristán y la tradición del Feminismo Socialista…, pp. 199-201. Para más información sobre este tema ver: CAMPILLO, Neus, “El discurso de la excelencia: Comte y 188 Sansimonianos”, en La Filosofía contemporánea desde una perspectiva no androcéntrica, PULEO, Alicia (Coord.), Madrid, Edit. Centro de Publicaciones. Secretaría General Técnica, 1996, pp. 33-47. !94 2.2. La influencia fourierista y el cisma sansimoniano en relación con la cuestión de la Mujer De forma progresiva Enfantin se va mostrando más receptivo a la cuestión femenina y desarrollando una doctrina moral más radical con la que pretende abrir un espacio de discusión, lo que le lleva a realizar en noviembre de 1831 una declaración pública con el nombre de Llamamiento a la mujer. Primero se decretó que Dios era a la vez hombre y mujer, y posteriormente se desarrolló una propuesta propicia para ser el reflejo de la esencia de la divinidad en la tierra. Las propuestas de Enfantin pasaron entonces por declarar que la sociedad del futuro sería dirigida por parejas sacerdotales, formadas por un hombre y una mujer, iguales entre ellos y cuyas relaciones estarían envueltas en el misterio. Por lo tanto, estaba anunciando la búsqueda y la llegada de una mujer que compartiría con él, el Padre, la dirección de la familia en tanto que Madre. Los dos miembros de esta pareja tendrían poder para intervenir sobre sus discípulos, tanto carnal como espiritualmente, dentro de los límites que ella decretaría: «La pareja sacerdotal vincula o desliga al hombre y a la mujer, es ella la que consagra su unión, es ella la que los divorcia: ya que el amor de cada uno se le revela, puesto que debe gratificar a cada uno según su amor. Todos le confiarán, reconocerán y, confesarán su alma; todos depositarán en ella el misterio de sus pensamientos y sus actos, los dolores o las alegrías de su espíritu y de su carne, ya que el sacerdocio es HOMBRE y MUJER, es el padre y la madre de todos, y su amor paternal y maternal inspira la fe tanto a los hijos como a las hijas» . 189 Enfantin abrió así una nueva etapa en el sansimonismo en la que se esperaba la llegada de esa especie de esposa y madre mística, también llamada Mujer-Mesías, que debería fijar la nueva ley moral. Era su interpretación personal de El nuevo cristianismo de Saint-Simon por el cual después de la llegada de Cristo, que liberó a los esclavos, él sería el liberador de las mujeres . Sin embargo, la idea de la Mujer-Mesías no era una 190 ENFANTIN, Prosper, «Cinquième enseignement», en Œuvres de Saint Simon et Enfantin, volume XIV, 189 publiées par les membres dû Conseil institué par Enfantin pour l’exécution de ses dernières volontés, reimpresión fotomecánica de la edición de 1865-78, Aalen Otto Zeller, Paris, 1964, p. 157, traducción y cita de IRIBARNE GONZÁLEZ, María de la Macarena, Flora Tristán y la tradición del Feminismo Socialista…, p. 207. BARD, Christine (dir.), Dictionnaire des féministes: France, XVIIIe-XXIe siècle…, pp. 507 y 508.190 !95 propuesta original de Enfantin. La conceptualización mística y religiosa de la figura femenina, como futura redentora y salvadora de la humanidad, era común entre la izquierda francesa de la época , y en el Reino Unido, los seguidores cristianos de 191 Owen desarrollaron un concepto análogo bajo el nombre de «Mujer-Poder» . 192 Enfantin, y por ende los sansimonianos, estuvieron muy influenciados por las teorías fourieristas en lo concerniente a las relaciones personales. Charles Fourier (1772-1837), era un pensador francés que para luchar contra las carencias creadas por el sistema capitalista concibió un modelo social ideal basado en la creación de falansterios. En ellos, la vida en comunidad y el reparto de las tareas harían desaparecer las desigualdades, haciendo que el trabajo fuera realizado con alegría. Entre sus obras destacan Tratado de la asociación doméstica y agrícola (1822), El nuevo mundo industrial (1829) y La falsa industria (1835). Pero antes de escribir esas obras, Fourier analizó las pasiones humanas y las categorizó. Consideraba que era necesario organizar la sociedad de forma que estas pasiones puedan desarrollarse en armonía. Sobre la defensa de los derechos femeninos, en su Teoría de los cuatro movimientos y de los destinos generales, su primera obra publicada en 1808, planteaba: «Ya hemos visto que las mejores naciones siempre fueron las que concedieron a las mujeres más libertad […] Igualmente podemos observar que las naciones más viciosas fueron siempre aquellas que más subyugan a las mujeres […] En tesis general, los progresos sociales y cambios de periodo se realizan en función del progreso de las mujeres hacia la libertad, y las decadencias de orden social se realizan en función de la disminución de la libertad de las mujeres. Otros acontecimientos influyen en las vicisitudes políticas, pero ninguna otra causa produce tan rápidamente el progreso o la decadencia social como el cambio de la suerte de las mujeres […] En resumen, la extensión de los privilegios de las mujeres es el principio general de todos los progresos sociales» . 193 IRIBARNE GONZÁLEZ, María de la Macarena, Flora Tristán y la tradición del Feminismo 191 Socialista…, pp. 198 y 199. Para conocer más sobre la unión del ideario y la experiencia feminista oweniana, elaborados junto a 192 sus creencias místicas, ver: TAYLOR, Barbara, Eve and the New Jerusalem. Socialism and Feminism in the Nineteenth Century, Essex, Virago Press, 1983. FOURIER, Charles, Teoría de los cuatro movimientos y de los destinos generales, Biblioteca de 193 Rescate Barral Editores, Barcelona, 1974, pp. 165-167. !96 Fourier criticaba a la familia tradicional en tanto que institución de base de lo que consideraba una sociedad hipócrita y represora. Basándose en su análisis de «las pasiones» humanas, desarrolló una nueva moral que hacía posible la variedad de relaciones amorosas, tanto para hombres como mujeres, que les permitiría vivir en armonía con sus deseos. Consecuentemente, era un feroz detractor del matrimonio, que consideraba una fuente de infelicidad: «El matrimonio parece inventado para recompensar a los perversos […] por uno que logra la felicidad a través del matrimonio ¡cuántos otros no encuentran en esta unión más que el tormento de su vida! […] Aunque la vida conyugal pueda soslayar algunos inconvenientes del celibato, nunca ofrece una felicidad positiva, ni siquiera en el caso de un perfecto acuerdo entre los esposos, pues si son caracteres que se adecúan perfectamente, nada les impediría vivir juntos en un orden en el que el amor fuera libre y la sociedad doméstica estuviera organizada de un modo diferente. A través de la descripción de un nuevo orden doméstico se podrá comprobar que el matrimonio no presenta para ambos esposos ni una sola posibilidad de felicidad que no puedan hallar en caso de una plena libertad» . 194 Enfantin recoge las ideas de Fourier sobre la defensa de los derechos de las mujeres. Se muestra también contrario al matrimonio y a favor del «amor libre». Consideraba que la Iglesia católica había cometido el error de separar el cuerpo y el alma, y añadió a las propuestas de Fourier la consideración de que la liberación de las mujeres debía pasar por acentuar su carácter «carnal», bajo la terminología de «la rehabilitación de la carne». Sin embargo, Bazard y sus seguidores consideraban estas propuestas delirios inmorales y una defensa de la promiscuidad y se negaban a que fueran la norma moral del sansimonismo. Esto provocó una serie de enfrentamientos a finales de 1831 que terminaron en un gran cisma. Bazard se encontró en minoría y decidió abandonar la organización junto a sus acólitos. Este enfrentamiento ideológico fue tan violento e intenso que Bazard sufrió una apoplejía en medio de uno de los debates y se cree que la ruptura con el sansimonismo fue la causa de su fallecimiento solo seis meses después. Ibid., pp. 145 y 146.194 !97 La aparición de la escuela fourierista como movimiento social organizado coincidió con el cisma en el seno del sansimonismo. Esto hizo que muchos miembros de la familia, espantados por las luchas internas y la deriva sectaria de Enfantin, se adhieran a la nueva corriente socialista. Por su parte, tras el abandono de la organización por parte de Bazard y sus seguidores, Enfantin se vio libre para llevar a la práctica sus teorías sin oposición. Amplió así aún más el carácter místico de la Iglesia y desarrolló más la liturgia a la vez que iba variando los dogmas morales. Como único responsable de la ley moral que regiría la comunidad a partir de entonces decretó que había de superar la fidelidad que el matrimonio católico imponía, ya que esta superación sería la vía para la emancipación de las mujeres. Enfantin consideraba que el cristianismo había cometido un grave error al propugnar la inviolabilidad del matrimonio porque negaba los instintos humanos básicos de constancia y movilidad. Con movilidad, el concepto socialmente más rompedor, se refería al deseo de cambiar de pareja sexual, deseo que debía ser respetado. Las uniones libres entre hombre y mujeres debían significar un progreso personal para ambos miembros de la pareja pero también un progreso social . Consideraba que la imposición de la fidelidad 195 matrimonial tenía como consecuencias el adulterio y la prostitución, problemas sociales muy extendidos en la época. La libertad en la elección de las parejas sexuales evitaría esos problemas. «Para Enfantin su propuesta de parejas progresivas significaba una verdadera rehabilitación de la carne, de la armonía universal entre los principios de movilidad y constancia. La promiscuidad y el libertinaje se controlarían desde la pareja sacerdotal que conocería el alma de cada pareja […] Buscar "uniones progresivas" es el objetivo. Esta teoría se propone fundamentar las nuevas relaciones entre los sexos como relaciones no jerárquicas » . 196 Las revolucionarias propuestas del Padre también querían subvertir las normas morales relativas a la paternidad y la maternidad. En este sentido otorgaba a la mujer el derecho a poner los límites en «la unión sagrada de los cuerpos», y en caso de tener CHARLÉTY, Sébastien, Historia del sansimonismo…, pp. 136-138.195 CAMPILLO, Neus, “Las Sansimonianas: Un grupo feminista paradigmático”, Feminismo e 196 Ilustración 1988-1992…, pp. 315-318. !98 descendencia, sería ella quien decidiría libremente si revelar o no la identidad del padre . 197 2.3. El llamamiento a las mujeres El sansimoniano fue el primer movimiento político que interpeló directamente a las mujeres. El llamamiento a las mujeres que había hecho Enfantin llegó a incluirse en cada número de Le Globe, «periódico de la religión sansimoniana», en la primera página a modo de subtítulo. Gracias a la preocupación que mostraban los sansimonianos por los problemas femeninos y a la consiguiente reivindicación de sus derechos, muchas mujeres fueron acercándose a su organización. Lo hacían con la esperanza de una promesa de mejora en sus condiciones de vida. La nueva doctrina les prometía que, a través del desarrollo de sus facultades, tanto intelectuales como morales, podrían avanzar a la consecución de una «existencia legal» de la que carecían como ciudadanas. Las nuevas discípulas estudiaban, debatían y se sentían comprendidas, lo que fue creando un clima de confianza e ilusión que las llevo a creer en sus capacidades personales y en la conquista colectiva de mejoras sociales para su género. Esto se tradujo en un importante crecimiento del reclutamiento femenino de las filas sansimonianas. Solamente entre los años 1830 y 1831 hay constancia documental de la asistencia regular de más de 200 mujeres a los sermones doctrinales . 198 En una primera etapa de la organización interna de esta nueva militancia femenina, previa al cisma con Bazard de finales de 1831, los líderes de la escuela sansimoniana situaron en la cima jerárquica a mujeres como Claire Bazard, Cécile Fournel, o Aglaë Saint-Hilaire. A esta serie de mujeres se las empezó a conocer como «las damas de la doctrina» o «las damas con sombrero». Su elección por parte de los líderes masculinos no era casual, ya que tenían en común su origen burgués y el tener CHARLÉTY, Sébastien, Historia del sansimonismo…, p. 138.197 RIOT-SARCEY, Michèle, Historie du féminisme…, p. 26.198 !99 algún tipo de relación personal anterior y muy cercana con alguno de los líderes de la organización. Algunas eran esposas, otras hermanas y otras amigas de la infancia . 199 La mujer que ostentaba un mayor rango dentro del sansimonismo era Claire Bazard (1794-1883), esposa de Bazard, una mujer burguesa vinculada a la vida política desde su nacimiento ya que su padre había sido miembro en 1789 de la Asamblea Constituyente de la Primera República Francesa. A los diecinueve años se casó con Armand Bazard, el que sería durante los primeros seis años del sansimonismo uno de los principales líderes. Pero fue el otro gran líder, Enfantin, con quien tenía una relación muy cercana, quien la propuso para dirigir la educación de las mujeres sansimonianas. Gracias a este puesto, tenía una posición de liderazgo, siendo la encargada de organizar las reuniones dominicales del grupo que tenían lugar en su propio domicilio. Claire Bazard era una mujer seria, de carácter templado y reservado que no consiguió hacerse respetar por sus discípulas. Las jóvenes sansimonianas veían en ella la figura de una hermana mayor con la que podían debatir al mismo nivel, no la consideraban la especie de madre espiritual a la que escuchar y seguir devotamente que fomentaban desde la cúpula de la organización . Claire Bazard elaboró textos sobre la condición femenina 200 para distintos periódicos y para la revista La Femme nouvelle que ella misma fundó. También en su correspondencia personal se descubre como una de las precursoras del feminismo en Francia. La siguiente mujer dentro de la jerarquía de la familia era Aglaé Saint-Hilaire, amiga íntima del Padre Enfantin y de su familia, respetada por los hombres de la cúpula por su inteligencia y su moralidad . Otra de las mujeres mejor 201 situadas fue Cécile Fournel, quien junto a Marie Talon, era responsable de una tarea tan importante como la publicación del Libro de Actas de la organización . Todas estas 202 damas de la doctrina eran las responsables de organizar el Salón de la Rue Monsigny de París, lugar de encuentro, formación y debate. Para ampliación de este tema ver el capítulo primero, “Les dissidentes saint-simoniennes”, de ADLER, 199 Laure, À l’aube du féminisme…, pp. 19- 73. Ibid., p. 27.200 VOILQUIN, Suzanne, Souvernirs d’une fille du peuple…, p. 81.201 BARD, Christine (dir.), Dictionnaire des féministes…, p. 1290.202 !100 En los años posteriores a la revolución de 1830, el clima de tensión social y los sueños revolucionarios ayudaron al crecimiento de las nuevas corrientes socialistas. Esto fue hábilmente aprovechado por los sansimonianos quienes comenzaron a desarrollar una campaña para darse a conocer en los barrios obreros y extender así su doctrina. A consecuencia de esto, la mayor parte de las nuevas devotas serían de origen proletario. Su perfil sería similar: casi todas eran muy jóvenes, carecían de formación académica -siendo incluso en algunos casos analfabetas-, y trabajan en oficios manuales y feminizados como la lavandería o la costura. Jeanne Deroin sería una de estas mujeres y encajaba perfectamente en dicho perfil. 2.4. La relación de Jeanne Deroin con la Iglesia Sansimoniana, entre la admiración y la crítica escéptica. Presentación de su pensamiento político en su Profesión de Fe 1832 fue el año en el que el Padre Enfantin comenzó a dirigir solo la Iglesia sansimoniana, a la espera de la llegada de la Madre que le acompañaría en su misión. Fue un año de actividad frenética y densos debates que vería nacer el feminismo sansimoniano autoorganizado. Y también fue el año en el que Jeanne Deroin comenzó su actividad política pública con la redacción de su Profesión de Fe . Siguiendo el 203 ejemplo del cristianismo, la profesión de fe era una confesión pública en la que se declaraba la adhesión a una comunidad religiosa. Las profesiones de fe de los sansimonianos solían ser bastante escuetas, con una extensión de varias frases o algunos párrafos. Sin embargo una joven y desconocida Jenny de Roin —forma en la que apareció publicado su nombre— sorprendió con un texto de cuarenta y cuatro páginas DEROIN, Jeanne, Profession de Foi de Melle Jenny de Roin… 203 Pasado el momento histórico en el que se escribió, este texto permaneció poco accesible al público investigador, olvidado en los Fondos Enfantin de la Biblioteca del Arsenal de París (Ars.), hasta que en el año 1992 la historiadora Michelle Riot-Sarcey lo reeditó dentro de su libro recopilatorio de las voces femeninas publicadas en el periódico Le Globe. Debido a esta publicación, relativamente reciente, no se ha considerado necesario incluir la Profesión de Fe de Deroin íntegra en esta tesis. Además del texto original, ubicado en la Ars., puede ser consultado en el mencionado libro, que será el utilizado aquí para referenciar las citas: DEROIN, Jeanne, “Profession de Foi”, en RIOT-SARCEY, Michèle, De la liberté des femmes. Lettres de dames au Globe (1831-1832), Côté-femmes, Paris, 1992, pp. 116-139. !101 que fue publicado en Le Globe, el periódico sansimoniano de la época . El texto fue 204 escrito en un rudimentario cuaderno de ejercicios escolares, lo que muestra su humilde posición social. Y con una escritura muy compacta y que presentaba una caligrafía cambiante, lo que refleja que el texto fue escrito con dificultad . 205 A lo largo del texto Deroin realizó una reflexión sobre los distintos problemas sociales de su tiempo y sobre lo que el sansimonismo podía aportar o no para solucionarlos, respondiendo a los postulados expresados en los textos de la Doctrina . 206 Su Profesión de Fe se presentaba perfectamente argumentada y en ella demostraba tanto sus conocimientos teóricos en materias como política, teología y filosofía, como su carácter independiente y su libertad de pensamiento. Deroin, que tenía entonces veintisiete años, presentó así su ideario político, analizando algunos de los temas que le iban a interesar a lo largo de toda su vida. La defensa de la igualdad fue el eje principal de sus propuestas, pero también quedarán reflejadas sus ideas espirituales y a la vez anticlericales, su convencido republicanismo y su defensa de la libertad de prensa. Deroin inició su profesión de fe con unas frases que ilustraban el momento de cambio y confusión que sufría la sociedad francesa, que sentía aún las réplicas del terremoto que había supuesto la revolución de 1830. Este último cambio de régimen se había sumado a la ilusionante y tortuosa historia que vivía el país desde la gran revolución de 1789. «El suelo tiembla bajo nuestros pies; todo tiembla y se derrumba a nuestro alrededor; todas las instituciones religiosas y políticas parecen viejos edificios minados por la base. Estamos en un siglo de luces y tinieblas; todo es desorden y Para ver más sobre las Profesiones de fe y otros textos en primera persona de esta generación de 204 jóvenes socialistas que comenzaban su militancia política en la década de 1830, ver: RANCIÈRE, Jacques, La noche de los proletarios…; o, la última edición francesa de esta obra, RANCIÈRE, Jacques, La nuit des prolétaires, Paris, Pluriel, 2012. PILBEAM, Pamela, “Jeanne Deroin: French Feminist and Socialist in Exile”…, p. 277. 205 Con los años, y la práctica de la escritura, la caligrafía de Deroin mejoró notablemente, como se puede observar en la correspondencia que se conserva de sus años de vejez. Ver: DEROIN, Jeanne, Correspondance sous le Second Empire, Bibliothèque Historique de la Ville de Paris (BHVP). Doctrine de Saint-Simon. Exposition de la Doctrine…206 !102 confusión, todo el mundo camina sobre sus talones y se pregunta con ansiedad, ¿dónde estamos? ¿Dónde estamos? ¿Adónde vamos?» . 207 Deroin planteaba que la sociedad sentía profundamente la necesidad de una regeneración general y completa. Y ante la inestabilidad social en la que se encontraba Francia, el sansimonismo se aparecía como una nueva esperanza: «Un rayo de luz se escapa de entre los escombros, del seno de las tinieblas; ¡aparece el Sansimonismo! Viene a reconstruir el templo del Dios verdadero; trae la luz verdadera; promete reorganizar, regenerar la sociedad, nos presenta el cuadro mágico donde el futuro se pinta con los colores más brillantes» . 208 Pero pese a su aparente entusiasmo, Deroin dudaba de que el sansimonismo se tratara realmente de una religión y de los beneficios que considerarla como tal pudiera tener: «Si las creencias religiosas han producido algún bien, ¡cuántos males no han causado! ¡Cuántas lágrimas y sangre se han derramado! ¿No es más bien un sistema político cubierto con un velo religioso para satisfacer la debilidad humana?» . 209 Consideraba que esta iglesia era un intento de aunar espiritualidad y materialismo. Para ello los sansimonianos se basaban en un panteísmo que Deroin consideraba que era el mismo principio de lo que los ateos llamaban Naturaleza. A partir de esa premisa realizó un análisis de las bases teológicas del sansimonismo no carente de crítica. Planteó que, a través de sus tesis panteístas, los sansimonianos acaban por negar la existencia de Dios y por tanto consideraba que sobre esas creencias no tenía sentido edificar una iglesia: «Si el universo es todo lo que es, si el hombre es una modificación de este gran todo, tal creencia no es una religión y no puede dar lugar a ningún culto, porque el hombre, siendo una parte íntima y necesaria de este gran ser, no debe rendirle homenaje; este culto carecería de motivo» . 210 DEROIN, Jeanne, “Profession de Foi”…, p. 116. 207 Ibid.208 Ibid.209 Ibid., p. 117.210 !103 Pese a sus pertinentes críticas, que continuó desarrollando, Deroin reconocía el loable intento de crear una nueva religión sustentada en la «máxima sublime: amar al prójimo es amar a Dios». Y añadía: «Considerada como un medio político, instituido con un propósito moral, la religión de Saint-Simon es la más razonable de todas las creencias conocidas, todas las instituciones religiosas y políticas deben luchar por la felicidad de la humanidad. El objetivo principal de cualquier religión debe ser la perfección moral del hombre en todos los aspectos» . 211 La propia espiritualidad de Deroin también se vio reflejada en su Profesión de Fe. Ella defenderá a lo largo de toda su vida sus creencias místicas, que incluían un Dios creador. En su vocación cristiana se vinculaban el cristianismo con los objetivos socialistas. Este concepto, que encajaba a la perfección con la base moral del sansimonismo, lo desarrolló en el siguiente párrafo: «Los hombres ilustrados, cualesquiera que sean sus opiniones religiosas y políticas, estarán de acuerdo en este punto, que la religión no consiste sólo en una fe ciega a los dogmas místicos, en la observación exacta de algunas prácticas supersticiosas; pero verdaderamente en la práctica de la moral pura y en la íntima convicción de que Dios, cualquiera que sea su naturaleza y atribuciones, sólo puede desear la felicidad del género humano, que la mejor manera de honrarlo es amarnos a todos como hermanos y hermanas, y usar todas nuestras facultades para establecer en la tierra el reino de la virtud y de la verdad» . 212 Sin embargo, Deroin siempre se opuso a las religiones organizadas, particularmente a la Iglesia católica. Este fue por tanto uno de los principales escollos para que abrazara el sansimonismo en su totalidad, ya que desconfiaba de la deriva religiosa y fuertemente personalista que estaba implantando Prosper Enfantin: «El sansimonismo nos ofrece un vínculo religioso, una jerarquía sacerdotal, un gobierno teocrático, estas palabras despiertan amargos recuerdos de fanatismo y Ibid., p. 120.211 Ibid.212 !104 opresión, todavía temblando con las luchas sangrientas que tuvimos que apoyar para escapar de la dominación feudal y sacerdotal, ¡no debemos retroceder del horror y sólo confiar nuestro futuro, para depositar nuestras libertades, en manos de un nuevo pontífice, a los pies de nuevos altares!» . 213 Deroin, desde este primer escrito de juventud hasta sus últimas cartas, que escribió siendo octogenaria, se mostrará combativa con cualquier tipo de privilegio. Este es otro de los ejes de su pensamiento. Su rechazo, por tanto, a las jerarquías lo realiza desde el convencimiento de que estas volvían irremediablemente a crear tanto privilegiados como seres inferiores. En su Profesión de Fe denunció «el egoísmo ciego de los privilegiados» que viven apegados al pasado, aferrándose a un orden de cosas que ella consideraba herido de muerte. Demostrando una confianza total en el inevitable progreso colectivo que anunciaban las nuevas escuelas de pensamiento político, reprochó a los privilegiados su actitud de resistencia ante una nueva fuerza que consideraba que estaba empujando a la sociedad hacia el futuro. Ella había tomado contacto con los sansimonianos en torno a ese mismo año en el que escribió el texto, 1832, o a lo sumo unos meses antes, por lo que se puede interpretar de sus palabras. Como ella misma explica, su acercamiento a ellos se debió a la intermediación de Antoine Ulysses Desroches, joven sansimoniano que se convertirá poco después en su marido: «Las explicaciones que me dio un miembro de la sociedad de Saint-Simon, el Sr. Desroches, y el cuidadoso examen de los principios de la Doctrina han disimulado mis sospechas, me he convencido de que el verdadero propósito de Saint-Simon es la felicidad de la humanidad, esta persuasión habría sido suficiente para inspirarme con la mayor simpatía» . 214 Desroches le ayudó a vencer algunos de sus prejuicios en relación a la nueva religión, aunque nunca se adheriría completamente a ella. Esta falta de adhesión total a la doctrina contrasta con la experiencia de sus compañeras más cercanas que, como Ibid., p. 126.213 Ibid., pp. 132 y 133.214 !105 veremos, sí estuvieron, al menos durante varios años, totalmente convencidas con todas las propuestas que el sansimonismo iba realizando, incluidas las más estrafalarias ocurrencias de Enfantin —que veremos más adelante—. A parte de las conversaciones con Desroches, Deroin conoció las ideas sansimonianas a través de su asistencia a actividades realizadas por la organización y al estudio en detalle de las publicaciones de la doctrina del grupo . 215 Fueron dos temas principales que trataba el ideario sansimoniano los que convencieron a Deroin para acercarse a ellos: la denuncia de la opresión de las mujeres y el rechazo a la injusticia social que suponía el derecho de herencia. Para ella, en su concepción del progreso social, estos eran dos asuntos básicos ya que sostenían tanto el modelo de familia tradicional como la propiedad privada, y consideraba que ambos eran sistemas que era necesario combatir: «Los sansimonianos nos trajeron la luz y nos mostraron en su verdadero aspecto dos odiosos privilegios antiguos de los tiempos bárbaros, fuentes inagotables de inmoralidad, miseria e ignorancia, la esclavitud de la mujer y el derecho a la herencia» . 216 Respecto al sometimiento en el que vivían las mujeres, Deroin se expresaba en estos términos, mostrando de forma tajante su posicionamiento en pro de la igualdad: «La esclavitud femenina es un privilegio atroz basado en el derecho del más fuerte. ¿No está una mujer dotada de sentimientos e inteligencia como un hombre, no tiene un papel igual que desempeñar en la felicidad de la humanidad, no está llamada a contribuir a la misma meta? Si hay algunas diferencias en las organizaciones de ambos sexos, ¿pueden estas diferencias motivar el sometimiento de la mujer? Si la delicadeza de sus organizaciones no le permite realizar un trabajo que requiera el uso de la fuerza física; si es más afectuosa, más compasiva que el hombre, ¿es ésta una razón para reducirla a la esclavitud, para repelerla de un cargo público en el que sus facultades morales e intelectuales le dan derecho a participar?» . 217 Ver: Doctrine de Saint-Simon. Exposition de la Doctrine…215 DEROIN, Jeanne, “Profession de Foi”…, p. 121.216 Ibid., pp. 121 y 122.217 !106 En relación a la falta de igualdad entre mujeres y hombres, Deroin se mostraba especialmente indignada con el Código civil vigente, texto que había estado estudiando: «Un día abrí el libro de la ley y leí estas palabras: “El marido debe protección a su mujer y la mujer debe obediencia a su marido”» . A partir de ese momento, Deroin 218 desarrolló una reflexión sobre la desigualdad que representaba el matrimonio como institución. Las palabras que tanto indignaron a Deroin pertenecían al artículo número 213 del Código civil napoleónico, que sería un frente común de lucha para las feministas de la época, ya que era el que más beligerancias despertaba. El texto se había redactado bajo la influencia de la Iglesia católica. De hecho, uno de los redactores del Código declaró dicha influencia ya que se habían basado en las ideas de San Pablo, a quien reconocían como autoridad válida . Con ese artículo se oficializaba la idea de 219 que el hombre era el propietario de la mujer, quien tenía como tarea principal de su vida la procreación. El conocimiento de la inferioridad legal de las mujeres indignó a Deroin hasta el punto de prometerse a sí misma no comprar su felicidad al precio de su esclavitud, o lo que es lo mismo, no estaba dispuesta a casarse bajo esas condiciones: «La esclavitud de las mujeres se basa en el derecho del más fuerte, un derecho horrible del que los hombres podían abusar en la infancia de las sociedades, que sigue siendo la única regla de las hordas salvajes y bárbaras que deambulan en el fondo del asunto, pero que debe dejar de existir si reconocemos el imperio de la razón sobre la fuerza bruta» . 220 El prisma feminista de Deroin analizaba las diferencias físicas entre hombres y mujeres y también los diferentes comportamientos, ya que la mujer había sido socializada por y para las tareas de cuidado. Ella reconocía estas diferencias y no buscaba hacerlas desaparecer, pero no las consideraba óbice para negar la liberación femenina, que consideraba un derecho que debía ser otorgado en pro del bien común: «Las mujeres son iguales a los hombres, su liberación no será una concesión, sino el Ibid., p. 129.218 ARNAUD-DUC, Nicole, “Las contradicciones del derecho”…, p. 130.219 DEROIN, Jeanne, “Profession de Foi”…, p. 133.220 !107 reconocimiento de un derecho legítimo, un acto cuya realización contribuirá poderosamente a la felicidad de la humanidad» . 221 En su Profesión de Fe también analizó otros problemas, causantes o consecuencias de la desigualdad social, no solo entre hombres y mujeres sino también entre las distintas clases sociales. Y propuso soluciones. Una de las principales era la derogación del derecho de herencia: «Es un privilegio inicuo, es una columna fuerte del edificio antiguo y debe ser derrocado […] Porque la oportunidad de nacer es la única ley que regula el derecho de propiedad; por lo tanto, el derecho de herencia es un privilegio que debe ser completamente abolido» . 222 Respecto a la organización del Estado, Deroin, aun encontrándose en la época «de gracia» para los derechos civiles que supusieron los primeros años del reinado de Luis Felipe, apostó claramente por la vuelta de la República. Y pese a reconocer los enemigos y los múltiples prejuicios que el modelo republicano tenía y ser consciente de las fuertes discrepancias que se daban entre sus aliados, Deroin consideraba que era la mejor forma de organizar al pueblo ya que en ella sus miembros «son todos libres e iguales» . Pensaba que la futura sociedad ideal se debía concretizar en una república 223 «sabiamente organizada», por lo que en varios pasajes a lo largo del texto, hizo una defensa del modelo republicano: «Republicana entusiasta, habría dado mi vida por el establecimiento de la república; convencida de que era la única manera de restaurar la dignidad, la gloria y el poder nacionales de Francia; convencida de que todos los pueblos de Europa se unirían en torno a nuestro estandarte, símbolo de gloria y libertad, para finalmente revertir sin retorno el fanatismo y la tiranía» . 224 Ibid., p. 122.221 Ibid.222 Ibid., p. 124.223 Ibid., p. 127.224 !108 Sus ideas anticlericales también se vieron reflejadas en su concepción del estado ideal republicano: «En una República así constituida, la Iglesia debe desaparecer, la existencia de Dios es reconocida y proclamada, pero debe enseñarse que la única manera de honrarla es a través de la práctica de la moral y del respeto a la ley» . 225 Realizó también una defensa del principio de legalidad que debía regir a la ciudadanía bajo sistema republicano: «Sólo la ley reina en nombre de todos, es todopoderosa, porque es la expresión de la voluntad de todos» . Tenía el convencimiento, inocente, 226 de que los representantes públicos elegidos para formar el gobierno serían siempre las personas idóneas, «los más dignos», para redactar las leyes, que la ciudadanía debería respetar. Tras realizar su defensa de la legalidad, continuó su Profesión de Fe diciendo: «La igualdad consiste en el derecho de toda persona a participar en la formación de la ley, que debe prevalecer para todos» . Como veremos más adelante en esta tesis, 227 durante la Segunda República, Deroin debió adaptar su discurso cuando, ante la negativa del gobierno de otorgar derechos a las mujeres, ella misma se presentará a las elecciones llevando así a cabo una acción ilegal ya que estaba prohibido que las mujeres fueran elegidas como representantes del pueblo. Por tanto, llegado el escenario político de 1849, la defensa que realizaba del derecho de igualdad pesaría más que el respeto que debía a la legalidad vigente. Esto muestra, por una parte, la evolución que tendrá su pensamiento político a tenor de los acontecimientos históricos, pero también lo doloroso que tuvo que ser para ella vivir una decepción constante respecto a los sucesivos gobiernos de la Segunda República que dieron la espalda a las reivindicaciones de las mujeres. Deroin creía que el sansimonismo podía aunar a la sociedad a través de la asociación, en tanto que desarrollo del concepto de fraternidad, y que esta sería la base para el progreso social: «[El sansimonismo] proclama la asociación universal organizada pacíficamente en interés de todos en toda la superficie del globo, como el objetivo hacia el cual Ibid., p. 125.225 Ibid., p. 124.226 Ibid., p. 125.227 !109 deben dirigirse todos los esfuerzos de todos y cada uno de los miembros de la gran familia humana, la paz y la fraternidad universal, la regeneración de la especie humana, la felicidad de la humanidad, deben ser los resultados de la realización de esta inmensa obra» . 228 Esta idea era para ella sublime, digna de admiración y respeto, y mostró su apoyo a este respecto sin tapujos declarando que «el mero pensamiento de contribuir a su realización penetra el alma de un santo entusiasmo» . Pero tras esta apasionada 229 declaración de confianza a esta conceptualización sansimoniana, Deroin volvió a mostrar sus dudas ante el modelo organizativo. No dudaba de la capacidad y las buenas intenciones de los elegidos para ser sacerdotes, pero les recordó que de la misma manera los sacerdotes cristianos que debían ser humildes y hacían voto de pobreza, se habían dejado arrastrar por la avaricia. En su Profesión de fe, Jeanne Deroin también reflexionó sobre la institución matrimonial, tan duramente criticada por la Doctrina sansimoniana y por las demás escuelas socialistas que estaban en formación. Analizó cómo la mayor parte de los matrimonios estaban basados bien en el dinero, y por tanto en un acuerdo económico centrado en la dote o en las prebendas que se consiguen a través de la nueva familia política, o en «caprichos amorosos» que habían carecido del tiempo suficiente para ver si se podían llegar a convertir en una relación sólida y sana. En ambos casos, para ella se trataba de uniones carentes de la santa igualdad necesaria entre los cónyuges que, sin embargo, se convertían en indisolubles debido a la falta de derecho al divorcio. El matrimonio se transformaba así en «un estado de lucha continua» y en un foco de infelicidad. Deroin criticó también el sistema de seducción y conquista que rodeaba la ceremonia social del cortejo. Afirmó que las mujeres se enfrentaban en él carentes de herramientas conceptuales para afrontarlo debidamente ya que habían sido privadas de una verdadera educación. Esto hacía que no pudieran comprender el «verdadero destino» al que se enfrentan casándose. Educadas para centrarse en su belleza física, Ibid.228 Ibid.229 !110 «hasta el punto de jactarse de sus tributos irrisorios que gobiernan sobre los sentidos», se esforzaban en seducir y eran a su vez deslumbradas fácilmente por «adulaciones traicioneras» hacia una belleza efímera. Para Deroin la falta de educación de las mujeres era una de las causas de la desigualdad dentro del matrimonio. Otra era la falta de equilibrio en la «sincera estima» si alguno de los cónyuges ha llegado al matrimonio por motivos espurios. Estos factores hacían que no fuera posible que entre los miembros de la pareja se diera ni siquiera una «tierna amistad», y que necesariamente había «opresión por un lado y constreñimiento y resignación por el otro, es decir, sufrimiento perpetuo» . Se puede observar en este punto el paralelismo con los planteamientos de 230 Fourier, los cuales también había estudiado, más allá de su influencia de estos en el sansimonismo. Deroin denunció cómo los hombres, convencidos de que las mujeres eran seres frívolos, débiles e inferiores, cuando se casaban atraídos por la belleza física de la que se convertiría en su esposa, pronto se cansaban de esta y su amor, efímero, se convertía en indiferencia. Los matrimonios que se daban así, en falta de igualdad, tenían como resultado el arrepentimiento, los celos, las sospechas de adulterio e incluso el odio. Pero en este doloroso drama personal en el que se sumergían los cónyuges, el marido siempre contaba con ventaja: «El hombre entra en los lazos del matrimonio con la certeza de que estos lazos son ficticios, de que siempre será dueño de su destino, de que su esposa depende de él. La mujer se pone bajo el yugo, sin prever las terribles consecuencias sin examinar el peso de los hierros que acepta. El matrimonio indisoluble es una cadena pesada para ambos esposos, humillante y opresiva para la mujer; al menos el esclavo puede esperar liberarse a sí mismo, sólo la muerte libera a la esposa» . 231 La autora consideraba que la felicidad de las mujeres, y con ella la de la humanidad, estaba supeditada a que se pudieran realizar nuevas uniones basadas en la igualdad. Y era necesario que el divorcio fuera legal para poder disolver los matrimonios infelices. Así, la sola existencia de la opción de poder divorciarse, si fuera necesario, haría que las parejas que siguieran juntas lo hicieran realmente por deseo, no Ibid., p. 137.230 Ibid.231 !111 por obligación. Confiaba en que las futuras uniones, que santificarían el amor «por la santa igualdad» , serían una asociación de hombre y mujer en condiciones recíprocas 232 y acordadas libremente. Deroin termina su Profesión de Fe mostrando su convencimiento en que esas nuevas uniones de hombres y mujeres basadas en la igualdad y la paz permitirían el desarrollo de las virtudes femeninas que se encontraban oprimidas, aportarían armonía y felicidad al conjunto de la humanidad, y abrirían el camino a la conquista de los derechos sociales y políticos: «Entonces la capacidad prevalecerá sin distinciones de género y la mujer participará en todas las funciones sociales, sentirá su fuerza y dignidad moral y caminará con igual paso que el hombre en el camino del progreso» . 233 2.5. La exclusión de las mujeres del apostolado y la lucha de clases dentro del feminismo sansimoniano Mientras que desde Le Globe Enfantin continuaba dirigiéndose a las mujeres y hablando sobre ellas y en su nombre, paradójicamente decidió apartarlas de las labores de apostolado, que era la labor más importante de la Iglesia. El 28 de noviembre de 1831, el mismo periódico publicó un discurso dado por él en el que decretaba: «Tengo dos actos principales de la nueva autoridad para informarles. Nuestro apostolado sólo puede ser ejercido por hombres: la mujer libre aún no ha hablado. Dije en presencia de la familia la palabra que debería dar libertad a la mujer. Esta palabra será conocida sucesivamente por todos; la propagaré a través de la enseñanza oral y de Le Globe» . 234 Como se puede observar Enfantin fue modificando, en muy poco espacio de tiempo, su discurso político y moral sobre la cuestión de la Mujer. Del inicial debate sobre «la liberación de la carne» que debería emanciparlas a todas, pasó a hablar de «la Mujer-Mesías», lo que conllevó que las sansimonianas fueran menos valoradas en el Ibid., p. 138.232 Ibid. 233 A lo largo de esta tesis se irán citando otros pasajes de la Profesión de Fe de Deroin relacionados con diversos temas que se irán tratando. Citado en RIOT-SARCEY, Michèle, Historie du féminisme…, p. 27.234 !112 seno de la Iglesia y relegadas a un segundo plano por no ser ninguna de ellas «la elegida». Esta decisión provocó un profundo malestar entre algunas sansimonianas y será uno de los hechos determinantes para la formación de «las proletarias sansimonianas», grupo de mujeres considerado el primer movimiento feminista organizado en Francia. A una de sus futuras líderes, y colaboradora cercana de Deroin, Eugénie Niboyet, le afectó especialmente la exclusión de las mujeres del apostolado y escribió una carta a los líderes quejándose ante tal medida. En ella declaraba: «Es por la boca de una mujer que la Palabra sansimoniana debe, creo, ser enseñada y recomendada a los obreros, quitarnos esta facultad, ¡es quitarnos la vida! Hacer una difusión individual es mucho sin duda, pero esto no es suficiente para mi actividad. ¡Me gusta actuar sobre las masas porque es allí donde siento toda mi fuerza! Soy apóstol, he recibido mucho, he dado mucho. ¡Le suplico, déjeme en mi elemento!... Soy consciente de la acción que debo ejercer sobre los obreros porque les amo cuando les enseño, me siento luz y me rehago allí de las penas y el cansancio que la difusión individual a continuación trae . Pido pues a mis Padres que me dejen la libre facultad de hacer enseñanzas orales, de distribuir como en el pasado, tarjetas y entradas provisionales, a no ser que ustedes me prohíban este derecho porque yo estuviera cumpliendo mal mi función» . 235 Con la incorporación progresiva de las jóvenes provenientes de barrios obreros se había ido creando una poco sutil, aunque no declarada, división del trabajo dentro de la organización, dependiendo de la clase social de origen. Las que ocupan los puestos más altos en la jerarquía interna seguían siendo las burguesas, mientras que las obreras realizaban el trabajo de propaganda y de captación de nuevos militantes en las fábricas. Pese a estas distinciones, hay que destacar que las últimas, que comenzaron a autodenominarse «proletarias sansimonianas», fueron las que, motivadas por la creencia de estar avanzando hacia una vida mejor, conseguirán a lo largo de los años mayores logros en sus reivindicaciones políticas. Las dinámicas de grupo propiciadas por la cúpula masculina de la jerarquía sansimoniana fomentaron sin pretenderlo que las mujeres militantes, que seguían aumentando en número, se fueran dividiendo en dos corrientes. Por una parte, se encontraban las conocidas como «damas de la doctrina» o Carta de Eugénie Niboyet del 2 de diciembre de 1831, citada en RIOT-SARCEY, Michèle, La 235 démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 63. !113 «damas con sombrero», que como hemos visto, habían sido las primeras en formar parte de la organización, eran mayoritariamente de origen burgués y estaban vinculadas de forma personal con los líderes del grupo. Este grupo tenía una actitud pasiva y de mayor sumisión respecto a los dirigentes masculinos de quienes siempre esperaban las directrices a seguir. Según el testimonio directo de Suzanne Voilquin, que en ese momento era una joven discípula recién llegada, Madame Bazard, la sansimoniana mejor situada dentro de la jerarquía, era una mujer muy inteligente y una gran conversadora que sabía dirigirse a los obreros, pero no a las mujeres. Voilquin, que se convertiría en un breve espacio de tiempo en una de las cabecillas del feminismo sansimoniano, encontraba a Bazard demasiado sumisa a la jerarquía masculina, lo que impedía que pudiera ejercer una influencia moral sobre ella . 236 Por otra parte, se encontraban las autodenominadas «proletarias sansimonianas» que comenzaron a organizarse de forma independiente. Eran mayoritariamente de origen obrero y carecían por tanto de una gran educación. Eran muy jóvenes, políticamente más activas y tenían una actitud general de rebeldía, dentro y fuera de la familia. La incorporación de estas chicas al sansimonismo era el resultado de la campaña que se había centrado en los barrios obreros tras la revolución de 1830 y del llamamiento a las mujeres que se había realizado desde el periódico Le Globe, órgano oficial. Ante esta creciente división, con carácter de una interna «lucha de clases», que se estaba dando entre las mujeres sansimonianas, los líderes apoyaron a «las damas de doctrina», tanto por cercanía personal como por interés político, ya que se trataba de mujeres a las que podían «controlar» con mayor facilidad. A esto se unió la serie de medidas que fue tomando Enfantin, que alejaban a las mujeres de la toma de decisiones y de las principales labores de la organización. Las proletarias empezaron a entender que solo podían contar con su ayuda mutua y empezaron a organizar una serie de actividades por toda la ciudad de París. Al tiempo que adoctrinaban al pueblo para que se uniera al sansimonismo, fundaron en cada distrito de París comités de ayuda para VOILQUIN, Suzanne, Souvernirs d’une fille du peuple: ou, La saint-simonienne en Égypte, Paris, 236 Chez E. Sauzet Libraire, 1865, p. 81. !114 mujeres, madres e hijos de obreros. En ellos instalaron guarderías y comedores comunitarios. También gestionaron una casa sansimoniana en la que se daban talleres de formación y clases nocturnas de alfabetización. Por desgracia estas iniciativas, que se fueron extendiendo a otras grandes ciudades, carecían de presupuesto económico propio, no contaban con un apoyo explícito de la familia, ni con ayuda de las autoridades y de los patronos para poder mantenerse . Pero pese a las dificultades que 237 se encontraban, «las proletarias sansimonianas» quisieron seguir avanzando en las promesas de liberación que se les había hecho, y entendían que había llegado el momento de empezar a liberarse también de sus propios líderes masculinos aunque esto aumentara las tensiones internas. Esta determinación de seguir avanzado de forma autónoma se vio favorecida por la siguiente —y extraña— etapa que vivió la familia sansimoniana. En junio de 1832 Enfantin decidió comenzar un retiro espiritual junto a algunos de sus compañeros varones. Para ello, se encerró en una gran casa que acaba de heredar de su madre en Ménilmontant —que en esos años era una zona situada en el límite noreste de la ciudad de París—, acompañado de cuarenta y dos hombres sansimonianos. El objetivo de este encierro de tipo monacal era practicar la vida comunitaria y célibe, poder dedicarse a la reflexión y a la escritura y fundar su Apostolado. Las sansimonianas, incluso las que eran esposas de algunos de los compañeros de retiro de Enfantin, quedaron excluidas de esta importante experiencia para la Iglesia. Sus reacciones fueron coherentes con su posicionamiento general frente a la figura del Padre: entre las damas de la doctrina la respuesta fue la esperada, aceptaron sumisamente su decisión -pese a que hubo algunas quejas de mujeres que sentían que el líder les había arrebatado a sus maridos-, mientras, «las proletarias sansimonianas», liberadas en cierta manera de la potente influencia que el Padre ejercía sobre ellas, decidieron pasar a la acción . Su principal proyecto fue 238 sacar un periódico propio en que tratar sin censuras todos los temas que les interesaban y en el que trabajarían solo mujeres: La Femme libre. GROULT, Benoîte, Pauline Roland, ou comment la liberté vint aux femmes, Paris, Robert Laffont, 237 1991, p. 95. ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 43.238 !115 2.6. Las compañeras de lucha de Jeanne Deroin. ¿Quiénes eran «las proletarias sansimonianas»? Deroin trabajó durante años codo a codo con el grupo de mujeres autodenominado «las proletarias sansimonianas», tan implicadas como ella en «la mejora social» y en el avance de los derechos femeninos, y colaboradoras en la publicación de La Femme libre, el primer periódico feminista francés y uno de los primeros del mundo. Ellas encararon estas luchas por la emancipación de forma teórica pero también práctica, desde lo cotidiano, inventando nuevas formas de vivir, nuevas formas de ser mujer. Se trataba de un grupo de jóvenes, amplio y heterogéneo, implicadas en distinta medida con el trabajo editorial del periódico. Dentro de este grupo hay que destacar los nombres, de las cuatro compañeras con las que Deroin trabajó en los años de auge del sansimonismo, a inicios de la década de 1830, pero con las que también volvería a trabajar y a ponerse en primera línea de batalla años después, en la Revolución de 1848. Estos nombres son los de Eugénie Niboyet, Pauline Roland, Suzanne Voilquin y Desirée Véret —también conocida como Desirée Gay tras adoptar el apellido de su marido—. Tampoco podemos dejar de mencionar la figura de dos mujeres que fueron clave dentro del feminismo sansimoniano, pese a sus prematuras muertes, ambas por suicidio: Marie-Reine Guindorf y Claire Démar. Viendo los recorridos de estas seis mujeres, podemos observar las diversas causas sociales por las que luchaban, pero también lo diferentes que fueron sus vidas personales y la forma en la que afrontaron, o no, los distintos retos sansimonianos en relación al cuerpo, la libertad sexual o la maternidad. 2.6.1. Eugénie Niboyet Niboyet nació en Montpellier el 11 de septiembre de 1796, en el seno de una familia burguesa, culta, religiosa y seguidora de Napoleón. Sus orígenes marcaron profundamente sus posicionamientos políticos, y la admiración por Bonaparte de su familia condicionará sus derivas conservadoras durante el Segundo Imperio. Fue la única burguesa dentro de las autodenominadas proletarias sansimonianas, y aunque tenía una tendencia liberal, siempre se inscribió entre los partidarios de la emancipación !116 femenina, tanto dentro de la familia en los años 30, como más adelante, durante la Segunda República. Como plantea Riot-Sarcey, Niboyet no fue una revolucionaria en el sentido clásico del término, pero siempre rechazó los privilegios del tipo que fueran . 239 En 1822 se casa con un joven abogado de Lyon, Paul-Louis Niboyet, proveniente también de una familia seguidora de Napoleón. Juntos, un año después, tuvieron a su único hijo, Jean Alexandre Paulin, comenzando una saga de juristas que llega hasta el día de hoy, y viviendo una estable y aparentemente feliz vida familiar. Esta tranquilidad en su vida privada se puede considerar una excepción dentro de su entorno revolucionario: prácticamente todas sus íntimas amigas y colaboradoras tendrán, como veremos, relaciones complicadas y, en muchos casos, dramáticas. En la estabilidad de Niboyet seguramente influyeron su origen burgués y sus fuertes convicciones religiosas, que la hicieron ser la más conservadora de «las proletarias sansimonianas» y posteriormente de «las mujeres de 1848». El 4 de noviembre de 1829 la familia se instala en París. Allí, Niboyet comenzó a trabajar como escritora, actividad que como ella misma declaraba realizaba desde hacía años: «Desde los 14 años no he parado de escribir» . En 1830, La Sociedad de la 240 moral cristiana, una organización protestante, le otorgó un premio literario. A raíz de esto se unió a dicha asociación, con el ánimo de ayudar a la mejora social, y empezó a colaborar en distintas campañas que luchaban por la abolición de la esclavitud en las colonias francesas, la reforma de las prisiones o la abolición de la pena de muerte. Se interesaba por un gran abanico de injusticias sociales, pero empezó a centrar su activismo en la defensa de la educación. En 1830, y precisamente gracias a su implicación en causas sociales, conoce a algunos seguidores de Saint-Simon. De inmediato decidió unirse a la entonces escuela doctrinal y convenció a su marido para que también lo hiciera. RIOT-SARCEY, Michèle, «Histoire et autobiographie. Le vrai livre des femmes d’Eugénie Niboyet, 239 en "Images de soi: autobiographie et autoportrait au XIXe siècle”, Revue centre de recherches révolutionnaires et romantiques, volume 17, n° 56, Paris, Clermont-Ferrand, 1987, p. 59. NIBOYET, Eugénie: Le Vrai Livre des femmes, Paris, E. Dentu Éditeur, 1863, p. 236.240 !117 De forma inmediata Niboyet comenzó a destacar entre sus compañeros por su inteligencia, su gran capacidad de trabajo y su oratoria con la que conseguía fácilmente nuevos adeptos. Gracias a esto, a los pocos meses de haberse unido al sansimonismo, los líderes la invitaron a ser parte de la selecta cúpula de la organización y la encargaron las tareas de predicación en los barrios obreros de París. Realizaba un trabajo militante a pie de calle que la llevó a conocer bien las condiciones de trabajo de los obreros en las fábricas y la dura realidad de la prostitución femenina. Este conocimiento la llevó a proponer una serie de medidas para mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora y combatir la desigualdad social, como el aumento de los escasos programas educativos para niñas en escuelas gratuitas. En esa época solo algunas niñas de origen humilde tenían acceso a una mínima educación, y esta se suscribía únicamente a enseñarles a leer y escribir, a coser y darles la formación religiosa necesaria para recibir el sacramento de la comunión. Niboyet también propuso aumentar el número de salas de asilo donde los hijos e hijas de las obreras pudieran ser cuidados y educados mientras sus madres tenían que trabajar, y dar ayudas a las jóvenes prostitutas para que accedieran a tener una educación —que se les negaba por el estigma social que sufrían —, y que pudieran contar así con unos conocimientos que mejoraran su vida . 241 Totalmente volcada en su trabajo social, solamente entre los meses de julio y noviembre de 1831, Niboyet ayudó de forma directa a más cien personas. Esta ayuda la realizaba mediante su «apostolado sansimoniano» ya que muchas de estas personas de clase obrera se acercaban a la nueva doctrina por necesidad, solicitando una ayuda económica o incluso comida debido a estar viviendo en una situación de extrema pobreza. Niboyet les ayudaba cada día: les encontraba trabajo, impedía que les echaran de sus casas en caso de impago, les proporcionaba educación y cuidaba a mujeres trabajadoras embarazadas y sin recursos. Estas labores asistenciales las acompañaba con la tarea de proselitismo para que se unieran a la escuela sansimoniana. Lo hacía totalmente convencida de que esto mejoraría sus vidas y ayudaría a la sociedad en general. Gracias a este convencimiento, junto a su destreza como oradora, logró que muchas personas se SÁNCHEZ CALVO, Sara, “Escritoras sansimonianas: entre el mesianismo y la lucha feminista”, 241 MARTÍN CLAVIJO Milagros, GLEZ DE SANDE Mercedes, CERRATO Daniele y MORENO LAGO Eva Mª (edit.), Locas. Escritoras y personajes femeninos cuestionando las normas, Sevilla, Arcibel editores, 2015, pp. 1525 y 1526. !118 unieran a la escuela . Como hemos recogido, con sus propias palabras, en el apartado 242 anterior, la expulsión de las mujeres del apostolado fue para ella un duro golpe, que seguramente resultó definitivo para decidir unirse al grupo de las proletarias pese a su origen burgués y a la tibieza de algunos de sus posicionamientos políticos. 2.6.2. Pauline Roland La figura de Roland tiene un especial interés dentro de esta investigación ya que fue la principal colaboradora de Deroin durante la Segunda República. Como se observará más adelante al hablar de ese momento histórico, ambas mujeres crearon y militaron juntas en distintas organizaciones tanto feministas como socialistas. También juntas se enfrentaron a la persecución gubernamental y compartieron condena e incluso celda. Para Pauline Roland, igual que para Jeanne Deroin y Flora Tristán, la liberación de la mujer era inseparable de la liberación del proletariado: «Son la cara y la cruz de una misma medalla que tiene por única leyenda la liberación de la humanidad de todas sus servidumbres» . 243 Pauline Roland había nacido en Falaise, Normandía, el 7 de junio de 1805. Fue una «chica de provincias» cuya juventud estuvo marcada por la rectitud moral y el sentimiento religioso, que la mantenían apartada de lo que se consideraba tentaciones libertinas. Gracias al trabajo de su madre, en la oficina de correos de su ciudad, pudo recibir una educación que debía compensar la falta de dote. Precisamente será su maestro particular, Desprez, con quien mantuvo una relación de amor platónico, quien la dio a conocer la escuela sansimoniana de la que era seguidor . La nueva discípula 244 estableció primero un contacto epistolar con los sansimonianos de París. Aglaé Saint- Hilaire, una de «las damas de la doctrina», fue la primera encargada en hacer las labores de guía espiritual. RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, pp. 62 y 63.242 THOMAS, Edith, “Pauline Roland et les associations ouvrières”…, p. 14.243 Para conocer en más detalle estos y otros aspectos biográfícos de Roland ver: GROULT Benoîte, 244 Pauline Roland, ou comment la liberté vint aux femmes… !119 Un tiempo después, Roland decide trasladarse sola a París para ser más útil al cambio social que estaba en marcha. Llegó a la capital en 1832, en el momento en que «las proletarias sansimonianas» habían empezado a autoorganizarse, y decidió unirse a ellas. Lo hizo motivada por su compromiso con la igualdad de género: «Desde hace tiempo, el estado de inferioridad en el cual se encontraba la mujer me había golpeado. Protestaba contra la inferioridad en la que se pretendía tener a ésta respecto a los hombres ». Roland estableció una amistad con Suzanne Voilquin. Ambas compartían 245 el mismo guía de su «resurrección moral», Charles Lambert, quien había sustituido a Aglaé Saint-Hilaire en las labores de tutor de Roland por decisión del propio Enfantin. Lambert, que era en ese momento el responsable de la formación teórica y del desarrollo teológico de la familia sansimoniana, enseñó a Roland la asociación inseparable de mente y cuerpo y despertó en ella unos sentimientos de exaltación mística. Por su parte, y en un ámbito más práctico, Voilquin fue quien hizo entender a Roland la importancia que el periodismo tenía en ese momento como herramienta de lucha política y quien la invitó a colaborar con el periódico, que entonces ya había cambiado su nombre por el de La Femme Nouvelle. Y también fue Voilquin quien la enseñó las duras condiciones de vida de la clase obrera 246 2.6.3. Marie-Reine Guindorf Marie-Reine Guindorf (1812-1837), era una joven de menos de veinte años, de origen obrero y que trabajaba en París como lavandera y costurera, cuando se unió al sansimonismo. Colaboró con Claire Bazard en el periódico Degré ouvrier y fue la directora del periódico sansimoniano Journal des prolétaires. Pero la gran aportación de Guindorf al feminismo francés fue ser la fundadora, junto a Désirée Véret, de La Femme libre, el primer periódico feminista y el primero en ser editado únicamente por mujeres. Bajo su dirección, el periódico pasó a llamarse en su segundo número Apostolat des femmes. Citado en GROULT, Benoîte, Pauline Roland…, p. 29.245 Ibid., pp. 78 y 108.246 !120 Guindorf se alejó del sansimonismo muy pronto cuando Enfantin decidió no permitir a las mujeres progresar en la jerarquía de la organización. Vivió un tiempo en Inglaterra, donde se aproximó a los owenistas. De vuelta en Francia, se interesó por el fourierismo, pero siguió vinculada a los círculos sansimonianos a través de sus relaciones personales, gracias a sus amigas y compañeras de la prensa, especialmente a Voilquin, y a su marido, Flichi, un joven militante sansimoniano. 2.6.4. Suzanne Voilquin Suzanne Voilquin nació, con el apellido Monnier, en París en 1801. De familia obrera, su madre era una devota católica y su padre había participado en la Revolución Francesa. Estos antecedentes familiares condicionarían su vida pero en la adolescencia ya se fue desmarcando de la educación católica recibida . Muy joven empezó a 247 trabajar como bordadora y a los 24 años se casó el arquitecto Rémy Voilquin aunque, según sus propias palabras, fue un matrimonio sin amor . A finales de 1830, con 29 248 años, ambos cónyuges se adhieren al sansimonismo. Se unirían a ellos la hermana de Suzanne y su marido. Suzanne Voilquin, entusiasta de la nueva doctrina, es una de las autoras sansimonianas de las que hoy nos queda mayor número de obras. Gracias a textos como Souvernirs d’une fille du peuple, ou La saint-simonienne en Égypte o Mémoire d’une saint-simonienne en Russie (1839-1846), conocemos parte de su intensa biografía y también la vida y obra de sus compañeras Marie-Reine Guindorf y Claire Démar. Dentro de las distintas facciones que había en la familia, Voilquin era fiel seguidora de Prosper Enfantin, tanto antes como después de la ruptura con Bazard. Sin embargo, al igual que otras de sus compañeras proletarias, la serie de decisiones que fue tomando Enfantin que excluían a las mujeres, la hicieron separarse de él. Así, cuando Désirée Véret y Marie-Reine Guindorf la invitaron a unirse al proyecto autónomo de su periódico La Femme libre, Voilquin aceptó y se implicó totalmente. Al poco tiempo de BARD, Christine (dir.), Dictionnaire des féministes: France, XVIIIe-XXIe siècle, Paris, Presses 247 Universitaires de France, 2017, pp. 1249-1250. VOILQUIN, Suzanne, Souvernirs d’une fille du peuple…, p. 68.248 !121 ponerlo en marcha, Véret y Guindorf dieron un paso atrás, lo que llevó a Voilquin a tomar las riendas del nuevo medio. Comenzó a trabajar como directora y cambió el nombre de la publicación por el de La Tribune des femmes. Desde el periódico, Voilquin solicitó la modificación de la jerarquía sansimoniana para que la integración en ella de las mujeres fuera aceptada . 249 En el ámbito personal también dio valientes pasos adelante en su liberación como mujer. Entre los años de 1830 y 1838, en los que se dedicó al apostolado sansimoniano , vivió un proceso de revolución interna, similar al de compañeras como 250 Claire Démar o Pauline Roland, que trastocó su vida íntima. Ella misma reconoció en sus memorias que en esos años pasó de ser una joven tímida y temerosa a quien preocupaba el juicio moral de la sociedad, a convertirse en una mujer que pensaba, sentía y amaba de forma libre. Tras vivir un periodo complejo de crisis matrimonial, con la intermediación de líderes sansimonianos incluida, Suzanne Voilquin «buscó» una mujer apropiada para su marido. Y cuando la encontró, se separó de él para poder centrarse de forma más eficaz en la liberación de las mujeres . 251 2.6.5. Désirée Véret Jeanne-Désirée Véret, también conocida como Désirée Gay por el que sería su apellido de casada, nació el 4 de abril de 1810 en París en el seno de una familia proletaria. Igual que Deroin, tuvo que comenzar a trabajar siendo muy joven como costurera. En 1831 se unió con entusiasmo al sansimonismo. A lo largo de su correspondencia con el Padre Enfantin, ella mismo reconocía el cambio que había experimentado gracias a la nueva doctrina. La nueva religión despertó no solo su fe sino también su interés social, sacándola de la apatía en la que vivía: «Siempre había envidiado la dicha de los devotos. Al menos, me decía, ellos son comprendidos por algunas personas y no están en absoluto como yo arrojadas a un ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 51.249 VOILQUIN, Suzanne, Souvernirs d’une fille du peuple…, p. 77.250 ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 67.251 !122 caos de opiniones contrarias, semejante a la Torre de Babel, donde cada individuo parece haber olvidado su lengua natural para hablar un idioma particular» . 252 «Estaba segura de mi desprecio por la especie humana […] estaba tranquila en mi indiferencia y me bastaba a mí misma, no estaba ligada en absoluto a los individuos sino al infinito...» . 253 Comenzó a asistir a la Sala Taitbout, situada en la calle que llevaba el mismo nombre, un centro de reunión sansimoniano. Allí Véret acudía inicialmente, según ella misma declaraba, para encontrar un tema de conversación, pero poco a poco el conocimiento de las ideas socialistas despertó su interés y terminaron cambiando su visión del mundo. Y a través del trabajo asistencial y de proselitismo desarrollado en los barrios obreros, el sansimonismo despertó en ella su amor por el pueblo, al que pasó a querer defender el resto de su vida. En otra carta le explicaba a Enfantin los sentimientos que le despertaba ese activismo realizado a pie de calle: «Estaba orgullosa de ver a esos nobles trabajadores apiñarse a vuestro alrededor [...] yo estoy bien con el pueblo pues siempre estoy en comunidad con él, cuando yo lo veía reunido en la plaza pública, sea que viene arisco a pedir libertad o pan, sea que viene a ver de cerca al hombre que yo amo entre todos los hombres. Todos los días mi amor por él (por el pueblo) llega hasta el delirio; mis ojos repletos de lágrimas descansan sobre estas masas [...] es verdaderamente el corazón de Dios. Feliz el hombre, feliz la mujer que sepan hacerse amar por ellas» . 254 Totalmente convencida de la transformación que se podía dar en la sociedad a través de la organización y la lucha política, Véret se convirtió en una joven decidida que llegó a atreverse a escribir al propio rey de Francia. El 6 de junio de 1832, cuando contaba con solo 22 años, envió a Luis Felipe una carta en la que le reprochaba su comportamiento: «Dar limosna degrada a la gente, lo que necesitan, lo que quieren: VÉRET, Désirée, Lettre à Enfantin, 11 de septiembre de 1831, Fons Enfantin, Ms. 7608, Bibliothèque 252 de l’Arsenal (Ars.), Paris. VÉRET, Désirée, Lettre à Enfantin, 31 de agosto de 1832, Fons Enfantin, Ms. 7608, Bibliothèque de 253 l’Arsenal (Ars.), Paris. VÉRET, Désirée, Lettre à Enfantin, 20 de octubre de 1832, Fons Enfantin, Ms. 7608, Bibliothèque de 254 l’Arsenal (Ars.), París. !123 trabajo, alegría, luz, un futuro seguro para sus hijos, descanso para sus mayores» . En 255 la misiva, Véret le recordaba al monarca que fue el pueblo quien le permitió acceder al trono tras deponer las armas ante su promesa de un futuro mejor. Y se presentaba como representante e interlocutora de ese pueblo al que el rey no escucha directamente: «La voz del pueblo sólo llega a usted […] distorsionada; es mi deber hacerla oír, en toda su verdad: este deber lo cumplo y lo seguiré cumpliendo» . Dos meses después, en 256 agosto de 1832, decidió, junto con Marie-Reine Guindorf, poner en marcha el periódico feminista La Femme libre, como órgano de expresión de «las proletarias sansimonianas» tras haber sido excluidas de la jerarquía interna. 2.6.6. Claire Démar Una de las más destacables colaboradoras de La Femme libre, por la contundencia y modernidad de sus planteamientos feministas, fue Claire Démar. Nacida en 1799, se conocen pocos datos contrastados sobre su origen familiar e incluso se duda de cuál era su verdadero nombre. En la adolescencia ya mostraba un carácter rebelde que en su juventud canalizó hacia la militancia política tras conocer las ideas sansimonianas. Dentro de la escuela doctrinal era la encargada de realizar las tareas de propaganda en entornos republicanos, en los que se hacía llamar «la mujer de las barricadas» . En la relación con sus compañeras cabe destacar su amistad con Suzanne 257 Voilquin quien la describió así: «pequeña, morena, de pies y manos bonitas, los rasgos de la cara regulares pero marchitos, con aspecto orgulloso y un poco duro, el lenguaje nutrido, de verbo fácil pero hiriente» . Démar entendía que su militancia política 258 pasaba por un uso y defensa de su libertad de expresión que no se iba a supeditar a los hombres, aunque estos fueran los líderes de su organización. En 1833, se atrevió a publicar de forma independiente un panfleto feminista titulado Appel d'une femme au Citado en RIOT-SARCEY, Michèle, Historie du féminisme…, p. 24.255 Publications saint-simoniennes, 1830-1836, citado en BARD, Christine (dir.), Dictionnaire des 256 féministes: France, XVIIIe-XXIe siècle…, p. 1501. MICHAUD, Stéphane, Muse et madone: visages de la famme de la Révolution française aux 257 apparitions de Lourdes, Éd. du Seuil, Paris, 1985, p. 157. Citado en ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 55.258 !124 peuple sur l'affranchissement de la femme (Llamamiento de una mujer al pueblo sobre la liberación de la mujer), que comenzaba así: «Quiero hablar al pueblo, al pueblo ¿me oís? es decir tanto a las mujeres como a los hombres, pues es habitual el olvidarse de mencionar a las mujeres cuando se habla del pueblo […] Hombres de amplias ciencias, de previsión inconmensurable, decidme, ¿qué habéis hecho por ellas, por las que todavía amáis, pero hipócritamente, lúbricamente, y de un modo indigno de hombres que otorgarían alguna gloria al amor? No habéis abierto la boca; me equivoco, habéis escrito en vuestro Código Civil: la mujer debe obedecer a su marido» . 259 Su publicación tuvo muy poca repercusión, lo que fue un duro golpe para ella. Fue especialmente doloroso el trato que recibió de sus propios compañeros sansimonianos. No recibió de ellos ninguna ayuda para poder imprimir el texto, que tampoco fue posteriormente leído ni debatido dentro de los círculos de la familia . Fue 260 deliberadamente ignorada porque se consideraba que sus ideas eran muy radicales y que su comportamiento era exaltado y beligerante. Y es que Démar era una pensadora independiente que desarrolló un discurso feminista individual y de tintes libertarios . 261 Se posicionó en contra de la defensa férrea que se hacía desde el sansimonismo de los valores de la maternidad como argumento para reclamar los derechos de las mujeres. Se separaba así de la línea que seguían sus compañeras, incluida Jeanne Deroin. Esta independencia intelectual la fue arrinconando dentro de la organización. Por otra parte, el discurso feminista de Démar se basaba en la ruptura con la figura paterna. En su caso este tema hacía referencia también a la necesaria ruptura con Enfantin, el padre de la Iglesia sansimoniana. Desarrolló estas ideas en su segundo escrito: Ma loi d'avenir (Mi ley de futuro) . Terminó de escribir este texto dos meses antes de fallecer y se 262 DÉMAR, Claire, Appel d’une femme au peuple sur l’affranchissement de la femme…, p. 5.259 ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 52.260 OFFEN, Karen, Feminismos europeos, 1700 -1950. Una historia política, Madrid, Akal Editorial, 261 2015, p. 165. DEMAR, Claire, “Ma loi d’avenir”, en Tribune des femmes, Paris, 1834.262 !125 convertiría en su obra póstuma, ya que solo pudo ser publicada un año después de su muerte gracias al empeño de Suzanne Voilquin. Con la publicación de La Femme libre «las proletarias sansimonianas» vivieron una etapa muy dura e intensa. Cuando el periódico empezó a ser reconocido se abrieron acalorados debates, lo que conllevó que las jóvenes editoras y colaboradoras estuvieran sometidas a una gran presión. Empezaron a florecer los enemigos y a recibir ataques. Estos provenían en mayor medida del exterior del sansimonismo, pero también tuvieron problemas con sus compañeros. Por su considerado radicalismo, Claire Démar, además de los ataques que sufrían todas, se enfrentó a un aislamiento cada vez mayor dentro de la propia organización, lo que la llevó a una situación desesperada. El 3 de agosto de 1833 decidió suicidarse junto a su compañero sentimental, el también sansimoniano Perret des Issarts. La prensa de la época publicó la noticia sin escatimar en detalles sobre el suceso ni en críticas hacia Démar. Los amantes habían sido hallados en su cama, sobre la que se habían disparado mutuamente. Por si los disparos no hubieran sido suficientes habían manipulado una estufa que se encontraba en medio del apartamento para morir intoxicados. Démar tenía 32 años y su amante 22 por lo que, aunque ambos habían dejado una carta explicando los motivos de su suicidio, la prensa la culpabilizó a ella debido a la «escandalosa» diferencia de edad y a su modo de vida en el que defendía la libertad sexual y rechazaba el matrimonio. El vanguardismo de las ideas de Démar la llevó a sufrir en vida un doloroso ostracismo social pero, casi un siglo y medio después, también la llevaría a ser reivindicada por las teóricas feministas francesas que en la década de 1970 la descubrieron y pusieron en valor su trabajo . 263 2.7. La Femme libre. Inventando el periodismo feminista «La prensa, libre de todo obstáculo, debe ser la única guardiana de las libertades y la moral públicas» . 264 VEAUVY, Christine, “Las sansimonianas y sus escritos”…, p.196.263 DEROIN, Jeanne, “Profession de Foi”…, p. 125.264 !126 El 15 de agosto de 1832 se publica el primer número de La Femme libre, periódico que llevaba por subtítulo Apostolat des femmes (Apostolado femenino), en una clara reivindicación de las labores de apostolado de las que habían sido expulsadas en el seno de su propia organización . Este número inicial, con el que presentaron la 265 publicación, constaba de un único artículo titulado Appel aux femmes (Llamamiento a las mujeres), dividido en tres partes. La primera aparece firmada por Jeanne-Victoire, por lo que el texto se atribuye a Jeanne Deroin. En él, las editoras marcaban sus posicionamientos en cuestiones como la desigualdad dentro del matrimonio o la necesidad para las mujeres de tomar la palabra pública y las calles. También dejaban claro su pacifismo y, en un notable ejercicio de sororidad, tendían la mano a las mujeres de clase alta ya que consideraban que compartían opresión, aunque esta se manifestara de diferentes formas. Como se puede observar, se trata de un potente manifiesto feminista con el que se denunciaba, sin medias tintas, la situación de sometimiento de las mujeres: «Cuando todos los pueblos se agitan en nombre de la libertad y el proletariado exige su liberación, nosotras, las mujeres, permaneceremos pasivas ante este gran movimiento de emancipación social que está teniendo lugar ante nuestros ojos. ¿Es nuestro destino tan feliz que tampoco tenemos nada que reclamar? La mujer, hasta ahora, ha sido explotada, tiranizada. Esta tiranía, esta explotación, debe terminar. Nacemos libres como el hombre, y la mitad de la raza humana no puede ser, sin injusticia, esclavizada por la otra mitad. Así que entendamos nuestros derechos; entendamos nuestro poder; tengamos poder atractivo, poder de encanto, arma irresistible, sepamos cómo usarlo. Rechazamos casarnos con cualquier hombre que no sea generoso en consentir compartir su poder; ya no queremos estas palabras: ¡Mujer, sea sumisa a su marido! Queremos un matrimonio en pie de igualdad...... ¡Antes la soltería que 266 Las sansimonianas fueron pioneras en la creación de la prensa feminista internacional. Otro de los 265 ejemplos más tempranos lo encontramos, en ese mismo año de 1832, en Inglaterra. Las mujeres que luchaban de forma organizada por la reforma del Parlamento, publicaron Isis, periódico de tirada semanal editado en Londres. Lideradas por la librepensadora Elizabeth Sharples (1803-1852), las colaboradoras de Isis criticaban desde sus páginas a la Iglesia y al Estado. Con esta frase la autora hace alusión al artículo número 213 del Código civil napoleónico que 266 decretaba: «El marido debe proteger a su mujer y esta obedecer a su marido». Este, como se ha visto previamente, fue criticado también por Deroin en su Profesión de Fe. !127 la esclavitud! Somos libres e iguales al hombre; un hombre poderoso y justo lo ha proclamado, y ha sido comprendido por muchos que lo siguen. ¡Honor a estos hombres generosos! En el futuro, les espera un halo de gloria. Levantemos la voz, reclamemos nuestro lugar en la ciudad, en el nuevo templo que reconoce la igualdad de derechos de las mujeres con los derechos humanos. Comienza la asociación universal; sólo habrá relaciones industriales, científicas y morales entre las naciones; el futuro será pacífico. No más guerra, no más antipatía nacional, amor para todos. El reino de la armonía y la paz está establecido en la tierra, y ha llegado el momento en que la mujer debe tener su lugar. Libertad, igualdad... eso significa una oportunidad libre e igual de desarrollar nuestras facultades. Ese es el objetivo que debemos conquistar, y sólo lo lograremos si estamos unidas. No formemos ya dos campos: uno de mujeres de clases populares, y otro de mujeres de clases privilegiadas. Dejemos que nuestros intereses comunes nos unan. Para lograr este objetivo, que toda envidia desaparezca entre nosotras. Honor al mérito, sitio a la capacidad, en cualquier lado que se presenten. Mujeres de la clase privilegiada; vosotras, jóvenes, ricas y bellas, pensáis que sois felices cuando en vuestros salones respiráis el incienso de la adulación que os dan todos los que os rodean; gobernáis: vuestro reinado es de corta duración; termina con el baile. Cuando volvéis a casa, os volvéis esclavas de nuevo; encontráis a un amo que hace que sintáis su fuerza, y olvidáis todos los placeres que habéis probado. Mujeres de todas las clases, tenéis una acción poderosa que ejercitar; estáis llamadas a difundir el sentimiento de orden y armonía por todas partes. Convierte a beneficio de la sociedad el irresistible encanto de tu belleza, la dulzura de vuestras palabras pegadizas, que debe hacer que los hombres caminen hacia la misma meta. Ven a inspirar al pueblo con un santo entusiasmo por la inmensa obra que se está preparando. Venid a calmar el ardor belicoso de los jóvenes, el elemento de grandeza y de gloria está en sus corazones. Pero sólo ven la grandeza y la gloria con el casco en la cabeza y la lanza en la mano. Nosotras les diremos que ya no se trata de destruir, sino que se trata de construir. Las damas romanas entregaron coronas a los guerreros; tejeremos flores para ceñir las cabezas de los hombres pacíficos y morales que harán avanzar a la humanidad hacia una meta social y enriquecerán el mundo a través de la ciencia y la industria. Jeanne-Victoire» . 267 La Femme libre, 1re numéro, pp. 1-3.267 !128 A este texto inaugural, le seguían otros dos firmados por las dos jóvenes directoras del medio, Désirée Véret —que comenzó su texto con la potente frase: «Las mujeres, hasta ahora, han sido esclavas sumisas, o esclavas rebeldes, nunca libres» — 268 y Marie-Reine Guindorf. Las colaboradoras del periódico, actuando como un colectivo político cohesionado, decidieron firmar sus artículos solo con un nombre de pila. Este acto les permitía permanecer en el anonimato, pero también rechazar unos apellidos impuestos por el matrimonio, en el caso de estar ya casadas, o de sus padres en el caso de ser solteras, pero que en ambos casos eran apellidos patriarcales . También 269 aparecieron artículos sin firmar, por lo que se dificulta o vuelve imposible la correcta identificación de la autoría de cada texto. Sobre esta cuestión de los apellidos masculinos, Deroin había manifestado previamente su opinión con contundencia: «Esta costumbre que obliga a la mujer a llevar el apellido de su marido no es más que el hierro candente que imprime en la frente del esclavo las iniciales del amo, para que sea reconocido por todos como su propiedad. Se han proclamado los derechos humanos, pero a las mujeres se les han impuesto deberes sin ningún derecho» . 270 La Femme libre se realizaba en la casa de Véret, era un periódico compuesto por ocho páginas y valía 15 céntimos. Contó con una buena acogida, recibiendo rápidamente apoyos, felicitaciones y donaciones económicas llegadas de todo el país. Se trataba de un medio muy dinámico, en el que su estructura e incluso su nombre variaban de un número a otro. En el primer número explicaban que se trataba de un pequeño panfleto, escrito y publicado por mujeres, y que aparecería varias veces al mes, en días indeterminados, pero sí pudieron anunciar que el segundo número se publicaría el 25 de agosto, como así fue . Y cerraron esta primera entrega haciendo una llamamiento a la 271 La Femme libre, 1re numéro, p. 3.268 KÄPPELI, Anne-Marie, “Escenarios del feminismo”…, p. 528.269 DEROIN, Jeanne, “Profession de Foi”…, p. 135.270 La Femme libre, 1re numéro, p. 1.271 !129 colaboración mostrandose abiertas a publicar los artículos que les enviaran sus lectoras, pero dejando claro que solamente divulgarían artículos escritos por mujeres . 272 Los siguientes tres números se llamaron, sucesivamente: L’Apostolat des Femmes, La Femme d’avenir y La Femme nouvelle. En La Femme d’avenir apareció el epígrafe: «Con la emancipación de la mujer vendrá la emancipación del trabajador» . 273 A partir del quinto número, publicado el 8 de octubre de 1832, el periódico pasó a llamarse La Femme nouvelle, Tribune des Femmes y a estar dirigido por Suzanne Voilquin. Se incluyó entonces como epígrafe una cita de Juana de Arco, «Como nuestro estandarte está de luto, es justo que sea honrado…», y bajo ella la frase: «Igualdad entre todos de derechos y de deberes» . En total el periódico contó con una veintena de 274 números publicados en los que los temas que se trataron eran muy variados. Las autoras leían e interpretaban textos de Fourier y Owen, y por descontado de Saint-Simon y la posterior Exposición de la doctrina sansimoniana. También se interesaban por la política y por cómo esta afectaba a las mujeres, pero hablaban también del mundo laboral, de la economía, de la prostitución, de la necesaria educación de las niñas y de las relaciones personales poniendo el foco en el amor libre y en la necesidad de una nueva organización de la vida en el hogar que acabara con el aislamiento femenino. En sus artículos también analizaban las leyes vigentes criticando las que eran contrarias a los derechos de las mujeres. En este ámbito fue central para ellas la lucha por la recuperación del derecho al divorcio. También manifestaron su abierta oposición a la postura del Papa, quien tras el último Concilio había llamado a las mujeres a la resignación, la abnegación y la paciencia a la espera del cielo. Incluso siendo varias de La Femme libre, 1re numéro, p. 8.272 La Femme d’avenir (sin número ni fecha), p. 1. 273 La Femme nouvelle. Tribune des Femmes, Paris, 1833. 274 Otro periódico empezó a publicarse el 5 de febrero de 1881, durante la Tercera República Francesa, con el mismo título de La Tribune des femmes. !130 las colaboradoras cristianas practicantes se atrevieron a acusarle de estar haciendo una mala interpretación del Evangelio . 275 Sobre la práctica de la escritura, como modo de auto-representación individual y de empoderamiento 275 colectivo, de las mujeres sansimonianas, ver: PLANTÉ, Christine, Les saint-simoniennes ou la quête d’une identité impossible à travers l’écriture à la première personne, thèse de doctorat, Paris III, 1983. Y para conocer más sobre sus postulados feministas, y los límites de estos, a través del análisis de la escritura y el lenguaje de «las proletarias sansimonianas», ver: PLANTÉ, Christine, “Les féministes saint-simoniennes. Possibilités et limites d’un mouvement féministe en France au lendemain de 1830”, en Regards sur le Saint-Simonisme et les SaintSimoniens, Jean-René Derré (dir.), Lyon, PUL, 1986, pp. 73-102. !131 CAPÍTULO 3. EL FIN DEL SANSIMONISMO Y LOS VERDADEROS AÑOS DE SILENCIO DE DEROIN 3.1. El fin de la familia sansimoniana El encierro de Enfantin y sus acólitos en la casa de Ménilmontant había llamado la atención del pueblo de París. La casa se abría semanalmente para que quien quisiera pudiera acercarse a ver su particular forma de vida. Los sansimonianos lucían un mismo uniforme cuya pieza principal era un chaleco que llevaba en el frontal bordado el nombre de cada uno, menos en el caso de Enfantin en el que aparecía LE PÉRE en mayúsculas. Este chaleco se cerraba por la parte posterior, pero de tal manera que no podía ser cerrado por uno mismo, se necesitaba la ayuda de un compañero. Se incidía así en la idea básica del sansimonismo: el principio de asociación. Los apóstoles cultivaban su huerto, se distribuían las tareas de su pequeña comunidad, tenían sus propios cantos e incluso elaboraron un nuevo calendario . 276 Todo esto hizo que los curiosos que se acercaban a verles fueran cada vez más numerosos, lo que puso también sobre aviso a las autoridades francesas. Estas ya venían vigilando hacía tiempo las actividades de la organización, preocupadas por el rápido crecimiento de sus filas, e incluso habían clausurado, unos meses antes, algunas de sus salas de encuentro y debate. Dando un paso más en la persecución política y por tanto policial, en agosto de 1832, fueron acusados de delitos contra la decencia, de promiscuidad, de ser una amenaza para la moral pública y de desestabilizar la institución de la familia. Suzanne Voilquin, fiel seguidora de Enfantin, narró así la llegada al Palacio de Justicia: «Los días 27 y 28 de agosto de 1832, todo París se conmovió con el admirable espectáculo de orden, calma e integridad que dieron el Padre y sus hijos durante su juicio, al atravesar la ciudad, escoltados por los hombres y mujeres de la familia de París. Esta larga procesión por las calles de Ménilmontant hasta el juzgado, en Para conocer en detalle la intrincada historia de los sansimonianos, su liturgia, símbolos y debates ver: 276 CHARLÉTY, Sébastien, Historia del sansimonismo… !132 medio de una multitud compacta y benévola, fue un testimonio tan ardiente que temíamos ser aplastados al acercarnos al juzgado […]. Los detalles del juicio han sido transcritos, así que no diré nada al respecto. ¡En cuanto a mis sentimientos personales, todos eran de admiración y gratitud por el Padre, que se atrevió a hablar con valentía de su pensamiento moral y su concepción religiosa, de la que hace caer nuestra libertad y nuestros derechos! Desde su asiento de acusado se hizo tribuno; habló de la mujer, la declaró libre; ¡fue hermoso, fue grandioso! En el futuro las mujeres lo amarán y lo declararán su salvador, así como Jesús fue amado y declarado el salvador de los hombres» . 277 Tras un juicio que mostró las extravagancias, el poder de oratoria y seducción de Enfantin y la influencia que ejercía sobre el resto de sansimonianos, el Padre y dos de sus más cercanos colaboradores fueron condenados a un año de prisión. Prosper Enfantin fue encontrado culpable de organizar «una comunidad de mujeres» . 278 «Las proletarias sansimonianas» fueron haciendo un seguimiento del proceso judicial en su periódico , que continuaba publicándose de forma independiente, y 279 denunciaron la persecución política que sufría su líder. Sin embargo, el juicio contra Enfantin y su posterior encarcelamiento, que se produjeron tras el encierro monacal en Ménilmontant, propiciaron que este colectivo de mujeres pudiera seguir actuando con mayor libertad y experimentado la autonomía organizativa, alejadas de la influencia del Padre. Enfantin ingresó en la cárcel el 15 de noviembre de 1832 lo que le llevó a tomar la decisión de «abdicar». Sin embargo, los sansimonianos continuaban considerándole su líder natural. Y él seguía convencido de la llegada de la Madre que acabaría con su soledad: «El reino de los hombres había terminado. Desde hacía millares de años se repartían el mundo y lo explotaban, había llegado el turno de la Mujer. El mundo era VOILQUIN, Suzanne, Souvernirs d’une fille du peuple: ou, La saint-simonienne en Égypte…, p. 93.277 Para más información sobre este proceso judicial, ver: Religion Saint-Simonienne. Procès en la Cours 278 d’Assises de la Seine, les 27 et 28 août 1832, Librairie Saint-Simonienne, Paris, 1832. Ver por ejemplo los artículos: “Procès des St.Simoniens”, en La Femme libre, nº 2, 25 aout, firmando 279 por Jeanne-Désirée (Désirée Véret); “Procès des Apôtres”, firmado por Joséphine-Félicité y “Le procès” de Marie-Reine (Marie-Reine Guindorf) en La Femme de l’Avenir (publicación sin número ni fecha). !133 macho y en adelante sería hembra» . Desde prisión Enfantin anunció que la Mujer-280 Mesías vendría por Oriente y que era allí donde debían ir a buscarla. Se organizaron grupos de sansimonianos bajo el nombre de Les compagnons de la Femme (Los compañeros de la Mujer) para intentar encontrarla. En 1833 algunos partieron hacia Constantinopla, pero más tarde se puso el foco en Egipto ya que estaban interesados también en desarrollar allí la que debía ser la gran obra sansimoniana: el proyecto del Canal de Suez. Creían que esta empresa traería paz y prosperidad al mundo ya que uniría Oriente y Occidente de la misma forma que había que unir al hombre y a la mujer. Enfantin fue indultado de su condena el 1 de agosto de 1833 e inmediatamente organizó su viaje a Egipto junto a un grupo de seguidores. Suzanne Voilquin se unió posteriormente a este viaje, en el que iban varias mujeres más, entre ellas las damas de la doctrina Cécile Fournel y Clorinde Rogé. En 1834, como la Mujer-Mesías no había aparecido, se postergó su «inminente» llegada y Enfantin dijo a sus discípulos que había que priorizar el programa industrial sansimoniano, subordinando por el momento el ideario moral . En 1835, tuvieron que enfrentarse a una gran epidemia de peste que 281 dejó un balance de unos 200.000 fallecidos , entre ellos, varios miembros de la 282 familia. En enero de 1837, tras cuatro años muy difíciles, en los que se enfrentaron a otras enfermedades, como la sífilis, sumando más fallecimientos y también suicidios de otros compañeros, la mayor parte de estos «misioneros» regresaron a Francia con la derrota a sus espaldas de no haber sido adjudicatarios para desarrollar el Canal de Suez ni haber encontrado a la Mujer-Mesías. Durante ese tiempo en París, «la familia» se había disuelto. Los pocos sansimonianos que habían sido aún durante un tiempo fieles a la doctrina habían sufrido el ostracismo social, llegando incluso a ser vilipendiados por la calle . También fue importante para el fin del sansimonismo la deriva conservadora 283 de Luis Felipe, que se había presentado como «el rey ciudadano». En 1834 una nueva CHARLÉTY, Sébastien, Historia del sansimonismo…, p. 207.280 GROGAN, Susan K., French socialism and sexual difference. Women and the New Society, 1803- 281 1844, MacMillan, Hong Kong, 1993, p. 152. ILIFFE, John, Africa: historia de un continente, Ediciones Akal, Madrid, 2013. p. 245.282 CHARLÉTY, Sébastien, Historia del sansimonismo…, p. 216.283 !134 ley prohibió realizar su trabajo a los vendedores ambulantes de periódicos que carecieran de un permiso específico de las autoridades municipales . Y en septiembre 284 de 1835, la aprobación de una serie de leyes que recortaban los derechos sociales y notablemente la libertad de prensa, terminó con la legislación liberal que se había puesto en marcha en 1830. Las consecuencias de estas medidas se notaron inmediatamente con el desarrollo de una prensa comercial y con la desaparición de gran parte de la prensa política contestataria. A mitad de la década de 1830 el sansimonismo como movimiento organizado prácticamente había desaparecido, pero sus ideas se continuaron difundiendo por Francia, e incluso por otros países, durante años. Un gran número de los antiguos acólitos quisieron distanciarse de sus pasadas creencias, vinculándolas con «locuras de juventud», pero se mantuvieron en contacto entre ellos lo que facilitó futuras colaboraciones. Los discípulos de Saint-Simon habían elaborado, a grandes rasgos, dos corrientes principales, una «socialista» y otra «neocapitalista». La socialista, con un claro énfasis en el concepto de asociación y renovación moral, terminó su recorrido como escuela de pensamiento organizada en los años 30. Las mujeres sansimonianas seguirían defendiendo parte de su ideario en el marco de la Revolución de 1848, y muchos de sus compañeros masculinos se vincularon a otras corrientes socialistas o crearon las suyas propias, como Pierre Leroux. Respecto a la vía «neocapitalista», esta continuó los preceptos de Saint-Simon sobre el potencial que tenía la revolución industrial para la mejora de la calidad de vida de la población, si los avances tecnológicos se aplicaban de forma correcta con una perspectiva social. Los sansimonianos vinculados a esta corriente tendrían una gran oportunidad para desarrollar sus ideas bajo el Segundo Imperio. Entonces un importante número de ex-sansimonianos, principalmente de origen burgués, ocuparon puestos dirigentes en la banca privada, el comercio, la construcción de la red de ferrocarriles y en la administración pública francesa. Realizaron una interpretación reformista de sus antiguos principios y se mostraron leales al Emperador Napoleón III. Y, desde sus BLOCH-DANO, Evelyne: Flora Tristán, la mujer mesías…, p. 125.284 !135 posiciones de poder y manteniéndose en contacto, intentaron desarrollar una crítica del liberalismo individualista, manteniendo su espíritu industrialista y su defensa de la importancia social del desarrollo de las capacidades . 285 3.2. «Las proletarias sansimonianas» ante el fin del sansimonismo. De la mujer libre a la mujer pública y el impasse entre revoluciones El marco general de persecución política y oprobio social que habían sufrido los sansimonianos en la década de 1830, tuvo unas consecuencias nefastas para las mujeres comprometidas con los avances sociales. Las acusaciones vertidas durante el juicio contra Enfantin, ampliadas y debatidas por la prensa conservadora, sobre que el grupo había sido realmente una «comunidad de mujeres», quedaron grabados en el inconsciente colectivo. A esto había que sumar la desinformación y los prejuicios sobre el amor libre que sí habían proclamado a la vez que luchaban por la emancipación femenina. Todo esto ocasionó que la sociedad de la época asociara de forma indisoluble el concepto de mujer libre con el de mujer pública . Esta idea se generalizó, cruzó 286 fronteras y afectó a todas las escuelas socialistas, hasta tal punto que Marx y Engels se hicieron eco, en 1848, en el Manifiesto Comunista: «¡Pero es que vosotros, los comunistas, queréis establecer la comunidad de las mujeres!—nos grita a coro toda la burguesía» . 287 Rousseau había escrito décadas antes que «toda mujer que se muestre en público, se deshonra» , todo un axioma a tenor de las consecuencias sociales que 288 sufrieron las sansimonianas. Las mujeres que habían pertenecido a la organización, hubieran apoyado o no el amor libre, tuvieron que batallar con el estigma de «la mujer IRIBARNE GONZÁLEZ, María de la Macarena, Flora Tristán y la tradición del Feminismo 285 Socialista…, p. 154. RIOT-SARCEY, Michèle, Historie du féminisme…, p. 28.286 MARX, Carlos y ENGELS, Federico, El Manifiesto del Partido Comunista…, p. 53.287 Carta de Rousseau a D’Lambert, citada en PERROT, Michelle, “Salir”, en Historia de las Mujeres. 4. 288 El siglo XIX…, p. 500. !136 pública» el resto de sus vidas . Esto explicaría, en gran medida, algunos de sus 289 posicionamientos públicos posteriores que fueron mucho más conservadores respecto a la sexualidad y al matrimonio, y que parecía que necesitaban reiterar. Incluso algunas durante su vejez intentaron alejarse de su pasado y borrar de sus biografías su participación en el sansimonismo. Eugénie Niboyet publicó en 1863, con casi 70 años, Le vrai livre des femmes (El verdadero libro de las mujeres) , dedicando la última 290 parte del libro a su autobiografía. En ella se presentaba a sí misma como una mujer políticamente moderada y minimizó la enorme vinculación que había tenido con el grupo sansimoniano . 291 Los recorridos en los siguientes años de las principales colaboradoras de La Femme libre fueron muy dispares, reflejando sus distintas personalidades junto a sus también diversas posibilidades económicas. Durante más de una década, aproximadamente entre los años 1835 y 1848, las antiguas proletarias sansimonianas, obligadas por el contexto político, tuvieron que dar un paso atrás en su activismo feminista. Tendrían que esperar al estallido revolucionario de 1848 para tener un nuevo momento histórico a su favor en el que volcar sus ansias de cambio social y desarrollar sus capacidades de liderazgo. A continuación, se mostrará cuáles fueron los distintos itinerarios que siguieron las principales colaboradoras de Deroin. Como se podrá observar, esta siguiente etapa de sus vidas fue, para todas, muy distinta, evidenciando la pluralidad de ese nuevo sujeto político que querían construir, el de la mujer emancipada. La diversidad de sus experiencias vino dada de sus distintos caracteres, pero también de sus situaciones En el siglo XIX, lo que era considerado como una amenaza a la vida familiar normativa, se 289 interpretaba como un ataque a los fundamentos de la vida en sociedad y a la propia humanidad. PLANTÉ, Christine, La petite sœur de Balzac. Essai sur la femme auteur, Paris, Éditions du Seuil, 1989, p. 55. Este libro era una respuesta a otro, Le livre Des Femmes, publicado tres años antes por la Condesa 290 Dash y en el que se invitaba a las mujeres casadas a someterse a la voluntad de Dios y a la Ley de los hombres. Ver: DASH, Comtesse de, Le livre des femmes, Paris, Librairie nouvelle, A. Bourdilliat et Cie., 1860, y NIBOYET, Eugénie, Le Vrai Livre des femmes, Paris, E. Dentu Éditeur, 1863. Ver: SÁNCHEZ CALVO, Sara, “ Eugénie Niboyet: apóstol de la emancipación femenina ”, en RÍOS 291 GUARDIOLA Gloria, HÉRNANDEZ GONZÁLEZ Mª Belén, ESTEBAN BERNABÉ Encarna (edt.), Mujeres de letras; pioneras en el arte, el ensayismo y la educación , Edita Consejería de Educación y Universidades, Región de Murcia, 2016, pp. 569-578 . !137 económicas y familiares, y de la gestión emocional que pudieron hacer de los postulados sansimonianos y del posterior fracaso de su proyecto colectivo. 3.2.1. Eugénie Niboyet En 1833, un año después de la puesta en marcha de La Femme libre, Niboyet se mudó junto a su marido y su hijo a Lyon, ciudad vinculada a sus raíces familiares. Allí vivió durante varios años e intentó continuar su labor a favor de las mujeres, con especial atención a la defensa de la educación femenina. Nada más instalarse en Lyon comenzó a trabajar en su siguiente proyecto, y ese mismo año fundó Le Conseiller des femmes, el primer periódico feminista francés que se publicó fuera de París. Se trató de un medio de tirada semanal, que contó con casi un año de vida. El número 1 se publicó en noviembre de 1833 y el número 44, el último, en septiembre de 1834. Trabajadora incansable, en 1834 creó, junto a otros colaboradores, una iniciativa social pionera: L’Athénée des femmes, considerada la primera experiencia de una universidad popular para mujeres . Allí, se podía estudiar desde literatura a economía política y estaba 292 abierta tanto a mujeres de origen obrero como burgués . 293 En 1836 volvió a París y durante unos años desarrolló sus proyectos sociales y editoriales entre la capital francesa y Lyon. Como muchas de sus compañeras sansimonianas, tras desvincularse de la familia, Niboyet se acercó a la escuela fourierista. En su caso este cercanía era también familiar, ya que una de sus hermanas se había casado con un primo de Considerant, el principal discípulo de Fourier . Durante 294 la segunda mitad de la década de 1830, Niboyet continuó con su pasión por la escritura y publicó una serie de peticiones políticas sobre uno de los temas que más le interesaban: la situación de las cárceles y los derechos de los reos. De la nécessité ZANCARINI-FOURNEL, Michelle, Les luttes et les rêves: Une histoire populaire de la France de 292 1685 à nos jours, Paris, Éditions La Découverte, 2016, p. 322. SÁNCHEZ CALVO, Sara, “Eugénie Niboyet: apóstol de la emancipación femenina”…, p. 572.293 Victor Considerant (1808-1893) era un filósofo y economista socialista, principal divulgador del 294 fourierismo, bajo cuya doctrina fundaría varios falansterios. Se le considera uno de los precursores del comunismo. Tras el triunfo de la revolución de 1848, colaboró con el gobierno, fue elegido diputado y fue el único con este cargo en proponer el derecho al voto para las mujeres. !138 d'abolir la peine de mort, en 1836 , o De la réforme du système pénitentiaire en 295 France, en 1838 , fueron algunos de sus textos. De familia bonapartista, Niboyet 296 sufrió en su infancia el arresto de algunos de sus familiares, y el hecho de visitarles en prisión le dejó una honda impresión. Es muy probable por tanto que su sensibilidad e implicación política con la realidad de los presos proviniese de este trauma infantil. Otro de los temas que más le interesó siempre fue la defensa de la paz: «En París, contribuí más tarde a la formación de una Sociedad activa de la Paz, de una Asociación de artistas y de gentes de las letras» . Relacionadas con estas 297 organizaciones, durante el año 1844, fue redactora jefe del periódico de tirada semanal La Paix de deux mondes, écho des sociétés de la paix, du commerce, de l’industrie, des sciences, de la littérature et des arts, órgano de expresión de las mismas. Pero como ella misma referenció, tras esta nueva experiencia militante, dio un paso atrás, que la mantendría durante tres años centrada en su trabajo de escritora, hasta el estallido revolucionario de febrero de 1848: «Desanimada rápidamente por la impotencia de mis esfuerzos, me limité a trabajar para vivir, hasta que las jornadas de febrero vinieron a cambiar la cara de las cosas» . 298 3.2.2. Pauline Roland Como hemos visto previamente, para la Iglesia sansimoniana la liberación de las mujeres pasaba por «la liberación de la carne». La libertad sexual iba de la mano del rechazo al matrimonio por entenderlo como una prostitución legalizada de las mujeres que las mantenía sometidas. Desde que había llegado a París, en 1832, Pauline Roland se había entregado en cuerpo y alma a las nuevas enseñanzas y quiso ser coherente aplicando la teoría a su vida privada. Sentenció que no se casaría jamás en una sociedad NIBOYET, Eugénie, De la nécessité d'abolir la peine de mort, Paris, Louis Babeuf, 1836.295 NIBOYET, Eugénie, De la réforme du système pénitentiaire en France, Paris, Charpentier, Leclerc, 296 1838. NIBOYET, Eugénie, Le Vrai Livre des femmes…, p. 231.297 Ibid. 298 !139 que no reconocía su total igualdad con la persona con la que se tendría que unir . 299 Mantuvo primero una relación con el joven periodista sansimoniano Adolphe Guéroult, cinco años menor que ella. En su unión, en la que ambos quisieron llevar a la práctica los postulados de Enfantin, no mediaban promesas, solamente libertad, lealtad y confianza. Juntos tuvieron un hijo, Jean, que llevaría el apellido de la madre, como acto político antipatriarcal. Un tiempo después, Roland comenzó una relación, también libre, con Jean-François Aicard, otro joven periodista sansimoniano. Esta unión duró doce años y fruto de ella nacieron dos hijos, Irma y Moïse, que también llevarían el apellido de la madre. Además de este gesto, Roland decidió que iba a sacar a sus hijos adelante sola, sin la ayuda de los padres. Esta fue una decisión valiente y arriesgada que le conllevó una vida de precariedad, además de sufrir la incomprensión social. En ese momento histórico las mujeres adquirían la ciudadanía por medio del matrimonio. Solo se concebía a una mujer sola por estar viuda o haber sido abandonada, mientras que las solteras estaban mal vistas y desde luego no merecían la categoría de ciudadanas . 300 La decisión de ser madre soltera y de que sus hijos no llevaran el apellido paterno, debería haber sido aplaudida por la familia sansimoniana, ya que ponía en práctica su teoría. Sin embargo, Roland no encontró el apoyo deseado, le criticaron ferozmente y le dieron de lado, incluso Aglaé Saint-Hilaire, dama de la doctrina, quien era su confidente y a quien consideraba su amiga . En los siguientes años, Roland 301 mantuvo a sus tres hijos con su trabajo como maestra y como escritora, lo que le suponía un sueldo escaso e irregular. Además de sus colaboraciones en varios TOURNIER-GLAD Claude, “Pauline Roland, à l’avant-garde de la pensée associative chez les 299 instituteurs”, Bulletin Archives du féminisme, n° 9, décembre 2005: Dossier «Féministes laïques de la Première vague», 2005, www.archivesdufeminisme.fr, consultado el 29/01/2016. ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 146.300 Este hecho mostraba cierta doble moral que se daba entre las filas sansimonianas. El discurso sobre la 301 liberación femenina a través de la carne, y por tanto de la sexualidad, mostraba múltiples fisuras a la hora de llevarlo a la práctica, al chocar frontalmente con las normas sociales establecidas. !140 periódicos, realizó artículos para l’Encyclopédie Nouvelle (La Nueva Enciclopedia) de Pierre Leroux , y publicó textos escolares de divulgación histórica . 302 303 Políticamente, se hizo seguidora de Pierre Leroux, amigo cercano, también antiguo sansimoniano y defensor de los derechos de las mujeres. En 1843, Leroux organizó un falansterio y creó una imprenta en la localidad de Boussac. Se trataba de una comunidad basada en un ideario socialista y de principios ecologistas avant la lettre. En ella empezó a vivir con su familia, amigos y los discípulos que le siguieron. Roland se trasladó allí junto a sus hijos y comenzó a trabajar en la escuela, de la que fue directora desde el invierno de 1847 al verano de 1848 . Compaginó esta actividad con 304 otras como la continuación de su trabajo como periodista, en esta ocasión, en L’Eclaireur de L’Indre. Roland definió esta época como la más feliz de su vida: «Soy feliz, estoy encantada con el rumbo que he tomado. Terminaré mis días en la asociación en la que estoy... Eso espero al menos» . Pero la revolución de 1848 cambió sus 305 planes. 3.2.3. Marie-Reine Guindorf Guindorf se desvinculó del sansimonismo pronto, en 1832, y se acercó a las otras dos grandes corrientes socialistas de la época: el owenismo y el fouriesmo. Pero mantenía múltiples y estrechos contactos con algunos de los miembros de la familia, entre ellos su marido, Flichi, quien en 1833 había participado en otra de las misiones de búsqueda de la Mujer-Mesías en Oriente, en su caso en Constantinopla . Cuando tenía 306 Proyecto desarrollado por Leroux, junto al filósofo Jean Reynaud, publicado en ocho tomos entre 1834 302 y 1847. LEROUX, Pierre et REYNAUD, Jean (dir.), Encyclopédie nouvelle, dictionnaire philosophique, scientifique, littéraire et industriel offrant le Tableau des connaissances humaines au XIXe siècle, par une société de savants et des littérateurs, Paris, Librairie de Charles Gosselin, Librairie de Furne et Cie, 1834-1847. Entre los textos de divulgación destacan: Historia de Francia (1835), Historia de Inglaterra (1838) e 303 Historia de Escocia e Irlanda (1844). Para más información ver: THOMAS, Edith, Pauline Roland: Socialisme et feminisme au XIXe siècle… PRIMI, Alice, Femmes de progrès. Françaises et allemandes engagées dans leur siècle, 304 1848-1870…,p. 88. Correspondencia de Pauline Roland, citada en GROULT, Benoîte, Pauline Roland…, p. 142.305 VOILQUIN, Suzanne, Souvernirs d’une fille du peuple: ou, La saint-simonienne en Égypte…, p. 479.306 !141 veinticinco años, al poco tiempo de haber dado a luz a su primer hijo, Marie-Reine empezó a distanciarse del bebé y a mostrar un comportamiento extraño. Parece ser que se había enamorado de otro hombre, un destacado fouriesta, y que se sentía atrapada por el matrimonio y la maternidad. Desapareció y poco después, el 1 de julio de 1837, fue encontrada en el Sena sin vida. La muerte de Guindorf supuso un duro golpe para la familia sansimoniana, que en ese momento ya se encontraba dividida y debilitada por las persecuciones políticas y las tragedias previas. Como le ocurrió a Claire Démar, para Guindorf, el hecho de intentar llevar a su vida cotidiana el concepto de mujer liberada que defendía en lo teórico, le generó multitud de conflictos y contradicciones en relación a la pareja, la maternidad y la sexualidad. Tenía un buen marido, un bebé de quince meses y una cómoda situación financiera tras haber recibido una herencia familiar . Toda esta aparente y 307 «convencional» estabilidad la conflictuó aún más al enamorarse de otro hombre, que a su vez estaba casado y tenía hijos, lo que agrandaba su sentimiento de culpa. Cuando desapareció, Guindorf había dejado en su escritorio una nota en la que reflexionaba sobre la imposibilidad para las mujeres de satisfacer todas las pasiones . Según el 308 testimonio de Suzzane Voilquin, que fue testigo directo del apasionado enamoramiento y del «drama íntimo en la tristeza» que vivía su amiga, Guindorf sufrió «una lucha cada día entre sus sentimientos y sus deberes. Ella no pudo soportar el combate más allá de unos cuantos meses» . En pleno romanticismo francés, poner en práctica las teorías 309 sobre la liberación de la carne y la defensa el amor libre que promulgaban las nuevas escuelas conllevaba una presión social y un altísimo coste emocional para las mujeres, que prácticamente ninguna pudo sobrellevar. Ibid., p. 480.307 ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 72.308 VOILQUIN, Suzanne, Souvernirs d’une fille du peuple: ou, La saint-simonienne en Égypte…, p. 481.309 !142 3.2.4. Suzanne Voilquin En 1834, Voilquin decidió parar de publicar La Tribunne des femmes, periódico que dirigía. Antes de poner fin a este medio, publicó en él el manuscrito Ma loi d’avenir, de su amiga Claire Demar, fallecida un año antes. Voilquin se tomó ese tiempo desde la muerte de Demar para publicar la obra debido a la radicalidad de las propuestas de esta, consciente de la polémica que iban a suscitar. Pese a que Voilquin fue una de las cabecillas del grupo de sansimonianas que decidieron organizarse sin esperar la constante aprobación de la cúpula masculina, seguía creyendo en Enfantin y por tanto, confiaba firmemente en la llegada de la Mujer-Mesías y en su necesaria búsqueda, tal y como él anunciaba. Voilquin participó en la misión mesiánica a Egipto y, durante su estancia allí, continuó estudiando, aprendiendo el oficio de comadrona y homeopatía. Para esto, tuvo que asistir a clase en el hospital de El Cairo vestida como un hombre. También quiso investigar las condiciones de vida de las mujeres musulmanas que vivían en un harem. En 1835, sobrevivió a la epidemia de peste que asoló Egipto, pero tuvo que ver la muerte de multitud de ciudadanos incluidos varios compañeros sansimonianos. A continuación, se quedó embarazada de uno de sus compañeros, el doctor Alfred Delong, pero su hijo falleció el 4 de junio de 1836, a las dos semanas de haber nacido. Tras el fracaso de la misión oriental, regresó a París el 20 de noviembre de 1836, después de dos años y medio viajando por Francia y el cercano Oriente . Sin casa 310 propia en la que vivir, temporalmente se alojó en varios lugares, entre ellos el domicilio de su amiga y antigua colaboradora Marie-Reine Guindorf, en donde ella y su marido la acogieron durante seis semanas . Voilquin intentó ejercer de comadrona en Francia, 311 pero no se lo permitían ya que la formación que había recibido en Egipto no estaba convalidada. Por este motivo tuvo que obtener un diploma en la Facultad de Medicina de París. Debido a su total confianza en la figura de Enfantin, fue la última de las proletarias sansimonianos en desvincularse del grupo, lo hizo en 1838. Tras esto, el año Ibid., p. 477.310 Ibid., p. 479.311 !143 siguiente emprende un viaje a Rusia, en donde vivió siete años. Fruto de esta estancia escribirá Mémoires d’une saint-simonienne en Russie, 1839-1846, (Memorias de una sansimoniana en Rusia, 1839-1846) , obra que se inscribe dentro del género epistolar, 312 ya que se trata de una edición de la correspondencia que Voilquin mantuvo con su hermana Adrienne durante su estancia en Rusia y que la autora no tenía la intención de publicar . En sus cartas Voilquin reflexionaba sobre los problemas que sufría por ser 313 mujer, plasmó las dificultades que implicaba ser inmigrante y las trabas que encontraba para ejercer su profesión. En 1846 regresó a París y retomó su oficio en el barrio de Le Marais. Más adelante se expondrá, en el capítulo dedicado a las propuestas feministas en 1848, desarrolló proyectos colaborativos y propuestas políticas para mejorar las condiciones de trabajo de las comadronas y de las niñeras . 314 3.2.5. Désirée Véret Poco después de fundar La Femme libre, Véret entró en contacto con la escuela fourierista, llegando a tener una relación personal con Victor Considerant, reconocido como el principal discípulo de Fourier. Al interesarse también en las propuestas de otras corrientes socialistas, decidió separarse de la religión sansimoniana, ya que consideraba que tenían una forma limitante de enfrentarse a los problemas sociales. Su intención fue entonces unir las distintas corrientes socialistas en el convencimiento de que juntas serían más fuertes. Y aunque Véret demostró siempre un gran interés por la causa obrera, creía que había que dar prioridad a la emancipación de las mujeres. Se alejó de facto del sansimonismo tras firmar un artículo el 4 de noviembre de 1832 en La Femme nouvelle, Apostolat des femmes, titulado “Par mes oevres on saura mon nom” —“Por mis obras conoceréis mi nombre”—, que comenzaba así: «Cuando dije en la última sesión de la Reunión de Damas que no quería el nombre de sansimoniana, no es que niegue el bien que hacen los sansimonianos, ni que VOILQUIN, Suzanne, Mémoires d’une saint-simonienne en Russie (1839-1846)…312 VEAUVY, Christine, “Las sansimonianas…, p. 202.313 Notice VOILQUIN Suzanne, née MONNIER Suzanne. Notice revue et complétée par Philippe 314 Régnier, Le Maitron, version mise en ligne le 27 janvier 2009, dernière modification le 16 mai 2018: https://maitron.fr !144 https://maitron.fr dude de lo que harán: creo que ellos, mejor que nadie, han previsto el futuro de la humanidad, y que son los hombres más avanzados de nuestro tiempo. Si yo quisiera ordenarme bajo un nombre, ciertamente tomaría el de ellos. Pero siento que tengo un trabajo diferente que hacer. Para mí, todas las cuestiones sociales dependen de la libertad de la mujer: eso las resolverá todas. Es por lo tanto hacia esta meta que todos mis esfuerzos se dirigen; es a la bandera de las nuevas mujeres que reportaré todo lo que yo haga para nuestra emancipación: la causa de la mujer es universal, y no es sólo sansimoniana; porque en otra parte también sacaremos fuerza: otros hombres, al mismo tiempo que Saint-Simon, entendieron que la libertad de la mujer estaba ligada a la del pueblo» . 315 En 1833, Véret partió hacia Inglaterra para trabajar como costurera. Allí se unió a un grupo de seguidores de Owen en el que conoció a otro parisino, Jules Gay, un defensor de la igualdad social y sexual entre hombres y mujeres con el que compartía recorrido militante —del sansimonismo al owenismo pasando por el fourierismo—, y con el que se casaría a finales de 1837. Desirée Véret sí quiso adoptar el apellido de su marido, pasando a ser conocida desde entonces como Desirée Gay. A principios de 1838 tuvo a su primer hijo, Jean, y en 1842 al segundo, al que llamaran Owen en honor a su maestro. Como en el caso de Deroin y de Roland, los años previos a la revolución de 1848, también trabajó como maestra y centró sus esfuerzos en el desarrollo de la educación de la clase obrera. Fundó a las afueras de París, en un terreno que pertenecía a su suegra, un hogar para niños bajo el nombre de Institut de l’Enfance (Instituto de la Infancia). En él se implantaron novedosos sistemas de enseñanza, pero el proyecto no pudo continuar su desarrollo con éxito debido a una falta de presupuesto económico. 3.3. El tiempo entre revoluciones. Jeanne Deroin en la retaguardia Desde el fin de su participación en La Femme libre hasta la revolución de 1848, Deroin no desarrolló ninguna actividad política pública. Un silencio del que se desconocen los motivos y que no rompió ni con la tarea íntima de la escritura, refugio para muchas de sus coetáneas. Se trata de un periodo de unos quince años en el que se VÉRET, Désirée, “Par mes oevres on saura mon nom”, La Femme nouvelle, s/n.315 !145 centró en el desarrollo de su vida laboral y familiar. En el ámbito profesional quiso dejar el trabajo textil y dedicarse a la enseñanza, y en el personal, tras casarse en pie de igualdad, fue madre de tres hijos, uno de cuales nacería enfermo. 3.3.1. Vida familiar. Devenir esposa y madre Desde muy joven, Deroin había afrontado la dura realidad laboral que la había separado de sus sueños de poder estudiar. Sin embargo, durante un tiempo mantuvo la esperanza de encontrar una pareja que le aportara lo que necesitaba para ser feliz. Se trataba más de un anhelo por tener un compañero de vida, que de la idealización del amor romántico. Y dado que su interés desde pequeña no eran las riquezas materiales sino avanzar en el conocimiento intelectual y científico, esperaba que ese compañero le facilitara su acceso a él: «Me resigné a una esperanza secreta que aún me sonreía. Me encontraría con un filósofo, me dije a mí misma, así como desheredado de los bienes de la tierra, pobre como Job, pero rico en conocimientos, feo como Esopo pero amoroso y virtuoso, me comunicaría los dones de la ciencia, le pagaría con amor y gratitud; atados por un nudo sagrado nos consolaríamos juntos de los dolores de la vida» . 316 El sábado 25 de agosto de 1832 —diez días después de la publicación del primer número de La Femme libre—, Deroin, que contaba entonces con veintiséis años, se casó con Antoine Ulysses Desroches. Se conocen pocos datos biográficos sobre él, ya que nunca tuvo una destacable actividad política . Cuando contrajeron matrimonio, él 317 trabajaba como gestor en una residencia de ancianos. La pareja se había conocido en una de las reuniones sansimonianas, y él fue la persona quién ayudó a Deroin a conocer DEROIN, Jeanne, “Profession de Foi”…, p. 129.316 Sus descendientes han podido aportar la fecha en la que tuvo lugar el enlace, pero no se conocen más 317 datos de él, ni sus fechas de nacimiento y muerte, ni información sobre sus ascendentes. Las pocas referencias documentales sobre Desroches, durante los primeros años 30, hacen mención a su asistencia a actos sansimonianos. Durante la Segunda República, como se verá en el capítulo que corresponde a ese momento histórico, se mantuvo en un segundo plano, tras la emergente figura de su mujer, por lo que fue un motivo de burla pública. !146 más la organización y a vencer algunos de sus prejuicios . La boda tuvo lugar en la 318 sede del Ayuntamiento del distrito I de París, en la orilla derecha del Sena . Se trató 319 por tanto, de forma consecuente con las posturas anticlericales de ambos miembros de la pareja, de una ceremonia civil. Dados también los principios de Deroin, que se había manifestado en su Profesión de Fe y en La Femme libre en contra de la falta de igualdad entre hombres y mujeres inherente a la institución del matrimonio, los cónyuges llegaron previamente a un acuerdo. Fue una especie de contrato que incidía en la igualdad de ambos, y por el cual el marido renunciaba al derecho que le otorgaba la ley de exigir obediencia a su mujer. Por el contrario, él se comprometía a permitir a esta actuar en libertad y a tomar sus propias decisiones. Este contrato no tenía ninguna validez legal, era un compromiso moral fundado sobre la voluntad de la pareja. No hay un consenso historiográfico sobre cuál fue la naturaleza de este contrato o acuerdo pre- matrimonial. Riot-Sarcey defiende la teoría de que se trató de un documento firmado ya que la propia Deroin haría mención a él en 1848. Sin embargo, Ranvier en el informe que realizó sobre ella y que presentó al Congreso de Asociaciones Obreras en 1900, mantenía que no hubo tal acuerdo formal . Dados otros fallos que se han encontrado al 320 realizar esta tesis en el trabajo de Ranvier, y que serán tratados más adelante, en oposición a las investigaciones de Riot-Sarcey, se ha de considerar más plausible la teoría del contrato defendida por esta última. Por otra parte, según la información que manejan los descendientes de Deroin, el acuerdo matrimonial con Desroches podría haber incluido también referencias a la intención de mantener la castidad dentro de la vida conyugal . El testimonio posterior 321 de la fourierista Hortense Wild , amiga íntima de Deroin desde 1848, avalaría este 322 DEROIN, Jeanne, “Profession de Foi”…, pp. 132 y 133.318 Como en lo concerniente a los datos sobre los orígenes familiares de Deroin, parte de la información 319 que aquí aporto me ha sido trasladada por la familia de Jeanne Deroin, concretamente por Roger Windsor, al que he de agradecer una vez más su colaboración. Ver: RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, pp. 110 y 308.320 De nuevo, información aportada por Roger Windsor. 321 Hortense Wild (1814-1896), fue una compositora de piano y militante feminista que firmaba sus textos 322 políticos con el pseudónimo de Henriette. Entre otros periódicos, colaboró de forma continuada con L’Opinion des femmes dirigida por Deroin en 1849. !147 supuesto. En 1889, durante una intervención que tenía como objetivo homenajear a Jeanne Deroin y a Julie Daubíe en un Congreso internacional de mujeres —el Primer 323 congreso Internacional de Obras e Instituciones femeninas—, Wild, repasando la biografía de Deroin, declaró: «Inspirada por los primeros cristianos, por sentimiento, para permanecer libre y contribuir mejor al progreso social, Jeanne soñaba con combinar el matrimonio con el estado de castidad absoluta. Creyendo que encontraría en el Sr. Desroches el hombre que deseaba, se casó con él. Pero engañada por esta expectativa, se convirtió sucesivamente en madre de tres hijos, que no perdieron nada de su afecto materno, a pesar del sueño desaparecido» . 324 Riot-Sarcey pone en duda la veracidad de las palabras de Wild, argumentando que habían pasado casi sesenta años desde los hechos a los que hacía referencia . Sin 325 embargo, la historiadora no repara en otros datos que aportó Wild durante su intervención referentes a la vida que en ese momento llevaba Deroin en Londres, y que probaban que la relación entre ambas mujeres aún continuaba . Otro indicio que 326 contribuye a creer en la veracidad de las palabras de Wild, es el hecho de que Deroin publicara en 1851 un texto titulado Du célibat (Del celibato), en el que precisamente defendía esta práctica como un acto político femenino de resistencia antipatriarcal: «Si, en efecto, el título de esposa y de madre es un motivo de exclusión y un estigma de indignidad civil y política, no debería sorprender que la mujer busque refugio en el sentimiento cristiano y que, puesto que su dignidad humana es violada, renuncie a su naturaleza humana y se vista de ángel, para ser libre de la brutal dominación y la humillante servidumbre del hombre. Julie Daubíe (1824-1874), fue una periodista francesa que hizo historia por ser la primera mujer en 323 conseguir tener acceso a los estudios de bachiller y por ser, posteriormente, la primera mujer en conseguir dicho título en Francia, en el año 1861. Actes du Congrès international des oeuvres et institutions féminines, 1889, Paris, Bibliothèque des 324 Annales économiques, 1890, pp. 473 y 474. RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 309.325 Se analizará más este tema en apartado 10.6. de esta tesis, correspondiente a los contactos 326 internacionales que mantuvo Deroin desde Londres con el nuevo feminismo francés y el norteamericano. !148 Es un sublime impulso hacia el cielo para escapar de la esclavitud» . 327 Deroin se convirtió en madre por primera vez cuando contaba casi con treinta años, una edad tardía para la época. Se desconoce la fecha exacta del nacimiento de Jeanne Cécile, su primogénita, pero este tuvo lugar entre los años 1834 y 1835. En 1838 dio a luz un niño llamado Antoine Emile Ernest, que falleció de forma temprana. El 2 de diciembre de 1841, nació su segunda hija, Caroline Antoinette. Y entre 1844 y 1845 nació su hijo varón, Charles Jules, quien llegó al mundo aquejado de una hidrocefalia . La enfermedad de su hijo, que le hacía una persona dependiente, 328 condicionaría la vida de Deroin añadiendo un peso adicional a la tarea de cuidados. La familia pudo disfrutar durante esos primeros años de una vida humilde pero carente de grandes necesidades económicas gracias al empleo estable de Ulysses Desroches como contable, a lo que había que sumar el sueldo, irregular, que Deroin podía aportar como profesora. 3.3.2. Vida profesional. Devenir maestra. La educación de las niñas, un objetivo prioritario «Un pueblo libre no puede ser un pueblo ignorante» . 329 Durante el siglo XIX, tanto para las feministas, fueran obreras o burguesas, como para los socialistas, la cuestión de la educación fue uno de los ejes de sus demandas políticas. La necesidad de instruir al pueblo era fundamental para mejorar su calidad de vida, y el analfabetismo afectaba en mayor medida a las niñas. Desde el siglo XVI, con el comienzo de la Edad Moderna, la cuestión de la educación de las mujeres DEROIN, Jeanne, Du Célibat, Paris, Chez tous les marchards de nouveautés, mai1851, p.13.327 Ante la falta de otra documentación oficial, se había podido calcular, de forma aproximada, el año del 328 nacimiento de sus hijos Cécile y Jules gracias a los datos del registro civil de Londres de la década de 1880, que indican la edad que tenían en ese momento. Esto no se había podido realizar en el caso de su hija Caroline ya que esta vivía de forma independiente junto a su marido y por tanto no aparece en los datos del registro del último domicilio de Deroin. Posteriormente, los años de nacimiento de los hijos de Deroin han podido ser confirmados gracias a la información aportada por sus descendientes. Estos también conocen el dato, no publicado con anterioridad, de que Deroin había tenido un cuarto hijo, Antoine, fallecido durante su infancia o incluso siendo solo un bebé, ya que se desconoce la fecha de este fallecimiento. “Éducation des Femmes”, en La Voix des femmes, nº1, 20 de marzo de 1848, p. 1.329 !149 en Francia se desarrollaba a partir de tres debates: la apreciación que tenía la sociedad del rol de la mujer, cuál debía ser la naturaleza y contenidos de los estudios que se impartirían a las niñas y cuál debía ser el lugar de instrucción . La mujer era 330 socialmente considerada solo por sus cualidades de madre y de ama de casa, y por lo tanto la educación que debía recibir no podía estar enfocada a desviarla de su destino natural sino a formarla para que pudiera desarrollarlo de una manera más competente. El gran dramaturgo Molière, considerado, para mayor gloria de Francia, uno de los mejores escritores de la literatura universal, reflejó esta pauta a seguir a través del personaje de Crisalio en su misógina comedia Las mujeres Sabias, de 1672: «Para formar las mentes de sus hijos en la buena moral, Hacer sus tareas domésticas, vigilar a su gente, Y resolver el gasto con economía Debe ser su estudio y su filosofía Nuestros padres en ese aspecto eran personas bien sensatas Quienes dijeron que una mujer siempre sabe lo suficiente Cuando la capacidad de su mente se eleva» . 331 También el poeta y teólogo François Fenelón escribió en 1681 un Tratado de educación de las hijas, en que indicaba seguir las mismas consignas para la educación femenina: «Entremos en detalles sobre las cosas sobre las que una mujer debería ser educada, ¿qué trabajos debería hacer? Ella es responsable de la educación de sus hijos, los niños hasta cierta edad, las niñas hasta que se casen o se hagan monjas, la conducta de los sirvientes, su moral, su servicio, los detalles de sus gastos, los medios para hacer todo lo que sea económico y honorable, generalmente incluso para cultivar y recibir los ingresos» . 332 CHARTIER, Roger, COMPÈRE, Marie-Madeleine y JULIA, Dominique, L’Éducation en France du 330 XVIe au XVIIIe siècle, Paris, Société d’Édition d’Enseignement Supérieur, 1976, p. 231. MOLIÈRE, Les femmes savantes, Acte II, Scène VII, s/n, consultado en: https://freeditorial.com/es/331 books/les-femmes-savantes--2/related-books FENELON, Traité sur l’éducation des filles, Paris, 1687, pp. 212 y 213.332 !150 https://freeditorial.com/es/books/les-femmes-savantes--2/related-books https://freeditorial.com/es/books/les-femmes-savantes--2/related-books La imagen de la madre cristiana educando a sus hijos en la piedad y de la mujer ama de casa son los dos leitmotivs de la feminidad durante la Edad Moderna . Más 333 adelante, el siglo XIX sería el siglo de la escolarización femenina en gran parte de Europa y los Estados Unidos. Sin embargo, la educación de la mujer continuaba encaminada a que «cumpliera su rol social como persona dependiente y para que pudiera, en concreto, ocuparse de la primera educación de sus hijos, como había deseado Rousseau» . 334 En cuanto a los lugares donde las niñas podían aprender, el debate general a lo largo de los años fue si estos debían ser escuelas religiosas o no religiosas. Antes de la Revolución de 1789, en Francia solo existían pequeñas escuelas gestionadas por el clero. Durante la Revolución se intentaron poner en marcha varios proyectos nacionales para que todos los ciudadanos accedieran a una educación primaria pública y gratuita, pero estos proyectos no salieron adelante. A partir de 1793 las niñas podían ser aceptadas en las pocas escuelas existentes, pero esto no significaba que lo fueran, ya que la propia sociedad no entendía la necesidad de que las mujeres estudiaran. Por su parte, Napoleón centró su interés en la universidad ignorando la primaria. Así, la gestión de la educación primaria dependía de cada aldea, lo que conllevaba que las niñas siguieran sin ser educadas. Tras la caída de Napoleón, con la vuelta de la monarquía al trono francés, la Iglesia católica recuperó el poder que había tenido sobre la educación durante el Antiguo Régimen y los maestros fueron reclutados de las congregaciones religiosas. A comienzos de la Monarquía de Julio, las tasas al analfabetismo eran muy altas y especialmente las niñas seguían aún sin ser educadas . Por tanto, ni la 335 revolución de 1789 ni la de 1830 conllevaron la aplicación real de un programa educativo igualitario entre niñas y niños. CHARTIER, Roger, COMPÈRE, Marie-Madeleine y JULIA, Dominique, L’Éducation en France du 333 XVIe au XVIIIe siècle…, p. 232. HECQUET, Michèle, L’éducation des filles au temps de George Sand, Artois Presses Université, 334 Belgique, 1998, p. 11. Ver tabla sobre las tasas al analfabetismo en: CHARTIER, Roger, COMPÈRE, Marie-Madeleine y 335 JULIA, Dominique, L’Éducation en France du XVIe au XVIIIe siècle…, p. 233. !151 El 28 de julio de 1833, François Guizot, ministro de Instrucción pública y líder del sector conservador de los liberales, promulgó una ley sobre la educación primaria obligatoria, con libertad de enseñanza, lo que permitía que hubiera educación pública y privada, y con la organización por parte del Estado de la enseñanza primaria pública. Conocida como la Ley Guizot, esta ley no hubiera sido posible sin la presión social ejercida por las nuevas corrientes socialistas, entre las que destacó el papel jugado por las sansimonianas. La «necesidad de aprender» había sido demandada desde las páginas de periódicos cercanos a la doctrina como el Le Globe , La Femme libre, La Tribune 336 des femmes y Le Conseiller des femmes . Sin embargo, la Ley Guizot no incluía a las 337 niñas. Las mujeres querían poder acceder a la educación, creyendo que a través de ella podrían acceder a la ciudadanía. Como les estaba prohibido el acceso a la universidad, su voluntad de aprender se hacía visible especialmente en las grandes ciudades, en donde un gran número de mujeres asistía a los cursos públicos que les permitían la entrada. Otra mujer cercana al sansimonismo y que había sido colaboradora de La Tribune des femmes, la escritora Sophie Masure (1801-1870) —que publicaba sus obras bajo el pseudónimo masculino de Francis Dazur—, escribió una petición en 1835 a la Cámara de diputados reclamando el establecimiento de una escuela de educación superior para las mujeres . El responsable de presentar su petición fue el político y 338 escritor Alphonse de Lamartine, el mismo que había declarado que la escuela pública era la única vía de acceso a la libertad concebida en 1789. Sin embargo, Lamartine manipuló la propuesta de Masure e hizo una defensa de la diferencia entre hombres y mujeres y de cómo esta debía reflejarse consecuentemente en la educación recibida. «No está en la mente de la Srta. Masure, ni en la mía, sacar a las mujeres de la esfera de la vida doméstica y llevarlas a la de la educación pública. La mujer es el alma de la familia... Así que no hay educación pública para las mujeres. La REBÉRIOUX, Madeleine, “Education et Instruction” en HECQUET, Michèle (Edit.), L’éducation des 336 filles au temps de George Sand…, pp. 22 y 23. Este último fue uno de los medios editado por Eugénie Niboyet desde Lyon. Sobre este tema ver: 337 RIOT-SARCEY, Michèle, “De l’éducation du citoyen au XIXe siècle” en LE BRAS-CHOPARD, Armelle (Dir.), L’école, un enjeu républicain, Paris, Éditions Créaphis, 1995, pp. 19-31. Ibid, pp. 26 y 27.338 !152 educación pública sólo es adecuada para aquellos que están destinados, como nosotros, a la vida pública activa» . 339 Según él, avanzar hacia la igualdad de derechos conllevaría la presencia de las mujeres en la esfera pública y con ella la pérdida de la rica y sensible vida interior del sexo femenino. Por tanto, las mujeres debían recibir una educación, pero que las formara para ser buenas esposas y madres. La influencia de las ideas de Rousseau en este respecto era aún determinante. En 1760 Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) publicó Emilio, o De la educación, un tratado que defendía la bondad natural del hombre y proponía una educación basada en la naturaleza y en la experiencia directa, huyendo de prejuicios y rutinas. El protagonista de la obra es Emilio, personificación del varón rousseauniano, que tiene una compañera de vida llamada Sophie. Rousseau dedicó la última parte del libro a hablar de ella y a describir cómo debía ser la educación ideal de las mujeres. Mientras que Emilio tenía que ser educado en la libertad y en el fomento de su curiosidad innata, Sophie debía ser educada en la obediencia. La educación de todas las mujeres debía por tanto ser acotada y dirigida a su destino vital, cuidar de los hombres: «Cultivar en las mujeres las cualidades de los hombres y descuidar las que les son propias es, a todas luces, trabajar en perjuicio suyo […] Deben aprender muchas cosas, pero solo las que les conviene saber. […] No les basta con ser bellas, es preciso que agraden; no les basta con ser prudentes, es preciso que sean tenidas como tales […] Toda la educación de las mujeres debe referirse a los hombres. Agradarles, serles útiles, hacerse amar y honrar por ellos, educarlos de jóvenes, cuidarles de adultos, aconsejarlos, consolarlos, hacerles la vida agradable y dulce: he ahí los deberes de las mujeres en todo tiempo y lo que debe enseñárseles desde su infancia» . 340 Pese a que los planteamientos del Emilio desataron la polémica desde su aparición y fueron contestados duramente por pioneras del feminismo como Mary Discurso de Lamartine en la Cámara de diputados, citado en RIOT-SARCEY, Michèle, Historie du 339 féminisme…, p. 30. ROUSSEAU, Jean-Jacques, Emilio o De la educación, Madrid, Alianza editorial, 2011, pp. 574-576.340 !153 Wollstonecraft , la obra se convirtió en la base de la educación femenina desde finales 341 del siglo XVIII. Y aunque en 1833 habían pasado más de setenta años desde su publicación, para los pensadores y políticos franceses el gran filósofo ilustrado seguía siendo un importante referente. Las distintas corrientes socialistas estaban a favor de la educación de las niñas, conscientes de su importancia social, y presionaban a los políticos conservadores para que tomaran medidas. En un intento de seguir avanzando en la educación femenina, el 28 de junio de 1836 se aprobó una ley facultativa en la que se pedía a los municipios la creación de escuelas para niñas. Sin embargo, los alcaldes que estaban en el poder prefirieron seguir con «la tradición» y contentarse con la existencia de las escuelas parroquiales, continuando así con la cesión en manos de la Iglesia del control de la educación. La administración municipal se libraba de esta manera del gasto presupuestario que hubiera supuesto pagar al personal de las nuevas escuelas. La sociedad francesa tendría que esperar a la aprobación de la Ley Falloux, del 15 de marzo de 1850, que organizaría la educación primaria y secundaria, pero sobre todo a la Ley Duruy, el 10 de abril de 1867, para que fuera obligatorio que cada municipio que contara con más de quinientos habitantes tuviera que abrir una escuela para niñas . 342 Independientemente del recorrido parlamentario, en todos los países en los que se estaba desarrollando el movimiento feminista, la defensa de la educación de las niñas se convirtió en una de las principales reivindicaciones. Las mujeres militantes y las intelectuales consideraban que a través de la educación las niñas podrían acceder a una emancipación futura. Por otra parte, el oficio de maestra era una de las pocas salidas laborales para las mujeres cultas o interesadas por el conocimiento. Jeanne Deroin quiso convertirse en profesora, pero se encontró con múltiples obstáculos para poder llevar a cabo su propósito. En gran medida esos obstáculos provenían de su carácter autodidacta y de su carencia de una formación religiosa Ver: WOLLSTONECRAFT, Mary, Vindicación de los derechos de la mujer, Madrid, Cátedra, 1996.341 ARNAUD-DUC, Nicole, “Las contradicciones del derecho”…, p. 119.342 !154 reglada. Al haberse negado la Asamblea Nacional a legislar a favor de la educación pública para las mujeres, tampoco existía una escuela homologada donde conseguir el título de maestra. Según la normativa, para los hombres y las mujeres seglares era necesario conseguir un certificado de actitud. Sin embargo, el profesorado que pertenecía a las congregaciones religiosas solo necesitaba una carta de obediencia. El destino de las maestras que querían trabajar fuera de la Iglesia católica dependía de las autoridades locales, quienes además de pedir el certificado de actitud como profesora exigían otro que atestiguara su «buena conducta». Deroin no fue la única en tener que sortear múltiples trabas. Un gran número de mujeres manifestaron las dificultades con las que se encontraban para convertirse en maestras . Paradójicamente, Deroin pudo 343 finalmente conseguir su certificado de maestra gracias a la intermediación y ayuda del Abad Deguerry. Antiguo capellán militar, Gaspard Deguerry (Lyon, 1797-París, 1871), se había convertido en predicador tras la revolución de 1830, ejerciendo de forma itinerante en la capital francesa y en provincias hasta que en 1844 fue nombrado primer canónigo y arcipreste de Notre-Dame de París. Republicano convencido al inicio de la Segunda República, era muy conocido por el pueblo como sacerdote socializador e incluso llegaría a presentarse, sin éxito, a las elecciones constituyentes de abril de 1848. En lo que se puede denominar los años de silencio de Deroin —que abarcan desde la experiencia pionera de la La Femme libre hasta la revolución de 1848—, la única certeza es que se dedicó a la docencia, y no como maestra en escuelas de terceros sino dirigiendo la suya propia. Dadas las circunstancias sociales de la época, seguramente ejercería su profesión en una escuela humilde, que es muy probable que estuviera ubicada en su propio domicilio, y en donde solo podría atender a unos pocos alumnos. En esta escuela educaba a hijos e hijas de trabajadores con pocos recursos económicos, y a sus propios hijos. Hay que recordar que sus íntimas amigas y colaboradoras, Pauline Roland y Désirée Gay, también se dedicaron a la enseñanza durante esos años, la primera dirigiendo la escuela en la comuna de Leroux, y la segunda intentando sacar adelante su propio Instituto de Infancia, demostrando así el profundo interés de las ex-sansimonianas en la educación con perspectiva de género y clase. RIOT-SARCEY, Michèle, “De l’éducation du citoyen au XIXe siècle”…, p. 28.343 !155 SEGUNDA PARTE: LA PARTICIPACIÓN DE JEANNE DEROIN EN LA SEGUNDA REPÚBLICA FRANCESA !156 Introducción «Hay que llamar a todas las puertas cerradas» . 344 Esta reflexión de Jeanne Deroin, subrayada por ella misma, fue realizada en la década de 1870, para referirse a su participación política en la Segunda República Francesa (1848-1852). La frase refleja a la perfección cuál fue su actitud, como militante feminista y socialista, durante este periodo histórico excepcional, en el que la ciudadanía se implicó en la construcción de una nueva sociedad. La Revolución de 1848, conocida como «la primavera de los pueblos», terminó con la monarquía de Luis Felipe y llevó a la población francesa la esperanza de que estaba comenzando una nueva etapa que significaría el fin de todas las opresiones. Tras haber visto la formación teórica de Deroin, como socialista sansimoniana, y su primera incursión en la práctica feminista, a través del periodismo, en esta segunda parte de la tesis se analizarán los diferentes espacios de participación social y política en los que se implicó durante la Segunda República. Reivindicando derechos para las mujeres realmente «llamó a todas las puertas», y se implicó en todos los escenarios de lucha: prensa, clubes de debate, banquetes políticos, asociaciones e instituciones públicas. A tenor de los testimonios de la época y de sus propias declaraciones, su actitud fue siempre coherente y decidida, en el terreno político, a la par que humilde y sin ningún afán de protagonismo, en el personal. «Cuando en 1848 escribí y hablé en público no era porque pensara que tenía talento, sino que me entusiasmó un poderoso impulso que superó mi timidez natural por la convicción de que tenía que cumplir la misión que me había inspirado en mis años de juventud. DEROIN, Jeanne, “Lettre a Léon Richer” —carta sin fechar, escrita en 1876, aproximadamente—, en 344 Correspondance sous le Second Empire (BHVP). !157 Cuando el Sr. Eugène Pelletan me dijo un día que actuaba como si estuviera 345 disparando un arma en la calle para llamar la atención, tenía razón, pero no era para llamar la atención sobre mí misma, sino sobre la causa a la que me dedicaba» . 346 En 1849, Jeanne Deroin se presentó a las elecciones a la Asamblea Nacional, marcando un hito en la historia del feminismo, al ser la primera mujer que realizaba una acción similar. Por su carácter pionero, este ha sido uno de los episodios de su trayectoria política con un mayor número de menciones posteriores. Datado en la misma fecha, debido a su interrelación, encontramos otro episodio que también ha sido estudiado con profusión desde los estudios feministas y de género. Se trata de su polémica pública con Pierre-Joseph Proudhon. El filósofo francés, cuya oposición a la igualdad de hombres y mujeres es célebre, se opuso con vehemencia a la candidatura política de Deroin y a cualquier otra propuesta de carácter feminista. Durante varios meses, tanto Deroin y Proudhon, como los seguidores y colaboradores de ambos, establecieron un duro debate que tuvo por escenario principal las páginas de los periódicos socialistas franceses. Dado que este desencuentro ha sido analizado previamente, y por teóricas de referencia como Geneviève Fraisse o Joan Scott, entre otras , se hará un estudio general de este episodio, remitiendo a sus aportaciones a este 347 respecto. Se considera más conveniente centrar los contenidos de esta tesis en áreas de la vida y la labor política de Deroin menos estudiadas hasta el momento. Pero, en la extraordinaria etapa política que significó la Segunda República Francesa, Deroin no solo luchó por los derechos femeninos. Como se verá, la defensa y la organización de la clase trabajadora fue su otro gran campo de batalla. En él, también realizó enormes aportaciones a la lucha obrera internacional, especialmente con la Eugène Pelletan (1813-1884), era un escritor y periodista francés, próximo a Sand y Lamartine. Fue 345 diputado republicano y miembro del gobierno durante el Segundo Imperio. DEROIN, Jeanne, “Lettre a Léon Richer”…346 Ver: FRAISSE, Geneviève, “Del destino social al destino personal. Historia filosófica de la diferencia 347 entre los sexos”, en Historia de las Mujeres. 4. El siglo XIX…, pp. 71-108. RIOT-SARCEY, Michèle, “Convaincre les socialistes”, La démocratie à l’épreuve des femmes…, pp. 237- 244. SCOTT, Joan: Las mujeres y los derechos del hombre. Feminismo y sufragio en Francia, 1789-1944… y “El movimiento por la paridad: Un reto al universalismo francés”, BORDERÍAS, Cristina (Ed.), Joan Scott y las políticas de la historia, AEIHM, Icaria editorial, Barcelona, 2006, pp. 13-37. !158 creación de l’Union des Associations (la Unión de Asociaciones), germen de futuros sindicatos y cooperativas de trabajo. Fue precisamente su empeño en organizar a la clase obrera el motivo de su encarcelamiento, en 1850, y de su posterior exilio a Inglaterra, en 1852. A través del estudio del amplísimo activismo político realizado por ella, desarrollado en varias áreas, se pretende poner en valor, en mayor medida, su aportación a la historia de las mujeres, al mismo tiempo que mostrar la importancia de su militancia en la historia de un movimiento obrero cuyos prejuicios sexistas han contribuido a invisibilizar su tarea. !159 CAPÍTULO 4. LA REVOLUCIÓN DE 1848 4.1. El fin de la Monarquía de Julio Las conocidas como Leyes de septiembre, de 1835, habían cambiado el panorama político francés frenando el crecimiento que experimentaban las nuevas doctrinas sociales y consolidando el poder de Luis Felipe. Se trataba de tres leyes, que fueron promulgadas el 9 de septiembre y que aumentaban el poder judicial, para poder procesar con menos impedimentos legales a los movimientos insurreccionales, y que coartaban la libertad de prensa, censurando las críticas a la Corona. La represión estaba dirigida especialmente contra las ideas republicanas, y había comenzado en abril de 1834 con una ley que atacaba a las asociaciones no autorizadas. Así, el gobierno consiguió acabar con la poderosa Sociedad de los Derechos del hombre, asociación jacobina y republicana creada en 1830 que contaba con seguidores organizados en todo el país. En ese mismo mes de abril de 1834 tuvo lugar en Lyon la segunda Révolte des canuts (Revuelta de los trabajadores de la seda), que exigía mejoras laborales. La revuelta duró seis días y se saldó con cientos de muertos . 348 Los gobiernos que se fueron sucediendo, elegidos por sufragio censitario masculino , se tornaron más conservadores y dirigieron sus políticas a beneficiar a la 349 gran burguesía. La izquierda parlamentaria se fue organizando en torno a la reivindicación del sufragio universal, que como veremos más adelante, no sería tal ya que se trataba realmente de un sufragio «universal» también masculino. Socialmente, la Monarquía de Julio coincidió con el desarrollo en Francia de la era industrial, que transformó rápidamente la fisonomía de las grandes ciudades y las condiciones de vida La primera Révolte des canuts de Lyon -segunda ciudad más importante de Francia- había tenido lugar 348 en noviembre de 1831, convirtiéndose en una de las primeras insurrecciones obreras del mundo. Los trabajadores luchaban contra la falta de empleo, la bajada de sus salarios y las penosas condiciones de vida que sufrían. Autoorganizados, consiguieron controlar la ciudad al grito de: «Vivir libre trabajando o morir combatiendo». Retomaron la actividad de las fábricas y resistieron durante doce días los duros enfrentamientos con las fuerzas del orden, mientras se negociaba con las autoridades. Una tercera revuelta des canuts tendría lugar en el marco de la revolución de 1848. El censo había fijado en 1831 en 200 francos la cuota para poder votar y en 1000 francos la cuota para 349 poder presentarse a las elecciones. En 1847 la cuota para votar descendió a 100 francos, aumentado el número de votantes, que llegó a ser de 246.000 en las elecciones legislativas de ese año, las últimas realizadas antes de la nueva proclamación de la república. !160 de una clase obrera progresivamente más empobrecida. A partir de 1846, el país sufrió una época de malas cosechas que originarían una crisis económica. A estas circunstancias se sumaron el carácter cada vez más autoritario del que había sido llamando el Rey ciudadano, y una serie de escándalos de corrupción producidos en el interior del gobierno, que hicieron crecer los adeptos a la causa republicana. 4.2. Las jornadas revolucionarias de febrero y la participación de las mujeres en ellas A principios de 1848, el ambiente social era tenso debido a una serie de medidas impopulares que había ido tomando el gobierno. A esto había que sumar las malas condiciones de vida de una población hambrienta a la vez que politizada. Los discursos republicanos y liberales contaban con una gran presencia, y los ideales socialistas llevaban años cogiendo fuerza de forma soterrada. Entre esos ideales socialistas, estaba latente el debate por los derechos de las mujeres. El detonante de la Revolución de 1848 fue la prohibición, por parte del Gobierno liderado por Guizot , de los banquetes 350 políticos. Estos encuentros eran unas reuniones multitudinarias, que alcanzaban fácilmente los centenares o incluso millares de participantes . Organizados con el 351 pretexto de una gran comida, eran en realidad encuentros políticos, en los cuales los organizadores o los asistentes más destacados realizaban proclamas y discursos políticos bajo la forma de un brindis. Se empezaron a organizar en 1847, por parte de la oposición política reformadora, ya que había sido prohibido el derecho de reunión 352 La primera manifestación, organizada por obreros y estudiantes, tuvo lugar el día 22. En ella exigían la dimisión del Gobierno, pero también querían lograr el sufragio François Guizot (1787-1874), líder de los liberales doctrinarios durante la Restauración borbónica 350 (1814-1830), fue ministro en diferentes gobiernos desde 1830, en 1848 era el Presidente del Consejo de Ministros, lo que le convertía de facto en el jefe del gobierno. Fue el responsable de no negociar con la oposición política y de prohibir los banquetes políticos. LALOUETTE, Jacqueline, “Les femmes dans les banquets politiques en France (vers 1848)”, en Clio. 351 Histoire‚ femmes et sociétés, [en línea, 14 | 2001, puesta en línea el 16 de noviembre de 2006, consultada el 21 de agosto de 2018. URL: http://journals.openedition.org/clio/104 ; DOI : 10.4000/clio.104, p. 1. DUPÊCHEZ, Charles, Marie d’Agoult (1805-1876), Paris, Collection Terres des Femmes, Librairie 352 Académique Perrin, 1989, p. 198. !161 universal y mejoras en las condiciones de trabajo. Ante el gran número de asistentes a esta manifestación, los militares fueron movilizados y tomaron París. Esta medida encontró la reprobación del pueblo y solo consiguió que las ansias de sublevación fueran en aumento. Según reflejó la prensa de la época, las mujeres tuvieron una participación tan activa como la de los hombres, aunque sus tareas fueran diferentes. Para defender al pueblo, muchas de ellas fundían grasa y preparaban calderas de agua hirviendo para ser arrojadas. También llenaban los tejados y las ventanas de sus casas de muebles y de los utensilios que podían conseguir para tirarlos sobre el enemigo cuando este estuviera debajo. Pero también estuvieron presentes fuera de las casas, fabricando munición y participando en las manifestaciones y en las barricadas. Esta contribución de las mujeres en las calles durante las jornadas revolucionarias quedó reflejada en las memorias que algunos protagonistas o espectadores directos de las mismas fueron publicando en los años venideros, incluso en las de aquellos que eran contrarios a la participación de las mujeres en el espacio público. Por ejemplo, Daniel Stern recogió en su libro sobre la historia de revolución de 1848, cómo desde el primer momento las mujeres del céntrico barrio parisino de Les Halles participaron en ella. A la vez que se iban levantando barricadas, ellas distribuían comida a los soldados y se abrazaban a ellos suplicándoles que no atacaran a sus hijos, maridos y hermanos . En las memorias 353 de otro escritor, Maxime du Camp, encontramos otro pasaje que también refleja la heroica participación femenina. El autor presenció la llegada de un grupo de unos cincuenta ciudadanos armados a la calla de Saint-Honoré. A la cabeza del grupo marchaba una mujer, a la que describe morena y con una larga cabellera que le llegaba hasta la cintura. Iba vestida solo con una camisa, unas enaguas, y una sola media que le caía en el tobillo, e iba prácticamente descalza, llevando unas zapatillas muy desgastadas. Llevaba los brazos, los hombros y los pechos desnudos y avanzaba gritando con un gran cuchillo de carnicero en la mano. A su paso sus compañeros la abrazaban pero ella caminaba de forma decidida y parecía no enterarse de estas muestras de cariño . 354 STERN, Daniel, Histoire de la révolution de 1848, Paris, Librarie International, 1869, p. 65.353 DU CAMP, Maxime, Souvenirs de l’année 1848, Paris, Librairie Hachette, 1876, p. 90.354 !162 El 23 de febrero las revueltas se habían extendido por más barrios de la capital, lo que aumentó la preocupación del rey Luis Felipe. En un intento de calmar al pueblo, decidió cesar a Guizot. El pueblo recibió esta noticia como una victoria y la tarde del día 23 se convirtió en una gran fiesta popular. Grupos de gente humilde, dirigidos por mujeres, desfilaron por las calles de París entre guirnaldas y petardos. Pero la celebración se truncó rápidamente, ya que en el Boulevard des Capucines, un soldado, que se sintió amenazado por un chaval que llevaba una antorcha, abrió fuego contra la gente. Este trágico hecho desencadenó el brutal fusilamiento en plena calle por parte de las tropas de entre 35 y 50 personas, tanto hombres como mujeres y niños. Los manifestantes recogieron los cadáveres en carros y los llevaron en procesión por todo París para que la población viera lo que el gobierno estaba haciendo. Eso ocasionó que una revuelta que estaba prácticamente extinta se reavivará de forma mucho más virulenta. Durante la noche del 23 al 24 de febrero, los obreros se organizaron junto a los estudiantes y la pequeña burguesía, y el día 24 París amaneció con unas 1500 barricadas levantadas por toda la ciudad. Las mujeres del pueblo seguían participando en la revuelta, y junto a las actividades que antes hemos detallado, también se ocupaban ahora de atender a los numerosos heridos. Una actriz conocida como Mademoiselle López se enfrentó a los soldados y mientras estos disparaban a los insurgentes ella continuó socorriendo y poniendo a salvo a los heridos . La célebre George Sand 355 también se haría eco de la participación de las mujeres en el primer número de su periódico, La Cause du peuple. Señaló la presencia femenina en todas las manifestaciones del París revolucionario, para interpelar a la burguesía «conservadora»: «¿Acaso no visteis, en julio [1830] y febrero [1848], a las mujeres y niños de París poniéndose delante de la ametralladora con el pecho desnudo y las manos sucias? No, sin duda no los visteis, estaríais escondidos, tendríais miedo» . 356 En la tercera jornada revolucionaria, el día 24, el país se encontraba sin gobierno ya que se habían ido sucediendo en su seno una serie de dimisiones y ceses. Una multitud, en la que de nuevo había numerosas mujeres, rodeó y comenzó a atacar el Palacio de las Tullerías, sede de la jefatura de estado y residencia de la familia real. El ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, pp. 117-118.355 “Les rues de Paris”, La Cause du peuple par George Sand, 9 avril 1848, nº 1, p.13.356 !163 rey intentó salvar la dinastía familiar abdicando en su nieto, Luis Felipe II, Conde de París, ya que su hijo había fallecido en 1842. Luis Felipe quiso instaurar un periodo de regencia, ya que el heredero del trono tenía solo nueve años, pero esta será rechazada gracias a un acuerdo de revolucionarios, republicanos y liberales que decidieron proclamar la República. 4.3. El nacimiento de la Segunda República. El tiempo de todas las esperanzas «-Entonces estalló una frenética alegría, como si en sustitución del trono hubiera aparecido un porvenir de ilimitada dicha» . 357 «- ¡Todo va bien; el pueblo triunfa! Los obreros y la clase media se abrazan. […] La República se ha proclamado; ahora seremos felices» . 358 La caída de la monarquía llenó las calles de alegría y esperanza cambiando el ambiente de la capital. Incluso las burguesas parisinas que no habían participado en la revolución, notaron este cambio a la hora de caminar por la ciudad. Stern así lo reflejó en sus memorias: «Las mujeres observaban con sorpresa el respeto del que eran objeto, y se encontraban mejor protegidas por la decencia pública desde que las calles y los paseos estaban, en cierto modo, bajo la guardia de los proletarios» . Tras la 359 proclamación de la República, se formó un gobierno provisional para empezar a legislar. Este estaba formado por republicanos moderados, radicales y socialistas, que pretendían llevar a la práctica una democracia real a través de una república social, lo que llenó de esperanza al pueblo francés. En los primeros días, se tomaron importantes medidas en beneficio de la clase obrera. El 25 de febrero se proclamó el derecho al trabajo y dos días después, el 27, se inauguraron los Talleres Nacionales, un organismo La alegría del pueblo de París, tras el triunfo de la Revolución de 1848, narrada por Flaubert. 357 FLAUBERT, Gustave, La educación sentimental, Barcelona, Penguin Random House Grupo Editorial, 2015, p. 384. Ibid., p. 387.358 STERN, Daniel, Histoire de la révolution…, p. 174. 359 !164 público destinado a dar empleo a trabajadores que estaban en el paro. Organizados a modo de cooperativas, dependían del estado, que era el responsable de otorgar la carga de trabajo y de pagar los sueldos. Los Talleres Nacionales jugaron un papel determinante en los primeros meses y, como veremos, su cierre, tras tres meses de funcionamiento, será la causa del estallido revolucionario de junio de 1848 . Otras 360 medidas históricas que el Gobierno provisional tomó en sus primeros días de funcionamiento fueron: la abolición de la esclavitud en las colonias francesas, la supresión de la pena de muerte para los presos políticos , la abolición de todos los 361 privilegios, el pleno desarrollo de los derechos políticos de la ciudadanía y el derecho al sufragio, incorrectamente llamado universal, ya que era únicamente masculino . 362 Las mujeres del pueblo recibían estas medidas con alegría y las más comprometidas con la causa social querían participar activamente y colaborar con un gobierno al que respetaban y en el que confiaban. Las que habían sido en su día las jóvenes proletarias sansimonianas, eran en ese momento mujeres de unos cuarenta años , con mucha más experiencia vital y política a sus espaldas. Por eso, se 363 debatían entre la ilusión por la nueva etapa política, al ver renacer las ilusiones perdidas con el traumático final de la familia sansimoniana, y la precaución, debido también a las decepciones pasadas y las derrotas sufridas. Las mujeres del pueblo más jóvenes, sí abrazaron con entusiasmo y sin dudar a la nueva República. Pero pese a las reticencias, de sobra motivadas , de algunas, las mujeres republicanas se 364 unieron para participar en el nuevo periodo político que comenzaba. Sin diferencia de edad o clase, tanto jóvenes como mayores, obreras y burguesas, mujeres de letras Para más información, ver: GRIBAUDI, Maurizio et RIOT-SARCEY, Michèle, 1848 La révolution 360 oubliée, Paris, La Découverte, 2010. RIOT-SARCEY, La démocratie à l’épreuve des femmes…, pp.185-187.361 Para conocer más sobre este periodo, ver la antología de textos y discursos políticos, que recoge varios 362 sobre la petición de derechos para las mujeres publicados en los periódicos en los que trabajaba Deroin: CARON, Jean-Claude y KAUFFMANN, Grégoire (edit.), 1848, le printemps des peuples, Paris, Société éditrice du Monde, 2012. Jeanne Deroin y Pauline Roland tenían entonces 42 años, Eugénie Niboyet 51, Désirée Gay 37 y 363 Suzanne Voilquin 47. Pese a la importación de la participación de algunas mujeres en los acontecimientos de 1848, la nueva 364 República se mostró “conservadora, moralista y hostil, a su emancipación, al menos a la que implicaba autonomía económica e independencia, en relación a los hombres”. PLANTÉ, Christine, La petite sœur de Balzac. Essai sur la femme auteur…, p. 44. !165 o analfabetas, empezaron a organizarse, tomando la palabra en los clubs y realizando peticiones políticas oficiales. Como recogió Adler en su investigación, la actividad de las mujeres republicanas, durante las primeras semanas del nuevo gobierno provisional, fue frenética. «La calle, la plaza, allí donde como dirá precisamente George Sand, circulaba la vida de Francia en este momento, pertenecían a las mujeres. Por todas partes se agrupaban, se organizaban. Unas formaban cortejos e iban a la sede del gobierno para defender los intereses de su profesión. Otras redactaban octavillas, carteles, proclamaciones que después iban a entregar solemnemente a los miembros del gobierno. Y otras alquilaban salas, organizaban reuniones a las que invitaban a todas las mujeres a expresarse. Era una explosión de palabras, de posiciones. Salían de su hogar y se apropiaban físicamente del espacio público, a menudo en compañía de sus hijos. Naturalmente, algunas, después de la proclamación de la república acudieron al gobierno para que les confirmaran oficialmente que ellas eran también, evidentemente, ciudadanas con el igual título que todos los franceses» . 365 El interés femenino por la política también se visualizaba en la propia Asamblea Nacional, donde la asistencia de mujeres a los debates era frecuente. Daniel Stern solía asistir a algunas sesiones, como está reflejado en su correspondencia personal y también en sus memorias. Por ejemplo, en ellas recoge 366 que en la sesión del 15 de mayo, las tribunas de la Asamblea estaban «adornadas con mujeres elegantes» . 367 Jeanne Deroin, viendo la oportunidad histórica que la revolución presentaba para hacer avanzar los derechos de las mujeres y de los trabajadores, abandonó de forma inmediata el escogido silencio público que la había acompañado durante quince años y dio un paso al frente «para cumplir la misión que la había inspirado ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 120.365 PRIMI, Alice, Femmes de progrès…, pp. 33-38.366 STERN, Daniel, Histoire de la révolution…, p. 364.367 !166 desde sus años más jóvenes» . Su implicación fue total y ocupó la mayor parte de 368 su tiempo, ya que, como se irá desgranando, desarrolló su activismo político en múltiples frentes, lo que complicaba sus horarios y los hacía imposibles de conciliar con su vida personal. Por este motivo, se ocupó de que su familia estuviera bien atendida durante su ausencia. Para proteger a su hija mayor Cécile, que en ese momento era una adolescente de unos 13 años, la envió fuera de París, a la región de Alsacia, mientras durara la revolución. Sus hijos pequeños, de 3 y 6 años, se quedaron a cargo de amigas cercanas. También les pidió que se ocuparan de su marido , que continuó con su trabajo y que estaba mucho menos implicado que ella 369 en la arena política. Para Deroin, los valores de la República Francesa —Libertad, Igualdad, Fraternidad—, que el nuevo gobierno llevaba a gala, interpelaban a toda la ciudadanía, sin diferencia entre hombres y mujeres. Con este prisma se organizó, junto a antiguas compañeras de su época de sansimoniana, para elaborar propuestas políticas, creyendo que las mujeres ya eran consideradas ciudadanas de pleno derecho por la naciente república. Formaron un Comité de la Mujer, del que era dirigente, y el 22 de marzo, una delegación de este Comité, encabezada por ella, fue a reunirse con al alcalde de París, ya que era al mismo tiempo miembro del gobierno provisional. El objetivo de esta reunión era que el gobierno aclarara si en los nuevos derechos que estaba promulgando y en la convocatoria de elecciones a la asamblea constituyente de la nueva república, estaban incluidas las mujeres. Deroin, actuando de portavoz, preguntó si las mujeres estaban incluidas o no en la «generalidad» . La duda provenía por la ambigüedad con 370 la que se podía interpretar los textos oficiales, ya que se utilizaba el término homme Citado en RIOT-SARCEY, Michèle, “Une vie publique privée d’histoire: Jeanne Deroin ou l’oubli de 368 soi”, en Cahiers du CEDREF, Silence, émancipation des femmes entre privé et public, n°1, Paris, Université Paris VII, 1989, p. 83. WILD, Hortense, “Nos contemporaines: Jeanne Deroin et Julie Daubié. Deux figures de femmes”, 369 Actes de Congrès International des Oeuvres et Institutions Féminins, Paris, 1890, p. 474. TIXERANT, Jules, Le féminisme à l’époque de 1848 dans l’ordre politique et dans l’ordre 370 économique, Paris, V. Girard et E. Brière, 1908, p. 40. !167 (hombre), que podía referirse exclusivamente al varón o al ser humano en general . En 371 solo unos días, los miembros del gobierno provisional empezaron a declarar que cuando se referían a la universalidad de los valores republicanos estos eran aplicables solo a los varones, por lo tanto, cuando hablaban de derechos para todos los ciudadanos en sus soflamas revolucionarias estaban escondiendo la perpetuación de la desigualdad de las mujeres . 372 En ese momento de inflexión que suponía el nacimiento de otro modelo social, Deroin no solo luchaba por sus derechos en tanto que mujer, se organizó también para reivindicar medidas en favor de la clase obrera. Las mujeres socialistas, con ella a la cabeza, aportaron mucho a la construcción de la nueva república desde la defensa de los más desfavorecidos. Poniendo el foco en la clase obrera, Deroin y sus compañeras fueron particularmente sensibles a las condiciones de vida de los más pobres y de las mujeres que vivían aisladas de la sociedad y sin organizar. El éxodo rural había hecho crecer desmesuradamente la pobreza urbana. París había pasado de tener 547.000 habitantes a principios de siglo, a contar con más de un millón en 1846 . Y más de un 373 tercio de la clase trabajadora de la ciudad eran mujeres. Según los datos del censo de 1848, había 112.891 mujeres adultas trabajadoras y 204.925 hombres adultos . 374 Durante los primeros meses de la república, las políticas referentes a la clase obrera se debatían en una comisión especial. El gobierno provisional estaba formado por once hombres, demócratas y liberales. Estos últimos, contrarios a las posturas socialistas, lideraban el grupo gubernamental por lo que no fue aceptada la propuesta de crear un Ministerio de Trabajo. En su lugar crearon una comisión responsable de los Para saber más sobre las argumentaciones teóricas en la lucha por la ciudadanía de Deroin, y sobre el 371 entrelazamiento de la reivindicación del derecho al trabajo y el derecho al voto de las mujeres en su acción política durante la Segunda República, ver el certero análisis realizado por Joan Scott en: SCOTT, Joan, Las mujeres y los derechos del hombre. Feminismo y sufragio en Francia, 1789-1944…, pp. 83-91. RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 183.372 HAYAT, Samuel, 1848. Quand la République était révolutionnaire. Citoyenneté et représentation, 373 Paris, Édition du Seuil, 2014, p. 117. Statistique de l’industrie à Paris résultats de l’enquetê faite par la chambre de commerce pour les 374 années 1847-1848, Paris, Guillaumin, 1851, p. 48. !168 trabajadores, presidida por Louis Blanc , y cuya sede se encontraba en el Palacio del 375 Luxemburgo, por lo que comenzó a ser conocida como «la Commission du Luxembourg» (la comisión del Luxemburgo). De forma paralela a la lucha por conseguir la ciudadanía y, por consiguiente, el derecho al voto, «las mujeres de 1848», no se limitaron a seguir a sus compañeros varones en sus reivindicaciones laborales. Especialmente activa en este área fue Désirée Gay, quien el 2 de marzo envió al gobierno una petición solicitando ayuda para los trabajadores. Blanc se mostró receptivo a la propuesta y le invitó a concretarla con una serie de medidas detalladas para organizar a los trabajadores y que se pondrían en marcha de manera inmediata. La postura de Blanc renovó las esperanzas de las mujeres de que sus demandas iban a ser escuchadas . Pero la confianza en el gobierno provisional les duró poco ya que el 5 de 376 marzo se instauró el derecho al sufragio (falsamente llamado) universal y directo, que las excluía. Dado que ya era oficial que continuaban privadas de derechos, las mujeres tuvieron que buscar otras vías de participación social, fuera del campo constitucional, como analiza Alice Primi: «Se volvió imposible para las mujeres militar en el movimiento revolucionario de manera idéntica a la de los hombres, únicos que contaban con el título de ciudadanos. Procurando desempeñar un papel semejante al de los "hombres públicos", ellas corrían el peligro de ser tratadas como "mujeres públicas". Debían entonces encontrar modos de participación política compatibles con el débil margen de maniobra del que disponían y que les permitieran probar su "ciudadanía" sin ser legalmente ciudadanas» . 377 Louis Blanc, (Madrid, 1811 - Cannes 1882), era un periodista, historiador y pensador socialista. Entre 375 1839 y 1842, fue el redactor jefe de la Revue du Progrès politique, social et littéraire. Desde ese medio publicó en 1839, a modo de panfleto, la obra por la que se hizo conocido: La organización del trabajo. Blanc defendía la intervención del estado para solucionar las desigualdades sociales y la creación de cooperativas de trabajo en todas las ramas de la producción, que se organizaran democráticamente y repartieran de forma igualitaria los beneficios económicos. También defendía la creación de pensiones por vejez y por enfermedad. De 1841 a 1848, fue editor de la Revue indépendante, junto con George Sand y Pierre Leroux. Otra de sus obras, Historia de Diez Años, publicada en cinco volúmenes entre 1841 y 1844, contribuyó al auge del republicanismo. Y en 1847 había sido uno de los principales animadores de la campaña de los banquetes. RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p.185.376 PRIMI, Alice, Femmes de progrès…, p. 33.377 !169 CAPÍTULO 5. DEROIN EN LA PRENSA FEMINISTA 5.1. Dar voz a las sin voz. El nacimiento de La Voix des femmes En enero de 1848 Eugénie Niboyet se encontraba inmersa en la publicación de un libro que acaba de escribir sobre la emperatriz Catalina II de Rusia, Catalina la Grande, y cuando estalló la revolución quiso esperar a ver el desarrollo de los acontecimientos. Pero pronto, animada por su impresor y tras ver el gran número de mujeres que tomaban las calles en esos días, fue consciente de la necesidad de organizarlas y darles una educación . Decidió entonces poner en marcha un nuevo 378 periódico titulado La Voix des femmes (La Voz de las mujeres), que comenzó su andadura con estas palabras: «Acaba de producirse una gran revolución. Un cataclismo moral de ideas más rápido que la ola, en pocas horas superó a París, en pocos días superó a Francia, en pocos meses, quizás, habrá superado a Europa. ¡Los gloriosos promotores de esta rotunda victoria tuvieron a todos los partidos por historiadores, a todos los periódicos por plataforma! ¿Y por qué, a su vez, las mujeres no deben mezclar sus voces con la de este general Te Deum , que da ciudadanos al Estado, cabezas a la 379 familia? La LIBERTAD, la IGUALDAD, la FRATERNIDAD, llaman a la humanidad a las mismas prerrogativas; honran a esta santa trinidad que concederá a las mujeres los derechos de ciudadanía, permitiéndoles elevarse intelectual y moralmente al mismo nivel que los hombres» . 380 Poniendo en práctica el conocimiento que ya tenían, y siguiendo el primer impulso que había tomado Niboyet, las antiguas compañeras se reorganizaron rápidamente para apoyar el nuevo proyecto, que llevaba por subtítulo «periódico socialista y político, órgano de interés de todos». Bajo esta descripción, figuraba en la primera página la siguiente cabecera en la que anunciaban que su proyecto político no se limitaría a la prensa: NIBOYET, Eugénie, Le Vrai Livre des femmes…, pp. 233 y 234.378 «A ti, Dios», en latín, esta expresión es uno de los primeros himnos cristianos.379 La Voix des femmes, 20 mars 1848, 1re année, n° 1, p. 1.380 !170 «La Voix des femmes, es la primera y única Tribuna seria abierta para ellas. Sus intereses morales, intelectuales y materiales serán francamente apoyados y, para ello, apelamos a las simpatías de todos. No sólo publicaremos un periódico, sino que formaremos una biblioteca de instrucción práctica para mujeres. Abriremos clases públicas, formaremos una asociación y, por el conjunto de nuestros esfuerzos, nosotras vendremos a la ayuda del país y de las familias» . 381 Se trataba de una obra colectiva en la que participaron un gran número de mujeres y en la que Jeanne Deroin estuvo implicada desde el inicio. La mayor parte de los artículos fueron publicados sin ser firmados por lo que no es posible saber cuáles ni cuántos fueron escritos por Deroin, ya que esta solo firmó parte de ellos, especialmente cuando quería recalcar que estaba expresando su opinión y no la del periódico. En otras ocasiones, los artículos se rubricaban con iniciales o con pseudónimos, lo que complica aún más la identificación de la autoría de los textos. Algunas colaboradoras eran habituales mientras que otras participaban de forma más esporádica o incluso puntual, dependiendo de los temas abordados. Por ejemplo, en el número 37 se publicó un artículo sobre un proyecto que pretendía poner en marcha una fundación nacional para la educación intelectual y profesional que fue escrito por la secretaria general de la asociación responsable, Joséphine de Besnier . Suzanne Voilquin en esta ocasión tuvo 382 una participación mucho menor en el periódico que la que había tenido durante la década de 1830. Su nombre aparece firmando una reseña sobre una actividad obrera en la que estaba inmersa: la organización de una asamblea de comadronas, oficio que desempeñaba desde que había tomado parte en la misión sansimoniana en Egipto . 383 Désirée Gay también colaboró en el nuevo medio, mientras que Pauline Roland seguía viviendo en ese momento en la comuna de Boussac. El periódico también estaba abierto a la participación de las mujeres del pueblo. Ya en el primer número se publicó la carta de una mujer desconocida, que firmaba como Marie M., en la que hacía un alegato republicano y se dirigía al pueblo francés para pedirle calma, en esos momentos aún Ibid. 381 La Voix des femmes, Dimanche, 28 mai 1848, 1re année, n° 37, pp. 3 y 4. 382 La Voix des femmes, 31 mars 1848, 1re année, nº 11, p. 2.383 !171 revolucionarios, para que se actuara de forma correcta y no cayeran en las equivocaciones que habían cometido otras formas de gobierno anteriores que habían terminado fracasando . 384 Las editoras anunciaron que se ocuparían de la actualidad política nacional e internacional, y a través de sus artículos, reivindicaban su derecho al trabajo y al voto, centrando sus argumentaciones en la justicia social y la utilidad colectiva. Como en sus experiencias periodísticas anteriores, las colaboradoras trataban multitud de temas, pero en ese momento histórico en el que creían poder incidir más en el gobierno había un debate central sobre la mesa: el derecho de las mujeres a ser reconocidas como ciudadanas. El ser consideradas como tales significaba para ellas poder salir del encierro doméstico y de las tareas de cuidado familiar y, por tanto, de la invisibilidad, haciendo también suyo el espacio público. El acceso a la ciudadanía, en el marco republicano, llevaba implícito el reconocimiento como persona y la pertenencia a la democracia, en tanto que ciudadanos iguales . Las editoras explicaban claramente su objetivo, la 385 emancipación total, y hacían un llamamiento a las mujeres para que se sumaran a la lucha: «¡A trabajar! Que subyace en los análisis y propuestas, descripciones y utopías de las mujeres del 48. ¡No más incertidumbres! ¡No más dudas! Hagámonos claramente esta pregunta: ¿Qué es lo que queremos? Queremos nuestra emancipación total, completa, es decir: ser reconocidas, en términos de inteligencia, como iguales a los hombres. Así que pongámonos a trabajar valientemente en esta labor. Muchas de nuestras hermanas están asustadas por esta palabra: emancipación. No deben temblar, no deben retirarse. Nuestra labor es pura» . 386 Ibid., pp. 2 y 3. 384 PRIMI, Alice, Femmes de progrès…, p. 35.385 Citado en FRAISSE, Geneviève, “Les femmes libres de 1848: Moralisme et féminisme”, en Les 386 Révoltes Logiques, nº1, Hiver 1975, p. 27. !172 Presentando su proyecto, en la primera página del nuevo periódico, es especialmente significativo que cuando hablaban de ellas mismas lo hicieran de la siguiente manera: «¿Qué somos? Pocos lo saben. Pero el pasado responde para el futuro, y estos son nuestros hechos pasados. En Lyon, en 1834, fundamos le Conseiller des Femmes; en París, desde 1835, l’Ami des Familles, la Paix des Deux-Mondes, l’Avenir, journal des interêts de tous» . 387 Ninguna mención a La Femme libre, ni a ninguno de sus posteriores nombres. Esta omisión no parece casual, sino un intento de desvincularse de ese pasado que las había relacionado con la acusación de pertenecer a una «comunidad de mujeres» y que las había estigmatizado, en 1832, como «mujeres públicas». Sin embargo, las referencias, directas o indirectas, al sansimonismo fueron una constante. La consigna sansimoniana, que afirmaba que el individuo social es la unión del hombre y la mujer, se veía reflejada ya en el primer número: «El hombre y la mujer, por la sabia ley de la unión, forman juntos el individuo social y tienden hacia el mismo fin mediante medios tan diferentes como diferente es su naturaleza» . El 19 de abril, Deroin firmó un 388 artículo, que aparecía en la primera página del periódico, explicando cómo entendían ellas la emancipación de la mujer bajo la República . Al inicio del texto reivindicó el 389 sansimonismo agradeciendo a los que fueron sus líderes la aportación que había hecho a la liberación femenina. Y más adelante, utiliza uno de los argumentos de esta escuela para pedir derechos para las mujeres, como era que otorgárselos no las beneficiaría solo a ellas, sino a la humanidad en su conjunto: «Si las mujeres que entienden su misión social, exigen igualdad de derechos, es con miras a la regeneración de la humanidad» . 390 La Voix des femmes, 20 mars 1848, 1re année, n° 1, p. 1. 387 Aunque apareciera sin firmar, este texto estaba claramente escrito por Niboyet, quien demostró a través de sus palabras el carácter personalista que imprimía a un proyecto supuestamente colaborativo y plural, ya que incidía en las publicaciones previas de la propia Niboyet destacando así su propia trayectoria. Se dejaban entrever, de manera temprana, la distancia existente entre la directora y sus compañeras, que sería una de las causas del fin de La Voix des femmes. La Voix des femmes, 20 mars 1848, 1re année, nº 1, p. 1.388 DEROIN, Jeanne, “Comment nous comprenons l’émancipation des femmes sous la République”, en 389 La Voix des femmes, Mercredi 19 de avril 1848, nº 27, pp. 1 y 2. Ibid.390 !173 Las editoras manifestaron también su pacifismo desde el primer número. En la segunda página aparecería un artículo sobre la organización del trabajo en el que analizaban la situación de la clase obrera, denunciando las duras jornadas laborales y lo bajo de sus salarios. Pero el objetivo del artículo era hacer un llamamiento a la calma y a la solidaridad de todos los trabajadores, por encima de las diferencias que sus oficios marcaran: «Trabajadores, entiendan la solidaridad de esta gran palabra: FRATERNIDAD». Considerando que estaban viviendo los primeros pasos en la vía del socialismo, las editoras confiaban en que «la república, a través de una revolución, conducirá a una transformación social», pero para poder alcanzar ese objetivo pedían la ayuda y la moderación de todos y que no se hiciera uso de la violencia . Para ellas, la 391 violencia y la guerra eran fruto de la sociedad patriarcal, mientras las mujeres representaban la cultura de la paz. En el segundo número aparecía otro enfoque significativo: las editoras se reconocían partícipes y se incluían a sí mismas en la genealogía de las mujeres que luchaba por sus derechos. «Que la gloria de las ilustres y merecedoras mujeres que nos han precedido, se refleje en este momento en las mujeres de oscuro trabajo y dedicación» . 392 La Voix des femmes fue publicado durante cuatro meses, a lo largo de los cuales aparecieron 45 números, que no pudieron mantener la misma periodicidad. En el mes de marzo, a partir del día el 20, fecha del primer número, fue publicado de forma diaria, con un total de 11 números. En abril también apareció prácticamente a diario, sumando 25 números más. En mayo sin embargo solo se publicó en dos ocasiones, los días 28 y 30 . Y en junio fue publicado tres veces por semana, sumando otros 8 números, hasta 393 el día 18, fecha en la que apareció el último. La nueva publicación contó con una muy La Voix des femmes, 20 mars 1848, 1re année, nº 1, p. 2.391 La Voix des femmes, Mercredi 22 mars 1848, 1re année, nº 2, p. 4.392 Tras retomar la publicación, después de un casi un mes, el periódico abrió sus páginas con un artículo 393 firmado por Niboyet, en calidad de directora, en el que se quería agradecer «a sus hermanos y hermanas» el apoyo mostrado al medio. El texto dejaba ver los ataques y la campaña de acoso público que habían sufrido en ese tiempo de silencio, lo que desembocó en una declaración de su «dedicación a la patria» y su «respeto a la familia». También se anunciaba que algunas secciones serían suprimidas y que se rebajaría el tono de sus reivindicaciones de igualdad, afirmando que no se realizarían «más súplicas inútiles para una causa que se defendía por ella misma». Esta moderación política expresada y llevada a cabo por Niboyet sería el principal motivo de la ruptura que se dio poco después en la dirección del periódico, con el abandono de Deroin y Gay. NIBOYET, Eugénie, “A nos amis”, La Voix des femmes, Dimanche 28 mai 1848, 1re année, nº 37, p. 1. !174 buena acogida desde el primer día. Decenas de mujeres querían unirse a ellas. Eugénie Niboyet, al frente del proyecto, tomó el papel de directora del periódico. En torno al nuevo medio pretendía unir a todos los grupos de mujeres que se estaban manifestando esos días en las calles. Años después, recordará así esos intensos primeros momentos: «El éxito sobrepasaba todas nuestras previsiones, antes del final del día mi salón se convirtió en tribuna, mi apartamento en salón de actos. Entonces me asusté por la grandeza de mi obra, y les pedí a todas estas mujeres secundar, no diciendo ya nunca más mi periódico, sino nuestro periódico. De hora en hora el número de oyentes crecía. Ésta de aquí se convirtió en secretaria; aquella de allí en cajera; otras enseñaban, organizaban, procurábamos asegurarles trabajo a las obreras» . 394 El éxito de La Voix des femmes fue tal que hizo que lo que comenzaron siendo reuniones informales en la casa de Niboyet, pasaron a ser asambleas públicas para tratar de forma colectiva los temas de los que se hablaba en el periódico. Se conocen dos de las direcciones en las que estas reuniones se organizaban: un local en la Rue Taranne, en la orilla izquierda del Sena, y una sala de conciertos y espectáculos que se situaba cerca de la puerta de Saint-Denis, en la orilla derecha . 395 La estructura del periódico variaba poco de un número al otro. Comenzaba siempre con un editorial sobre la actualidad política, en la que se realizaban reivindicaciones femeninas y socialistas con el tono religioso y visionario propio de las antiguas sansimonianas. Seguían varios artículos que recogían las medidas que iba llevando a cabo el gobierno provisional y los debates políticos del momento, analizando cómo estos podían influir en la clase obrera y, especialmente, en las mujeres. A continuación, se publicaban ciertas secciones fijas como la de “Actualidad internacional”, la de “Sucesos” y la información sobre la “Bolsa”. También, como era propio en los periódicos de la época, en la parte inferior de cada página aparecía una novela popular, en formato de folletín por entregas. En el caso de La Voix des femmes, en el nº 12 del 1 abril , se comenzó a publicar una novela titulada Los Derechos de la 396 NIBOYET, Eugénie, Le Vrai Livre des femmes…, p. 234.394 BOUYSSY, Maïté y FAURÉ, Christine, “1848, en París”…, p. 325.395 La Voix des femmes, Samedi, 1 avril 1848, 1re année, n° 12, pp. 1- 3.396 !175 Mujer escrita por la propia Niboyet . El periódico solía cerrar sus páginas con una 397 sección de crítica de obras de teatro y otra que hacía las funciones de agenda cultural. También solían aparecer poemas y reseñas de mujeres artistas. Y por último, había un espacio para pequeños anuncios comerciales y convocatorias de asociaciones de trabajadoras, asambleas, clubs de debate o cualquier otro tipo de encuentro militante que se encontrara dentro de su línea editorial. El buen desarrollo que experimentó el periódico en esas primeras semanas les permitió mejorar notablemente sus condiciones de trabajo. En el número publicado el 4 de abril, la administración del diario anunciaba el cambio de dirección de sus oficinas que pasaban a situarse en una sede mayor, en la Rue Neuve Trévise, nº 8. Anunciaban que sus puertas estarían abiertas cada día de 9 de la mañana a 5 de la tarde y que se trataba de un espacio abierto a todas las mujeres, en el que además estaban haciendo una biblioteca para la «instrucción práctica». Además, comunicaban que iban a realizar cursos de formación y a crear una asociación. Y, por último, informaban de la necesidad de contratar a veinte nuevos «crieurs», vendedores de prensa callejeros . En ese 398 mismo número, el periódico se hizo eco de la convocatoria de una reunión de mujeres del distrito II de París en la que se iba a nombrar a cinco delegadas para representar a las obreras en las negociaciones con el gobierno provisional, y más concretamente con la Comisión del Luxemburgo. También anunciaban que, mientras esperaban la organización de los talleres de trabajo, las mujeres que se encontraran sin empleo en ese distrito iban a recibir 50 céntimos al día como ayuda, y querían que esa iniciativa se extendiera a todas las juntas de distrito. En el siguiente número, del 6 de abril, se comunicaba que una de las elegidas, por unanimidad, en dicha reunión para representar a las trabajadoras había sido Désirée Gay . El consejo editorial de La Voix des 399 Según se publicó años después en La Fronde, célebre periódico feminista de la Tercera República 397 Francesa al que se puede considerar heredero de La Voix des femmes, esta novela de Niboyet era de un interés mediocre y carecía de mérito literario. Ver: DIANE, “Journaux de femmes à Paris”, La Fronde, 2 juillet 1898, citado en THÉRENTY, Marie- Ève, Femmes de presse, femmes de lettres. De Delphine de Girardin à Florence Aubenas, CNRS Éditions, Paris, 2019, p. 142. La Voix des femmes, Mardi, 4 avril 1848, 1re année, n° 15, pp. 1 y 4.398 La Voix des femmes, Mardi, 6 avril 1848, 1re année, n° 16, p. 1.399 !176 femmes se mostró feliz y orgulloso de la elección de su compañera, que debido a su nueva responsabilidad debía abandonar su puesto como Vicepresidenta del periódico. Respecto a la participación de Deroin en el medio, en algunos casos solicitaba al consejo de redacción publicar un texto en el que manifestaba su propia opinión y en el que, por tanto, sí aparecía su firma. De esta manera publicó, el 27 de marzo, una carta dirigida a la ciudadanía francesa argumentando por qué el nuevo gobierno debía dar derechos a las mujeres. Comenzó el texto mostrando su desbordante optimismo respecto a la nueva etapa política, y explicando que la violencia ejercida históricamente por los hombres había sido la causa de la exclusión de las mujeres de la vida política y que, con la nueva república social que se está construyendo, esa exclusión ya no tenía sentido. Con la democracia había llegado el triunfo de los valores que encarnaba la mujer sobre la fuerza que la había sometido: «El reino de la fuerza brutal ha terminado, el reino de la moral y la inteligencia está comenzando; las razones que llevaron a nuestros padres a excluir a las mujeres de cualquier participación en el gobierno del Estado ya no son válidas hoy en día. […] Entonces se trataba de destruir y conquistar con la espada; hoy se trata de construir y organizar. Las mujeres deben ser llamadas a participar en la gran obra de regeneración social que se está preparando. ¿Por qué la patria debe ser privada de los servicios de sus hijas?» . 400 Continuó el texto exponiendo cómo, con el cumplimiento de la divisa republicana francesa, los derechos van ligados a los deberes, y por tanto si las mujeres no podían disfrutar de los primeros, ¿debían cumplir los segundos?: «Se ha proclamado la libertad, la igualdad y la fraternidad para todos, ¿por qué se debe dejar a las mujeres sólo con deberes que cumplir, sin darles los derechos de ciudadanía? ¿Estarán exentas de pagar impuestos y de obedecer las leyes del Estado? ¿Estarán obligadas a obedecer las leyes y a pagar las contribuciones que se les impongan?» . 401 DEROIN, Jeanne, “Aux Citoyens français”, La Voix des femmes, 27 mars 1848, 1re année, n° 7, p. 3.400 Ibid.401 !177 Con esta reflexión Deroin se situaba de nuevo en la vanguardia del pensamiento feminista, abriendo un camino que seguirían las sufragistas que, a finales del siglo XIX, tanto en Francia como en el Reino Unido, se negaron a pagar impuestos por carecer de derechos. En Francia, desarrollando y llevando a la práctica la reflexión pionera que había hecho Deroin, Hubertine Auclert, considerada «la primera sufragista» del país , 402 llevó a cabo varias campañas de desobediencia civil, entre ellas una huelga de impuestos. En 1880 hizo un llamamiento a las mujeres para que dejaran de pagarlos mientras no tuvieran derechos políticos. Por otra parte, la historiadora Karen Offen señala brevemente el paralelismo del argumento de Deroin con el de Marion Reid, pionera del feminismo escocés . Efectivamente, Reid (1815-1902), desarrolló en su 403 obra más célebre, titulada A Plea for Woman: Being a Vindication of the Importance and Extent of her Natural Sphere of Action; with Remarks on Recent Works on the Subject (Una súplica para la mujer: Siendo una reivindicación de la importancia y el alcance de su esfera de acción natural; con comentarios sobre los trabajos recientes sobre el tema), de 1843, una serie de argumentos a favor de la libertad femenina a partir de la esfera doméstica en la que las mujeres se encontraban . Esta línea argumental la 404 continuaría en Inglaterra el filósofo utilitarista John Stuart Mill, autor del célebre The Subjection of Women (El sometimiento de las mujeres), en 1869 . Siendo miembro del 405 parlamento inglés, Mill había presentado en 1866 una petición a favor del voto femenino para las mujeres propietarias, solteras o viudas, que pagaban impuestos, basándose en la tradición constitucional inglesa en la cual los derechos políticos iban ligados al pago de impuestos . Siendo esta línea argumental, son conocidas y han sido 406 más estudiadas las acciones que llevaron a cabo las sufragistas inglesas. Algunas de ellas realizaron campañas hasta comienzos del siglo XX, bajo el lema «No taxation Ver: CASTAGNEZ, Noëlline et LEGOY, Corinne, “Hubertine Auclert et la naissance du suffragisme”, 402 en Parlement[s], Revue d’histoire politique, 2014/3 nº22, pp. 153-160. OFFEN, Karen, Les féminismes en Europe, 1700-1950…, p. 165.403 Ver: REID, Marion, A Plea for Woman: Being a Vindication of the Importance and Extent of her 404 Natural Sphere of Action; with Remarks on Recent Works on the Subject, Cambridge University Press, Cambridge, 2018. MILL, Stuart, El sometimiento de la mujer, Madrid, Alianza Editorial, 2010.405 PALOMO CERMEÑO, Eva, Feminismo y Socialismo en la obra de Sylvia Pankhurst. Los debates en 406 torno a la Clase, el Género y la Sexualidad en el contexto del Sufragismo Británico…, p. 42. !178 without representation» («No hay impuestos sin representación»), en las que se negaban a pagar impuestos mientras no fuesen reconocidos sus derechos como ciudadanas . 407 Aunque la genealogía de las sufragistas inglesas puede parecer lejana a priori de Deroin, como se observará en la última parte de esta tesis, la pionera francesa tuvo contacto, a través de su militancia en la Liga Socialista inglesa con algunas de las activistas que llevarían a cabo estas campañas contra el pago de impuestos. Por lo que no es del todo descartable la hipótesis de un hilo conductor entre Deroin y ellas, aunque sus referencias principales fueran Reid y Mill. Más probable aún es la influencia sobre Auclert, que considera a Deroin una referente y con quien estuvo en comunicación directa desde el exilio de esta en Londres . 408 El 19 de abril de 1848, Deroin firmó otra carta, en la que se centraba en explicar cuál debía ser el papel de las mujeres, en el presente y el futuro. No debían ser obedientes, ni estaban condenadas al silencio. No debían abandonarse de forma confiada al amor ya que «el egoísmo de hombre siempre ha abusado de él». Debían alzar sus voces para reclamar sus derechos y deberes en pie de igualdad con los demás miembros de la familia . Y para argumentar la «heroica devoción» de la que las 409 mujeres eran capaces, Deroin reivindicó, como hacía con frecuencia, a De Gouges, de quien consideraba que tenían que ser herederas: «La historia de nuestra primera revolución rodea de un halo brillante la memoria de muchas mujeres que honraron su género y su país. Sus elocuentes discursos, ya sea en la tribuna popular de los clubes o en el sangriento pretorio donde traían sus cabezas, sus escritos, que revelaban su alta inteligencia y el generoso coraje con el que subían al patíbulo, demostraban que podían aspirar a toda clase de gloria. También, la famosa Olympus de Gouges, que proclamó por primera vez los derechos de la mujer, dijo: “Una mujer tiene derecho a subir al patíbulo, también debe tener derecho a subir a la tribuna”» . 410 Ibid. 407 Ver: DEROIN, Jeanne, Correspondance sous le Second Empire (BHVP).408 DEROIN, Jeanne, “Journal de tous”, La Voix des femmes, 19 avril 1848, 1re année, nº 27, p. 2.409 Ibid. 410 !179 Deroin quería que las mujeres comprendieran que exigir sus derechos era su misión social, y que la conquista de esos derechos beneficiaría a toda la sociedad, no solamente a ellas. Por otra parte, consideraba que la desigualdad de género era la opresión que debía ser erradicada de forma prioritaria ya que gracias a ella, sobrevenían las demás: «si el privilegio inicuo de la explotación de la mujer por el hombre sigue existiendo, todos los demás renacerán imperceptiblemente como las cabezas de la hidra de la que habla la fábula, ¡un mito profundo que contiene una alta enseñanza!» . 411 La Voix des femmes, como las otras experiencias periodísticas de las feministas francesas de los años 1830 y 1840, no fue conocida por el gran público. Fueron medios marginalizados, en algunas ocasiones incluso por sus «compañeros». Sus colaboradoras eran militantes por lo que contaban con una débil capacidad de profesionalización. En julio de 1898, otro periódico feminista, La Fronde (El Tirachinas) , realizó una 412 investigación sobre la historia de la prensa de mujeres en París, como una forma de reivindicar y encuadrarse dentro de esa genealogía. La periodista encargada de la investigación, que firmaba sus publicaciones con el nombre de Diane, destacó la figura de Niboyet como referencial, y analizó los puntos débiles que tuvo La Voix des femmes, para aprender de sus errores y no repetirlos en La Fronde: «Pero a pesar de toda la dedicación de la mujer de acción que era Madame Niboyet, ante la hostilidad y los prejuicios, el periódico cayó. Tal vez tuvo el error de ser un instrumento demasiado polémico, de tratar demasiado, de forma exclusiva, de feminismo» . 413 Ibid.411 Recientemente, se ha publicado un libro en castellano sobre la historia de este destacado periódico, 412 fundado en 1897, en el que trabajaban únicamente mujeres y que llegó a contar con una tirada de 200.000 ejemplares: PINTADO MIRANDA, Elena, Las periodistas de La Fronde, Madrid, La Linterna Sorda Ediciones, 2018. Y para conocer más sobre la historia de algunas de sus colaboradoras, pioneras del reportaje periodístico femenino, ver: THÉRENTY, Marie-Eve, “De la Fronde à la guerre (1897-1918): les premières femmes reporters”, PINSON, Guillaume et THÉRENTY, Marie-Eve (Edit.), L’invention du reportage. Autour de Vallès. Revue de lectures et d’études vallésiennes, nº44, 2010, pp. 143-162. DIANE, “Journaux de femmes à Paris”, La Fronde, 2 juillet 1898, citado en THÉRENTY, Marie-Ève, 413 Femmes de presse, femmes de lettres…, p. 142. !180 El hecho de que las mujeres al empezar a organizarse vieran la prensa como el altavoz ideal de sus propuestas, además de un medio propicio para el debate y la puesta en común, no solo ocurrió en Francia. Así, se fueron desarrollando en distintos países experiencias editoriales de características similares a La Voix des femmes: se trataba de prensa autónoma y autoorganizada, relacionada de forma más o menos directa con alguna asociación de mujeres, y que solía enfrentarse a problemas económicos y a una diversidad de trabas sociales que condenaban a estos medios a tener una vida efímera. «El grado de emancipación femenina de una sociedad y su nivel de tolerancia respecto del feminismo pueden leerse en la evolución y en la recepción de la prensa feminista» . Al calor de esa gran fecha que fue 1848, nació en Alemania, 414 Frauenzeitung, editada por Louise Otto, bajo el eslogan de «Recluto ciudadanas para el reino de la libertad» . En Estados Unidos, la prensa feminista nació un año después, en 415 1849, con The Lily, creado por Amelia Bloomer, quien pasará a la historia por defender la reforma femenina de la moda y ser considerada «la inventora del pantalón» . 416 5.1.1. La lucha por el derecho al voto y la candidatura electoral de George Sand El gobierno provisional convocó para el 23 de abril de 1848 elecciones para conformar una Asamblea Constituyente. Las mujeres continuaban sin tener derecho al voto y sin tener derecho a ser elegidas como representantes del pueblo, ya que el gobierno consideraba que estas eran medidas «prematuras» y que conllevarían un elevado coste político . Pese a que suponía situarse fuera de la ley, surge la idea entre 417 las feministas de La Voix des femmes de presentar una candidatura femenina, y decidieron que la mejor opción posible en ese momento era presentar como candidata a la escritora George Sand. Según el propio testimonio de Deroin, la idea fue suya: KÄPPELI, Anne-Marie, “Escenarios del feminismo”…, p. 529.414 Para más información ver: PRIMI, Alice, Femmes de progrès…415 KÄPPELI, Anne-Marie, “Escenarios del feminismo”…, p. 528.416 RIOT-SARCEY Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, pp. 202 y 203.417 !181 «Cuando me presenté a la Asamblea Nacional, había suplicado antes a la Sra. George Sand y a Pauline Roland que lo hicieran, pero se negaron» . 418 Nacida en 1804 con el nombre de Aurora Dupin, baronesa Dudevant, Sand era la escritora más famosa de Francia. Utilizando el pseudónimo masculino que había elegido para publicar sus obras, su talento era reconocido desde la década de 1830. Separada de su marido, madre de dos hijos y económicamente independiente, al éxito de sus novelas y artículos en prensa se sumaba una gran popularidad por su libre y convulsa vida amorosa y por vivir alejada de las normas de género. Sand se vestía de hombre de forma ocasional, lo que la llevó a ser el referente europeo de la mujer liberada. Fue tanta la fama que alcanzó que en varios países se utilizaba el término «georgesandismo», como un insulto para referirse a las mujeres que se atrevían a transgredir las normas sociales vistiéndose de varón . Pero las causas de la elección de Sand por parte de las 419 responsables de La Voix des femmes no se limitaban a estos motivos. Sand era una intelectual muy interesada por la actualidad política y estaba estrechamente relacionada con el gobierno provisional. Incluso era la autora de muchos de los discursos del Gobierno debido a su prestigio como escritora y a su cercana relación con Alexandre- Auguste Ledru-Rollin, ministro del Interior en ese momento. Presentando su propuesta, La Voix des femmes del 6 de abril de 1848 abría sus páginas con un texto titulado: «Candidatura de George Sand». «Es pues necesario decirlo, el representante que reúne nuestras simpatías, es el tipo uno y una, ser varón por la virilidad, mujer por la intuición divina, por la poesía, ¡Nosotras hemos designado a Sand! […] La mujer avanza aún sin fuerza en su libertad, Sand es poderosa y no asusta a nadie, es a la que debemos llamar por el deseo de todas al voto de todos. Estamos convencidas, de que el día en que nuestros intereses estén en sus manos, ella vivirá en nosotras y como nosotras […] DEROIN, Jeanne, “Lettre a Léon Richer”, -carta sin fechar-, en Correspondance sous le Second 418 Empire (BHVP). WALKOWITZ, Judith R., “Sexualidades peligrosas”, Historia de las Mujeres. 4. El siglo XIX…, p. 419 418. !182 Al designar a Sand a la Asamblea Nacional, los hombres creerán hacer una excepción; consagrarán el principio y la regla; y si tenemos la minoría en número, tendremos la energía múltiple del genio» . 420 La candidatura de Sand a la Asamblea Nacional también se hizo pública en el Club de los Jacobinos el 9 de abril . Convencidas de que Sand aceptaría, las feministas 421 de La Voix des femmes, cometieron el error de no hablar con la interesada antes de hacer pública la propuesta. Y para su sorpresa, Sand no aceptó, y no solo rechazó su candidatura, sino que lo hizo públicamente a través de la prensa, tratando su propuesta de «chiste», «fantasía» y «pretensiones ridículas». La respuesta de Sand tomando distancia de las posiciones feministas fue publicada primero en el diario La Reforme y a continuación en La Vraie République y La Ruche de Dordogne. «Señor, un periódico escrito por mujeres ha proclamado mi candidatura a la Asamblea Nacional. Si este chiste sólo hiriera mi autoestima atribuyéndome una afirmación ridícula, lo dejaría pasar como todos esos de los que cada uno de nosotros en este mundo podemos convertirnos en el objeto. Pero mi silencio podría hacer creer que me adhiero a los principios de los que este periódico quiere convertirse en órgano. Por lo tanto, le ruego que reciba y tenga a bien dar a conocer la siguiente declaración: 1º Espero realmente que ningún elector quiera perder su voto tomando la molestia de escribir mi nombre en su papeleta; 2.° No tengo el honor de conocer a ninguna de las señoras que forman clubes y escriben periódicos. 3.° Los artículos que puedan ser firmados con mi nombre o iniciales en estos periódicos no son míos. Pido disculpas a estas señoras, que ciertamente me trataron con gran amabilidad, por haber tomado precauciones contra su celo. No pretendo protestar de antemano contra las ideas que estas damas o cualquier otra dama quieran discutir entre ellas: la libertad de opinión es igual para ambos sexos; pero no puedo permitir que, sin mi consentimiento, me tomen por el cartel de un cenáculo femenino con el que nunca he tenido una mínima relación agradable o desafortunada» . 422 La Voix des femmes, nº 16, 6 de abril de 1848, París, p. 1.420 THOMAS, Edith, Les Femmes en 1848…, p. 40.421 Citado en THOMAS, Edith, Les Femmes en 1848…, pp. 40 y 41. Para saber más ver Capítulo V de 422 dicho libro: “George Sand, candidate malgré elle”. !183 Sand estaba a favor, en el plano teórico, del derecho de las mujeres a votar y a ser elegidas pero que creía que no era el momento para reivindicarlo, que antes debían centrarse en la educación de las niñas. Pero pese a su rechazo, su candidatura ya era debatida abiertamente por toda la ciudad, no solo por las feministas, sino también en círculos republicanos en donde se la consideraba una buena candidata. La inclusión de su nombre en numerosas listas electorales, alrededor de cuarenta, le hizo escribir una carta a los miembros del Comité central explicando su postura: «¿Deberían las mujeres participar en la política? Sí, un día, creo que sí como usted, pero ¿está ese día cerca? No, no lo creo, y para que la condición de la mujer se transforme de esta manera, la sociedad debe transformarse radicalmente. […] Dado que la mujer está bajo la tutela y dependencia del hombre a través del matrimonio, es absolutamente imposible que presente garantías de independencia política a menos que rompa individualmente y en desafío a las leyes y la moral esa tutela que la moral y las leyes consagran. Sí, igualdad civil, igualdad en el matrimonio, igualdad en la familia, eso es lo que puedes, lo que debes pedir, lo que debes exigir. Pero que sea con un profundo sentido de la santidad del matrimonio, la fidelidad matrimonial y el amor a la familia» . 423 En la misiva, Sand volvía a atacar, más duramente aún, a las responsables de La Voix des femmes, demostrando en su argumentación un total desconocimiento de los planteamientos políticos, sociales y religiosos de Deroin, Niboyet y compañía. Sand, lejos de mantener una postura intelectual seria y respetuosa, se hizo eco de los prejuicios, falacias y bulos conservadores que seguían a las ex-sansimonianas desde hacía quince años relacionándolas con el amor libre, el «libertinaje» y la comunidad de mujeres: Esta carta no fue finalmente enviada, pero se trata de un importante documento que refleja el 423 pensamiento de Sand y los términos en los que se desarrollaban los debates de la época en torno el derecho al voto femenino. SAND, George, Lettre aux membres du Comité central… !184 «¿Estaría de acuerdo en el punto de partida con la gente que defiende la liberación de la mujer? No lo creo, y en primer lugar tendríamos que explicarnos muy sinceramente sobre este punto esencial. ¿Cómo entienden estas señoras la emancipación de la mujer? ¿Es como Saint- Simon, Enfantin o Fourier? ¿Afirman que destruyen el matrimonio y proclaman la promiscuidad? Si es así, en el momento oportuno, las encuentro muy lógicas en sus pretensiones de vida política, pero declaro que me separo personal y absolutamente de su causa, que, en este aspecto, se me hace extraña. Entonces no tengo nada más que decir. No respondo, no discuto nada. Me distancio y dejo que la moral pública haga justicia a esta deplorable fantasía. Comprenderán, ciudadanos, que no quiero aceptar la más mínima solidaridad aparente con un atentado sobre el que no se me consultó. Sus votos se convierten en un insulto para mí, y me quejo a su conciencia de que los he reunido sin mi conocimiento. Pero no creo que sea así; eso sería, por desgracia, dar demasiada credibilidad a los que nos reprochan querer, como socialistas, la destrucción de la familia. No, no, las mujeres que han planteado temerariamente la cuestión de sus derechos políticos no vienen en nombre de Fourier a buscar sus votos, con esta doctrina asquerosa, este dogma esotérico de promiscuidad, escondido en los pliegues de su bufanda. Si, como creo, no quieren destruir la santidad del amor en la tierra, entonces deben preguntarse si no hicieron una campaña electoral un tanto desordenada, y si este intento es realmente lo que se necesitaba para probar que tenían tanto juicio y lógica como los hombres» . 424 Desde La Voix des femmes, las redactoras le respondieron: «No, no queríamos tomarle como bandera.... No, no queríamos proteger nuestra causa bajo vuestra gloria, porque nuestra causa es lo suficientemente buena, lo suficientemente justa para caminar con la cabeza alta y defenderse por ella misma; porque hoy en día, seguimos las ideas, no los hombres, los principios, no al individuo» . 425 Ibid. 424 Citado en THOMAS, Edith, Les Femmes en 1848…, p. 41.425 !185 Tras la negativa de Sand, carecían de candidata electoral pero siguieron luchando para poder votar, y enviaron al gobierno provisional una petición para reclamar in extremis el derecho a voto para las mujeres: «Las ciudadanas abajo firmantes, miembros de la Sociedad y directoras del periódico La Voix des femmes, después de haber deliberado cuidadosamente, han considerado que la gloriosa revolución de febrero de 1848 abrió la era de la Fraternidad universal para todos los seres humanos sin excepción, que el sistema de igualdad y libertad que tiene como misión inaugurar no puede admitir el ilotismo perpetuo para ninguna categoría social; que la civilización sólo entra en la primera fase de su desarrollo concediendo la libertad física y los derechos civiles a la esposa; que el grado de libertad concedido a la mujer es el termómetro de la libertad y de la felicidad del hombre; que el estado de inmovilidad de los Patriarcas, los Salvajes y los Bárbaros, que someten el Sexo a todas las torturas de la servidumbre física y moral, atestigua la impotencia del sexo fuerte para lograr sólo el progreso de la civilización; que una vez otorgados los primeros derechos civiles, la lógica, de acuerdo con el sentido común y la equidad, obliga al otro sexo a conceder sucesivamente la emancipación completa, la única que tendrá el poder de dar sentido a la fórmula republicana: Libertad, Igualdad, Fraternidad; que la historia demuestra que las mujeres, sometidas a una educación adecuada, son capaces de desempeñar todas las funciones políticas y sociales; que, en particular, las mujeres de algunos países disfrutan actualmente del ejercicio de sus derechos civiles; que si Francia es considerada por todos los pueblos como la Madre Patria y el hogar de la civilización, es porque nuestras costumbres siempre han sido más equitativas que nuestros hechos hacia el sexo débil; que, entre las Francesas adultas, sólo un pequeño número tiene un protector legal y directo, y que el matrimonio sólo es accesible a una minoría imperceptible en una sociedad en la que la pobreza es compartida por un gran número; por estas consideraciones, suplicamos al Gobierno provisional de la República que emita inmediatamente un decreto que consagre en principio, el reconocimiento absoluto de los derechos civiles de la mujer, y admita a las mayores de edad, a las viudas y a las no casadas, para que disfruten del ejercicio de su derecho al voto, simplemente presentando actas auténticas en las que hagan constar su mayoría de edad o su emancipación legal. Salud y Fraternidad» . 426 Citado en THOMAS, Edith, Les Femmes en 1848…, p. 43.426 !186 Mientras esto ocurría en París, en Boussac, Pauline Roland intentó ejercer su derecho al voto en las elecciones municipales. Ante la negativa de los representantes de la administración, exigió un proceso verbal que dejara constancia oficial de que no se la había permitido votar. Esta «acción directa» de Roland, supuso uno de los primeros hitos en la historia del sufragismo francés . Sus antiguas compañeras se hicieron eco 427 de su valiente gesto, por el que se arriesgó a ser arrestada: «Las mujeres de todo el mundo son conscientes de sus derechos. Cuando Pierre Lerroux fue nombrado alcalde de la comuna de Boussac, una mujer se presentó para darle su voto. Exigió que se levantara un acta oficial de esta negativa y declaró que su nombre era Marie-Antoinette Rolland. Este nombre, famoso en la historia, fue digno de inspirar hoy en día un acto de coraje que más tarde llamará a un acto de justicia» . 428 Tras la sucesión de fracasos en su lucha por conseguir el derecho al voto y con hostil rechazo público de Sand, se instaló en contra de las feministas de La Voix des femmes una «conspiración del silencio». La prensa generalista ya no se hará eco de las peticiones de las mujeres y los dirigentes políticos dejaran caer en el olvido las promesas que les habían hecho en los primeros días del gobierno provisional. El resultado de las elecciones de 1848 solo ayudó a complicar su situación. La mayoría de los diputados elegidos eran de tendencia moderada, hostiles a continuar con la construcción de una república social y que consideraban «incongruente» la liberación de las mujeres . 429 PRIMI, Alice, Femmes de progrès…, p. 59.427 La Voix des femmes, 20 mars 1848, 1re année, n° 1, p. 4. 428 Se han mantenido las palabras en cursiva y el error en el apellido de Leroux incluidos en el texto. RIOT-SARCEY, Michèle, Historie du féminisme…, pp. 41 y 42. 429 !187 5.1.2. Asociación de La Voix des femmes «Asociarse es gobernar» . 430 Las editoras de La Voix des femmes no se limitaron a reivindicar los derechos de las mujeres a través de sus artículos. Solo tres días después del nacimiento del nuevo periódico, y decididas a seguir organizándose en el campo político, crearon la Asociación Fraternal de La Voix des femmes. La organización interna de la asociación estaba estructurada en dos comités, uno se ocuparía de la continuación de las tareas de prensa, mientras que el otro tendría como prioridad la educación pública de las mujeres. La sede del periódico sería el lugar de reunión y de trabajo de todas, sin distinción de clase social, profesión o edad. El medio de comunicación y la asociación serían por tanto indisolubles, articulando de dos formas diferentes la misma lucha política. Era un momento de ilusión y entusiasmo, y ya en la primera reunión surgieron multitud de ideas para proyectos sociales que podrían llevar a cabo, como: recaudar aportaciones económicas entre las simpatizantes del periódico y destinarlas a la ayuda de mujeres pobres; proponer al gobierno la creación de salas de reunión para las mujeres trabajadoras y de restaurantes públicos que incluyeran bibliotecas; organizar sorteos de lotería; hacer conciertos y representaciones teatrales para los obreros que estaban sin trabajo; solicitar la creación de un instituto nacional que se ocupara de la organización del trabajo; construir asilos para las mujeres sin trabajo y sin techo que vivían en las calles de París; crear una asociación artística y literaria para fomentar entre las mujeres trabajadoras el gusto por el arte y la cultura; etc. Entre todas las ideas propuestas, una de las que contaría con más apoyos era la creación de casas comunitarias que estuvieran dotadas de grandes bibliotecas y en las que las mujeres pudieran vivir colectivamente, compartiendo todo . Esta asociación sirvió además 431 como punto de encuentro privilegiado de mujeres socialmente comprometidas, y no La Voix des femmes, lundi 3 avril 1848, 1re année, n°14, p. 1.430 ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 125.431 !188 solo francesas, que crearon redes de colaboración y de apoyo mutuo que se mantendrían en el tiempo. Como era lo habitual en este tipo de organizaciones, la primera reunión de una asociación servía como acto fundacional y en ella se elegía a las personas que iban a integrar el órgano de dirección, al menos durante la etapa de funcionamiento inicial. En este caso, la dirección de la Asociación de La Voix des femmes era el Comité Central de la misma, que estaba formado por: Eugénie Niboyet en el cargo de Presidenta, Désirée Gay como Vicepresidenta y Jeanne Deroin como Secretaria General. También era miembro del Comité Suzanne Voilquin. La distribución de los principales cargos se ha podido conocer porque con ellos firmaron un artículo, publicado el 31 de marzo, en que agradecían a Cabet su apoyo a los derechos de las mujeres . En el mismo número, 432 433 publicaron una reseña sobre la segunda reunión de la Asociación de La Voix des femmes, que había tenido lugar el día anterior, jueves 30 de marzo. En dicha reunión habían participado mujeres de distintas clases sociales, ya que contaron con la presencia tanto de las «anteriormente llamadas damas», como de mujeres comerciantes y obreras. Juntas decidieron realizar dos proyectos solidarios para poder ayudar a mujeres que se encontraba en situación de precariedad. El primero sería un concierto que se llevaría a cabo a través de la venta de lotería. Los fondos conseguidos así serían destinados a mujeres de clase obrera que se encontraban en el paro. Para poder realizarlo se animaba a todas las lectoras a ayudar en la venta de lotería. Posteriormente, para el propio evento, se hacía un llamamiento a artistas «de talento, poetas, cantantes, instrumentistas» para que participaran en el mismo. El concierto tendría lugar el domingo 16 de abril y sería anunciado a través del periódico y de la pegada de carteles por las calles de París. El otro proyecto que decidieron llevar a cabo fue un recital de poesía, en el que se recitarían por primera vez poemas inéditos de autores célebres y que tendría lugar en el Teatro Francés. En este caso, las destinatarias de los beneficios Étienne Cabet (1788-1856), fue un filósofo y teórico político francés, fundador del movimiento 432 icariano, una de las principales escuelas consideradas posteriormente como socialistas utópicas. El nombre de su escuela proviene de su libro Viaje a Icaria, publicado en 1842, en el que describía una sociedad comunista. Se trasladó a Norteamérica en donde quiso fundar una sociedad nueva, fuera del sistema capitalista, y en donde contó con un importante número de seguidores. Ver: La Voix des femmes, 31 mars 1848, 1re année, nº 11, p. 1. 433 !189 económicos del evento serían «mujeres artistas, pintoras, músicas, etc., que habían perdido a su alumnado, su trabajo», y por las que manifestaban su preocupación debido a la pobreza a la que se veían abocadas. Como recogía el periódico, la asociación también había debatido sobre varias proposiciones relacionadas con «la educación de las mujeres, sobre los talleres nacionales destinados a darlas trabajo, y sobre la participación que cada una debe tomar en la mejora social» . 434 El Comité Central de la asociación publicó el 3 de abril un texto, a modo de acta de sesión, en el que se recogía el desarrollo y los acuerdos alcanzados en su última reunión pública . Esta había tenido lugar el día anterior, domingo 2 de abril, 435 desarrollándose a lo largo de tres horas, ente las dos y las cinco de la tarde. Se contó con la presencia de la Presidenta, Niboyet, y de las siguientes integrantes del Comité Central: Gay, Gabrille d’Altenheym Soumet, Deland, Deroin, Voilquin y Sabatier. Del resto de asistentes, la más activa durante la reunión fue Elisa Lemonnier, quien fue colaboradora de Deroin en otros proyectos . 436 La siguiente reunión de la Asociación de La Voix des femmes fue fijada para el jueves 6 de abril, solo cuatro días después, lo que da una muestra del nivel de actividad que tenía el grupo en ese momento . Esa reunión, se desarrolló en el mismo horario 437 La Voix des femmes, Vendredi 31 mars 1848, 1re année, nº 11, p. 2.434 La Voix des femmes, Lundi 3 avril 1848, 1re année, nº 14, p. 1.435 Elisa Lemonnier (1805-1865), era también una antigua compañera de la época sansimoniana. De 436 origen burgués, su familia le había facilitado el acceso a la educación desde niña. Estaba casada con el profesor de filosofía Charles Lemonnier, uno de los apóstoles sansimonianos que habían acompañado a Enfantin en su encierro en la casa de Ménilmontant. Ambos miembros de la pareja eran republicanos convencidos y participaron con entusiasmo en el proceso revolucionario de 1848. Especialmente sensibilizada con la situación de las mujeres de clase obrera que se veían abocadas al paro y a la pobreza por carecer de una formación laboral, Elisa Lemonnier creó un taller en el que les enseñaba un oficio a la vez que les daba un trabajo cosiendo suministros para hospitales y prisiones. A partir de esta experiencia, quiso poner en marcha una Société fraternelle des ouvrières unies (Sociedad Fraternal de Mujeres Obreras Unidas), que «creara talleres para el ejercicio de diversas profesiones, una guardería, un asilo, una escuela, una biblioteca…», y para la que contó con la ayuda de Deroin. Con el propósito de sumar apoyos para este proyecto se envío una carta al Club des républicains socialistes - Club de republicanos socialistas-, firmada, entras otras, por Jeanne Deroin. Lemonnier es considerada la fundadora de la formación profesional femenina en Francia. Ver: Lettre au Club des Républicains Socialistes, d’Elisa Lemonnier, Célestine Laporte et Suzanne Voilquin, signée par Jeanne-Marie Monniot, H. Jacquemard, Angélique Arnaud, Jeanne Deroin, en appui de l’Adresse aux membres de la commission d gouvernement pour l’organisation des travailleurs, de Lemmonnier, Laporte et Voilquin (Ars., Fonds Considérant, 10 AS 39). La Voix des femmes, Lundi 3 avril 1848, 1re année, nº 14, pp. 1 y 2.437 !190 que la anterior, con la presencia de Deroin como Secretaria General. En esa ocasión debatieron sobre la viabilidad financiera de desarrollar un proyecto, propuesto por Niboyet, consistente en crear una casa de trabajo y de acogida para empleadas del hogar que se encontraran sin trabajo. Se trataría de una iniciativa nunca antes llevada a cabo. Tras debatirla, esta propuesta será rechazada por considerar que la asociación no contaba en ese momento con suficientes fondos para llevarla a cabo. Por el contrario, sería aprobado esa tarde por unanimidad otro proyecto que consistía en crear una asociación artística y literaria cuyo objetivo sería difundir el gusto y el conocimiento de las bellas artes a la vez que se ayudaría a las mujeres artistas sin trabajo. La asociación discutió también sobre la candidatura de George Sand que acababa de ser publicada por el periódico ese mismo día. Decidieron apoyarla, junto a la de Ernest Legouvé , y 438 organizar una reunión con Cabet para pedirle su apoyo público a ambas candidaturas . 439 5.1.3. Anne Knight, colaboradora destacada de La Voix des femmes. La conexión con el feminismo cuáquero Entre las mujeres que participaban en La Voix des femmes, hay que señalar el nombre de Anne Knight, por la íntima relación que mantuvo con Deroin a lo largo de su vida, y por su propia trayectoria política. Aunque poco sabemos de la vida personal de Deroin, debido a su discreción, sí es conocida su amistad con esta activista inglesa. Nacida en Chelmsford, capital del condado de Essex, en 1786, Knight era casi veinte años mayor que Deroin, lo que no impidió que fueran estrechas colaboradoras y amigas. Provenía de una familia cuáquera, religión que continuó profesando activamente toda su vida. La Sociedad Religiosa de los Amigos, popularmente conocidos como cuáqueros, forman, aún en la actualidad, una comunidad religiosa disidente y diversa, nacida en Inglaterra en el siglo XVII. Carentes de credo oficial, defienden una vuelta a los valores Ernest Legouvé (1807-1903), era un escritor y crítico, considerado un precursor del feminismo por su 438 defensa de los derechos de las mujeres, especialmente del derecho a la educación, y de su superioridad moral. En 1847 impartió una serie de conferencias en el Collège de France -una de las instituciones académicas más prestigiosas del país- sobre la historia moral de las mujeres, que fueron un éxito y que serían publicadas en 1848. Para saber más, ver: OFFEN, Karen, “Ernest Legouvé and the Doctrine of “Equality in Difference” for Women: A case study of male feminism in Nineteenth-century French thought”, en The Journal of Modern History, Vol. 58, No. 2 (Jun., 1986), pp. 452-484. La Voix des femmes, Vendredi 7 avril 1848, 1re année, nº 17, p. 2.439 !191 del cristianismo primitivo y una comunicación directa con Dios, sin sacramentos ni estructura clerical mediante. Es de destacar, que consideraron, desde sus inicios, que tanto los hombres como las mujeres tienen el derecho de transmitir “la palabra del Señor”. Se trata de una religión conocida especialmente por su pacifismo, su activismo social, y por la defensa de valores como la sencillez, la honradez y la búsqueda de la justicia. Además de ser defensores de los derechos de las mujeres, los cuáqueros eran, desde el nacimiento de la comunidad, grandes defensores de la abolición de la esclavitud. De hecho, en Estados Unidos, país en el que se extendieron rápidamente, fueron de los primeros en realizar actividades y campañas públicas abolicionistas. La influencia de la comunidad cuáquera fue determinante en los avances en los derechos de las mujeres. Los países de tradición católica manifestaron una gran oposición al reconocimiento de derechos políticos para las mujeres. Mientras que, por el contrario, en los países de influencia protestante, y sobre todo de espíritu cuáquero, las mujeres obtuvieron antes acceso a los poderes políticos locales, como ocurrió en Inglaterra y, en mayor medida, en sus antiguas colonias . Los principios cuáqueros tienen, por tanto, 440 muchos puntos en común con los ideales de la doctrina sansimoniana. Hay que recordar que el sansimonismo se había desarrollado a partir de la última obra de Saint-Simon, El nuevo Cristianismo, por lo que desde ahí, y con todos sus elementos de intento de mejora social unidos a la reivindicación espiritual de los primeros cristianos, resultaba muy probable que se diera una conexión entre ambas corrientes, como así ocurrió. Deroin y Knight se entendieron en el plano político, a la vez que compartían similares creencias espirituales. Antes de ser una pionera del feminismo inglés, Anne Knight fue una gran activista contraria a la esclavitud . Los cuáqueros ingleses no lucharon únicamente por 441 la abolición de la esclavitud en su país, sino que entendían que era una lucha ARNAUD-DUC, Nicole, “Las contradicciones del derecho”…, p. 113.440 En la década de 1830 tuvo lugar la organización del movimiento abolicionista internacional, aunque 441 este había surgido en el siglo XVIII. En 1789, fue fundada en Reino Unido la Sociedad para efectuar la abolición de la esclavitud. En 1807 se prohibió la trata en territorio inglés, pero hasta 1833 no se aprobó la Ley de Abolición de la esclavitud. Por el lado estadounidense, es un hecho significativo la fundación, en 1831, de la Sociedad anti-esclavitud de Nueva Inglaterra. Y durante las siguientes décadas el movimiento abolicionista fue creciendo, con una importante participación femenina, pero, como es de sobra conocido, no fue hasta el fin de la Guerra Civil, en 1865, que fue efectiva la liberación de los esclavos en todo el país. Mientras, en Francia, la esclavitud había sido abolida durante la Revolución, en 1794, pero Napoleón la había restablecido en 1802, y hasta 1848 no sería definitivamente abolida. !192 internacional, sin fronteras. En ese contexto, Anne Knight formó parte, en 1824, del viaje de un grupo cuáquero por Europa para conocer el continente y tejer redes activistas y religiosas. En los siguientes años regresó varias veces a Francia, y gracias a su carisma y su dominio de la lengua francesa, llegó incluso a realizar una gira de conferencias abolicionistas por el país galo en 1834, año en el que todavía estaban muy activas «las proletarias sansimonianas», que continuaban editando La Femme libre. En 1846 Knight volvió a Francia y fue partícipe de la revolución de 1848, colaborando en prensa y asociaciones, y participando asiduamente en clubes políticos. En marzo de 1848, las editoras de La Voix des femmes quisieron hacerse eco de su implicación en su proyecto: «Una de las mujeres más avanzadas en las ideas socialistas es una inglesa, la Srta. Kneght [sic.], que se ocupó por primera vez de la abolición de la esclavitud. Una primera idea la llevó a la otra: la esclavitud de los negros y la de las mujeres están cerca en más de un punto. La Srta. Kneght es cuáquera, y por lo tanto muy puritana. La hemos llamado como a tantas otras, nuestras hermanas de pensamiento. Ya tenemos en nuestra reunión mujeres de todos los países, rusas, alemanas, inglesas, etc. En nombre de la libertad, todos los corazones son hermanos» . 442 Knight asistía a las reuniones de esta asociación previamente, pero como indica Riot-Sarcey, el inicio de su colaboración oficial con «las mujeres de 1848», fue reflejada en el número 24 de La Voix des femmes, del 15 de abril de ese año. En este ejemplar se publicó una carta escrita por ella y dirigida al pastor Coquerel, el promotor de la propuesta de prohibir la participación de las mujeres en política tras las jornadas de junio. Uniendo en su queja sus dos principales luchas, los derechos de las mujeres y la liberación de los esclavos, Knight escribió: «Los hombres están en el carruaje del progreso, las mujeres caminan detrás, atadas y arrastradas como esclavas» . Sin 443 embargo, su relación con Deroin podría ser previa, debido a las relaciones de Knight con círculos sansimonianos durante la década de 1830. Ambas mujeres siguieron La Voix des femmes, Vendredi 31 mars 1848, 1re année, nº 11, p. 4.442 Citado en RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 201.443 !193 colaborando durante años. En la Segunda República, enviaron cartas conjuntas a legisladores destacados para que se comprometieran con la defensa de los derechos femeninos. En 1849, la inglesa apoyaría la candidatura política de Deroin, conservando hasta su muerte una de las banderas electorales utilizadas en la campaña, de color azul pálido, una muestra de su cercana amistad . Y, como se verá más adelante en esta tesis, 444 Knight también jugó un papel esencial en la vertebración de la red de contactos internacionales de las feministas de mediados del siglo XIX, poniendo en contacto a Deroin con compañeras de lucha inglesas y norteamericanas. 5.1.4. Las jornadas revolucionarias de Junio y el fin de La Voix des femmes «Creo que todavía puedo oír en febrero de 1848 esta aclamación alegremente repetida por miles de voces: ¡Larga vida a la República! Creo que todavía puedo ver este lema, tan querido por los republicanos: Libertad, Igualdad, Fraternidad, inscrito en las banderas colgadas en las ventanas o llevadas en medio de la multitud. Sólo habían pasado unos meses, cuando ella [la República] fue ahogada en la sangre de sus mártires y sus adversarios durante las fatales jornadas de junio. Fatales en efecto, ya que abrieron el camino al sangriento holocausto del 2 de diciembre y al Segundo Imperio» . 445 Transcurridos los primeros meses de la nueva República, la falta de derechos políticos no era el único problema de las mujeres de clase obrera. Una preocupación aún mayor, ya que afectaba directamente a sus condiciones de vida, era su situación laboral. Sufrían unas deplorables condiciones de trabajo y la tasa de paro era mucho mayor, y de más larga duración, para las mujeres trabajadoras que para los hombres. Pero las medidas que empezó a tomar el gobierno provisional respecto a las mejoras de las condiciones laborales, como la creación de los Talleres Nacionales, afectaban solo a los ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings…, p. 8.444 DEROIN, Jeanne, Biographie de la divise: Liberté, Égalité, Fraternité. Appel à l’Union…, p. 816.445 !194 hombres. Ante esto, las obreras se organizaron rápidamente creando un gran movimiento de base, en el que las lavanderas, gremio especialmente numeroso en París y con unas condiciones de trabajo durísimas, fueron las primeras en manifestarse. La asociación de mujeres de La Voix des femmes tuvo un papel destacado en estas luchas: desde el periódico se informaba y debatía constantemente sobre este tema, y desde el plano político, participaron en una delegación de trabajadoras que acudieron a reunirse con los representantes del gobierno provisional para exigirles un compromiso político. Ante la firmeza de sus exigencias y lo elaborado de sus discursos, el gobierno cedió y reconoció el derecho de las mujeres a trabajar también en los Talleres Nacionales. Esto significó un gran triunfo para ellas, que tristemente fue efímero al ver las condiciones reales del acuerdo. El primer gran problema general, tanto para hombres como para mujeres, fue que los Talleres tenían mucha menos carga de trabajo de la necesaria, por lo que no podía tener acceso a un empleo toda la gente que lo necesitaba. En el mes de mayo había 11.5000 personas inscritas en ellos. Las mujeres que conseguían acceder a un empleo se encontraban con que los salarios eran muy desiguales, ya que ellas cobraban mucho menos que sus compañeros. Y respecto al reparto de los puestos de dirección, las mujeres nunca llegaban a ellos, quedando relegadas siempre a una situación de inferioridad . 446 Los días 23 y 24 de abril tuvieron lugar las elecciones legislativas que permitieron la constitución de una Asamblea Nacional Constituyente, encargada de redactar la nueva constitución. Fue por primera vez vigente el sufragio universal masculino que multiplicó por 40 el número de electores que existían con el sistema anterior, el sufragio censitario masculino. Como habían temido los socialistas y los republicanos más avanzados, el voto masivo proveniente del medio rural conservador cambió el rumbo de la república social que se estaba construyendo. La mayor parte de la Asamblea quedó en manos de los republicanos moderados, de origen burgués, de los conservadores y de los monárquicos. Los socialistas pasaron a representar solo un cuarto de la asamblea, carecían de muchos de sus dirigentes, que no habían salido elegidos, y fueron excluidos de la nueva comisión ejecutiva. El 4 de mayo tuvo lugar la ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, pp. 131-135.446 !195 reunión de la Asamblea Nacional Constituyente, que proclamó, de nuevo, la república. Esta proclamación simbolizaba el comienzo de un tiempo nuevo, en el que no se reconocerán los pactos sociales llevados a cabo tras el triunfo de la revolución de febrero. Karl Marx analizó pormenorizadamente este tema en la serie de artículos que formarían su libro La lucha de clases en Francia de 1848 a 1850: «La república proclamada por la Asamblea Nacional, la única república legítima, es la república que no representa ningún arma revolucionaria contra el orden burgués. Es, por el contrario, la reconstitución política de este, la reconsolidación polı́tica de la sociedad burguesa, la república burguesa, en una palabra. Esta afirmación resonó desde la tribuna de la Asamblea Nacional y encontró eco en toda la prensa burguesa, republicana y monárquica» . 447 El 4 de junio se producen unas nuevas elecciones ya que era necesario cubrir algunos puestos vacantes. Así fueron elegidos algunos nombres importantes por su relación con nuestra investigación, como los de: Victor Hugo, Pierre-Joseph Proudhon y Pierre Leroux. Y en ese mismo mes de junio, una nueva revuelta acontecida en París marcará un hito en la historia del movimiento obrero internacional, por ser la primera resurrección organizada por el proletariado sin ir de la mano con ningún sector de la burguesía, y dejará huella durante años en el pueblo francés debido a la extrema violencia con la que fue reprimida. El 16 de mayo la Comisión del Luxemburgo había sido suprimida por lo que ya se preveía un recorte de derechos para la clase trabajadora. Las colaboradoras de La Voix des femmes tenían miedo ante un clima social cada vez más tenso en el que veían síntomas de una posible guerra civil. Ante esta situación hacían llamamientos al gobierno para que mejorara la economía e hiciera disminuir la miseria . Pero al mismo tiempo, el tono general del periódico fue perdiendo en 448 reivindicación política y avanzando hacia posiciones más moralistas . La directora del 449 medio, Eugénie Niboyet, termina el editorial del número del 28 de mayo realizando este llamamiento: MARX, Carlos, La lucha de clases en Francia de 1848 a 1850, Fundación Federico Engels, Madrid, 447 2015, p. 66. ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 154.448 Ibid., p. 165.449 !196 «El pueblo está preocupado, los trabajadores carecen de trabajo y de pan, así que entiendan que dándoles estas dos cosas estamos contribuyendo al bienestar de la familia, a la prosperidad nacional, a la paz universal, que Dios quiere en la tierra para sus hijos. Fraternidad, igualdad, libertad, este es nuestro lema; moralizar por medio del trabajo, asociarse por medio de la fraternidad, redistribuir según las obras, clasificar según la capacidad, esta es nuestra meta, caminaremos hacia ella. Mujeres de todas las edades y clases, venid y apoyad nuestros esfuerzos; cuando la familia humana sufre, nadie tiene el derecho de permanecer ocioso, y la mujer sobre todo tiene la misión de calmar el sufrimiento. Unámonos, no para disolver, pero para organizar; seamos apóstoles de la paz, apóstoles del orden, sigamos siendo mujeres, y el futuro será para nosotras» . 450 La radicalización de las posturas políticas que vivía la sociedad francesa debía verse reflejada en el seno del periódico. Recordemos que mientras Niboyet era de origen burgués y evitaba enfrentarse con las autoridades, Desirée Gay, era una destacada líder obrera y Deroin una decidida defensora de los trabajadores. La clase obrera francesa sentía que la república la estaba traicionando, y la radicalización de las posturas se reflejó en el comité de redacción. Niboyet, ejerciendo de directora, quiso marcar sus planteamientos, más conservadores que los de sus compañeras. El último número de La Voix des femmes, el número 45, fue publicado el 18 de junio de 1848. En el artículo que aparecía en primer lugar, titulado «Intervención moral de la mujer», se reflexionaba sobre la delicada situación que vivía el país y se apelaba a la religión y a la moral como fuerzas que podían conciliar a los pueblos y hacer prevalecer la justicia, ante el fracaso habían sufrido los distintos regímenes políticos. El texto comenzaba reflejando el descontento de la sociedad y la desconfianza creciente hacia al nuevo gobierno: «Estamos entrando en la era de la reacción […] De arriba a abajo, el edificio social está socavado, la desconfianza está en todas partes, la felicidad en ninguna parte... [...] no hay más unidad, no hay más conciencia; el patriotismo se parece a la ira […] Creíamos en una República libre, una democracia sabia; ¿en qué laberinto hemos entrado? […] se sospecha de los que quieren hacer el bien, y el pueblo lucha en vano en su miseria, dudando de los que se dedican a ellos, porque se les engaña La Voix des femmes, dimanche, 28 mai 1848, 1er année, nº 37, p. 1.450 !197 llamándoles hermanos» . 451 A continuación, se argumentaba que la causa de esa situación política era la opresión y la falta de derechos en la que vivían las mujeres, ya que «los hombres han gobernado por el derecho absoluto de su poder todopoderoso», escuchándose solamente a sí mismos mientras la mitad de la humanidad ha estado sometida: «La mujer, la última emancipada del progreso, sin cuya participación nada estable y completo podría existir. Sí, es por haber desatendido su concurso, que el hombre se equivocó en sus orgullosas esperanzas: la pareja social está compuesta por dos individuos, la familia por dos líderes, la humanidad por dos sexos; no hay que desunir lo que debe estar unido... […] Si los hombres fueran menos egoístas y más patriotas, si su patriotismo abrazara a la humanidad al mismo tiempo, llamarían a la obra social a todos los hijos de Dios, ¡y las mujeres no serían excluidas! […] Hasta ahora el hombre ha sido el único dueño de nuestros destinos. Asociemos nuestros esfuerzos con los suyos, y, sin rivalidad, sin celos, que cada uno tenga su voz» . 452 Durante el mes de junio La Voix des femmes había sido editado cada dos o tres días, ya que las redactoras intentaban publicar tres números por semana. El último número llevaba por fecha «del 18 al 20 junio», por lo que el siguiente debería haber aparecido el día 20. Pero el clima político, con tensiones tanto internas como externas al medio, hizo que el periódico desapareciera justo antes del nuevo estallido social. El desencadenante de las protestas de junio fue la decisión, por parte del gobierno, de cerrar los Talleres Nacionales, incumpliendo los acuerdos alcanzados tras la revolución de febrero. Este cierre condenaba a cientos de miles de trabajadoras y trabajadores al paro o a la emigración y, en el caso de los hombres, también al ejército, ya que el 21 de junio la Comisión ejecutiva —el órgano directivo del gobierno— había decretado el alistamiento obligatorio de todos los hombres desempleados mayores de 25 La Voix des femmes, dimanche, du 18 au 20 juin 1848, 1er année, nº 45, p. 1.451 Ibid.452 !198 años . Por lo tanto, detrás del cierre de los Talleres Nacionales había una lucha por la 453 defensa del derecho al trabajo y un debate sobre su necesidad social . 454 El 22 de junio por la mañana, una delegación de trabajadores fue a debatir con el gobierno para presentar su queja por la medida adoptada, pero no fueron recibidos. Esto provocó que la población de los barrios pobres de París, los más afectados por el cierre de los Talleres, se alzaran en armas para exigir el cumplimiento de las promesas de febrero. Al día siguiente, 23 de junio, la insurrección obrera se fue extendiendo y en el este de París se comienzan a levantar barricadas: «Alrededor de las diez y media, se levantaron barricadas, unas con banderas tricolores, otras con banderas rojas. Para el mediodía, todo el este de París ya está erizado. En muchos puntos la Guardia Nacional hizo causa común con el motín, que así tenía armas y municiones. Las mujeres y los niños se unieron a los insurgentes. Las casas proporcionaban puestos de observación y de tiro» . 455 Tocqueville, que fue un testigo directo, recogió estos acontecimientos históricos en su libro Recuerdos de la revolución de 1848: «El Levantamiento de Junio, la insurrección más grande y las más singular de nuestra historia y quizás de ninguna otra: la más grande, porque durante cuatro días participaron más de cien mil hombres; la más singular, porque los insurgentes lucharon allí sin grito de guerra, sin líderes, sin banderas y, sin embargo, con un maravilloso conjunto y una experiencia militar que asombró a los oficiales más antiguo» . 456 Por su parte Karl Marx, en su obra La lucha de clases en Francia de 1848 a 1850, señaló que la insurrección de junio fue la primera gran batalla de la sociedad RIOT-SARCEY, Michèle, Historie du féminisme…, p. 45.453 SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 89.454 BASTID, Paul, Doctrines et institutions politiques de la Seconde République, Volume I, Paris, 455 Hachette, 1945, p. 286. TOCQUEVILLE, Alexis de, Souvenirs, Calmann Lévy Editeur, Paris, 1893, consultado en 456 Wikisource: https://fr.wikisource.org/wiki Souvenirs_(Tocqueville) !199 https://fr.wikisource.org/wiki moderna entre el proletariado y la burguesía, tratándose, de facto, de una guerra civil . 457 Marx explicó en esta obra cómo la burguesía europea, que había desempeñado un papel fundamentalmente progresista cuando se enfrentó al régimen feudal, fue perdiendo su faceta revolucionaria a la par que conseguía mayor control político y económico, pasando entonces a convertirse en la nueva clase social opresora, con actitudes abiertamente contrarrevolucionarias . Esta deriva represiva se escenificó claramente 458 en las jornadas de junio que convirtieron las calles de la capital francesa en un escenario bélico en el que las fuerzas estaban muy desequilibradas. La clase obrera parisina contaba con el apoyo de parte de la Guardia Nacional, pero el gobierno tenía de su lado a la mayoría de los diputados, al ejército y a la Guardia Nacional de los barrios del oeste. Pese a este desequilibrio, los tres días que el levantamiento popular resistió se saldaron con un millar de muertos en el bando gubernamental, que sin ningún ánimo de negociar con los trabajadores había tomado la decisión de masacrarles. La represión fue tan grande como lo era el miedo que tenían los burgueses y el clero a esta nueva revolución, la primera protagonizada únicamente por la clase obrera, sin una alianza con la burguesía. Las decisiones tomadas desde el gobierno para afrontar esa crisis, hicieron virar a la Segunda República hacia posiciones reaccionarias . Y es que solamente 459 durante los combates, fueron asesinados varios miles de insurgentes y a posteriori, más de 1.500 fueron fusilados sin un juicio previo. Los datos varían según las fuentes, pero aproximadamente hubo 25.000 personas arrestadas, de las cuales entre 11.000 y 15.000 fueron condenadas a penas de prisión o de deportación, también sin un juicio previo. Deroin y sus compañeras socialistas eran contrarias a la violencia. Consideraban que en los enfrentamientos bélicos siempre perdía el pueblo y que por tanto debían ser evitados, y defendían un feminismo estrechamente ligado al pacifismo. Pese a esto, respecto a las jornadas revolucionarias de junio de 1848, estuvo del lado de los trabajadores . Según Adler, Jeanne Deroin intentó, en vano, interponerse entre los 460 combatientes y llegó a ir hasta las barricadas para hacer un llamamiento a la paz que no MARX, Carlos, La lucha de clases en Francia de 1848 a 1850…, p. 10.457 Ibid., p. 9.458 PIERRARD Pierre, 1848… Les pauvres, l’évangile et la révolution, Paris, Desclée, 1977, p. 62459 RIOT-SARCEY, Michèle, Historie du féminisme…, p. 45.460 !200 fue escuchado. La lucha fratricida que estaba teniendo lugar en las calles de París representaba para ella la encarnación de la barbarie masculina . 461 Sobre la presencia femenina durante los cuatro días que duró el estallido revolucionario, se puede asegurar que las obreras de París participaron activamente en todos los escenarios, incluido el frente de batalla . Tocqueville describió el entusiasmo 462 con el que se sumaron a la contienda, «llevando a la batalla las pasiones de las amas de casa» y queriendo salir victoriosas por el bien de sus maridos y de sus hijos, y añadió: «Cabe señalar también que esta formidable insurrección no fue obra de un cierto número de conspiradores, sino el levantamiento de toda una población contra otra. Las mujeres tomaron tanto partido como los hombres. Mientras los primeros luchaban, las otras preparaban y llevaban la munición; y cuando finalmente fue necesario rendirse, fueron las últimas en hacerlo» . 463 La brutal represión de la ciudadanía no hizo diferencia de géneros. Miles de mujeres trabajadoras la sufrieron, igual que los hombres, tanto en las calles de la ciudad como, posteriormente, en los procesos judiciales abiertos. «En el cementerio de Père-Lachaise, la guardia móvil fusiló a mujeres y niños que estaban allí refugiados […]. Dos mujeres comparecieron delante del tribunal militar que las envió a presidio. La cuidadana Jeanne-Simonne- Catherine Leblanc, de cincuenta años, barnizadora, fue condenada el 27 de marzo de 1849, por el 2º consejo de guerra, a diez años de trabajos forzados» . 464 Ver apartado “Les illusions perdues des femmes révolutionnantes de 1848”, ADLER, Laure, Les 461 femmes politiques, Paris, Edit. Seuil, 1994. ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 174.462 TOCQUEVILLE, Alexis de, Souvenirs…463 MAROUCK, Victor, Juin 1848, Paris, Spartacus, 1998, pp. 66 y 98.464 !201 A principios del mes de julio, en la prisión de Saint-Lazare, de un total de 406 insurgentes que figuraban como presos, 184 eran mujeres, acusadas de haber participado en las barricadas y en otros frentes de la revuelta. Incluso se llegó a detener y juzgar a mujeres septuagenarias. Además, la represión también golpeó a decenas de miles de mujeres de forma indirecta, al ser las madres, esposas, hijas o hermanas de trabajadores que fueron enviados a prisión o fusilados. En el caso de los condenados a la deportación, no se las permitió ni ver a sus familiares una última vez para despedirse antes de tener que abandonar el país . 465 La represión de las jornadas de junio mermó las filas socialistas y sumió a los barrios revolucionarios de París, barrios pobres y obreros, en el dolor y el miedo. Muchos de los militantes de izquierdas que consiguieron escapar de los fusilamientos o a la cárcel tomaron el camino del exilio. Este episodio histórico marcaría un antes y un después en el movimiento obrero internacional, y más allá de los círculos contestatarios, dejó una profunda huella en la sociedad francesa: «Las jornadas de junio habían cavado un sangriento hueco entre las clases […]. La desconfianza y el odio habían sustituido al abrazo fraternal del principio de la revolución» . Como consecuencia directa de la ola 466 represiva, e intentando evitar nuevos levantamientos, el gobierno quiso ilegalizar los clubes políticos debido a que estos habían sido un centro de debate y organización social. Fruto del debate dado en la Asamblea Constituyente, se propuso prohibir a las mujeres participar en actividades políticas. El responsable de la propuesta fue el padre Athanase Coquerel (1795-1868) , un pastor calvinista francés y político moderado 467 Ibid., p. 93.465 BASTID, Paul, Doctrines et institutions politiques de la Seconde République, Volume II, Paris, 466 Hachette, 1945, pp. 10 y 11. Primero fue elegido, en las elecciones de abril de 1848, como representante del departamento del Sena 467 a la Asamblea Constituyente, y después, en las elecciones de mayo de 1849, lo fue como diputado de la Asamblea Nacional por el conservador Partido del Orden, cuyos líderes eran Adolphe Thiers, François Guizot, Alexis de Tocqueville y Victor Hugo. Esta formación política, compuesta por republicanos moderados y por monárquicos (divididos en legitimistas y orlanistas), fue la que presentó la candidatura de Luis-Napoleón Bonaparte, como figura relevante de consenso. Este ganó las elecciones presidenciales de diciembre de 1848 y rápidamente dio la espalda a los que le habían llevado el poder. Tras el golpe de Estado de 1852, el padre Coquerel abandonó la política para dedicarse exclusivamente a la vida religiosa. En relación al debate que nos ocupa, en julio de 1848, Coquerel llegó a declarar: «El lugar propio y legítimo de la mujer es en la vida privada y no en la pública […]; y las memorias históricas de la presencia de las mujeres en las asambleas políticas son suficientes para excluirlas». Citado en RIPA, Yannick, Les femmes, actrices de l’Histoire. France, 1789-1945, Paris, Editions Sedes, 1999, p. 62. !202 liberal, que fue diputado durante la Segunda República y que consideraba que las mujeres debían dedicarse exclusivamente a la vida privada. Infantilizándolas de nuevo, los informes previos que se presentaron al debate aconsejaban no permitir ser miembros ni asistir a las reuniones de los clubes ni a mujeres ni a menores . La medida fue 468 aprobada con el voto en contra de unos sesenta diputados de izquierdas . 469 En el seno de La Voix des femmes, las diferencias políticas entre las fundadoras del periódico y de la asociación se fueron agrandando, siguiendo el curso de los acontecimientos sociales y la polarización que se vivía en los sectores republicanos. Niboyet, la presidenta, era contraria a cualquier tipo de reivindicación subversiva, que sí apoyaban las otras dos integrantes del Comité Central, Deroin y Gay. Inexorablemente, cuando en junio de 1848 el periódico La Voix des femmes dejó de publicarse, la asociación vinculada a ella también desapareció. Niboyet dio un paso atrás en el escenario político parisino. Regresó a Lyon y allí fundó la Association fraternelle, celle des Femmes ouvrières lyonnaises (la Asociación Fraternal, la de las Mujeres obreras de lionesas). Ejerciendo de presidenta omnipresente, pudo imprimir a esta asociación su moderado tono político . 470 5.2. De la política de las mujeres a la opinión de las mujeres Debido a las diferencias internas y al tenso clima social, La Voix des femmes desapareció. Niboyet no había conseguido su propósito de aunar bajo su proyecto, políticamente moderado, a todas las mujeres que luchaban por sus derechos y por la mejora social. Tras la separación del Comité Central del periódico, en junio de 1848, justo antes del estallido revolucionario, Désirée Gay y Jeanne Deroin crearon un nuevo medio titulado La Politique des Femmes (La política de las mujeres), que se describía SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, pp. 91 y 92.468 BUISSON, Ferdinand [red.], Rapport fait (au cours de la précédent législature) au nom de la 469 commission du suffrage universel chargée d'examiner la proposition de loi tendant à accorder le droit de vote aux femmes dans les élections aux conseils municipaux, aux conseils d'arrondissement et aux conseils genéraux, Paris, Imprimerie de la Chambre des Députés, 1910, p. 17. RIOT-SARCEY Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 252.470 !203 como un periódico «para los intereses de las mujeres y por una Sociedad de Obreras». Gay fue la encargada de ocupar el cargo de directora. Seguramente ella fue la elegida por contar con una mayor experiencia previa. En 1832 había sido la directora de La Femme libre, junto a Guindorf, y en el campo de la lucha obrera, colaboradora del periódico Le Tocsin des travailleurs . El primer número fue publicado el 18 de junio, 471 el mismo día que se publicó el último de la La Voix des femmes , por lo que durante un 472 breve tiempo fueron competencia del periódico del que provenían. En ese primer número, las editoras enmarcaban sus propósitos en el avance hacia el socialismo pero defendiendo que las reivindicaciones de las mujeres también tenían una agenda propia: «Nuestro objetivo político es el mismo de ellos, pero nuestro punto de vista es diferente. Cada uno tiene derecho a ser único bajo la amplia bandera del socialismo; la política de las mujeres puede marchar al lado de la política de los hombres» . Al mismo tiempo 473 que solicitaban su propio campo de actuación para elaborar política de forma autónoma, realizaban un llamamiento a sus compañeros de lucha para que apoyaran la igualdad de hombres y mujeres: «¡A trabajar, hombres del futuro! ¡Republicanos, socialistas de todas las escuelas, a trabajar! Reconozcan ustedes a la mujer, abiertamente por fin, como esa mitad de su alma, su corazón, su inteligencia por demasiado tiempo no reconocida y abandonada; trabajen juntos para abrir las puertas a la nueva era, la ley del futuro, de la solidaridad, la tolerancia y el amor» . 474 La Politique des Femmes nació con la intención de ser un periódico semanal, que apareciera cada domingo, sin embargo solo pudieron ser publicados dos números . 475 Las jornadas revolucionarias de junio, comenzadas solo cuatro días después de la aparición del nuevo periódico, y su brutal represión, marcaron un antes y un después THÉRENTY, Marie-Ève, Femmes de presse, femmes de lettres. De Delphine de Girardin à Florence 471 Aubenas…, p. 142. La Voix des femmes, Dimanche, du 18 au 20 juin 1848, 1re année, n° 45.472 La politique des femmes, Du 18 au 24 juin 1848, 1re année, nº 1, traducido y citado en SCOTT, Joan 473 Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 107. La politique des femmes, Du 18 au 24 juin 1848, 1re année, nº 1, traducido y citado en SCOTT, Joan 474 Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, pp. 106 y 107. RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 334.475 !204 para la sociedad francesa, especialmente para las personas afines al socialismo. La República, con su nuevo gobierno, viró hacia posiciones más conservadoras y comenzó a legislar de forma reaccionaria. Como ya se ha observado, esta nueva legislación incluyó la prohibición a las mujeres de participar en la vida política, a través del decreto aprobado el 28 de julio de 1848. Esta medida hizo de La Politique des Femmes un proyecto imposible de desarrollar, debido a que se situaba fuera de la ley simplemente con su título. Désirée Gay dio un paso atrás y continuó durante un tiempo su labor militante centrada en la organización obrera. A finales de 1849 se retiró de la escena pública , aunque, como veremos, años después volvió a ella y fue un referente dentro 476 del movimiento obrero internacionalista. Por su parte, Deroin decidió continuar con el proyecto editorial, pero cambiando su nombre para presentarlo como un nuevo medio y que el gobierno no pudiera impedir su publicación. Así nació L’Opinion de femmes (La Opinión de las mujeres), el primer periódico que fue dirigido por Jeanne Deroin. 5.2.1. L’Opinion des Femmes, nueva tribuna feminista «El deber y el derecho son correlativos. Pero para ejercer el propio derecho y para cumplir el propio deber es necesario tener poder» . 477 El nuevo periódico nació con la intención de ser «la expresión constante de las necesidades, de los intereses y de los deseos de las clases sufridoras y oprimidas. Nosotras afirmaremos con perseverancia que ha llegado el momento de que las mujeres participen en todos los actos de la vida social» . Y llevaba por subtítulo: «libertad, 478 igualdad, fraternidad para todos y todas». Haciendo ese uso de lenguaje inclusivo, Deroin pretendía remarcar que la gran divisa republicana, para ser cierta, debía incluir a las mujeres, ya que, de facto, no lo hacía. Tanto este medio, como el precedente, no pretendían ser una amenaza a la moralidad de la época, ya que no atacaban las RIOT-SARCEY Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 252.476 DEROIN, Jeanne, “Les tours”, carta publicada en el periódico de Léon Richer Le droit des femmes, 7 477 octobre 1883. L’Opinion des femmes, nº1, 28 janvier 1849, p. 1.478 !205 instituciones del matrimonio y la familia. Desde su punto de vista, consideraban que estas instituciones se verían reforzadas si se lograba la igualdad entre hombres y mujeres . Sin embargo, L’Opinion des femmes fue escenario de acalorados debates que 479 mezclaban moralidad y política, ya que desde sus páginas las colaboradoras debieron defenderse de los duros ataques que recibieron, especialmente los relacionados con la candidatura de Jeanne Deroin a las elecciones y los provenientes del «compañero» Proudhon. El primer número de L’Opinion des femmes, apareció el 21 de agosto de 1848 y el número 2 también en ese mismo mes pero sin fecha concreta. Tras este primer intento el periódico sufrió una pausa y dejó de ser publicado. Volvió a aparecer en las calles de París el 28 de enero de 1849, contando otra vez ese nuevo ejemplar como el número 1. A partir de esa fecha, la publicación, de carácter mensual, pudo ser más regular. El número 2 apareció el 10 de marzo 1849, el 3 el 10 de abril de 1849, y el 4 en mayo de 1849. Parece ser que el 5 de junio o julio fue publicado el número 5, pero no se ha encontrado ningún ejemplar. Y el último número, el 6, se publicó el 10 agosto de 1849 . 480 Más que de un periódico, se trataba de una revista mensual que tenía un precio de 10 céntimos. Según se explicaba en un artículo dedicado a la propia presentación del medio, cada número estaría dividido en cuatro partes. La primera estaría consagrada a hacerse eco de los acontecimientos más importantes que hubieran sucedido en el mes precedente y a analizarlos en una serie de artículos. La segunda parte se ocuparía de cuestiones religiosas desde el punto de vista social y «de la misión de las mujeres en el presente y el futuro». La tercera parte estaría dedicada a las asociaciones de mujeres, estudiando los medios para ayudarlas y favorecerlas en su crecimiento; y aquí se tratarían también temas relativos a la educación y a la enseñanza científica y profesional. Y por último, la cuarta parte se destinaría a analizar las publicaciones más destacadas y a anunciar asociaciones de trabajadores, otro tipo de iniciativas de carácter DEVANCE, Louis, “Femme, famille, travail et morale sexuelle dans l'idéologie de 1848”, 479 Romantisme, n°13-14, Mythes et représentations de la femme, 1976, p. 83. SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 244.480 !206 socialista y obrero, conferencias y cursos . Bajo la dirección de Deroin, la redacción 481 estaba compuesta por un grupo de mujeres, Desirée Gay, Hortense Wild, Claire B. y Jeanne Marie, y por dos hombres, Eugène Stourm y Jean Macé . 482 483 La publicación se inauguró, como era habitual, con un texto en el que se presentaban los objetivos del nuevo medio. Aún siendo un periódico claramente socialista, en este texto inicial, Deroin, estrenando su papel de directora, volvía a incidir en el objetivo que se había buscado previamente los otros periódicos en los que había participado . Y esto no era otra cuestión que la de intentar unir a todas las mujeres, por 484 sus causas comunes, más allá de diferencias de clase. «En política, la opinión de las mujeres, ya sean de inclinaciones republicanas o aristocráticas, pueden resumirse en pensamientos de amor y paz […] Todas concuerdan en desear que una política de paz y trabajo sustituya la política egoísta y cruel que incita a los hombres a destruirse mutuamente […]. En todas las teorías sociales, lo que las mujeres mejor entienden es el principio de asociación» . 485 Con estas palabras, Deroin relacionaba al patriarcado con la cultura de la violencia y la guerra, a la vez que reconocía que la cultura de las mujeres estaba basada en la paz y la colaboración. Pero no se trata de la referencia alegórica clásica por la cual L’Opinion des femmes, nº1, 28 janvier 1849, p. 1.481 Eugène Stourm (1814-1878), era un obrero tipógrafo, de origen humilde, que había llegado ser 482 periodista. Estuvo en contacto con el sansimonismo para posteriormente unirse al fourierismo, pero siempre estuvo abierto a la colaboración entre distintas corrientes socialistas. A partir de 1833 trabajó en varios periódicos como La Demócratie pacifique, medio fourierista, o Le Bon Sens, dirigido por Louis Blanc. También escribía poesías que eran muy demandadas durante los banquetes y en otros encuentros socialistas. En 1844 fue el encargado de organizar las suscripciones para erigir un monumento a Flora Tristán, recientemente fallecida, en Burdeos. Fue colaborador de Deroin durante 1848 y 1849, en L’Opinion des femmes y en la fundación de la Asociación Fraternal de Demócratas Socialistas de ambos sexos para la Emancipación Política y Social de la Mujer. Su colaboración se ve interrumpida debido a que Stourm se trasladó junto a su familia en el otoño de 1849 a Poitiers, en donde fundó el periódico L’Écho de l’Ouest. Pese a alejarse posteriormente de la militancia política, volvió a colaborar con Deroin, entre 1852 y 1854, en su L’Almanach des femmes. JeanMace (1815-1894), era un periodista republicano que había frecuentado los círculos 483 sansimonianos durante los años 30 para unirse posteriormente al fourierismo y que centró su militancia política en el desarrollo de la educación universal. Firme defensor de los derechos de las mujeres, fue un colaborador cercano de Deroin, en la prensa y en la organización obrera. En L’Opinion des Femmes, Mace publicaba en cada número una carta dirigida a Deroin, en cuanto que directora del medio, en la que reflexionaba sobre los debates de actualidad social y los temas que eran tratados en el periódico. La Femme libre, La Voix des femmes y La Politique des femmes.484 “Qu’est-ce que l’opinion des femmes?”, L’Opinion des femmes, 21 aout 1848, nº 1, traducido y citado 485 en SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 107. !207 la imagen de la mujer, en singular, representaba la paz, sino que en el feminismo de Deroin las mujeres, todas, en plural, son un agente de cambio. Tienen en ellas, aún sin saberlo, en potencia, la llave del avance social. Esa idea de que las mujeres son esenciales para el avance de derechos colectivos, debido a que su socialización les ha dado mejores herramientas, es una constante en sus textos. Cuando, tras una pausa de varios meses, L’Opinion des femmes vuelve a ser publicado, ella vuelve a defender esa idea, apelando a las mujeres que aún no eran conscientes del importante papel que tenían que jugar: «Ellas no saben que la salvación de la humanidad depende del triunfo de la ley de Dios, de los derechos del pueblo y de la mujer. Nuestro deseo más ardiente, es que se grabe en sus corazones esta verdad sobre la que reposa nuestro futuro. Es hacer comprender a las mujeres que para ellas es, no sólo un derecho, sino un deber intervenir en estas luchas funestas, triste resultado de la opresión y el sufrimiento, de la miseria y del egoísmo. Sólo ellas pueden elevarse por encima de estos odios de partidos y de sectas que dividen a los hombres, y pueden enseñar a todos la práctica de la fraternidad» . 486 En la conceptualización de Deroin, las mujeres tienen que ser las protagonistas del proceso histórico. No solamente para avanzar en la conquista de sus derechos políticos y sociales, sino por el avance de la sociedad en su conjunto. Aunque, operando dentro del campo semántico propio de la época, ella solía hablar de la mujer, en singular, el hecho de que incluyera en su discurso político el plural mujeres, no es un hecho banal. La mujer, en singular, hace referencia a un ideal. Una abstracción de lo que se entendía que comportaba la feminidad, y que casaba perfectamente en el discurso sansimoniano de los años 1832-1835, en lo referente a la búsqueda de LA MUJER, una mujer, la Mujer-Mesías. Sin embargo, hablar de mujeres, en plural, subraya intrínsecamente la idea de que se trata de sujetos individuales. El uso del plural «mujeres» en los textos de Deroin, viene supeditado a su relación con el concepto del asociacionismo. El llamamiento a la asociación femenina, a través de diversas estructuras, y su organización posterior, se operan en plural. Es por tanto, a través de la “Mission de la femme dans le présent et dans l’avenir”, L’Opinion des femmes, nº1, 28 janvier 1849, p. 486 4. !208 acción política, concreta y colectiva, por donde esta parte del discurso de Deroin se amplifica y moderniza. Recordemos que el llamamiento a la acción conjunta de mujeres de distinta clase social, y su defensa como seres pacíficos que debían extender su «pacifismo» al conjunto de la sociedad, habían sido solicitados por Deroin, con la misma claridad, en el artículo con el que se presentó La Femme libre en 1832 . Pero el momento histórico 487 había cambiado susceptiblemente. La construcción en curso de una nueva sociedad, que implicaba la recién constituida república, ofrecía un marco ideal para el avance de las mujeres a través de la participación política. La «asociación universal» que, en 1832, consideraban que estaba comenzado a gestarse, en 1848 estaba en marcha. Por este motivo, el papel de las asociaciones, tanto su puesta en marcha y sus convocatorias concretas, como el análisis de sus reivindicaciones, ocupó una parte importante de L’Opinion des femmes. Deroin tuvo que detener la publicación de su periódico debido a la imposibilidad de hacer frente a las nuevas condiciones que exigía el gobierno a la prensa. Con la clara intención de beneficiar a los grandes rotativos y acabar con los medios revolucionarios, se exigió a cada periódico 50.000 francos en concepto de depósito, una suma que L’Opinion des femmes no pudo asumir . 488 5.2.2. Curso de derecho social para las mujeres En 1848 Jeanne Deroin publicó uno de los pocos textos de cierta envergadura, ocho páginas, que sabemos con exactitud que es de su autoría, y que ha llegado hasta nuestros días. Se trata de la primera entrega de Cours de Droit Social pour les femmes (Curso de Derecho Social para mujeres) . Fue editado, en un primer momento, por 489 fascículos en La politique des femmes y L’Opinion des femmes, y posteriormente, fue Ver extracto de La Femme libre, 1re numéro, pp. 1-3, en apartado 2.7. de esta tesis.487 BAKER, Vaughn B., “Jeanne Deroin: The Years in exile”…, p. 144.488 DEROIN, Jeanne, Cours de droit social pour les femmes, Première livraison, Impr. du Plan, Paris, 489 1848, (BN E 5523). !209 reeditado y publicado como folleto. Desgraciadamente no se publicó, o al menos no hay constancia presente, ninguna entrega más. Esta pretendida primera parte del curso tenía un precio de 20 céntimos y llevaba por título: Destino social de la humanidad basado en la ley divina. Tras estas palabras encontramos un manifiesto político y espiritual. En una nota preliminar al texto, Deroin muestra su confianza en que el periodo revolucionario en curso iba a significar el inicio de una nueva y mejorada sociedad. Se puede observar en sus palabras un ideario en el que los valores republicanos y socialistas eran equivalentes a los espirituales, basados en el cristianismo: «Las convulsiones que están sacudiendo nuestra vieja civilización anuncian el advenimiento de una nueva era, la transformación de todas nuestras instituciones sociales y la regeneración de la raza humana. Todos los principios de la verdad eterna contenidos en las enseñanzas de las religiones del pasado han sido mejorados por los iniciadores de la ciencia social, y se resumen en estos tres principios divinos, que han sido proclamados por nuestra gloriosa revolución: La fraternidad, que nos hace a todos solidarios para cada uno, cada uno para todos; La igualdad, que nos da a todos los mismos derechos e impone los mismos deberes; La libertad, que inspira el respeto a la dignidad humana y garantiza los derechos de todos y cada uno de nosotros. Ha llegado el momento de inaugurar el reino de Dios en la tierra. La ley de la humanidad debe estar basada en la ley de Dios» . 490 Cuando habla de la creación humana, defendiendo que esta fue llevada a cabo por Dios, Deroin mantiene, aunque no lo cite directamente, su creencia en el dogma sansimoniano sobre que el individuo social es la unión del hombre y la mujer: «Él ha creado macho y hembra, les insufló el aliento divino, y de las dos mitades del mismo ser él ha formado el individuo social, el hombre y la mujer, para amarse, completarse y avanzar juntos hacia un objetivo común. Él ha fundado la sociedad humana» . Deroin 491 se basa en los principios cristianos y utiliza un lenguaje religioso para defender la igualdad de derechos para todas las personas: «Todos los hijos de Dios son hermanos, DEROIN, Jeanne, Cours de droit social pour les femmes…, p. 1.490 Ibid.491 !210 iguales y libres» . Para ella el nacimiento del patriarcado fue debido al egoísmo de los 492 hombres, que utilizaron la violencia para someter a las mujeres: «El mal entró en el mundo a través del egoísmo: una mitad de la humanidad quiso dominar a la otra, una mitad de la humanidad fue oprimida, y los principios del amor y la devoción, el orden y la paz, fueron subordinados». Y se sirvió de la palabra divina para hacer una defensa de los cambios legislativos necesarios para que la igualdad sea un hecho y así realizar la palabra de Dios en el mundo: «La discordia, el desorden y la violencia reinan en la tierra, y no dejarán de reinar hasta que los hombres comprendan que las leyes que sólo ellos establecen están incompletas y en oposición a la ley de Dios» . 493 Consideraba que cuando los hombres rompieron la unidad con las mujeres, por querer someterlas, hicieron que el sufrimiento y la injusticia entrara en la vida humana. A lo que añadía que este triunfo de la fuerza física hizo que comenzara la explotación del hombre por el hombre, continuando su argumentación afirmando que «cuando, a través de la ley de la guerra, los más fuertes conquistaron el poder y la riqueza, esclavizaron a los derrotados y usaron a los que robaron para servirse a sí mismos» . 494 Deroin señalaba la opresión de las mujeres como la primera que se dio en la sociedad. Gracias a que esta se pudo dar, a través del uso de la violencia, se llevaron a cabo las siguientes: la opresión de clase, de raza y la opresión de unos pueblos sobre otros. En este texto se puede también observar su idea de que las mujeres debían primero tomar consciencia del estado de sumisión en el que vivían y reconocer su propia fortaleza y potencialidad: «La humanidad camina: crece en el tiempo y en el espacio, pero las mujeres, aún esclavas, permanecen veladas y silenciosas; no recuerdan su origen divino, no pueden comprender su alta misión social, no tienen nombre, ni patria, son bendecidas por el santuario, parecen haber aceptado su vergonzosa servidumbre» . 495 Ibid., p. 2.492 Ibid., p. 3.493 Ibid., p. 4.494 Ibid., p. 6.495 !211 Deroin planteaba que, durante más dieciocho siglos, desde el origen del cristianismo, la lucha contra el egoísmo, y por ende contra las opresiones, había sido una constante y que si la humanidad no había podido vencer dicho egoísmo había sido porque el cristianismo no había sido aún entendido correctamente. Y la causa de este mal entendimiento era precisamente la opresión que sufrían las mujeres, que les había quitado durante siglos su capacidad de palabra y acción. Solo «el hombre ha hablado» olvidando «la palabra del Redentor, quien llamó a la mujer a tomar parte en sus sublimes enseñanzas» . Y dando de nuevo un salto argumentativo de lo espiritual a lo 496 político, Deroin realizó un paralelismo más entre ambos campos. Declaró que todas las reformas políticas que se habían estado realizando en Europa desde hacía medio siglo, serían insuficientes para lograr en el mundo la paz y la felicidad deseadas, ya que era necesaria una gran reforma social que no podía emanar solo de los hombres. Era necesaria la participación de las mujeres, quienes aportarían desde la fuerza de su amor maternal . 497 Ibid., p. 7.496 Ibid.497 !212 CAPÍTULO 6. DEROIN EN LOS ESPACIOS DE ELABORACIÓN POLÍTICA POPULAR 6.1. El asociacionismo, la clave para la mejora social «Unión, asociación, solidaridad, esa es la verdadera libertad industrial y social: más allá de eso no hay salvación» . 498 Esta frase, incluida en el boletín interno de una de las asociaciones obreras de las que Deroin fue cofundadora y dirigente durante la Segunda República, recoge a la perfección su creencia en que los valores solidarios y colaborativos y la unidad de la clase obrera eran el único camino para la mejora de sus condiciones de vida. Estos ideales los defendía sin descanso también desde los periódicos en los que participaba. Así, en L’Opinion des femmes, publicó: «Acogeremos con entusiasmo todo lo que parezca favorable al crecimiento y a la prosperidad de las asociaciones de mujeres, con la certeza de que las asociaciones son tanto para mujeres como para hombres, el medio para liberarse de la explotación y de todas las tiranías que tan cruelmente agobian a los trabajadores de ambos sexos y, más particularmente, a las mujeres, cuyo trabajo, incluso el más penoso, está tan mal remunerado. También para ellas exigiremos constantemente el derecho al trabajo, lo que las ayudará a alcanzar la libertad y la igualdad» . 499 En este apartado analizaremos una serie de asociaciones en las que Deroin participó en París, entre los años de 1848 y 1852, siempre como integrante de las direcciones de las mismas. Como se ha visto previamente en el caso de La Voix des femmes, en la lucha por los derechos de las mujeres era común en esos años que la creación de un periódico llevara aparejada la creación de una asociación . Por otra 500 parte, el asociacionismo era un concepto básico de las diferentes escuelas socialistas y La Solidarité, société populaire pour la propagation et la réalisation de la science sociale, boulevard 498 Saint-Martin, 43. Bulletin intérieur des travaux de la société, Paris, Impr. de Mme de Lacombe, Février 1849. L’Opinion des femmes, 28 janvier 1849, 1er année, nº1, p. 7.499 KÄPPELI, Anne-Marie, “Escenarios del feminismo”…, p. 526.500 !213 se estaba convirtiendo en la principal herramienta organizativa del emergente movimiento obrero. La Segunda República fue un terreno fértil para la gran proliferación que se dio de asociaciones de carácter político, asistenciales o de intereses comunes, fueran estos sociales o culturales. Como destaca Thomas, las asociaciones de trabajadores serían uno de los resultados más duraderos de la Revolución de 1848. Estas pequeñas organizaciones obreras habían empezado a gestarse mucho antes de esa fecha, bajo la apariencia de asociaciones de ayuda mutua. Pero su objetivo iba mucho más allá, ya que desde sus orígenes contenían en su interior el principio de auto-emancipación de la clase obrera . Desde las primeras semanas, tras la revolución de febrero, se crearon 501 nuevas y numerosas asociaciones de obreros , y Deroin promovió su creación y se 502 implicó directamente en las actividades de muchas de ellas. Algunas tuvieron un mayor desarrollo y calado social, por lo que aparecen referenciadas en un mayor número de fuentes documentales. De otras, sin embargo, se tiene una constancia menor. Aquí analizaremos las más destacadas, tanto las destinadas a luchar por los derechos de las mujeres, como las creadas para organizar a los trabajadores. 6.1.1. Société d’éducation mutuelle des femmes Tras su distanciamiento de Niboyet y su salida de la dirección de la Asociación de La Voix des femmes, en el verano de 1848, Deroin y Gay crearon una nueva organización llamada la Société d’éducation mutuelle des femmes (Sociedad para la educación mutua de las mujeres) . En el número del 28 de enero de 1849, L’Opinion 503 des femmes presentaba a sus lectoras esta asociación, destacando que estaba vinculada al periódico, como lo había estado al previo La Politique des femmes, y explicando cuáles eran sus objetivos: THOMAS, Edith, Les Femmes en 1848…, p. 71.501 Ibid.502 Esta organización también aparece nombrada en ocasiones como l’Association mutuelle des femmes 503 (La Asociación mutua de mujeres). Ver, por ejemplo: RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve…, p. 233. !214 «promover, en la medida de lo posible, reuniones de mujeres con el fin de formar asociaciones industriales, ya sea para iluminarnos sobre cómo ayudarnos mutuamente en el cumplimiento de nuestros deberes y en la obtención de nuestros derechos, ya sea para formar centros de formación» . 504 La Société d’éducation mutuelle des femmes quería ser un vínculo entre mujeres de todas las condiciones y entre las distintas asociaciones ya formadas. Ofrecía a los profesores la posibilidad de impartir clases y a las mujeres trabajadoras la posibilidad de recibir educación gratuita y de encontrar ayuda, tanto si necesitaban encontrar un empleo como si querían unirse a sociedades de ayuda mutua. Esta organización también realizaba una importante labor editorial, en pro de los derechos femeninos, publicando periódicos y folletos. Hasta ese momento, ya se había encargado de la publicación de La Politique des femmes, de los primeros números de L’Opinion des femmes y de varios panfletos escritos por Deroin: el primer número de Cours de droit social y Response a Satan . Todos los miembros de la sociedad debían pagar al menos 59 centavos por 505 mes, lo que les daba derecho a asistir de forma gratuita de los cursos que se realizaran. Desde el periódico se hizo un llamamiento a que las lectoras se afiliaran, destacando que las cien primeras tendrían la categoría de socias fundadoras . 506 6.1.2. Solidarité. Société populaire pour la propagation et la réalisation de la science sociale En octubre de 1848, Jeanne Deroin participa en la fundación de una asociación de trabajadores llamada Solidarité, Société populaire pour la propagation et la réalisation de la science sociale (Solidaridad, Sociedad popular para la propagación y L’Opinion des femmes, 28 janvier 1849, 1er année, nº1, pp. 7 y 8.504 Réponse à Satan au sujet de M. Proudhon par l'archange Saint-Michel - Respuesta a Satanás sobre el 505 Sr. Proudhon por el Arcángel San Miguel-, era una panfleto publicado en 1848 bajo el nombre de la asociación, pero cuya autoría es atribuida a Jeanne Deroin. Se trata de una respuesta a otro panfleto del mismo año titulado Histoire de M. Proudhon et de ses principes (Historia del Señor Proudhon y sus principios), firmado por Satán. Tras este llamativo pseudónimo, parece ser que se encontraba Georges- Marie Dairnvæll, un autor menor, editor de la obra. Ambos panfletos debatían sobre la viabilidad y la moralidad de las propuestas políticas de Pierre-Joseph Proudhon. Ver: Réponse à Satan, au sujet de M. Proudhon, par l’archange Gabriel, Société d’éducation mutuelle des femmes, Imprimerie de A. Lacour, 1848, Paris. L’Opinion des femmes, 28 janvier 1849, 1er année, nº1, p. 8.506 !215 realización de la ciencia social). En los estatutos , que ella misma redactó y que fueron 507 firmados el 15 de octubre, su nombre aparece con el cargo de Vicepresidenta . Entre 508 los otros firmantes destacan los nombres de Jean Mace, colaborador de Deroin en L’Opinion des femmes, y Herni Dameth. Dameth (1812-1884), era un publicista, seguidor de Fourier y miembro de un falansterio. Ese mismo año de 1848 había publicado los panfletos políticos Agitation socialiste. Proposition et réalisation de la Science sociale (Agitación socialista. Propuesta y realización de la ciencia social) y Appel aux socialistes (Llamamiento a los socialistas), que llevaba, como clarificador subtítulo, la frase: El Pueblo acaba de nacer a la vida política; nacerá a la vida social... Organicemos la Revolución Social. En 1849, Solidarité publicó un panfleto escrito por él, en el que se recogían los principios de la asociación, titulado Le Credo socialiste (El credo socialista) . 509 Según recogían sus estatutos, los miembros de la organización debían estar adheridos a las ideas socialistas, y entre sus primeras actividades habían acordado la creación de un periódico y la realización de panfletos . Las asambleas generales, su 510 máximo órgano de decisión, tenían lugar el primer martes de cada mes, en la sala del Vauxhall —situada en el número 18 de la Rue de la Douane, actual Rue Léon-Jouhaux —, a las ocho de la tarde . Pero la sede de la asociación se encontraba en el nº 43 del 511 Boulevard de Saint-Martin. En febrero de 1849 se publicó un boletín interno en el que el Comité de Dirección explicaba los proyectos que habían puesto en marcha en el medio año de vida de la asociación y las decisiones tomadas por su asamblea general. En él también denunciaban la persecución que venían sufriendo por parte de las autoridades al haber sido considerada su organización, de forma errónea, una sociedad secreta. El boletín es redactado tras la puesta en libertad del presidente de Solidarité que Status de l’Association Solidarité Société Populaire pour la propagation et la réalisation de la science 507 sociale, Paris, Imp. Lacombe, 15 octobre 1848. De nuevo el nombre de Deroin aparece de forma incorrecta. En esta ocasión fue escrito como J. 508 Desroins. Ver: PRIMI, Alice, Femmes de progrès…, p. 87. DAMETH, Henri, Solidarité. Propagation et réalisation populaires de la science sociale. Le Credo 509 socialiste (ou Principes généraux d'organisation politique et sociale, par H. Dameth), Paris, 1849. PRIMI, Alice, Femmes de progrès…, p. 87.510 La Solidarité, société populaire pour la propagation et la réalisation de la science sociale…, p. 11.511 !216 había sido detenido, según sus explicaciones, por haber sido confundido con el dirigente de otra organización llamada Solidarité Republicaine (Solidaridad Republicana) . 512 Entre las iniciativas que habían comenzado a desarrollar destaca la creación de una Oficina de Intercambio, que desde hacía cuatro meses era su proyecto principal y el tema central de sus estudios: «El resultado de esos estudios ha sido convencernos de que la organización de un intercambio de trabajos, servicios y productos de todo orden entre estos, sin el socorro del dinero y por el simple uso de un buen intercambio, sería un inmenso beneficio para todos los productores serios y para todos los trabajadores» . 513 Una vez convencidos de la utilidad y viabilidad de la propuesta, comenzaron inmediatamente a trabajar para poder llevarla a cabo. Constituyeron un Comité de organización de intercambio que expuso, en varios barrios de París y en asambleas a las que asistía un público numeroso, las ventajas de participar en este proyecto. Fruto de ese trabajo a pie de calle pudieron elaborar una lista de suscripción provisional. En su boletín interno, Solidarité anunciaba que el 1 de marzo de 1849 la Oficina de Intercambio estaría lista para abrir sus puertas y que, al mismo tiempo, se abrirían sucursales en varios barrios de París . También habían puesto en marcha la creación de 514 una caja de ahorros común para poder dar en el futuro crédito a los miembros de la asociación, y otra serie de medias para organizar a la clase trabajadora, luchar contra el aislamiento que sufrían los trabajadores de algunas profesiones, organizar una enseñanza profesional para la juventud obrera, crear fondos para el retiro en la vejez, distribuir ayudas a los desempleados y ofrecer servicios médicos . La asociación 515 estructuraba así un sistema económico complementario al modelo capitalista buscando una transformación social. Y con ello mejoraban la vida diaria de la clase trabajadora de un modo pacífico y colaborativo, creando redes de contacto y ayuda mutua y, por tanto, Ibid., pp. 1 y 2.512 Ibid., p. 3.513 Ibid., p. 4.514 Ibid., p. 5.515 !217 construyendo lazos de solidaridad entre el pueblo. La Oficina de Intercambio era en definitiva una experiencia pionera de economía social, basada en la toma democrática de decisiones a través de las asambleas y poniendo los recursos comunes al servicio de la sociedad. Esta iniciativa se enmarca dentro del asociacionismo obrero que estaba naciendo en esos años en distintos países de Europa, y del que también surgieron las primeras sociedades mutualistas y las cooperativas de trabajo. Se puede observar en la Oficina de Intercambio un intento embrionario de lo que serán un sinfín de propuestas futuras como los clubs de trueque o los bancos de tiempo desarrollados también de forma autoorganizada por la clase trabajadora en épocas de crisis alrededor de todo el mundo . 516 6.1.3. Association fraternelle des démocrates socialistes des deux sexes pour l’affranchissement politique et social des femmes En 1849 se crea l’Association fraternelle des démocrates-socialistes des deux sexes pour l’affranchissement politique et social des femmes (Asociación fraternal de demócratas socialistas de ambos sexos para la emancipación política y social de las mujeres). Esta nueva organización presentó una declaración de principios en la que 517 aparecían seis firmantes, tres mujeres y tres hombres: Jeanne Deroin, la artista Henriette , Annette Lamy, Jean Macé, Eugène Stourm y Joseph Louis Delbrouck . 518 519 Ver, por ejemplo, el estudio del uso del trueque en la crisis argentina de 2001 en: GATTI, Claudia, “El 516 fenómeno del trueque: una mirada sociológica”, en Revista Pueblos y Fronteras Digital, vol. 5, núm. 8, diciembre-mayo 2009, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2009, pp. 264-286. Association fraternelle des démocrates socialistes des deux sexes pour l'affranchissement politique et 517 social des femmes, Déclaration de principes, Paris, Imprimerie de A. Lacour et Cie, 1849. Recordemos que era el pseudónimo de la militante feminista Hortense Wild, colaboradora de Deroin 518 en L’Opinion des femmes. Joseph Louis Delbrouck (1819-1871), fue un arquitecto francés y destacado militante socialista. Cercano a 519 círculos fourieristas, esta influencia teórica podría ser la responsable de su pensamiento pacifista y de su implicación en la lucha por los derechos de las mujeres. Fue uno de los candidatos de La Démocatrie pacifique, el periódico de Considerant, a la Asamblea Constituyente de 1848. Activo en los diversos escenarios políticos de la Segunda República, se implicó estrechamente con le mouvement clubiste (el movimiento de los clubes). Participó y fue secretario de varios de ellos, y fue el presidente del Club de l’Homme-Armé (Club del Hombre Armado), que llevaba ese nombre por estar situado en el número 2 de la Rue de l’Homme-Armé, en el distrito VII. Se unió a l’Association fraternelle des démocrates socialistes des deux sexes pour l’affranchissement politique et social des femmes, como delegado de l’Association fraternelle des ouvriers maçons (Asociación fraternal de obreros albañiles). Como veremos, Delbrouck continuaría siendo compañero de lucha de Deroin en la formación y dirección de l’Union des associations. Durante el Segundo imperio, continuó, dentro de los límites establecidos, trabajando para mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora. En 1871, se unió a la Comuna de París, formando parte de la Federación de artistas, que era presidida por el pintor Gustave Courbet. Participó en la defensa de la ciudad y en el levantamiento de numerosas barricadas. Fue detenido antes de que comenzara la brutal represión de la Comuna. El Tribunal desestimó su caso pero, muy afectado por los trágicos acontecimientos, fallecería poco después. !218 La autoría de este texto fundador está atribuida a Deroin. En él, se afirmaba que las mujeres tenían el mismo derecho que los hombres a estar cubiertas por los valores de la gran divisa republicana —la libertad, la igualdad y la fraternidad—: «La libertad para la mujer como para el hombre, es el derecho y el poder de desarrollarse y ejercer libre y armoniosamente todas sus facultades físicas, intelectuales y morales, sin otra limitación que el respeto de los derechos de todos» . Los firmantes planteaban que negar a las 520 mujeres sus derechos era consagrar los privilegios y el derecho del más fuerte. También argumentaban que los principios de fraternidad y solidaridad eran la base de la armonía humana, por lo que, desde una defensa coherente de ellos, no se podían negar los derechos de las mujeres. Tras esgrimir los valores republicanos como base teórica de su argumentario, comparaban la opresión de la clase trabajadora con la femenina en estos términos: «Afirmamos, en nombre de la santa ley de la solidaridad, que nadie tiene el derecho a ser completamente libre y feliz mientras haya un único ser oprimido y sufriente. Afirmamos que la reforma social no puede lograrse sin el concurso de las mujeres, de la mitad de la humanidad. Y de la misma manera que la emancipación política del proletariado es el primer paso hacia su emancipación física, intelectual y moral, también, la emancipación política de la mujer es el primer paso hacia la completa emancipación de todos los oprimidos» . 521 Los fundadores de la nueva asociación, hicieron un llamamiento a todas las mujeres y los hombres que respetando esos principios quisieran ayudarles para avanzar en el que consideraban que era el verdadero camino de la reforma social: «abrir las puertas de la ciudad al último de los parias, a la mujer» . Los miembros de la 522 asociación tenían, por tanto, que suscribir la declaración de principios y comprometerse, en la medida de sus posibilidades, a enseñar y aplicar los mismos. Ibid., p. 3.520 Ibid., p. 4.521 Ibid.522 !219 La asociación dividía sus labores en tres grandes áreas, apostolado, propaganda y suscripción, y crearon tres comisiones de trabajo, mixtas, para encargarse de cada una de ellas. Los integrantes de la comisión apostólica se dedicaban a desarrollar, enseñar y apoyar los principios de la asociación a través de sus intervenciones en reuniones públicas y con la publicación de textos. La omisión de propaganda era responsable de recibir las nuevas adhesiones y de coordinar a los miembros de los diferentes distritos de París y de otras zonas situadas fuera de la ciudad. Y, por último, la comisión administrativa estaba compuesta por doce miembros, elegidos por los suscriptores, que se ocupaban de los detalles administrativos. El dinero conseguido a través del pago de las cuotas, además de para cubrir gastos generados por la actividad cotidiana, estaba destinado a la publicación de textos propios y a crear un periódico que intentarían que fuera de tirada semanal. La estrecha relación de esta asociación con la figura de Deroin era pública. Además de aparecer su nombre el primero en la lista de fundadores, en la declaración de principios se informaba de que la sede de la comisión apostólica estaba situada en la oficina del periódico L’Opinion des femmes, que ella dirigía . 523 6.1.4. Association des instituteurs et institutrices socialistes El día 6 de febrero de 1849 se publicó en Le Peuple, el periódico de Proudhon, un comunicado de un maestro de escuela llamado Pérot que hacía un llamamiento para crear una asociación de profesores. La reunión fundacional tendría lugar en el colegio externo del propio Pérot —situado en el número 21 de la Rue Bréda, actual Rue Henry- Monnier, en el distrito XI—. A la convocatoria asistieron treinta personas, entre ellas Jeanne Deroin y Pauline Roland. Ambas mujeres trabajaban como maestras y 524 consideraban la educación una de las piedras angulares para la mejora social, además de entender que el asociacionismo era la herramienta clave para la organización popular. Por todo esto, no es extrañar su asistencia decidida a este encuentro. Otro de los Ibid., p. 5.523 En ese momento Deroin trabajaba como profesora particular en la Rue Miromesnil, en el distrito VIII. 524 Ver: RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 339. !220 asistentes, un joven Gustave Lefrançais , escribió con detalle en su diario cómo se 525 desarrolló la reunión y como eran los asistentes . Al entrar en la reunión, Lefrançais 526 reconoció a Roland y Deroin, con quienes ya había coincidido en otras ocasiones. Y gracias a lo que escribió esa misma noche en su diario, contamos hoy con una de las pocas descripciones de Jeanne Deroin: «Es una mujer pequeña con aspecto de sufrimiento, pero dotada de una gran energía. Ya la he escuchado muchas veces, en reuniones populares, reclamando los derechos de las mujeres y su acceso a la vida política. Ella es una falansteriana . 527 Casada con un empleado del ministerio llamado Desroches, retomó su apellido de soltera para ser más libre en la propaganda. - Se la conoce como Jeanne Derouin [sic.]. - Ella goza también [como Pauline Roland], y con razón, de una gran estima en su entorno» . 528 Las notas de Lefrançais también recogen la coordinación que había entre Deroin y Roland y el apoyo mutuo que se daban durante sus intervenciones públicas . Para él, 529 la presencia de estas dos mujeres en la reunión aportaba solvencia al nuevo proyecto asociativo y fue decisiva para querer participar en él. Según se expuso en la reunión, los objetivos de esta asociación serían luchar contra la bajada del salario del profesorado y contra la competencia que suponía para ellos, los maestros «libres», la creciente oferta educativa por parte de las instituciones católicas, que contaba con más medios Gustave Lefrançais (1826-1901), se había formado como profesor en l’École normale d’instituteurs de 525 Versailles, pero posteriormente no pudo encontrar una plaza para ejercer la docencia debido a sus ideales revolucionarios. Trabajó como profesor en varias instituciones, pero tuvo que dejar su empleo por sus enfrentamientos con el poder y con miembros del clero. Trabajaba como oficinista cuando estalló la revolución de 1848, y debido a su participación en ella también fue despedido. Pese a su juventud, su compromiso y su aportación a la l’Association des instituteurs et institutrices socialistes fueron muy importantes. Años después fue miembro de la Internacional y un destacado participante de la Comuna de París. De hecho esta fuente, editada y publicada posteriormente como autobiografía, es la principal 526 referencia histórica sobre la vida de la Asociación Fraternal de profesores y profesoras socialistas. Ver: LEFRANÇAIS, Gustave, Souvenirs d’un révolutionnaire, Paris, La fabrique éditions, 2013, pp. 89-92. A este respecto, Lefrançais se equivocaba, ya que aunque es cierto que Deroin conocía las ideas de 527 Fourier y colaboró asiduamente con fourieristas, nunca se unió a su escuela ni tuvo experiencias directas con los falansterios o con otro tipo de vida comunitaria, como sí había tenido Roland en Boussac. Ibid., pp. 90 y 91. 528 Encontramos aquí otra de las múltiples muestras de cómo su apellido solía estar erróneamente referenciado. Ibid., p. 92.529 !221 financieros. Pauline Roland propuso que también debían estudiar si la educación que se daba a los niños era conforme a sus aspiraciones de avanzar hacia un estado social más igualitario. Siete de los asistentes a esa primera reunión, entre ellos Deroin y Roland, decidieron volver a encontrarse para desarrollar las bases de una asociación de profesores y profesoras socialistas. Y ambas mujeres pasarían a ser parte de la dirección de esta organización, que comenzó a reunirse de forma periódica en el domicilio que ese momento habitaba Roland, en la Rue de Douai . La nueva organización se llamaría 530 l’Association des instituteurs et institutrices socialistes (Asociación de profesores y profesoras socialistas). ¿Quiénes lideraron esta organización? Junto a Jeanne Deroin y Pauline Roland, estaban Pierre Leroux y Pérot, de quienes ya hemos hablado. Pero también encontramos otros nombres, entre ellos, antiguos sansimonianos como Jules Leroux, el hermano mayor de Pierre, y el doctor Ange Guépin . Junto a ellos, en la dirección, trabajaban 531 Louis Ménard , Pierre Dupont y su mujer, Jules Viard y el citado Gustave 532 533 534 Lefrançais. La asociación publicó un innovador programa educativo, cuyas propuestas THOMAS, Edith, “Pauline Roland et les associations ouvrières…, p. 12.530 Guépin (1805-1873), además de médico, era escritor y político. Amigo íntimo de Pierre Leroux, 531 conservó todo la vida los preceptos sansimonianos, que había aprendido en su etapa de estudiante, sobre la potencialidad de la ciencia y la tecnología para conseguir un mejor desarrollo de la sociedad. También era un convencido defensor de los derechos de las mujeres. Republicano desde 1824, participó activamente en la Revolución de 1830 en su Nantes natal. Tras la Revolución de 1848, fue nombrado comisario del gobierno provisional en varios departamentos franceses. Desde este puesto, presentó un proyecto para la creación de bancos públicos de beneficencia. Y el mismo año que participó en París en la creación de la l’Association des instituteurs et institutrices socialistes, participó también en la creación de una asociación de trabajadores y de una sociedad de ayuda mutua llamada La Fraternelle universelle, ambas situadas en la ciudad de Nantes. Mantuvo siempre una relación de cariño y admiración con Pauline Roland y Jeanne Deroin. Para más información, ver: Le Maitron, Dictionnaire biographie du mouvement ouvrier français, tome II, Paris, 1965, p. 309, y AUSSEL, Michel, Le docteur Ange Guépin. Nantes, du Saint-Simonisme à la République, Rennes, Presses Universitaires de Rennes, 2016. Ménard (1822-1901), era un escritor, historiador y artista socialista, cercano a Proudhon.532 Dupont (1821-1870), fue uno de los cantantes más famosos del siglo XIX. Durante los últimos años 533 de la Monarquía de Julio, empezó publicar canciones sociales como La fille du pueble, Le chant du pain y Le chant des ouvriers -citada por Marx en el primer libro de El capital. Durante la Segunda República publicó canciones de carácter socialista - himnos republicanos, en honor de los banquetes o de las jornadas de junio, entre otros - que tuvieron un gran éxito. A partir de 1849, sus canciones empezaron a ser consideradas por las autoridades contrarias al orden público, lo que terminaría, tras el golpe de Estado de Napoleón III, con una condena de deportación y con su fuga del país. Viard (1817-?), había sido sansimoniano, después fourierista y finalmente, seguidor de Proudhon, con 534 quien solía colaborar. Trabajaba como periodista, y tras fundar varios medios, en ese momento intentaba encontrar un socio capitalista pero de ideas socialistas para fundar un nuevo periódico. !222 querían revolucionar la forma de entender la educación para que esta fuera accesible tanto a niños como a niñas, y tanto a hombres como a mujeres adultos, en pie de igualdad. El programa apareció precedido de una declaración de principios, en la que recogían su creencia «en la perfecta igualdad del hombre y la mujer, en la perfecta igualdad de todos los seres humanos entre ellos» . Dado el carácter socialista de la 535 organización, también marcaron su posicionamiento en este sentido: «creemos que no debe haber más ni ricos, ni pobres, ni privilegiados, ni desheredados, ni superiores, ni inferiores» . En el programa pedían la democratización de la escolarización de niños y 536 niñas y que la educación fuera pública y gratuita. Aunque el texto manifestaba, desde la primera página, su creencia en Dios, solicitaban que la educación estuviera al margen de la Iglesia católica y que tuviera un carácter laico. También querían que fuera obligatoria hasta los 18 años, y que las personas adultas pudieran tener acceso a ella, independientemente de su clase social . 537 6.2. Los clubes políticos Tras el triunfo de la revolución de 1848, el pueblo francés estaba deseando poder participar en la vida política y ser parte activa en la construcción de la nueva república. Esto se reflejó en la asistencia a los clubes de debate: en solo un mes, desde el 24 de febrero, se abrieron 250 en París y pronto hubo 450. Cada club contaba con una serie de miembros afiliados permanentes, pero a parte de estos, durante las sesiones públicas solía haber espectadores llenando las tribunas. Las altas tasas de desempleo que sufría la población facilitaban la asistencia de la clase obrera a las reuniones. La mayor parte de los clubes eran políticos, pero algunos agrupaban a miembros de una misma profesión para debatir sobre sus problemas corporativos y sus demandas políticas . 538 Programme d’éducation. Association fraternelle des instituteurs, institutrices et professeurs 535 socialistes, Paris, Réd. par G. Lefrançais, Pauline Roland, Perot, 1849 (BNF). Ibid. 536 Sobre la organización de otras asociaciones de profesorado francés, desarrolladas en el marco de 1848, 537 pero de carácter no socialista, ver: SIWEK POUYDESSEAU, Jeanne, Le syndicalisme des fontionnaires jusqu’à la guerre froide, Lille, Presses Universitaires de Lille, 1989, p. 24. BASTID, Paul, Doctrines et institutions politiques de la Seconde République, Volume I…, p. 167.538 !223 De los cientos de clubes que se organizaron por la ciudad, solo algunos permitían la entrada a las mujeres. El de los seguidores de Étienne Cabet fue el primero en abrirles sus puertas . Ellas aprovechaban la oportunidad que se les daba en esos 539 pocos espacios para tomar la palabra y reivindicar sus derechos, ante lo que solían encontrarse con la protesta de parte del público masculino. Ante esta respuesta hostil de hombres que de forma reiterada no las permitían hablar, decidieron abrir sus propios clubes, por temática o interés profesionales, como el dedicado a la educación mutua de las mujeres o el de las lavanderas. Las lideresas de La Voix des femmes se pusieron a trabajar en primera línea de batalla también en este área y formaron algunos de los clubes femeninos más importantes. Désirée Gay fundó y presidió el Club Fraternel des Lingères (Club fraternal de las «Costureras»), que tenía un carácter asistencial y de ayuda económica con un enfoque feminista. Mientras, Niboyet y Deroin fundaron el Club de l’Emancipation des Femmes (Club de la Emancipación de las Mujeres) que estaba vinculado a una asociación que llevaba el mismo nombre y que fue popularmente conocido como el Club des Femmes (Club de las Mujeres). Empezaron a organizar este proyecto en el mes de abril y el 11 de mayo de 1848, acompañadas del abad Chatel , 540 presidieron la primera sesión. La secretaría del club se encontraba en el número 8 de la Rue de Trévise, en el distrito IX, y las sesiones se desarrollaban en el mismo distrito, a solo dos calles de distancia, en la Sala de Conciertos del Boulevard Bonne-Nouvelle . 541 El nacimiento de este espacio de debate tuvo una rápida repercusión social debido al trato misógino que recibió por gran parte de la sociedad parisina y que se plasmó en la prensa conservadora, especialmente del periódico satírico Le Charivari, en THOMAS, Edith, Les Femmes en 1848…, p. 45.539 Ferdinand François Châtel (1795-1857), fue un clérigo francés disidente que había sido expulsando de 540 la Iglesia católica por haber fundado, en 1831, su propia comunidad religiosa. Esta “nueva Iglesia francesa”, de tendencia menos conservadora, agrupó a curas liberales que querían apoyar la entonces reciente monarquía constitucional y romper con una jerarquía católica que juzgaban intolerante. Tuvo relación con los sansimonianos, algunos de los cuales colaboraron con su nueva Iglesia. Ver: CHATIN, Jean-Pierre, “La liturgie au service de la dissidence? L’Église catholique française de l’abbé Chatel (1831-1832)”, en Chrétiens et sociétés, nº 18, France, 2012, pp. 91-104. LUCAS, Alphonse, Les clubs et les clubistes: histoire complète, critique et anecdotique des clubs et 541 des comités électoraux fondés à Paris depuis la révolution de 1848, Paris, E. Dentu, Libraire-Éditeur, 1851, p. 135. !224 publicaciones de todo tipo e incluso en piezas de teatro inspiradas en ellas, lo que provocó que el Club fuera ridiculizado por toda la ciudad . 542 Rápidamente los clubes de mujeres se multiplicarán, primero en París y después en otras provincias francesas. Esto hará que muchos hombres se preocupen al ver sus privilegios en peligro y al creer que una revuelta contra ellos estaba comenzando. Esta preocupación irá en aumento y, alentada por la prensa conservadora, se tornará en odio misógino hacia las mujeres revolucionarias. Durante el mes de abril el ambiente se tensó mucho más y los hombres asistían a los clubes femeninos con ánimo de boicotearlos. Bajo la falsa apariencia de «compañeros de lucha», provocaban e insultaban a las mujeres, e incluso llegaban a amenazarlas y agredirlas por la calle. En una de estas ocasiones, en las que algunos de los asistentes masculinos interrumpieron de manera violenta el desarrollo del Club des Femmes, la presidenta de la sesión, que muy posiblemente sería Niboyet, respondió evocando la figura del Mesías: «¡Pues sí, él también, Cristo, fue abucheado y escarnecido en la cruz» . 543 Antes de que comenzaran estos hostigamientos, los clubes dedicados a la situación de las mujeres eran mixtos, pero la serie de sucesos violentos de los meses de abril y mayo llevaron a decidir que fueran espacios exclusivamente femeninos. El detonante que provocó esta decisión fue un ataque violento que sufrió el Club des Femmes por parte de asistentes masculinos. Pero denegar el acceso a los hombres no detuvo la ya desenfrenada violencia machista contra los avances que estaban realizando las mujeres. En el espacio doméstico, muchos maridos prohibieron a sus parejas asistir a los clubes, mientras que, en el espacio público, continuaron los ataques violentos a mujeres, que eran asaltadas en las salas de reuniones. A principios del mes de junio, el día 6, el Club des Femmes realizó su octava sesión, que anunció previamente en La Voix des femmes , en la que se organizó un 544 debate sobre el divorcio. En él los hombres estaban invitados a participar, pero los que RONSIN, Francis, «Les Femmes “saucialistes”»…, p. 517.542 Citado en BOWMAN, Frank Paul, Le Christ romantique, Librairie Droz, Ginebra, 1973, p. 105.543 La Voix des femmes, Samedi, du 3 au 6 juin 1848, 1re année, n° 40, p. 4.544 !225 asistieron no lo hicieron con la intención de debatir y se sucedieron de nuevo una serie de comportamientos violentos que terminaron con la evacuación de la sala por parte de la policía. Pese a estos ataques, las responsables del Club quisieron continuar con los debates pero las autoridades aprovecharon la coyuntura para prohibirles el derecho de reunión . El club abría sus puertas dos veces por semana y, entre el 11 de mayo y el 6 545 de junio de 1848, pudo desarrollar un total de nueve sesiones en menos de un mes de vida. Durante ese tiempo la prensa se hizo un eco extraordinario de cada una de ellas, y acompañando los artículos con caricaturas muy ofensivas hacia las participantes. El caldo de cultivo realizado por la prensa reaccionaria, motivó unos disturbios vividos en el Club e hizo que los políticos tomaran partido. El 6 de junio, el prefecto de policía Trouvé-Chauvel disolvió el Club des Femmes. Pero la represión política de las mujeres no se detuvo ahí: el 25 de julio, los diputados franceses aprobaron la propuesta del pastor Coquerel que decretaba que las mujeres y los niños no podrían ser miembros de un club ni asistir a ellos. El decreto, que fue vigente el 28 de julio de 1848, repetía acontecimientos históricos vividos en la Revolución de 1789 y volvía a asimilar a las mujeres con los menores. «Los hombres de influencia se interesaron poco por las cuestiones sociales, y especialmente por la emancipación de la mujer. Finalmente, se nos prohibió tener nada que ver con los clubes políticos». Con estas palabras Deroin se lamentaba años después a Theodore Stanton, hijo de la célebre feminista norteamericana Elizabeth Cady Stanton . 546 Tras la entrada en vigor del decreto, y a pesar de la importante presencia de «las mujeres de 1848» en los clubes políticos durante los primeros meses de la revolución, muchas fueron mantenidas en la sombra de la Historia y los rastros de sus intervenciones en los clubes fueron borrados . Sin embargo, aún tenían otros espacios 547 públicos desde los que hacerse escuchar, como los banquetes políticos. Ver: ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, pp. 125-130.545 STANTON, Theodore (Ed.), The Women Question in Europe: A serie of Originals Essays (1884), 546 Schocken, New York, 1980, p. 243. RIOT-SARCEY, Michèle, Historie du féminisme…, p. 43.547 !226 6.3. Los banquetes políticos y la participación de Deroin en ellos Con la llegada de la nueva república, los banquetes políticos se multiplicaron por diversos motivos, especialmente los de tintes republicanos-demócratas y los demócratas-socialistas . Como en el caso de los banquetes que se organizaban antes 548 del estallido revolucionario de 1848, realmente se trataba de encuentros políticos desarrollados en el marco de una comida colectiva y en un ambiente distendido. Tanto antes como después de la revolución, solían estar copados por hombres, ya que las mujeres eran excluidas, directa o indirectamente. Prueba de esto es una carta que Flora Tristán envío a Victor Considerant, en abril de 1838, en la que, muy enfadada, protestaba por haber sido excluida, solo por el hecho de ser mujer, del banquete que había tenido lugar ese mes para celebrar el cumpleaños de Fourier . Tras la revolución 549 de febrero, esta situación continuaba dándose y la proporción de mujeres en los banquetes «masculinos» era muy baja. Por ejemplo, el 3 de diciembre de 1848 tuvo lugar el «Banquete de la República Democrática y Social de los distritos XVIII y XIX de París» y a él solo acudieron unas cuantas mujeres de un total de 800 invitados. El 25 de diciembre de 1848, tuvo lugar un banquete de Demócratas socialistas franceses y alemanes con 1000 invitados, de los cuales solo 50 eran mujeres . La situación 550 femenina se cristalizaba en este asunto bajo una doble exclusión. Estaban excluidas del campo político y social, y los banquetes eran un acto político y un encuentro social, pero también estaban excluidas del mundo de la «buena comida», de la alimentación como placer . 551 Las feministas tuvieron que convertirse en la «excepción a la norma» para poder asistir en pie de igualdad en estos ágapes, no solo como comensales sino también como participantes activas y oradoras. Entre ellas destacó Jeanne Deroin, por su asistencia asidua, pero sobre todo por la contundencia de sus discursos políticos, que en estos encuentros se desarrollaban bajo el formato de un brindis. Pero, de la misma forma que RONSIN, Francis, «Les Femmes “saucialistes”»…, p. 519.548 BEECHER, Jonathan, Victor Considerant…, p. 216.549 LALOUETTE, Jacqueline, “Les femmes dans les banquets politiques en France (vers 1848)”…, p. 4.550 Ibid, p.10.551 !227 estaban haciendo en el ámbito de la prensa y de las asociaciones obreras, «las mujeres de 1848» no se conformaron con tomar el espacio que les permitían los hombres de manera ocasional, y decidieron organizar sus propios banquetes. Jeanne Deroin, en ese momento directora de L’Opinion des femmes, fue la principal organizadora de este tipo de ágapes de las autodenominadas mujeres demócratas socialistas . 552 Este grupo de mujeres, con Deroin al frente, organizó un primer banquete en el Salon de la Gaîté, situado en la Barrière du Maine —en el borde sur de París—, el 19 noviembre de 1848. En este tipo de eventos era usual contar con la presencia de representantes políticos afines. En esta primera ocasión, las mujeres socialistas contaron con la asistencia de los diputados Pierre Leroux y Charles Daim, y con la de Eugène Stourm. Llamado «Banquete de familia», logró reunir a casi 2000 asistentes, entre mujeres, hombres y niños . Durante la celebración tomaron la palabra siete mujeres, 553 que dedicaron sus brindis a «la salud de la República Democrática y Social o a la salud de los defensores de la mujer, como Ernest Legouvé, o a la salud de socialistas como Fourier, Cabet, Pierre Leroux e incluso Proudhon» . Una de esas mujeres fue Desirée 554 Gay quien brindó por «la unión política de hombres y mujeres, y del partido democrático y socialista» y, en un tono distendido, que provocó los aplausos y las risas del público, se dirigió a los hombres añadiendo: «No podéis fundar una República sin mujeres; a vuestras opiniones políticas siempre les ha faltado algo… Creedlo, ciudadanos, os interesa nuestra emancipación; pues los derechos que se nos niegan, nosotras los recuperamos con artimañas» . Deroin por su parte, realizó un brindis que 555 también fue muy aplaudido: Es significativo que Niboyet no figura en ninguna de las noticias que recogen el nombre de los 552 asistentes. La desaparición de su club seguido de la del periódico que dirigía, la llevó a dar un paso atrás en su militancia en París, que retomaría poco después en Lyon. Pero también hay que recordar el hecho de que era la única burguesa entre «las proletarias sansimonianas», la más conservadora, y nunca quiso ser claramente beligerante con los sucesivos gobiernos —como demostraría años después en su relación con Napoleón III. Por lo tanto, resulta obvio que cuando la Segunda República comenzó a mostrarse reaccionaria ante los movimientos sociales, Niboyet quisiera evitar actividades que la pudieran llevar a confrontar de forma directa con las autoridades. RONSIN, Francis, «Les Femmes “saucialistes”»…, p. 520.553 Recogido en el periódico demócrata-cristiano L’Ère nouvelle, 21 novembre 1848, citado en 554 LALOUETTE, Jacqueline, “Les femmes dans les banquets politiques en France (vers 1848)”…, p. 6. Ibid.555 !228 «¡Honor a todo hombre inteligente y valiente que haya comprendido y proclamado la igualdad civil y política de las mujeres!» . 556 Un mes después, con motivo de la Navidad, organizaron otro banquete que en esta ocasión se realizó en la Salle Valentino, antigua sala de conciertos que se encontraba en la Rue Saint Honoré y que podía recibir hasta 1200 personas . Según 557 recogió al día siguiente Le Journal des Débats, las organizadoras consiguieron reunir a unos 800 invitados entre hombres, mujeres y niños . Pero la mayoría de los asistentes 558 eran masculinos, y muchos de ellos simples curiosos que habían sido atraídos por el cartel con el que se había anunciado el evento, y que decía: «A pesar de las odiosas o absurdas diatribas que lanzan sobre ellas los periódicos reaccionarios, las mujeres demócratas y socialistas continúan su trabajo de propaganda fraternal. Para ello, han organizado un nuevo banquete que se celebrará el 25, el día del nacimiento de Cristo. Es especialmente adecuado para aquellos que las calumnian sin conocerlas. Ha llegado el momento de que esta fiesta de Navidad, instituida en honor del primer socialista, del hombre que vino a predicar al mundo la abolición de todos los privilegios y de la esclavitud; ha llegado el momento de que esta fiesta, que durante dos mil años ha estado confinada en el estrecho círculo de la familia civilizada, reúna en la santa comunión a todos aquellos que, semejantes al divino maestro, recogen como pago de su ardiente amor por la humanidad, el desprecio, la burla y el insulto. Es hora de que la gran familia humana preludie las celebraciones plenas que el futuro le depara. ¡Venid, pues, hermanos! y vosotras, mujeres que aún dudáis, venid a empapar vuestros corazones y vuestro coraje en este ágape fraternal. Recordad estas palabras de nuestro Padre: "En verdad os digo que los que se reúnan en mi nombre y se alimenten de mi palabra, me encontrarán en medio de ellos"» . 559 Citado en RONSIN, Francis, «Les Femmes “saucialistes”»…, p. 520.556 Entre 1848 y 1870, la Salle Valentino sirvió de lugar de encuentro de los clubs revolucionarios. Sobre 557 este y otros lugares, y sobre los grupos que allí se reunían, ver: LUCAS, Alphonse, Les clubs et les clubistes: histoire complète, critique et anecdotique des clubs et des comités électoraux fondés à Paris depuis la révolution de 1848…, pp. 75 y 76. Journal des Débats Politiques et Littéraires, mardi 26 décembre 1848, p. 1.558 Citado en Journal des Débats Politiques et Littéraires, mardi 26 décembre 1848, p. 1.559 !229 Respecto a la representación de la clase política, ese día las mujeres socialistas contaron con el apoyo de Pierre Leroux y de Félix Pyat , ambos diputados en 560 ejercicio. También seguían teniendo el apoyo de Eugène Stourm , quien 561 probablemente recitó alguno de sus poemas. En este banquete navideño, intervinieron diez mujeres, entre ellas Jeanne Deroin quien en su brindis hizo un llamamiento a «la llegada de Dios a la tierra» . Otras asistentes, y sin olvidar que el banquete se 562 realizaba el día de Navidad, también realizaron brindis de carácter político-religioso como: «¡A Cristo, padre del socialismo!» . Pierre Leroux también dijo unas palabras 563 saludando la llegada de una nueva religión basada en la solidaridad. Fue un discurso improvisado que fue recibido con grandes aplausos. Pero no todas las intervenciones tuvieron un tono religioso. También resonaron en la sala los brindis a «la fraternidad universal» o «¡a todos y a todas! ¡A la liberación universal!» . Sin embargo, la 564 religiosidad de parte de estos discursos provocó el hondo rechazo de un sector del socialismo francés, que tomó este argumento como excusa para atacar a las mujeres socialistas, ya que previamente ya se oponía a la lucha por los derechos de las mujeres. El 27 de diciembre se publicaba en Le Peuple, el diario dirigido por Pierre-Joseph Proudhon, un artículo sin firmar por el cual dicho medio se sumaba a una iniciativa comenzada por otro diario —del cuál no aparecía el nombre— para rechazar la realización de estos banquetes femeninos: «Creemos que debemos declarar ahora que nuestra intención es combatir el lenguaje místico de las mujeres que hablan en los banquetes, y hacerles entender Félix Pyat (1810-1889), fue un abogado reconvertido en periodista, dramaturgo y revolucionario. En 560 1848 el gobierno provisional le nombró comisario pero poco después fue elegido diputado, de izquierdas, para la Asamblea constituyente y reelegido al año siguiente para la Asamblea legislativa, puesto desde el cual defendió el derecho al trabajo. Tras apoyar una manifestación el 13 de junio de 1849, considerada la última jornada revolucionaria de la Segunda República, debió exiliarse en Suiza, Bruselas y posteriormente en Londres, donde intentó organizar un partido revolucionario entre la comunidad de franceses exiliados. Años después se unió a la AIT y fue un destacado participante de la Comuna de París. Se realiza este apunte biográfico porque, como se verá más adelante, los caminos de Deroin y Pyat volvieron a cruzarse durante sus años de exilio en Londres. PRIMI, Alice, Femmes de progrès…, p. 83.561 “Banquet fraternel des femmes socialistes”, Le Peuple, mercredi 27 décembre de 1848, nº 39, p. 2. 562 Realizado por una mujer de quien no trascendió el nombre. Ibid.563 El primero fue de otra mujer de la que tampoco figura el nombre y el segundo fue realizado por 564 Madame Caudelot, de quién tampoco se sabe más. Ibid. !230 que están fallando en su papel compartido con la humanidad cuando toman la iniciativa para este tipo de fiestas. El papel de la mujer no es la vida exterior, la vida de actividad y agitación, sino la vida íntima, la del sentimiento y la tranquilidad del hogar doméstico. El socialismo no llegó sólo para restaurar el trabajo, sino también para rehabilitar el hogar, santuario de la familia, símbolo de la unión matrimonial […] invitamos a nuestras hermanas a pensar en lo que hemos dicho y a penetrar en esa verdad, que la pureza y la moralidad ganan más en las celebraciones patriarcales de la familia que en las ruidosas manifestaciones de la política» . 565 La argumentación del ataque que hacen a las mujeres socialistas pretende centrarse en el carácter religioso de sus discursos políticos, pero lo cierto es que es la demanda femenina de acceso al espacio público y a los derechos sociales contra lo que se rebelan. El 6 de enero de 1849, con motivo de la Epifanía, el Día de Reyes, se celebró el Banquete de familia del distrito XI. De forma excepcional, Jeanne Deroin pudo intervenir y dirigirse al público. La norma seguía siendo negar a las mujeres el uso de la palabra aunque sí se las podía invitar, como asistentes y si los organizadores lo convenían, a los banquetes llamados «fraternales» o a los «familiares» . De nuevo, 566 fueron excluidas el domingo 25 de febrero, cuando tuvo lugar en la Salle de la Fraternité un banquete que Deroin describió como «memorable» . El motivo de su 567 importancia era que se trataba de la celebración del primer aniversario de la Revolución de Febrero. Se pudieron escuchar grandes brindis en defensa de «la causa social» que despertaron los aplausos efusivos y unánimes del público. Sin embargo, Deroin denunció en su periódico la falta de apoyo por parte de sus compañeros demócratas a la igualdad entre hombres y mujeres: “Banquet fraternel des femmes socialistes”, Le Peuple, mercredi 27 décembre de 1848, nº 39, p. 2. 565 Cuando en esta tesis se hable del periódico Le Peuple, siempre se estará haciendo referencia al diario dirigido por Proudhon, que se publicaba en París y que llevaba por subtítulo: Journal de la République Démocratique et Sociale. No confundir con Le Peuple, diario que se publicaba en la ciudad de Limoges en esas mismas fechas. RONSIN, Francis, «Les Femmes “saucialistes”»…, p. 519.566 DEROIN, Jeanne, “Revue mensuelle” en l’Opinion des femmes, 10 mars 1849, 1er année, nº 2, p. 1.567 !231 «Han faltado las palabras de las mujeres para mostrar su dedicación a la República Democrática y Social, para testificar, a través de su presencia en el podio, que sus hermanos aceptan todas las consecuencias de nuestros grandes principios de libertad, igualdad y fraternidad» . 568 Pese a esta falta de ayuda por parte de los que debían ser sus aliados, y a la fuerte oposición social, ya que durante esos meses las mujeres socialistas sufrían una brutal campaña de acoso por parte de un importante sector de la prensa generalista, continuaron adelante. L’Opinion des femmes del 10 de abril de 1849 anunció la realización del tercer banquete de las mujeres demócratas socialistas, que tendría lugar en Pascua, y para el que ya se podían adquirir las entradas . Y en el número de mayo 569 del mismo periódico, se informó de que dicho banquete tuvo lugar el lunes de Pascua en la Salle de la Fraternité . Situada en el número 9 de la Rue Martel, en el distrito XI, 570 esta era una sede habitual para la realización de multitud de eventos políticos como reuniones electorales. Precisamente por este motivo, el Banquete de las mujeres fue cambiado de hora en último momento para perjuicio de las organizadoras. El acto había sido convocado para las 5 de la tarde, y tuvo que realizarse a las 11 de la mañana, para que la sala estuviera libre por la tarde para un encuentro del Comité electoral demócrata-socialista . Sin tiempo para que la mayoría de los asistentes se enteraran 571 del cambio de hora, las organizadoras perdieron gran parte de la audiencia que esperaban. Pese a este imprevisto, el banquete, que se realizó en el marco de la campaña electoral de Deroin, contó con su activa participación y fue considerado un éxito relativo por las organizadoras. Se desarrolló en un ambiente fraternal, teniendo lugar multitud de brindis en apoyo a la emancipación femenina. La realización de estos banquetes políticos femeninos fue una noticia de alcance internacional. En Inglaterra, el periódico The Times del 29 de abril de 1849, en su Ibid.568 L‘Opinion des femmes, 10 avril 1849, 1er année, nº 3, p. 8. 569 “Des banquets”, l’Opinion des femmes, mai 1849, 1er année, nº 4, p. 4. 570 RONSIN, Francis, «Les Femmes “saucialistes”»…, p. 520.571 !232 columna dedicada a la actualidad en Francia, publicaba la siguiente información sobre este último banquete: «En el banquete socialista femenino que anuncié ayer, sólo 200 personas, principalmente mujeres, estaban presentes. Las entradas para la sopa, la ternera fría, el vino de mesa, y el agua a discreción , valían 1 franco y 25 céntimos cada 572 una. […] La dama que pronunció el discurso más largo fue Madame Jeanne Deroin, la misma que amenaza con una formidable oposición al candidato del Sena. Esta candidata en enaguas a la Asamblea Legislativa ha publicado el siguiente discurso para los electores del Sena:» . 573 A continuación, The Times incluía un párrafo de la Campaña electoral de Deroin que se había publicado en L’Opinion des femmes y que ella firmaba en función de directora del periódico. El diario inglés también recogía que Pierre Leroux no estuvo presente en el banquete y que este había sido presidido por Jean Macé. Sin embargo, The Times no se hizo eco del cambio de hora que había perjudicado el desarrollo del banquete, y que explicaba tanto la ausencia de Leroux como el bajo número de asistentes que sí destacaban. Unos días después, los sacerdotes socialistas organizaron su propio banquete pretendiendo avanzar hacia el establecimiento de una «religión social». Jeanne Deroin había escrito una carta a la comisión responsable para solicitar su participación y poder tener el uso de la palabra durante dicho banquete. Argumentó su petición afirmando que la mujer también era sacerdote y apóstol, y que debía tener por tanto «un lugar en el templo, así como en el estado y en la familia». Y continuó su misiva argumentando que, si ellos eran apóstoles de la fe del futuro, debían abrir las puertas del templo para que las mujeres entraran como sus iguales: «si desean romper las últimas cadenas de la antigua esclavitud y aniquilar para siempre los prejuicios inicuos e injustos que obstaculizan el progreso de la humanidad y retrasan la realización del reino de Dios en la tierra, el reino de la Las palabras en cursiva se publicaron en francés aunque el resto del artículo estaba escrito en inglés.572 “The State of the continent. France”, The Times, Thursday, April 29, 1849.573 !233 hermandad y la armonía universal. Pido un brindis por la redención final de la humanidad» . 574 Pero, pese a la cercanía ideológica de estos curas con los postulados de las mujeres socialistas y a la petición directa de Deroin, finalmente ellos también se negaron a permitir la participación femenina . 575 Las colaboradoras de Deroin también tuvieron un papel importante en los banquetes femeninos, y en los «masculinos», cuando les era permitido asistir. En este sentido, hay que destacar la participación de Désirée Gay, que estando siempre especialmente vinculada a la lucha obrera, intervino, entre otros, en el Banquete del gremio de los zapateros con un brindis en el que abogó por la «Asociación universal», como único principio que consideraba capaz de terminar con los intereses corporativos y con la competencia que se daba entre distintas profesiones, y que enfrentaba por tanto a miembros de la misma clase obrera. La Asociación universal uniría no solo a los trabajadores y trabajadoras, sino también a los pueblos de todos los países. Esta nueva organización social permitiría tener una caja central de fondos económicos comunitarios para cubrir los gastos de los niños, los enfermos y los ancianos. Y la asunción por parte de la comunidad de lo que hoy denominamos las tareas de cuidado, conllevaría la liberación de las mujeres: «Sólo entonces podremos liberar a las mujeres de la tutela individual que los hombres ejercen sobre nosotras, sólo entonces podremos ocupar nuestro lugar en la sociedad como iguales, como ciudadanas» . 576 Es de destacar este brindis de Gay porque en él se pueden observar los mismos postulados que Deroin defendería en las distintas asociaciones en las que participaba, y que más adelante intentaría poner en práctica en la Unión de Asociaciones. DEROIN, Jeanne, “A MM. les membres de la commission du banquet des prêtres socialistes” en 574 l’Opinion des femmes, mai 1849, 1er année, nº 4, p. 5. “Des banquets”, l’Opinion des femmes…, p. 4.575 Este brindis fue íntegramente publicado en: La Démocratie pacifique, samedi 9 décembre 1848, 17e 576 année, Nº 333, Édition du matin, p. 3. !234 CAPÍTULO 7. LAS GRANDES APORTACIONES DE DEROIN A LA HISTORIA DEL MOVIMIENTO FEMINISTA Y DEL MOVIMIENTO OBRERO: SU CAMPAÑA ELECTORAL Y L’UNION DES ASSOCIATIONS 7.1. Un hito en la historia de las mujeres. La campaña electoral de Jeanne Deroin «Presentando mi candidatura a la Asamblea Legislativa, cumplo un deber; es en nombre de la moral pública y en nombre de la justicia que reclamo que el dogma de la igualdad deje de ser una mentira» . 577 La constitución de 1848 había instituido la Asamblea nacional legislativa como única cámara del Parlamento francés. El 29 de enero de 1849, se disolvió la Asamblea constituyente, convocando elecciones a la legislativa para el 13 de mayo. Mientras tanto, Jeanne Deroin seguía convencida de la necesidad de presentar candidaturas femeninas, aunque estas fueran ilegales, debido a que las mujeres no podían ser ni electoras ni elegibles. Negar el acceso de las mujeres a los derechos políticos era negarles el estatus de ciudadanas. Por otra parte, en la defensa de los derechos femeninos que hacía Deroin, el derecho al voto y el derecho al trabajo eran inseparables. Y a este respecto se estaba dando una contradicción, ya que mientras la Segunda República había reconocido a las mujeres como trabajadoras, al incluirlas en los decretos que prometían el acceso al trabajo, se las continuaba excluyendo de la elaboración de las leyes, que también las afectaban . 578 A través de la acción de organizar una candidatura femenina, Deroin quería que la sociedad vislumbrara la falta de derechos políticos de las mujeres y, por tanto, fueran conscientes de la falsa premisa de igualdad que preconizaba la república. También creía que conseguiría el apoyo de los diputados socialistas y demócratas para avanzar en los derechos femeninos. Como ya se ha visto, el año anterior, cuando formaba parte de la DEROIN, Jeanne, carta dirigida a Le Peuple, el periódico de Proudhon, y que no al no ser publicada, 577 lo fue posteriormente en l’Opinion des femmes, mai 1849, 1er année, nº 4, p. 4, y en La Démocratie pacifique, Vendredi 13 avril 1849, Édition du soir, 18e année, nº 101, p. 2. Sobre la interrelación conceptual en las demandas del derecho al trabajo y al sufragio femenino, ver: 578 SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre… !235 dirección de La Voix de femmes, había propuesto como candidata a la Asamblea constituyente, a George Sand, cuyo rechazo había originado un desencuentro público con negativas consecuencias para las feministas. También consideró que Pauline Roland sería una buena candidata, pero no logró que esta aceptara . Solo entonces, al no 579 encontrar otra alternativa, Deroin decidió presentar su propia candidatura. El número de abril de L’Opinion des femmes estuvo dedicado, en su mayor parte, a la convocatoria electoral. A tenor de esta, el periódico abrió con un editorial de Deroin en el que hacía un llamamiento a la paz. Mostraba así su habitual preocupación porque se diera un nuevo estallido revolucionario descontrolado que tuviera consecuencias nefastas para el pueblo, al repetirse la consiguiente reacción represiva, tristemente recurrente en la historia de Francia . La prensa democrática y social de 580 París había publicado un programa electoral al que L’Opinion des femmes se había adherido, pero desde el periódico se quiso declarar su desacuerdo porque dicho programa no incluía la demanda del derecho de las mujeres a la igualdad civil y política. A continuación, Deroin dirigió sus palabras a los demócratas socialistas, para reclamarles su vinculación activa en la causa de las mujeres, más allá de las buenas palabras que no se terminaban de concretar en ninguna medida política. Para convencerles, les recordó, reivindicándola, la figura de Olympe de Gouges y sus célebres palabras: «La mujer tiene el derecho de subir a la tribuna ya que ella tiene el derecho de subir al cadalso». Reivindicó también la acción llevada a cabo el año anterior por Pauline Roland, cuando esta intentó votar en Boussac, reclamando el derecho a voto de las mujeres. Y, refiriéndose a su candidatura en curso, interpeló a quienes consideraba sus compañeros de lucha, a «sus hermanos, a los demócratas socialistas, a esos que han aceptado todas las consecuencias de los principios de libertad, de igualdad y de fraternidad» . Les pedía que protestaran contra la injusta 581 exclusión de las mujeres y que proclamaran, a través de su voto, que querían realmente «la abolición de todos los privilegios de sexo, de raza, de nacimiento, de casta y de DEROIN, Jeanne, “Lettre à Léon Richer” (sin fechar), Correspondance sous le Second Empire 579 (BHVP). DEROIN, Jeanne, “Revue mensuelle”, l’Opinion des femmes, avril 1849, 1er année, nº 3, p. 1.580 DEROIN, Jeanne, “Aux démocrates socialistes”, l’Opinion des femmes, avril 1849, 1er année, nº 3, 581 pp. 1 y 2. !236 fortuna» . De forma implícita, Deroin les estaba diciendo que, si no apoyaban la 582 igualdad de hombres y mujeres, estarían incurriendo en las mismas contradicciones que los republicanos conservadores y que los reaccionarios, no siendo realmente valedores del lema de la Francia republicana. La inclusión de las mujeres en todos los ámbitos de decisión del estado, no podía postergarse de nuevo: «Ha llegado el momento de que la mujer participe en los movimientos sociales, en la labor de regeneración que se está preparando; incesantes convulsiones políticas atestiguan el estado de sufrimiento de las sociedades, prueban que el hombre por sí solo no puede organizarse, e indican el acercamiento de una nueva era. Afirmar que la mujer no debe ser llamada hasta que la política sea transformada, es entrar en un círculo vicioso, porque la política sólo puede transformarse mediante la intervención de la mujer. Hasta ahora, sólo el hombre ha regulado el destino de la raza humana, y casi todas las leyes son injustas, opresivas y miopes; la injusta distribución de los productos del trabajo, la esclavitud, la servidumbre y el proletariado, producen corrupción, ignorancia y miseria en todas partes. Esto se debe a que el hombre por sí solo no puede comprender lo que es necesario para la felicidad y la durabilidad de las sociedades y el pleno desarrollo de todas las facultades físicas, intelectuales y morales del ser humano, hombre y mujer. Por lo tanto, es un deber de las mujeres reclamar el derecho a intervenir y asumir la causa de los oprimidos y el sufrimiento» . 583 Deroin hizo imprimir y colocar en «todos los muros de París» , carteles que 584 anunciaban su candidatura con un texto que explicaba los motivos para llevarla a cabo, marcando su carácter feminista y anticapitalista: «Ciudadanos, he venido a presentarme ante ustedes por devoción a la consagración de un gran principio: la igualdad civil y política de ambos sexos. Se mantiene la cursiva con la que en el texto original se quiso remarcar la palabra «sexo». 582 DEROIN, Jeanne, “Aux démocrates socialistes”, l’Opinion des femmes, avril 1849, 1er année, nº 3, p. 1. Ibid.583 Le Peuple, jeudi 12 avril de 1849, nº 144, p. 2, y RANVIER, Adrien, “Une féministe de 1848: Jeanne 584 Deroin”, La Révolution de 1848. Bulletin de la Société d'histoire de la Révolution de 1848, Tome 4, Numéro 24, Janvier-février 1908, p. 335. !237 Es en nombre de la justicia que he venido a hacer un llamamiento al pueblo soberano contra la negación de los principios que son la base de nuestro futuro social. Si, haciendo uso de su derecho, llama a las mujeres a participar en los trabajos de la Asamblea Legislativa, estará consagrando en toda su integridad nuestros dogmas republicanos: Libertad, Igualdad, Fraternidad, para todos. Una Asamblea Legislativa compuesta enteramente por hombres es tan incompetente para hacer las leyes que rigen nuestra sociedad compuesta por hombres y mujeres, como lo sería una Asamblea compuesta por privilegiados, para discutir los intereses de los trabajadores, o una Asamblea de capitalistas para defender el honor del país» . 585 Deroin desarrolló su campaña electoral de forma audaz, sin tener en cuenta, como ella misma reconocía, las fuerzas con las que contaba, que eran pocas . El texto 586 de la campaña electoral fue publicado en el mes de mayo, como suplemento del número 4 de l’Opinion des femmes. Compuesto por dos páginas, el escrito estaba acompañado por una Pétition des femmes au peuple (Petición de las mujeres al pueblo) . Deroin 587 explicaba, detalladamente, las actividades que había llevado a cabo las semanas previas para intentar desarrollar su candidatura y sumar apoyos. Se presentó en todas las reuniones de clubes y encuentros políticos a los que pudo, independientemente de su sesgo político. Una vez allí, solicitaba a los organizadores intervenir para presentar su programa, en el que defendía tanto los derechos de las mujeres como los de la clase obrera. Su primer acto de campaña tuvo lugar el 10 de abril en la reunión electoral del distrito IV, en la que solicitó poder intervenir para presentar su candidatura. El presidente de la reunión se negó, permitiéndola solamente hablar para formular preguntas que se realizarían, posteriormente, a todos los candidatos. Deroin aprovechó esta pequeña oportunidad para preguntar si los candidatos aceptaban, y reclamarían en la Asamblea Legislativa, el derecho de la mujer a la igualdad civil y política. Pretendió Citado en Le Peuple, jeudi 12 avril de 1849, nº 144, p. 2.585 “Campagne electoral de la citoyenne Jeanne Deroin et pétition des femmes au peuple”, supplément au 586 numéro 4 de l’Opinion des femmes, Mai 1849, s/n. Ibid.587 !238 con esto hacer visible que «la igualdad de los dos sexos es la base del socialismo» . Su 588 intervención tuvo una calurosa acogida y conllevó que el presidente de la reunión cambiara de opinión y que se comprometiera con ella en apoyar su candidatura el lunes siguiente, día 16, en otra reunión electoral del distrito. Sin embargo, llegado ese día, se le retiró el apoyo anunciado previamente, declarando que su petición de participar en las elecciones era inconstitucional, por ser la candidata una mujer. En este acto se produjo un violento tumulto público, contrario al parlamento de Deroin. Sin embargo ella, convencida de la importancia de su cometido, «tan eminentemente, tan radicalmente revolucionario y social», se negó a abandonar la tribuna como pretendieron algunos de los organizadores de la reunión. Deroin manifestó su asombro al ver que tantos compañeros varones, que se declaraban demócratas y socialistas, exigían la abolición de los privilegios al mismo tiempo que querían mantener el privilegio de género del que se beneficiaban. «Los hombres que luchan en nombre de la libertad y la igualdad no pueden querer preservar un privilegio que es la fuente de todas las tiranías y desigualdades sociales» . 589 Unos días después, tras conseguir ser inscrita para intervenir en una reunión electoral el 17 de abril, le fue prohibido promover su candidatura, permitiéndola solamente hablar de temas generales. Deroin no se encontró únicamente rechazo por parte de compañeros masculinos. En esa reunión del día 17, una ciudadana, llamada Bocquet, hizo un llamamiento desde la tribuna para luchar contra la idea de que las mujeres fueran admitidas en cargos políticos y para afirmar que sólo estaban destinadas al trabajo y a la vida doméstica. En otras reuniones electorales, a lo largo de ese mes, directamente se le negó la palabra para intervenir desde la tribuna. Solamente su constante insistencia lograba que, en algunos casos, la permitieran hablar. Así, el día 19 pudo presentar su candidatura en una reunión organizada en la Salle de la Fraternité. En esta ocasión, su discurso fue bien acogido por el público, sin embargo, el presidente y los miembros de la mesa insistieron en la inconstitucionalidad de la propuesta para impedir que fuera debatida por los asistentes. Ibid.588 Ibid.589 !239 Paralelamente a su participación in situ en debates electorales, escribió al comité electoral democrático y socialista para solicitarle su apoyo permitiéndola inscribirse en la lista electoral que se iba a presentar desde este comité, y que estaba formada por veintiocho hombres. Adelantándose a los posibles argumentos que podían utilizar para rechazar su propuesta, declaró: «Debo afirmar y demostrar en nombre del principio que represento que la decisión del Comité Social Democrático no puede basarse en el privilegio del sexo, en la inconstitucionalidad o en la inoportunidad de la aplicación de este principio», tras lo que Deroin realizó una exposición detallada de por qué cada uno de estos argumentos, utilizados para frenar el avance de los derechos de las mujeres, eran contrarios a los planteamientos socialistas y a una verdadera apuesta por la democracia . Pese a la elocuencia de sus argumentos y las evidencias expuestas sobre 590 la incompatibilidad del socialismo con la perpetuación de la dominación masculina, el comité electoral democrático y socialista rechazó inscribir el nombre de Deroin en su lista . 591 La candidatura no puedo ser llevada a término. La inconstitucionalidad de la participación política femenina y la falta de implicación de amplios sectores del socialismo con la causa de las mujeres, pesaron más que los pocos apoyos que Deroin había sumado durante la campaña. Aun así, quince personas quisieron escribir su nombre en la papeleta de voto . Con su candidatura Deroin había cumplido una 592 «misión», se había mantenido fiel a su profesión de fe sansimoniana, continuando con su papel de «apóstol». Con su discurso pretendía proseguir la labor de todas las mujeres que se habían sacrificado previamente en la lucha por los derechos femeninos, homenajeando a precursoras como de Gouges . Nunca dudó de la importancia de la 593 realización de la campaña, pese a los ataques sufridos en las reuniones electorales y Ver: DEROIN, Jeanne, “Aux citoyens membres du Comité décortique-socialiste”, supplément au 590 numéro 4 de l’Opinion des femmes, Mai 1849, s/n. RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, pp. 248 y 249.591 ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings…, p. 190.592 RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 245.593 !240 haberse convertido en un blanco fácil para la prensa satírica de la época . Deroin 594 estaba convencida de que llegaría el momento en que el pueblo tomara consciencia de la necesidad de otorgar derechos a las mujeres, cuya explotación estaba ligada a la del proletariado. Ese era el único camino para avanzar en la liberación del ser humano. 7.2. La polémica con Proudhon «Desde el principio del mundo ha habido esclavos y amos, oprimidos y tiranos, privilegios de sexo, raza, nacimiento, casta y riqueza, y siempre habrá mientras se nieguen a practicar la hermandad con aquellos que Dios les ha dado como hermanas y compañeras» . 595 Desde el inicio de la Segunda República, los supuestos principios liberadores del nuevo Estado, que inició su andadura con un marcado carácter social, chocaron con los prejuicios sexistas y los privilegios patriarcales. Esta constante lucha, a la que se enfrentaban «las mujeres de 1848», vivió un momento álgido en los primeros meses de 1849, dentro del marco de la candidatura de Jeanne Deroin a las elecciones legislativas. En el amplio espectro político encuadrado en las propuestas socialistas, un nombre propio había ido ganando adeptos en los años precedentes, el de Pierre-Joseph Proudhon (1809-1865). Este filósofo y revolucionario francés, fue uno de los fundadores del pensamiento anarquista y el padre del mutualismo, una teoría económica que defendía una sociedad sin Estado, basada en el intercambio de bienes y servicios. De origen humilde y campesino, Proudhon trabajó como tipógrafo hasta que pudo dedicarse al periodismo, gracias a sus amplios conocimientos, adquiridos de forma autodidacta. Tras escribir dos obras que no tuvieron mucha repercusión, se hizo conocido en 1840 con la Sobre la ridiculización pública de las mujeres socialistas, de las propuestas feministas y de la actividad 594 política de Deroin, durante la Segunda República, realizada especialmente por parte de la prensa parisina, ver: LUCAS, Alphonse, Les clubs et les clubistes: histoire complète, critique et anecdotique des clubs et des comités électoraux fondés à Paris depuis la révolution de 1848…, p. 138. PLANTÉ, Christine, “Les Bas-Bleus de Daumier: de quoi rit-on dans la caricature?”, RÉGNIER, Philippe, et al., La Caricature entre République et censure: L’imagerie satirique en France de 1830 à 1880: un discours de résistance?, Lyon, Presses Universitaires de Lyon, 1996, pp. 192-203. RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, pp. 251 y 252. RONSIN, Francis, «Les Femmes “saucialistes”», Femmes dans la Cité, 1815-1871, Paris, Creaphis, 1997, pp. 515-529. DEROIN, Jeanne, “Lettre à M. Proudhon”, l’Opinion des femmes, nº1, 28 janvier 1849, p. 7.595 !241 publicación de ¿Que es la propiedad? , cuestión a la que respondió que “la propiedad 596 es un robo” —una afirmación que resultaba escandalosa y que había promulgado previamente Jacques Pierre Brissot, líder de los girondinos durante la Revolución francesa—. Durante la década de 1840, Proudhon se interesó por diferentes doctrinas socialistas y tuvo contacto con Marx, quien le consideraba el único socialista francés liberado del misticismo cristiano. En 1846 Proudhon publicó La filosofía de la miseria , que fue respondida al año siguiente por Marx con su obra La miseria de la 597 filosofía . Esta polémica con el filósofo alemán aumentó la fama del francés. En 1848, 598 fue elegido diputado de la Asamblea Nacional, puesto desde el que condenó la represión de las jornadas revolucionarias de junio. Durante la Segunda República, Proudhon editó varios periódicos que contaron con un gran seguimiento en los barrios populares de París. El principal fue Le Peuple, journal de la république démocratique et social (El Pueblo, periódico de la república democrática y social), que fue publicado del 1 de noviembre de 1848 al 13 de junio de 1849, contando con 206 números. En él, manifestó su convencimiento de la inferioridad natural de las mujeres, motivo por el cual tuvo un agrio debate público con Jeanne Deroin. El enfrentamiento dialéctico entre ambos pensadores se dio principalmente en las páginas de sus respectivos medios, Le Peuple y l’Opinion des femmes, aunque otros periódicos se hicieron eco del debate y publicaron artículos firmados por sus protagonistas. Como analizó Fraisse, mientras que pensadores como Leroux, Marx o Stuart Mill «hablaban con benevolencia» sobre las mujeres, Proudhon, entre otros, continuó la tradición de Kant, Schopenhauer, y de los filósofos de la Revolución francesa, vacilando «entre la exclusión social y política del sexo femenino y su designación como fuerza maléfica» . El ímpetu renovador y revolucionario con que analizaba otras 599 cuestiones sociales, no lo aplicaba a las relaciones entre hombres y mujeres, que debían PROUDHON, Pierre-Joseph, ¿Que es la propiedad?, Tusquet, Barcelona, 1975.596 PROUDHON, Pierre-Joseph, Sistema de contradicciones económicas o Filosofía de la miseria, 597 Librería de Alfonso Durán, Madrid, 1870. MARX, Karl, La miseria de la filosofía. Respuesta a la filosofía de la miseria de P.J. Proudhon, Siglo 598 veintiuno editores, México, 1987. FRAISSE, Geneviève, “Del destino social al destino personal. Historia filosófica de la diferencia entre 599 los sexos”…, p. 88. !242 permanecer inmutables. Los herederos del Siglo de las Luces habían mantenido, mayoritariamente, una visión conservadora en lo referente a la organización de la familia y al reparto de tareas, que continuó vigente durante la Monarquía de Julio (1830-1848). Sirven como pequeño ejemplo el posicionamiento del escritor romántico Charles Nodier, quien en 1832 escribió que «una mujer que votara las leyes, discutiera los presupuestos, administrara el dinero público, sólo podía ser un hombre» , o el de 600 François Guizot, que siendo el Jefe del Gobierno en 1847, afirmó: «Naturalmente, y por una de esas leyes providenciales en las que se funden el derecho y los hechos, el derecho al sufragio no pertenece a la mujer. La Providencia ha dedicado a las mujeres una existencia doméstica» . La Segunda República, que nació pretendiendo crear una 601 sociedad libre de opresiones, cimentó de nuevo, sin embargo, la exclusión femenina. Cuando el decreto del 28 de julio de 1848, prohibió a las mujeres el acceso a los clubes políticos, esta prohibición fue basada en el postulado de que las mujeres estaban hechas para la vida privada y no para la pública . 602 Este mismo planteamiento será el defendido por Proudhon, señalándolo como un elemento común de pensadores de índole conservadora, moderada o revolucionaria. Para Proudhon, la naturaleza de la mujer era totalmente distinta de la del hombre. Mientras que el hombre debía de cumplir las tareas de aprendiz, productor y magistrado; la mujer tenía que ser alumna, ama de casa y madre. Por lo tanto, la mujer debía tener condiciones sociales totalmente diferentes . Pero Proudhon no se limitó a 603 realizar un discurso patriarcal general, sino que atacó directamente las actividades llevadas a cabo por Deroin y sus compañeras. Así, el 29 de diciembre de 1848, se publicaba en Le Peuple un texto censurando la realización de los banquetes de las mujeres socialistas, especialmente por el contenido de los discursos políticos que en ellos se realizan. L’Europe littéraire, mars 1832, s/n.600 La Démocratie pacifique, 10 janvier 1847, s/n.601 A este respecto, ver la carta que Deroin dirigió al padre Athanase Coquerel, promotor del decreto: 602 DEROIN, Jeanne, “Lettre d’une femme à M. Coquerel”, Paris, Imprimarie de Lacour, 1848. Le Peuple, citado en TIXERANT, Jules, Le féminisme à l’époque de 1848 dans l’ordre politique et 603 dans l’ordre économique…, p. 86. !243 «La emancipación de la mujer ha sido entendida por algunas de ellas [de las mujeres socialistas] de una manera que siempre rechazaremos aceptar. Según nosotros, es en la vida íntima del hogar donde debe fluir el destino de una mujer. La mujer, a nuestros ojos, es la personificación más perfecta, el símbolo más completo de la familia, este santuario de las alegrías y las penas interiores de la humanidad. Dar a todas las mujeres un hogar doméstico; proporcionarles ese campo de actividad que con demasiada frecuencia se desprecia con el pretexto de la prosaicidad y que, sin embargo, toda joven sueña; dar a cada una de ellas un hogar, en una palabra, permitirles llegar a ese tesoro inagotable de amor y moralidad que se llama la familia: esto es, en nuestra opinión, lo que la República Democrática y Social debe a las mujeres. Una vez planteamos este dilema: si es un ama de casa o una cortesana, no hay término medio para la mujer. Somos, sin duda, estrechos de miras, ya que aún no hemos logrado alejarnos de estos dos términos. Además, apelamos sinceramente a las mujeres: que una madre honesta, que una hija honesta nos diga si nos hemos equivocado» . 604 Deroin recogió el guante y, como madre e hija honesta, quiso mostrar que se habían equivocado. Al mes siguiente, en enero de 1849, publicó en el periódico que dirigía en ese momento, l’Opinion des femmes, una carta a Proudhon. En ella, le señalaba como uno de «los oponentes más formidables» a los principios de igualdad entre hombres y mujeres . Pero la intención de Deroin nunca fue la de polemizar, sino 605 que, con sus respuestas a Proudhon, a quien respetaba, pretendía honestamente convencerle para que apoyara la causa de la igualdad, como hacía con otros compañeros socialistas . «Deseo sinceramente, señor, que comparta mi profunda convicción de que 606 no se puede lograr ninguna reforma seria de manera duradera sin la aplicación de este gran principio del derecho de la mujer a la igualdad civil y política, que es la base de nuestra redención social» . La dicotomía para la mujer lanzada por Proudhon —o 607 «ama de casa o cortesana»—, perjudicaba gravemente el avance de las propuestas de las mujeres socialistas, ya que en la práctica fue tomada como una orden por el movimiento Le Peuple, vendredi 29 décembre de 1848, nº 41, p. 2. 604 DEROIN, Jeanne, “Lettre à M. Proudhon”, l’Opinion des femmes, nº1, 28 janvier 1849, p. 7.605 Sobre esta cuestión, ver el apartado “Convaincre les socialistes” en RIOT-SARCEY, Michèle, La 606 démocratie à l’épreuve des femmes…, pp. 237- 244. DEROIN, Jeanne, “Lettre à M. Proudhon”, l’Opinion des femmes, nº 1, 28 janvier 1849, 1er année, p. 607 7. !244 obrero francés . Deroin le respondió, desarticulando el discurso del filósofo, 608 señalándole que el derecho de las mujeres a la igualdad civil y política, que él se negaba a reconocer, contenía la abolición de todas las desigualdades sociales, de todos los privilegios opresivos. Y argumentó, con estas palabras, como precisamente la dicotomía que él presentaba funcionaba como una trampa sin salida, a no ser que la sociedad diera a las mujeres educación y derechos: «Socialista cristiana, diría como usted, señor, más ama de casa que cortesana, si no estuviera segura de que un gran número de mujeres sólo se convierten en cortesanas para escapar de la necesidad de ser amas de casa. Mujeres pobres, que podrían haberse librado de la vergüenza, si hubieran encontrado un término medio entre la necesidad de ser amas de casa o cortesanas y que hubieran preferido el derecho al trabajo a el derecho al matrimonio. A vuestro dilema, Señor, yo opondría otro que es para mí un axioma: esclava o prostituta, o libre y casta, para la mujer no hay punto intermedio. La prostitución es el resultado de la esclavitud de las mujeres, de la ignorancia de la miseria […] Usted intentará inútilmente establecer la igualdad entre los ciudadanos; la sociedad se basa en la familia: si la familia sigue basándose en la desigualdad, la sociedad siempre volverá su pliegue, y regresará, como usted dice, al orden natural de las cosas» . 609 Deroin utilizó los argumentos del propio Proudhon, en los que alababa las virtudes de las mujeres para gestionar el espacio privado, para señalar que esas mismas virtudes servirían al bien común si se permitía el acceso femenino a la gestión pública: «La madre de familia, digna de tal nombre, ama con predilección a los débiles y a los que sufren, pero se preocupa con solicitud de proteger a todos sus hijos por igual del frío y del hambre, y de hacer nacer en sus corazones la simpatía mutua; ella hará por la gran familia social lo que hace en su interior cuando amplía el círculo egoísta de las afecciones domésticas elevándose a la altura de las cuestiones humanitarias» . 610 FRAISSE, Geneviève, “Del destino social al destino personal. Historia filosófica de la diferencia entre 608 los sexos”…, p. 94. DEROIN, Jeanne, “Lettre à M. Proudhon”, l’Opinion des femmes, nº1, 28 janvier 1849, p. 7.609 Ibid.610 !245 Esta carta de Deroin, que como dice Riot-Sarcey es una exposición de todo su pensamiento crítico , demostró el carácter político de la opresión de las mujeres. Sin 611 embargo, el enfrentamiento dialéctico entre Proudhon y Deroin se mantuvo durante meses, acuciado por la campaña electoral. Atacando frontalmente su candidatura, durante la etapa de mayor actividad electoral, él publicó otro artículo contrario a ella. «Un hecho muy grave y sobre el que nos es imposible guardar silencio, ocurrió en un reciente banquete socialista. Una mujer se postuló seriamente para la Asamblea Nacional» . Tras estas palabras, transcribió el texto íntegro de la candidatura de 612 Deroin, continuando su crítica y defendiendo que el hogar y la familia eran el santuario de la mujer. Es significativo el hecho de que en sus artículos, Proudhon nunca mencionaba el nombre de Deroin. Esto constituye una forma de invisibilizar su trabajo y su impronta en la historia francesa y en la socialista. Además, continuó su texto haciendo un llamamiento explícito a no apoyarla: «No podemos dejar pasar, sin protestar enérgicamente, en nombre de la moral pública y la justicia misma, tales demandas y similares principios. Es importante que el Socialismo no acepte su solidaridad. La igualdad política de los dos sexos, es decir, la asimilación de las mujeres a los hombres en los cargos públicos, es una de esas falacias que es rechazada no sólo por la lógica sino también por la conciencia humana y la naturaleza de las cosas […] El hombre, en la medida en que su razón se desarrolla, puede ver a la mujer como su igual, pero nunca la verá como lo mismo» . 613 De nuevo, Deroin respondió, escribiendo una carta al periódico de Proudhon, en que volvía a hacer suyos sus argumentos para darles un giro: «Porque la mujer es igual al hombre, pero no lo mismo, es por lo que ella debe tomar parte en el trabajo de la reforma social» . Sobre este debate público, Scott realizó un certero análisis, 614 desgranado ambos discursos, en los que el tema central era el acceso a la ciudadanía a RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 241.611 Le Peuple, jeudi 12 avril de 1849, nº 144, p. 2. 612 Le Peuple, jeudi 12 avril de 1849, nº 144, p. 2. 613 DEROIN, Jeanne, carta dirigida a Le Peuple de Proudhon, y que al no ser publicada, lo fue en 614 l’Opinion des femmes, mai 1849, 1er année, nº 4, p. 4, y en La Démocratie pacifique, Vendredi 13 avril 1849, Édition du soir, 18e année, nº 101, p. 2. !246 través de la concesión de derechos . Desde L’Opinion des femmes se respondía a los 615 ataques recibidos, no solamente a través de las palabras de Deroin. Sus colaboradores, tanto femeninos como masculinos, también firmaban artículos rebatiendo a los publicados por Le Peuple . En este sentido es necesario señalar un par de errores, 616 repetidos con asiduidad y recogidos por Scott, respecto a uno de los párrafos más celebres de los que rebatían las tesis a Proudhon. Este había declarado: «No entendemos a una mujer legisladora más que a un hombre nodriza. ¿Es nuestra culpa» , a lo que 617 desde L’Opinion des femmes le respondieron: «¿Usted no entiende que una mujer sea legisladora más de lo que entiende que un hombre sea nodriza? En ese caso, debe ser muy fácil para usted decirnos cuáles son los órganos propios de la función de legislador. Si la naturaleza es tan positiva a este respecto como usted parece pensar, nuestro debate ha terminado, porque usted no tendrá que temer nuestra participación en la Asamblea Legislativa más que lo que tendremos que temer la suya en el puesto de las nodrizas» . 618 El verdadero debate no era si una mujer en concreto —en este caso Deroin— tenía o no la capacidad necesaria para ejercer un determinado trabajo, sino si la diferencia sexual incapacitaba automáticamente a todas las mujeres . El artículo, 619 titulado «Réponse au journal le Peuple» («Respuesta al periódico el Pueblo»), que contiene este párrafo suele ser atribuido, como hace Scott , a Deroin. Sin embargo, 620 aparece firmado solamente con una H. , mientras que a continuación fue publicada, 621 SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, pp. 106-111.615 Ver los artículos de dos de los colaboradores masculinos más cercanos a Deroin, Macé y Stourm, por 616 ejemplo: MACÉ, Jean, “Troisième lettre à madame Jeanne Deroin”, l’Opinion des femmes, 10 avril 1849, 1er année, nº 3, pp. 5 y 6. STOURM, Eugène, “Dieu, les femmes et Proudhon”, l’Opinion des femmes, mai 1849, 1er année, nº 4, p. 2. Le Peuple, 14 avril 1849, citado en ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 196.617 H., “Réponse au journal le Peuple”, l’Opinion des femmes, mai 1849, 1er année, nº 4, pp. 3 y 4.618 SCOTT, Joan W., “El movimiento por la paridad: Un reto al universalismo francés”, BORDERÍAS, 619 Cristina (Ed.), Joan Scott y las políticas de la historia, AEIHM, Icaria editorial, Barcelona, 2006, p. 18. SCOTT, Joan Wallach: Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 109. 620 “El movimiento por la paridad”, en BORDERÍAS, Cristina (Ed.), Joan Scott y las políticas de la historia, AEIHM, Barcelona, Icaria editorial, 2006, p. 18. H., “Réponse au journal le Peuple”, l’Opinion des femmes, mai 1849, 1er année, nº 4, pp. 3 y 4.621 !247 firmada por Deroin, la carta que esta remitió a Proudhon, también a modo de respuesta. En el mismo número de L’Opinion des femmes aparecieron otros artículos firmados tanto por H. como por Deroin . No parece, por tanto, que Deroin tuviera ningún 622 motivo para no firmar un artículo de su autoría. Por otra parte, una de las principales colaboradoras de Deroin, en todos los periódicos que dirigió, era Hortense Wild, quién solía firmar sus artículos con el pseudónimo de Henriette, por lo que aquí ya se encuentra un indicio de la posible autora. Además, el tono sarcástico del artículo se corresponde más con el habitual de las publicaciones de Wild. Esta solía hacer uso de un sentido del humor mordaz, que la llevó a proponer la realización y el envío para cada diputado de la Asamblea nacional, de una medalla en cuyo reverso apareciera escrito: «los progresos sociales son subordinados a la extensión de los derechos de las mujeres» . A parte de esta cuestión sobre la autoría de estas palabras, también aparece 623 otra posible interpretación de las mismas. En la célebre frase «¿Usted no entiende que una mujer sea legisladora más de lo que entiende a un hombre sea nodriza?», se tradujo el término francés nourrice como ama de casa, en vez de como nodriza . Esta opción 624 rebaja el sentido irónico de la respuesta dada desde L’Opinion des femmes, al no tener una correspondencia directa las actividades que se atribuyen a cada género con un órgano concreto del cuerpo. Por este motivo, y sin conocer si esto puede ser debido a un error en la traducción al castellano, al realizarse desde el inglés y no desde el francés original, se considera más correcta la traducción planteada en esta tesis. Proudhon planteó, en un primer momento, un discurso de la complementariedad que, aunque perjudicaba a las mujeres ya que no contarían con los mismos derechos ni la misma libertad que los hombres, tenía apariencia de cierta equidad. Sin embargo, el filósofo continuó, a lo largo de los años, avanzando en una deriva misógina, como dice Fraisse, aparentemente ilimitada . Deroin, y sus colaboradores, no fueron los únicos 625 feministas coetáneos a Proudhon que se enfrentaron a su argumentario patriarcal, pero sí Ver l’Opinion des femmes, mai 1849, 1er année, nº 4, p. 5.622 RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 243.623 SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 109.624 FRAISSE, Geneviève, “Del destino social al destino personal. Historia filosófica de la diferencia entre 625 los sexos”…, p. 94. !248 los primeros. En 1858, Juliette Lambert publicó Idées anti-proudhoniennes sur l’amour, la femme et le mariage (Ideas anti-proudhonianas sobre el amor, la mujer y el matrimonio) , y, en 1860, Jenny d’Héricourt, también le respondió desde las páginas 626 de La Femme affranchie (La mujer liberada), interpelando también a Michelet, Comte y a otros «innovadores modernos» . El principal problema de los posicionamientos 627 machistas de Proudhon, era su capacidad de influir en gran parte de la clase obrera francesa. A partir de su enfrentamiento dialéctico con Deroin, él fue responsable, en gran medida, del retraso en apoyar los derechos de las mujeres, ya que fue durante años el líder de un amplio sector del socialismo. Un tiempo después, sus acólitos controlarían el ala francesa de la Primera Internacional, oponiéndose a que se tomaran medidas concretas a favor de la igualdad —un ejemplo de esto fue el voto de la mayoría de los presentes en el Congreso de la AIT de 1866, en contra de apoyar el acceso de las mujeres al mundo laboral —. La impronta del discurso de Proudhon socavó la lucha 628 feminista y, como se verá más adelante, ayudó a minar la participación de Deroin en las organizaciones internacionalistas. 7.3. Avanzando en la organización de la clase obrera: l’Union des Associations «Hermanos y hermanas, os habéis asociado con el propósito de escapar de la explotación del hombre por el hombre, pero aún no habéis alcanzado este objetivo, y no lo alcanzaréis mientras el patrocinio del capital y la tiranía de la miseria pesen sobre vosotros. Habéis unido vuestros intereses, habéis formado asociaciones industriales, pero aún no habéis fundado la asociación de asociaciones completamente fraternal y solidaria. Las asociaciones están aisladas unas de otras; la desigualdad y el egoísmo siguen reinando allí, porque todavía no habéis eliminado a vuestro LA MESSINE, Juliette, Idées anti-proudhoniennes sur l’amour, la femme et le mariage, Librairie 626 d’Alphonse Taride, Paris, 1858. El libro fue publicado utilizando su apellido de casada. D’HERICOURT, Jenny P., La Femme affranchie. Réponse à MM. Michelet, Proudhon, E. de Girardin, 627 A. Comte et autres novateurs modernes. Tomes I & II, A. Lacroix, Van Meenen et Cie, Bruxelles, 1860. BARD, Christine (dir.), Dictionnaire des féministes: France, XVIIIe-XXIe siècle, Paris, Presses 628 Universitaires de France, 2017, p. 418. !249 verdadero patrón, el que todavía os mantiene atados con un vínculo de esclavitud a la vieja sociedad, el capital» . 629 Jeanne Deroin publicó, en el número de agosto de 1849 de l'Opinion des femmes, un extenso artículo titulado “Appel aux associations” (“Llamamiento a las asociaciones”), en el que lanzaba la propuesta de crear una asociación fraternal y solidaria que uniera a todas las asociaciones de trabajadores . En dicho artículo 630 indicaba que la labor que estaban haciendo las múltiples asociaciones era insuficientes, ya que al estar dividas y trabajar cada una en solitario no podían enfrentarse a su «verdadero patrón»: el capital. Para ella este era el principal escollo para liberar a la clase obrera. «El capital está en manos de vuestros oponentes, es la cadena con la que ellos frenan el proceso y os detienen a cada paso» . 631 Deroin planteaba que, para la clase obrera organizada, tenía que ser prioritario asegurar la asistencia de los niños, los ancianos y los enfermos. Y esta debía ser una asistencia real y no una simple limosna, «que humilla y que degrada, y bajo la forma que sea que se presente, destruye la igualdad». Respecto a la infancia, el colectivo debía asegurar que estuvieran cubiertas todas sus necesidades. Uniendo, una vez más, el mensaje cristiano con el socialista, Deroin consideraba que cada niño era «un hermano que Dios nos envía», pero también se trataba de «un trabajador más». Sobre los ancianos, que habían trabajado durante toda su vida, tendrían el absoluto derecho a disfrutar de un «reposo honorable», que debía ser garantizado por la comunidad. Y, de la misma manera, reclamaba que los enfermos debían tener «un derecho absoluto a todos los esfuerzos, a todas las ayudas de la ciencia y a los cuidados más afectuosos». Además del espíritu de solidaridad que empujaba estas propuestas, Deroin planteaba también un discurso de corresponsabilidad social ya que analizaba que la mayoría de las enfermedades que se daban eran consecuencia de las condiciones de vida de la clase trabajadora debido al exceso y las malas condiciones de trabajo, a una mala alimentación y a una falta de cuidados. DEROIN, Jeanne, “Appel aux associations”, l’Opinion des femmes, aout 1849, 1re année, nº 6, p. 1.629 Ibid., pp. 1-3.630 Ibid., p. 1.631 !250 Otra problemática a la cual dedicó una especial atención, era la situación de las madres trabajadoras, denunciando la total falta de ayudas con las que contaban. Las penosas condiciones en las que vivían estas mujeres influían en la salud de sus hijos, incluso a través de la lactancia. Haciendo uso de su mismo vocabulario: el hijo del trabajador era preparado para el martirio desde el seno de su madre, debido a los sufrimientos de esta durante el periodo de gestación y de lactancia. Esto ocasionaba que muchos bebés nacieran enfermos y que hubiera un alto porcentaje de mortalidad infantil . Las condiciones laborales impedían que las trabajadoras cuidaran de sus 632 propios hijos, teniendo que alejarse de ellos en muchos casos para hacerse cargo de los hijos de las mujeres de clase alta. Deroin también denunciaba en este texto, que la pobreza abocaba a las chicas jóvenes a la prostitución, de la misma manera que los jóvenes varones eran empujados a la guerra. Consciente de las dificultades que surgirían al intentar poner en común a las diversas asociaciones, Deroin planeó unos principios básicos que deberían ser respetados. Reconociendo que la aspiración del ser humano es la felicidad, debían utilizar todos los medios a su alcance para que fuera su destino. El primero de esos medios era amarse los unos a los otros. Era necesario que pudieran superar las diferencias que les dividían, por provenir de distintos partidos o escuelas, y que rechazaran la violencia, ya que la libertad y la igualdad solo podrían nacer de la fraternidad. Todos los derechos del individuo se resumían en uno solo: «el derecho a vivir una vida completa, física, intelectual y moral, es decir, ejercer y desarrollar libre y armoniosamente todas sus facultades» . De la misma manera, todos los deberes se 633 resumían en uno solo: amar a los demás más que a uno mismo. Para lograr la solidaridad y fraternidad completas sería necesario que vencieran al enemigo común: el egoísmo. Y para Deroin, este no solo estaba en el bando de los reaccionarios, sino también entre ellos, dentro de cada uno. Era el enemigo y el capital su ayudante más poderoso. Marcando, una vez más, su pensamiento pacifista, creía que para vencer a los Recordemos que estas duras experiencias las había vivido Deroin en su propia piel, al haber dado a luz 632 un niño que falleció poco después, y posteriormente a otro, Jules, que nació enfermo de hidrocefalia. DEROIN, Jeanne, “Appel aux associations”, l’Opinion des femmes, aout 1849, 1re année, nº 6, p. 2.633 !251 individuos que se dejaban llevar por su egoísmo, deberían convencerles usando el amor, y no el odio. A continuación de este llamamiento a las asociaciones, en el que explicaba la base teórica y la necesidad social de su proyecto, publicó los principios organizativos del mismo, para que fueran sometidos a examen por todas las asociaciones . La 634 propuesta de Deroin se centraba en defender tres principios: el derecho al trabajo, el derecho a la soberanía y el derecho al consumo. La nueva organización, que tendría por fundamento la solidaridad más absoluta, aseguraría a todos sus miembros, sin distinción de sexo, el derecho y los medios para vivir del producto de su trabajo, tanto ellos como sus hijos y sus mayores. También aseguraría el derecho de todos a poder desarrollar y ejercer libremente sus facultades. Este, sería una consecuencia del derecho a la educación, igualitaria y obligatoria, y a la formación profesional, según las aptitudes de cada cual, sin distinciones de sexo ni profesión. La organización estaría cimentada en dos bases: la distribución equitativa del producto del trabajo de todos, en proporción a las necesidades de cada uno y a las necesidades de la profesión, y el equilibrio entre la producción y el consumo, de modo que la producción estuviera regulada en función de las necesidades del consumo . 635 Tras señalar los principios básicos, Deroin desarrolló cómo debía ser la organización interna, que sería dirigida por una comisión central. Este órgano directivo estaría compuesto por delegados de todas las asociaciones. Previamente, aquellas que se quisieran vincular al proyecto, debían convocar su propia asamblea general para nombrar los delegados que asistirían a la comisión central. La dirección se dividiría en tres comités: de producción, de consumo y de reparto. Ella detalló el funcionamiento de cada comité, cómo y cuándo se convocarían las asambleas generales de la organización, y todos los procedimientos a seguir para dotarse de mecanismos democráticos, participativos y transparentes. El proyecto de Deroin, pormenorizado a lo largo de cuatro páginas, usaba un lenguaje claro y conciso, que pudo ser fácilmente trasladado a DEROIN, Jeanne, “PROJET. D’organisation pour l’association fraternelle et solidaire de toutes les 634 associations”, L’Opinion des femmes, aout 1849, 1re année, nº 6, pp. 3-6. DEROIN, Jeanne, “PROJET. D’organisation pour l’association fraternelle et solidaire de toutes les 635 associations”…, p. 3. !252 las muy dispares asociaciones de París. Tras la publicación de este texto, las autoridades le exigieron, en tanto que directora, un depósito de cincuenta mil francos para continuar con la actividad del periódico. No pudiendo hacer frente al pago, L’Opinion des femmes se vio obligado a desaparecer . 636 El 23 de agosto de 1849, unos días después de publicarse el llamamiento de Deroin, tuvo lugar la primera reunión de los delegados de las asociaciones obreras para reflexionar sobre cómo podían desarrollar la nueva organización que les coordinara a todos. En ese primer encuentro, participaron representantes de 83 asociaciones de trabajadores, por supuesto tanto masculinas como femeninas y mixtas. Se reunieron en la sala Saint-Spire, sala de espectáculos que también era utilizada para reuniones sociales y políticas. Ese día, decidieron crear una comisión provisional que tendría por labor acordar cuales serían los estatutos de la organización. La comisión estaba formada por solo cinco personas, una mujer y cuatro hombres: Deroin, Joseph Delbrouk, Jean- Baptiste Blaizon, Solon, y Descheneaux. Ella, debido a su papel de líder, fue la responsable de la redacción final de los estatutos. 
 Tras realizarse un proceso de debate, en el que participaron las organizaciones interesadas, un mes y medio después, el 5 de octubre de 1849, tuvo lugar otra asamblea general. En esta ocasión se reunió a delegados de 104 asociaciones, lo que supuso todo un hito en la reciente historia del movimiento obrero internacional. Los asistentes aprobaron, por unanimidad, los estatutos que se presentaron, haciendo oficial el nacimiento de la nueva organización. El nombre que había propuesto inicialmente Deroin, en su “Llamamiento”, era Association fraternelle et solidaire de toutes les associations (Asociación fraternal y solidaria de todas las asociaciones), sin embargo, colectivamente decidieron llamarla Union des Associations (Unión de Asociaciones) . 637 Se creó entonces la Comisión Central de la Unión, compuesta por cincuenta y siete personas, cuarenta y ocho hombres y solamente nueve mujeres, entre las que se WILD, Hortense, “Nos contemporaines: Jeanne Deroin et Julie Daubié. Deux figures de femmes”…, 636 p. 475. En adelante, también se hará referencia a ella como a la Unión.637 !253 encontraban Roland y Deroin, quien tendría un papel principal en la dirección de la 638 organización, como hemos visto desde su propia concepción. Por su parte, las ideas que aportó Roland estaban influidas por su admiración hacia Pierre Leroux y por su propia experiencia como integrante de la Asociación de la comuna de Boussac. Se decidió que el trabajo de la Comisión Central estaría dividido en cinco comités, responsables de las tareas de: producción, finanzas, educación, consumo y litigios. En este punto, el proyecto se diferenció de la idea embrionaria de Deroin. Más importante es el hecho de que sí se mantuvo su idea de poner en marcha un sistema de bonos de cambio, con la esperanza de que en el futuro este pudiera eliminar el efectivo en las transacciones realizadas entre miembros de la Unión, dotándoles así de una mayor independencia respecto al mercado capitalista. En la historia del movimiento obrero es reconocida, actualmente, la gran aportación que hizo Flora Tristán con su propuesta, de 1843, de realizar una Unión obrera . Este proyecto es especialmente importante para el feminismo, como teoría y 639 como movimiento social, por la defensa de la igualdad de géneros que vertebraba toda la obra. Pero, pese a los extraordinarios intentos que llevó a cabo en la última etapa de su vida, el gran proyecto de Tristán no llegó a materializarse. Seis años después, tomando en cierta medida el testigo, aunque sin vincularse directamente a ella, Deroin dio un paso más y llevó a la práctica un proyecto de unión obrera, germen de los sindicatos y de las cooperativas de trabajo asociado. Sin embargo, su importante papel no ha sido aún reconocido, en su justa medida, ni en la historiografía del movimiento obrero ni del feminismo socialista. Ambas mujeres coincidían en su objetivo: la emancipación de la clase obrera por ella misma. Y ambas ponían especial atención en la situación de las mujeres y en crear medidas específicas para subvertir la desigualdad que sufrían. Como ya es conocido, Tristán fue una pionera, que realizó su aportación en VIARD, Jacques, “Le parti intellectuel contre le mouvement ouvrier”, en LATTA, Claude, 638 VUILLEUMIER Marc y GÂCON Gérard (dir.), Du Forez à La Revue socialiste: Benoît Malon (1841-1893). Réévaluations d’un itinéraire militant et d’une ouvre fondatrice, France, Publications de l’Université de Saint-Étienne, 2000, p. 220. Ver: TRISTÁN, Flora, Unión Obrera…639 !254 un momento de relativa calma social . Deroin, por su parte, desarrolló la suya dentro 640 de un marco histórico revolucionario que, aunque estaba ya enfrentándose a una deriva reaccionaria, era aún un momento de enorme ebullición intelectual y militante. De forma coetánea a su propuesta, hubo otros intentos en Francia de unir o vincular a las asociaciones obreras, pero el proyecto que mejor se pudo desarrollar, y el más conocido por la sociedad, sería el creado por ella . Pese a esto, la Unión solo pudo disfrutar de 641 un breve recorrido, debido a la injerencia de las autoridades, que quisieron frenar en seco la potencialidad del proyecto. 7.3.1. El proceso contra la Unión de Asociaciones. Detención y juicio de Jeanne Deroin El proceso judicial contra la Unión de Asociaciones comenzó, oficialmente, tras la información aportada a la policía por un tal Sr. Boutel, al respecto de que durante las asambleas se hacía propaganda socialista. Pero había otros intereses, más allá de los políticos, en terminar con la organización, que llevaba ocho meses de actividad. Los capitalistas y la patronal de París habían mostrado su preocupación por el desarrollo que estaba teniendo la Unión. El éxito de esta, afectaría a sus transacciones comerciales, mermaría su capacidad de control sobre el mercado y sobre una clase obrera que el proyecto puesto en marcha por Deroin pretendía emancipar . Por otra parte, pero en 642 comunión con los capitalistas, los jueces de le Parti de l’Ordre (el Partido del Orden) , 643 Existía un tímido precedente, diez años anterior de la publicación del texto de Tristán. En 1833, un 640 zapatero francés llamado Ephraem, planteó «unir todas las fuerzas» para vencer el aislamiento y romper la división que se daba en el proletariado. RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 255. AGULHON, Maurice, 1848 ou l’apprentissage de la République 1848-1852, Édition du Seuil, Paris, 641 2002, p. 157. RANVIER, Adrien, “Une féministe de 1848: Jeanne Deroin (suite)”, La Révolution de 1848. Bulletin 642 de la Société d'histoire de la Révolution de 1848, Tome 5, Numéro 25, Mars-avril 1908, pp. 421 y 422. Le parti de l’Ordre, no era un partido político estructurado, sino una agrupación de políticos 643 conservadores que se consideraban defensores de la moralidad y la seguridad, y cuyo lema era “Orden, propiedad, religión”. Entre sus líderes había tanto monárquicos legitimístas -divididos en dos tendencias-, como republicanos. En las elecciones a la Asamblea Constituyente, de abril de 1848, se habían convertido en la segunda fuerza política, por detrás de los republicanos moderados. Pero, tras haber apoyado la candidatura de Luis Napoleón -futuro Napoleón III- como Presidente, le parti de l’Ordre logró la mayoría de los votos en las elecciones legislativas de mayo de 1849. Este grupo político fue uno de los responsables de la deriva conservadora de la Segunda República. Al llegar al poder, reforzó el papel de la Iglesia en la educación - a través de la Ley Falloux-, paralizó las reformas sociales y suprimió el derecho a voto de 3 millones y medio de franceses al incluir en la ley electoral la obligatoriedad de tener que justificar un domicilio fijo durante los tres años anteriores, dejando así fuera del derecho al sufragio a un gran número de trabajadores y a los sectores más empobrecidos de la población. !255 consideraban a la Unión de Asociaciones una guarida de conspiradores peligrosa para la seguridad pública, y ordenaron su disolución. El 29 de mayo de 1850, exactamente a las diez menos cuarto de la noche, el comisario Bellanger entró, junto con ochenta policías, en la sede de la Unión de Asociaciones, para detener a todos los presentes . La policía encontró un apartamento 644 de tres habitaciones, situado en el entresuelo y con vistas al patio interior. En la segunda sala se encontraban reunidas 47 personas, 9 de ellas mujeres. Al fondo de la sala había una mesa desde donde presidían la reunión Auguste Billot, militante republicano , 645 Auguste Joffroy, farmaceútico, y Jeanne Deroin. Sobre la mesa había una campana y un par de sellos con las incripciones Commission centrale de l'Union des Associations y Comité des finances. Deroin declaró a la policía, junto a sus compañeros Billot y 646 Delbrouck, que era la tercera vez que la Unión de Associations se reunía en ese local, que había sido alquilado para ello por el Comité Central de la organización . Según los 647 datos de la policía y la declaración del conserje del inmueble, fue Jeanne Deroin la persona encargada de gestionar el alquiler del apartamento, en el mes de abril . 648 El objetivo de la reunión que tenía lugar el 29 de mayo, era organizar «las operaciones comerciales de las asociaciones» . Según el historiador francés Vincent 649 Robert, la verdadera causa que motivó el encarcelamiento y posterior condena de los Recientemente, la organización había trasladado su sede al número 37 de la Rue Michel-le-Comte -en 644 el antiguo distrito VII, actual distrito III-. Por este motivo, también era conocida como Union des travailleurs de la rue Michel-le-Comte. Antes de la revolución de 1848, fue miembro de la organización clandestina Comité républicain de 645 Lons-le-Saunier, en la región del Jura. En 1847 fue condenado por pertenecer a una sociedad secreta, tenencia de propaganda comunista y artefactos explosivos en un caso conocido como l’affaire des bombes incendiaires. Ver: Journal des débats politiques et littéraires, 14 octobre 1847, pp. 3 y 4 ; y 17 octobre, p. 3. Más allá de su participación en la dirección de la Unión, no hay más referencias sobre este militante.646 Testimonio recogido en: La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 647 25e année, nº 7286, jeudi 14 novembre 1850, Paris, p. 1286. Según indican algunas fuentes secundarias - como por ejemplo, SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y 648 los derechos del hombre…, p. 117- el apartamento utilizado como sede de la Unión era el domicilio de Deroin. Sin embargo, parece que esto es un error causado por el hecho de que Deroin fue la que realizó el alquiler de dicho local, pero en nombre de la organización. También fue ella la encargada de realizar los trámites burocráticos para registrar la asociación conforme a la legislación vigente. Datos obtenidos de la declaración de la policía realizada el 12 de noviembre de 1850 durante la 649 primera jornada del juicio contra Deroin y sus compañeros, publicada en La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 25e année, mercredi 13 novembre 1850, Paris, p. 1. !256 dirigentes de la de l’Union des associations era impedir la inminente puesta en circulación por parte de la organización de bons d’échange (bonos de cambio o vales) , ya que esta actividad hubiera significado un avance decisivo en el desarrollo 650 de las asociaciones de trabajadores . Esta hipótesis parece razonable ya que la 651 organización contaba ya con casi nueve meses de actividad cuando fue intervenida y, con la legislación que se aplicó durante el juicio, podría haberlo sido mucho antes. Tampoco en ese momento París vivía días socialmente conflictivos que justificaran la persecución de líderes obreros. Sin embargo, la Unión llevaba un tiempo siendo controlada por las autoridades, con el conocimiento de sus dirigentes. Al menos desde el mes de marzo, sus reuniones eran vigiladas por el prefecto de la policía, para saber de qué temas hablaban y en qué términos. La Unión habían convocado una asamblea general de delegados de las asociaciones, para los días 19, 20 y 21 de marzo, notificándolo previamente a las autoridades. Agentes de policía estuvieron presentes durante estos encuentros para controlar que las conversaciones no hicieran «irrupción en el dominio de la política». En una de estas reuniones, se produjo la intromisión directa del comisario de policía, que detuvo el debate en curso al considerar que se «avecinaban temas extraños y prohibidos». Este hecho provocó la indignación de los asistentes y la redacción de una protesta que fue firmada por los líderes de la Unión, entre los que figuraban Deroin y Roland . 652 Tras la detención de todos los presentes en la sede, los domicilios de los detenidos fueron registrados. Cualquier objeto que indicara sus inclinaciones políticas —como panfletos o canciones socialistas— serían usados como prueba contra ellos Recordemos que la idea de organizar bonos de cambio o vales, para intercambiar productos y servicios 650 entre las distintas asociaciones, uno de los principales proyectos de la Unión, fue propuesta por Deroin en la convocatoria que hizo desde su periódico para poner en marcha la nueva organización. VER: DEROIN, Jeanne, “Appel aux associations”, l’Opinion des femmes, aout 1849, 1re année, nº 6, p. 1. Esta hipótesis me fue trasladada directamente por el profesor Robert, quien la ha presentado en el 651 Coloquio Internacional Le mouvement des associations de travailleurs au XIXe siècle, llevado a cabo en la ciudad de Lille en octubre de 2019. Su comunicación "Jeanne Deroin, Pauline Roland et l’affaire de la rue Michel-le Comte: les enjeux du démantèlement de l’Union des associations parisiennes (mai- novembre 1850)”-"Jeanne Deroin, Pauline Roland y el asunto de la calle Michel-le-Comte: las cuestiones en el desmantelamiento de la Unión de Asociaciones de París (mayo-noviembre de 1850)”- será publicada próximamente dentro de las actas del coloquio. Agradezco a Vincent Robert su colaboración e interés en esta tesis doctoral. La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 25e année, nº 7285, 652 mercredi 13 novembre 1850, Paris, p. 1282. !257 durante el juicio . Los 47 detenidos fueron trasladados temporalmente al calabozo de 653 la Prefectura de Policía, y encerrados en una misma sala. Allí, comenzaron a debatir sobre lecturas socialistas, según la policía «pareciendo querer reanudar la reunión que había sido interrumpida» . Según los delegados, su intención no era otra que «disipar 654 el aburrimiento» durante las 48 horas que duró su encierro en los calabozos. Por este motivo, uno de los detenidos realizó una lectura en voz alta del libro El destino social, de Victor Considérant, hecho del que tomaron nota las autoridades y que sería también utilizado en contra de ellos en el juicio, como prueba del carácter político de la Unión . 655 Posteriormente, Deroin fue trasladada a la cárcel de mujeres de Saint-Lazare, en donde compartiría celda con Pauline Roland y Louise Nicaud, otra compañera detenida, a la espera de la celebración del juicio. La prisión de Saint-Lazare existía desde el siglo XVII, y jugó un papel destacado durante la revolución francesa . Desde principios del 656 siglo XIX, la institución solo recibía a mujeres, adultas y jóvenes. También era un centro en donde se recluía a las mujeres prostitutas, que hubieran cometido algún delito o que simplemente estuvieran enfermas . Durante el tiempo que Deroin estuvo allí, las 657 presas eran custodiadas por la congregación religiosa de las Hermanas de Marie-Joseph. Salvo en algunas excepciones, estas monjas no solían dar un trato amable a las presas, especialmente a las prostitutas y a las socialistas, que representaban para ellas los males de la sociedad . 658 Ibid.653 Ibid., p. 1281. 654 La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 25e année, nº 7287, 655 vendredi 15 novembre 1850, Paris, p. 2. Anteriormente, el edificio había sido un hospital y una leprosería. Durante la Revolución tuvo presos 656 célebres como el Marqués de Sade. Unos años después que Deroin, estuvo allí presa otra gran feminista francesa, Louise Michel, líder de la Comuna de París. Y a principios del siglo XX, estuvo detenida la famosa espía Mata-Hari. Las prostitutas debían acudir cada año a Saint-Lazare a pasar una revisión médica obligatoria. Si se 657 habían contagiado de alguna enfermedad de transmisión sexual eran obligadas a permanecer en la prisión hasta que desaparecieran los síntomas. Los monjas mantuvieron una muy mala relación con Pauline Roland, como atestigua su propio 658 testimonio, recogido a través de sus cartas en: RIBEYROLLES, Charles, Les Bagnes d’Afrique. Histoire de la transportation de décembre, Londres, Jeffs, 1853. !258 Deroin y sus compañeros pasaron cinco meses y medio en detención preventiva a la espera de juicio. Este comenzó el 12 de noviembre y duró tres días. Tuvo lugar en la primera sección del Tribunal de Justicia de París, presidida por Monsieur Poinsot. Se juzgaba a 29 personas, 27 de las cuales estaban presentes y 2 se habían fugado, pero se las juzgaba igualmente. De los 29 acusados, 14 continuaban en prisión y 15 se encontraban en libertad provisional. El desarrollo de las sesiones del juicio fue recogido de forma pormenorizada por La gazette des tribunaux, un periódico especializado en jurisprudencia, que contaba con veinticinco años de trayectoria. Se les acusaba a todos de «delito de reunión secreta con objetivo político» , motivo por el cuál la causa fue 659 conocida como el proceso judicial contra la Sociedad secreta de la Rue Michel-le- Comte. En el informe previo del juez de instrucción, se reconocía a nueve de los acusados como los fundadores de la Unión y cabecillas de las reuniones que se habían realizado. Entre esos nueve, estaban Deroin y Roland . 660 El primer día del juicio, tuvo lugar una ronda de presentación de los acusados presentes. Deroin, lejos de amedrentarse tras llevar medio año presa y pese a la perspectiva de continuar estándolo, se enfrentó al tribunal desde el primer momento. La transcripción de su declaración así lo atestigua: «Sr. Presidente: Octavo acusado, ¿cuáles son su nombre y apellido? Jeanne Deroin: Antes de responder, debo protestar contra la ley bajo la cual quiere juzgarme. Es una ley dictada por hombres, y yo no la reconozco. Sr. Presidente: Es una formalidad judicial que estoy llevando a cabo; den sus nombres y apellidos, y luego protestarán. La acusada: Primero protesto, y ahora les diré que me llamo Jeanne Deroin. P. ¿Está casada? - R. Lo estaba . 661 P. ¿Cuál es tu nombre de casada? —R. Señora de Desroches. P. ¿Su edad? - R. Cuarenta y cuatro años. P. ¿Dónde nació? - R. En París. La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 25e année, nº 7287, 659 vendredi 15 novembre 1850, Paris, p. 1290. La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 25e année, nº 7285, 660 mercredi 13 novembre 1850, Paris, p. 1282. Deroin nunca se separó de su marido por lo que quizás nos encontremos aquí ante una errata por parte 661 del periódico que publicó el interrogatorio, o con un nuevo intento de Deroin de desvincular a su marido de sus actividades políticas y de las consecuencias legales derivadas de ellas. !259 P. ¿Cuál es su profesión? —R. Profesora y periodista. P. ¿No tiene otra profesión? —R. Soy periodista. P. ¿También se llamó a usted misma lingère , ya que es delegada de la asociación 662 de lingères, compuesta de dos personas? - R. Anótame como lingère. 663 Sr. Presidente: Así que usted es una maestra de escuela, periodista y lingère» . 664 Posteriormente, se procedió a la lectura de las actas de acusación, que incluían una descripción de los principales acusados. Sobre Deroin se dijo: «Jeanne DEROIN, profesora - Fundadora del periódico L’Opinion des Femmes, la señora Desroches, como una especie de protesta contra el matrimonio, dejó el nombre de su marido para llevar su apellido de soltera; ella persigue lo que llama la regeneración de la mujer y en la prensa y a través del socialismo. Para ella, las leyes existentes no tienen fuerza, ella las abruma con sus protestas; como mujer, no puede someterse a leyes hechas sin la participación de las mujeres; se ha presentado como candidata a la Asamblea Nacional y los clubes la han visto desarrollar sus sistemas de regeneración social. No acepta el derecho a la propiedad, enemiga de lo que llama individualidad, consideraba el socialismo como una religión y ha puesto al servicio de sus principios políticos y sociales una inteligencia organizadora fatal. Es en ella donde nació la idea de la Unión; asume la plena responsabilidad de la misma; no desconoce que esta asociación debía pacíficamente y por la organización del trabajo facilitar la realización de una obra de la que, si se cree, depende la futura felicidad del género humano» . 665 Dejamos sin traducir aquí el termino lingère porque, como comentamos en el apartado 1.2., su 662 traducción puede dar lugar a error al tratarse de un oficio que combinaba labores de costura con otras también relacionadas con el sector textil, como el lavado o el trasporte de las prendas. En 1848, Desirée Gay y Elisa Lemonnier, vinculadas ambas en ese momento a La Voix des femmes, 663 crearon el Club Fraternal des Lingères, que se convertiría más adelante en l’Association Fraternelle des Ouvriers Lingères. Ver: MOSES, Claire G., French Feminism in the 19th Century, State University of New York Press, Nueva York, 1984, p. 147. Esta no fue la única organización de obreras de este oficio, pero, on respecto a la afirmación realizada por el Presidente del Tribunal, no se sabe de que organización en concreto hablaba, ni se han encontrado referencias a la vinculación de Deroin con ella. Es posible que se tratara de una organización de trabajadoras de la industria textil, de la cual Deroin fuera la representante de cara a la interlocución con las instituciones o con otras organizaciones obreras. Transcripción del interrogatorio a Deroin en la ronda de presentaciones de los acusados, publicada en 664 La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 25e année, nº 7285, mercredi 13 novembre 1850, Paris, p. 1281. La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 25e année, mercredi13 665 novembre 1850, Paris, p. 1282. !260 En otro momento de la jornada, se aportó una breve descripción de las mujeres inculpadas en la que se reconocía, de nuevo, el liderazgo de Deroin: «La mayoría de estas damas parecen estar muy influenciadas por la dama Jeanne Deroin; hay algunas que creen que deben protestar, y que, al recibir una notificación formal para formular su protesta, se contentan con decir: “Como Jeanne Deroin”» . Al comienzo de la segunda 666 jornada del juicio, antes de continuar con el interrogatorio de los otros acusados, el presidente del tribunal volvió a dirigirse a Deroin para preguntarla sobre algunas cuestiones que había declarado el 27 de julio al Juez de instrucción. Ese día, ella había afirmado que la Unión de Asociaciones era un medio de propaganda socialista, y de establecimiento de crédito gratuito y de la mutualidad del trabajo . Explicó al tribunal 667 cómo iban a funcionar los bonos de cambio que iban poner en funcionamiento y que serían la base de su sistema de crédito y de la ayuda mutua entre los diferentes gremios que constituían la Unión. Tras su intervención, se aclaró que la Unión de Asociaciones era un medio de propaganda socialista según la opinión de ella, pero no que lo fuera en sí . 668 Durante el juicio, Jeanne Deroin no confesó su verdadero papel, como líder de la Unión. Según su testimonio posterior, sus compañeros, hombres, le habían pedido con insistencia que no reconociera que era ella la autora del proyecto. No querían que se evidenciara que ellos se encontraban en un segundo lugar. En las declaraciones que había realizado a las autoridades tras su detención, Deroin sí había reconocido su liderazgo. Fue después, durante los preparativos de la celebración del juicio, cuando sus compañeros la convencieron para que lo ocultara. «Me habían pedido con insistencia, en nombre de la Asociación, que no reconociese que era yo la autora del proyecto […] El prejuicio que todavía prevalecía en las asociaciones se había exacerbado por el papel preminente que una mujer, consagrada a la causa de los derechos de las mujeres, había tenido en ese Ibid.666 La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 25e année, nº 7286, jeudi 667 14 novembre 1850, Paris, p. 1286. Ibid.668 !261 trabajo. Como no quería iniciar un debate entre socialistas en presencia de nuestros adversarios» . 669 Debido a esto, durante las sesiones del juicio, fue Delbrouck quien actuó como si fuera él el cabecilla de la Unión. Este episodio da una nueva muestra del machismo predominante en las filas socialistas —incluso entre los considerados aliados de la causa feminista—, y de la generosidad de Deroin, quien nunca actuaba buscando el reconocimiento público, sino motivada por sus convicciones políticas. La causa socialista debía estar por encima de las individualidades. El jueves 14 de noviembre, a las 10 y media de la mañana, comenzó la última sesión del juicio. Delbrouck tomó la palabra para leer un alegato que firmaban todos los acusados y que desgranaba las acusaciones vertidas contra ellos. Se les estaba juzgado por la falsa premisa de que las «pretendidas» actividades de la Unión, no eran más que una tapadera para organizar reuniones secretas con fines políticos. En su alegato final, los acusados describieron sus actividades —«hacer un comité central de la Unión, una centralización de los talleres, bonos de cambio, un periódico, etc.» — explicando 670 cómo estas eran indispensables para la organización de las asociaciones obreras. Esto probaba, desde su punto de vista, que la Unión tenía “verdaderas razones de existencia” y que solo se ocupaba del funcionamiento de las estructuras citadas, absteniéndose constantemente de hacer política. El fin de sus actividades era mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora, «dentro de los límites de la legalidad, pacíficamente y sin pedir ayuda a nadie ni siquiera al Gobierno» . El acta de acusación resaltaba que 671 varios de los delegados de la Unión tenían antecedentes políticos, particularidad a partir de la cual se argumentaba que toda la organización tenía un objetivo político. En su alegato de defensa, los acusados intentaron demostrar cómo las opiniones personales de los delegados quedaban al margen de las actividades de la Unión. Esta argumentación se debía a que algunas de las pruebas presentadas en su contra, eran objetos que habían Declaración de Deroin recogida en MOSES, Claire G., French Feminism in the 19th Century…, p. 669 148. La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 25e année, nº 7287, 670 vendredi 15 novembre 1850, Paris, p. 2. Ibid.671 !262 sido hallados durante los registros de los domicilios de los delegados -como un retrato de Roberspierre, por ejemplo-, y que para la acusación demostraban su radicalismo político. De la misma manera, intentaron desvincular a la Unión de las opiniones personales de “uno o dos acusados” sobre el matrimonio . Para ello aportaron el dato 672 de que veinte de los veintinueve acusados estaban casados y eran padres de familia. Durante el juicio, la acusación intentó incluso vincular a la Unión con otro caso diferente, tratado por la policía, en relación al hallazgo en el domicilio de una de las delegadas imputadas, de un material que, entre múltiples usos posibles de la vida cotidiana, se podía utilizar para fabricar munición . Defendiendo el carácter pacífico 673 de su organización, los acusados se quejaban de la estrategia de la fiscalía: “en realidad, la acusación parece lamentar que los trabajadores hayan renunciado a las revoluciones violentas para dedicarse al estudio de medios pacíficos de mejora y moralización” . 674 Deroin tomó la palabra para defenderse de acusaciones vertidas contra ella durante el proceso. Dando una nueva muestra de su dignidad y valentía, acabaría sus intervenciones en el juicio de la misma manera que las había comenzado, enfrentándose al presidente del tribunal: «Sra. Desroches, conocida como Jeanne Derouin : 675 Señores del jurado, quiero protestar contra las palabras del Abogado General, que me acusa de no llevar el nombre de mi marido... Si no llevo su nombre, es ante todo porque no quiero hacer a mi marido solidario de mis actos. En segundo lugar, declaro que protesto contra el matrimonio: es un estado de servidumbre para las mujeres. En cuanto a mí, quiero igualdad absoluta entre los dos sexos. Se ha dicho que sueño con la promiscuidad. ¡Cielo santo! Nada ha estado nunca más lejos de mis pensamientos. Por el contrario, sueño con la realización de un estado social en el que el matrimonio se purifique, se moralice, se iguale en la inspiración de los Uno de estos acusados era sin duda Pauline Roland, madre soltera de tres hijos, y de la cuál se utilizó 672 su vida personal durante el juicio para atacarla y minusvalorarla. Causa contra el matrimonio Nicaud. La mujer era representante en la Unión del colectivo de 673 lavanderas, y compañera de celda de Deroin. La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires, 25e année, nº 7287, 674 vendredi 15 novembre 1850, Paris, p. 2. Se mantiene aquí la forma errónea en la que fue escrito su apellido.675 !263 preceptos establecidos por Dios mismo. Lo que quiero es transformar la institución del matrimonio, tan llena de imperfecciones… Sr. Presidente: No puedo dejarle continuar, está atacando una de las instituciones más respetables, está atacando un título del Código Civil. Estás atacando un título del Código Civil. Aténgase a la cuestión de la sociedad secreta. Sra. Desroches, conocida como Jeanne Derouin: Sr. Presidente, sólo quería defender mi moralidad, que está siendo atacada. Repito que quiero moralizar el matrimonio y no destruirlo. Quiero liberar una porción de la humanidad; eso es lo que tenía que decir» . 676 A la hora de dictar sentencia, los jueces realizaron un sesgo de género. Las mujeres tuvieron una condena menor que la de sus compañeros varones. Esto no fue debido a algún tipo de clemencia paternalista, sino al hecho de que los magistrados no fueron capaces ni de concebir la opción de que las militantes femeninas hubieran tenido un rol similar al de sus colegas dentro de la organización. Tras encontrar a los acusados culpables de haber mantenido reuniones políticas no autorizadas, el 15 de noviembre fueron sentenciados: «Billot, en espera de su estado de reincidencia, a cuatro años de prisión y 1.000 francos de multa; Delbrouck, a 15 meses de prisión y 500 francos de multa; Greoffroy, Giraud y Blairzon a un año de prisión y 300 francos de multa; Las damas Jeanne Deroin y Rolland a seis meses de prisión, así como todos los demás acusados, con excepción de Descheneaux, Leroy y Léger, para los que se reconocieron circunstancias atenuantes, y que fueron condenados a sólo tres meses» . 677 Para condenar a Deroin y Roland, el tribunal se sirvió del decreto que, en julio de 1848, había prohibido la participación de las mujeres en política, para alejarlas en ese momento de los clubes de debate. A los seis meses de prisión a los que habían sido condenadas, había que sumar los cinco meses y medio que llevaban presas a espera de Ibid.676 Ibid.677 !264 juicio, por lo que en total permanecieron prácticamente un año privadas de libertad. La sentencia significó durante un tiempo «la pena de muerte del feminismo» en Francia . 678 7.4. Deroin encarcelada. Aportaciones teóricas y militancia política desde prisión «Sigue siendo la insolidaridad, el cada uno en su casa, cada uno para sí mismo, lo que produce todo el sufrimiento social» . 679 Deroin cumplió su condena en la misma cárcel de mujeres de Saint-Lazare, en la que estaban previamente, donde compartía celda con Pauline Roland y Louise Nicaud. Las tres mujeres forjaron una profunda amistad durante su encierro. Siempre extremadamente discreta, incluso se podría decir hermética, en relación a su vida personal, no se ha encontrado el testimonio de Deroin sobre su paso por prisión. Pero Roland sí dejó constancia de su vida encarcelada, en las cartas que escribía a Lefrançais, compañero de ambas en l’Association des instituteurs et institutrices socialistes . Por 680 ellas sabemos que Roland y Deroin, que eran mujeres cultas, ayudaban a su compañera, Nicaud, una obrera iletrada, escribiendo su correspondencia. Y que, en Saint-Lazare, las presas políticas compartían espacio con las prostitutas, con las que socializaban durante el tiempo de paseo por el patio. La celda en la que vivían era de piedra, como todo el edificio, originario de la época medieval. Y las presas debían llevar un uniforme de convictas, que estaba compuesto de un vestido de lana y de un pañuelo de cuadros azules para el cuello . 681 Aunque vivía una vida «reglada y monástica» , en el tiempo que pasó en 682 prisión, Deroin no detuvo su actividad política. Adaptó su militancia a sus nuevas circunstancias, que la permitían intervenir en los acontecimientos sociales que se iban BUISSON, Ferdinand [red.], Rapport fait au nom de la commission…, p. 17.678 DEROIN, Jeanne, Lettre aux Associations sur l’organisation du crédit…, p. 44.679 THOMAS, Édith, “Lettres de Pauline Roland à Gustave Lefrançais”, Bibliothèque de la Révolution de 680 1848, Tome 15, Paris, Etudes, 1953, pp. 136-142. ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings…, p. 7.681 Ver el capítulo «Premiers prisions: Saint-Lazare», en THOMAS, Edith, Pauline Roland: Socialisme et 682 feminisme au XIXe siècle… !265 desarrollando únicamente a través del envío de cartas. También aprovechó el tiempo encarcelada para escribir varias obras y para estrechar lazos con el naciente movimiento feminista estadounidense. 7.4.1. Lettre aux Associations sur l’organisation du crédit «La tierra pertenece a todos como el sol, (pero afortunadamente Dios no puso el sol al alcance de los especuladores)» . 683 Respecto al ámbito asociativo, Deroin se dedicó a reflexionar sobre la reciente experiencia de L’Union des Associations, analizando los obstáculos a los que se habían enfrentado para intentar mejorar, en el futuro, el funcionamiento de las organizaciones obreras. El fruto de su deliberación fue una obra de cincuenta páginas titulada Lettre aux Associations sur l’organisation du crédit (Carta a las Asociaciones sobre la organización del crédito), que salió a la venta en París, con un precio de 25 céntimos, mientras ella cumplía condena . Respecto al juicio y posterior condena a la que había 684 sido sometida, junto a sus compañeros, no quiso hacer ninguna valoración personal, queriendo que prevaleciera su análisis político: «Esta sentencia acaba de ser confirmada por el rechazo de nuestra apelación. Impongo silencio a mi conciencia y no protesto contra esta condena, sino para sacar lo que pueda ser útil a la causa de los trabajadores ante los que hay que silenciar los sentimientos personales y borrar todos los intereses individuales» . 685 Deroin manifestaba su convencimiento de que la condena de L’Union des Associations había perseguido un objetivo político, y que, por tanto, las tareas de la organización no habían incumplido la ley, en ningún aspecto: DEROIN, Jeanne, Lettre aux Associations sur l’organisation du crédit, Paris, Gustave Sandré, 1851, p. 683 42. DEROIN, Jeanne, Lettre aux Associations sur l’organisation du crédit, Paris, Gustave Sandré, 1851. 684 Obra recogida en Les révolutions du XIXe siècle: 1848, la révolution démocratique et sociale. Tome 6, Paris, EDHIS, 1984, s/n. DEROIN, Jeanne, Lettre aux Associations sur l’organisation du crédit…, pp. 5 y 6.685 !266 «La acusación, al basarse en las contravenciones legales y en el trasfondo político y socialista de los acusados, y al atribuirles un objetivo político, demostró que no podía en sí misma incriminar el hecho de la solidaridad de las asociaciones. La Constitución garantiza el derecho de asociación, y no puede prohibir legalmente a las asociaciones que se asocien entre sí con el fin de intercambiar sus productos y acreditarse mutuamente con el objetivo de obtener una clientela asegurada e instrumentos de trabajo, y con el fin de ayudar a los niños y los ancianos, los enfermos y los minusválidos» . 686 Deroin desgranaba cómo los recortes de derechos constitucionales, como los sufridos por el derecho de reunión y por la libertad de prensa, habían erosionado el avance en la organización obrera. También denunciaba cómo en las asociaciones se habían infiltrado «agentes secretos de la reacción» con el objetivo de minarlas desde dentro, creando problemas, sembrando desconfianzas y desanimando a los otros miembros . La idea central que Deroin planteó en esta obra para el futuro de las 687 asociaciones, era hacer comprender que la única manera de que los trabajadores se apropiaran de los medios de producción, sin tener que recurrir al uso de la violencia, era aumentando el valor del intercambio de bienes, en detrimento del uso del dinero en efectivo . Perfeccionar el sistema de crédito mutuo, que estaba impulsando L’Union 688 des Associations a través del intercambio de vales, cuando sus líderes fueron detenidos, sería la clave para que las diversas asociaciones se aseguran una sólida red de clientes y pudieran ser independientes de los patronos y de la explotación capitalista. Deroin detalló como debería ser el funcionamiento de una Caja de Crédito Mutuo, que podría ser creada con la adhesión inicial de solamente tres asociaciones. A lo largo del texto, insistía en su habitual apelación a la concordia y al pacifismo, y a solucionar las disputas internas que pudieran surgir. Mujer de acción como era, hacía un llamamiento a superar los enfrentamientos teóricos para centrarse en la práctica, considerando que esta era la mejor propaganda posible. «El más pequeño hecho consumado a menudo vale más que un axioma» . El fin último de todas las medidas económicas y organizativas 689 Ibid, p. 6.686 Ibid, p. 12.687 RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 259.688 DEROIN, Jeanne, Lettre aux Associations sur l’organisation du crédit…, p. 18.689 !267 que proponía, a través del crédito mutuo, era acabar con la miseria que sufría la clase trabajadora, para lo cual se mostraba convencida de que el socialismo debía ser la base: «Como se desconocen los derechos de los desheredados, las revoluciones son providencialmente necesarias; y, en este caso, la justicia de los pobres es la justicia de Dios […] El socialismo es la síntesis de todas las verdades sociales enseñadas por los reformadores. Las diversas escuelas difieren en los medios de organización, pero básicamente todas tienen la misma base: la SOLIDARIDAD; El mismo medio principal: LA ORGANIZACIÓN DE TRABAJO. El mismo objetivo: BIENESTAR PARA TODOS» . 690 Con este texto, en el que daba las claves para lograr «la liberación del trabajo a través del trabajo» , Deroin mostraba de nuevo su carácter de líder de la clase obrera 691 organizada, aunque las circunstancias políticas impedían que desarrollara dicho papel. 7.4.2. Defendiendo el derecho de petición de las mujeres Uno de los acontecimientos de la vida política francesa, que tuvo lugar durante su estancia en prisión, y ante el que quiso alzar la voz, fue el proyecto puesto en marcha por la Asamblea Nacional para revisar el derecho de petición, excluyendo de él a las mujeres. Este derecho, originario de la Revolución Francesa, permitía a la ciudadanía, sin exclusión de género, dirigirse directamente al gobierno para enviarle propuestas. Los temas que se solían tratar eran la libertad, la igualdad, la soberanía, el pueblo o la república. Las peticiones de los revolucionarios de 1848 tenían como eje común principal la demanda de que la igualdad civil y política se tradujera en igualdad social y económica. Aspiraban a una emancipación más profunda, que liberara al individuo de la Se han mantenido aquí el uso de letras mayúsculas y de tipografía de varios tamaños que presentaba el 690 texto original. DEROIN, Jeanne, Lettre aux Associations sur l’organisation du crédit…, p. 32 y 33. Ibid, p. 47.691 !268 dominación del dinero y al proletario de la miseria . «Las mujeres de 1848» hicieron 692 uso del derecho de petición desde el nacimiento de la Segunda República. Ejemplo de esto fue la petición que Desirée Gay envió al gobierno provisional, el 3 de marzo de 1848, pidiendo trabajo y ayudas para las mujeres de clase obrera. En abril de 1851, el diputado legitimista Jean-Jacques Chapot, presentó el proyecto de ley que pretendía recortar el derecho de petición para los hombres y suprimirlo para las mujeres . Tras 693 pasar por el debido cauce orgánico, el informe de dicho proyecto fue presentado a la cámara el 28 de mayo. Los promotores argumentaban que prohibir a las mujeres este derecho era una cuestión de decencia pública y parlamentaria. Como demuestran sus palabras, recogidas a continuación, esgrimían como argumento la exclusión política que vivían las mujeres, para, paradójicamente, continuar avanzando en su exclusión al desposeerlas del único resquicio de participación política que les quedaba. Y utilizaban, una vez más, la separación de esferas como pasado referencial que debía ser continuado: «La mujer no ha entrado en la ciudad política, nuestra moral no la ha hecho para las ardientes y apasionadas luchas en las que compiten los partidos; nuestra sociedad le asigna un papel más acorde con su educación y no menos importante. Es raro que pidan peticiones; es probable que no sean las personas más educadas y distinguidas las que se pongan en contacto con ustedes» . 694 Deroin manifestó su objeción a través de una carta de protesta que pretendía que fuera leía en la Asamblea Nacional, y que incluía este párrafo: «Considero un deber protestar contra una propuesta que sigue siendo un ataque a la Constitución y a los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Todos los miembros de la sociedad francesa tienen igual derecho a las libertades que la Constitución garantiza a todos, los locos, los apartados de la justicia y los menores son los únicos exceptuados. BELIN-MILLERON, Jean, “Les pétitions de 1848”, en 1848. Revue des révolutions contemporaines, 692 Tome 43, Numéro 186, juillet 1950, p. 175. AUSSEL, Michel, Le docteur Ange Guépin. Nantes, du Saint-Simonisme à la République, Rennes, 693 Presses Universitaires de Rennes, 2016, p.167. PIERRE, Eugène, Traité des droit politique, électoral et parlementaire, Paris, Imprimeurs de la 694 Chambre des Députes, 1893, p. 58. !269 Ningún texto de la constitución clasifica a las mujeres entre los incompetentes, y si se añadieran más pruebas de la capacidad política de las mujeres, un cierto número de ellas serían encarceladas por delitos políticos» . 695 En la Asamblea, las palabras de Deroin contaron con el apoyo del diputado republicano Laurent de l’Ardèche, quien en una de las sesiones del mes de junio, fue el encargado de leer su carta desde la tribuna . Dando cuenta de que la demanda 696 femenina de participar en las decisiones legislativas era internacional, durante el debate parlamentario sobre el derecho de petición, se recordó que en Inglaterra, 40.000 mujeres habían solicitado a la Reina Victoria la abolición de la esclavitud . También apoyó la 697 queja de Deroin, otro diputado republicano, Schoelder, quien presentó una enmienda para mantener el derecho de petición de las mujeres. Sin embargo, este fue finalmente suprimido, por unanimidad y entre las risas generalizadas de los diputados . 698 7.4.3. Du célibat «Hasta ahora, las mujeres han sido, en relación con los hombres, lo que los proletarios son en relación con los privilegiados» . 699 Durante su condena, Deroin también escribió la obra Du célibat (Del celibato), que sería publicada en mayo de 1851, unas semanas antes de salir en libertad . El 700 texto, compuesto de catorce páginas, contiene las palabras de Deroin y las de otra autora, llamada «Eve», colaboradora de ella . No parece esclarecido el hecho de que 701 702 Carta manuscrita de Jeanne Deroin, registrada en la Asamblea Nacional, en junio de 1851 (A.N. C* 695 2431, C 2389), citada en RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 340, y reproducida, a petición de Jeanne Deroin, en L’Almanach des femmes pour 1852, p. 44. BUISSON, Ferdinand [red.], Rapport fait au nom de la commission…, pp. 17 y 18.696 PIERRE, Eugène, Traité des droit politique, électoral et parlementaire…, p. 582.697 RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 261.698 DEROIN, Jeanne, Du Célibat…, p. 13.699 DEROIN, Jeanne, Du Célibat…700 SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 101.701 Se mantienen las comillas con las que siempre era publicado el nombre de «Eve», a modo de firma.702 !270 Deroin fuera o no la autora de la totalidad de la obra. «Eve» podría haber sido un pseudónimo que utilizaba para firmar algunos textos. Esto no hubiera sucedido solamente con la primera parte de Du Célibat, ya que «Eve» figuraría también como autora de algunos artículos publicados en L’Almanach des Femmes, en los años sucesivos. Para Adler la cuestión estaba clara, afirmó que «Jeanne se hacía llamar “Eve”» . Scott, en su análisis, también parece otorgar a Deroin toda la autoría de Du 703 Célibat. En este sentido, podríamos suponer que una reivindicación de la figura de Eva, como primera madre, queriéndola alejar del estigma de pecadora responsable de la expulsión del Paraíso, podría ser la causa del uso de dicho pseudónimo por parte de Deroin. Sin embargo, para Riot-Sarcey «Eve» era una amiga de Deroin . 704 Dejando a un lado la cuestión de la posible autoría parcial o total de la obra por parte de Deroin, esta era, en origen, una respuesta a un artículo de Eugène Stourm, aparecido en L’Écho de l’Ouest, en que el autor se posicionaba contra el celibato sacerdotal . A partir de ese texto, e implementando una perspectiva de género, Deroin 705 reflexionó sobre las ventajas y desventajas de la soltería, sobre el matrimonio y la virginidad, considerando estos temas de gran importancia social . Quiso aclarar que en 706 ese momento no podría profundizar en ellos, ya que su preocupación principal era la organización del trabajo . En el texto, Deroin planteó que ser célibe, en el caso de las 707 mujeres, podría constituir un acto de resistencia e independencia ante el sometimiento masculino . La soltería se convertiría así en una elección consciente, desmontando la 708 creencia popular de que el matrimonio era el único destino posible para las mujeres . 709 Consideraba que las relaciones sexuales debían darse dentro de un marco de igualdad entre hombres y mujeres, circunstancia alejada de la realidad en la que se encontraban la ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 210.703 RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 269.704 Tanto esta respuesta, al número de un periódico de reciente publicación, como el resto de interacciones 705 que mantuvo Deroin desde prisión, indican el alto nivel de información que recibía del exterior. DEROIN, Jeanne, Du Célibat…, p. 11.706 Ibid., p. 13.707 En relación al planteamiento personal y a una posible abstinencia sexual dentro del matrimonio 708 Deroin-Desroches, ver la referencia a esta obra en las páginas 157 y 158 de la presente tesis. RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 341.709 !271 mayoría de las mujeres del siglo XIX, tanto dentro como fuera del matrimonio. Si esa igualdad no se daba, el matrimonio suponía la esclavitud femenina. Consecuentemente a este planteamiento, sugería que, incluso dentro del matrimonio, la castidad podría ser la mejor garantía de la igualdad . Deroin rechazaba la idea de que la procreación y la 710 conservación de la familia eran las labores de la mujer. «¿Cuál es entonces su cometido presente? Su cometido presente, su cometido incesante, es liberarse de la tutela del hombre» . Respecto al celibato obligatorio de los sacerdotes, consideraba que debía 711 desaparecer, ya que la virginidad no podía ser obligada, pero del mismo modo, tampoco podía ser impedida, en caso de tratarse de una elección libre. En cuanto a la identificación social de la mujer en tanto que madre, Deroin no rechazaba la identidad maternal de la mujer. Se apropiaba de ella para dar un giro copernicano a la lectura que se hacía se esta. La maternidad servía de argumento para excluir a las mujeres de la vida pública y, especialmente, de la política. Deroin, por el contrario, planteaba que merced a la cualidad de las mujeres como madres, debía ser, aún con más motivo, facilitada su entrada en todos los ámbitos de la vida pública, del mundo laboral al científico, pasando por la gestación de la economía . Para cerrar su argumentación, defendió que las 712 mujeres, igual que los hombres, solo se podrían liberar con dignidad a través del trabajo, siendo este otro motivo para no excluirlas en la esfera privada. Y se mostró esperanzada con el futuro cercano. Llena de optimismo, creía posible que se diera un gobierno formado por trabajadores y que se lograra tener una sociedad en la que las mujeres fueran ciudadanas libres, borrando los prejuicios que las acompañaban . 713 SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 102.710 DEROIN, Jeanne, Du Célibat…, p. 12.711 Ibid., p. 14. 712 Dentro del ideario de Deroin, la maternidad es un tema complejo de tratar, que puede ser leído erróneamente si no se conoce la globalidad de su pensamiento y el marco histórico en que operaba. Para abordarlo, sería necesario realizar múltiples conexiones conceptuales, en campos como la filosofía y la teología, y poner sus argumentos en relación con varias escuelas feministas —como la socialista, la de la diferencia y la de la igualdad—. Abarcar este asunto rebasaría los límites de esta tesis, por lo que se plantea postergarlo para investigaciones futuras. Entre tanto, es pertinente referenciar el trabajo de Scott, quien considera que las interpretaciones de Deroin —realizadas a partir de la segunda ola del feminismo — que la inscriben en la genealogía del feminismo de la diferencia, pecan de simplistas, ya que Deroin llegó a platear la maternidad como trabajo productivo, con carácter social, y no como esencia. Ver: SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 101. DEROIN, Jeanne, Du Célibat…, p. 14.713 !272 7.4.4. Creando una red internacional de militantes feministas. El apoyo a las «hermanas» estadounidenses e inglesas «Es desde lo más profundo de su prisión que se relatan a ustedes estos hechos, que son en sí mismos altamente instructivos» . 714 Dentro de la variada actividad política que realizó Deroin desde la cárcel, el hecho que ha recibido una mayor atención desde la historiografía feminista —como se ha comentado en el estado de la cuestión—, fue la relación epistolar que estableció, junto a Roland, con el recién creado movimiento feminista de los Estados Unidos de América . Ambas amigas tenían cuarenta y cinco años, y desde hacía veinte estaban 715 inmersas en la lucha por los derechos de las mujeres. Esta experiencia previa las hizo ilusionarse por las noticias que les llegaban desde el otro lado del océano, ya que supieron identificar, de forma inmediata, la gran importancia del activismo femenino que se estaba creando allí. En julio de 1848, había tenido lugar en Seneca Falls, un pueblo perteneciente al estado de New York, la primera convención sobre los derechos de las mujeres desarrollada en Estados Unidos. Fue organizada por Elizabeth Cady Stanton y 716 Lucretia Mott , activistas abolicionistas a las que no se les había permitido la entrada 717 The proceedings of the Woman's Rights Convention, held at Worcester, October 15th and 16th, 1851, 714 New York, Published for the Committee by Fowlers and Wells, 1852, p. 35. Ver: ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings…; ANTHONY, Susan Brownell, GAGE, Matilda 715 Joslyn, and CADY STANTON, Elizabeth, History of Woman Suffrage, Volume I…, pp. 234-237; MASTRODOMÉNICO, Isabel, Las feministas queremos…; y SCHNEIR, Miriam, The Vintage Book of Historical Feminism…, pp. 90-93. Elizabeth Cady Stanton (1815-1902) es una de las principales pioneras del feminismo de la historia 716 estadounidense. Activista por la abolición de la esclavitud, cuando tomó conciencia de la opresión femenina, también fue militante en el movimiento a favor de la templanza —otro aspecto que tenía en común con Deroin. Dentro del movimiento de mujeres, que centraba su reivindicación en el derecho a voto, incluyó otras demandas como la ley de divorcio, el control de natalidad o los derechos de custodia. Para conocer más, ver: DAVIS, Sue,The Political Thought of Elizabeth Cady Stanton: Women's Rights and the American Political Traditions, New York, London, NYU Press, 2008; y WELLMAN, Judith, The Road to Seneca Falls: Elizabeth Cady Stanton and the First Woman's Rights Convention, Baltimore, University of Illinois Press, 2004. Lucretia Mott (1793-1880), es considerada la verdadera fundadora del feminismo en los Estados 717 Unidos. Trabajó como profesora, y desempeñando esta profesión tomó conciencia de la desigualdad que soportaba por el hecho de ser mujer. Proveniente de una familia cuáquera, se unió a una rama liberal de esta religión y fue predicadora de su grupo local. En sus seminarios y conferencias hablaba de reforma social, abolición, pacifismo, y templanza. En 1833 fundó la Pennsylvania Anti Slavery Society (Sociedad Antiesclavista de Pennsylvania), la primera sociedad abolicionista formada exclusivamente por mujeres. Ver: FAULKNER, Carol, Lucretia Mott’s Heresy. Abolition and Women’s Rights in Nineteenth-Century America, Philadelphia, University of Pennsylvania Press, 2011. !273 en la Convención Internacional Anti-esclavista de 1840, realizada en Londres, por el hecho de ser mujeres. Esta exclusión fue el punto de partida de la organización de una convención propia para la defensa de los derechos femeninos. A esta asistieron unas 300 personas, quienes, como acción final del encuentro, decidieron redactar una Declaración de Sentimientos, que seguía el modelo de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, de 1776 . El texto denunciaba las restricciones políticas que 718 sufrían las mujeres y defendía la igualdad de derechos con los hombres, que los firmantes se comprometían a reivindicar. Nació, de esta manera, el movimiento feminista en dicho país. En 1850, se convocó la Primera Convención de Derechos de la Mujer, de índole nacional, en Worcester, Massachusetts, contando con la presencia de destacados miembros, tanto hombres como mujeres, del movimiento anti-esclavista. Un año después, tendría lugar la Segunda, también en Worcester. En el tiempo transcurrido desde la Declaración de Seneca Falls, las noticias sobre el creciente movimiento de mujeres en Norteamérica habían recorrido el mundo. Por este motivo, durante el desarrollo de la Segunda Convención Nacional, pudo ser leída una carta de apoyo enviada por Deroin y Roland. También contaron con el aliento de la pensadora feminista inglesa Harriet Taylor, quién, a través de un artículo publicado en The Westminster Review, aplaudía el trabajo de las mujeres norteamericanas, a las que consideraba que estaban siendo ejemplo a seguir . 719 Se pusieron en circulación dos versiones de la carta de Deroin y Roland. La versión más larga fue la enviada la Convención Nacional de Mujeres de América, en donde fue leída en la tarde del 15 de octubre de 1851 —primer día de los dos que duró el encuentro, desarrollado en el interior del ayuntamiento de la ciudad—. La sala estaba llena mucho antes de la hora de la sesión, tanto que incluso mucha gente no pudo acceder a ella. William Henry Channing subió al estrado e introdujo el tema de la 720 VV. AA. La Declaración de la Independencia. La Declaración de Seneca Falls, trad. M. Hernández 718 Sánchez-Barba y M. Coy Girón, Secretariado de Publicaciones de la Universidad de León, León, España, 1993. SCHNEIR, Miriam, The Vintage Book of Historical Feminism, London, Vintage, 1995, p. 91. 719 Conocido como W. H. Channing (1810-1884), era un clérigo y filósofo, nacido en Boston. De ideas 720 socialistas, fue estudioso de Fourier. Es posible que fuera la influencia del teórico francés la que le aproximó a la defensa de la igualdad de género. Participó activamente en la primera Convención Nacional, motivo por el cual pasó a formar parte del Comité Central Nacional de los Derechos de la Mujer. !274 tarde, "La posición civil y política de la mujer", con la lectura de la carta de Deroin y Roland. La misiva, escrita el 15 de junio de 1851, comenzaba con unas palabras de reconocimiento, seguidas de una descripción de la situación política de las mujeres francesas: «Queridas Hermanas: Vuestra valiente declaración sobre los Derechos de las Mujeres ha resonado incluso en nuestra prisión, y ha llenado nuestras almas de una alegría indescriptible. En Francia, la reacción ha suprimido el grito de la Libertad de las Mujeres del futuro, privadas, como sus hermanos, de la Democracia, del derecho a la igualdad civil y política; y las leyes fiscales que atropellan la libertad de prensa, impiden la propagación de esas verdades eternas que deben regenerar a la humanidad. Ellas desean también —las mujeres de Francia— fundar un tribunal hospitalario, que reciba el grito de los oprimidos y de los que sufren, y reivindique en el nombre de la solidaridad humana, el derecho a la igualdad de ambos sexos; y donde la Mujer, la Madre de la Humanidad, puede reivindicar en nombre de sus hijos, mutilados por la tiranía, su derecho a la verdadera libertad, al completo desarrollo y al libre ejercicio de todas las facultades, y revelar esa mitad de la verdad que está en ella, y sin la cual ninguna obra social puede ser completa» . 721 A lo largo de carta, Deroin y Roland describieron cómo había sido el desarrollo de la lucha feminista en Francia y la oposición realizada por el gobierno, desde el triunfo de la revolución de 1848. Destacaron los engaños sufridos y la vacuidad de los eslóganes republicanos que habían perpetuado la exclusión femenina. También quisieron compartir con sus «hermanas americanas» cómo había sido la formación y desarrollo de la Unión de Asociaciones, y los objetivos de la misma: «Los delegados de ciento cuatro asociaciones, unidos, sin distinción de sexo, eligieron a dos mujeres, con varios de sus hermanos, para participar en igualdad de condiciones con ellos en la administración de los intereses del trabajo, y en la organización de la obra de solidaridad. Se mantienen en la traducción las palabras escritas con mayúsculas del texto original. 721 The proceedings of the Woman's Rights Convention, held at Worcester, October 15th and 16th, 1851…, pp. 32 y 33. !275 Las asociaciones fraternales se formaron con el objeto de liberar al obrero del yugo del deterioro y del patrocinio; pero, aislados en medio del Viejo Mundo, sus esfuerzos solo podían producir una débil mejoría para ellos mismos. La unión de asociaciones basadas en la solidaridad fraternal tenía por finalidad la organización del trabajo, es decir, una división igual del trabajo, de los instrumentos y de los productos del trabajo. Los medios fueron la unión del trabajo y del crédito entre los trabajadores de todas las profesiones, para adquirir los instrumentos de trabajo y los materiales necesarios, y para formar una garantía mutua para la educación de sus hijos, y para satisfacer las necesidades de los viejos y los enfermos. En esta organización todos los trabajadores, sin distinción de sexo o profesión, teniendo igual derecho a la elección y que son elegibles para todas las funciones, y teniendo todos por igual la iniciativa y la decisión soberana en los actos de intereses comunes, sentaron las bases de una nueva sociedad basada en la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad» . 722 Channing fue acompañando la lectura de la carta con algunas observaciones sobre la conveniencia de la co-soberanía de mujeres y hombres . Y elogió las valientes 723 aportaciones de las francesas a la lucha por el sufragio femenino, tanto el intento de Roland de votar, en 1848, como la candidatura de Deroin, un año después. Dado a conocer a las norteamericanas, el ejemplo de Deroin pudo haber influenciado en la decisión de Elizabeth Cady Stanton de presentarse, en 1866, al Congreso, como candidata independiente . 724 Deroin y Roland terminaron su misiva con unas frases llenas de fuerza y esperanza, estrechando lazos con las mujeres americanas, con un marcado carácter sororo —de nuevo adelantándose con sus contenidos a la creación de los términos que los describen—. «¡Hermanas de América! Vuestras hermanas socialistas de Francia se unen a vosotras en vuestra reivindicación del derecho de la mujer a la igualdad civil y política. Tenemos, además, la profunda convicción de que sólo mediante el poder Ibid., pp. 34 y 35.722 Ibid., p. 32.723 ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings…, p. 190.724 !276 de la asociación, basado en la solidaridad -por la unión de las clases trabajadoras de ambos sexos para organizar el trabajo-, se podrá lograr, completa y pacíficamente, la igualdad Civil y Política de la Mujer, y el Derecho Social para Todos. Es en esta confianza, que desde las profundidades de la cárcel que aún aprisiona nuestros cuerpos sin llegar a nuestros corazones, aclamamos para vosotras, Fe, Amor, Esperanza; y os enviamos nuestros saludos fraternales» . 725 Al finalizar la lectura de la carta, la destacada militante Ernestine Rose , tomó 726 la palabra y declaró: «Después de haber escuchado la lectura de la carta de nuestras pobres hermanas encarceladas de Francia, bien podríamos exclamar: ¡Ay, pobre Francia! ¿Dónde está tu gloria? ¿Dónde está la gloria de la Revolución de 1848?». Posteriormente, el texto fue incluido en las actas de la Convención, publicadas al año siguiente . Tras esta primera toma de contacto, algunas de las dirigentes de la 727 Convención, como Lucretia Mott, decidieron mantener correspondencia con sus compañeras de lucha francesas . Como se verá más adelante, en el capítulo 728 correspondiente, la presidenta de la Convención, Paulina Wright Davis , mantendría 729 una colaboración transoceánica con Deroin durante un tiempo . Y, Cady Stanton 730 también se interesó por ella y quiso conocerla en persona en el transcurso de un viaje a Londres, años después. The proceedings of the Woman's Rights Convention, held at Worcester, October 15th and 16th, 1851, 725 p. 35. Ernestine Rose (1810-1892), era una inmigrante polaca, libre pensadora y anticlerical, que fue una 726 destacada activista por los derechos de las mujeres y contra la esclavitud. Aportó al naciente feminismo estadounidense una visión internacionalista, gracias a su conocimiento de varios idiomas y a sus frecuentes viajes, y defendió la necesidad del ateísmo. Vivió un tiempo en Londres, en donde conoció a Owen, haciéndose seguidora suya. En 1869, junto a Elizabeth Cady Stanton, Susan B. Anthony y Lucy Stone, formó The National Women Suffrage Association (la Asociación Nacional de Sufragio Femenino). The proceedings of the Woman's Rights Convention, held at Worcester, October 15th and 16th, 1851, 727 pp. 32-35. SCHNEIR, Miriam, The Vintage Book of Historical Feminism…, p. 91.728 Paulina Wright Davis (1813-1876), era una feligresa de la religión presbiteriana, que había intentado 729 hacerse misionera y que no pudo realizar su sueño ya que no se permitía que las mujeres solteras lo fueran. Posteriormente, su compromiso abolicionista la hizo renunciar a la iglesia, debido al apoyo de esta a la esclavitud. Estudió medicina e intentó animar a otras mujeres a que lo hicieran, y, a partir de 1850, centró su militancia en la defensa de los derechos de las mujeres. Editó prensa feminista, hecho que la acercó a Deroin y motivó su colaboración. En 1868 fue una de las fundadoras de la New England Woman Suffrage Association (Asociación por el Sufragio Femenino de Nueva Inglaterra). Para conocer más, ver: FLEXNER, Eleanor, y FITZPATRICK, Ellen, Century of struggle the woman’s rights movement in the United States, London, Belknap Press of Harvard University Press, 1975. ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings…, p. 190.730 !277 La versión más corta de la misiva había sido enviada con anterioridad a Inglaterra, a The Female Political Association (La Asociación Política Femenina) de la ciudad de Sheffield . Este contacto internacional vino dado por el hecho de que la 731 organizadora de la asociación era Anne Knight, amiga y antigua colaboradora de Deroin y Roland. La relación de las tres mujeres databa de sus «años sansimonianos» pero se había intensificado durante la Segunda República, y continuaría después de ella. Tras el regreso de Knight de Francia, en 1851, la líder cuáquera se puso en contacto con las mujeres de Sheffield que habían luchado en el movimiento cartista, para trabajar de forma conjunta por el derecho femenino al voto . Las acciones que llevó a cabo este 732 grupo de mujeres inglesas despertaron un sentimiento de hermanamiento en Deroin y Roland, motivo por el cual quisieron enviar una carta de apoyo . La Asociación 733 Política Femenina de Sheffield celebró su reunión semanal en la tarde del miércoles 11 de junio de 1851, y tras revisar las finanzas de la organización, se leyó la carta recibida de las dos compañeras francesas encarceladas. Posteriormente fue publicada, de forma íntegra, en la primera página del periódico cartista londinense The Northern Star, en el número del 14 de junio de 1850 . 734 Las dos cartas enviadas por Deroin y Roland desde prisión, escritas unos días antes de su excarcelación, supusieron un importante paso adelante en la creación de una red de conexiones del movimiento internacional de mujeres. Como planteó Anderson— principal referente en el estudio de este campo concreto de la historia de las La carta leída en Worcester incluía la fecha del 15 de junio y, aunque no conocemos la fecha exacta de 731 la escritura de la carta inglesa, debido a que la fecha no figura en su reproducción, esta fue publicada por la prensa el 14 de junio, dato que demuestra que fue escrita en primer lugar. El cartismo fue un movimiento político de base obrera, desarrollado en Gran Bretaña entre 1838 y 732 1858. Debía su nombre a una Carta del Pueblo, escrita en 1837, que planteaba seis puntos que pretendían democratizar la sociedad inglesa, y que incluía la demanda del sufragio universal y del voto secreto. Es considerado una experiencia embrionaria de un partido político de los trabajadores, que despertó el interés de los socialistas franceses, desde Flora Tristán a Étienne Cabet. El movimiento terminó por motivos políticos y económicos, tras veinte años de desigualdad intensidad, pero sus participantes siguieron involucrados en los distintos escenarios de acción política y sindical, hecho por el cuál coincidirán, en años venideros, con los socialistas franceses exiliados en Reino Unido y/o implicados en el nacimiento del internacionalismo obrero, como era, en ambos supuestos, el caso de Jeanne Deroin. Ver: BENSIMON, Fabrice, «Le chartisme», Histoire des mouvements sociaux en France, Paris La Découverte, 2014, pp. 79-89. ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings…, p. 8.733 “Female political rights association”, The Northern Star, Vol. XIV, nº 710, London, Saturday, June 734 14,1851, p. 1. !278 mujeres —, a partir de la década de 1820, el surgimiento del pensamiento socialista, y 735 en particular el sansimonismo, allanó el camino para el desarrollo de una alianza internacional de mujeres activistas. Posteriormente, nuevas conexiones fueron realizándose a través del movimiento por la abolición de la esclavitud. Y, a continuación, las convenciones por los derechos de la mujer realizadas en Estados Unidos fueron el siguiente punto álgido en la creación de una red de contactos transoceánicos. Siguiendo el planteamiento de Anderson, un grupo reducido de mujeres creó las primeras conexiones que permitirían la ampliación posterior de un movimiento feminista internacional, y Jeanne Deroin formó parte de él. Hay que recordar en ese sentido su colaboración y estrecha amistad con la inglesa Anne Knight, fruto precisamente de ese primer escenario político sansimoniano señalado por Anderson. Unos años después, Lucretia Mott conoció también a Knight en un viaje a Inglaterra. Es muy posible, por lo tanto, que Knight fuera la vía de contacto y comunicación entre Deroin y las norteamericanas. Sin embargo, se hace necesario discrepar de Anderson en cuanto a que este grupo de mujeres llegara a crear un movimiento internacional. Acciones como las cartas de apoyo de Deroin y Roland a las feministas norteamericanas e inglesas, fueron importantes en lo simbólico y determinantes para el reconocimiento y aprendizaje mutuo. Pero, como plantea Isenberg, realmente no crearon un movimiento transfronterizo organizado , y, hay que añadir, que tampoco lo pretendían, al menos en 736 el caso de Deroin. Sus palabras no indican en ningún momento que este fuera su objetivo. Ducha, como era, en la creación de organizaciones políticas, si esa hubiera sido su intención, la hubiera declarado abiertamente. Las misivas escritas junto a Roland, parecen seguir más el espíritu de la solidaridad obrera, tan propio de ellas, con una clara intención de animar a sus compañeras en un camino, el de la lucha por los derechos de las mujeres, del que ellas ya habían conocido su extrema dureza. Ver: ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings…735 ISENBERG, Nancy, “BONNIE S. ANDERSON. Joyous Greetings: The First International Women's 736 Movement, 1830–1860. New York: Oxford University Press. 2000. Pp. xii, 288. $30.00”, The American Historical Review, Volume 106, Issue 3, June 2001, pp. 940 y 941. !279 7.5. Salida de la cárcel y último año en París El miércoles 2 de julio de 1851 Deroin salió de la cárcel de Saint-Lazare. Según su propio relato, de forma literalmente inmediata retomó sus actividades políticas en defensa de los derechos femeninos: solo dos horas después de abandonar la prisión se encontraba en la oficina del periódico La République para preparar una protesta en nombre de las mujeres contra las limitaciones del derecho al sufragio. Según declaró a este respecto, tras su paso por prisión, sus convicciones eran aún más firmes: «No he dejado ni un solo instante de ocuparme de la propaganda social con una ardiente perseverancia [...] Más que nunca protesto contra la tiranía, la injusticia y el perjurio» . Deroin plasmó su queja en una carta que fue publicada en varios periódicos 737 filo-socialistas y republicanos como La Presse y Le Pays . 738 Tras haber estado presa un año -casi seis meses a la espera de juicio seguidos de los seis meses de condena-, Deroin quiso reunir de nuevo a su familia en torno a ella. Durante su obligada ausencia, sus dos hijos pequeños, de 6 y 9 años, habían estado al cuidado de amigos cercanos, mientras que la mayor, que contaba ya con 17 años, había sido enviada a estudiar a un internado, fuera de París. Su marido Ulysse se encontraba sin trabajo y enfermo. Había sido despedido como forma de represión por las actividades desarrolladas por su mujer. Y como consecuencia de la persecución política y del hostigamiento social que había estado sufriendo, había desarrollado una enfermedad mental de la que nunca se recuperaría . Para sacar a su familia adelante, 739 Deroin se puso entonces a trabajar de nuevo como lingère, pero, al mismo tiempo, intentaba crear de nuevo una escuela para hijos de trabajadores. Logró su objetivo y volvió a trabajar como maestra infantil dando clases de gramática, historia y aritmética, desde su nuevo domicilio, situado en el número 202 del Faubourg Saint-Honoré . 740 DEROIN, Jeanne, Correspondance sous le Second Empire (BHVP).737 ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings, The First International Women’s Movement 1830-1860…, 738 pp. 190 y 254. PILBEAM, Pamela, “Jeanne Deroin: French Feminist and Socialist in Exile”…, p. 287.739 Información aportada por los descendientes de Deroin. 740 !280 7.6. El golpe de Estado de Napoleón III. El aumento de la represión y la persecución política «El socialismo se asemeja a la hidra de la Antigüedad: hay que cortarlo como a ella» . 741 Pasaron exactamente cinco meses desde la puesta en libertad de Deroin y el golpe de Estado de Napoleón III. Y nada más comenzar a desarrollarse este, se inició también una brutal represión política, con la persecución de socialistas, anarquistas y republicanos. Un gran número de amigos y compañeros de Deroin fueron encarcelados. Esa misma noche, del 2 de diciembre de 1851, ya fueron arrestadas casi 80 personas. Pero el pueblo de París no se levantó masivamente contra el golpe. Esto fue debido a que el trauma de la represión de la revolución de junio de 1848 era profundo, y a que Napoleón III estaba atacando a una Asamblea que también había sido reaccionaria con el pueblo y que, por tanto, carecía de su apoyo. Pese a que no hubo una respuesta popular mayoritaria, sí se organizaron una serie de revueltas. En el centro y el este de París se levantaron decenas de barricadas que fueron atacadas por tropas militares provocando cientos de muertos. La represión se extendió por todo el país y más de 26.000 personas fueron arrestadas , de las cuales 169 eran mujeres . Para organizar 742 743 su enjuiciamiento, el nuevo gobierno creó una nueva estructura legislativa, las comisiones mixtas. En ellas, los procedimientos judiciales carecían de garantías procesales. Desde principios de febrero de 1852, las comisiones mixtas condenaron a miles de personas a penas de arresto domiciliario, al exilio o a la deportación, sin escuchar la declaración de los acusados ni a los testigos . Este intento de purga de 744 todos los elementos revolucionarios de la sociedad francesa, se llevó a cabo con una Lettre du préfet du Doubs, 26 janvier 1852, Service historique de la Défense, 7 J 69, consultado en: 741 http://poursuivis-decembre-1851.fr/index.php ANCEAU, Éric, “Le coup d'État du 2 décembre 1851 ou la chronique de deux morts annoncées et 742 l'avènement d'un grand principe”, en Parlement[s], Revue d'histoire politique, 2/2009 (n° 12), pp. 33-38. CROSS, Máire y GORDON, Felicia, “Jeanne Deroin and Pauline Roland: prison, deportation 743 and exile, 1851-1852”, en Early French Feminisms, 1830-1940, A passion for liberty, Cheltenham, Edward Elgar Publishing Limited, 1996, p. 96. Ibid., p. 38.744 !281 http://poursuivis-decembre-1851.fr/index.php total arbitrariedad. Cualquiera podía ser condenado «sin haberse movido» . En total, 745 cerca de 20.000 franceses fueron condenados por las comisiones mixtas, y las diferentes penas, de menor a mayor dureza, eran: puesta en vigilancia, penas de cárcel, alejamiento temporal, expulsión del país y deportación, que era la más severa de todas . 746 La persecución política cambió la vida de Deroin y de su entorno cercano. Uno de los casos más dramáticos, y que la afectó personalmente, fue el de Pauline Roland, su gran amiga y estrecha colaboradora. Había salido de la cárcel al mismo tiempo que Deroin, a principios de julio de 1851, pero en solo cinco meses volvió a ser perseguida por las autoridades. Con el golpe de Estado, cuando sus amigos socialistas comienzan a ser detenidos, le llegaron informaciones sobre que ella también iba a ser enviada de nuevo a prisión. Sin embargo, aunque muchos de sus compañeros habían tomado ya el camino el exilio, no quiso esconderse ni huir del país, declarando: «No tengo miedo de ser comprometida... espero mi destino. Pero sea lo que sea, habré incurrido en ello actuando de acuerdo con mis principios. He hecho todo lo que está en mi poder para defender la ley. Siempre lo haré. Mi vida y la de mis hijos está dedicada a la salvación de la república. Nunca regatearé el precio a pagar por mi salvación. Y no lo compraré al precio de una desviación del principio» . 747 Roland fue detenida en su casa, el 6 de febrero de 1852. Se la acusaba de ser miembro de sociedades secretas, de haber participado en la insurrección del 2 de diciembre, y de haber publicado carteles llamando al pueblo a la resistencia al golpe . 748 Estas acusaciones eran falsas, Roland no había asistido a ninguna convocatoria en contra del golpe de Estado, y en el momento que tuvieron lugar los hechos de los que se la acusaba se encontraba en casa de unos amigos. Pero se trataba de una persecución CAZALS, Rémy, “Les proscrits de 1852”, en MIREHC, Mémoires Identités Représentations Histoire 745 comparative de l'Europe, Toulouse, FRAMESPA, 1999, 3, p. 28. La pena de deportación venía siendo habitual en Francia desde el siglo XVIII. Estaba estrechamente 746 relacionada con la política exterior colonialista y era aplicada para crímenes contra la seguridad del Estado. Cuando la Segunda República abolió la pena de muerte, la sustituyó por la pena de deportación, también para delitos políticos, a través de la Ley del 8 de junio de 1850. No hay que confundirla con la pena de transportación, que, a través de los decretos de Napoleón III, se aplicaba a los criminales comunes que eran condenados a trabajos forzados. Citado en ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 201.747 GROULT, Benoîte, Pauline Roland…, p. 178.748 !282 política y era una enemiga potencial del nuevo régimen. Ella, como tantos otros miles de demócratas y republicanos, se encontró en una situación de indefensión judicial ante la arbitrariedad con la que operaban las comisiones mixtas. Durante su juicio, negó las acusaciones de haber promovido y participado activamente en las revueltas en contra del golpe de Estado y aportó su coartada en la que figuraban los amigos a los que había ido a visitar ese día. Pero también, reconoció con tranquilidad su militancia política, contando que era miembro de la Asociación fraternal de profesores, y que realizaba, y seguiría realizando en el futuro, propaganda socialista, una actividad que no consideraba peligrosa para la sociedad. Y dando muestra de su valor y de su coherencia política, le dijo al jurado: «Activamente no tomé parte en el levantamiento, pero en mi corazón tomé parte activa en él» . 749 El veredicto fue que era culpable de tres delitos que se consideraron probados: haber sido integrante de los clubs de mujeres, que habían sido ilegalizados, haber participado en loterías solidarias en apoyo a las familias de detenidos políticos y ser una peligrosa propagandista socialista. Por ellos, fue condenada a diez años de deportación en Argelia . Tras un tiempo de nuevo presa en París a la espera de su partida, comenzó 750 un largo viaje que se dividió en varias etapas y que se desarrolló en unas horribles condiciones de hacinamiento de las presas. Una vez llegó por fin a suelo argelino, vivió en varias ciudades. Primero fue instalada en el fuerte Saint-Grégoire, donde continuaron las malas condiciones de vida que sufrió en el barco, tanto de descanso por las condiciones de las camas, como de alimentación por las de la comida que les procuraban. Al poco tiempo, vuelven a embarcarla, rumbo a Argel. Allí, pudo pasar a un régimen de semilibertad, en el que tenía que trabajar para mantenerse ella misma. Pero Roland también necesitaba enviar dinero a sus hijos que se habían quedado en París, y que eran para ella un motivo de preocupación constante. Sobrevivía en alojamientos muy deteriorados, no podía alimentarse correctamente ni tener acceso a un trabajo decente que mejorara su situación. Las duras condiciones de vida a las que Roland se Citado en ADLER, Laure, À l’aube du féminisme…, p. 201.749 En esos meses, hubo un total de 9.820 personas condenadas a la deportación en Francia. El destino 750 principal era Argelia, seguido de Cayena, con una cifra de deportados mucho menor. Las condenas de deportación a Argelia podían ser de dos tipos: Argelia + [sic.], que incluía la residencia forzada , o Argelia - [sic.], en la que se permitía la residencia libre. Roland fue condenada a la opción más dura, Argelia +. !283 enfrentó durante su condena, fueron mermando su salud . Al mismo tiempo, en 751 Francia habían comenzado los procesos para solicitar el indulto, pero para acceder a esta «gracia» era necesario pedir clemencia a Napoleón III. Y Roland se negó a hacerlo . Aunque en noviembre de 1852 se le concedió la libertad anticipada, gracias a 752 la mediación de su hijo mayor y de George Sand, poco después de llegar a suelo francés fallecería, el 16 de diciembre de 1852, con 47 años . Su cortejo fúnebre fue seguido 753 por solo cinco personas, pero su muerte supuso un duro golpe para Deroin y para toda la familia socialista francesa, que se encontraba exiliada, y sus amigos y compañeros le rindieron numerosos homenajes. El más célebre fue el de Víctor Hugo, que le dedicó un poema incluido en su libro Les Châtiments (Los Castigos), publicado en 1853 en Jersey, donde estaba exiliado . También le dedicaron versos otros grandes poetas como 754 Baudelaire y Verlaine, y George Sand dijo de ella: «Pauline Roland, esa cabeza exaltada y generosa que tenía las ilusiones de un niño, ¡el carácter de un héroe! Esa loca, esa mártir, esa santa…» . Pero, sin duda, el más sentido homenaje fue el de su amiga 755 Jeanne Deroin, con la que compartió las ilusiones de la revolución y las penas de la prisión. Como Hugo, ella también tuvo que publicarlo desde el exilio, en este caso en Londres, desde donde editaba su periódico L’Almanach des femmes. En varias secciones, de los números de 1853 y 1854, quiso recordar a su compañera de lucha y la puso como ejemplo a seguir, publicando incluso cartas escritas por la propia Roland. Su ultimo homenaje público lo terminó escribiendo: «Pauline, tu noble vida no será El escritor y periodista Charles Ribeyrolles, también condenado a la deportación, pero en 1849, 751 recogió en su obra Les Bagnes d’Afrique. Histoire de la transportation de décembre (1853), parte de la correspondencia de Roland durante su segunda condena. Sus cartas muestras el maltrato que sufrió por parte tanto de las monjas que gestionaban la prisión Saint-Lazare, como de las que vigilaban a las mujeres deportadas. También reflejan la irreductibilidad del carácter de Roland y su solidaridad con sus compañeras de viaje, que eran prostitutas condenadas por delitos comunes. Y detallan sus condiciones de vida. Ver: RIBEYROLLES, Charles, Les Bagnes d’Afrique. Histoire de la transportation de décembre, Londres, Jeffs, 1853. RIBEYROLLES, Charles, Les Bagnes d’Afrique…, p. 194.752 Para más información, ver: SÁNCHEZ CALVO, Sara, “Pauline Roland. El compromiso de una vida 753 militante”, Femmes en résistance du XVIIIe siècle à nos jours, Revue ILCEA, revue portée par l'ILCEA4 (Institut des langues et cultures d'Europe, Amérique, Afrique, Asie et Australie – E.A. 7356), Éditions littéraires et linguistiques de l'université de Grenoble (ELLUG), 33 / 2018, https://doi.org/10.4000/ilcea. 4782 y SÁNCHEZ CALVO, Sara, “Reivindicando a Pauline Roland: revolucionaria, pionera y mártir”, en INSTIFEM (edit.), Hilos Violeta. Nuevas propuestas feministas. Un diálogo abierto, Madrid, Editorial Traficantes de Sueños, 2018, pp. 107-117. HUGO, Victor, Les Châtiments, Paris, J. Hetzel et Cie. Éditeurs, 1877, pp. 162-166.754 Citado en GROULT, Benoîte, Pauline Roland, ou comment la liberté vint aux femmes…, pp. 201-205.755 !284 https://doi.org/10.4000/ilcea.4782 https://doi.org/10.4000/ilcea.4782 perdida… Te sentimos en nosotros, tú nos inspiras, tú nos sostienes. Adiós a tus restos mortales, pero a tu recuerdo, ¡jamás!» . 756 Tras el golpe de Estado, el exilio fue la única salida para miles de republicanos, desesperados ante la situación de desamparo legal en la que se encontraban. Deroin estuvo ayudando a sus muchos de sus compañeros a huir, colaborando en las redes de apoyo y gestionando pasaportes que les permitieran salir del país. Finalmente, ella misma, se vio obligada a tomar la decisión de abandonar Francia, prevenida por algunos compañeros de su inminente arresto. El destino elegido más común de los proscritos fue Inglaterra, a donde solo en los tres primeros meses tras el golpe de Estado llegaron más de 4500 proscritos , y a donde llegaría Jeanne Deroin, tras tener que separarse de su 757 marido, a quién no volvería a ver, y de su país, que no volvería a pisar. Ibid., p. 201.756 APRILE, Sylvie, Le siècle des exilés…, p. 107.757 !285 TERCERA PARTE: JEANNE DEROIN EN LONDRES. EXILIO, INTERNACIONALISMO Y NUEVAS MILITANCIAS (1852-1894) !286 Introducción «La muerte es una cosa de la que no se regresa. El exilio es una cosa de la que no se vuelve» . 758 Tras estudiar la ingente labor política, desarrollada en múltiples frentes, que Jeanne Deroin realizó durante la Segunda República Francesa (1848-1852), la tercera parte de esta investigación se centra en sus años de exilio (1852-1894), la época de su vida más desconocida. Para estudiarla, con el mayor detalle posible, se ha realizado un recorrido cronológico por su vida en Londres, investigando a partir de las pocas referencias documentales que existen. Como se verá, se ha analizado el último periódico que dirigió, L’Almanach des femmes, su participación en el moviendo obrero internacional, su intento de poner en marcha nuevas asociaciones solidarias, su colaboración en otros medios escritos y finalmente su vinculación con el socialismo inglés. Se observará también cómo el género afectó obviamente a su vida personal y delimitó su carrera política. Y se mostrará cómo su residencia en el distrito de Hammersmith fue decisiva en su última etapa como revolucionaria al convertirse en miembro de la rama de Hammersmith de la Socialist League fundada por William Morris. Se ha encontrado pertinente profundizar en el hecho de que Jeanne Deroin fuera vegetariana. Este dato fue descubierto, de forma inesperada, al investigar como la prensa francesa se había hecho eco de su fallecimiento en 1894 . Valorado hasta ahora 759 como simplemente un dato anecdótico, nos ha parecido una vía de trabajo interesante a investigar debido a la actualidad de ciertos debates alrededor de esta cuestión. El ecofeminismo se ha desarrollado desde hace varias décadas como una de las grandes corrientes dentro del feminismo internacional, enlazando las luchas antipatriarcales y anticapitalistas. Por otra parte, hoy en día el pensamiento antiespecista está en pleno HUGO, Victor, Histoire d’un crime, citado en APRILE, Sylvie, Le siècle des exilés…, p. 103.758 Recortes de presa del 8 de abril de 1894, periódico sin referenciar, incluido en el Dossier Deroin de la 759 Bibliothèque Marguerite Durand de Paris (BMD), única biblioteca pública de Francia especializada la historia de las mujeres y el feminismo. !287 desarrollo como un área reivindicativa que, al igual que en el caso del feminismo, aúna la militancia a pie de calle con la investigación académica. En ambos campos, ecofeminismo y antiespecismo, la creación de una genealogía propia es un trabajo de plena actualidad. Por todo esto, la posibilidad de que Deroin fuera una pionera en estas luchas, aunque fuera a un nivel incipiente y testimonial, adquiere un peso más que significativo. Por último, se ha analizado la red de contactos que creó en Londres, a partir de sus intereses políticos y sociales, prestando especial atención a su vinculación con la familia de Morris. Aunque, debido a su avanzada edad y a ciertas circunstancias personales que se irán desgranando, ocupó un discreto segundo plano, el análisis de sus contactos ayudara a ver como Deroin formaba parte de los círculos progresistas y socialistas del Londres victoriano, en los que se incluían las futuras sufragistas, y en los que ella fue una figura conocida y respetada, superando los límites de la comunidad de franceses exiliados. !288 CAPÍTULO 8. LLEGADA A LONDRES Y PRIMEROS AÑOS EN LA COMUNIDAD FRANCESA 8.1. El camino del exilio «El viaje fue de lo más penoso y la llegada a Londres, “ciudad de ruido, de barro y de humo”, aún más penosa» . 760 Jeanne Deroin abandonó París, rumbo a Londres, en el verano de 1852. Carecemos de su testimonio sobre cómo fue su salida del país, un hecho recurrente entre los exiliados ya que, como explica Sylvie Aprile, la salida de Francia era para ellos un recuerdo desagradable que revivían mentalmente una y otra vez pero que a la vez era ocultado a los demás, ya que había supuesto un hecho traumático. Los días anteriores al viaje se vivían como una agónica espera, llena de incertidumbre, en la que a menudo el exiliado debía permanecer escondido sin poder ponerse en contacto con su familia y amigos . Las condiciones del viaje de Deroin debieron ser muy similares a las de 761 compañeros suyos de las que sí tenemos constancia. Colaboradores cercanos como Gustave Lefrançais o Pierre Leroux se habían exiliado también a Londres, apenas unos meses antes que ella, y se encontraban igualmente en una situación económica muy precaria . El viaje desde París debió incluir el transporte en varios carruajes que, dada 762 la mala situación financiera de Deroin, se tratarían de omnibus . Pero también había la 763 Pierre Leroux sobre su viaje y llegada a la capital inglesa, citado en THOMAS, P. Félix, Pierre Leroux. 760 Sa vie, son oeuvre, sa doctrine, 1904, Félix Alcan Edit., Paris, p, 120. APRILE, Sylvie, Le siècle des exilés…, p. 114.761 A la hora de tener que exiliarse Leroux dudó entre partir a Alemania, Suiza, Bélgica o Inglaterra. Se 762 decantó por esta última opción debido al contacto que mantenía con Stuart Mill, quien en una carta le reconocía la simpatía moral e intelectual que le profesaba por su apoyo a los derechos de las mujeres, y que terminaba la misiva invitándole afectuosamente a visitarle si pasaba por Inglaterra. Leroux vivió poco tiempo en Londres, menos de un año, ya que llegó tras el golpe de Estado de diciembre de 1851 y en agosto de 1852 se trasladó junto a su numerosa familia a la isla de Jersey, en donde fue vecino de Victor Hugo. Es poco probable que Leroux coincidiera en Londres con Deroin, y de así haber sido, el encuentro duró poco ya que él partió de Londres el mismo mes en el que ella llegaba. El poco tiempo que pasó en Londres fue para Leroux una experiencia desagradable. De hecho uno de sus capítulos de su libro autobiográfico La grève de Samarez, dedicado a su paso por la capital británica, lleva el esclarecedor título: “Mi fracaso en la ciudad”. Durante sus años de exilio, Deroin y Leroux sí mantuvieron una relación epistolar y una colaboración periodística, con la publicación de artículos de ella en periódicos editados por él. Para saber más sobre la vida y obra de Leroux, ver: THOMAS, P. Félix, Pierre Leroux. Sa vie, son oeuvre, sa doctrine… El omnibus era el transporte público y colectivo de la época, tirado por caballos y que podía incluir 763 hasta catorce plazas que se encontraban divididas en clases. !289 opción de hacer el trayecto en tren ya que la línea ferroviaria París-Le Havre se había inaugurado en 1847. En caso de exilio los destinos variaban, al contrario que para los expulsados, que debían seguir indicaciones precisas y un itinerario fijado por las autoridades para abandonar el país . Por otra parte, los líderes políticos que eran 764 perseguidos por el gobierno, utilizaban pasaportes falsos para cruzar la frontera, y solían tener que disfrazarse e incluso travestirse. Así tuvieron que actuar personalidades como Victor Hugo o el escritor y diputado republicano Edgar Quinet . Pero este no debió 765 haber sido el caso de Deroin ya que cuando huyó de Francia aún no había una orden de captura contra ella, solo la sospecha de que ésta era inminente. Al llegar a la costa, los exiliados tenían que tomar un ferry con el que cruzar el Canal de la Mancha. Uno de los puertos más utilizados era el de Calais. Desde allí partió en 1855 el literato Jules Troubat, llegando a Londres en el mismo día, aunque en ese caso con motivo de un viaje vacacional en el que conocería a Deroin . El otro puerto de salida habitual para 766 los exiliados era El Havre, en Normandía, desde el que llegaban a Southampton, en la costa inglesa. Este había sido el recorrido elegido por Lefrançais debido a que le habían informado que era el punto menos vigilado. Según sus propias palabras, el omnibus le llevó desde París hasta el mismo puerto. Pudo huir gracias a un pasaporte falso prestado por un amigo y a 100 francos que habían reunido sus compañeros para que se pagara el viaje y sobrevivir unos días en la capital inglesa mientras encontraba trabajo. El control en la frontera era riguroso y los gendarmes exigían a todos los viajeros revisar su pasaporte o visado . Cuando volvió a Francia, en 1853, Lefrançais repitió el mismo 767 recorrido por Southampton y El Havre, realizando el viaje desde la estación de Waterloo en Londres hasta la de Saint-Lazare en París en un tiempo de veintidós horas . 768 Para más información sobre los represaliados y las condiciones de exilio, se puede ver la página web 764 de AsilEuropeXIX, programa de investigación europeo y transnacional sobre el exilio y el asilo en el siglo XIX, https://asileurope.huma-num.fr. También se pueden consultar las bases de datos que recogen la información disponible sobre las 26.848 personas procesadas durante la insurrección de diciembre de 1851 y las diferentes protestas contra el golpe de Estado de Luis Napoleón Bonaparte en: http:// poursuivis-decembre-1851.fr/index.php Para más información sobre este tema, ver el apartado “Passer la frontière” en APRILE, Sylvie, Le 765 siècle des exilés…, pp. 113-115. TROUBAT, Jules Simon, Souvenirs du Dernier Secrétaire de Sainte-Beuve, C. Levy, Paris, 1890, p. 766 141. LEFRANÇAIS Gustave, Souvenirs d’un révolutionnaire…, pp. 176 y 177.767 Ibid., p. 205.768 !290 https://asileurope.huma-num.fr http://poursuivis-decembre-1851.fr/index.php http://poursuivis-decembre-1851.fr/index.php Jeanne Deroin llegó a Londres en agosto de 1852. Algunas fuentes aseguran que llegó sola y que poco después lo hicieron sus hijos pequeños . Otras, en cambio, 769 mantienen que llegó acompañada de los dos menores, Caroline de 10 años y Jules de 7, enfermo de hidrocefalia . Un año después su hija mayor, Cécile, de 19 años, se unió a 770 la familia tras terminar sus estudios. Respecto a su marido, este no pudo salir de París. Ulysses Desroches había desarrollado, desde hacía un tiempo, una enfermedad mental grave. Parece ser que su dolencia era consecuencia de la persecución política y del encarcelamiento que había sufrido su esposa, así como del acoso social que él mismo sufrió a causa de la militancia de ella, motivo por el cuál había sido despedido de su trabajo . 771 Extremadamente reservada respecto a su vida personal, Deroin no abordó este drama personal en ninguno de sus textos publicados y, debido a la menor implicación como militante de su marido, nunca se han publicado textos de su autoría o referencias a él. Sin embargo, gracias a la investigación llevada en cabo en Londres para la realización de esta tesis , se ha localizado un artículo del prestigioso periódico inglés 772 The Times, de 1849, que muestra un significativo retrato de la pareja Deroin-Desroches y que arroja información sobre el acoso social que él sufrió debido al activismo de su mujer. El diario publicó un artículo, en su sección sobre la actualidad francesa, en que se relataba uno de los mítines dados por Jeanne Deroin en el marco de su campaña electoral. Aunque el carácter general del texto era de apoyo a su candidatura, se puede observar el tono condescendiente y patriarcal con el que se quiso reflejar la relación establecida entre ambos cónyuges. El intercambio de los roles tradicionales de género que operaba en la pareja, especialmente respecto de la actividad desarrollada en la esfera pública, quiso ser remarcado por el periódico. Se intentaba así trasladar una RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 269.769 PILBEAM, Pamela, “Jeanne Deroin: French Feminist and Socialist in Exile”…, p. 288, y KUNKA, 770 Françoise, “The French teacher at Kelmscott House: Cécile Desroches, Jeanne Deroin and the utopian socialist connection”, The Journal of Willliam Morris Studies, vol.. XXII, No. 1, Special Issue: Morris and Utopia añadir a biblio, London, 2016, pp. 57 y 58. PILBEAM, Pamela, “Jeanne Deroin: French Feminist and Socialist in Exile”…, p. 287.771 Y en concreto en este caso, gracias a la documentación hallada en la Colección de periódicos que 772 atesora la British Library (BL). !291 imagen fría y masculina de Deroin, a la vez que se ridiculizaba a Desroches, mostrándole con un comportamiento atribuido socialmente a la feminidad: «La señora demócrata en cuestión se presentó en una reunión socialista celebrada en la calle St. Antoine anteanoche, para reivindicar su derecho a un escaño en la Asamblea Legislativa. Ya sea que la facilité de la parole [sic.] atribuida al sexo 773 débil en general sea una calumnia o no, es evidente que no es así en este caso en particular. Madame Deroin pronunció un discurso largo y elocuente, en el que la política y el sentimiento se mezclaron de manera muy agradable […] Sostuvo que en un estado verdaderamente democrático, la parte más justa y cautivadora de la raza humana [las mujeres] tiene tanto derecho como los hombres a representar a la sociedad, y mucho más, en la medida en que la sociedad debe su civilización a la influencia benigna de la mujer. Ella dijo que podría señalar, si fuera necesario, una prueba concluyente del poder de la mujer sobre el hombre; y, mientras pronunciaba esta declaración en un tono más bien feroz y desafiante, se la observó echando una mirada severa a un rincón de la habitación donde un caballero en ese momento estaba tratando de protegerse de la observación pública agachándose y envolviéndose en un manto. Un susurro recorrió la sala diciendo que la modesta persona en cuestión era nada más y nada menos que Monsier Deroin , que de este 774 modo presentaba una ilustración tácita de la autoridad doméstica de su justa pareja» . 775 El desequilibrio psicológico que sufrió Desroches dificultó su salida de París, acompañando a su mujer. Cuando estaba previsto que partiera también hacia Londres para encontrarse con ella y con sus hijos, a su enfermedad mental se sumó que contrajo la fiebre tifoidea. Enfermo, fue atendido por una amiga de Deroin. En sus últimos días, con sus capacidades muy mermadas, creía que la mujer que le cuidaba era su esposa. Esta no quiso que le sacaran de su error para que pensara que era ella quien estaba a su lado. Finalmente falleció antes de poder reunirse con su familia . A partir de entonces, 776 Deroin tuvo que sacar adelante sola a sus tres hijos, sin dinero y en un país desconocido. Facilidad de palabra, en francés.773 Nótese que se le nombra usando el apellido de su esposa. No podemos saber si esto fue debido al 774 desconocimiento del autor del texto sobre el hecho de que Deroin utilizaba su nombre de soltera, o a que se trató de otro ataque machista a la “masculinidad” de Desroches, atribuyéndole el apellido de su mujer. “The State of Europe. France”, The Times, Monday 30 abril 1849, p. 6.775 KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 58.776 !292 8.2. La dura vida en el Soho «¡Ah! Es a Londres a donde hay que venir para tener una idea exacta de la miseria» . 777 Al llegar a Londres, Deroin se reencontró con sus amigos exiliados y se 778 instaló junto a sus hijos en el barrio del Soho. Vivió en él un tiempo máximo de nueve años, ya que en 1861 su nombre aparece en el censo londinense, junto al de sus hijos, en el 12 de Woodstock Road, situado en otra zona de la ciudad . Pero al llegar a la 779 capital, ¿por qué eligió el Soho para vivir? Seguramente porque en ese momento era el barrio donde se concentraban la mayoría de los exiliados políticos, era el barrio de los revolucionarios. Allí vivían socialistas y anarquistas, pobres, que se encontraban en sus calles y debatían en sus bares. El Soho era un barrio muy humilde, atestado e insalubre, por lo que la vida allí en esos años era muy difícil. A la extrema precariedad económica y a las tragedias familiares, sus habitantes tuvieron que sumar la epidemia de cólera que azotó Londres en 1854. Esta fue una epidemia sin precedentes que costó la vida a 10.000 londinenses y que tuvo el Soho como epicentro de la infección. En ese barrio 780 murieron 700 personas en solo una semana. Gracias a los métodos desarrollados por el doctor John Snow, pionero en epidemiología, se descubrió que el causante del brote era un pozo de agua contaminada que se encontraba en Broad Street. Las condiciones de vida a las que se enfrentaban los exiliados eran especialmente duras, debido a que a las que sufrían los trabajadores ingleses había que sumar la falta de trabajo y de arraigo social. Carecemos del testimonio directo de Deroin, debido a la pérdida de la documentación que había legado a Adrien Ranvier, a modo de memorias, pero sus circunstancias debieron ser similares a las de otros LEFRANÇAIS, Gustave, Souvenirs d’un révolutionnaire…, p. 194.777 WILD, Hortense, “Nos contemporaines: Jeanne Deroin et Julie Daubié. Deux figures de femmes”…, 778 p. 474. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 68, e información aportada por 779 los descendientes de Desroches y Deroin. CHASSAIGNE, Philippe y ESPOSITO, Marie-Claude, Londres, la ville-monde, Paris, Vendémiaire 780 Éditions, 2013, p. 219. !293 revolucionarios exiliados allí. Una muestra significativa la encontramos en la biografía de Karl Marx, quien vivía allí junto a su familia. Al mismo tiempo que Deroin se instalaba en el Soho, los Marx atravesaban momentos dramáticos rodeados de miseria. En septiembre de 1852, Marx escribía a su amigo, colaborador y constante benefactor Friedrich Engels: «Tu carta llegó hoy en medio de un ambiente muy tenso. Mi esposa está enferma […] tiene una especie de 'fiebre nerviosa'. No pude, ni puedo ahora llamar al médico, ya que no tengo dinero para medicinas. Durante ocho o diez días he alimentado a la familia con pan y papas, pero es dudoso que pueda obtener hoy algo de eso. Es claro que esta dieta no resulta útil... […] De esta manera contengo hasta comienzos de septiembre a todos los acreedores, que, como sabes, sólo reciben fragmentos de pago […] Lo mejor y lo más deseable que podría ocurrir sería que la casera nos expulsara. Entonces por lo menos no tendría que pagar la suma de 22£. Pero difícilmente se muestre tan amable. Además, el panadero, el lechero, el chico que reparte el té, el verdulero, y las viejas cuentas del carnicero. ¿Cómo podré salir alguna vez de este endiablado embrollo?» . 781 Asfixiados por las deudas, los Marx tuvieron que empeñar sus pertenencias, e incluso las ropas de vestir y de cama. A menudo carecían hasta de papel para escribir, material totalmente necesario para desarrollar su trabajo. También se tuvieron que enfrentar a la muerte de su hija Jenny Eveline Franciska, que había nacido en marzo de 1851. Era el segundo de sus hijos que fallecía. Solo un año y medio antes había muerto su hijo Heinrich Guido, de pulmonía, cuando la familia ya vivía en una extrema pobreza. La mujer de Marx, Jenny, narró su desesperación al no tener dinero ni para poder pagar el ataúd de la niña: «La muerte de mi querida hija llegó en el momento de nuestra más profunda pobreza. En esos instantes nuestros amigos alemanes no se encontraban en condiciones de ayudarnos… De modo que corrí, impulsada por la ansiedad de mi corazón, a ver a un refugiado francés que vivía en el vecindario y que nos había visitado. Le pedí ayuda en Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, 8 de septiembre de 1852. Citada en GEMKOW, Henrich, 781 Carlos Marx. Biografía completa, Buenos Aires, Editorial Cartago, 1975, p. 196. !294 nuestra terrible necesidad. Con la más amistosa simpatía, me entregó en una ocasión 2£, y con eso pagué el minúsculo ataúd en que ahora duerme mi pobre hija» . 782 El hecho de que Jenny Marx encontrara ayuda en un exiliado francés no era casual. En el Soho vivían exiliados de multitud de nacionalidades pero, desde la era de los hugonotes, la comunidad francesa era especialmente numerosa, tanto como para que el Soho fuera conocido durante años como «la Pequeña Francia» ..Así, encontrándose 783 Deroin sola con sus dos hijos pequeños, casi sin dinero y sin conocer el idioma, la opción más lógica es que buscara un primer refugio entre los exiliados socialistas franceses que se organizaban en dicho barrio. Uno de estos franceses, Gustave Lefrançais, antiguo compañero de Deroin en la Asociación Fraternal de profesores socialistas, llevaba unos meses viviendo allí. Pese a múltiples intentos, tardó mucho tiempo en encontrar trabajo como maestro, y cuando lo hizo fue gracias a la mediación de Pierre Leroux. Mientras, sobrevivía en el Soho sin domicilio fijo. En algunas ocasiones tenía que compartir la cama con compañeros, y en otras, incluso, pasar la noche en la calle. En esos casos, para refugiarse de la continua lluvia, solía esperar a que pasaran las horas en un bar del puerto, que eran los únicos abiertos durante toda la noche. Esperaba así a la mañana para poder dirigirse a la casa de algún amigo y descansar en la cama de este una vez se había quedado libre . 784 Leroux también residió allí en condiciones lamentables. Él mismo relató que su mujer y sus hijos vivían encerrados durante meses «sin aire y casi sin pan, en un tugurio de Londres» . En agosto de 1852, Leroux se trasladó a Jersey, en donde pudo 785 establecerse junto a veintisiete miembros de su familia, que le siguieron, y en donde fue vecino y amigo de Víctor Hugo . Por lo tanto, Leroux y Deroin no coincidieron en 786 Londres, o en caso de haberlo hecho, hubiera sido solo por unos días, ya que ella llegó a Jenny Marx, Kurz Umrisse eines bewegten Lebens, en Mohr und General, pp. 217-218, citado en 782 GEMKOW, Henrich, Carlos Marx…, pp. 198 y 199. CLOUT, Hugh, Histoire de Londres, Paris, Presses Universitaires de France, 1999, p. 76. 783 LEFRANÇAIS, Gustave, Souvenirs d’un révolutionnaire…, pp. 187, 193 y 194.784 LEROUX, Pierre, La grève de Samarez…, p. 237.785 LEROUX, Pierre, A la source du socialisme français…, p. 490.786 !295 la ciudad en ese mismo mes de agosto en el que él partió hacia la costa. A partir de entonces, su amistad y colaboración política y periodística se mantuvo de forma epistolar. En el Soho se concentraban numerosos establecimientos regentados por franceses y que servían comidas típicas de su país, como el conocido Hotel des Bons Amis, situado en Old Compton Street. Otro célebre lugar de encuentro era la tienda regentada por el citoyen Richard , situada en Charlotte Street. Richard, que contaba 787 con múltiples contactos sociales y que fue miembro de la Primera Internacional, ofrecía en su establecimiento consejo a los recién llegados, ayudándoles a encontrar domicilio o trabajo . Esta zona de Londres continuó siendo el barrio francés durante años, hasta 788 que a inicios de la década de 1870, especialmente con la llegada de los exiliados de la Comuna de París, la comunidad francesa se comenzó a dispersar y desplazó su centro de acción hacia el actual barrio de Fitzrovia, limítrofe por el lado noreste con el Soho . 789 Pero para entonces, Deroin y sus hijos se habían trasladado a la zona suburbana de Hammersmith, alejándose de los círculos de la comunidad de exiliados. 8.3. La organización de la comunidad de exiliados franceses en Londres Los exiliados de la Segunda República habían empezado a llegar a Londres unos años antes de que tuviera lugar el golpe de Estado. Esto comenzó a ocurrir a partir de la brutal represión de las jornadas de junio de 1848, y continuó agravándose con la deriva conservadora de los sucesivos gobiernos. Un líder destacado como Louis Blanc, que había sido el presidente de la Comisión del Luxemburgo -pseudo Ministerio de Trabajo- El uso del sustantivo de ciudadano o ciudadana, anteponiéndolo al nombre, se había generalizado en 787 la Revolución Francesa por su acepción política. Apelaba al derecho al acceso a la ciudadanía y enunciaba una resistencia al concepto de súbdito o súbdita del Antiguo régimen. Se siguió utilizando, hasta finales del siglo XIX, en círculos republicanos. FORSTER, Laura C., “The Paris Commune in London and the spatial history of ideas, 1871-1900”, 788 The Historical Journal, nº 62 (4), Cambridge University Press, 2019, pp. 1029-1032. Para conocer más sobre la configuración espacial de los exilados de la Comuna en Londres, en 789 contraposición con la realizada por las generaciones anteriores de proscritos franceses, ver: FORSTER, Laura C., “The Paris Commune in London and the spatial history of ideas, 1871-1900”, The Historical Journal, nº 62 (4), Cambridge University Press, 2019, pp. 1021-1044. !296 durante el gobierno provisional, huyó de Francia en agosto de 1848. Otro líder republicano, Ledru-Rollin, antiguo miembro del gobierno provisional, llegó a Londres en junio de 1849. Pero el principal flujo de llegada de proscritos se dio a partir de diciembre de 1851, tras el golpe de Estado de Napoleón III. En 1852, el año que llegó Deroin, había unos 4.500 refugiados franceses en el Reino Unido. La mayor parte de ellos no se quedarían mucho tiempo. De hecho, en 1853 el número ya se había reducido a 1.000, y en 1859 eran solo unos 400 . Ella fue de las pocas personalidades 790 destacadas de 1848 que nunca volvió a Francia. Por otra parte, hay que destacar que la comunidad francesa era mayoritariamente masculina, pese a su presencia y a la de algunas otras mujeres, que solían ser esposas o hijas de exiliados que les habían acompañado . 791 Los proscritos estaban diseminados por las zonas de Smith’s Field, White Chapel, Lambeth, Eagle Tavern y Fitzroy Square , pero sobre todo y especialmente 792 tras su llegada, se concentraba en el barrio del Soho. A los recién llegados no les resultaba fácil habituarse a la vida en Londres, ciudad que consideraban oscura, caótica y ruidosa. Además, llegaban a ella sin dinero, sin trabajo y sin entender el inglés . 793 «¿Qué voy a hacer en este país donde mi ignorancia del idioma de repente me hace sordo y mudo?», escribió Lefrancais en su diario . Pese a estas circunstancias 794 comunes, el perfil medio del exiliado francés se alejaba bastante del que representaba Jeanne Deroin. La mayoría eran varones, de entre 35 y 50 años, bien situados en la sociedad. Provenían de las grandes ciudades francesas en donde habían ejercido una función política en los años precedentes, como alcaldes o representantes del pueblo. También solían ser hombres de letras o periodistas relacionados con la prensa APRILE, Sylvie, Le siècle des exilés…, pp. 107 y 108.790 JONES, Thomas C., y TOMBS, Robert, “The French left in exile: Quarante-huitards and Communards 791 in London, 1848-80”, en A history of the French in London. Liberty, equality, opportunity, London Institute of Historical Research, 2013, p.169. Ibid., p. 178.792 BENSIMON, Fabrice, “Louis Blanc en Angleterre”, en Louis Blanc, un socialiste en république, 793 DÉMIER, Francis (Dir.), Éditions Créaphis, Paris, 2005, p. 151. LEFRANÇAIS, Gustave, Souvenirs d’un révolutionnaire…, p. 178.794 !297 revolucionaria, y sus profesiones eran mayoritariamente liberales: abogados, profesores, médicos o funcionarios. Para los recién llegados, no era sencillo encontrar empleo, indistintamente de su oficio. Respecto al profesorado, profesión que abundaba entre los exiliados y que era la desempeñada por Deroin, también escaseaban las ofertas de empleo. En este gremio, tenían que enfrentarse con la competencia de los empleados de los hogares burgueses, quienes solían realizar también funciones de enseñanza en las propias casas en las que servían. Además, tenían que luchar con los prejuicios que jugaban en su contra, ya que les consideraban marginados y enemigos del orden y de la religión. Aunque la ciudad de Londres aceptaba las sucesivas oleadas de refugiados políticos que llegaban de toda Europa, la opinión pública se estaba volviendo en contra de ellos . En concreto en 795 relación a los franceses, tras el golpe de Estado de Napoleón III, los grandes periódicos ingleses tomaron partido a favor de él, mostrando su mayor admiración por el «salvador del orden» y su odio por las ideas socialistas. Evidenciando un enorme desprecio por la vida de los proscritos, The Times llegó a publicar: «El príncipe-presidente se equivoca al enviar a los republicanos a África y 796 Cayena con un gran coste ; que se contenten con arrojarlos a nuestras costas y 797 que nuestras nieblas ayuden, la miseria en la que los dejamos pudrirse y la estrella pronto los librará de ellos» . 798 La comunidad francesa en Londres estaba conformada prácticamente en su totalidad por exiliados por motivos políticos, por lo que, como era de esperar, empezaron a organizarse según fueron llegando a la ciudad. A grandes rasgos, estaban divididos en dos grupos. Por una parte, se encontraban los republicanos, encabezados por Ledrú-Rollin, y por otra los socialistas, liderados por tres hombres: Félix Pyat, Ibid., p. 180. 795 Formula protocolaria con la que se conocía a Napoléon III en el periodo de tiempo que transcurrió 796 desde su acceso al poder, tras ganar las elecciones presidenciales en diciembre de 1848, hasta su autoproclamación como emperador en diciembre de 1852. En referencia a los principales destinos de los presos políticos deportados.797 Citado en LEFRANÇAIS, Gustave, Souvenirs d’un révolutionnaire…, p. 180.798 !298 Louis Blanc o Pierre Leroux. Había un tercer grupo al que llamaban «los Independientes», no adscritos a ninguno grupo, y que asistían a las reuniones de uno u otro sector según sus intereses, por lo que eran mal vistos por los miembros de los otros dos grupos . Los enfrentamientos políticos que se habían dado en París, continuaron 799 en Londres, agravados por el reproche mutuo de ser los responsables del fracaso de la república. El sector socialista, más cercano a Deroin, quiso organizarse, liderado por Pierre Leroux, Louis Blanc y Étienne Cabet. Nació así la Union socialiste (Unión Socialista), que fue presentada en Londres, el 10 de mayo de 1852, a través de la lectura de su manifiesto . En él, los tres líderes afirmaban que su principal objetivo era la difusión 800 conjunta de sus diferentes escuelas y mostrar así la unidad de los socialistas. Establecieron su sede en el nº 5 de Hart Street, en Bloomsbury Square, una zona colindante con el barrio del Soho, y anunciaron la publicación de una revista trimestral llamada Union socialiste y un periódico titulado L'Europe libre. La organización tuvo una existencia muy breve y no hay constancia documental de las actividades que pudieron llevar a cabo . De forma paralela, entre los socialistas se alzaron algunas 801 voces, lideradas por Félix Pyat, que acusaron a Leroux de moderado y que exigían un «socialismo orgánico y viril» . Este grupo creó entonces la Commune Revolutionaire 802 (Comuna Revolucionaria), que gozaría de una trayectoria mayor. En su discurso político advertían al pueblo de que había pasado el tiempo del socialismo de los soñadores pacíficos, a los que se referían como «los entusiastas, los iluminados, los habladores, los poetas y otras personas de cerebro hueco» . Esta nueva organización, que contó con 803 Ibid., p. 181.799 Referencias a este manifiesto en la obra: Les révolutions du XIXe siècle, 1852-1872, volume 1, Les 800 républicains sous le Second Empire, Paris —no aparecen datos sobre el editor, ni el año de publicación, ni paginación. MORAL SANDOVAL, Enrique, El socialismo español en el contexto internacional de la Primera a la 801 Segunda Internacional (1864-1889)…, p. 48. Para conocer más información sobre la Union Socialiste, ver: THOMAS, Félix, Pierre Leroux, sa vie, son oeuvre, sa doctrine…, pp. 127 y 128. LEROUX, Pierre, A la source du socialisme français…, p. 490.802 THOMAS, Félix, Pierre Leroux, sa vie, son oeuvre, sa doctrine…, p. 126.803 !299 una trayectoria mayor que la de la Unión Socialista, abogaba por «el uso de la fuerza como único instrumento de la revolución» . 804 Intentando avanzar en la deseada unidad, la Unión Socialista quiso acercar posiciones con la Comuna Revolucionaria, y con militantes afines a otras corrientes — como Ledru-Rollin y Pyat—, a través de un encuentro de los que se autodenominaron “proscritos del Sena, refugiados en Londres”, que tuvo lugar el 13 de junio, en la calle Little Dean del Soho. Desafortunadamente, la reunión no dio los resultados esperados y la unificación de los socialistas exiliados no fue posible . Los acontecimientos 805 ocurridos desde 1848 y el posicionamiento que había tenido cada cual frente a ellos, había dejado un historial de disputas políticas y rencores que hacía muy difícil la reconstrucción de las antiguas alianzas que habían llevado al éxito de la revolución de febrero. En el exilio, se acentuó la separación entre los burgueses, demócratas republicanos, y los obreros, que a su vez, se dividían en varias tendencias. Todos estos movimientos ocurrieron en los meses previos a la llegada de Deroin a Londres, y marcaron el paisaje político que se encontró. No se ha hallado referencia documental sobre la participación de Deroin en ninguna de estas organizaciones políticas de exiliados franceses, que estaban activas a su llegada en Londres. Pero de haber estado relacionada con alguna, hubiera sido con la Unión Socialista, tanto por su cercanía con algunos de sus integrantes, como por su tendencia política. La Comuna Revolucionaria, organización con la que Deroin coincidiría en varios encuentros, también era afín a algunas de sus propuestas políticas pero su discurso anti-religioso y abierto a la acción directa y al uso de la violencia , no 806 estaría en absoluto conforme al ideal pacifista de Deroin, que continuaba, en este Ibid. 804 Les révolutions du XIXe siècle, 1852-1872, volume 1, Les républicains sous le Second Empire…, s/n. 805 Y, KUNKA, Françoise, French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism…, p. 233. El manifiesto de la Comuna Revolucionaria se puede consultar de forma íntegra en: Les révolutions du 806 XIXe siècle, 1852-1872, volume 1, Les républicains sous le Second Empire, Paris —no aparecen datos sobre el editor ni el año de publicación—, pp. 3-32. Para más información sobre la forma de actuar de esta organización, ver: FREJ, Mariem, “Alphonse Alexandre Bianchi (1816-1871). Question sociale et internationalisme”, Page 19, Bulletin des doctorants et jeunes chercheurs du Centre d’histoire du XIXe siècle, Varia, nº3/Hiver 2015, Centre d’histoire du XIXe siècle (Université Paris 1- Université Paris 4), Paris, p. 54. ZÉVAÈS, Alexandre, “Les proscrits français en 1848 et 1851 à Londres”, La Révolution de 1848 et les révolutions du XIXe siècle, Tome 20, Numéro 102, Janvier-février 1924, pp. 345 y. 375. !300 sentido, en la misma línea que Pierre Leroux. La amnistía de 1859, gracias a la cual la mayor parte de los proscritos pudo volver a casa, supuso el fin de estos intentos de organizar a la comunidad francesa . 807 8.3.1. Las redes de apoyo a los exiliados franceses Del mismo modo que Jeanne Deroin, la mayoría de los exiliados, especialmente los socialistas que provenían de clase trabajadora y, por tanto, humilde, llegaban a Londres con muy pocos ahorros y necesitados de trabajar inmediatamente para sobrevivir. Sin embargo, como hemos visto, se encontraban con graves problemas de desempleo. A esto se sumaba el hecho de que algunos proscritos estaban convencidos de que el gobierno británico quería expulsarlos, e incluso matarlos de hambre , miedos 808 que aumentaban su vulnerabilidad. Para ayudarles en su precaria situación, la comunidad francesa se organizó para crear diversas formas de apoyo. La comunidad de exiliados republicanos había organizado una Comisión de Socorro encargada de gestionar un fondo económico solidario que se administraba desde Francia. A través de esta comisión, los obreros de los grandes talleres de París pagaban regularmente una cuota para ayudar a sus compatriotas. Esta cuota era centralizada por el banquero Michel Goudchaux (1797-1862), quien había sido ministro de finanzas en 1848, primero con el gobierno provisional y después con el gobierno de Cavaignac. Tras el golpe de Estado de Napoleón III, empezó a organizar esta comisión de socorro, motivo por el cuál sería arrestado por la policía imperial en 1854. El dinero recaudado en París era enviado por Goudchaux a Londres, donde lo recibía Victor Schoelcher (1804-1893). Este también había participado en el gobierno provisional, siendo tanto subsecretario de Estado para las colonias como de la Marina. De origen burgués y amigo personal de Victor Hugo, Schoelcher era conocido como «el padre de los negros» ya que era un destacado antiesclavista y había sido el responsable del Decreto de abolición de la esclavitud de abril de 1848. También había apoyado los BENSIMON, Fabrice, “Louis Blanc en Angleterre”…, p. 152.807 Ibid.808 !301 derechos de las mujeres. Era el responsable de gestionar el dinero enviado desde París, y con el que se hacía un reparto semanal: todos los sábados cada exiliado francés que se encontraba en Londres sin trabajo recibía cuatro chelines. Este organismo también sufrió los enfrentamientos que se daban en el seno de la comunidad de exiliados. Desde su creación, era gestionado por los republicanos seguidores de Ledru-Rollin, conocidos como rollinistas. Sin embargo, en el verano de 1852, tras unas elecciones internas, comenzó a ser administrado únicamente por miembros de la Commune révolutionnaire. Los rollinistas no aceptaron el resultado y apelaron a Schoelcher quien, yendo más allá de lo que suponían sus competencias, anuló el resultado de las elecciones. La crisis abierta por esta situación, puso sobre la mesa la queja por parte del sector socialista a propósito de la falta de ayuda económica más contundente por parte de los exiliados ricos, como Victor Hugo. El bloqueo en el que se encontraba en ese momento la comisión de socorro, podía afectar de forma directa a los exiliados que se encontraban en situaciones desesperadas y que necesitaban esos cuatro chelines semanales para sobrevivir. Para que esto no llegara a ocurrir, los socialistas organizan una propuesta del citoyen Martelet, futuro participante de la Comuna de París, que planteó que los exiliados que ese momento tuvieran empleo recaudaran de sus sueldos la suma necesaria para que el siguiente sábado los necesitados pudieran seguir recibiendo la ayuda económica semanal. Así se pudo mantener la red de apoyo durante el mes que duró el bloqueo, hasta que desde París se refrendó que los miembros de la Commune révolutionaire eran en ese momento los responsables legítimos de gestionar el fondo de ayuda . 809 Este episodio nos permite ver el clima de tensión y el nivel de enfrentamiento que se vivía dentro de la comunidad francesa en Londres, que llegó incluso a consecuencias tan terribles como muertes por duelo. Los reproches políticos, y en muchos casos personales, provenían de la administración realizada durante los años previos de la Segunda República, especialmente por la brutal represión de las jornadas de junio de 1848, en la que los republicanos habían sido partícipes de la masacre de miles de trabajadores y del exilio y deportación de otros tantos. De hecho, algunos de Ver: LEFRANÇAIS, Gustave, Souvenirs d’un révolutionnaire…, pp. 185-195.809 !302 los líderes de los exiliados en Londres, como el anarquista Déjacque, habían llegado allí huyendo de la represión de las jornadas de junio. Las disputas entre los dos sectores políticos por liderar la comunidad de exiliados se dejaban ver desde la misma llegada de estos. En el puente de Londres, habitual punto de entrada a la ciudad, solía haber seguidores de Ledru-Rollin y de Pyat que esperaban a los nuevos exiliados. El cordial recibimiento suponía una gran ayuda inicial y era un acto solidario sin lugar a duda, pero también parecía esconder la intención de captar para sus respectivos «bandos» a los recién llegados . 810 Por otra parte, y poco antes de la llegada de Deroin a Londres, un grupo formado por una decena de exiliados socialistas, entre ellos Gustave Lefrançais, empujados por su extrema situación de precariedad económica, fundaron una sociedad de apoyo mutuo llamada La Sociale (La Social), en referencia a la forma con la que el sector socialista había llamado a la Segunda República. Establecieron su sede en el Soho, en Gerrard Street, ya que todos los integrantes vivían en esa zona. Estos ponían en común el poco dinero que tenían para comprar comida, que se repartía entre todos los miembros. También compartían sus diversos conocimientos profesionales, en un sistema de colaboración y ayuda mutua. Pero La Sociale no solo servía como red de ayuda para sus integrantes sino que cada día daba de comer a otros «camaradas» que se encontraban en situaciones aún más precarias que las suyas . Es muy probable, por tanto, que si 811 Deroin y sus hijos, viviendo en el mismo barrio, se hubieran visto en situación de extrema necesidad acudieran a recibir ayuda de esta asociación. Y más especialmente, cuando uno de los miembros fundadores era Lefrançais, antiguo compañero suyo en la Asociación fraternal de profesores socialistas. 8.3.2. La participación de Deroin en la comunidad de exiliados La información hallada sobre los contactos y las actividades realizadas por Deroin, rebaten la hipótesis, defendida hasta ahora, de que se había mantenido alejada Ibid., p. 181.810 Ibid., pp. 184 y 185.811 !303 de la comunidad francesa . Al menos, durante sus primeros años de exilio, se han 812 encontrado referencias que permiten afirmar su integración en la misma. Una primera prueba de ello la encontramos en el testimonio de Jules Troubat —escritor, secretario personal y heredero de Sainte-Beuve—, quien en agosto de 1855, en el marco de un viaje familiar a Londres, se relacionó con ella. Años después, plasmó en su autobiografía la honda impresión que le había causado: «Conocí en Londres una familia sagrada, la de la ciudadana Jeanne Deroin, una mujer heroica y respetable, para la que el trabajo y la vigilia sustituían a la comida y el sueño» . A través de este breve 813 testimonio de Troubat se puede deducir que Deroin formaba parte de las redes de contacto con la comunidad francesa en Londres, tres años después de su llegada a la ciudad. Más allá de los contactos personales, Deroin continuó con su militancia política e intentó desarrollar allí asociaciones femeninas socialistas similares a las que había liderado en París. En primer lugar, se convocó una reunión para debatir sobre la emancipación femenina, en la que ella, junto a otras compañeras, decidió crear una organización para ayudar a las mujeres socialistas . Así, el 18 de octubre de 1857, 814 fundó la Society for the promotion of solidarity of Socialist Women (Sociedad para la promoción de la solidaridad de las Mujeres Socialistas), cuyo objetivo era crear una red de ayuda mutua centrada en la educación femenina y en la organización del trabajo. El nuevo proyecto de Deroin compartía su sede, situada en el nº 8 de Church Street, en el barrio del Soho, con otro llamado la Société fraternelle (Sociedad fraternal) . Este 815 colectivo, cuyo nombre completo era Société fraternelle des démocrates-socialistes (Sociedad fraternal de demócratas-socialistas), había sido creado a principios de septiembre de 1850 por Louis Blanc y sus seguidores. Aunque los integrantes tenían una Ver a este respecto, por ejemplo, la hipótesis de Aprile, quien hablaba de «el silencio de Jeanne 812 Deroin», o la afirmación de Riot-Sarcey sobre que a partir de 1852 no dialogó más con los hombres, en referencia a sus compatriotas masculinos. APRILE, Sylvie, Le siècle des exilés…, pp. 166 y 167, y RIOT- SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 272. TROUBAT, Jules Simon, Souvenirs du Dernier Secrétaire de Sainte-Beuve, C. Levy, Paris, 1890, pp. 813 141 y 143. LATTEK, Christine, Revolutionary Refugees. German socialism in Britain, 1840-1860, New York, 814 Routledge, 2006, p. 140. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 60.815 !304 tendencia socialista, esta sociedad fue creada con fines filantrópicos, excluyendo los debates políticos de su agenda. El hecho de que ambas organizaciones compartieran sede indica la evidente relación de Deroin con sus compatriotas exiliados. El 8 de noviembre de 1857, el periódico francés Le Drapeau se hizo eco de la creación de su nueva sociedad, recogiendo el programa de la misma, en el que se declaraba el derecho y el deber que tenían las mujeres socialistas de unirse, educarse las unas a las otras y de encontrar los medios para participar lo mejor posible en la lucha por la emancipación social . 816 Deroin fue también la secretaria de otra organización llamada Projet d’assurance Mutuelle pour le travail et le prêt fraternal (Proyecto de seguro mutuo de trabajo y préstamo fraternal), cuyo programa era muy similar al de la organización previamente citada . El hecho de que la organización llevara un nombre francés indicaría que debía 817 estar enfocada en trabajar con las mujeres exiliadas de dicha nacionalidad. No se ha encontrado ningún registro posterior del desarrollo de esta iniciativa, por lo que seguramente no terminó de desarrollarse. Posteriormente, y debido a la evolución de los acontecimientos políticos, Deroin tomó distancia de una comunidad francesa dividida, sacudida de forma periódica por luchas internas y enemistades que venían de lejos . 818 Pero su supuesto alejamiento de la comunidad de exiliados no puede desvincularse del hecho de que esta disminuyó drásticamente debido al mayoritario retorno a Francia, que culminó en 1859 gracias a la amnistía otorgada por Napoleón III. Como veremos a continuación, años después, la comunidad de exiliados vivió, debido a los acontecimientos de la Comuna de París, una nueva etapa y Deroin también participó en ella. Le Drapeau, 8 novembre 1857, citado en LEHNING, Artur, De Buonarroti à Bakounine…, p. 334.816 Citado en KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, pp. 60 y 61, y LATTEK, 817 Christine, Revolutionary Refugees. German socialism in Britain, 1840-1860…,p.164. BENSIMON, Fabrice, “Louis Blanc en Angleterre”…, p. 152.818 !305 8.4. Presencia de Deroin en la prensa inglesa Desde su llegada a Londres, la líder francesa cambió de nombre. Empezó a utilizar su nombre de casada, pasando a ser Mrs. Desroches . Varias circunstancias 819 pudieron llevarla a tomar esa decisión. Por supuesto, podía estar presente la cuestión emocional, y que por tanto empezara a usar el apellido de su marido debido a su reciente fallecimiento. Pero pudo haber otros motivos políticos, sociales y de seguridad en esta decisión. Comenzar una nueva vida en un país desconocido, sin conocer el idioma, sin dinero, y siendo una mujer sola, con tres hijos, era una muy difícil tarea. Si Deroin hubiera mantenido el uso de su apellido de soltera, hubiera añadido una complicación más a su vida cotidiana al tener que dar explicaciones continuas de sus principios políticos y/o tener que convivir con el estigma de la madre soltera, gran amenaza de «la buena sociedad victoriana». Adoptar su nombre de casada facilitaría, en cierta medida, su difícil entrada en la sociedad inglesa, al darle cierta «honorabilidad», por haber respetado la institución matrimonial. Por otra parte, durante algún tiempo, la comunidad de exiliados en Londres vivió con el temor de ser repatriada. Tenían a la opinión pública en contra de ellos, gracias al posicionamiento político de los grandes rotativos ingleses. Además, la policía vigilaba sus pasos, controlando las actividades que realizaban en el Soho. Utilizando el apellido de su marido, pasaría algo más inadvertida, de cara a las autoridades y a la opinión pública. Y es que, cuando Deroin llegó a Londres, su nombre no era completamente desconocido. La prensa inglesa se había hecho eco de la militancia feminista y socialista de Jeanne Deroin, especialmente durante los años de 1848 y 1849. El 28 de diciembre de 1848 el diario The Morning Chronicle publicó una noticia, con el título “Historia y progreso de la República Francesa”, en la que se hablaba de ella y que recogía: «un banquete socialista femenino celebrado el día de Navidad de 1848 al que asistió Pierre Leroux […] en el que la Señora Des roches [sic.] propuso un brindis por la “venida de Como ocurría previamente con el apellido Deroin, que se encuentra a menudo escrito y catalogado de 819 forma errónea, durante el desarrollo de esta tesis, se han encontrado en los archivos ingleses, múltiples referencias a ella incorrectas, en las que es llamada: Madame o Mrs. Desroches, Madame Deroche, Mdme Jeanne de Roche o Madame De la Roche. Estos errores han dificultado el curso de la investigación. !306 la regla de Cristo a la tierra”» . El mismo periódico narró, el 3 de junio de 1850, en su 820 apartado dedicado a la actualidad francesa, la detención de Deroin y su declaración ante las autoridades . En lo sucesivo, muchos otros periódicos ingleses publicaron los 821 pasos que fue dando en su vida política durante la Segunda República. Informaron de su candidatura política, de su campaña electoral, de su papel en los clubes y de su arresto y de su encarcelamiento junto a Roland . El medio que en más ocasiones mencionó a 822 Deroin fue The Northern Star, en donde también se había publicado su carta de apoyo a las feministas norteamericanas. El motivo de este mayor interés era la cercanía ideológica con las propuestas de la socialista, ya que The Northern Star era un periódico cartista, editado en Gran Bretaña entre 1837 y 1852, y cuyo propietario era Fergus O’Connor (1796-1855), líder del cartismo irlandés. Esta suma de circunstancias, debieron estar detrás del hecho de que Deroin utilizara su apellido de casada, especialmente para los trámites legales, burocráticos y para la vida cotidiana. Sin embargo, dentro del ámbito del activismo político siguió utilizando su apellido de soltera. Así lo atestiguan su firma en las colaboraciones periodísticas que realizó, las actas de la AIT, o la correspondencia que mantuvo con los feministas franceses durante las décadas de 1870 y 1880 . 823 The Morning Chronicle, December 28, 1848, citado en KUNKA, Françoise, “The French teacher at 820 Kelmscott House”…, pp. 58 y 68. The Morning Chronicle, June 3, 1850, p. 7. 821 Algunos de esos medios fueron: The Times del 12 de abril de 1849 y del 30 de abril de 1849; The 822 Daily News del 12 de abril de 1849 y del 3 de junio de 1850; The Lloyds Weekly, del 15 de abril de 1849; o The Manchester Times del 5 de junio de 1850, citados en KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 68. Ver: los tres números de su L’Almanach des femmes; artículos que publicó desde el exilio en otros 823 periódicos, como en L’HOMME, Journal de la Démocratie Universelle; las actas de la Primera Internacional —Le Conseil Général de la Première Internationale, 1864-1866. La conférence de Londres, 1865. Procès-verbaux, Éditions du Progrès, Moscou, URSS, 1972, p. 105—, y su correspondencia, DEROIN, Jeanne, Correspondance sous le Second Empire (BHVP). En las cartas firmaba como Jeanne Deroin viuda de Desroches. !307 CAPÍTULO 9. L’ALMANACH DES FEMMES, LA ÚLTIMA TRIBUNA DE DEROIN Y LA PRIMERA DEL FEMINISMO VEGETARIANO. « L’Almanach des femmes (al igual que el periódico L’Opinion des Femmes) ha sido fundado para afirmar el derecho y el deber de las mujeres de ocuparse ellas mismas del futuro social de sus hijos y de participar en la labor de organización social» . 824 9.1. L’Almanach des Femmes, trayectoria y contenidos generales «Hoy, un Almanaque no sólo debe indicar las variaciones de temperatura y el curso de las estrellas, sino también las diversas variaciones y tendencias de los espíritus y el progreso de las verdades sociales que contienen la profecía de un futuro mejor. Hemos intentado alcanzar este objetivo llamando la atención sobre algunas cuestiones de gran importancia, sobre todo en primera línea: el derecho de las mujeres a la libertad y a la plena igualdad social; la organización del trabajo y la abolición de la pena de muerte. Todas las demás cuestiones se relacionan directa o indirectamente con estas tres principales, y más concretamente con la cuestión de los derechos de la mujer, que las resume todas. […] Hasta ahora, las mujeres y el proletariado han sido considerados como máquinas de producción; las mujeres porque dan a luz a sus hijos con dolor, son golpeadas por el estigma de la servidumbre y la indignidad civil y política; los proletarios, porque riegan los campos de trabajo con su sudor y su sangre, son llevados de vuelta a las últimas filas de la escala social, y tanto las mujeres como el proletariado se ven privados de los medios para desarrollarse completamente y ejercer sus más nobles facultades. Por lo tanto, los destinos de la mujer y del proletariado están vinculados providencialmente, y los derechos de la mujer son la primera base para la organización del trabajo» . 825 Con estas palabras Deroin comenzaba el que sería el último periódico que dirigió, L’Almanach des Femmes. Empezó a editarlo tras salir de prisión y antes de “Avis important”, L’Almanach des femmes pour 1854…, p. 9.824 DEROIN, Jeanne, “Introduction”, L’Almanach des femmes pour 1852, publié par Jeanne Deroin, 1er 825 Année. !308 abandonar París, camino a su exilio londinense. Hizo un llamamiento a sus antiguos suscriptores de L’Opinion des femmes para que apoyaran su nuevo proyecto, del que pudo llegar a publicar tres números, entre 1852 y 1854, uno cada año, el primero en París y los dos últimos desde Londres. Al tratarse de una publicación anual, su extensión era mucho mayor que la de los anteriores medios de Deroin. Mientras que La Voix des femmes, La Politique des femmes o l’Opinion des femmes, se presentaban en formato periódico y eran medios de tirada variable que solían aparecer varias veces a la semana o al mes, contando con entre cuatro y ocho páginas, L’Almanach se presentaba encuadernado, en formato libro, y rondaba las 240 páginas —que en realidad suponían unas 120 de contenido ya que se presentaba el mismo texto en cada doble página en inglés y francés—. L’Almanach des Femmes tenía un precio de 50 centavos y fue la primera publicación feminista internacional, publicada en dos países —Reino Unido y Francia —, y en dos idiomas —inglés y francés—. Además, algunos de sus artículos fueron también reeditados en medios similares de otros lugares, como Estados Unidos. Esto fue debido a que los periódicos dirigidos por Deroin, tanto L’Opinion des femmes como L’Almanach des Femmes, formaron parte de una red internacional de medios feministas, que mantenían un contacto continuo y que se retroalimentaban con sus contenidos . 826 L’Almanach fue, por tanto, un nuevo e importante eslabón en la cadena del movimiento feminista internacional. Muestra de esto son las palabras de Anne Knight a «su querida Jeanne» publicadas en el número de 1853: «Aunque siempre agobiadas por una carga dolorosa, agradezcamos a la divina Providencia que vela, que cuida a los opresores y a los oprimidos, que excita los corazones de las Mujeres de América, Francia, Alemania e Inglaterra, y que las empuja a venir y a aumentar el número de nobles luchadores que luchan por la verdad […]”. Di a las Mujeres de Francia que apelen a las Mujeres y Hombres de todos los países para que levanten su voz y exijan, para TODOS, el derecho a designar por el voto a los responsables de hacer las leyes. Para más información sobre este tema ver: ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings…826 !309 Las Mujeres de América te secundarán. Forman un ejército que será empleado útilmente. Las Mujeres de Sheffield simpatizan contigo; son tus aliadas y las de tus amigas; nuestros corazones están con todas vosotras» . 827 Deroin dirigía a un equipo compuesto mayoritariamente por mujeres, entre las que destacaba Knight. Junto a la pionera inglesa, trabajaban asiduamente en L’Almanach, antiguos colaboradores franceses de la directora: Eugène Stourn, Jenny D’Héricourt, Hortense Wild —bajo su pseudónimo “Henriette”—, Jean Macé y Angélique Arnaud. Todos los colaboradores masculinos firmaban sus artículos con su nombre y apellido, mientras que algunas de las mujeres lo hacían solo con su nombre de pila, lo que ha impedido que, a día de hoy, sea imposible identificarlas . Estos 828 activistas crearon una red internacional de periodistas feministas, que se consideraban a sí mismos a la cabeza de un movimiento social que incumbía a todos, mujeres y hombres, y desde el que abogaban por la paz, el fin de la esclavitud y la abolición de la pena de muerte . 829 Gracias a la red de contactos internacionales de la comunidad francesa, y es muy probable que con la mediación personal de Pierre Leroux, Deroin encontró un impresor para continuar publicando su periódico tras llegar a Londres. Este fue Zeno Swietoslawski, uno de los principales líderes de los socialistas polacos exiliados en Reino Unido. Nacido en Varsovia, en 1811, había participado en 1830 en un movimiento insurreccional que, tras su fracaso, le llevó al exilio a Jersey, una de las principales islas del Canal de la Mancha, dependientes de Gran Bretaña. Entre 1850 y 1855, mantuvo estrechas relaciones con la comunidad de exiliados republicanos europeos que se habían instalado en la isla. La mayoría de esos exiliados políticos, unos cien, eran franceses, pero también había una destacada representación de republicanos húngaros e italianos. Swietoslawski colaboró con destacadas figuras del exilio francés como Hugo, Leroux y Ribeyrolles. Fruto de estas relaciones internacionales, se creó KNIGHT, Anne, “A l’éditeur”, L’Almanach des femmes pour 1853, publié par Jeanne Deroin, 827 Seconde Année, pp. 113-115. PRIMI, Alice, “Die Frauen-Zeitung et L'Almanach des femmes, dernières tribunes des «femmes de 828 1848»…, p.136. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 59.829 !310 poco después el Comité Révolutionnaire des Démocrates Socialistes Réfugiés à Jersey (Comité Revolucionario de Demócratas Socialistas Refugiados en Jersey) . En 1852, 830 Swietoslawski instaló una imprenta en Saint-Hélier, capital de la isla, con el nombre de Universal Printing Establishment (Imprimerie Universelle, en francés), que contaría con otra sede en Londres. En ellas imprimió cerca de cuarenta y cinco panfletos políticos, la mayoría en francés, que eran impresos en Gran Bretaña, para ser posteriormente distribuidos en Francia. Entre los autores franceses que publicó, destaca el nombre de Victor Hugo, el exiliado más célebre. También fue el impresor de L’HOMME, Journal de la Démocratie Universelle (EL HOMBRE, Periódico de la Democracia Universal), el célebre medio de los refugiados franceses, en el que Deroin publicó varios artículos, y que contaba con una distribución más internacional . La labor de Swietoslawski hizo 831 posible la conservación de la historia de los proscritos y de sus ideas políticas . 832 Además de ser impresor, era uno de los líderes de la Gromada Rewolucyjna Polska — Sociedad revolucionaria polaca—. Precisamente por motivos políticos fue expulsado de Jersey el 2 de noviembre de 1855. Instalado en Londres, volvió a abrir una imprenta, Universal Printing Establishment , pero la labor editorial de Deroin había terminado 833 en 1854, con la publicación de su tercer Almanach, y con ella, también terminó su relación con Swietoslawski. Las colaboraciones entre los socialistas polacos y franceses que se dieron durante esos años, supusieron un importante paso en el camino que llevaría a la Primera Internacional. Por otra parte, el hecho de que Swietoslawski imprimiera los periódicos de Deroin, es una nueva muestra de la estrecha relación de esta con la comunidad de revolucionarios exiliados, al menos durante sus primeros años de exilio . 834 MARCHLEWICZ, Krzysztof, “Continuities and Innovations: Polish Emigration after 1849”, Exile 830 from European revolutions. Refugees in Mid-Victorian England, London, Berghahn Books, 1999, p. 114. Para más información sobre L’HOMME y la prensa socialista en el exilio, ver: BOUCHET, Thomas, et 831 al., Quand les socialistes inventaient l’avenir. Presse, théories et expériences, 1825-1860, Paris, La Découverte, 2015. FREJ, Mariem, “Alphonse Alexandre Bianchi (1816-1871). Question sociale et internationalisme” …, 832 p. 52. LEHNING, Artur, De Buonarroti à Bakounine…, p. 194.833 Para más información sobre Swietoslawski, ver: BROCK, Peter. “The Polish Revolutionary Commune 834 in London”, The Slavonic and East European Review, vol. 35, no. 84, 1956, pp. 116–128. !311 Como hemos comentado, Deroin llevó a cabo la primera publicación feminista del mundo que se editaba simultáneamente en dos idiomas , y sus ideas, a través de 835 los artículos de L’Almanach, pasaron a formar parte de una red internacional de activistas feministas. Ella tenía el convencimiento de que el movimiento de mujeres debía ser internacional y la prensa era el mejor medio para difundir e intercambiar 836 opiniones y propuestas. Por ejemplo, en Estados Unidos, la revista feminista UNA entabló una relación de intercambio intelectual con L’Almanach. Este medio fue editado, entre los años 1853 y 1855, por Paulina Wright Davis, célebre abolicionista y sufragista norteamericana, que había presidido la segunda Convención Nacional de Derechos de las mujeres, en la que se había leído la carta enviada por Deroin y Roland . Pero los vínculos políticos creados a partir de la nueva publicación de 837 Deroin, no se limitaron al campo feminista. Algunos de sus artículos del L’Almanach fueron reeditados unos años después en Reasoner, “revista de libre pensamiento y filosofía positiva”, publicada en Londres desde 1846 hasta junio de 1861 . El editor de 838 este medio era George Jacob Holyoake (1817-1906), un activista por la separación de la Iglesia y el Estado, considerado el padre del secularismo inglés —de hecho fue él el inventor del término «secularismo» en 1851—. Holyoake y Deroin compartían un marco teórico similar ya que en su juventud el inglés había sido seguidor del pensamiento sociológico y positivista de Auguste Comte, que había comenzado a su vez su camino intelectual siendo discípulo de Saint-Simon. Holyoake hizo durante años de su lucha contra las instituciones religiosas su principal campo de batalla, siendo en 1842, una de las últimas personas condenadas en Inglaterra por blasfemia, lo que le conllevó una pena de seis meses de prisión. Seguidor de Owen, publicó una biografía sobre él en 1866 , y en su vejez centró su militancia en las reivindicaciones obreras, 839 Dentro del campo del socialismo francés, también se dio el caso de Le Nouveau Monde, el periódico 835 de Louis Blanc, que se publicaba al mismo tiempo en inglés con el nombre de Louis Blanc’s Monthy Review. KUNKA, Françoise, French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism…, p. 324. 836 Para conocer más sobre este tema ver: ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings, The First 837 International Women’s Movement 1830-1860…, pp. 192 y 193. Artículos de L’Almanach fueron publicados en Reasoner los días 1, 8, 15 y 22 de marzo de 1857. 838 Citado en KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 68. Esta obra y otras muchas de Holyoake se pueden consultar online en la web Internet Archive: https://839 archive.org/ !312 https://archive.org/ https://archive.org/ siendo uno de los líderes del movimiento cooperativo inglés. La relación con este líder inglés muestra cómo los contenidos generados por Deroin despertaban un interés intelectual y espiritual más allá de las reivindicaciones feministas . 840 Los periódicos que dirigió Deroin, especialmente L’Almanach, estaban abiertos a la colaboración masculina, difiriendo en este punto de experiencias como la de La Femme libre, en el que trabajaban únicamente mujeres. Ella misma explicó el porqué de esta postura: «Admitimos la colaboración de los hombres que, habiendo renunciado al privilegio del sexo, buscan sinceramente con nosotras el camino correcto de la hermandad, la verdad y la justicia. No queriendo que sean excluidos de la obra de la Mujer, sabiendo bien por las enseñanzas del pasado y del presente que ninguna obra puede ser completa y duradera, ni según la santa ley de la solidaridad, la verdad y la justicia, sin la participación de ambos sexos» . 841 Pese a estar abierta a la participación masculina, dándose las condiciones indicadas de «reconocimiento del privilegio» —tan a la orden del día en los actuales debates interseccionales—, seguía incidiendo en su conceptualización de que el mundo era un lugar injusto debido a que se había apartado a las mujeres de las labores de gestión y toma de decisiones. Así lo plasmó, de nuevo, en la introducción del número de 1853: «Hasta ahora sólo el hombre ha establecido los destinos de la humanidad y ha dado el primer paso en los caminos fatales de la insolidaridad, la injusticia y la tiranía, esclavizando a la mujer, a su madre, a su hermana y a su compañera. Y la mujer se inclinó bajo el yugo, o trató de escapar de él haciéndose como un hombre. Y sólo el hombre ha organizado sociedades y, por este hecho, ha basado todas las Para conocer en detalle las posiciones religiosas de Deroin presentes en L’Almanach des Femmes, y 840 una comparación de estas con las de su coetánea alemana Louise Otto, editora del semanario feminista Frauen-Zeitung, ver: DELVALLEZ, Sophie et PRIMI, Alice, «L’épineuse couronne de la féminité. Féminin, religion et politique au lendemain de 1848. France-Allemagne», Revue d'histoire du XIXe siècle, nº 28, 2004/1, pp. 95-110. “Avis important”, L’Almanach des femmes pour 1854…, p. 9.841 !313 instituciones en la insolidaridad y el privilegio: las ha fundado en la ley del más fuerte» . 842 El lenguaje utilizado en el periódico tenía tintes místicos, incluso proféticos, representando una continuación de los ideales sansimonianos. Se mantenía la creencia, surgida en la década de 1830, en la pronta llegada de la Mujer-Mesías con su capacidad redentora: «Pero el tiempo del advenimiento de la Mujer está cerca, y la Humanidad emergerá de los caminos fatales del Progreso a través del dolor, del Progreso a través de la lucha y de la miseria, para entrar en los caminos providenciales del Progreso pacífico y armonioso, a través de la intervención de la Madre de la Humanidad, de la Mujer regenerada por la Libertad» . 843 Al mismo tiempo que mantenía la fe en la Mujer-Mesías, Deroin quería rendir homenaje a las mujeres que desde hacía décadas luchaban por los derechos femeninos. Realizaba así un ejercicio de genealogía feminista, destacando en su texto en mayúsculas el nombre de varias mujeres, comenzando por su admirada OLYMPE DE GOUGES [sic.]. En la publicación de 1853, tras nombrar a De Gouges, citaba a la inglesa ANNE LEE [sic.](1736-1784), quien fundó y lideró en New York el grupo religioso de la Sociedad Unida de Creyentes en la segunda Aparición de Cristo, popularmente conocido como Shakers. Deroin destacaba de Lee su lucha contra la pobreza y la esclavitud, y, aunque no se mencionaba en este texto, ambas mujeres compartían también su defensa del pacifismo y del celibato . No se trata de que 844 Deroin pusiera a Anne Lee a la misma altura que a De Gouges, en tanto que referente, si no que quería destacar su figura ya que en L'Almanach dedicaba un artículo a la DEROIN, Jeanne, “Introduction”, L’Almanach des femmes pour 1853, publié par Jeanne Deroin, 842 Seconde Année, p. 13. Ibid.843 Para más información sobre Ann Lee, ver: CAMPION, Nardi Reeder, Ann the Word: The life of 844 Mother Ann Lee, founder of Shakers, Boston-Toronto, Little, Brown and Company, 1976. !314 comunidad de los Shakers . Tras recordar a las mujeres que desde 1848 estaban 845 organizando sociedades en Francia, América e Inglaterra para reclamar sus derechos, Deroin terminó este apartado homenajeando a su «hermana y amiga» PAULINE ROLAND [sic.], recientemente fallecida, poniéndola como ejemplo de una de las muchas mujeres que habían sufrido la prisión y el exilio, llegando a «pagar con su vida por su devoción a la Justicia y la Verdad» . 846 Uno de los temas más abordados en los distintos números de L’Almanach fue la defensa de la templanza . Entre las diferentes estrategias para la reforma moral de la 847 sociedad, los movimientos a favor de la templanza —o lo que es lo mismo, en contra del consumo de alcohol— tuvieron un papel relevante, y en ellos la participación de las mujeres fue notable . De mayor implantación en los países anglosajones, surgieron en 848 los Estados de América del Norte a finales del Siglo XVIII, pero el movimiento a favor de la templanza se expandió a mediados del siglo XIX, y su auge tuvo lugar en las décadas de 1870-1880. Tuvo un mayor desarrollo en Estados Unidos, y fue allí, en 1826 en Boston, donde se fundó la primera gran organización, la Sociedad Americana para la Promoción y la Templanza. En Francia, sin embargo, el movimiento social organizado contra el alcoholismo no existió como tal, en comparación con la envergadura que tuvo en Estados Unidos y en Gran Bretaña . Esta circunstancia es una muestra más del 849 carácter internacional e internacionalista de las influencias e inquietudes sociales de Deroin. HENRIETTA (artist), “Association des Shakers”, L’Almanach des femmes pour 1853, publié par 845 Jeanne Deroin, Seconde Année, pp. 16 y 30. En esta ocasión, el pseudónimo de Hortense Wild fue escrito en varias páginas como Henrietta, en vez de Henriette, como era habitual. DEROIN, Jeanne, “Introduction”, L’Almanach des femmes pour 1853…, pp. 13 y 14.846 Especialmente significativo, a este respecto, es el artículo publicado en el número de 1854, titulado: 847 “L’Abstinence n’est pas la Tempérance”, L’Almanach des Femmes de 1854, pp. 69-73. BELTRÁN, Elena, MAQUIEIRA, Virginia, ÁLVAREZ, Silvina y SÁNCHEZ, Cristina (Eds.), 848 Feminismos: Debates teóricos contemporáneos, Madrid, Alianza Editorial, 2008, p. 48. Esta idea ha sido demostrada por Victoria Afanasyeva, con quién coincidí durante mi estancia de 849 investigación en el Centre d’Historie du XIXe siècle de la Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne, en su tesis, dedicada al estudio de la militancia femenina en el movimiento antialcohólico en Francia y defendida en los últimos días de redacción de esta tesis. Ver: AFANASYEVA, Victoria, Cherchez la femme : histoire du mouvement antialcoolique en France. (1835-2013), Thèse de doctorat en histoire, Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne, 2020. !315 El nexo del movimiento por la templanza con el movimiento feminista viene dado porque el consumo abusivo de alcohol era mayoritariamente masculino y estaba estrechamente relacionado con la violencia de género. Pero esta cuestión también tenía su perspectiva de clase. En el siglo XIX el alcoholismo masculino se convirtió en un grave problema social, que no se puede disociar de las penosas condiciones de vida y trabajo que sufrían los obreros en las grandes ciudades. La bebida se convertía para ellos en una evasión tras terminar las duras jornadas de trabajo y en épocas de desempleo. Mientras, las mujeres, aun siendo también obreras, se ocupaban del hogar y de la crianza de los hijos, antes y después de su jornada laboral. La separación de esferas, que se encontraba en una fase de desarrollo mayor en la Inglaterra victoriana, favorecía aún más esta problemática, al estar el consumo de alcohol relacionado con el ocio y los espacios de socialización masculinos, externos al hogar familiar. Deroin encaró el problema del abuso de alcohol, desde la petición de que se hiciera un consumo moderado, y no desde las posturas radicales que exigían una abstinencia total. En su defensa de la mujer, como en la de otras feministas coetáneas partidarias de la templanza, se ensalzaban los valores éticos considerados propios de la mujer, como diferencias positivas respecto al hombre, en el convencimiento de que resultaban beneficiosas para la sociedad en su conjunto. No podemos negar que algunos de estos argumentos, que apelaban a la excelencia moral de las mujeres, parecer caer en un esencialismo de las mismas. Una primera lectura de este discurso puede parecer que la autora planteaba que los rasgos morales que definen a las mujeres provienen del hecho de ser mujer. Este supuesto esencialismo estaría presente en los argumentos a favor de la templanza y en la defensa de la mujer, en tanto que madre, para permitirla el acceso a derechos políticos , y Deroin fue partícipe de ambos discursos. Scott defiende que 850 estos argumentos han sido, en ocasiones, vinculados con propuestas desarrolladas en el siglo XX por el feminismo de la diferencia, pero, según argumenta de forma brillante, esa comparación peca de simplista: BELTRÁN, Elena, MAQUIEIRA, Virginia, ÁLVAREZ, Silvina y SÁNCHEZ, Cristina (Eds.), 850 Feminismos: Debates teóricos contemporáneos…, p. 48. !316 «Los historiadores a menudo la presentan como un ejemplar de la escuela feminista de la “diferencia”, pero, en realidad, Deroin es una figura mucho más complicada. Su insistencia en la diferencia de las mujeres debe leerse como una articulación feminista de la crítica al individualismo de los socialistas utópicos […] Ella convirtió la diferencia sexual en un argumento a favor de la igualdad, cuando para la mayoría de sus contemporáneos esa premisa iba en contra de ella» . 851 Para reclamar derechos políticos para las mujeres recurría a la concepción social de la identidad femenina idealizada. De esta forma, legitimaba su pertenencia a las corrientes políticas que buscaban una mejora social, a la vez que lanzaba, de forma continuada, un llamamiento que trataba de unir a las mujeres , utilizando la retórica 852 mística sansimoniana: «Es misión especial de la Mujer regenerada por el Espíritu de amor y libertad, de verdad y justicia, apelar a la conciencia humana y reclamar como madre de la humanidad la herencia divina de los desheredados, los oprimidos y los que sufren, y el derecho de todos sus hijos al pleno desarrollo y libre ejercicio de todas las facultades de que están dotados... » . 853 Para Primi, la estrategia de Deroin de basar las reivindicaciones de igualdad en los supuestos valores «esenciales» femeninos era una muestra de lo indisoluble que era para ella la concepción de su identidad personal separada de la identidad de género asignada por la sociedad . Scott, por su parte, profundiza aún más en el análisis sus 854 numerosas alusiones a la función maternal, entendiendo que para ella se trataba de una figura idealizada, la de una madre que tenía derechos sobre sus hijos, a la vez que era una mujer empoderada —hechos, ambos, alejados a la realidad de las mujeres 855 decimonónicas—. Se trataba de utilizar estrategias discursivas, enmarcadas en los SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 84.851 PRIMI, Alice, "Die Frauen-Zeitung et L'Almanach des femmes, dernières tribunes des «femmes de 852 1848»…, p. 137. DEROIN, Jeanne, L’Almanach des femmes pour 1854, publié par Jeanne Deroin, Troisième année, p. 853 83. PRIMI, Alice, “Die Frauen-Zeitung et L'Almanach des femmes, dernières tribunes des «femmes de 854 1848»”…, p.137. SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 99.855 !317 debates de la época, para reconducirlos a la lógica de la defensa de la igualdad: «Deroin tomó el rasgo que construía el significado simbólico y distintivo del ser mujer en su época y lo convirtió en justificación de los derechos políticos, y así sostuvo que las que tenían hijos debían tener derechos, de acuerdo con los criterios morales y políticos prevalecientes» . En el punto álgido de su disertación, Scott evidencia que Deroin 856 consideraba la maternidad un trabajo productivo, pertinente, por tanto, de ser comprendido por su aspecto social. «Como todo trabajo, la maternidad era impulsada por la necesidad de la especie de sobrevivir y reproducirse; es decir, era trabajo social, no natural» . Se puede observar una confirmación de esta teoría en l‘Almanach de 857 1853, en el cual Deroin terminó su introducción diciendo: «Las facultades de la mujer no se limitan a los deberes de la maternidad, no es el único trabajo para el que es capaz, no es sólo una máquina de producir. La Virgen, la mujer estéril y la desvalida, deben participar en el trabajo social por sus facultades y aptitudes; también deben encontrar la independencia en el trabajo, la única fuente de dignidad, libertad y bienestar» . 858 Más allá de las reflexiones filosóficas de la directora del periódico, l’Almanach dedicaba gran parte de sus esfuerzos a promover los distintos movimientos sociales, que se estaban dando en Occidente, y que se consideraban favorecedores, en uno u otro sentido, de la situación de las mujeres. De los múltiples temas tratados, muchos están especialmente adscritos a su tiempo y, por tanto, son más difíciles de comprender realizando una lectura presentista —como, por ejemplo, la defensa de la templanza que acabamos de ver, o ciertas posturas espirituales—. Sin embargo, otras temáticas fueron realmente visionarias y/o resultan de absoluta actualidad —especialmente la defensa de los animales y del vegetarianismo que se verá con detalle más adelante—. Dentro de este segundo grupo, se situaría la defensa de la «reforma vestimentaria» que se realizó desde el periódico a través de varios artículos, en los que se aconsejaba a las mujeres que abandonaran la ropa poco cómoda, que limitaba sus movimientos, como el corsé, al Ibid.856 Ibid., p. 101.857 DEROIN, Jeanne, “Introduction”, L’Almanach des femmes pour 1853, publié par Jeanne Deroin, 858 Seconde Année. !318 que tachaban de instrumento al servicio de la mentira. L’Almanach se hizo eco del movimiento de mujeres que en Estados Unidos estaban reivindicando una reforma de la vestimenta para facilitar así su acceso a una «vida práctica y al aire libre». Afirmaban que la reforma del traje femenino —que consistía en una camisola y una falda corta sobre pantalones holgados—, estaba siendo bien recibida en Alemania, en donde contaba con el apoyo de la prensa, aunque aún solo un pequeño número de mujeres se atrevían a llevarlo. En Inglaterra también se estaba empezando a abordar este tema, y el periódico recogió la celebración de una reunión con tal propósito y parte de los discursos que allí tuvieron lugar, en los que se denunció la tiranía de la moda, sin entender el comportamiento de las mujeres que seguían tradiciones como esa . 859 La reforma de la moda femenina estaba siendo liderada por Amelia Bloomer (1818-1894), desde Norteamérica. Ella y Deroin tenían muchos puntos en común en sus trayectorias. Ambas eran hijas de familias humildes y habían podido estudiar poco en su niñez. Posteriormente, las dos habían trabajado como profesoras, se habían implicado totalmente en la lucha de los derechos de las mujeres —la norteamericana participó en la Convención de Seneca Falls—, y ambas dirigieron periódicos feministas, ya que Bloomer fue la editora de Lyli, que fue publicado dos veces a la semana entre 1849 y 1853, y que llegó a tener una tirada de más de 4.000 ejemplares . En su madurez, las 860 dos pioneras seguían defendiendo la causa de las mujeres, junto a otros temas, como el movimiento a favor de la templanza. Bloomer fue la persona que presentó, en 1851, a su amiga Elizabeth Cady Stanton a Susan B. Anthony, dando comienzo así la histórica colaboración de ambas lideres feministas norteamericanas. Pero, pese a su extenso activismo, ha pasado a la historia como promotora del uso femenino del pantalón, ya que el modelo bombacho y ajustado a los tobillos cuyo uso defendió, tomó posteriormente su nombre . 861 EVE, “Réforme des costumes”, L’Almanach des femmes pour 1852, publié par Jeanne Deroin, 1er 859 année, pp. 63-69. Para conocer la relación creada entre todos los periódicos que dirigió Deroin y el de Bloomer, en el 860 marco de una red de contactos feministas internacionales, ver: ANDERSON, Bonnie S., Joyous Greetings, The First International Women’s Movement 1830-1860…, pp. 18, 158, 159 y 198. Sobre la implicación, que aumentó con el paso de los años, de Bloomer con la reforma de la 861 vestimenta, ver: Ibid, pp. 196 y 197. Para más información sobre ella, ver el libro que publicó su marido en su honor, tras su fallecimiento: BLOOMER, Dexter C., The life and writings of Amelia Bloomer, Boston, Arena publishing co., 1895. !319 Según la historiadora Christine Bard, Jeanne Deroin fue la primera europea en apoyar el movimiento liderado por Bloomer . Sin embargo, no descubrió la 862 posibilidad de una reforma de la vestimenta, desde un prisma feminista, gracias a la norteamericana. Como en la mayor parte de su ideario, se pueden encontrar las raíces de esta cuestión en sus años como discípula de Saint-Simon. En 1832 fue difundido en Francia un grabado, realizado por el artista Pierre Maleuvre, que representaba a una mujer sansimoniana, vestida con el supuesto uniforme femenino de la ya entonces Iglesia. Este aparecía compuesto por un vestido, a modo de túnica, de anchos hombros y cintura estrecha, siguiendo la moda de la época, bajo el que asomaba un pantalón adornado con puntilla . Esta obra se realizó en el mismo año en que los sansimonianos 863 se encontraban rodeados de polémica, debido al encierro en Ménilmontant y a su posterior juicio y condena. También coincidió en el tiempo con la publicación de La Femme Libre, a manos de «las proletarias sansimonianas», entre las que estaba Deroin. La imagen del grabado de Maleuvre quería reflejar la radicalidad del discurso de esta corriente respecto a la sexualidad femenina y a la necesidad de la conquista de derechos para las mujeres. Durante los casi dos siglos que han transcurrido, ha sido ampliamente reproducida, creando el imaginario de cómo debían haber sido las sansimonianas. Sin embargo, como analizó detalladamente Bard, nunca existió tal uniforme, y ninguna de las seguidoras de Enfantin lo vistió jamás —al contrario de lo que sí ocurrió con el 864 traje de los discípulos masculinos. Aunque la imagen dada por Maleuvre era escandalosa para la época e irreal, creó un debate público y quedó fijada en el inconsciente colectivo como una representación posible de «la mujer libre». Veinte años después, ese tipo de vestimenta resultó ser muy similar a la defendida por Bloomer y sus seguidoras, con el apoyo de Deroin. En la misma década de 1830 —en la que se creó la falsa imagen de la sansimoniana vistiendo pantalones—, la escritora George Sand aumentó su fama, tanto BARD, Christine, Une histoire politique du pantalon, Paris, Éditions du Seuil, 2014, p. 137. 862 Esta obra fue también editada en castellano: BARD, Christine, Historia política del pantalón, Barcelona, Tusquets, 2012. BARD, Christine, Une histoire politique du pantalon…, p. 108.863 Ver el apartado “L’impossible pantalon de la saint-simonienne” en Ibid.…, pp. 108-121.864 !320 en Francia como en el extranjero, al conocerse su costumbre de vestirse de varón . 865 Aunque solo vistiera así en determinadas ocasiones, se convirtió en referente para las feministas de su época, quienes entendían que su gesto de adoptar públicamente una vestimenta masculina, iba más allá del contenido transgresor que expresaba en sus novelas. Sin embargo, la propia Sand, en su autobiografía, planteaba que su decisión de comenzar a vestirse de hombre, lejos de ser un acto político reivindicativo, fue un hecho casual, y que sus motivaciones eran dos, una de índole económica —ya que la ropa masculina era mucho más barata que la femenina—, y la otra la de la comodidad, ya que la ropa de hombre le permitía moverse con más libertad . Esta segunda causa, 866 encajaría en el futuro argumentario del movimiento por la reforma de la vestimenta. Lo cierto que es que, vestida como un varón, Sand podía también acceder a espacios que estaban vetados para las mujeres en un París en pleno auge del movimiento romántico. Pero en su autobiografía, publicada cuando tenía cincuenta y un años, intentó desmarcarse de los episodios más controvertidos y escandalosos de sus años de juventud . Aún así, y pese a ella misma, es un hecho incontestable que su conducta 867 sirvió como modelo para las mujeres más avanzadas de la época y que facilitó el camino para la reforma de la indumentaria femenina que se planteó dos décadas después. A lo largo del siglo XIX, muchas mujeres tuvieron que adoptar una vestimenta masculina, de forma puntual o continuada, por múltiples motivos, desde la necesidad de huir de un matrimonio concertado hasta querer alistarse en el ejército, y acceder así a una independencia económica o a poder viajar libremente. En el ámbito artístico también fue una práctica necesaria. Por ejemplo, la conocida pintora francesa Rosa Bonheur (1822-1899), especializada en la representación de animales, tenía que vestirse de hombre para acceder y moverse con libertad en las ferias y mercados de caballos que Cuestión que se ha mencionado al abordar la fallida candidatura política de Sand promovida por 865 Deroin. Ver el apartado 5.1.1. de la presente tesis. SÁNCHEZ CALVO, Sara, “Proyecto Discovering Sophie, representación de mujeres más allá de la 866 norma: cultura, revoluciones y vida cotidiana en el siglo XIX”, GONZÁLEZ DE SANDE Estela y GONZÁLEZ DE SANDE Mercedes (edit.), Mujeres en guerra / Guerra de mujeres en la sociedad, el arte y la literatura, Sevilla, Arcibel editores, 2014, p. 640. SAND, George, Historia de mi vida, México, Editorial Porrúa, 1995, p. 314. 867 !321 necesitaba visitar para su trabajo . Tras esta introducción, forzada por las 868 circunstancias, en el mundo de la vestimenta masculina, siguió vistiendo de varón frecuentemente a lo largo de toda su vida . Precisamente, l’Almanach des femmes 869 dedicó un artículo a la obra artística de Bonheur, en el número de 1853 . Una parte de 870 este anuario se dedicaba, en cada edición, a destacar los logros conseguidos por coetáneas, de diferentes países y pertenecientes a variadas áreas culturales, como, por ejemplo, el caso pionero de una mujer abogada en París o el de Camilla Urso, una niña italiana virtuosa del violón . Aunque la calidad artística del trabajo de Bonheur, junto 871 a su carácter de mujer rebelde , eran motivos suficientes para que desde el periódico 872 quisieran prestarle atención, había otro motivo, menos evidente, que ponía en relación a la artista con Jeanne Deroin. Y es que su padre era el también pintor Raymond Bonheur (1796-1849), un férreo defensor del sansimonismo. Seguidor de Enfantin, fue uno de los cuarenta discípulos que se encerró junto al PADRE, en la casa de Menilmontant, en 1832 , y fue el diseñador del uniforme que llevaban los hombres de la nueva 873 Iglesia . Bonheur crió a su hija, tras la muerte de la madre de esta, y la enseñó a pintar. 874 Es muy probable, por consiguiente, que el ideario feminista propio del sansimonismo fuera transmitido a la futura artista por su progenitor, y que existiera una relación, o al menos un conocimiento previo en el tiempo, con Jeanne Deroin. Sobre estos y otros ejemplos, ver, SÁNCHEZ CALVO, Sara, “Proyecto Discovering Sophie, 868 representación de mujeres más allá de la norma: cultura, revoluciones y vida cotidiana en el siglo XIX”…, pp. 638-642. MAYAYO, Patricia, Historias de mujeres, historias del arte, Madrid, Ed. Cátedra, 2007, p. 40.869 “Rosa Bonheur”, L’Almanach des femmes pour 1853, publié par Jeanne Deroin, Seconde Année, p. 870 155. “La Femme avocat”, L’Almanach des femmes pour 1853, publié par Jeanne Deroin, Seconde Année, 871 pp. 136-139, y “La jeune Camille Urso”, Ibid., pp. 142 y 143. De mayor importancia que el uso que hacía de los pantalones, fue el hecho de que era lesbiana y de 872 que intentó vivir, dentro de los límites posibles de la época, de acuerdo con su condición. Convivió durante varias décadas con Nathalie Micas y, tras la muerte de esta, con la también pintora Anna Elizabeth Klumke, hasta el fallecimiento de la propia Bonheur. Aunque según Borin, su biógrafa, estas relaciones no tenían un carácter sexual, sino de pseudo filiación simbólica. Para más información, ver: BORIN, Marie, Rosa Bonheur: une artiste à l’aube du feminisme, Paris, Pygmalion, 2011. CHARLÉTY, Sébastien, Historia del sansimonismo…, p. 171.873 BARD, Christine, Une histoire politique du pantalon…, p. 110.874 !322 El número de ventas de L’Almanach era bajo. Este hecho, sumado a su falta de apoyo financiero externo, hicieron que pese a todos sus esfuerzos, Deroin tuviera que detener su edición, tras la publicación del tercer número. Según Kunka esto la apartó de la red feminista internacional, por lo que su voz, a partir de ese momento, quedó más aislada . Sin embargo, en los siguientes años, Deroin siguió colaborando con otros 875 medios, especialmente con L’HOMME, Journal de la Démocratie Universelle - EL HOMBRE, Periódico de la Democracia Universal-, que era el principal periódico de la comunidad francesa en el exilio y que llegó a convertirse en el órgano de expresión de los republicanos europeos. De tirada semanal, había sido fundado en 1853 por Charles Ribeyrolles, y en él, Deroin publicó varios artículos . L’HOMME y L’Almanach des 876 femmes compartían imprenta, la Imprimerie Universelle de Zeno Swietoslawski. L’HOMME contó con un total de 132 números, que fueron publicados en Jersey y en Londres, entre noviembre de 1853 y agosto de 1856. Era distribuido en Francia, pero de forma clandestina, desde que el 26 de noviembre de 1854 una circular prohibiera su difusión. Y sin restricciones, también era distribuido en las islas anglo-normandas, en Inglaterra, pero también en Estados Unidos y México . Por lo que se convirtió en otra 877 vía por la cual los artículos de Deroin se conocieron internacionalmente. Además de estas colaboraciones, Deroin siguió siendo un miembro políticamente activo de la comunidad francesa exiliada y, como veremos más adelante, participó en la creación del movimiento obrero internacionalista y, posteriormente, del inglés. Respecto al campo feminista, siguió en contacto y colaboración con destacadas feministas de su país de origen, especialmente en la década de 1870, en la que se vivió un nuevo momento de especial desarrollo en la lucha por los derechos de las mujeres en Francia. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 60.875 Ver los números de L’HOMME, Journal de la Démocratie Universelle, de los días 3 y 8 de febrero de 876 1854 y 18 de julio de 1855. Estos artículos eran realmente cartas escritas a Pierre Leroux, que este publicó. En ellas, como en otras pertenecientes a esta segunda etapa de su vida, Deroin manifestaba creer en la reencarnación de las almas. Este posicionamiento, poco habitual entre sus compañeros socialistas, es complejo de abordar, especialmente por la búsqueda de referencias que lleven a ubicar correctamente las influencias teóricas y espirituales que la acercaron a esta creencia. Por este motivo, se descarta tratar el tema aquí, ya que desborda los límites marcados para esta tesis, pero con la intención de continuar investigándolo en el futuro, ampliando, aún más, el abanico conceptual y místico de Deroin. FREJ, Mariem, “Alphonse Alexandre Bianchi (1816-1871). Question sociale et internationalisme”…, 877 p. 52. !323 9.2. Jeanne Deroin, ¿pionera del feminismo antiespecista? «Dejar que los opresores realicen obras de iniquidad es hacerse sus cómplices: imitarlos en su furia es descender al mismo grado de perversidad» . 878 En lo que respecta al aérea de mi investigación concerniente a la defensa de los animales hecha por Jeanne Deroin, esta comenzó de un modo casual. Trabajando en el dossier de prensa que sobre ella atesora la Bibliothèque Marguerite Durand de París (BMD) —única biblioteca pública en Francia especializada en la historia de las mujeres y del feminismo—, encontré la noticia de su fallecimiento, recogida en la sección de actualidad de un periódico de la época . En el artículo, títulado “Mort de Jeanne 879 Deroin, la première candidate politique” (“Muerte de Jeanne Deroin, la primera candidata política”), se hacía un breve repaso de su biografía. La última parte del texto corresponde a un párrafo referente a su vida en Londres, bajo el sorprendente e incorrecto subtítulo de «Un exil agréable» («Un exilio agradable»). En él, se indicaba que era defensora de la templanza y vegetariana, sin añadir más información sobre esta cuestión. Posteriormente, descubrí que este dato era citado por las historiadoras Joan Scott y Pamela Pilbeam , pero de nuevo, sin aportar ninguna explicación adicional 880 881 ni otorgarle, aparentemente, importancia alguna a este hecho. Sin embargo, desde hace unos años, el ecofeminismo se desarrolla como una de las corrientes más potentes del feminismo internacional, desde el punto de vista conceptual y militante. Como plantea Alicia Puleo, una de las principales referentes de esta corriente en el Estado español, se trata de una teoría feminista en proceso de DEROIN, Jeanne, “Introduction”, L’Almanach des femmes pour 1853…, p. 11.878 Lamentablemente, dicho artículo de prensa no está correctamente referenciado, ya que al tratarse de un 879 recorte y no de la página completa, no aparece el nombre del periódico en cuestión. La fecha, 8 de abril de 1894, aparece escrita a mano, junto al encabezado. Ver: “Mort de Jeanne Deroin, la première candidate politique”, Dossier Deroin, p. 3 (BMD). SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del hombre…, p. 118.880 PILBEAM, Pamela, “Jeanne Deroin: French Feminist and Socialist in Exile”…, p. 289.881 !324 discusión y elaboración, lo cual la hace ya de por sí interesante . Por otra parte, de 882 forma más reciente, el antiespecismo con perspectiva de género, se está consolidando como una nueva corriente, también tanto a nivel intelectual como activista, que cuenta con especial seguimiento entre las generaciones más jóvenes . Las dos propuestas 883 filosóficas pueden ir de la mano, aunque en ciertos aspectos difieren e incluso se vuelven opuestas —ver, por ejemplo, las controversias sobre los métodos de intervención humana para el control de fauna salvaje —. Pero en ambos casos, son 884 corrientes en las que actualmente se está trabajando en la construcción de su genealogía. En ese sentido, el estudio del vegetarianismo de Jeanne Deroin es más que pertinente. Por todo esto, en este apartado se analizará la aportación de Deroin a la lucha por los derechos de los animales. Tras realizar una revisión bibliográfica, priorizando los textos escritos por ella misma, se ha llegado a la conclusión, que a falta de otros escritos que no han llegado hasta nuestros días, la afirmación de que era vegetariana proviene de varias publicaciones en el que fue su último periódico, L’Almanach des femmes, que serán analizadas. A raíz de estos artículos, datados entre 1852 y 1854, cabe preguntarse por el posible papel de Deroin como pionera en contra de otra opresión PULEO, Alicia, “Luces y sombras del ecofeminismo”, en Asparkía. Investigació feminista, nº 11, 882 Castelló de la Plana, Universitat Jaume I, 2000, pp. 37-45. A raíz de comenzar mi investigación en este campo, presenté una comunicación titulada “Sobre el 883 nacimiento del vínculo entre feminismo y vegetarianismo: una aportación a la genealogía del feminismo antiespecista”, en el III Congreso de jóvenes investigadorxs con perspectiva de género, de la Universidad Carlos III de Madrid, realizado en junio de 2018. Aunque esta parte de mi investigación no estaba prevista al comenzar el doctorado, y ha venido dada a tenor de los descubrimientos hechos en el trabajo de revisión de archivos, el marco temporal de la realización de esta tesis ha coincidido con la proliferación de investigaciones enmarcadas en el campo que nos ocupa. Ver, por ejemplo: BALZA, Isabel y GARRIDO, Francisco, “¿Son las mujeres más sensibles a los derechos de los animales? Sobre los vínculos entre el animalismo y el feminismo?”, ISEGORÍA, Revista de Filosofía Moral y Política, nº 54, enero-junio 2016, pp. 289-305. FARIA, Catia, “Lo personal es político: feminismo y antiespecismo”, Dossier: Feminismos, género(s) y antiespecismo, Revista Latinoamericana de Estudios Críticos Animales, año III, vol. II, julio-diciembre 2016, pp. 18-38. FERNÁNDEZ AGUILERA, Laura, “Feminismos y liberación animal: alianzas para la justicia social e interespecie”, Tabula Rasa, vol. 32, 2019, pp.17-37. VALLÉS MARUGÁN, Alba, “Feminismo, alimentación, respeto animal y medio ambiente: una breve aproximación al ecofeminismo vegetariano y antiespecista”, Revista Leca, Revista Latinoamericana de Estudios Críticos Animales, Dossier: Educación, pedagogía y enfoques no especistas, Año VI, Volumen I, Junio 2019, pp. 83-100. Otra muestra del creciente interés académico en esta cuestión, ha sido la celebración del I Congreso Internacional Ética animal y género: Nuevas propuestas ético-políticas y educativas, que tuvo lugar en la Universidad de Valladolid, en mayo de 2019, y cuyas interesantes actas están pendientes de publicación. Ver: FARIA, Catia, Animal ethics goes wild: The problem of wild animal suffering and intervention in 884 nature, Tesis doctoral, Universitat Pompeu Fabra, 2016. !325 más, la sufrida por los animales, a sumar a las ya revisadas, la femenina y la obrera. Para responder a esta pregunta, es necesario realizar un estudio de la genealogía del feminismo vegetariano, que ya podemos adelantar que, a grosso modo, arrancó a finales del siglo XIX, relacionado con los círculos sufragistas. También es básico analizar cuáles fueron las influencias teóricas de Deroin que la pudieron llevar a vincularse con el vegetarianismo, una práctica muy poco extendida en su época. 9.2.1. L’Almanach des femmes, primera tribuna del feminismo vegetariano La primera alusión al vegetarianismo en L’Almanach, la encontramos en 1852, en el primer número del nuevo periódico. Firmado por la artista Henriette —sinónimo de Hortense Wild—, se publicó un texto titulado “Société vegetale” (“Sociedad vegetal”), en el que se defendía la dieta vegetariana, incluyendo consideraciones morales, sociales y políticas . Entendiendo el rechazo inicial que esta propuesta podía 885 producir en parte de los lectores, y a la espera de nuevas investigaciones científicas que siguieran confirmando lo saludable de este tipo de alimentación para todo tipo de personas, la autora recomendaba bajar el consumo habitual de carne, aunque por el momento no se llegara a una supresión total . Seguido de este artículo, figuraba otro, 886 anónimo, titulado “Du droit des animaux” (“De los derechos de los animales”) . Este 887 se hacía eco de un debate que había tenido como escenarios los periódicos La République du Peuple y l’Echo de l’Ouest, en donde un par de artículos, firmados por Victor Schoelcher, el primero, y por Eugène Stourm, el segundo, reflexionaban sobre el hecho de matar animales para el consumo humano. Mientras que Schoelcher había defendido que la cuestión no era la acción de matarles, sino que no sufrieran dolor al morir, Stourm le había respondido que el propio acto de matarles debía ser el centro del debate y negó que los humanos tuvieran derecho a hacerlo. L’Almanach des femmes se HENRIETTE (artiste), “Societe vegetale”, L’Almanach des femmes pour 1852, publié par Jeanne 885 Deroin, 1er année, pp. 59 -61. Ibid., p. 60.886 “Du droit des animaux”, L’Almanach des femmes pour 1852, publié par Jeanne Deroin, 1er année, pp. 887 61 y 62. !326 posicionaba con la tesis de «su amigo» Stourm, que recordemos que era uno de los colaboradores habituales del periódico. Al año siguiente, L’Almanach volvió a dedicar parte de su contenido a la cuestión animal con otros dos artículos. El primero era una extensa reseña sobre un folleto que acaba de ser editado, en inglés y en francés, bajo el título The Vegetarian System (El sistema vegetariano), del que se recogía un fragmento . El artículo, que 888 aparecía firmado por un colaborador de L’Almanach llamado TORMUS, en mayúsculas, del que no se conoce ninguna información biográfica, hablaba de The Vegetarian Society (VS) (la Sociedad Vegetariana): «Se trata de una organización fundada en 1847, con el objetivo de propagar los principios, el conocimiento y la práctica del Vegetarianismo, un sistema que prescribe las frutas, hierbas, verduras, granos y otros productos de la tierra como el mejor y más natural alimento para la humanidad, y que excluye totalmente el consumo de carne» . 889 Destacando la labor de la VS «entre el gran número de sociedades filantrópicas que caracterizan de alguna manera la historia de Inglaterra» , este texto, de 1853, fue 890 precursor, adelantándose al hecho de que el país británico, y en concreto Londres, se convertiría en el centro del vegetarianismo en la década de 1860. No es una coincidencia que el desarrollo de este movimiento se produjera en este lugar y en esta época ya que estaba en relación con el desarrollo del capitalismo. Como indica la filósofa Corine Pelluchon, «la postura despótica en la que se basa la explotación casi ilimitada de la naturaleza por los humanos se remonta a la Revolución Industrial» . 891 Los ingleses no sólo fueron pioneros en la defensa de los derechos de los animales, sino también en el desarrollo del vegetarianismo en Occidente, de hecho, el término «vegetariano» apareció por primera vez en el Reino Unido a finales de la década de TORMUS, “Systeme Vegetarien”, L’Almanach des femmes pour 1853, publié par Jeanne Deroin, 888 Seconde Année, pp. 162-176. Ibid., p. 165.889 Ibid., p. 163.890 PELLUCHON, Corine, Le Manifeste Animaliste, Paris, Alma Editeur, 2017, p. 23.891 !327 1830. Este cambio consciente en la alimentación comenzó allí su desarrollo como una doctrina independiente de las religiones oficiales o de las corrientes filosóficas . De 892 forma consecuente, también fue este el país en el que se fundó la primera asociación vegetariana del mundo, The Vegetarian Society , el 30 de septiembre de 1847 . Como 893 indica el sociólogo Arouna Ouedraogo, con la gestión que llevaron a cabo los líderes de esta organización, el vegetarianismo ya no era sólo una dieta, sino también un instrumento de propaganda para su causa, que iba más allá de la crítica al modelo alimenticio dominante. Sus activistas realizaban un trabajo de proselitismo público, que llevaban a cabo de una forma pacífica y «virtuosa», por lo que eran reconocidos como actores del progreso social y económico . En sus primeros años, hubo en el seno de la 894 organización dos grupos muy diferenciados: los cristianos que se habían alejado de la Iglesia Anglicana y los partidarios del socialismo utópico. Esta alianza de vegetarianos y socialistas, entre los que había un alto número de mujeres, se desarrolló más ampliamente en las décadas siguientes. Por lo que la temprana y clara apuesta de Deroin por estas ideas, a inicios de la década de 1850, la sitúan como una pionera de lo que se puede llamar un vegetarianismo socialista y feminista. Volviendo al texto publicado por L’Almanach en 1853, en él se desgranaban muchos de los prejuicios existentes hacia los posibles beneficios de la dieta vegetariana, contra los que se aportaban datos científicos, adjuntando el testimonio de varios expertos e incluso una tabla nutricional de las principales verduras y legumbres . 895 Aunque el mayor peso de la argumentación se centraba en las ventajas para la salud humana de no comer carne animal, se apuntaban otras consideraciones, más allá de lo físico: «A primera vista se verá que los argumentos de los Vegetarianos ofrecen un vasto tema de meditación para las mentes serias, y que son asuntos de la mayor importancia relacionados con la historia temprana del hombre como un ser intelectual, moral y LARUE, Renan, Le végétarisme et ses ennemis. Vingt-cinq siècles de débats, Presses Universitaires de 892 France, Paris, 2015, p. 189. Ibid., p. 192.893 OUÉDRAOGO, Arouna P., “De la secte religieuse à l'utopie philanthropique. Genèse sociale du 894 végétarisme occidental”, en Annales. Histoire, Sciences Sociales. 55e année, N. 4, Cambridge University Press, 2000, p. 840. TORMUS, “Systeme Vegetarien”, L’Almanach des femmes pour 1853…895 !328 espiritual» . Haciendo un ejercicio de reivindicación de la historia del vegetarianismo, 896 el artículo se remontaba al tiempo anterior a Pitágoras y destacaba el gran número de escritores que estaban levantando la voz, en multitud de países, para defender los beneficios y la altura ética de este tipo de alimentación. Respecto a Francia, se citaban los nombres de Gleïzes y Rousseau . 897 Precisamente fue Gleïzes el protagonista del siguiente artículo de L’Almanach de 1853 . Firmado por el mismo colaborador que el texto precedente, en esta ocasión se 898 hacía un análisis del libro Thalysie, ou la nouvelle Existence (Talasia o la nueva Existencia) de dicho autor francés . Jean-Antoine Gleïzes (1773-1843) era un escritor 899 y filósofo, al que hoy se considera el precursor del vegetarianismo en Francia, sin embargo, cuando L’Almanach se interesó en sus propuestas, estas eran prácticamente desconocidas . En su obra más célebre, la citada Talasia, Gleïzes desarrollaba una 900 teoría para vivir en armonía con la naturaleza siguiendo una dieta vegetariana. Afirmaba que «el sacrificio de los animales es el principal origen de los errores del hombre y de sus crímenes, como la costumbre de alimentarse con sus carnes es la causa próxima de su fealdad, de sus enfermedades y de la corta duración de su existencia» . Desde 901 L’Almanach lamentaban que en Francia estas ideas no fueren consideradas seriamente, y es que en ese momento, este no era aún un movimiento organizado allí, como sí lo comenzaba a ser en América, Alemania e Inglaterra . Hubo que esperar varias décadas 902 para que se creara en el país galo, con la fundación, en 1878, de la Société Végétarienne Ibid., p. 167.896 Ibid., p. 165.897 TORMUS, “Thalysie, ou la nouvelle Existence, par GLEÏZES”, L’Almanach des femmes pour 1853, 898 publié par Jeanne Deroin, Seconde Année, pp. 176-184. El libro fue publicado, en primer lugar, en 1821 con el título de Thalysie, ou système physique et 899 intellectuel (Talasia o sistema físico e intelectual), y posteriormente reeditado, en 1840, con el título con el que se hizo célebre: GLEÏZÈS, Jean-Antoine, Thalysie, ou la nouvelle Existence, Paris, L. Desessart, Libraire-Editeur, 1840. TORMUS, “Thalysie, ou la nouvelle Existence, par GLEÏZES”, L’Almanach des femmes pour 1853…, 900 p.177. Citado en MINAGORRE CUBERO, Benito, “El ayuno y la abstinencia de carnes ante la Higiene. 901 (1)”, El Accitano. Seminario científico, literario y de interés generales de Guadix y su partido, Año V., Guadix 5 de mayo de 1895, nº 184, p. 1. TORMUS, “Thalysie, ou la nouvelle Existence, par GLEÏZES”, L’Almanach des femmes pour 1853…, 902 p.179. !329 (Sociedad Vegetariana) de París, que tuvo una vida efímera, y el nacimiento, en 1884, de la Société Végétarienne de France (Sociedad Vegetariana de Francia) . El 903 presidente de dicha sociedad destacaba cómo, en ese momento histórico posterior, la cuestión moral había ganado peso frente a los discursos centrados en los beneficios para la salud: «El vegetarianismo es más bien una cuestión social, y sobre todo moral, que una cuestión científica, en el estricto sentido de la palabra. El verdadero terreno de la cuestión es el de la conciencia; es decir, del ser moral que está encerrado en nuestros órganos. Este yo interior no existe a los ojos de todo el mundo; está oculto en las naturalezas groseras o trocadas; la práctica del vegetarianismo se encuentra entre los buenos medios que permiten descorrer el velo» . 904 En el último número de L’Almanach, el de 1854, Deroin se hizo eco de la realización del sexto banquete de la Sociedad Vegetariana, reproduciendo un artículo que había sido publicado previamente en el Manchester Guardian . Los organizadores 905 del encuentro, a través de una serie de discursos, incidieron en las múltiples y probadas ventajas para la salud humana de la abstinencia del consumo de carne. Hubo también espacio para la cuestión moral, ya que se manifestaban confiados en la aportación que esta dieta estaba haciendo a la reforma social, lo que consideraban un indicativo de que se estaban acercando a la era en la que el amor presidiría las acciones humanas, desterrando el egoísmo y la crueldad, para siempre, de la faz de la tierra . De nuevo, a 906 continuación, tras un artículo en defensa de la dieta vegetariana figuraba otro sobre los derechos de los animales. En esta ocasión, se trató de un nuevo texto firmado por TORMUS, que versaba sobre la Societé de protection des animaux (Sociedad de protección de los animales). En él, se felicitaban de que los principios de Gleïzes, resumidos en una ley de armonía entre el ser humano y la naturaleza establecida a través CANTOR, David, BONAH, Christian and DÖRRIES, Matthias (Ed.), Meat, medicine and human 903 health in the Twentieth Century, London and New York, Routledge, 2010, p. 208. En esos años, en España se utilizaba al término de «vegetarismo», no de «vegetarianismo». 904 Declaración de M. Goyard, publicada en La Réforme alimentaire, órgano de expresión de la Société Végétarienne de France, y citada en MINAGORRE CUBERO, Benito, “El ayuno y la abstinencia de carnes ante la Higiene. (1)”…, p. 1. “Société végétarienne”, Almanach des femmes pour 1854…, pp. 93 y 94.905 Ibid., p. 94.906 !330 del respeto de la vida animal, hubieran comenzado a progresar gracias, en parte, al trabajo de esta nueva organización . En el texto se hacía un paralelismo con los 907 trabajadores, que habían llegado a reconocer el «martirio» de sus compañeros como propio, lo que les llevaría a sentir pronto «una solidaridad, misteriosa aún». De la misma manera, si se empezaban a reconocer socialmente los principios que defendía la Sociedad protectora de los animales, en un futuro las personas verían a estos de una forma diferente, entendiendo que tenían derechos, lo que conllevaría querer respetar sus vidas . Siguiendo esta línea de pensamiento, y paradójicamente debido al 908 enfrentamiento surgido a tenor del cuál tenía que ser el papel de las mujeres en la sociedad, Proudhon y Deroin compartían una conceptualización similar respecto al rol social de los animales. El filósofo francés defendió que la explotación humana y la animal estaban interconectadas. Los hombres abusaban de los animales y se quedaban con el fruto de su producto de la misma manera que los capitalistas lo hacían con los hombres . Esta idea, expuesta en la última parte de su obra ¿Qué es la propiedad? , 909 910 de 1840, pudo influir en Deroin, quien conocía, sin duda, el célebre texto. En L’Almanach se analizó cómo una serie de circunstancias, coincidentes en el tiempo, estaban ayudando a que aumentara el apoyo a la causa animal. La primera era el cambio de la legislación que se estaba dando para reducir el daño que sufrían los terneros camino al matadero . Como plantea Renan Laure, una de las causas del 911 nacimiento de una nueva sensibilidad hacia los animales, a inicios de la época contemporánea, fue el hecho de que en las calles de las ciudades se diera y, por tanto, se viera el maltrato animal, lo que provocaba un rechazo social. Esto originó que se prohibiera a los carniceros matar a los animales en plena calle y se estableciera el trasladado de los mataderos a las periferias de las ciudades . Por otra parte, desde 912 TORMUS, “Societé de protection des animaux”, L’Almanach des femmes pour 1854, publié par 907 Jeanne Deroin, 3ème année, pp. 95-100. Ibid., pp. 95 y 96.908 HRIBAL, Jason, Los animales son parte de la clase trabajadora y otros ensayos, 909 Ochodoscuatroediciones, edición online, 2014, p. 40. PROUDHON, Pierre-Joseph, ¿Que es la propiedad?…910 TORMUS, “Societé de protection des animaux”…, p. 96.911 LARUE, Renan, Le végétarisme et ses ennemis…, p. 160.912 !331 L’Almanach se denunciaba, con horror, la existencia aún, en Bélgica y en otros «pueblos modernos», de las corridas de toros. También se condenaba el hecho de que parte de la prensa se hicieran eco de ellas, normalizando de esta manera la tauromaquia, que desde el periódico consideraban un juego abominable y contrario a «la opinión general del mundo civilizado» . L’Almanach también se hizo eco de unos sucesos 913 ocurridos en Marsella, en donde la práctica de los encierros de toros habían concluido con múltiples heridos y con varios animales sueltos por la ciudad, sembrando el pánico entre los vecinos. Acompañaban esta crónica con la petición de abolir lo que llamaban unos juegos bárbaros impropios de la época. Para terminar, siguiendo el tono de optimismo general con el que veían los avances sociales que se daban en esta materia, se destacó la noticia de que un departamento de Bretaña había prohibido los festejos tradicionales consistentes en golpear animales con piedras o bastones, así como el uso de los perros como animales de carga . 914 Según Sylvie Aprile, L’Almanach des Femmes «se centró exclusivamente en performances artísticas, científicas, religiosas y pacifistas de las mujeres de todo el mundo, lo que condujo a Jeanne Deroin a inscribir la política en una perspectiva religiosa» . Esta historiadora, como el resto de las investigadoras que han analizado el 915 periódico, han pasado por alto el contenido que trataba sobre los derechos de los animales . Pero, aplicando la tesis de Aprile a estos artículos de L’Almanach, y por 916 ende a la defensa animal de Deroin, estos pueden ser también interpretados desde una perspectiva religiosa, desde el entendimiento de que los animales son criaturas de Dios. Múltiples referencias cimentarían esta teoría. En el primero de los artículos de L’Almanach en que se defendía el vegetarianismo, se incluía la cita: «No destruyas la TORMUS, “Societé de protection des animaux”, L’Almanach des femmes pour 1854… p. 97.913 Ibid., pp. 98 y 99.914 APRILE, Sylvie, Le siècle des exilés…, pp. 166 y 167.915 Sobre la defensa de los derechos de las mujeres en L’Almanach, prestando especial atención a la 916 necesidad de la educación femenina, ver: DIXON-FYLE, Joyce, Female writers’ struggle for rights and education for women in France (1848-1871), New York, Peter Lang, 2006, pp. 65-95. Sobre las posiciones religiosas plasmadas en él, ver: DELVALLEZ, Sophie et PRIMI, Alice, «L’épineuse couronne de la féminité. Féminin, religion et politique au lendemain de 1848. France-Allemagne», Revue d'histoire du XIXe siècle, nº 28, 2004/1, pp. 95-110. Y sobre la continuación en l’Almanach de los discursos feministas desarrollados durante la revolución de 1848, en comparación con el periódico homólogo alemán, dirigido por Louise Otto, ver: PRIMI, Alice, "Die Frauen-Zeitung et L'Almanach des femmes, dernières tribunes des «femmes de 1848»”… !332 obra de Dios por la carne» . A continuación, en el texto en el que Stourm negaba el 917 derecho de los hombres a matar a los animales, se afirmaba que «en cuanto a la muerte, ella es realmente un mal para todo ser creado, ya que viola, al romper su destino, la voluntad que Dios tenía al crearlo» . Al año siguiente, se recogió una nueva 918 vinculación del vegetarianismo con la religión, al hacer una somera referencia a «los libros sagrados» y a un pasaje concreto de la Biblia , en el que se predica: «Y dijo 919 Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer» . Sobre este asunto, 920 L’Almanach incluyó otra mención a las Sagradas Escrituras cuando se recomendó conocer Thalysie, ou la nouvelle Existence, obra en la que se defendía que la utilización de los animales como medio para mantener nuestra vida era el germen de todas las malas pasiones humanas, utilizando los siguientes términos: «Nos hemos comprometido a leer la obra de Gleizès, porque repetimos, después del Evangelio, tal vez no haya ninguna lectura que impresione más profundamente, y que arroje más dudas en la conciencia sobre la equidad que preside la práctica habitual de nuestra vida» . 921 El periódico de Deroin hacía propio el pensamiento del autor francés relativo a que el género humano era: «el verdadero y efectivo representante de Dios en la tierra, su Providencia inmediata y permanente, y que cuando el hombre no es el salvador de la creación, ¡se convierte en su verdugo! La práctica de nuestra vida muestra cuál de las dos partes hemos adoptado: salvar o destruir» . 922 Sin referenciar, citado en HENRIETTE (artiste), “Societe vegetale”, L’Almanach des femmes pour 917 1852, publié par Jeanne Deroin, 1er année, p. 60. “Du droit des animaux”, L’Almanach des femmes pour 1852, publié par Jeanne Deroin, 1er année, pp. 918 61 y 62. Génesis, capítulo I versículo 29, referido en TORMUS, “Systeme Vegetarien”, L’Almanach des 919 femmes pour 1853…, p. 167. VVAA., Santa Biblia. Antiguo y nuevo testamento, EEUU, Intellectual Reserve, Inc., 2009, p. 3.920 TORMUS, “Thalysie, ou la nouvelle Existence, par GLEÏZES”, L’Almanach des femmes pour 1853…, 921 p.177. Ibid., p. 185.922 !333 Sin embargo, desde L’Almanach también se hacían múltiples referencias a la filosofía clásica para refrendar el discurso vegetariano, aludiendo a citas de Platón, Homero, Plutarco o Virgilio . Por otra parte, más que de religiosidad, sería correcto 923 hablar de la espiritualidad de Deroin, quien puede ser descrita como panteísta . «Para 924 ella Dios estaba en todas partes y en ninguna» . Esta lectura casa perfectamente con 925 muchas de sus reflexiones y con el reconocimiento de la responsabilidad personal en relación a la naturaleza de la que somos parte . Deroin entendía la defensa animal 926 dentro de un conjunto de propuestas encaminadas a la mejora social, e incluyó a la Sociedad Vegetariana en un listado de asociaciones, de Inglaterra y Estados Unidos — en el que también estaban la Sociedad de la Temperanza o la Asociación por la abolición de la esclavitud—, que despertaban su interés y simpatía. Atribuía a estos grupos una gran influencia social futura que no podía ser, en ese momento, aún calculada en su totalidad . En relación con la cuestión ética hacia al mundo animal, en 927 los tres números de L’Almanach encontramos el mismo patrón: la publicación de dos artículos consecutivos dedicados a esta temática, el primero de los cuales se centraba en la defensa de la dieta vegetariana, mientras que el segundo trataba más concretamente de los derechos de los animales. Aparte de en estos artículos, se publicaron referencias a este asunto en otros textos de los tres almanaques. Pese a no poder probar, con total certeza, que Deroin siguiera una dieta vegetariana en su vida cotidiana —como sí aseguró Scott, sin la aportación de referencias al respecto —, su compromiso público 928 con esta causa y el conocimiento que tenemos de su forma de actuar, siempre coherente e integra, así parecen indicarlo. En cualquier caso, podemos hacer la lectura, sin temor a equivocarnos, de que la cuestión animal era uno de los temas preferentes en ese Ibid., p. 181.923 Sobre el posible panteísmo de Deroin y sus conformaciones con los dogmas sansimonianos a este 924 respecto, ver: RANCIÈRE, Jacques, La noche de los proletarios: archivos del sueño obrero…, pp. 226-228. Notice DEROIN Jeanne, Françoise (souvent écrit, à tort, DEROUIN Jeanne). Notice revue et 925 complétée par RIOT-SARCEY, Michèle, version mise en ligne le 20 février 2009, dernière modification le 1er avril 2019: https://maitron.fr/spip.php?article29854. Ver, por ejemplo: DEROIN, Jeanne, “Profession de Foi”…926 “Société de non résistance”, L’Almanach des femmes pour 1854…, p. 38.927 «[Deroin] practicaba el vegetarianismo». SCOTT, Joan Wallach, Las mujeres y los derechos del 928 hombre…, p. 118. !334 https://maitron.fr/spip.php?article29854 momento para ella, hasta el punto de hacer que fuera parte de la estructuración básica de su periódico. Sobre el porqué de este marcado interés en comparación con sus otras publicaciones, hay que tener en cuenta las múltiples diferencias entre L’Almanach y los otros medios que había dirigido previamente. Elementos como la periodicidad —al tratarse en este caso de una anuario, el medio se distanciaba de la actualidad—, o el encontrarse en un contexto político diametralmente distinto —en el que los contenidos no venían marcados por la realidad de un proceso revolucionario en curso—, hacen de L’Almanach un proyecto más asentado, en el que cabe suponer, que los contenidos eran revisados de forma pausada. La apuesta, por tanto, por un discurso vegetariano y de defensa animal, no carente de riesgo al tratarse de una corriente minoritaria en ese momento, ponen en valor el activismo de Deroin en este campo en el que, de nuevo, operó como la pionera que era. Como se ha comentado previamente, en el estado de la cuestión, la investigadora y activista Carol Adams, en su libro de referencia Política sexual de la carne, presenta una aproximación histórica de los vínculos entre feminismo y vegetarianismo. En él, describe el escenario en el que se encuadra esta parte de nuestra investigación, planteando que la implicación histórica de las mujeres con el vegetarianismo no ha sido correctamente reivindicada, dificultado así la creación de una genealogía feminista vegetariana. Haciendo un juego de palabras con el concepto central de su obra, el «referente ausente» , la autora defiende que los textos feministas vegetarianos han 929 sido, a su vez, el referente ausente en la crítica e historia feminista . 930 La ausencia de un análisis previo desde este prisma del rol de Deroin, incide en el problema planteado por Adams. Quizás los textos publicados en L’Almanach no puedan ser considerados como feministas vegetarianos en tanto a que en su contenido no se llegó a enlazar ambas teorías de forma directa, pero sí en cuanto a su continente. Adams introdujo el concepto de «referente ausente» para describir la distancia conceptual y emocional 929 que se crea entre un plato de carne y el animal que ha tenido que ser sacrificado para hacerlo posible. Adams también plantea un paralelismo con otras opresiones, como las de género o raza, en las que es necesario realizar una cosificación de la víctima para así poder desnaturalizarla y hacer uso de ella sin que medie ningún dilema moral. Ver: ADAMS, Carol, La política sexual de la carne. Una teoría crítica feminista vegetariana… Ibid., p. 333.930 !335 El hecho de que la apuesta por el vegetarianismo tuviera un espacio propio en el periódico de Deroin, y dado el carácter general de dicho medio, convierten a este en una tribuna del feminismo vegetariano, y, probablemente, en la primera. 9.2.2. Buscando los referentes e influencias de Deroin. Una aproximación a la genealogía del feminismo vegetariano y antiespecista Para poder valorar la importancia de la defensa de los animales hecha por Deroin, hay que situarla dentro de la genealogía del feminismo vegetariano y antiespecista. En este contexto, encontramos que el primer momento histórico álgido en el desarrollo del vínculo de estas reivindicaciones fue a finales del siglo XIX y principios del XX, dándose en estrecha relación con el auge del movimiento sufragista, lo que significa que se desarrolló medio siglo después de la publicación de L’Almanach. Se han investigado las influencias teóricas de las sufragistas y la red de contactos de sus principales referentes, una serie de activistas que unían en sus reivindicaciones el vegetarianismo, el socialismo y el feminismo. Como veremos, muchas de estas figuras compartieron entorno político con Deroin durante su vejez, por lo que no se puede descartar su influencia teórica. Para enmarcar correctamente este área de la investigación, hay que destacar que los textos relativos a los animales publicados en el L’Almanach se encuadran en el nacimiento de dos movimientos sociales, que están estrechamente relacionados pero que no deben ser confundidos: el comienzo del vegetarianismo y el del movimiento animalista. El vegetarianismo es tanto una dieta y una forma de la vida, como también un movimiento social y político que pretende liberar a los animales del yugo humano . Se considera que el filósofo Pitágoras y sus 931 seguidores fueron los primeros, al menos en la historia occidental, en negarse a matar animales y comer sus cuerpos, en el siglo VI a.C. . La historia del vegetarianismo es, 932 por lo tanto, particularmente larga y fascinante. Este movimiento fue duramente perseguido por la Iglesia durante siglos, debido a su intención de distanciarse de Para más información, ver: GIROUX, Valéry et LARUE, Renan, Le véganisme, Paris, Presses 931 Universitaires De France, 2017. Ibid., p. 29.932 !336 corrientes filosóficas del mundo clásico, pero especialmente a causa del antropocentrismo radical de la religión católica. La Ilustración, con su defensa del desarrollo científico y su alejamiento de la Iglesia, permitió el renacer de los principios vegetarianos . Voltaire era contrario al maltrato animal y en la última etapa de su vida 933 siguió la llamada “dieta pitagórica”, y Rousseau quería que los hombres dejaran de ser animales carnívoros . Deroin, como hija de su tiempo, había sido en su juventud una 934 atenta lectora de los filósofos franceses del Siglo de las Luces, por lo que es muy probable que un primer acercamiento a los conceptos de la defensa animal se diera por esa vía. El socialista utópico Fourier también se interesó por la relación entre los humanos y los animales. En sus postulados buscaba el equilibrio de todas las fuerzas de la naturaleza, por lo que debían cuidarse sus frutos, incluyendo al reino animal . De la 935 misma manera que con las obras de Voltaire y Rousseau, Deroin era una gran conocedora de los ideales de la escuela fourierista, siendo, además, buena parte de sus colaboradores seguidores de ella, por lo que esta sería otra vía de influencia teórica más que factible. A partir del siglo XIX, el movimiento vegetariano experimentó un enorme resurgimiento. En dicho siglo, alejada de las distintas tendencias políticas de reforma social, se desarrolló una corriente intelectual llamada «food reform» («reforma alimentaria»), que postulaba que el consumo de carne era la causa de muchas enfermedades. Sin embargo, esta posición no implicaba un compromiso moral por el bienestar animal; se trataba de una cuestión personal, de bienestar y salud . Como 936 explica la filósofa Florence Burgat en su reciente investigación L’humanité carnivore (La humanidad carnívora), hay tres tipos de vegetarianismos posibles: el de necesidad, el impuesto y el elegido. Para más información, ver el apartado “Le végétarisme éthique des Lumières”, LARUE, Renan, Le 933 végétarisme et ses ennemis. Vingt-cinq siècles de débats…, pp. 161-176. Ibid…, p. 149.934 MARCHENA DOMÍNGUEZ, José, “El proteccionismo hacia los animales: interpretación histórica y 935 visión nacional”, en Los animales en la historia y en la cultura, MORGADO GARCÍA, Arturo y RODRÍGUEZ MORENO, José Joaquín (eds.), Cadiz, Universidad de Cádiz Edit., 2011, p. 199. LENEMAN, Leah, “The awakened instinct: vegetarianism and the women’s suffrage movement in 936 Britain”, Women's History Review, 6:2, London, 1997, p. 275. !337 «La ruptura con la dieta cárnica se produce en tres situaciones diferentes. En los dos primeros casos, es forzada y sufrida, ya sea por la escasez de animales [...]; o por una prohibición vinculante de las instituciones religiosas “altas” [...] En el tercer caso, se trata de una ruptura voluntaria, una decisión basada en los principios éticos de la no violencia» . 937 La apuesta por el vegetarianismo de Deroin, de la misma manera que la de las sufragistas de finales del siglo XIX, se inscribiría en el tercer caso. El vegetarianismo organizado nació en el Londres victoriano, prácticamente de forma paralela al inicio de la época de exilio de Deroin. Ya se ha citado anteriormente que la primera asociación del mundo, la Sociedad Vegetariana, fue fundada en Gran Bretaña en 1847, marcando el comienzo de este tipo de activismo en época contemporánea. Habría que esperar medio siglo para ver el nacimiento, en la década de 1890, de un vegetarianismo femenino autoorganizado, con la creación del Women’s Vegetarian Union (Sindicato Vegetariano de Mujeres) . Como demostró James Gregory en su investigación, pese al interés 938 mayor inicial dado entre las clases altas, también hubo, desde mediados del siglo XIX, una creciente implicación de miembros de la clase obrera. Los militantes organizaban reuniones privadas y actos públicos, en Londres, y en otras ciudades del Reino Unido como Liverpool, en las que se hablaba de los beneficios de la dieta vegetariana para los trabajadores, también desde el punto de vista económico al tratarse de una alimentación más barata . Pero lo cierto es que la mayor parte de la gente de clase obrera que no 939 consumía alimentos de origen animal lo hacía por motivos económicos, no por un posicionamiento ético . Al mismo tiempo, el acceso al consumo de frutas y verduras 940 frescas fue complicado para los londinenses pobres, durante todo el siglo XIX, debido a sus altos precios consecuencia de la falta de suministros . Por lo que los proselitistas 941 de la dieta vegetariana no se encontraron solamente con prejuicios y obstáculos BURGAT, Florence, L’humanité carnivore, Paris, Le Seuil, 2017, p. 121.937 GREGORY, James, Of Victorians and Vegetarians: The Vegetarian Movement in Nineteenth-Century 938 Britain, London, Tauris Academic Studies, 2007, p. 152. Ibid., p. 152.939 Ibid., p. 155.940 Ibid., p. 156.941 !338 derivados de las costumbres alimenticias, para ampliar sus filas con representantes de la clase obrera. Poniendo el foco en el campo político, se puede observar que la relación del vegetarianismo con los militantes socialistas no fue fácil y que el movimiento estuvo, hasta principios del siglo XX, más vinculado a los activistas anarquistas. En este sentido, la aportación de Deroin cobra aún más interés ya que se posicionó contra varias opresiones pero estando fuera de una corriente de pensamiento organizada, situándose así en un cruce de caminos. Como veremos un poco más adelante, al analizar su red de contactos vegetarianos, hubo que esperar a finales del siglo para que la relación vegetarianismo-socialismo mejorara. En cuanto al llamado animalismo, que defiende los derechos de los seres sintientes no humanos, ocurrió algo similar. Según el investigador y activista Melvin Josse, este surgió, como movimiento internacional organizado, en Inglaterra a finales del siglo XVIII. En una primera fase se trató de una corriente aristocrática, sin eco en el medio obrero, y no sería hasta finales del siglo XIX y principios del XX cuando los trabajadores, especialmente los activistas feministas, se unieron al movimiento . 942 Como se desarrollará en la última parte de esta tesis, pero ya se ha ido avanzando, Deroin se unió, cuando contaba con ochenta años, a la rama de Hammersmith de la Socialist League (SL) (Liga Socialista), liderada por William Morris y posteriormente convertida en la Hammersmith Socialist League (HSL) (Liga Socialista de Hammersmith). Esta sería su primera vinculación política en muchos años y el último escenario de su activismo. Deroin compartía con Morris diversos planteamientos sociales, pero cabe destacar aquí uno de ellos, relacionado con el tema que se está abordando en este capítulo, y es el hecho de que se puede observar una incipiente tendencia en ambos hacía lo que hoy se llamaría ecosocialismo. Hemos visto el interés por el bienestar animal mostrado por Deroin en su Almanach, y, a continuación, se demostrará cómo la defensa de los animales y la apuesta ética por la dieta vegetariana, eran una constante en el círculo de amistades de la familia Morris y Para más información, ver: JOSSE, Melvin, Militantisme, Politique et Droits des Animaux, Gagny, 942 Éditions Droits des animaux, 2013. !339 de los colaboradores de la SL y la HSL. En cuanto a la sensibilidad de Morris hacia asuntos relacionados con la naturaleza, estos están siendo investigados recientemente, incluyendo una relectura de sus obras aplicando ese prisma. En 1890, en el momento álgido de la HSL, Morris publicó News from Nowhere (Noticias de ninguna parte), una novela de ciencia ficción que presentaba una futura utopía socialista . En ella, Morris 943 llevó el pensamiento socialista utópico, de la que Deroin era su referencia viva más cercana, hacia la concepción pionera de una corriente ecológica, destacando la perspectiva ambiental que el autor quiso dejar plasmada. En la obra de Morris encontramos una perspectiva ecológica anticipatoria, fuente de inspiración para el socialismo ecológico o el ecosocialismo del siglo XXI . 944 Añadiendo el componente de género, que Morris no presentaba en su obra, se puede plantear la posible conexión conceptual de Deroin con la corriente de pensamiento que, más de un siglo después, se concretaría con el nacimiento del movimiento ecofeminista. Surgido en la década de 1970, el ecofeminismo comenzó siendo una teoría social desarrollada por la escritora feminista francesa Françoise d’Eaubonne (1920-2005), que surgió estrechamente relacionada con la crisis climática y ecológica mundial, producida por la contaminación capitalista y la sobrepoblación, y que estaba comenzando a evidenciarse claramente . El ecofeminismo une en su 945 análisis la explotación de la naturaleza y la de las mujeres a manos, ambas, de los hombres. Las propuestas de Deroin y las del ecofeminismo confluyen en varios puntos, como en el carácter pacifista, pero sin renunciar a la práctica de la desobediencia civil. La defensa ecofeminista de la legitimidad de la desobediencia civil, que pasa por realizar «una distinción entre lo legítimo y lo legal para oponerse a las decisiones que, dentro del marco de la legalidad, se juzgan injustas» , puede ser comparada con la 946 argumentación utilizada por Deroin para defender su candidatura electoral: MORRIS, William, Noticias de ninguna parte, Madrid, Capitán Swing Libros, 2011.943 Sobre este tema ver: CUADRA, Fernando de la, “Utopía y ecosocialismo en William Morris”, 944 Persona y Sociedad, Vol. XXXIV, nº3, pp.31-51, Chile, Universidad Alberto Hurtado, 2010. D’Eaubonne empezó a abordar este tema, y creó el término «ecofeminismo» en 1974, en su obra, Le 945 féminisme ou la mort. D’EAUBONNE, Françoise, Le féminisme ou la mort, Paris, Pierre Horay, 1974. LARRERE, Catherine, “L’écoféminisme ou comment faire de la politique autrement”, en Multitudes 946 2017/2 (n° 67), pp. 29-36. !340 «Corresponde al pueblo soberano juzgar si nuestra demanda era inoportuna o inconstitucional» . El estudio de esta hipótesis, sobre su posible vinculación con 947 posicionamientos propios del ecofeminismo, desborda las límites de la presente tesis, pero se presenta como un interesante campo de estudio para continuar, en el futuro, con la investigación de los textos de Deroin, lo que incidiría en la gran profundidad argumental de sus propuestas y en su carácter de predecesora en múltiples campos sociales . 948 9.2.3. Líderes de opinión del vegetarianismo y el feminismo del entorno de Deroin en el Londres victoriano y eduardiano Como ya se ha adelantado, el vínculo del vegetarianismo con el feminismo se desarrolló especialmente dentro del movimiento sufragista inglés. Para comprender el origen conceptual de esta propuesta, es necesario revisar qué influencias teóricas recibieron, unos años antes, las futuras sufragistas vegetarianas. Estas provinieron de múltiples lecturas y del activismo realizado por unos pocos intelectuales relacionados con los inicios del socialismo inglés, el pacifismo, las estrategias de desobediencia civil, incluso el espiritualismo. Todos estos movimientos, que intentaban mejorar la sociedad, estaban estrechamente vinculados, especialmente en la Inglaterra victoriana y eduardiana. Y se pueden rastrear múltiples conexiones entre estas corrientes de pensamiento y la figura de Deroin, a través de los principales representantes del vegetarianismo inglés, que estuvieron en contacto con ella, como George Bernard Shaw, Henry Stephens Salt, Frances Power Cobbe o Annie Besant. Como veremos todos fueron miembros o simpatizantes de la Liga Socialista (SL) y participantes en las actividades y conferencias desarrolladas en la Kelmscott House, sede de la SL, en la que “Campagne electoral de la citoyenne Jeanne Deroin et pétition des femmes au peuple”, supplément au 947 numéro 4 de L’Opinion des femmes, Mai 1849. Aunque no existe bibliografía sobre este tema concreto, para conocer más sobre las áreas de 948 conocimiento adyacentes, ver: CANS, Roger, Petite histoire du mouvement écolo en France, Paris, Delachaux et Niestlé, 2006. GOLDBLUM, Caroline, Françoise d’Eaubonne & l’écoféminisme, Paris, Éditions le passager clandestin, 2019. VELASCO, Angélica, La ética animal. ¿Una cuestión feminista?… !341 una Jeanne Deroin ya anciana, estaba fisicamente presente y era intelectualmente respetada. Como todas las corrientes de pensamiento, el vegetarianismo se desarrolló en contacto con otras referencias teóricas, pero también con el ejemplo de figuras destacadas del mundo de la cultura que asumieron, con carácter pionero, esta forma diferente y con un mayor componente ético, de tratar la alimentación. Entre los primeros y más célebres vegetarianos del siglo XIX, se encontraba la pareja de escritores Pierce y Mary Shelley, pertenecientes a un grupo al que Mary llamó «románticos vegetarianos» . Pierce Shelley (1792-1822) se convirtió al 949 vegetarianismo después de leer dos textos de Plutarco sobre la dieta de la carne, y escribió su primer ensayo, A Vindication of Natural Diet (Una Vindicación de la Dieta Natural), en 1813 , como homenaje a la madre de su esposa, Mary Wollstonecraft . 950 951 Como es afortunadamente hoy de sobra conocido, en 1792, Wollstonecraft publicó su Vindicación de los Derechos de la Mujer . Ese mismo año, el traductor inglés de 952 filosofía Thomas Taylor publicó, de forma anónima, A Vindication of the Rights of 953 Brutes (Una reivindicación de los derechos de las bestias) . Este texto, que puede 954 parecer, dado el título, un trabajo a favor de los derechos de los animales, sin embargo, representa la primera respuesta escrita al texto de Wollstonecraft, en forma de parodia. Frente a la loca idea de dar derechos a las mujeres, ¿por qué no dárselos también a los animales? Esta crítica, anticipó, sin pretenderlo, la posterior y actual vinculación de la reivindicación feminista con la animalista. Por su parte, Mary Shelley (1797-1851), Citado en ADAMS, Carol, La política sexual de la carne. Una teoría crítica feminista vegetariana…, 949 p. 250. SHELLEY, Percy Bysshe, A Vindication of Natural Diet, 1884. Esta edición de la obra de Shelley, fue 950 puesta a la venta por la Sociedad Vegetariana. Lamentablemente, Mary no conoció a su madre, que murió al darla a luz, pero su influencia teórica en 951 la pareja fue notable. Carol Adams plantea que el libro de Pierce Shelley es un gesto feminista y un tributo a la que habría sido su suegra. ADAMS, Carol, Politique sexuelle de la viande, une théorie critique féministe végétarienne…, p. 160. WOLLSTONECRAFT, Mary, Vindicación de los derechos de la mujer…952 El neoplatonista Taylor (1758-1835) fue el responsable de las traducciones al inglés de las obras 953 completas de Platón, en 1804, y de textos de otros pensadores clásicos como Aristóteles o Plotino. Sus traducciones influyeron en artistas como Shelley, precisamente, y Blake. THOMAS, Taylor, A Vindication of the Rights of Brutes, London, Printed for Edward Jeffery, Pall-954 Mall, 1792. !342 reflejó su rechazo al consumo de carne en su obra más célebre, Frankestein o el moderno Prometeo, publicada en 1818 , en la cual el monstruo era vegetariano, ya que 955 se relacionaba con los animales desde la óptica moral de entenderlos como iguales. Como analizó Adams, «Frankestein se debía al clima vegetariano de sus días. […] En esta asociación de feminismo, radicalismo romántico y vegetarianismo, el libro de Mary Shelley porta la palabra vegetariana» . Las obras de los Shelley, que estaban 956 influenciadas por clásicos como Ovidio y Plutarco, fueron a su vez una gran influencia para las siguientes generaciones de intelectuales. Pero, volviendo a los intereses de Deroin, el marco temporal decisivo para la vinculación entre socialismo, feminismo y vegetarianismo en Inglaterra, sería la década de 1880; durante su última etapa de vida, en la cual, a pesar de su avanzada edad, estaba estrechamente relacionada con el entorno socialista inglés, a través de su militancia en la organización de William Morris. Un dato significativo que muestra el creciente interés social que hubo por el vegetarianismo, lo encontramos en Londres, en donde en 1878 había un restaurante vegetariano, mientras que en 1889 se habían abierto cincuenta y dos . La ciudad también fue escenario, en poco tiempo, del nacimiento de una serie 957 de organizaciones de tipo socialista y pacifista, que generaron importantes debates políticos y que reunieron a eminentes personalidades interesadas en la defensa animal. En primer lugar, el filósofo escocés-americano Thomas Davidson fundó en 1883 The Fellowship of the New Life (La Fraternidad de la Nueva Vida), un grupo de reflexión política y social, que contaba con una sucursal en Londres y otra en Nueva York. Sus miembros, que serían determinantes en la creación del Partido Laborista inglés en el año 1900, abogaban por una vida sencilla que creían que conllevaría a la transformación social, y eran, en su mayoría, pacifistas y vegetarianos. Muy pronto, algunos de ellos, quisieron involucrarse más en la acción política, lo que les llevó a SHELLEY, Mary, Frankestein o el moderno Prometeo, Madrid, E.G. Anaya, 1982.955 Carol Adams realizó un interesante análisis de la defensa del vegetarianismo en Frankestein, en 956 relación al romanticismo inglés y al feminismo. Ver: “Capítulo 6. El monstruo vegetariano de Frankestein”, ADAMS, Carol, La política sexual de la carne. Una teoría crítica feminista vegetariana…, pp. 249-270. OUÉDRAOGO, Arouna P., “De la secte religieuse à l'utopie philanthropique. Genèse sociale du 957 végétarisme occidental”…, p. 841. !343 fundar, el 4 de enero de 1884, The Fabien Society (la Sociedad Fabiana), un club político y de debate socialista . La relación de los fabianos con los militantes de la 958 Liga Socialista (SL), a la que pertenecía Deroin, fue muy estrecha. La organización de debates y actos conjuntos fue muy habitual, y está probada la presencia constante de fabianos en la sede la SL, a la que Deroin acudía cada semana. Uno de sus principales teóricos de la Sociedad Fabiana fue el filósofo Edward Carpenter (1844-1929), pionero en la defensa de los derechos de los homosexuales y activista contra la vivisección y que era vegetariano, por razones físicas —creía que 959 comer carne era malo para la salud—, pero también por razones morales —para no dañar a los animales. A través de su posición como referente en la organización, fue capaz de influir en los otros miembros de la Sociedad Fabiana. En 1885, otra vegetariana destacada, la escritora Annie Besant, se hizo fabiana. Nacida Annie Wood (1847-1933), tras la separación de su marido, logró ser admitida en el University College de Londres, donde estudió ciencias. Creó una revista, Our Corner, en 1884, en la que era la editora jefe y en donde Shaw publicó sus primeras novelas. Él, que ya era miembro de la Sociedad Fabiana, introdujo a Besant en la organización. Era una conferenciante muy comprometida políticamente, feminista, socialista y librepensadora. Algunas de las conferencias que dio formaban parte del programa de actividades dominicales de Kelmscott House —sede de la HSL—, a las que Deroin y su hija mayor solían asistir, por lo que es muy probable que ambas mujeres se conocieran. Con su experiencia y habilidades, Besant se convirtió rápidamente en miembro del comité de dirección de la Sociedad Fabiana. Desde esta posición, se involucró más en las luchas sociales de los barrios pobres y en la causa irlandesa , y consiguió mover a los 960 fabianos hacia posiciones más claramente socialistas. A finales de la década de 1880, entró en contacto con la Theosophical Society (Sociedad Teosófica), una organización Esta organización, que existe aún en la actualidad, fue la responsable de la creación de la destacada 958 London School of Economics (LSE), del socialismo municipal, e ,históricamente, ha estado vinculada al Partido Laborista. LARUE, Renan, Le végétarisme et ses ennemis…, p. 197.959 Besant, de origen anglo-irlandés, estuvo presente en el célebre Bloody Sunday (Domingo Sangriento), 960 la violenta dispersión por parte de la policía de una manifestación que reivindicaba la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores y el estatus de Irlanda, y que tuvo lugar en Londres, en 1887. No confundir con el también conocido Bloody Sunday del 30 de septiembre de 1972. !344 que, bajo el liderazgo de una mujer, Helena Blavatsky (1831-1891), se interesaba por el estudio de las religiones y las ciencias, y por la unión fraternal universal, más allá de las diferencias de raza, sexo y clase, defendiendo la igualdad entre hombres y mujeres y el respeto a los animales y con un fuerte interés en el vegetarianismo . Besant encontró 961 respuesta a sus dudas filosóficas en la teosofía y se apartó de los fabianos. En el campo intelectual, un gran referente de las feministas de la segunda mitad del siglo, fue Henry Stephens Salt (1851-1939), un escritor, crítico literario y naturalista inglés que, entre otras iniciativas, luchó por la mejora de las prisiones y las escuelas. Salt también era pacifista, anti-viviseccionista y activista vegetariano. En 1891 fundó la Humanitarian League (la Liga Humanitaria), organización que luchaba por los derechos humanos, contra la pena de muerte, y en defensa de los animales, condenando la caza como deporte. De ella fueron miembros destacados George Bernard Shaw y Christabel Pankhurst. Salt fue también el autor de algunos de los primeros trabajos académicos, de profundidad, sobre vegetarianismo y defensa de los animales. En 1886 escribió A Plea for vegetarianism (Un alegato a favor del vegetarianismo), que fue publicado por la Sociedad Vegetariana ; en 1894, editó su obra cumbre Animals' Rights: Considered in 962 Relation to Social Progress (Derechos de los animales: considerados en relación con el progreso social) ; y, en 1899, The logic of vegetarianism (La Lógica del 963 Vegetarianismo) . Y no solo fue una gran influencia teórica para las sufragistas, fue 964 también el mentor del futuro líder político y espiritual de la India, Mohandas Gandhi (1869-1948). Gracias al autor inglés, Gandhi se convirtió en un vegetariano convencido más allá de sus tradiciones familiares, y también, a través de los escritos de Salt, descubrió los conceptos de no violencia y desobediencia civil del filósofo naturalista americano Henry David Thoreau. El líder indio era uno de los miembros más famosos Para más información, ver: DIXON, Joy, Divine feminine: Theosophy and Feminism in England, 961 Maryland, The Johns Hopkins University Press, 2001. SALT, H.S., A Plea for vergerarianism, and other essays, Manchester & London, The Vegetarian 962 Society, 1886. SALT, Henry S., Animals' Rights: Considered in Relation to Social Progress, New York & London, 963 Macmillan & co, 1894. SALT, Henry S., The logic of vegetarianism, London, George Bell and sons, 1906.964 !345 de la Sociedad Vegetariana, que incluso se convirtió en miembro de su junta directiva y publicó sus primeros artículos en la revista de la asociación, The Vegetarian . 965 Otra influencia notable para las feministas de la época, en relación al vegetarianismo, fue George Bernard Shaw (1856-1950) —quién muy probablemente estuvo en contacto con Deroin, ya que ambos frecuentaron los mismos círculos y tenían muchos intereses en común. El autor y crítico irlandés, que ganaría el Premio Nobel de Literatura en 1925, era un pacifista y, al mismo tiempo, un activista provocador, que plasmó en sus obras sus ideales socialistas y anticapitalistas. En cuanto a su vegetarianismo, Shaw lo atribuía a la influencia de Shelley. En su obra Mi retrato en dieciséis bocetos, declaró: «Fue Shelley quien me abrió los ojos por primera vez al salvajismo de mi dieta; pero no fue hasta 1880 que, con la apertura de los restaurantes vegetarianos en Londres, este cambio fue posible para mí» . Shaw pertenecía al 966 entorno político más cercano de la familia de William Morris, en el que también se encontraba Deroin, y era un asiduo de Kelmscott House —la casa de la familia y sede de la SL—, en donde solía impartir conferencias sobre socialismo . Además de por sus 967 tendencias políticas, el autor estaba en contacto con la familia Morris por su intermitente relación personal con May Morris, la hija menor del líder socialista —que como se verá más adelante tenía, a su vez, una estrecha relación de amistad con Jeanne Deroin y con la hija de esta, Cécile. Los vínculos entre feminismo, socialismo y vegetarianismo eran especialmente fuertes dentro de este círculo social. Shaw era miembro de la Sociedad Fabiana, como Charlotte Payne Townshend, una feminista vegetariana con la que se casaría . Charlotte también había sido influenciada por 968 Shelley para dejar de comer animales, específicamente a través de su poema filosófico La reina Mab . Shaw y su esposa fueron activistas por el sufragio femenino, y 969 LARUE, Renan, Le végétarisme et ses ennemis…, p. 210.965 Citado en ADAMS, Carol, Politique sexuelle de la viande, une théorie critique féministe 966 végétarienne…, p. 162. ARTHURE, Humphrey, Hammersmith Riverside. Personalities and Places, London, Old Chiswick 967 Protection Soc., 1990, p. 25. Para más información sobre la defensa animal en Shaw y su entorno, ver: PREECE, Rod, Animal 968 Sensibility and Inclusive Justice in the Age of Bernard Shaw, Vancouver, UBC Press, 2011. Citado en ADAMS, Carol, Politique sexuelle de la viande, une théorie critique féministe 969 végétarienne…, p. 162. !346 apoyaron la Women's Tax Resistance League (WTRL) (Liga de Resistencia Fiscal de la Mujer), una organización creada, en 1909, por miembros de la Women’s Freedom League (WFL) (Liga de la Libertad de las Mujeres), que pedía la creación de un estatuto fiscal para las mujeres casadas, relacionando fiscalidad y derechos femeninos y usando técnicas de desobediencia civil. Recordemos que, como hemos visto, Deroin había hecho, en 1848, una indicación política en este sentido, reflexionando sobre si las mujeres deberían cumplir sus obligaciones fiscales, si no gozaban de derechos en tanto que ciudadanas . 970 Aparte de estas influencias, derivadas de organizaciones políticas, el feminismo vegetariano encontró una de sus principales fuentes en la lucha contra la vivisección, debido al alto porcentaje de mujeres que se situaron al frente de esta corriente social contra el sufrimiento animal . El movimiento anti-vivisección estaba formado, a 971 grandes rasgos, por tres tipos de activistas: las feministas que luchaban por el derecho a voto —primero en Inglaterra y más adelante, también en Estados Unidos—, por líderes religiosos para los que la vivisección era un crimen en tanto que los animales eran criaturas de Dios, y por humanistas que se oponían a esta práctica por cuestiones morales. Los sufragistas eran muy sensibles a la crueldad que suponía la vivisección, y muchas de ellas equiparaban la opresión que sufrían las mujeres, a manos de los hombres, con la forma en que los animales eran tratados por los humanos . En este 972 movimiento destaca el nombre de una mujer, Frances Power Cobbe (1822-1904), una feminista nacida en Irlanda que estaba profundamente comprometida con la causa de los derechos de los animales. Como sufragista, fue miembro del consejo ejecutivo de la London National Society for Women’s (Sociedad Nacional de Mujeres de Londres), y publicó numerosos libros y artículos, reflexionando sobre sus dos grandes focos de interés: la defensa de las mujeres y la de los animales. En 1875, fundó la primera DEROIN, Jeanne, “Aux Citoyens français”, La Voix des femmes, 27 mars 1848, 1re année, n° 7, p. 3.970 La vivisección es la disección practicada en animales, estando estos vivos, con el propósito de hacer 971 estudios o investigaciones científicas. Para más información, ver: ÁLVAREZ-DÍAZ, Jorge Alberto, “La controversia sobre la vivisección”, Acta Bioethica, v. 13 nº1, Santiago de Chile, Centro Interdisciplinario de Estudios de Bioética, Universidad de Chile, junio 2007, pp. 53-60. DEMELLO, Margo, Animals and Society: An Introduction to Human-Animal Studies, Columbia 972 University Press, 2012, pp. 183-185. !347 organización mundial para luchar contra la experimentación científica con animales, la National Anti-Vivisection Society (NAVS) (Sociedad Nacional Anti-Vivisección), y dos décadas después la British Union for the Abolition of Vivisection (BUAV) (la Unión Británica para la Abolición de la Vivisección) . Curiosamente, y a diferencia de los 973 referentes anteriormente comentados, Frances Power Cobbe, no practicaba el vegetarianismo. Como Annie Besant, fue ponente en conferencias organizadas por la HSL, en Kelmscott House, en los años en los que allí militó Deroin, por lo que, aunque compartían menos puntos de interés, también es probable que se conocieran. De forma posterior al fallecimiento de Deroin, en 1894, la lucha feminista alcanzó un nuevo hito con el movimiento sufragista. Durante la época eduardiana (1901-1910), había en el Reino Unido tres organizaciones principales que luchaban por el sufragio femenino, the National Union of Women’s Suffrage Societies (NUWSS) (la Unión Nacional de Sociedades de Sufragio Femenino), the Women’s Social and Political Union (WSPU) (la Unión Social y Política de la Mujer, que lideraban las Pankhurst), y the Women’s Freedom League (WFL) (la Liga de la Libertad de la Mujer), y en las tres contaban con una presencia significativa de mujeres vegetarianas en sus filas. La historiadora Leah Leneman realizó una investigación pionera sobre el vegetarianismo en el movimiento sufragista inglés, buscando fuentes primarias que lo atestiguaran . Las experiencias que estudió se concentraban entre los años de 1907 y 974 1913, pero algunas referencias indican que su compromiso con la causa animal era anterior. Leneman, sin embargo, afirma que el comienzo del feminismo vegetariano se dio en la década de 1890, tesis que basa en los artículos publicados por la revista feminista liberal Shafts (Rayos). Fundada en 1892, Shafts nació con la intención de ser un periódico semanal, pero los diferentes problemas a lo que se tuvo que enfrentar — especialmente de índole económica—, hicieron que pasara, de forma progresiva, a ser una publicación mensual, bimensual y finalmente trimestral, hasta que tuvo que dejar de Para más información, ver: MITCHELL, Sally, Frances Power Cobbe: Victorian feminist, journalist, 973 reformer, United States of America, University of Virginia Press, 2004. Leneman recogió en su estudio testimonios directos entre los que destacan el libro My life in Holloway 974 (1908) de Maud Joachim —en el que la sufragista relataba su paso por prisión debido a su activismo—, los diarios de la familia Blathwayt y de la Dra. Alice Ker, y la correspondencia de otras feministas. LENEMAN, Leah, “The awakened instinct: vegetarianism and the women’s suffrage movement in Britain”… !348 editarse en 1899. La fundadora y líder de Shafts era Margaret Sibthorp (1835-1916), una mujer de origen escocés, casada con un químico y madre de dos hijos, de quien se conocen pocos datos biográficos . Era una seguidora de la teosofía —estuvo afiliada a 975 la Logia dirigida por Blavatsky en Londres de 1891 a 1894 —, totalmente implicada 976 en la causa feminista, que encontró en su proyecto editorial la forma de canalizar, en sus propias palabras, su «profundo deseo de servir a la causa de las mujeres» . Quería 977 convertir a sus lectoras en activistas intelectuales , y ya en el primer número indicó 978 que el objetivo del periódico era fomentar el pensamiento . Su intención 979 «iluminadora», estaba contenida en el propio nombre del periódico, Shafts (Rayos), y se acentuaba con el subtítulo: «la luz llega a aquellos que se atreven a pensar» . En sus 980 páginas se prestaba una especial atención a la educación femenina, fomentando y guiando la lectura de las jóvenes, y denunciando el sexismo presente en el lenguaje y en otras representaciones culturales . El compromiso de Shafts con el bienestar animal 981 también era constante, incluyendo un tono antiespecista, influenciado por los principios de la teosofía y por figuras como Annie Besant, cuya vida y obra eran admiradas . Por 982 ejemplo, en noviembre de 1892, publicaron un artículo titulado “Our Comrades, the Horses” (“Nuestros camaradas, los Caballos”). Al año siguiente, en los números de febrero y mayo, aparecieron dos artículos, bajo el título común de “To Beginners” (“A los principiantes”), en los que se aconsejaba a las lectoras cómo adoptar la dieta vegetariana. Y en 1895, se hicieron eco del nacimiento en Londres de The Women’s BEAUMONT, Matthew, ‘Influential Force: Shafts and the Diffusion of Knowledge at the Fin de 975 Siècle’, 19: Interdisciplinary Studies in the Long Nineteenth Century 3, 2006, p. 4, Ibid. p. 8.976 Citado en HALL, Lesley A., “Sibthorp, Margaret (1835/6-1916)”, Oxford Dictionary of National 977 Biography (ed. en línea), Oxford University Press, 2004, doi:10.1093/ref:odnb/57831 BEAUMONT, Matthew, ‘Influential Force: Shafts and the Diffusion of Knowledge at the Fin de 978 Siècle’…, p. 3. “What the Editor Means”, Shafts, Issue 1, November 1892, p. 8.979 Portada de Shafts, issue 1, November 1982.980 A este respecto, ver: FLINT, Kate, The woman reader 1873-1914, Oxford, Clarendon Press, 1993, pp. 981 152-155. BEAUMONT, Matthew, ‘Influential Force: Shafts and the Diffusion of Knowledge at the Fin de 982 Siècle’…, pp. 11 y 15. !349 http://www.19.bbk.ac.uk/issue3/Influentialforce.pdf http://www.19.bbk.ac.uk/issue3/Influentialforce.pdf Vegetarian Union (la Unión de Mujeres Vegetarianas), en la que la propia Sibthorp tuvo un papel destacado . El periódico también se manifestó en contra de la caza . 983 984 Ranvier, autor del artículo biográfico sobre Deroin publicado a principios del siglo XX, tampoco prestó atención al interés de la pionera francesa por la cuestión animal, sin embargo, curiosamente, la comparó con Margaret Sibthorp, en relación a la concepción de la espiritualidad que tenían ambas mujeres: «Aunque deísta, Jeanne Deroin no creía los dogmas de la Iglesia, que tuvo que sufrir más tarde. A este respecto, recordamos que en Londres conocimos a una mujer que combinaba un gran sentido común con no menos erudición. La señora Sibthorp, que dirige Shafts, es una figura notable del partido feminista inglés; es una mujer convencida que, después de una larga búsqueda de su camino, exactamente como Jeanne Deroin, ha llegado a una fórmula de duda: no es ni absolutamente deísta, ni absolutamente atea, ni creyente en el término absoluto de la palabra, ni librepensadora, como entendemos que se puede ser; pero es una emancipadora con un espíritu firme y sensato. Volveremos a ella algún día. Es el carácter de Jeanne Deroin unido al frío temperamento de la raza anglosajona» . 985 Como L’Almanach, una parte importante de los contenidos de Shafts estaban centrados en cuestiones espirituales, e incluso espiritualistas, tomando lo que que Marx llamó satíricamente una “apariencia mística” . Al mismo tiempo, se evocaban los 986 principios de la Ilustración, una aparente contradicción ideológica a ojos de una lectura realizada hoy en día . Sibthorp y su colaboradora más cercana, la también seguidora 987 de la teosofía Edith Ward, defendían la pureza social, posicionándose en contra de los LENEMAN, Leah, “The awakened instinct: vegetarianism and the women’s suffrage movement in 983 Britain”, Women's History Review, 6:2, London, 1997, pp. 276 y 277. BEAUMONT, Matthew, ‘Influential Force: Shafts and the Diffusion of Knowledge at the Fin de 984 Siècle’…, p. 7. RANVIER, Adrien, “Une féministe de 1848: Jeanne Deroin”, La Révolution de 1848. Bulletin de la 985 Société d'histoire de la Révolution de 1848, Tome 4, Numéro 24, Janvier-février 1908, pp. 319 y 320. MARX, Karl, y ENGELS, Frederick, The German Ideology, ARTHUR, C.J. Ed, London, Lawrence & 986 Wishart, 1970, pp. 66 y 67, citado en BEAUMONT, Matthew, ‘Influential Force: Shafts and the Diffusion of Knowledge at the Fin de Siècle’, 19: Interdisciplinary Studies in the Long Nineteenth Century 3…, p. 2. BEAUMONT, Matthew, ‘Influential Force: Shafts and the Diffusion of Knowledge at the Fin de 987 Siècle’…, p. 2. !350 peligros morales de la sexualidad de la época, posturas similares a las defendidas por Deroin. Precisamente debido a los intereses temáticos que compartía Shafts con L’Almanach des Femmes, se puede considerar que el último periódico de Deroin fue el antecesor del de Sibthorp. En cuestiones de género, ambos medios reivindicaban de forma constante derechos políticos y sociales, educación y acceso al voto para las mujeres, a la vez que incluían artículos sobre la maternidad, la apertura a las mujeres de espacios y profesiones que hasta ese momento se consideraban únicamente masculinas, o la reforma de la vestimenta femenina, que facilitaría la vida cotidiana de las mujeres. Respecto a la cuestión animal, también coincidían en posicionarse en contra del maltrato y de la vivisección, y a favor del vegetarianismo. Además, como se ha comentado, coincidían en una visión mística e espiritual de la vida, que impregnaba ambas publicaciones. Respecto al vegetarianismo, si aplicamos el mismo análisis utilizado por Leneman en su investigación , se tiene que rebatir a esta autora al 988 concluir que fue L’Almanach des Femmes, y no Shafts, el medio que muestra el nacimiento del vínculo del feminismo con el vegetarianismo, ya que Deroin se adelantó, en cuarenta años, a la publicación del medio inglés. Viendo en conjunto esta información, se puede observar la riqueza de referencias y la multiplicidad de relaciones y contactos intelectuales que están en la raíz del vínculo entre el feminismo y el vegetarianismo, y que como estos se encontraba en contacto con el círculo político de Deroin. Esta alianza conceptual ha perdurado de forma continuada desde el siglo XIX, evolucionando y reforzándose en la segunda parte del XX gracias a los debates ecologistas, a los que se ha añadido el enfoque antiespecista . Aquí sólo se 989 han podido abordar una parte de un tema bastante complejo, en el que se podrá seguir profundizando en investigaciones futuras. LENEMAN, Leah, “The awakened instinct: vegetarianism and the women’s suffrage movement in 988 Britain”…, p. 276. Como explica la filósofa Corinne Pelluchon en su reciente Manifeste Animaliste (Manifiesto 989 Animalista): «La asociación de la lucha por los animales con otras luchas, como el sexismo y el racismo, da lugar a la palabra “anti-especismo” para denunciar la discriminación basada en la especie». PELLUCHON, Corine, Le Manifeste Animaliste…, p. 21. !351 CAPÍTULO 10. NUEVOS ESPACIOS PARA LA REIVINDICACIÓN POLÍTICA Y NUEVA VIDA EN HAMMERSMITH 10.1. Devenir masona, o el intento de abrir nuevos espacios para las mujeres Unos años después del cierre de su ultimo periódico, en torno al año 1859 , y 990 en el marco de su incesante lucha por abrir a las mujeres caminos que les estaban vetados, Jeanne Deroin quiso convertirse en masona. En esa época, la mayor parte de los exiliados franceses en Londres, hombres, eran miembros de la masonería, pero su intención de ser iniciada, siendo mujer, resultaba tan radical como lo había sido, unos años antes, su demanda del voto femenino . En concreto, Deroin pidió ser aceptada en 991 la Loge des Philadelphes (Logia de los Filadelfianos), que se trataba de una logia masónica masculina, secular, liberal y laica, que no estaba reconocida por la Gran Logia Unida de Inglaterra . El hecho de haber elegido esta logia para intentar romper el veto 992 sexista de la masonería, no parece casual, ya que estaba compuesta mayoritariamente por exiliados franceses. Su aliado, Pierre Leroux, había asistido a ella durante su breve exilio en Londres, en 1852 . En ese mismo año, el 1 de marzo, fue iniciado allí, Martin 993 Nadaud, otro quarante-huitard cercano al entorno de Deroin . También era masón, 994 pero en este caso en La Concorde (La Concordia) —otra logia londinense de mayoría francesa—, François-David Lardaux (1814-1866), un proscrito de Napoléón III que era propietario de un restaurante en el Soho, situado en el número 4 de Old Compton Street, Se puede aventurar esta fecha orientativa, pero no exacta, a partir de las referencias a este episodio que 990 Deroin plasmó en su correspondencia con Richer. Ver: DEROIN, Jeanne, “Lettre à Léon Richer”, Correspondance sous le Second Empire (BHVP). PILBEAM, Pamela, “Jeanne Deroin: French Feminist and Socialist in Exile”…, p. 288.991 El organismo regulador del que se dota la masonería en dicho país desde inicios del siglo XVIII.992 Leroux se había iniciado en la masonería en 1848, en la ciudad francesa de Limoges, en una logia 993 llamada Les artistes réunis (Los artistas reunidos). Debido a sus continuados cambios de domicilio, frecuentó varias logias, tanto en Francia como en Inglaterra. Nadaud (1815-1898), era hijo de campesinos, perteneciente a una familia humilde pero de tradición 994 masona. Siendo adolescente comenzó a trabajar como albañil y con 19 años inició su vida militante. Se hizo seguidor de Cabet y de sus ideas proto-comunistas, y posteriormente entabló una amistad con Leroux. En la Revolución de 1848 presidió clubes políticos y fue candidato electoral. Republicano socialista, fue elegido diputado en 1849. Debido a su oposición a Napoleón III fue arrestado la misma noche del golpe de Estado. En enero de 1852 se exilió a Bruselas y posteriormente viajó a Londres, en donde fue parte de los círculos de socialistas exiliados y en donde vivió durante dieciocho años. !352 y que había participado, como Deroin, en la creación de la AI . Poco después que 995 Deroin, se inició otro de sus colaboradores cercanos, el doctor socialista Ange Guépin —uno de sus compañeros al frente de la dirección de la Asociación de maestros socialistas, desarrollada en 1849— y quien, al poco tiempo, se había convertido en un destacado conferenciante masón . 996 En una carta posterior, datada aproximadamente en 1876, que Deroin escribió a Léon Richer, ella misma relató este episodio de su vida . Explicó que el intento de 997 hacerse masona no lo realizó llevada por una convicción real, sino por el mismo motivo por el que había presentado su candidatura en las elecciones de 1849: porque en un mundo masculino que excluía a las mujeres, sentía que tenía que «llamar a todas las puertas» . Deroin pidió ser admitida en igualdad de condiciones que los hombres, lo 998 que no logró ya que su candidatura no fue aceptada. Las mujeres continuaron vetadas de la masonería durante mucho más tiempo —de hecho algunas logias, hoy en día, siguen negándoles el acceso—. Tras un único y extraño precedente histórico protagonizado por una tal Mrs. Aldworth, que fue iniciada en Irlanda en 1732, hubo que esperar a 1882 para que una mujer fuera aceptada formalmente por primera vez. Se trató de María Deraismes (1828-1894), destacada sufragista francesa, que mantenía una relación epistolar con Jeanne Deroin, por iniciativa de esta última. Deraisme se inició en la logia de Les Libres-Penseurs (Los Librepensadores), de la región parisina, lo que provocó una crisis dentro de la masonería francesa y la expulsión de la logia. Once años después, en 1893, ella misma creó la primera logia mixta, Le Droit humain (El Derecho Humano). Poco después fueron creadas otras dos logias mixtas, Jus Humanorum, en Suecia, y la Gran Logia de Holanda . 999 Ver: LEHNING, Artur, De Buonarroti à Bakounine…, p. 333.995 PILBEAM, Pamela, “Jeanne Deroin: French Feminist and Socialist in Exile”…, p. 288.996 Esta carta está sin fechar, pero en ella Deroin declaraba tener en ese momento setenta años, lo que 997 permite, de forma aproximada, calcular en que año fue escrita. También comentaba que intentó hacerse masona «hace dieciséis o dieciocho años», por lo que permite también saber que este episodio debió tener lugar entre 1858 y 1860. DEROIN, Jeanne, “Lettre à Léon Richer”, Correspondance sous le Second Empire (BHVP). Ibid. 998 Para más información sobre la biografía de Deraismes, ver: LELOUP, Fabienne, Maria Deraismes, 999 riche, féministe et franc-maçonne, Éditions Michel de Maule, Paris, 2015. !353 A tenor de las escasas fuentes documentales con las que se cuenta en la actualidad, no se puede asegurar la influencia de Deroin en la decisión de Deraismes de hacerse masona, pero tampoco es una hipótesis completamente desdeñable porque sí es conocido el hecho de que Deroin era una referencia para los líderes del feminismo francés de los inicios de la Tercera República (1870-1940) . Deraismes había fundado 1000 en 1869, junto a Léon Richer, el periódico y la asociación Le Droit des femmes (Los Derechos de las mujeres), siguiendo el ejemplo de las mujeres de 1848. Richer, quien era un masón convencido, había sido conocedor, como acabamos de ver, en el año 1876, del intento fallido de iniciación de Deroin. Por otra parte, Richer fue una influencia directa en Deraismes, para su introducción en la masonería. Por lo que es muy probable que el ejemplo de Deroin estuviera presente para ambos, y que, por tanto, aunque de forma indirecta y a posteriori, su gesto sí ayudara a abrir a las mujeres otra puerta que les estaba cerraba. 10.2. Uniendo a los proletarios del mundo. La presencia de Deroin en las organizaciones obreras internacionalistas «El SOCIALISMO es para mí la más alta y santa afirmación de la ley de Dios, del Dios de Amor, Verdad y Justicia, que afirmo, y que siempre afirmaré» . 1001 Londres, la ciudad de acogida de Deroin, se convirtió en el centro neurálgico del movimiento obrero internacional. Aunque ya no contaba con su propio periódico, y su alejamiento de la comunidad francesa era paulatino, ella seguía comprometida con la causa que abogaba por la liberación de los trabajadores, por lo que estuvo al tanto y quiso participar en la puesta en marcha del internacionalismo. Los contactos entre obreros organizados de diferentes países habían comenzado en los inicios de la década Se usa aquí, de forma consciente, el masculino para hablar de los líderes del movimiento feminista en 1000 el último tercio del siglo XIX, debido a que uno de ellos era Léon Richer, con quien Deroin mantuvo una estrecha relación epistolar. DEROIN, Jeanne, carta del 27 de noviembre de 1854, publicada en L’Espérance, revue 1001 philosophique, politique, littéraire, publiée à Jersey par Pierre Leroux, p. 231. !354 de 1830. Se tradujeron en varios llamamientos de solidaridad —similares a los realizados por Deroin y Roland desde prisión, en relación a los derechos femeninos—, que no contaron con una gran repercusión social. En 1835 se creó en París el Bund des Gerechten (La liga de los Justos), una organización clandestina de exiliados políticos alemanes, que tenía ramificaciones en Suiza y contactos con las sociedades secretas francesas. Este colectivo, bajo el liderazgo de Marx y Engels, pasó, en 1847, a convertirse en la Communist League (la Liga Comunista), nacida en Londres, con el fin de aglutinar a los militantes belgas y alemanes. De forma paralela, se crearon otras organizaciones de perfil político más moderado. The Society of Fraternal Democrats (la Sociedad de los Demócratas Fraternales), fue fundada en Londres en 1845, aliándose con los demócratas belgas y uniendo, en su seno, a sindicalistas británicos y refugiados políticos extranjeros. En una línea similar se encontraba la organización que creó el francés Ledru-Rollin, cuando llegó exiliado a Londres en 1849. El antiguo miembro del gobierno provisional de 1848, fundó el Comité central démocratique européen (Comité central democrático europeo) una organización internacionalista de carácter republicano, de la que formaron parte destacadas figuras como Giuseppe Mazzinni, líder de la unificación italiana, o Lajos Kossuth, líder húngaro de la revolución de 1848 que intentó, sin éxito, lograr la independencia de Austria . 1002 10.2.1. El nacimiento del internacionalismo obrero: La Asociación Internacional (1855-1859) El 10 de agosto de 1856, tuvo lugar un evento público en The Literary Institute (El Instituto Literario), en la londinense John Street, con motivo de la conmemoración de la República Francesa de 1792. Pero el acto también se convirtió en la fundación de The International Association (La Asociación Internacional, también conocida por sus siglas, AI). En su nacimiento, la organización estaba formada, mayoritariamente, por militantes de cuatro grupos políticos: los cartistas ingleses, los socialistas polacos, la Commune révolutionnaire francesa y la Kommunistische Arbeiterbildungsverein alemana (Asociación comunista alemana de educación obrera). En ese primer BEZBAKH, Pierre, Histoire du socialisme français…, p. 97.1002 !355 encuentro, los presentes debatieron y aprobaron un texto fundador, en el que se declaraba: «1- Se forma una alianza entre la Comuna Revolucionaria Francesa, la Sociedad de Comunistas Alemanes, la Sociedad de Cartistas Ingleses, la Sociedad de Socialistas Polacos y todos aquellos que, sin pertenecer a ninguna de estas sociedades, son miembros elegibles de la Asociación Internacional. El Comité Internacional es el órgano de esta alianza. 2- Estas empresas se comprometen a cooperar en todas las iniciativas encaminadas al triunfo de la república universal, democrática y social. Se comprometen, en interés de una unión que sólo puede resultar de una absoluta conformidad de pensamientos, palabras y acciones, a incluir el mismo tema en el orden del día de sus diversas reuniones, y a aunar sus esfuerzos para dar, en la medida de lo posible, la misma dirección a su propaganda particular. 3- Por último, dichas sociedades se comprometen a utilizar todo su poder para animar a los ciudadanos de todos los países a organizar asociaciones socialistas y revolucionarias, a conectarse entre sí a través de la asociación general, de modo que la fuerza de la asociación de todos los individuos sirva a la propaganda internacional, y que la fuerza de la asociación de todos los pueblos esté al servicio de las distintas propagandas nacionales y, por lo tanto, para preparar el éxito de la futura revolución, un éxito que las revoluciones pasadas no podrían haber esperado, al no haber reconocido y practicado la ley de la solidaridad sin la cual no hay salvación ni para los individuos ni para los pueblos» . 1003 Durante ese mes de agosto, se redactaron el reglamento y los estatutos de la AI, —en inglés, francés, alemán y polaco—, que fueron impresos, en formato de panfleto —bajo el título de 1856—, y distribuidos. En ellos se anunciaba que el objetivo de la nueva estructura era «divulgar y organizar la solidaridad internacional y crear un medio en el que poder estudiar, difundir y practicar las leyes del nuevo orden social» . Tanto 1004 las mujeres como los hombres se podían unir a ella, y la organicidad interna se basaría en la creación de un Comité central internacional, cuya sede estaría fijada en Londres, y al que pertenecieran, en la media de lo posible, cinco delegados de cada país de Europa. Este Comité central internacional estaría compuesto por veinte miembros, que se Publicado en Reynold’s Newspaper el 17 de agosto de 1856. Citado en LEHNING, Artur, De 1003 Buonarroti à Bakounine…, pp. 191 y 192. Ibid., p. 192.1004 !356 reunirían cada semana y que serían elegidos previamente en el seno de sus respectivas organizaciones. Tras varias décadas de existencia del movimiento obrero organizado, los estatutos de la AI constituyeron la creación, por primera vez, de una organización internacional, de clase obrera, socialista y claramente revolucionaria. La AI fue la primera organización internacional que marcó su carácter de clase, ya que experiencias previas, como la Sociedad de los Demócratas Fraternales, se inscribían en la tradición democrática burguesa. Los objetivos de la AI eran, sin embargo, difundir el pensamiento socialista, organizar internacionalmente la ayuda a la clase obrera y estudiar cómo se podría articular la nueva sociedad socialista por la que luchaban . 1005 Nació con la firme intención de ser una organización internacional, que contara con representantes en otros países. Según sus estatutos, en cada país, los militantes se dividirían en grupos locales, que estarían compuestos por decurias . 1006 Ese mismo año de 1856, Deroin se unió a la AI . Además de por su empeño en 1007 organizar a la clase obrera, esta adhesión se vería motivada por tratarse de una organización comprometida con la igualdad entre hombres y mujeres desde su creación, y por el hecho de que ese compromiso estuviera reflejado en sus estatutos. Sin embargo este posicionamiento no se traducía con facilidad en la práctica, debido a que contaba entre sus filas con militantes, como los miembros de la Asociación comunista alemana de educación obrera, que eran abiertamente contrarios a la liberación femenina y a la igualdad de derechos. Algunas personas propusieron elegir mujeres como miembros del Comité Central de la AI, lo que muy probablemente hubiera llevado a la designación de Deroin, debido a su pasado como promotora y cabecilla de la Unión de Asociaciones de París. Sin embargo, la propuesta de la inclusión femenina provocó una fuerte oposición, ya que la mayoría de los adscritos consideraban que todavía no era el momento oportuno para la participación de las mujeres a ese nivel. Vemos así cómo el hecho de ser mujer obstaculizó, de nuevo, la carrera política de Deroin, esta vez en el ámbito Ibid., pp. 192 y 193.1005 Término latino que designaba a cada una de las diez secciones en que se dividía la antigua curia 1006 romana. En el antiguo ejercito romano, las decurias eran escuadras formadas por diez soldados y lideradas por un cabo. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 60.1007 !357 internacionalista, pesando más los prejuicios patriarcales y los privilegios masculinos que su reconocida, y respetada, trayectoria como líder obrera. Al año de su fundación, la Asociación Internacional, junto a la Comuna Revolucionaria, organizó un acto público, en forma de banquete político. Este tuvo lugar el martes 22 de septiembre de 1857, con el objetivo de conmemorar, una vez más, la proclamación de la República Francesa, que había tenido lugar el 21 de septiembre de 1792. Tras varios discursos, Jeanne Deroin tomó la palabra, para realizar el suyo. En él destacó que, si bien era verdad que la revolución había liberado a los esclavos, esta se había olvidado de las mujeres. Pidió que los miembros de la AI respetaran los estatutos y que apoyaran, activamente y sin fisuras, la emancipación política y social de las mujeres. Se enfrentó a los demócratas franceses, reprochándoles cómo se habían negado a dar a las mujeres los mismos derechos de los que disfrutaban los hombres, cuando habían tenido el poder para hacerlo formando parte del gobierno de la Segunda República. Y denunció que no eran verdaderos demócratas, ya que si lo fueran no se opondrían a la igualdad. Sus palabras desencadenaron una acalorada discusión. Deroin tuvo que enfrentarse a un gran número de detractores que, a continuación, tomaron la palabra en su contra, encontrándose con la oposición más fuerte entre los miembros de Sociedad alemana de educación obrera . 1008 El debate generado por su intervención de Deroin fue recogido por la prensa internacional. Apareció, varios días, en el periódico alemán, publicado en Londres, Londoner Deutches Journal , y en el francés Le Prolétaire, del 3 de noviembre de 1009 1857, ampliamente relatado en un artículo que llevaba por título “L’Emancipation de la femme” (“La emancipación de la mujer”), y en el que el rotativo se posicionaba claramente a favor de la misma: «¿No es extraño que muchos demócratas sigan impugnando los derechos de las mujeres en este momento? Cuando uno quiere ser libre, no debe querer que otros permanezcan en la esclavitud y que se hagan restricciones; y si los derechos de las FINN, Margot C., After Chartism: Class and Nation in English Radical Politics, 1848–1874, New 1008 York, Cambridge University Press. 1993, p. 137. Londoner Deutches Journal, nº113, del 26 de septiembre de 1857, y nº117, del 24 de octubre de 1857.1009 !358 mujeres no fueran tan indiscutibles y sagrados como los de los hombres, todavía existen poderosas razones para su emancipación y deberían empujar a la democracia a trabajar duro para lograr la igualdad de derechos de las mujeres. Hoy en día, nadie ignora la influencia que las esposas y las madres ejercen sobre su entorno; y si queremos que nuestros hijos sean libres, las madres que les dan primeros auxilios, que les hacen dar sus primeros pasos, deben disfrutar de la libertad y conocer todos los costes de la misma para inspirar a sus hijos con amor» . 1010 El artículo también reflejaba la decepción de Deroin por la mala acogida de su intervención: «La ciudadana Deroin no estuvo más contenta en esta reunión que lo que lo estuvo en el período de los años 48-49, cuando luchó con tanto coraje en las reuniones populares para exigir, en nombre de las mujeres, los derechos que la sociedad le ha negado hasta el día de hoy» . 1011 El discurso de Deroin y el tenso debate que provocó fueron también recogidos por el órgano de expresión de la AI, el Boletín Internacional. En él se declaraba que la AI era la única organización política, de la que tenían constancia, que reconocía la igualdad de derechos entre hombres y mujeres . Esta defensa de la igualdad estaba 1012 recogida ya en el primer manifiesto de la organización. Pero esta propuesta a favor de la igualdad, clara en lo teórico y de cara al exterior, encontró, como se puede observar, una fuerte oposición interna cuando se intentó llevar a la práctica, en relación al desarrollo de las propias funciones de la AI. Como indicó Lehning —miembro anarquista de la AIT y uno de los fundadores del IISG, Internationaal Instituut voor Sociale Le Prolétaire, 3 de noviembre de 1857, citado en LEHNING, Artur, De Buonarroti à Bakounine…, 1010 pp. 334 y 335. Citado en LEHNING, Artur, De Buonarroti à Bakounine…, pp. 334 y 335..1011 Sin embargo, previamente existía otra organización que «reconocía a las mujeres sobre la base de la 1012 más perfecta igualdad»: La Société d’affranchissement - La Sociedad de la liberación-. Esta organización fue creada en Bruselas, el 21 de agosto de 1854, y centraba sus objetivos en la liberación respecto al clero. Sus fundadores declararon «que perseguían un objetivo profundamente religioso destruyendo el hombre-máquina y sustituyéndolo por un hombre que utilizaba su razón». Ver: LALOUETTE, Jacqueline, La Libre-pensée en France, 1848-1940, Paris, Éditions Albin Michel, 1997, y LEHNING, Artur, De Buonarroti à Bakounine…, p. 334. !359 Geschiedenis (Instituto Internacional de Historia Social) de Ámsterdam, que atesora los archivos del movimiento obrero internacional —, este fue probablemente unos de los 1013 motivos de la escisión que se produciría en la organización en 1859, año en que terminó este primer intento de unir a la clase obrera de varios países . 1014 10.2.2. La Primera Internacional, y las razones de la menor implicación de Deroin La AI supuso un primer intento del moviendo obrero por organizarse, y fue, por tanto, el precedente de la célebre AIT, International Workingmen’s Association (Asociación Internacional de Trabajadores). Pero, en los años que pasaron entre la desaparición de la primera y el nacimiento de la segunda, se fueron dando otros contactos internacionales. En 1862 sindicalistas ingleses y franceses se reunieron en Londres, en el marco de la Exposición Universal, y al año siguiente tuvo lugar otro paso importante en el estrechamiento de lazos transfronterizos. En julio de 1863, de nuevo sindicalistas ingleses, entre los que había antiguos miembros de la AI, tomaron la iniciativa invitando a Londres a delegados sindicales franceses para que participaran en un encuentro a favor de la independencia de Polonia . Así, se fueron sucediendo las 1015 conversaciones con el objetivo de crear una organización obrera internacional. El 28 de septiembre de 1864 tuvo lugar un nuevo encuentro de representantes obreros de diferentes nacionalidades europeas, en el Saint-Martin's Hall de Londres. Esta convocatoria pasaría a la historia ya que en ella se constituyó la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), que sería conocida más adelante como la Primera Internacional. En dicha reunión, los presentes decidieron que se organizarían secciones Gracias a este centro, se han podido consultar algunos de los artículos publicados por Deroin en sus 1013 años de exilio, como los aparecidos en L’HOMME, Journal de la Démocratie Universelle, el periódico de Leroux. Es muy probable que en el IISG haya más documentación referente a Deroin. Riot-Sarcey me aconsejó trasladarme allí para consultar sus archivos, y en Londres también encontré múltiples indicios que me conducían en esa dirección, debido al traslado de fondos que las organizaciones obreras hicieron a este centro durante el siglo XX. Pero, una nueva estancia de investigación, autofinanciada, ha sido imposible de asumir dentro de los límites de esta tesis. No se descarta retomar esta vía de investigación para la continuación del trabajo en el futuro. LEHNING, Artur, De Buonarroti à Bakounine…, pp. 196 y 197.1014 BEZBAKH, Pierre, Histoire du socialisme français…, pp. 97 y 98.1015 !360 por países, que estarían bajo la dirección de un Comité Central. También se acordó la formación de un Comité provisional encargado de redactar los estatutos y fijar los objetivos de la nueva organización, en el que Karl Marx tuvo un papel destacado . 1016 Respecto a la participación de las mujeres en el seno de la AIT, durante la primera etapa, esta fue mínima, y sólo unas pocas lograron desempeñar un papel importante. La Internacional era una organización predominantemente masculina, especialmente en lo que respecta a quienes eran sus miembros más destacados y los participantes de los congresos internacionales. Y no es que solamente estuviera dominada por hombres, sino que incluso se daban comportamientos antifeministas en su seno, al menos en sus primeros años . En este contexto, el 3 de octubre de 1865, tuvo 1017 lugar una reunión del Consejo General de la Internacional, en la que fue leída una carta de Deroin, lo que demuestra su vinculación con esta organización, al año de su fundación. En las actas de la AIT aparece recogida como carta de «Madame Jeanne Deroin [leída] por el presidente en ejercicio, George Odger» . Se desconoce el 1018 contenido de la carta, ya que no fue transcrito en las actas y posteriormente no ha sido localizada, pero, como indica Kunka y conociendo la trayectoria de Deroin, es muy 1019 probable que en ella insistiera en que la AIT debía hacer cumplir sus estatutos en lo relativo a la igualdad de género e implicarse más en esa lucha. Es significativo el hecho de que en el acta no se dejara constancia del discurso enviado por Deroin, lo que puede constituir una muestra más del actitudes antifeministas que operaban en la organización. A partir de esa fecha, no se han hallado referencias de la participación de Deroin en la Internacional. Seguramente una de las principales causas de su distanciamiento, fue este machismo de gran parte de sus compañeros, con el que debía luchar constantemente. Otra prueba de esta resistencia patriarcal la encontramos en el hecho de que al año siguiente, en 1866, los delegados franceses y alemanes de la AIT pidieron salarios más Para más información, ver: BENSIMON, Fabrice, “L'internationale des travailleurs”, Romantisme. 1016 Revue du XIXe siècle, n° 163 (2014/1), pp. 53-62. SCHRUPP, Antje, “Bringing Together Feminism and Socialism in the First International”, en “Arise 1017 ye wretched of the earth”: the First International in a global perspective, Netherlands, Brill, 2018, p. 343. Le Conseil Général de la Première Internationale, 1864-1866. La conférence de Londres, 1865. 1018 Procès-verbaux…, p. 105. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 61.1019 !361 altos para los hombres y exigieron la vuelta a las mujeres a su «adecuada ocupación», dentro del hogar y la familia . 1020 Entre los pocos nombres femeninos que se podían encontrar, en esos primeros años, destaca el de la antigua colaboradora y amiga de Deroin, Désirée Gay, quién se encontraba exiliada en Bruselas. Gay se hizo miembro de la AIT y llegó a ser, en 1866, la presidenta del sección de las mujeres de la organización . La diferencia de 1021 vinculación entre ambas ex-sansimonianas puedo venir dada por sus diferentes circunstancias. En el plano personal, Gay se encontraba en ese momento liberada de las tareas de cuidado propias de la maternidad normativa, ya que sus hijos, Jean y Owen — quién se llamaba así por el líder socialista—, tenían veintiocho y veinticuatro años. Además, contaba con el apoyo de su marido, que entró a formar parte de la AIT al mismo tiempo que ella. Mientras que Deroin era viuda y seguía teniendo la responsabilidad del cuidado de su hijo enfermo, Jules, quien se encontraba en una situación de dependencia. En el plano político, aunque ambas llevaban años luchando por la organización de la clase obrera, Deroin había priorizado la defensa de las mujeres, mientras que Gay había centrado su activismo, desde hacía dos décadas, en la lucha sindical, avant la lettre, completándolo con un interés en la cuestión de la mejora de la educación infantil. Otra circunstancia de la AIT que se convertía en una traba más para la participación de Deroin, era que los delegados franceses eran mayoritariamente seguidores de Proudhon, el principal enemigo de Deroin dentro del campo socialista. Siguiendo las tesis de su maestro, los dirigentes proudhonianos se oponían de forma férrea al trabajo remunerado de las mujeres, incluso a que desarrollaran cualquier tipo de actividad fuera del espacio doméstico. Este posicionamiento quedó parcialmente plasmado en las resoluciones adoptadas en los primeros Congresos de la Internacional . La AIT pudo contar con una mayor presencia femenina entre sus filas 1022 ANDERSON Bonnie S. y ZINSSER Judith P., Historia de las mujeres: Una historia propia. Volumen 1020 2, Barcelona, Editorial Crítica, 1991, p. 299. RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 282.1021 SCHRUPP, Antje, “Bringing Together Feminism and Socialism in the First International”…, p. 344.1022 !362 con el paso de los años. Pero, en esta etapa inicial en la que Deroin mostró interés, solo una mujer consiguió ser miembro de su Congreso General, la librepensadora británica Harriet Law (1832-1897) , que fue miembro del máximo órgano directivo de junio de 1023 1867 a agosto de 1869, participando regularmente en sus reuniones . 1024 Pero además de por la cuestión de género, el alejamiento de Deroin de la AIT pudo deberse a otras causas, como la propia evolución conceptual que experimentó la organización. Progresivamente, fueron surgiendo luchas internas entre las distintas tendencias que la formaban, y, como hemos visto a lo largo de su trayectoria, Deroin siempre abogaba por la unión y la concordia, por lo que un ambiente tenso, entre compañeros, no debía ser agradable para ella. Por otra parte, el socialismo científico, liderado por Marx y Engels, fue ganando posiciones frente a los seguidores de las distintas escuelas previas al marxismo, y que empezaron, entonces, a considerarse como «utópicas» . Los antiguos sansimonianos pasaron a ser vistos como reliquias de un 1025 tiempo anterior. Esto convertía la AIT en una organización algo hostil para que se desarrollara en ella la militancia de Deroin, debido a su carácter de feminista inquebrantable y a su condición de «utópica». Un tercer factor tiene también que ser tenido en cuenta. El misticismo de Deroin, su creencia en los valores del cristianismo primitivo, no varió ni disminuyó a lo largo de los años. Mantuvo su defensa, asociando siempre estos valores a los conceptos de fraternidad y solidaridad, y, por tanto, a su ideario socialista. Sus creencias espirituales, estaban en comunión con los postulados de Pierre Leroux, con quien seguía en comunicación directa y de quien admiraba cada nuevo texto publicado. Sin embargo, gran parte del movimiento socialista francés de la segunda mitad del siglo XIX, con los seguidores de Blanqui, Proudhon, Bakunin y Marx a la cabeza, consideraba que el ANDERSON Bonnie S. y ZINSSER Judith P., Historia de las mujeres: Una historia propia…, p. 422.1023 SCHRUPP, Antje, “Bringing Together Feminism and Socialism in the First International”…, p. 343.1024 INSTITUT DE MARXISME-LÉNINISME (ed.), Le Conseil Général de la Première Internacional 1025 1864-1866. La conférence de Londres 1865. Procès-verbaux, U.R.S.S., Editions du Progrès, 1972, p. 11. !363 neocristianismo de Leroux y sus seguidores era un «misticismo funesto» . El 1026 materialismo dialéctico, entendido como un socialismo científico, iba ganando adeptos y llevó a considerar el pensamiento de Leroux humanitario más que socialista . Por lo 1027 que aplicarían el mismo apelativo a las posiciones de Deroin. Este férreo posicionamiento ateo aumentaba el desdén con el que se comenzó a tratar a los etiquetados como «socialistas utópicos». Esta hipótesis vinculada al ostracismo de Deroin en la Internacional, se ve validada al descubrir que Harriet Law —la única mujer miembro del Congreso General en esos años— era el «mascarón de proa del movimiento ateo de Inglaterra» . Sin querer desvalorizar el trabajo de Law, ni de 1028 otras mujeres que se pudieron abrirse paso en la AIT , es significativo el hecho de 1029 que las dos primeras a las que se permitió ser miembro de la dirección de la organización —Law y una tal Señora Morgan, de la que poco se sabe y que se unió a dicho órgano en 1868— mantuvieran una actitud pasiva, silenciosa y de meras observadoras, como quedó reflejado en las actas de la organización . 1030 Sin lugar a duda, una experimentada y más beligerante militante, que defendía sus posiciones sin miedo a la confrontación, como era Deroin, hubiera tenido una actitud mucho menos complaciente con sus compañeros varones y hubiera intervenido activamente en los debates. Pero se encontró con pocos aliados y muchos frentes abiertos. Al rechazo que despertaba cualquier tipo de espiritualidad, había que sumar los posicionamientos machistas de muchos de los representantes de los trabajadores, que en Leroux, como hemos comentado, inventó el término socialismo en un artículo publicado en su 1026 periódico en 1834 y que volvió a publicar en 1851 en sus Obras. Pero también desarrolló su idea de un socialismo de base cristiana en su libro De l’humanité, de son principe, et de son avenir, de 1840. Ver: LEROUX, Pierre, De l'humanité, de son principe et de son avenir, où se trouve exposée la vraie définition de la religion, et où l'on explique le sens, la suite et l'enchaînement du mosaïsme et du christianisme, Paris, Perrotin Libraire-Éditeur, 1845. VIARD, Jacques, “Le parti intellectuel…, p. 219.1027 RUBEL, Maximilien, “La emancipación de las mujeres en la obra de Marx y Engels”, en 1028 Enciclopedia histórica y política de las mujeres. Europa y América, FAURÉ, Christine (ed.), Madrid, Akal, 2010, p. 370. Para conocer unos retratos biográficos de otras mujeres que participaron en la Primera Internacional, 1029 ver el reciente y curioso libro: GODFROY, Gérard, Revue des grands connards & têtes molles de l’époque de la Première Internationale (1864-1872) et de quelques têtes dures qui l’ont faite, Paris, Sao Maï, 2018. Sobre las escuetas aportaciones que hicieron ambas mujeres y sus actitudes, ver: RUBEL, 1030 Maximilien, “La emancipación de las mujeres en la obra de Marx y Engels”…, pp. 370-372. !364 su caso se habían convertido en inquina personal —hay que recordar que Deroin se convirtió en la diana de los misóginos ataques públicos desarrollados durante la Segunda República, debido a su actuación de los clubes y banquetes políticos, y a su candidatura electoral—. La combinación de ambas circunstancias, el ateísmo y el antifeminismo, hizo un caldo de cultivo perfecto para lograr el alejamiento de Deroin de las estructuras organizativas del socialismo internacionalista, y para desvalorizar, incluso invisibilizar, sus aportaciones políticas, que, sin duda, hubieran enriquecido a la Internacional. 10.3. Década de 1870: La Comuna de París y su influencia en la comunidad de exiliados franceses en Londres «La vida de los proscritos de la Comuna no tiene historia política» . 1031 Tras la derrota del emperador Napoleón III en la guerra franco-prusiana (1870-1871), una nueva insurrección popular logró gobernar la capital francesa, del 18 de marzo al 28 de mayo de 1871, desarrollando por primera vez en la historia un gobierno popular de carácter socialista y auto-gestionado: la Comuna de París . Las 1032 tropas versallesas, intentando terminar con ella, bombardearon y asaltaron la ciudad y, a continuación, del 21 al 28 de mayo, tuvo lugar la conocida como «semana sangrienta», un atroz episodio de represión popular que incluyó ejecuciones en masa. Se estima que el número de víctimas pudo llegar a 30.000, entre caídos en combate y fusilados. Tras la insurrección, más de 40.000 personas fueron arrestadas y juzgadas por los tribunales militares. Y en los siguientes cuatro años, más de 10.000 fueron condenadas a penas de Prosper-Olivier Lissagaray (1838-1901), periodista francés, socialista y miembro de la Comuna. 1031 Citado en NOIRIEL, Gérard, La Tyrannie du nationale, le droit d’asile en Europe. 1793-1993, Paris, Calmann-Lévy, 1991, pp. 284 y 285. Para más información, ver: 1032 LISSAGARAY, Hippolyte Prosper-Olivier, La Comuna de París, Tafalla, Editorial Txalaparta, 2004. MARX, Carlos, La guerra civil en Francia, Madrid, Fundación Federico Engels, 2003. MICHEL, Louise, La Comuna de París. Historia y recuerdos, Tierra de fuego, LaMalatesta editorial, 2013. !365 deportación y a trabajos forzados . La persecución política y la práctica masiva de 1033 denuncias anónimas de supuestos comuneros, provocaron una nueva ola de exilio francés, que tuvo como principal destino Gran Bretaña. Las actividades políticas y solidarias de la comunidad de exiliados francés en Londres, durante la década de 1870, estuvo marcada por la desarrolló de la Comuna de París y sus consecuencias. En 1871, una nueva generación de exiliados franceses se instaló en Londres. Alrededor de 3.500 refugiados de la represión de la Comuna llegaron a las costas inglesas. Los antiguos miembros de la comunidad exiliados, que no habían regresado a Francia tras la amnistía decretada doce años antes, y entre los que se encontraba Deroin, estaban suficientemente asentados en Inglaterra, tras dos décadas allí, como para poder acoger y ayudar a sus compatriotas recién llegados. Los comuneros llegaban en la indigencia y con secuelas físicas y psicológicas a causa de la guerra y de la atroz represión que habían sufrido. Para ayudarles, Deroin volvió a abrir una pequeña escuela de educación infantil destinada a acoger y enseñar a los hijos de los comuneros empobrecidos. Pese a su propia situación precaria, Deroin cobraba a las familias unas cuotas muy bajas que, sin embargo, muchas de ellas no podían pagar de manera regular, como ella misma reconoció, en una carta escrita a Richer, en 1875 . 1034 En Londres se organizó de nuevo una red de apoyo para ayudar a los recién llegados, como habían hecho tras el golpe de Estado de Napoleón III casi veinte años antes, y Deroin también formó parte de ella. La Société fraternelle, con la que había estado relacionada en la década de 1850, fue una de las organizaciones que se reactivaron en 1871 para ayudar a los comuneros, organizando conferencias para recaudar fondos para ellos . Además de enfocar la escuela que dirigía en su casa a 1035 atender a los hijos de los proscritos, intentó volver a crear una sociedad de ayuda mutua para los nuevos exiliados . Estos datos evidencian que no había roto, al menos 1036 APRILE, Sylvie, Le siècle des exilés…, pp. 257 y 258.1033 DEROIN, Jeanne, “Lettre a Monsieur Léon Richer” (c1875, CP 4247), Correspondance sous le 1034 Second Empire (BHVP). KUNKA, Françoise, French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism…, pp. 303 y 1035 304. Ibid., p. 299. 1036 !366 completamente, el contacto con sus antiguos compañeros pese a las diferencias políticas que mantenían. Pero los comuneros no solo estaban interesados en mantener relaciones políticas con sus compatriotas, sino que también aprovecharon su estancia en la capital inglesa para estrechar lazos con sectores del radicalismo inglés, a los que influenciaron . 1037 Tras la calurosa acogida inicial, con el tiempo se empezó a evidenciar la distancia ideológica que había entre las dos generaciones de revolucionarios francesas. Los participantes en la Comuna creían que los quarante-huitards vivían en el pasado, ajenos a la realidad, mientras que estos no comprendían el radicalismo de los jóvenes republicanos . En marzo de 1879, fue aprobada en Francia una amnistía parcial, que 1038 fue seguida, en julio de 1880, por otra total, terminando así con diez años de exilio de los participantes en la Comuna y cerrando esa etapa de la historia de la comunidad 1039 de franceses en Londres. Después de esto, no se conocen nuevos proyectos de Deroin desarrollados junto sus compañeros de exilio. Con se verá más adelante, continuaría el resto de su vida, en contacto epistolar con algunos compatriotas que se encontraban en Francia, pero estas relaciones se centraban en los derechos de las mujeres y en la lucha que se mantenía por ellos en su país de origen. En el plano personal, en la década de 1870, Deroin se convirtió en abuela. Su hija pequeña, Caroline, se casó con un peluquero llamado Henrico Biagio Righetti, nacido en 1839 en Rávena, Italia. Juntos tuvieron cinco hijos: Pietro Raphael, nacido en 1868, Cecilia Clara en 1870, Elisa en 1874, Juliette Françoise en 1877, y Jane Margaret en 1879. El primero nació en el barrio de Marylebone mientras que los demás lo hicieron en el de Clerkenwell . Tras el nacimiento de su última hija, la joven familia 1040 Para conocer más sobre el mapa del exilio comunero en Londres y el intercambio intelectual que se 1037 dio con militantes británicos afines, ver: FORSTER, Laura C., “The Paris Commune in London and the spatial history of ideas, 1871-1900”, The Historical Journal, nº 62 (4), Cambridge University Press, 2019, pp. 1021-1044. Kunka dedicó un apartado de su tesis doctoral a investigar la relación, de solidaridad y discrepancias, 1038 que se dio en Londres dentro de la comunidad de exiliados francesas entre los proscritos de la Segunda República y los de la Comuna. Ver: “The quarante-huitards and the Communards”, en KUNKA, Françoise, French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism…, pp. 298-308. APRILE, Sylvie, Le siècle des exilés…, p. 258.1039 Estos datos han podido ser recopilados gracias a la labor genealogista de los descendientes de Deroin. 1040 !367 se trasladó de Clerkenwell a North Kensington, en donde podían vivir mucho más cerca de la matriarca , por lo que es probable que, a su trabajo y a las tareas de cuidado de 1041 su hijo enfermo Jules, Deroin debiera sumar la ayuda a su hija, que tuvo a sus cinco hijos con once años de diferencia. 10.4. Los trabajos de Deroin en Londres Más allá de las luchas políticas, y debido a su precariedad económica, Jeanne Deroin se encontraba con la dura realidad de tener que mantener sola a su familia en una ciudad extranjera que ofrecía unas deplorables condiciones de vida para la clase obrera. Una de las principales salidas laborales de los exiliados franceses, en países no francófonos, era dar clases de su lengua materna. Esta tendría que haber sido una buena oportunidad para ella dada su experiencia y acreditación como maestra. Pero para ejercer era necesario conocer el idioma del país de acogida, permitiéndole enseñar el propio . Hubo algunas excepciones a esta norma, como la de Lefrançais, quién tras 1042 un año viviendo en la pobreza en Londres, empezó a trabajar como profesor particular de un farmacéutico de Holborn Street que quería visitar París, dándole lecciones tres veces por semana, pese a su aún prácticamente total desconocimiento del inglés . 1043 Pero, por lo general, para ser contratado, fuera como profesor particular o en una escuela, era necesario dominar dicho idioma, y las referencias documentales encontradas parecen indicar que Deroin nunca llegó a hablar inglés de forma fluida. Sus propias palabras así lo atestiguan. El 16 de septiembre de 1862, Deroin escribió una carta, titulada “La Femme”, al redactor del Jersey Independent and Daily Telegraph. Este texto, que era una defensa de las virtudes morales de la mujeres y del trabajo femenino —como camino a la independencia para las mujeres pobres, y como forma de educación social y alejamiento de una vida superflua para las mujeres ricas—, KUNKA, Françoise, French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism…, p. 313.1041 Ver: APRILE, Sylvie, “L’expérience de l’étranger : vivre et enseigner en exil après le 2 décembre”, 1042 Documents pour l’histoire du français langue étrangère ou seconde [En ligne], 32 | 2004, mis en ligne le 01 janvier 2012, consulté le 19 juin 2019. URL : http://journals.openedition.org/dhfles/1244. LEFRANÇAIS, Gustave, Souvenirs d’un révolutionnaire…, p. 187.1043 !368 http://journals.openedition.org/dhfles/1244 comenzaba con esta disculpa: «Siento mucho no poder expresamente adecuadamente en inglés» . La carta, que estaba escrita en francés y que fue publicada el 2 de octubre de 1044 1862, prueba que Deroin no se veía capaz para expresar sus ideas en la lengua del país en el que llevaba ya diez años viviendo. En fechas posteriores, tampoco se ha encontrado ningún texto escrito directamente por Deroin en inglés. Incluso décadas después, el análisis de su círculo de relaciones personales, es un indicio de que no llegó a dominar el idioma. Tanto las amistades que mantenía desde hacía años con personas angloparlantes —como Anne Knight—, como la nueva red de contactos que fue tejiendo en los años sucesivos, eran conocedores de la lengua francesa. La familia de William Morris, Eleonor Marx y otros integrantes de la Hammersmith Socialist League (HSL), con los que coincidió en su última militancia política, hablaban su lengua materna. Limitada profesionalmente, por tanto, para ejercer como profesora de alumnado inglés, pudo volver a trabajar como maestra, años después de su llegada, dando clases a hijos de franceses. Las escuelas que logró dirigir en Londres eran pequeñas, se ubicaban siempre en su propia casa y solo podía acoger a un pequeño número de alumnos. En los archivos departamentales de Hammersmith, hemos encontrado constancia documental de que las escuelas de Deroin se administraron desde dos de sus domicilios: uno situado Verulam Terrace y otro en Ashchurch Terrace, al que se mudó posteriormente. En ellos vivió entre los años de 1864 y, al menos, 1871. Precisamente en el censo de ese último año, Deroin figura como maestra de escuela, y el registro aporta también la información de que su alumnado estaba compuesto por siete niños, que tenían entre cuatro y nueve años de edad. Todos eran hijos de familias francesas, cinco habían nacido en París y dos en Londres . Estos siempre fueron de origen obrero, en su gran mayoría eran hijos de 1045 exiliados políticos, y muy a menudo provenientes de familias que se encontraban en la pobreza. Las escuelas de Deroin tuvieron una vida intermitente debido, precisamente, a la falta de una financiación estable. Los padres de sus alumnos frecuentemente no DEROIN, Jeanne, “La Femme”, Jersey Independent and Daily Telegraph, Thursday 02 Octobre 1862, 1044 s/n. Hammersmith and Fulham Archives (H&FA), London Borough of Hammersmith, ref: RG11/62 f54. 1045 !369 podían hacerse cargo del pago de la cuota de la escuela, y ella no se lo exigía, continuando con la educación de los niños. En la correspondencia que mantuvo con Richer, Deroin reflejó los apuros económicos por los que pasaba su familia. Como se ha visto, Richer le enviaba desde París el periódico feminista que editaba, Le Droit de femme, y Deroin le respondía periódicamente dándole las gracias y haciéndole observaciones sobre la publicación y la situación de las mujeres. Aunque siempre era muy discreta en cuanto a hablar de su vida personal, le hizo está confesión sobre su mala situación económica para disculparse por no poderse abonar a su periódico: «Le agradezco el envío gratuito de su excelente periódico durante más de dos años. No me fue posible enviarle, como esperaba, el precio de la suscripción […] Los dos años fueron un período de gran angustia para mí y mis hijos, debido al impago de la pensión de varios de mis alumnos cuyos padres son demasiado pobres para que yo pueda esperar que paguen, incluso más tarde. No puedo entrar en detalles de todas las dificultades de nuestra situación, que se ha agravado por la enfermedad de mi hijo. La razón por la que le digo esto es que me duele pensar que usted pueda creer que soy indiferente a sus nobles esfuerzos y al de tus colaboradores y colaboradoras» . 1046 Su trabajo y las tareas de cuidado de su hijo enfermo no le dejaban tiempo libre ni para escribir. Muestra de esto es la disculpa que incluye en una de sus cartas a Richer, en la que le pide perdón por la poca legibilidad de la misiva, ya que tenía que escribirla desde el aula, rodeada de «unos niños un poco ruidosos» . 1047 La precariedad económica fue una constante en la vida de Deroin y sus hijos en Londres . Por eso, pese a su gran vocación pedagoga, dependía para vivir de los 1048 ingresos adicionales que obtenía trabajando, de nuevo, como lingère. Sus hijas la La misiva en la que Deroin hace esta confesión no está fechada pero, en cualquier caso, es posterior a 1046 1871 ya que Richer comenzó a publicar Le Droit des Femmes en 1869. DEROIN, Jeanne, “Lettre a Monsieur Léon Richer”, Correspondance sous le Second Empire (BHVP). DEROIN, Jeanne, “Lettre a Monsieur Léon Richer” (carta sin fechar, datada en 1875, 1047 aproximadamente), Correspondance sous le Second Empire (BHVP). A este respecto se puede ver el análisis de sus pagos de renta realizado por Baker en su investigación: 1048 BAKER, Vaughn B., “Jeanne Deroin: The Years in exile”…, p. 145. !370 ayudaban y trabajaban con ella, tanto a sacar adelante la escuela como en el trabajo de lavado o costura. Y precisamente tener este oficio como fuente de ingresos, pudo ser uno los motivos del traslado de la familia a Hammersmith, barrio que nunca abandonaría. 10.5. Del centro a la periferia: nueva vida en Hamersmith Las principales fuentes documentales secundarias que han tratado los años de exilio de Deroin, coinciden en plantear que comenzó a recibir una pensión, por parte del gobierno de Francia, como muchos otros militantes socialistas de la Segunda República que se vieron damnificados por el golpe de Estado. Sin embargo, no hay unanimidad en cuanto a que año comenzó a beneficiarse de dicha ayuda económica. El 16 de agosto de 1859, Napoleón III decretó la ley de amnistía, que beneficiaba a 1.800 represaliados políticos que no se habían podido acoger a medidas similares precedentes. Esta ley, que les permitía el libre regreso a Francia, se acompañaba de una dotación de pensiones. Según Kunka, Deroin fue una de las exiliadas que empezó a recibir esta ayuda . Por 1049 otra parte, Pilbeam señaló que fue años después, «cuando la mayoría de los exiliados regresaron a Francia en 1870-71», que algunos de estos instaron al nuevo régimen republicano para que concediera a Deroin una pensión de 600 francos al año . Esta 1050 premisa, que hace referencia al regreso que se dio con la caída de Napoleón III de los pocos proscritos de la Segunda República que vivían aún en Londres , aparece menos 1051 consistente en su argumentación. Una tercera hipótesis es la presentada por Cross y Gordon, quienes plantean que empezó a recibir su pensión en 1880, y que la dedicó a los cuidados que necesitaba su hijo enfermo . Sobre lo que parece no haber dudas es 1052 sobre que la ayuda le fue otorgada gracias a la mediación realizada desde París por KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 61.1049 PILBEAM, Pamela, “Jeanne Deroin: French Feminist and Socialist in Exile”…, p. 288.1050 BENSIMON, Fabrice, “Les réfugiés du “Printemps des peuples” à Londres”, Revue Française de 1051 Civilisation Britannique [En ligne], XII-3 | 2003, mis en ligne le 01 septembre 2003, consulté le 07 mai 2019. URL : http://journals.openedition.org/rfcb/1602 ; DOI : 10.4000/rfcb.1602, p. 11. CROSS, Máire y GORDON, Felicia, “Jeanne Deroin and Pauline Roland: prison, deportation and 1052 exile, 1851-1852”…, p. 96. !371 algunos de sus antiguos compañeros . Sin poder asegurarlo, es probable que la 1053 hipótesis de Kunka, en relación a la amnistía de 1859, sea la correcta, ya que el hecho de comenzar a cobrar la pensión implicaba una mejora en las condiciones de vida de Deroin y sus hijos, y en ese sentido, encontramos que al año siguiente, en 1860, dejó de vivir cerca de las nuevas vías de tren de Hammersmith —en una dirección sin especificar— para trasladarse al número 12 Woodstock Road, en donde figuraron por primera vez en el censo inglés . Los comuneros pudieron regresar a Francia gracias a 1054 la amnistía conseguida en 1879, que provocó una vuelta masiva del exilio , y en 1055 relación a esa fecha, la hipótesis de Cross y Gordon sobre que Deroin comenzó a cobrar su pensión en 1880, también podría ser factible. Sea como fuera, la realidad fue que dicha pensión era insuficiente para mantener a la familia, y que Deroin y sus hijas no pudieron dejar de compaginar varios empleos para poder subsistir. Sin poder precisar cuanto tiempo vivió en el Soho, Deroin era vecina de la zona de Hammersmith, al menos, desde inicios de la década de 1860. Allí residiría durante más de tres décadas, el resto de su vida. Durante ese tiempo se mudaría en varias ocasiones, pero siempre sin abandonar ese barrio . Pero, ¿que llevó a Deroin a 1056 trasladarse allí? No sabemos a ciencia cierta porque eligió Hammersmith para vivir, pero cruzando datos históricos con otros de su vida cotidiana, se pueden hallar algunas claves. Las fechas de su traslado podrían coincidir, como hemos visto, con el hecho de comenzar a cobrar la ayuda otorgada por el gobierno francés. Esto coincidió con la construcción de edificios, más modestos, en nuevas zonas Hammersmith que estaban sin habitar. Seguramente el bienestar de su hijo enfermo jugó un papel importante a la hora de mudarse a una zona más tranquila, situada al borde de la ciudad, alejándose así del insalubre y abarrotado Soho. APRILE, Sylvie, Le siècle des exilés. Bannis et proscrits de 1789 à la Commune…, p. 166.1053 KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, pp. 58 y 68.1054 APRILE, Sylvie, Le siècle des exilés. Bannis et proscrits de 1789 à la Commune…, p. 266.1055 Se registraron cinco cambios de domicilio a lo largo de veinte años: tras alojarse cerca de las nuevas 1056 vías de ferrocarril alrededor de Hammersmith, en 1861 la familia aparece registrada en el número 12 de Woodstock Road; entre 1864 y 1867 estuvieron censados en el número 5 de Verulam Terrace (The Grove); en 1871 vivían en el número 3 de Ashchurch Terrace; y, finalmente, en 1881, y hasta la muerte de Deroin en 1894, vivieron en el número 4 de Myrtle Cottages (actual número 58 de Cobbald Road). !372 En los siglos XVII y XVIII, Hammersmith era un pequeño pueblo elegido como lugar de veraneo por la nobleza. A principios del siglo XIX, era aún una zona rural, llena de granjas y huertos, cuyas tierras estaban dedicadas al cultivo de productos destinados a abastecer el mercado londinense. A mediados del siglo XIX, como muchas otras ciudades suburbanas que rodeaban la capital inglesa, su desarrollo se aceleró. En 1853, cuando Deroin acababa de llegar de París, Londres se encontraba en una fase de crecimiento feroz que ocasionó una importante migración interna. Las familias intentaban escapar del centro de la ciudad debido sus calles estrechas, oscuras y malolientes, que estaban compuestas por pequeños domicilios superpoblados. Mientras, gran parte de Hammersmith seguía siendo campo, lo que proporcionaba aire limpio y una mayor tranquilidad. A partir de la década de 1860, la llegada de dos líneas ferroviarias —en 1864 la Metropolitana y en 1874 la del Distrito—, ayudó a seguir desarrollando la zona, potenciándose la construcción de un gran número de viviendas. La enorme expansión de Hammersmith quedó registrada en el aumento de su población, que pasó de 5.600 habitantes en 1801 a 120.000 en 1901 . Cuando Deroin comenzó a 1057 vivir allí, en torno al año 1861, la población era de 24.000 habitantes . Este gran 1058 desarrollo urbanístico no fue exclusivo de Hammersmith. En las antiguas zonas limítrofes y agrícolas de Londres se dio una gran proliferación de largas filas de casas unifamiliares adosadas, haciendo que el área construida en la capital inglesa se multiplicara por cinco entre 1837, año de la coronación de la reina Victoria, y 1900, último año de su reinado . 1059 La llegada de las líneas férreas a Hammersmith —a las que había que sumar el servicio de omnibus— permitía el desplazamiento diario a Londres, lo que facilitó que la zona se pudiera convertir en residencia de clase obrera, a modo de ciudad dormitorio. Todos esos trabajadores necesitaban ropa limpia y seca, lo que produjo el desarrollo de una próspera industria lavandera, que necesitaba a su vez mano de obra, que era mayoritariamente femenina. Las principales industrias lavandera de Hammersmith se Para más información, ver: CHASSAIGNE, Philippe y ESPOSITO, Marie-Claude, Londres, la ville-1057 monde…, y DRAPER, Warwick H., Hammersmith. A Study in Town History, London, John Chamberlen, 1913. BAKER, Vaughn B., “Jeanne Deroin: The Years in exile”…, p. 153.1058 CLOUT, Hugh, Histoire de Londres…, p. 71.1059 !373 concentraba en las zonas de Becklow y Gayford Roads, colindantes ambas a los distintos domicilios que tuvo Deroin. Además de las trabajadoras de estas industrias, igual que pasaba en París, existía toda una red de lavanderas que trabajaban de forma independiente. Es por tanto muy probable que el hecho de comenzar a vivir en dicho barrio viniera condicionado por la posibilidad de encontrar fácilmente trabajo en un sector ya conocido para Deroin. A este respecto, he de agradecer la colaboración de Jadie Montgomery, quién me facilitó los primeros datos sobre esta cuestión. En el marco de la primera de las dos breves estancias de investigación llevadas a cabo en Londres, visité las diversas direcciones relacionadas con la biografía de Deroin, y pude conocer a Jadie Montgomery, la actual propietaria del último domicilio de la socialista francesa —y en el que vivió más tiempo, al menos trece años—y que está ubicado en el actual número 58 de Cobbold Road. Gracias a su amabilidad pude conocer el interior de la vivienda y cierta información sobre la historia del vecindario. La casa, unifamiliar y adosada, como es habitual en ese tipo de construcciones inglesas, cuenta con un patio trasero que, en el siglo XIX, tenía zonas abiertas que comunicaban con los otros patios de la misma manzana. Ahí, las mujeres del barrio desarrollaban tareas de lavado y secado de ropa, labor a la que se dedicaban la mayor parte de las trabajadoras de esa zona. Sobre la hipótesis del posible trabajo de lingère de Deroin en Londres, nos encontramos ante la misma disyuntiva que con respecto a sus años de juventud — recordemos que desarrolló este empleo antes de poder formarse y ejercer como maestra. Si bien es cierto que se carece de pruebas documentales, los indicios nos llevan hacia la tesis de que, aún cuando puede ser que no desarrollara labores de lavandera, es muy probable que completara la pensión que recibía trabajando como bordadora. Más adelante se observarán varias referencias que apuntan a esta idea. En este sentido, aunque no realizara labores de lavado, hubiera sido igualmente beneficioso para el bienestar familiar, vivir en un barrio altamente especializado en la industria textil, ya que el bordado vendría a completar las tareas de cuidado de la ropa. !374 10.6. Contactos internacionales con el nuevo feminismo francés y el norteamericano Como se puede observar a lo largo de esta tesis, una de las principales fuentes primarias de información es la correspondencia enviada por Deroin, desde Londres a París. Atesorada por la BHVP, está compuesta por un grupo de cartas recopiladas bajo el erróneo nombre de Correspondencia durante el Segundo Imperio, y resulta erróneo debido a que dicho régimen político se desarrolló entre los años de 1852 y 1870, mientras que la correspondencia de Deroin llega hasta 1886 . Dada su temprana 1060 localización y accesibilidad, esta fuente ha sido una gran referencia para todas las investigaciones previas que han estudiado a la líder feminista. Por este motivo, no se hará aquí un estudio exhaustivo, para no repetir análisis ya realizados, pero si es necesario comentarla para poner de relieve el papel de Deroin como maestra y colaboradora de los principales líderes de la siguiente generación de feministas francesas, demostrando así que su supuesto aislamiento en el exilio no fue tal. Entre las cartas escritas por Deroin, son de mayor interés a este respecto las enviadas a Léon Richer y Hubertine Auclert. El 10 de abril de 1869, Richer creó Le Droit des femmes, el primer periódico feminista publicado en Francia desde el golpe de Estado de 1851, y que se editaría, en una primera etapa, hasta el 11 de agosto de 1870. Léon Richer (1824-1911), republicano y masón, era un antiguo ayudante de notario reconvertido en periodista , a quién Simone de Beauvoir consideraba «el verdadero 1061 fundador del feminismo» . La redacción de su periódico estaba organizada por 1062 escritoras feministas como Maria Deraisme, Marie-Louise Gagneur, André Léo, Amélie Bosquet, Stella Blandy y Angélique Arnaud , quién había sido colaboradora de 1063 L’Almanach des femmes. El nuevo medio, nada más comenzar su andadura, publicó un manifiesto en el que se pedían el acceso a las mujeres a la educación secundaria y DEROIN, Jeanne, Correspondance sous le Second Empire (BHVP).1060 Para más información, se recomienda ver: JACQUEMART, Alban, Les hommes dans les mouvements 1061 féministes français (1870-2010). Sociologie d’un engagement improbable, Thèse de doctorat en sociologie, École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS), 2011. BEAUVOIR, Simone de, El segundo sexo, Edición digital Epublibre - ebooktelo, 2016, p. 150.1062 KLEJMAN, Laurence y ROCHEFORT, Florence, L’Égalité en marche. Le féminisme sous la IIIe 1063 République, Presses de Science Po, 1989, p. 26 !375 superior, así como su derecho al trabajo y a la igualdad salarial, respecto a sus compañeros masculinos. Este manifiesto fue firmado por treinta y ocho mujeres, de cierta relevancia social, entre las que se encontraban Maria Deraisme y Louise Michel. El estallido de la guerra franco-prusiana (julio 1870-mayo 1871), seguido de la Comuna de París y su represión, interrumpieron este movimiento reivindicativo feminista. En septiembre de 1871, Richer volvió al área periodística con L’Avenir des Femmes (El futuro de las mujeres), que más adelante volvería a recuperar el título original de Le Droit des femmes, siendo publicado hasta 1891. La conexión ideológica de Richer y Deroin les llevó a entablar una relación epistolar que se prolongaría a lo largo de los años. El periodista francés le enviaba a Londres, de forma gratuita, su periódico y la instaba a participar en él como colaboradora. Las misivas de Deroin están llenas de muestras de afecto y gratitud, y de ánimos para afrontar la dura lucha por los derechos femeninos. Un ejemplo de esto lo encontramos, a principios de 1880, cuando le felicitó el nuevo año con estas palabras: «Señor, Reciba mis mejores deseos para el Año Nuevo, mis felicitaciones y la expresión de mi gratitud por los progresos realizados por vuestro arrojo, valiente y perseverante, por vuestra devoción a la causa de las mujeres. Gracias también por seguir enviando su excelente periódico que trae cada mes un nuevo rayo de alegría a mi alma. Seré feliz cuando se me permita mostrar mi reconocimiento de una manera que probara mi ardiente afán de hacer una contribución útil al avance de esta causa justa. Le saludo afectuosamente, Jeanne Deroin V Desroches» . 1064 1065 Abreviatura que indica «Viuda de» Desroches.1064 DEROIN, Jeanne, “Lettre a Monsieur Léon Richer” (1880), en Correspondance sous le Second 1065 Empire (BHVP). !376 Esta carta es una prueba más de la humildad de Deroin y de su continuada intención en contribuir en la lucha de las mujeres, a la vez que un sincero reconocimiento a la labor que realizaba Richer con su periódico. Pero sin duda, el proyecto más próximo a los que llevo a cabo Deroin, como líder de «las mujeres de 1848», fue el periódico La Citoyenne de Hubertine Auclert, que se comenzó a publicar el 13 de febrero de 1881 . Auclert (1848-1914), de quién se ha hablado previamente 1066 en relación a sus campañas de desobediencia civil para el pago de impuestos por las mujeres, reivindicaba los derechos políticos femeninos antes que los derechos civiles. Descendiente de una familia acomodada de provincias, una joven Auclert se fue a París atraída por los discursos feministas de Richer y se hizo militante de la Ligue française pour le droit des femmes (Liga francesa de los derechos de las mujeres) que el mismo lideraba junto a Maria Deraisme. Liberada económicamente, gracias a la herencia de sus padres, pudo dedicarse de forma exclusiva en avanzar hacia la igualdad. Vinculada en sus inicios a Richer y Deraisme, a quién consideraba sus maestros —fue miembro tanto del periódico como de la asociación de Le Droit des femmes que dirigía— se alejó de ellos debido a la moderación política que mostraban. Auclert volcó sus esfuerzos en la lucha por el sufragio, y fue la primera mujer en definirse a sí misma como feminista . 1067 Su periódico, La Citoyenne, se apoyaba en gran medida en su intensa actividad sufragista. Auclert, sin miedo al escándalo, actuaba en el espacio público llevando a cabo multitud de reivindicaciones y acciones directas: intentó inscribirse en las listas electorales de febrero de 1880, realizó una huelga de impuestos en abril de 1880, hizo un desfile feminista el 14 de julio de 1881 con pancartas y banderas, organizó un boicot del censo de 1881, etc. . Fue, en definitiva, una de las grandes figuras del feminismo 1068 francés de la Tercera República (1870-1940), continuando la genealogía iniciada por las mujeres de la Revolución de 1789, las de 1848 y Flora Tristán . 1069 Para más información, ver: AUCLERT, Hubertine, La Citoyenne 1848-1914 (articles de 1881 à 1066 1891), Paris, Syros, 1982. PERROT, Michelle, Mon histoire des femmes…, p. 210.1067 THÉRENTY, Marie-Ève, Femmes de presse, femmes de lettres. De Delphine de Girardin à Florence 1068 Aubenas…, pp. 143 y 144. CASTAGNEZ, Noëlline et LEGOY, Corinne, “Hubertine Auclert et la naissance du suffragisme”…, 1069 p. 156. !377 Auclert y Deroin establecieron una fluida correspondencia en la que intercambiaban reflexiones sobre los principios democráticos y republicanos y los avances que eran necesarios para lograr una igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Como en el caso de Richer, Auclert le enviaba a Londres su periódico, que la exiliada leía con atención. Su seguimiento de la agenda feminista francesa queda reflejado en sus cartas. En una de ellas, Deroin le indicaba que había leído «con placer e interés» un célebre discurso que Auclert había pronunciado en 1879, durante el 1070 Congrès ouvrier socialiste de Marseille (Congreso obrero socialista de Marsella), en el cuál la feminista acudió como delegada de las asociaciones de Le Droit des femmes y de los trabajadores de Belleville . En su intervención exigió la igualdad social, política y 1071 económica entre hombres y mujeres, pidiendo la implicación decidida de los obreros en esta causa y planteando la necesaria lucha conjunta por los derechos de los trabajadores y de las mujeres: «Escuchar nuestras quejas empieza a ser una cuestión de justicia. Admitir a las mujeres entre vosotros, al mismo nivel que a los proletarios, es hacer con ellos un pacto de alianza defensiva y ofensiva contra nuestros opresores comunes» . 1072 Su discurso continuaba con los planteamientos que Deroin siempre había defendido, y como la había pasado a ella, tanto en la Segunda República como en las organizaciones obreras internacionalistas, fue mal acogido por un amplio sector de los trabajadores socialistas . Todas estas similitudes propiciaron el buen entendimiento que se dio 1073 entre ambas líderes, pese a la diferencia generacional y la distancia física que las separaba. Aunque no haya cartas manuscritas que lo acrediten, por otras referencias documentales podemos saber que Deroin también mantuvo en su vejez un vía de comunicación con otros compañeros de lucha franceses. Pese a su alejamiento de la DEROIN, Jeanne, “Lettre à Hubertine Auclert .10 janvier 1886”, Correspondance sous le Second 1070 Empire (BHVP). DAUTHIER, Irénée, Congrès socialiste ouvrier de Marseille 1879. Compte rendu lu en assemblée 1071 corporative, le 15 février 1880, Paris, 1880. p. 18. AUCLERT, Hubertine, Égalité sociale et politique de la femme et de l'homme: discours prononcé au 1072 Congrès ouvrier socialiste de Marseille, Marseille, 1879, pp. 1 y 2. Para ver la mordaz crítica con la que sus compañeros acogieron las propuestas de Auclert, ver como 1073 se analizó su intervención en el informe de las actas del congreso: DAUTHIER, Irénée, Congrès socialiste ouvrier de Marseille 1879. Compte rendu lu en assemblée corporative, le 15 février 1880…, pp. 18-28. !378 comunidad de exiliados y a su posterior implicación en el socialismo inglés, no cortó completamente los lazos con sus compatriotas. Hay que destacar su relación con Ranvier, ya que este fue la primera, y hasta ahora única, persona en escribir una breve biografía sobre ella. Adrien Ranvier (1866 aprox.-1904), fue un militante socialista y feminista francés que realizó labores de periodista e historiador. Su trayectoria política y su relación con Deroin se derivan de la figura de su padre: Gabriel Ranvier (1828-1879), obrero, masón y seguidor de Blanqui. Gabriel fue uno de los dirigentes y héroes de la Comuna de París, participando en ella desde su inicio, en la insurrección del 18 de marzo de 1871, hasta el último día de la Semana sangrienta, que tuvo lugar el 28 de mayo. El hermano mayor de Adrien, contando tan solo con 13 años, también participó en la Comuna, por lo que fue encarcelado. El padre de ambos, tras ser a su vez también detenido, pudo huir al extranjero gracias a la red de apoyo mutuo que organizaron les communards (los comuneros). Así es como la familia llegó a Londres, continuando allí en estrecho contacto con la comunidad de franceses en el exilio. La líder de la Comuna y referente feminista Louise Michel, que también se encontraba en esos años exiliada en Londres, fue la responsable de presentar a Adrien Ranvier y Jeanne Deroin. No se conoce la fecha exacta en la que ambos se conocieron, ya que a la poca información que tenemos sobre los años de exilio de Deroin hay que sumar la falta casi total de información sobre la biografía de Ranvier. Si podemos saber que se trasladó varias veces entre París y Londres, ya que en la capital francesa participó en los Congresos Femeninos —llamados así pero cuyo contenido era feminista— llevados a cabo en los años 1889, 1892, 1896 y 1900, mientras que en Londres mantenían lazos personales, al comprometerse allí, en 1892, con la hija de Antoine Arnaud, otro participante de la Comuna. Ranvier continuó en contacto con la hija de Deroin, Cécile, incluso tras la muerte de la socialista, y escribió los primeros artículos biográficos sobre ella en 1895, aunque se dieron a conocer entre 1900 y 1909 . 1074 También es remarcable su amistad, mantenida a lo largo de décadas y pese a la distancia impuesta por el exilio, con Hortense Wild, verdadero nombre de Henriette, apodo con el que colaboraba en prensa. En el marco de la Exposición Universal que Ver: RANVIER, Adrien, Rapport Ranvier sur J. Deroin au Congrès des Associations ouvrières de 1074 production…, y Une féministe de 1848; Jeanne Deroin… !379 tuvo lugar en París en 1889, se realizó, del 12 al 18 de julio, el Primer Congreso Internacional de Obras e Instituciones femeninas, organizado por el Ministerio de Comercio, de Industria y de las Colonias. En dicho evento se rindió un homenaje a Jeanne Deroin, por boca de su amiga. En su intervención, Wild hizo un pequeño repaso a la biografía de Julie Daubié y a la de Deroin, destacando sus logros durante la 1075 Segunda República . Aseguró que su obra continuaba y que estaba siguiendo con 1076 interés, desde la distancia, el desarrollo del Congreso, pero que no había querido dejar Inglaterra debido a sus lazos familiares y a que «una tumba cerrada reitera su dolor maternal» . Este dato demuestra que Wild seguía en contacto con ella, ya que de no 1077 haber sido así no podía haber sabido que el hijo de Deroin había fallecido apenas dos años antes. La alusión a los lazos familiares haría referencia al arraigo de sus hijas en el país anglosajón, especialmente en el caso de Caroline, madre de cinco hijos. Las palabras de Wild también dan muestra de la admiración y el respeto que tanto ella como las organizadoras del congreso tenían por la anciana líder exiliada. Más allá de las relaciones epistolares mantenidas con sus compatriotas, Deroin mantuvo contacto con otras redes feministas internacionales. La principal prueba de esto la encontramos en el encuentro que mantuvo con Elizabeth Cady Stanton en 1882. Desde que entablaron contacto por primera vez en 1851 —a través de la carta de apoyo enviada por Deroin y Roland desde la cárcel de Saint-Lazare y que fue leída en la Segunda Convención de Derechos de la Mujer en Worcester—, Cady Stanton seguía siendo una de las principales líderes del movimiento feminista norteamearicano. Aunque también militaba por otras causas, como los derechos laborales o el fin de la prostitución y el alcoholismo, centró su reivindicación política en la conquista del derecho a voto para las mujeres, para lo que creó, en 1869, la National Woman Suffrage Association (Asociación Nacional para el Sufragio Femenino), junto a su compañera Susan B. Anthony. Ambas mujeres publicaron, entre finales del siglo XIX y principios del XX, una antología sobre la historia del sufragio femenino, en la cual recogían la La periodista francesa Julie Daubié (1824-1874) se hizo un hueco en la historia de las mujeres por ser 1075 la primera mujer bachiller de su país, así como la primera en licenciarse en letras. Ver: WILD, Hortense, “Nos contemporaines: Jeanne Deroin y Julie Daubié. Deux figures de 1076 femmes”…, pp. 473-479. Ibid., p. 475.1077 !380 carta enviada por las francesas desde prisión . En 1882, Cady Stanton realizó un viaje 1078 a Londres en el que aprovechó para visitar a Deroin. En la entrada de su diario, correspondiente al 15 de diciembre, escribió: «Por la mañana vi a Jeanne Deroine [sic.] Desroches (una de las entusiastas y mártires de la Revolución Francesa de 1848) [aclaración incluida en una nota a pie de página]». Y concluyó la breve reseña con esta descripción: «Es una mujer pequeña, agotada, aunque su rostro resplandece de inteligencia. Vive en una extrema pobreza y oscuridad en Shepherd’s Bush» . 1079 Este breve y tardío encuentro entre Cady Stanton y Deroin nos demuestra que, aunque mucho menos activa, la francesa continuaba siendo parte de la red del feminismo internacional que ella misma, junto a sus compañeras de lucha de 1848, había ayudado a crear. Después de esta visita Deroin mantuvo una relación epistolar con Theodore Stanton (1851-1925), uno de los siete hijos de la líder norteamericana, quién se mostró interesado en su biografía y en conocer su participación en la revolución de 1848 . Este interés le llevó a incluirla en una de sus obras sobre el movimiento 1080 feminista internacional . Es muy probable que la relación de Deroin con la familia de 1081 Cady Stanton fuera aún mayor o estuviera facilitada gracias a otra de sus hijas, la sufragista Harriot Stanton Blatch (1856-1940), ya que esta vivió unos años en Londres y estaba interesada, además de en el feminismo, en la lucha obrera, motivo por el cual se relacionó con la Fabien Society y con los círculos socialistas ingleses. Ver: ANTHONY, Susan Brownell, GAGE, Matilda Joslyn, and CADY STANTON, Elizabeth, History 1078 of Woman Suffrage… STANTON, Theodore & STANTON BLATCH, Harriot (Ed.), Elizabeth Cady Stanton as Revealed in 1079 Her Letters, Diary and Reminiscence, Volume two, Nueva York and London, Harper & Brothers Publishers, 1922, p. 201. KUNKA, Françoise, French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism…, p. 223. 1080 STANTON, Theodore (Ed.), The Women Question in Europe: A serie of Originals Essays (1884)…, p. 1081 243. !381 10.7. 1886, un año clave: de las tareas de cuidado a la vuelta a la militancia En julio de 1886, cuando Deroin contaba con 80 años, su hijo Jules fue admitido en el asilo psiquiátrico de Grove Hall . Hasta entonces ella y su hija mayor, Céline, se 1082 habían ocupado de los cuidados del enfermo, pero seguramente la hidrocefalia que sufría desde su nacimiento habría deteriorado aún más su salud , a lo que había que 1083 sumar una enfermedad pulmonar crónica que también sufría . Esta realidad, sumada a 1084 la edad avanzada de Deroin, hizo que las dos mujeres ya no fueran capaces de hacerse cargo de él. Para su madre, internar a Jules, debió ser una decisión muy dolorosa, ya que solo se había separado de él durante el periodo más convulso de la Segunda República, incluyendo el tiempo que estuvo presa. Además, el centro en donde fue internado se encontraba muy alejado del domicilio familiar. El hospital psiquiátrico de Grove Hall se encontraba al otro lado de la gran ciudad de Londres, a diecisiete kilómetros del domicilio familiar. Cuando Jules Desroches fue ingresado, sólo cinco instituciones en el Londres metropolitano contaban con licencia oficial para recibir enfermos mentales, y Grove Hall era una de ellas. A finales del siglo XIX, el precio semanal para un paciente privado civil, en dicho centro, era bajo, de unos 25 chelines (1,25 libras esterlinas). Debido a la precariedad económica de la familia, seguramente este fue uno de los motivos para ingresarlo allí, pese a encontrase físicamente alejado. La mala situación de salud en la que Jules debía encontrarse, se manifiesta en su rápido fallecimiento, solo ocho meses después de haber sido trasladado en Grove Hall. Murió el 2 de abril de 1887, a causa de una neumonía bronquial , a los cuarenta y dos años de edad. 1085 El hospital psiquiátrico de Grove Hall se situaba, concretamente, en Fairfield Road, Bow, E3 2SY. 1082 Inaugurado en 1844 como hospital mental, el centro contaba con un área para acoger indigentes. Años después, empezó también a tratar a militares con enfermedades mentales, cuya cuota era pagada por el Departamento de Guerra del gobierno inglés. Los pacientes militares, que solían ser conflictivos, se mantenían separados de los civiles. Sin embargo, después de la Ley de Disciplina y Regulación del Ejército de 1879, el Departamento de Guerra decidió suspender el acuerdo con el asilo, y no se enviaron nuevos casos. Para entonces, Grove Hall se había convertido en el mayor centro psiquiátrico oficial de Londres, con 443 reclusos. El asilo tenía licencia para acoger 452 pacientes varones. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 61.1083 BAKER, Vaughn B., “Jeanne Deroin: The Years in exile”…, p. 149.1084 Ibid. 1085 !382 El ingreso de su hijo debió ser un momento crítico. Al dolor familiar habría que sumar la lectura interna del hecho, ya que hay que recordar que el feminismo de Deroin se basaba en gran medida en la importancia que le otorgaba al papel de la maternidad. Entendía las tareas de cuidado como una labor social y, por consiguiente, un argumento para exigir derechos para las mujeres. Por lo tanto, pese a la discreción que ella siempre quiso mostrar respecto a su vida privada, el cuidado de un hijo enfermo habría sido para ella un eje de su vida. Paradójicamente, la dramática separación de Jules supuso un cambio en su cotidianidad ya que el tiempo que había estado dedicando a su cuidado podía volver a emplearlo ahora a su gran pasión: la política. Quizás la vuelta a ella fue un bálsamo personal, al mismo tiempo que otra manera de seguir dedicándose a los demás. En los últimos ocho años de su longeva vida, su militancia socialista vivió una nueva e interesante etapa. Durante este periodo de activismo estuvo acompañada en todo momento por su hija Cécile, quien compartía con ella su ideario político, aunque no así su carácter y capacidad de liderazgo. En ese mismo mes de julio de 1886, en el que su hijo dejó de vivir con ella, Jeanne Deroin y Cécile Desroches solicitaron unirse a la rama de Hammersmith de la Socialist League (SL) (Liga Socialista). Fueron propuestas para su elección el 25 de julio y oficialmente admitidas una semana después, el 2 de agosto . 1086 La mayoría de los refugiados franceses se encontraban en una situación marginal, en lo político y en cuanto a identidad y sentimiento nacional. Su objetivo no solía ser integrarse en la sociedad inglesa, ya que querían regresar a su país de origen . Como ya se ha comentado, Deroin pertenecía a una ínfima minoría que no 1087 volvió a Francia. Aunque en otros aspectos, como en el laboral o en el lingüístico, no parece que se llegara a integrar complemente en la vida londinense, con su inclusión en la SL dio un gran paso en esa dirección. La ilusión por una nueva militancia política vendría a paliar, no solo el dolor por la separación de su hijo, sino también el vació dejado por su alejamiento, desde hacía años, de las organizaciones de refugiados franceses y de las estructuras internacionalistas. En este sentido, su experiencia pudo ser parecida a la de otros refugiados políticos en Inglaterra, de otras nacionalidades, que, no KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 61.1086 BENSIMON, Fabrice, “Les réfugiés du “Printemps des peuples” à Londres”…, p. 11.1087 !383 sintiéndose cómodos militando junto a sus compatriotas, se acercaron a organizaciones inglesas que estaban empezando a desarrollarse. Esto es lo que le ocurrió, por ejemplo, a Andreas Scheu (1844-1927), un refugiado político austriaco que llegó a Londres en 1874 y que intentó introducir el socialismo entre los grupos de radicales y laicos de la ciudad, a finales de la década de 1870 . Frustrado por las continuas peleas internas de 1088 los exiliados, y por lo improductivo de su actividad política, viró su activismo hacia el movimiento obrero inglés que estaba entrando en una nueva y motivadora fase de desarrollo . Scheu militó en la SDF y, posteriormente, compartió organización con 1089 Deroin ya que siguió a Morris a la SL y a la HSL, en donde solía dar conferencias. MORGAN, Austen, James Connolly. A political biography, UK, Manchester University Press, 1989, 1088 p. 19. THOMPSON, Edward Palmer, William Morris. De romántico a revolucionario, Valencia, Edicions 1089 Alfons El Magnànim, Institució Valenciana D’Estudis I Investigació, 1988, p. 266. !384 CAPÍTULO 11. JEANNE DEROIN, MILITANTE DEL MOVIMIENTO SOCIALISTA INGLÉS 11.1. William Morris y la creación de la Liga Socialista inglesa En el verano de 1886, Deroin inició una nueva etapa en su biografía política al afiliarse a la Liga Socialista (SL) de William Morris. Dicha organización, en ese momento, era indivisible de la figura del líder inglés que la dirigía, pero, ¿quién era él y como había llegado a tener esa influencia política? William Morris (1834-1896) era un reconocido artista, poeta y diseñador inglés, de 50 años, cuando al inicio de la década de 1880 decidió involucrarse activamente en política. Sus intereses artísticos siempre habían tenido una fuerte vertiente social. Relacionado por el movimiento prerrafaelita, especialmente a raíz de su amistad siendo joven con Dante Gabriel Rossetti, era un artista romántico polivalente. Desde el inicio de su carrera quiso unir arquitectura, poesía, pintura y diseño, y reivindicó los oficios artesanales de la Edad Media, en oposición al maquinismo de su propio tiempo. Fundó el movimiento Arts and Crafts (Artes y Oficios) con la intencionalidad moral, y utópica, de rescatar a los obreros embrutecidos en las fábricas victorianas a través de la vuelta a un trabajo manual, estético y que fuera personalmente enriquecedor. Pero, aunque nunca abandonó los muy diversos campos artísticos en los que trabajaba, en su madurez decidió dar un paso más en su cruzada por mejorar la sociedad en la que vivía. Así, en enero de 1883, Morris se unió a la Social Democratic Federation (Federación Socialdemócrata) —conocida como la SDF, por sus siglas en inglés—, la primera organización política socialista de Gran Bretaña, que había sido creada dos años antes por Henry Hyndman. En ese momento la propaganda socialista en Londres estaba iniciando su andadura, y es que antes de 1880 no se había dado en Inglaterra la difusión de esta ideología política de forma consistente y organizada. Aunque todavía quedaban algunos grupos de owenistas, sus integrantes contaban con una edad avanzada y con poca influencia política, y el término «socialismo» estaba repleto de connotaciones negativas . En 1883, el movimiento se 1090 hallaba en su punto de eclosión, dándose un fuerte sentimiento de unidad entre sus THOMPSON, Edward Palmer, William Morris. De romántico a revolucionario…, p. 263.1090 !385 militantes . Morris se hizo miembro de la SDF en el mes de enero y, en muy poco 1091 tiempo, fue elegido para formar parte de la Ejecutiva, su órgano directivo. Durante 1884 las actividades de la organización, como la venta de su periódico Justice, el reparto de propaganda en la calle y las giras de conferencias, hicieron que la opinión pública inglesa empezara a conocer la existencia de un movimiento socialista . En ese año, el 1092 socialismo inglés finalmente eclosionó, aparentemente de forma repentina, aunque en realidad se venía gestando desde hacía un tiempo. Según Engels, su rápida expansión provocó el fin del monopolio inglés en el mercado mundial . 1093 El 23 de diciembre de 1884, debido principalmente a la deriva autoritaria y déspota de Hyndman, fundador y líder de la SDF, se produjo un cisma en la Ejecutiva de la organización. El grupo liderado por Morris, que consiguió la mayoría de los apoyos, presentó su dimisión y comenzó a organizar una nueva organización: la Liga Socialista, que fue fundada en enero de 1885. Contando con menos de dos años de experiencia militante, Morris se había convertido en uno de los dos o tres líderes más reconocidos del movimiento socialista inglés. Tenía un carácter carismático que despertaba gran admiración, ocasionando incluso que algunos de sus seguidores rozaran «lo enfermizo» . Pese a su edad madura, afrontó está nueva etapa de su vida con la 1094 ilusión y la energía de un joven revolucionario, y con la misma inexperiencia. Necesitaba aprender sobre teoría política y práctica revolucionaria. En este sentido, rodearse de militantes veteranos, como Deroin, le aportaría los conocimientos que le faltaban. Morris se convirtió en el Presidente de la SL y en editor jefe de su órgano de expresión, The Commonweal. En julio de 1885, momento en el que tuvo lugar la primera conferencia de la SL, el número de afiliados había crecido rápidamente hasta llegar a los 230 , y, en su momento de máximo apogeo, en 1887, llegó a contar con 1095 unos mil miembros. La organización se dividía en veinte ramas territoriales, nueve de Ibid., p. 281.1091 Ibid., p. 285.1092 Correspondencia entre Marx y Engels, citado en Ibid., p. 283.1093 Ibid., p. 286.1094 MACCARTHY, Fiona, William Morris. A life for our time, London, Ed. Faber and Faber, 2010, p. 1095 524. !386 ellas situadas en Londres . Morris lideró, desde su propia casa, la rama de 1096 Hammersmith, la más importante de la SL, y a la que se unió Deroin. 11.2. El acercamiento de Deroin a la Liga Socialista y a la familia Morris El creciente socialismo inglés bebía de fuentes teóricas europeas y se nutría de la experiencia militante de los miles de refugiados políticos que llegaban al país. Los revolucionarios de 1848 tuvieron en este sentido un papel pionero y referencial. A ellos habría que sumar la importante influencia de los refugiados rusos, austriacos y alemanes, junto a los represaliados de la Comuna de París. Así, los socialistas europeos refugiados favorecieron e influenciaron en el desarrollo de la primera generación de socialistas ingleses. Los proscritos se solían reunir en varios clubes de exiliados que existían en Londres, y en los que Morris era un «habitual» . Eran lugares para el 1097 debate que facilitaban el contacto con los ingleses afines, pero que estaban compuestos mayoritariamente por hombres de mediana edad , no habiendo constancia de la 1098 participación de Deroin en ninguno de ellos. Se desconoce cómo y cuándo se dio el primer encuentro entre la antigua líder francesa y William Morris. Se sabe que este conoció a muchos anarquistas y socialistas de otras nacionalidades a raíz de su militancia en la SDF, y posteriormente con la creación de la SL , pero es muy posible 1099 que se conocieran en el marco de algún acto conmemorativo. Era una práctica común que los revolucionarios pioneros, tanto refugiados como antiguos cartistas ingleses, fueran contactados por las nuevas organizaciones socialistas en los distintos actos conmemorativos que tenían lugar a lo largo de cada año entre las filas radicales. En el calendario «revolucionario» eran de destacar, como punto de encuentro, las asambleas SCOTT, Martin, “A garden party at Kelmsott house… would be pleasant”, The William Morris 1096 Society Magazine, London, Spring 2017, p. 11. MACCARTHY, Fiona, William Morris. A life for our time…, p. 541.1097 Para ver más información sobre las influencias teóricas de los socialistas ingleses y sobre los clubs de 1098 exiliados, ver en la biografía de Morris de Thompson, el capítulo 1 de la parte III: Los primeros doscientos. THOMPSON, Edward Palmer, William Morris. De romántico a revolucionario…, pp. 263-284 . KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, pp. 54 y 55.1099 !387 anuales en conmemoración de la Comuna . Pero también se venían organizando, 1100 desde hacía años, homenajes a la revolución de 1848 y a la Revolución francesa, eventos que, como hemos visto, fueron claves para el nacimiento del movimiento internacional de trabajadores. Es muy probable que la asistencia de Deroin a alguno de estos actos conmemorativos sirviera de vía de conexión con William Morris o con su entorno más cercano. Pero, como comenta el historiador E.P. Thompson, principal biógrafo de Morris, «una vez que estuvo en pie una propaganda [socialista] organizada, atrajo hacia ella a unos pocos de la vieja guardia que habían sobrevivido a la apatía de la década precedente» . Por lo que también este pudo haber sido el caso de Deroin, y 1101 que, por tanto, ella hubiera decidido acercarse directamente a la SL, tras conocer de su existencia y sin mediar un contacto previo. Cada fin de semana, se solían hacer diversas actividades de propaganda a pie de calle, con el objetivo de darse a conocer y atraer a nuevos militantes. Estas se realizaban en distintos puntos de Hammersmith como el puente, todos muy cercanos al domicilio de Deroin, lo que pudo facilitar un primer contacto con la nueva organización de esta manera. A lo largo de toda la investigación, se ha recurrido a la escasa correspondencia privada de Jeanne Deroin como fuente documental. Ante la ausencia de otro tipo de documentación se debe volver, una vez más, la vista a ella en busca de referencias sobre esta última etapa militante que estaba comenzado a vivir. Respecto a la correspondencia que envió y que se encuentra localizada en la actualidad, esta llega hasta 10 de enero de 1886, fecha de su última carta, enviada a Hubertine Auclert . En ella, la autora no 1102 hacía referencia a la organización de Morris, a la que entraría a formar parte siete meses después. En el resto de las cartas conservadas de Deroin tampoco se ha encontrado ninguna mención concreta a esta organización o a su líder. Sin embargo, en su última misiva se puede leer su intención de proseguir, o retomar, según se quiera ver, su activismo político. La carta forma parte de la continuada correspondencia que mantenían las dos líderes feministas francesas desde hacía algún tiempo. Estos textos reflejan las múltiples fórmulas de cortesía y el tono adulador propios de la retórica THOMPSON, Edward Palmer, William Morris. De romántico a revolucionario…, p. 269.1100 Ibid., p. 283.1101 DEROIN, Jeanne, “Lettre à Hubertine Auclert .10 janvier 1886”…1102 !388 epistolar del siglo XIX. Utilizando estos, en respuesta a Auclert, Deroin comenzó el que de facto es su último escrito conocido, con el siguiente párrafo: «Le agradezco su correcta carta, sus deseos de que tenga una larga vida, que deseo y espero que se cumplan, no porque pueda creer en el triunfo completo al que nosotras aspiramos, en mi vida presente, sino porque deseo trabajar un poco más en ella antes de ir a la siguiente» . 1103 Dado la edad avanzada con la que Deroin contaba en ese momento, junto al hecho de que las reflexiones que intercambiaba con Auclert solían versar sobre las aportaciones que podían hacer ambas para mejorar la vida de las mujeres y de los oprimidos, resulta obvio que el trabajo que mencionaba que deseaba continuar, era el trabajo militante. Debido a la carencia de su propio testimonio, sobre la SL, no conocemos, a ciencia cierta, cuáles fueron los motivos concretos que la llevaron a comprometerse con esta organización política. Pero, analizando la trayectoria de estas dos grandes figuras socialistas, Jeanne Deroin y William Morris, y el momento vital en el que sus caminos se cruzaron, podemos aventurar que las motivaciones de ella para comenzar a militar en la SL debieron ser múltiples. Al analizar los posibles factores que hicieron que Deroin se uniera a la SL de Morris, el más obvio es la cercanía física entre los domicilios de ambos. El célebre artista se mudó a Hammersmith en 1878, a una gran casa georgiana situada en el número 26 de Upper Mall, que bautizó como Kelmscott House . La mansión no fue 1104 solo la vivienda familiar, sino que Morris desarrolló allí su trabajo artístico y su militancia. El lugar jugó un importante papel como centro de encuentro al ser la sede oficial tanto de la rama de Hammersmith de la SL como, posteriormente, de la HSL. Morris reformó la cochera para convertirla en la sede política de su organización. Las reuniones y debates tenían lugar allí, los domingos por la tarde y, tras ellos, un pequeño grupo se solía quedar a cenar con la familia. En esos encuentros solían estar presentes tanto destacados líderes del socialismo inglés, como Hydman o Bernard Shaw, como Aunque en esta frase, cuando se refiere a la siguiente vida, Deroin podría estar hablando del concepto 1103 de cielo cristiano, ya se ha visto anteriormente que creía en la reencarnación de las almas, por lo que esta podría ser una nueva afirmación de dicha creencia y referirse a su siguiente reencarnación. ARTHURE, Humphrey, Hammersmith Riverside. Personalities and Places…, p. 25.1104 !389 militantes de base como Yeats y obreros sin formación . Algunas actividades 1105 culturales eran realizadas los sábados por la tarde, mientras que las mañanas de los fines de semana se solía dedicar a las actividades de propaganda al aire libre. Kelmscott House estaba muy cerca del domicilio de Deroin. Aunque se mudó en varias ocasiones a lo largo de los años, sus diversas direcciones nunca estuvieron a más de un kilómetro y medio de la casa de Morris . Este hecho debió facilitar notablemente la frecuente 1106 presencia de Deroin, debido que era una distancia que se podía recorrer a pie, ya que la mala situación financiera familiar seguramente impidiera el uso habitual de ningún tipo de medio transporte. A la cercanía física de la nueva sede política con su domicilio, hay que sumar la cercanía ideológica de la exiliada con Morris, considerado uno de los últimos socialistas utópicos. Cuestiones como el pacifismo, la defensa de la naturaleza o cierta visión espiritual de la vida y del socialismo, eran puntos de encuentro entre ambas figuras. El comportamiento de los dos, en su papel de líderes obreros, también tenía muchas semejanzas. Ambos eran modestos, tenían una gran capacidad de trabajo — reconocida hasta por sus detractores—, abogaban por una vida sencilla y compartían la idea del necesario sacrificio personal por alcanzar el bien común. Así explicó el inglés su concepción de la militancia política, con una definición que podía haber sido firmada por Deroin: «Para mí significa sacrificar a la Causa el ocio, el placer y el dinero, cada cual según sus medios. Para mí significa sacrificar los caprichos y las vanidades o los recelos individuales, aunque puedan tener una base de razón, en la medida en que lo exijan los medios que la organización la causa no es sino un sueño vago que puede llevar a la rebelión, la violencia y el desorden, pero que será expeditivamente reprimido por quienes están ciegamente interesados en la conversación de la actual anárquica tiranía mal llamada sociedad. Recordad por tanto que no hay organización sin los sacrificios de los que he estado hablando, sin obediencia a las necesidades de la Causa» . 1107 KUNKA, Françoise, French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism…, p. 317. 1105 KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 581106 Citado en THOMPSON, Edward Palmer, William Morris…, p. 288.1107 !390 No es desdeñable contemplar el papel que pudo jugar su hija Cécile como influencia y ayuda filio-maternal, para el ingreso de ambas en la SL. Ella no se había separado nunca de su madre, acompañándole en todo momento, y más en ese, debido a su edad avanzada. Es obvio que la hija compartía los intereses políticos de su progenitora, como prueba el hecho de que continuó su militancia feminista después de la muerte de esta, como se tratará más adelante. También sabemos que Cécile Desroches hablaba perfectamente inglés, por lo que su apoyo debió ser clave para la participación de su madre —quien, como dijimos más arriba, parece que no llegó a defenderse bien en dicha lengua— en su nueva organización, que estaba mayoritariamente formada por londinenses. El compromiso de Deroin con la organización de Morris fue completo, debido a la concordancia de sus posiciones. Muestra de esto es el hecho de que le siguió, en una nueva etapa política, cuando fundó la Hammersmith Socialist League (HSL). Desde 1888, la SL se dividía en tres corrientes políticas: la anarquista, la socialista proparlamentaria, y la socialistas antiparlamentaria, liderada por Morris. A finales de 1889 el ala anarquista había crecido y tomado el control de la dirección de la organización, expulsándole de la dirección del periódico The Commonweal. Unos meses después, decidió, junto a sus seguidores, separarse de la organización, no debido únicamente a las luchas internas, sino también a las profundas discrepancias políticas, ya que los anarquistas, en su propósito de derrocar al sistema capitalista, querían llevar a cabo acciones violentas. Y, como ya se ha visto, tanto Morris como Deroin eran profundamente pacifistas, por lo que la ruptura era inevitable. En otoño de 1890 la rama de Hammersmith de la SL, entre cuyos militantes se incluían la pionera francesa y su hija, abandonó la organización para constituirse de forma independiente, pasándose a llamar Hammersmith Socialist League (HSL) (Liga Socialista de Hammersmith). La participación de Deroin en ambas organizaciones, hizo que se codeara con un gran número de reformadores sociales, tanto socialistas como anarquistas y futuras sufragistas, que también eran militantes de la HSL o que simplemente asistían a las actividades organizadas en Kelmscott House. Por ejemplo, fue compañera en la SL del !391 historiador anarquista Max Nettlau (1865-1944) , y también pudo conocer a Lucy 1108 Parsons (1853-1942) — líder anarcocomunista norteamericana, que había sido criada como esclava, pertenecía a la AIT y luchaba por los derechos de los afrodescendientes, los indigentes y las mujeres— ya que esta dio una conferencia en Kelmscott House en noviembre de 1888. A los nombres que ya se han comentado en el capítulo relativo al vínculo del socialismo y el vegetarianismo —Besant, Bernard Shaw, etc.—, hay que sumar los de dos importantes militantes femeninas: Eleonor Marx y Louise Michel. Eleonor (1855-1898) es, irremediablemente, conocida por ser la hija pequeña de Karl Marx, un hecho que ha solido ocultar su propia trayectoria como pensadora y militante socialista. Empezó a trabajar, codo con codo, con Morris en la SDF, en la que ambos eran miembros de la dirección. Junto a él, y a otros compañeros, abandonó la organización para unirse al proyecto de crear la Liga Socialista . También junto a 1109 Morris, y otros compañeros de la SL, la SDF y Fabianos, estuvo involucrada en la creación, en 1887, de la Liga por la Ley y la libertad, organización que apoyaba la libertad de expresión y condenaba la violencia policial . Eleonor compartió militancia 1110 con Deroin en la SL durante varios años, pero este no fue el único escenario político en el que coincidieron. La hija de Marx se convirtió en una activista realmente implicada tras conocer de forma directa la represión de la Comuna de París, pues tuvo que ir a Francia a ayudar a su hermana Laura que estaba escondida junto a su marido, y ella misma resultó detenida. Tras esto, ingreso en la AIT y en el Comité de ayuda a los refugiado de la Comuna , organizaciones también relacionadas con Deroin. Además, 1111 Eleonor hablaba perfectamente francés —de hecho, fue la traductora de obras como Madame Bovary, de Flaubert—, lo que la habría permitido comunicarse con la pionera socialista con facilidad. LEHNING, Artur, De Buonarroti à Bakounine…, p. 31.1108 Sobre su trabajo activista al lado de Morris, ver, en la biografía política escrita por Thompson, la 1109 tercera parte de la obra que está dedicada a la vida interna de ambas organizaciones: THOMPSON, Edward Palmer, William Morris. De romántico a revolucionario…, pp. 263-590. MARX, Jenny, Laura y Eleanor, en MEIER, Olga y EVANS, Faith (ed.), Las hijas de Karl Marx. 1110 Correspondencia familiar (1866-1898), Madrid, Libros Corrientes, 2019, p. 309. MARTINEZ, Josefina L., Revolucionarias, Madrid, Lengua de trapo, 2018, p. 45.1111 !392 Por su parte, Louise Michel, vivió en diferentes etapas en Londres, desde 1880, y lo hizo de manera continuada entre 1890 y 1895 . Como se ha mencionado 1112 previamente, trató con Deroin, ya que fue la responsable de presentarle a Ranvier, y militó, como ella, en la SL —aunque Michel lo debió de hacer en otra rama, ya que 1113 no vivía en Hammersmith. No se ha encontrado información sobre un vínculo entre las dos pioneras, pese a sus múltiples intereses en común —además de los sociales, compartían profesión ya que ambas eran maestras y Michel también abrió una escuela en durante el tiempo que vivió en la capital inglesa. Es posible que las diferencias políticas que operaban entre la líder de las mujeres de 1848, socialista, y la de las comuneras, anarquista, fueran más fuertes que los puntos que tenían en común . 1114 Pero la relación de Deroin con la familia Morris se hizo más estrecha con el tiempo, creándose un afectuoso vínculo que iba más allá de la conexión política. En el ámbito personal, había un importante elemento que les unían, como era el hecho de que ambas familias sufrían la enfermedad de uno de sus hijos. Morris estaba casado con Jane Burden —apellido de soltera que abandonó al casarse —(1839-1914), quién ha pasado a la historia por ser una de las principales modelos del movimiento prerrafaelita . Juntos tuvieron dos hijas, Jane Alice (1861-1935) conocida como 1115 Jenny, y Mary (1862-1838), a quién llamaban May. La primogénita, que estaba muy unida a su padre y se parecía a él, empezó a sufrir epilepsia a los quince años. Entonces era una enfermedad sin una adecuada medicación, que mermó considerablemente la calidad de vida de Jenny y afectó a toda la familia. Su madre, su hermana y algunas enfermeras se ocuparon de su cuidado, y aunque probaron los tratamientos que les recomendaban, su salud se fue deteriorando con el paso de los años. La dolencia de Para más información sobre su biografía, ver: GAUTHIER, Xavière, La Vierge rouge, Paris, Les 1112 Éditions de Paris-Max Cheleil, 1999, y MICHEL, Louise, La Comuna de París. Historia y recuerdos… KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 70.1113 Queda abierto, para una investigación posterior, el análisis de la correspondencia y diarios de ambas 1114 mujeres, para buscar posibles nuevos indicios de su relación con Deroin. Conocida por su nombre de casada, Jane Morris posó para su marido e inspiró algunos de sus poemas. 1115 En 1858 fue la modelo de su óleo más famoso, La bella Isolda (conocido con La Reina Ginebra). Pero Jane se hizo más célebre por ser la «musa» de Dante Gabriel Rossetti (1828-1882), de quién fue amante durante años. Posó para él en innumerables ocasiones, para cuadros y dibujos, siendo algunos de los más conocidos, El vestido azul (1868), Proserpina (1874) o Sueño de día (1880). Para más información, ver: SARABIA, Adolfo, La vida apasionada de Gabriel. Dante Gabriel Rossetti y la hermandad prerrafaelista, Valladolid, Universidad de Valladolid, 1992. !393 Jenny la afectó emocionalmente, impidiéndola desarrollar una vida independiente. No pudo trabajar, ni casarse y, tras fallecer sus padres, su hermana May se ocupó de ella. Además de estos puntos en común, y a la espera de encontrar en el futuro fuentes documentales que lo acrediten, es posible que el fortalecimiento del vínculo entre las mujeres de la familia Desroches, Jeanne Deroin y su hija Cécile, con los Morris se diera a través de la figura de Jane. La esposa del líder inglés tenía un origen humilde, a diferencia de él, que provenía de una familia acomodada. Era hija de una lavandera y, en su infancia, había podido recibir muy poca formación, por lo que aquí ya se pueden observar ciertos paralelismos con la biografía de Deroin. A causa de su matrimonio pudo mejorar su educación, ocasión que aprovechó gracias a su gran inteligencia. Entre otras muchas materias, aprendió a hablar francés , lo que le habría 1116 permitido hablar directamente con la pionera feminista, sin intermediación. Jane Morris era una gran bordadora, destreza que también compartía con Deroin, y que abrió el camino de su hija May para profundizar y reivindicar este arte, históricamente femenino. 11.3. Deroin y su hija Cécile, unas destacadas militantes de la Liga Socialista El papel de Deroin y su hija en la HSL no fue solo el de dos militantes de base. Deroin, debido a su muy avanzada edad y su falta de dominio de la lengua inglesa, no tuvo ningún puesto de responsabilidad en la organización, y su hija, a tenor de la revisión de los pocos datos biográfico que se conocen de ella, no parecía tener una gran capacidad de liderazgo. Pero, la primera prueba que acredita su implicación en la organización socialista, es que Cécile Desroches se convirtió en la profesora de francés de HSL. La propuesta de realizar esta actividad formativa se planteó en una reunión de El cambio que experimentó una pobre y casi analfabeta Jane Burden, que adquirió una gran cultura y 1116 llegó a relacionarse con las altas esferas inglesas, parece ser que fue la fuente de inspiración de las heroínas de Miss Brown: a novel (1884) de la escritora Vernon Lee, de Pygmalion (1914) de George Bernard Shaw —quién estuvo estrechamente vinculado a la familia Morris debido a su relación con May —, y de la posterior adaptación cinematográfica, la célebre My Fair Lady (1964). Para más información sobre su biografía, y la de su hija May, ver: MARSH, Jan, Jane and May Morris. A biograpical story (1839-1938), London & New York, Pandora Press, 1986. !394 la Liga Socialista, el 15 de abril de 1888. En ella, la propia Cécile, como miembro activo de la organización, se comprometió a conducir las clases . Estas comenzaron 1117 oficialmente en septiembre de 1888, y tenían lugar cada viernes por la noche, entre las 8 y las 9, en la antigua cochera de Kelmscott House, que estaba habilitada como sede de la HSL. El motivo principal aparente para el comienzo de esta actividad era enseñar francés a una serie de miembros de la HSL —entre ellos Morris que quería mejorar el nivel básico que debía tener—, para que pudieran participar de mejor forma posible en un Congreso Socialista que tendría lugar en París al siguiente verano. Dicho Congreso, que se desarrolló del 14 al 20 de julio de 1889, fue el acto fundacional de la Segunda Internacional de Trabajadores. La historiadora Françoise Kunka ha encontrado recientemente, en el marco de su investigación doctoral, nuevas evidencias del trabajo de Cécile en la HSL a partir de documentación del poeta y dramaturgo irlandés W. B. Yeats (1865-1939) —Premio Nobel de Literatura en 1923— y de las dos hermanas de este, Susan Mary, Lyly, (1866-1949) y Elizabeth, Lolly, (1868-1942), ya que los tres fueron alumnos de estas clases de francés cuando eran jóvenes . Como ella misma indica, Joseph Hone, uno 1118 de los biógrafos de Yeats, señaló que estas clases fueron planteadas por Morris como una forma de dar «empleo para una anciana francesa necesitada» . Sin embargo, 1119 Kunka descarta esta hipótesis, aún reconociendo la acreditada generosidad de Morris, porque considera que el trabajo de Desroches en la SL era más que un «acto de caridad» . Si bien es cierto, que la cercanía de Deroin y su hija con la familia Morris 1120 obedecía a muchos factores, comenzando por la importante conexión ideológica entre ambos líderes socialistas, no es desdeñable la hipótesis de Hone, dada la precariedad económica en la que vivían ambas mujeres en ese momento, y a que se han encontrado, como se verá más adelante, nuevas pruebas documentales de la implicación directa de la familia Morris, años después, en el sustento cotidiano de Cécile Desroches. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 63.1117 KUNKA, Françoise, French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism…, pp. 1118 316-320. HONE, Joseph, W.B. Yeats, 1865-1939, Londom, Papermac, 1967, citado en Ibib., p. 317.1119 KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 54.1120 !395 Las clases eran anunciadas regularmente en la sección de “Lecture diary” (“Diario de conferencias”) de The Commonweal, el diario de la Liga Socialista, desde el 22 de enero de 1889 hasta abril de 1891, excluyendo el tiempo de las vacaciones de verano . Por ejemplo, en el número del 23 de febrero de 1889, se 1121 anunciaban junto al resto de eventos que se iban a llevar a cabo por la rama de Hammersmith en los siguientes días, lo que nos aporta información sobre el tipo de actos que se realizaban y del ritmo de actividades: «Hammersmith. -Kelmscott House, Upper Mall, W. Domingo 42 de febrero [sic.], a las 8 p.m., Una conferencia de William Clarke, M.A. Miércoles 27, a las 8 p.m. , Sidney Webb (Fabiano), "Socialismo Económico". Jueves 28, a las 7.30, Ensayo del coro. Viernes 1 de marzo, a las 8 p.m., Clase de Francés; a las 9 en punto, reunión semanal de actividades; después de las actividades, una discusión sobre algún punto de interés de la propaganda» . 1122 En la sección de “Lecture diary” se recogía la agenda de todas las ramas de la SL de Londres y de provincias y, resultaba obvio que la de Hammersmith era la más activa, si se comparaba sus eventos y actividades regulares con las de las otras ramas. Las clases de francés de Miss Desroches, que fueron un éxito, se desarrollaron durante dos años y medio, de 1888 y a 1891, y contribuyeron a aumentar los contactos de Deroin en su nuevo ámbito político. La pionera francesa se convirtió en un referente feminista para Lily y Lolly Yeats, quienes crearon, unos años después, una de las primeras imprentas femeninas de Reino Unido y lograron ser económicamente independientes , y tanto Deroin como Desroches estrecharon vínculos con otros 1123 militantes de la Liga que asistieron como alumnos, véase Emery Walker o Henry Halliday Sparling, con los que seguirían siempre relacionadas. Continuando con la investigación sobre qué posición ocupaba Jeanne Deroin dentro de la Liga Socialista, gracias a la ayuda del personal de la William Morris Gallery (WMG), —en concreto de Alaitz Arregui, quién ha colaborado en la búsqueda Ibid., p. 63. 1121 “Lecture diary”, The Commonweal, February 23, 1889, p. 63.1122 KUNKA, Françoise, French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism…, p. 320.1123 !396 documental para la realización de esta tesis—, hemos descubierto un reciente artículo en el que se la menciona y que abrió interesantes nuevas vías para continuar el estudio. 1124 El texto, escrito por Martin Scott, presidente durante años de la William Morris Society (WMS), se centra en el análisis de tres fotografías de grupo de la rama de Hammersmith de la SL y de la posterior HSL. Basándose en las diversas fuentes documentales, el autor ha tratado de averiguar la fecha exacta en que se tomaron dichas imágenes, el fotógrafo que las realizó, la ubicación exacta y, lo que es más interesante, la identificación de las personas que aparecen en ellas. Es importante señalar que, aunque hasta la publicación de esta investigación de Martin Scott, en 2017, se desconocían estos datos concretos, una de las imágenes —en la que precisamente Morris aparece situado detrás de Deroin— es muy popular en medios británicos y socialistas, habiendo sido reproducida en un sinfín de ocasiones . Así, ha llegado a ser la principal 1125 referencia visual colectiva del compromiso político de Morris y de lo que fue la HSL, y, como indica Scott, se ha convertido en un icono de la historia del movimiento sindical . La fotografía puede ser contemplada en las paredes en las salas de 1126 exposiciones de la WMS y de la WMG, pero sin que figure en las cartelas explicativas el nombre de Deroin . 1127 Dos fotografías —prácticamente idénticas— fueron tomadas en el jardín de Kelmscott House, en el marco de una fiesta de la SL que tuvo lugar el sábado 28 de julio de 1888. En ellas se ve a un grupo de treinta y siete personas —de las cuales Martin, en su investigación ha logrado identificar a treinta y una—, entre las que se encuentran Deroin, a sus 84 años, y su hija Cécile, ocupando un destacado lugar. La pionera francesa es, claramente, la persona más anciana del grupo, y está literalmente respaldada por Morris, que está situado justo detrás de ella, en lo que parece un claro SCOTT, Martin, “A garden party at Kelmsott house… would be pleasant”…, pp. 10-15. 1124 Por ejemplo, ilustra la portada de la reciente edición de los diarios socialistas de William Morris: 1125 BOOS, Florence S. (Ed.), William Morris’s Socialist Diary, Great Britain, Five Leaves Publications, 2018. SCOTT, Martin, “A garden party at Kelmsott house… would be pleasant”…, p. 11. 1126 Para ayudar a la visualización y, por ende, al reconocimiento histórico de su figura, he puesto este 1127 asunto en conocimiento del personal correspondiente, para que se indique en adelante quien era la anciana mujer sentada junto a Morris. !397 gesto de admiración y respeto . La tercera fotografía está datada en 1891, cuando el 1128 grupo de Morris ya se había escindido de la SL para convertirse en la HSL. Prueba de esto son los grandes estandartes organizativos que aparecen en la imagen y que, seguramente, serían los mismos que fueron llevados al entierro de Deroin por sus compañeros, tres años después. En esta ocasión aparecían retratados cincuenta y dos militantes, y tanto Deroin como su hija volvían a ocupar un destacado lugar, sentadas en primera fila, justo en el centro del numeroso grupo y muy cerca de Morris, por lo que solo una persona se interponía entre ellos. Desafortunadamente, en esta ocasión no se pude ver el rostro de Deroin ya que se movió durante la realización de la fotografía, por lo que su figura aparece desenfocada . 1129 Las copias actualmente localizadas de estas dos sesiones fotográficas suponen las únicas fuentes documentales visuales de la Liga Socialista de Hammersmith. Abarcan tres años de historia, representando a dos grupos organizativamente distintos. Estos datos aportaban más valor al hecho de que en ambas sesiones fotográficas Jeanne Deroin aparezca en un lugar prominente. Siguiendo una regla no escrita de la época para este tipo de representaciones, las mujeres posaban sentadas en la primera fila del grupo, mientras que los hombres se situaban detrás de ellas, de pie. En las imágenes de 1888 Deroin aparece justo delante de Morris, quién es claramente la figura principal del grupo, y ambos están situados en la parte visualmente más importante de la composición debido a que detrás de ellos está colocado el estandarte de la SL. Y en la fotografía de 1891 de la HSL, directamente Deroin está situada en el mismo centro de la imagen. 11.4. May Morris, bordadora de alianzas femeninas La relación de Deroin y su hija con la familia Morris parece ser que se fue estrechando con el paso de los años. En esta circunstancia pudo haber jugado un papel determinante la hija pequeña del líder socialista. May Morris, compartía con su padre Reproducción de estas dos fotografías en SCOTT, Martin, “A garden party at Kelmsott house… 1128 would be pleasant”…, pp. 10, 11 y 13. Reproducción de la fotografía de 1891 en Ibid., p. 12. 1129 !398 sus inquietudes políticas y artísticas. En lo político, fue militante de la HSL, y profesionalmente fue diseñadora y bordadora. Pese a que la enorme sombra paterna la ocultó durante años, hoy en día es reconocida como una de las principales exponentes del movimiento Arts & Crafts. Estudió en la Escuela Nacional de Arte y, a principios de la década de 1880, entró a formar parte de Morris & Co., la empresa de decoración que su padre había puesto en marcha, junto a algunos socios, en 1861 . May se 1130 especializó en bordados, y en 1885, con sólo veintitrés años, se hizo cargo de esa área de la empresa, supervisando cada nueva pieza. Organizó y dirigió un equipo de costureras y se encargaba de conseguir clientes entre la aristocracia. Había adquirido el gusto por el bordado a través de su familia. Su padre había aprendido siendo joven, de forma autodidacta, y por el lado materno tanto su madre como su tía, Bessie Burden, eran expertas bordadoras. A través del diseño, del estudio del color y la técnica, May logró interesantes contratos internacionales y, sobre todo, consiguió elevar el estatus cultural del bordado, que era considerado entonces un pasatiempo femenino carente de calidad artística. Gracias a ella, el bordado paso de ser una artesanía doméstica menor a convertirse en una disciplina dentro del mundo del arte, logrando una gran influencia dentro de su país y en el extranjero, especialmente en Estados Unidos. May también se dedicó al diseño de portadas de libros, joyas y trajes, y era una gran acuarelista. Uniendo su carrera con su activismo, quiso apoyar a otras mujeres para que pudieran abrirse camino en el mundo del diseño y el arte. Aunque fue militante del naciente socialismo inglés, no se quiso vincular, posteriormente, a las futuras sufragistas, ya que creía prioritaria la igualdad social de clase, posición ampliamente apoyada en esos años en los sectores socialistas. Pero pese a este planteamiento teórico general, May sí apoyó la lucha por los derechos de las mujeres, especialmente en los últimos años de su vida, y se implicó, desde su ámbito de acción concreto, en la lucha feminista. Ella misma no había podido unirse al Art Workers' Guild (Gremio de los Trabajadores del Arte), al ser considerado exclusivamente masculino, y fue tomando conciencia de la falta de apoyo y reconocimiento profesional que sufrían las mujeres En ese momento Morris & Co. contaba con una gran reputación, gracias a la calidad e originalidad de 1130 sus trabajos. Pero los métodos artesanales de elaboración incrementaban mucho los precios, por lo que la clienta era, básicamente, de clase alta, realizando, incluso, encargos para el Palacio de St James y el Museo de South Kensington —actual Victoria and Albert Museum. !399 artesanas por parte de sus compañeros. Por este motivo, en 1907, fundó el Women's Guild of Arts (Gremio de Mujeres de las Artes) . 1131 Dentro de la HSL, May era la encargada de dirigir la biblioteca de la organización, lo que aumentaba su contacto con otros militantes. También fue una de las alumnas de las clases de francés de Cécile Desroches , que contaban con la presencia 1132 continuada de Deroin. A tenor de los testimonios del alumnado, podemos asegurar que las clases de francés se mezclaban con la enseñanza del bordado , llevada a cabo esta 1133 por May, pero puede que con la participación de Deroin. Los indicios de una posible relación de Deroin con las mujeres de la HSL y de la familia Morris a través de esta actividad, no se quedan aquí. Una de las compañeras de la pionera francesa en la organización socialista, la Señora Watt, al tener que hablar de ella años después —precisamente para identificar a los militantes de la HSL retratados en las fotografías de grupo de 1884—, la describió como una famosa revolucionaria francesa y una gran bordadora. Completó la información añadiendo que era especialista en bordar letras y en el bordado en blanco, una técnica en la que el hilo y la tela de base son de dicho color, y concluyó la anotación indicando que Deroin vivía en la zona de Shepherd Bush, como efectivamente así era. Parece relevante que en un documento en el que sobre el resto de personalidades apenas se aportó información o solamente citaba el nombre, se proporcionaran tantos datos sobre Deroin, y relacionados la mayoría de ellos con el bordado. . La Señora Watt, de 1134 quién poco sabe, escribió esta nota para enviársela a Kate Whitaker, compañera de vida, La finalización de esta tesis ha coincidido en el tiempo con la publicación de un interesante trabajo, 1131 de la historiadora Zoë Thomas, que constituye la primera investigación exhaustiva de la red de mujeres que participaron en esta organización y en el movimiento Arts & Crafts (de 1870 a 1930), basándose en el estudio tanto de archivos institucionales como de documentos privados hasta ahora inéditos. Ha resultado imposible incluir un análisis de esta obra aquí, pero debe ser referenciada y su estudio queda pendiente para la continuación de la investigación, con la intención de encontrar en ella información que lleve a nuevas evidencias sobre la relación de las familias de Jeanne Deroin y William Morris. Ver: THOMAS, Zoë, Woman Art Workers and the Arts and Crafts Movement, UK, Manchester University Press, 2020. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 63.1132 Ibid., p. 64.1133 Esta información se puede leer, manuscrita, en el reverso de una nota sobre las fotografías antes 1134 comentadas. Documento original atesorado por el Victoria and Albert Museum de Londres. Reproducido bajo el título de «The ‘little note’ from Mrs Wat», en: SCOTT, Martin, “A garden party at Kelmsott house… would be pleasant”…, p. 14. !400 y posiblemente sentimental, de la artista Mary Annie Sloane, íntima amiga a su vez de May Morris. Ambas mujeres vivían juntas en Hammersmith Terrace, la misma calle en la que se encontraba Kelmscott House. Sloane fue introducida en el entorno de la familia Morris y fue una destacada militante del Women's Guild of Arts, creado por May . Pero mucho antes de que formaran esta organización en 1907, ya había un 1135 interés en crear grupos de bordado para mujeres, en el círculo de Morris, por lo que esta podría haber sido otra conexión posible con Deroin, y causa o consecuencia de su estrecha relación. Como Kunka afirma, Deroin no es mencionada en los archivos de los miembros de la SL, lo que demuestra, por un lado, las limitaciones historiográficas de los estudios sobre la Liga y, por otro, la subestimación del papel de la mujer en general, y de una figura de referencia en la historia del movimiento obrero como Deroin en particular, dentro de ella . En la investigación llevada a cabo para esta tesis, tampoco se han 1136 encontrado referencias a Deroin, ni en el diario y la correspondencia de Morris — consultada en la WMG—, ni en sus dos principales y extensas biografías . La 1137 subestimación de la aportación de las mujeres a la historia de la SL y la HSL, que indica Kunka, podría estar relacionada con la presencia, en sus órganos directivos, de destacados antifeministas. En este sentido, hay que hacer una mención especial a la figura de Ernest Belfort Bax (1854-1926), escritor, filósofo y líder socialista, que formó junto a Morris la SL y fue editor, durante años, de The Commonweal . En abril de 1138 1886, apenas cuatro meses antes de que Deroin comenzara a militar en la SL, publicó su primer artículo en defensa de los derechos de los hombres, titulado Some bourgeois idols; or ideals, reals, and shams (Algunos ídolos burgueses; o ideales, realidades y Para saber más sobre la biografía de Sloane y sobre su relación con May Morris y el Women's Guild 1135 of Arts, ver: AUCOTT, Shirley, “A Leicester born artist and engraver: Mary Annie Sloane A.R.E.”, en Leicestershire Historian, No 49, Published by the Leicestershire Archaeological and Historical Society, 2013, pp. 9-15. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 55.1136 Ver: BOOS, Florence S. (Ed.), William Morris’s Socialist Diary…, MACCARTHY, Fiona, William 1137 Morris. A life for our time…, y THOMPSON, Edward Palmer, William Morris. De romántico a revolucionario…. BRAKE, Laurel and DEMOOR, Marysa (Ed.), Dictionary of Nineteenth-Century Journalism in Great 1138 Britain and Ireland, London, Academia Press and The British Library, 2009, p. 40. !401 farsas) . Tras escribir otros artículos sobre el tema que fueron publicados en prensa, 1139 años después de la disolución de la SL plasmó su ideario patriarcal en varias obras más extensas. En 1908 escribió The Legal Subjection of Men (El sometimiento legal de los hombres) , como respuesta a la entonces ya célebre obra feminista de Stuart Mill, The 1140 Subjection of Women (El sometimiento legal de las mujeres) , escrita cuarenta años 1141 antes. Y en 1913, publicó The Fraud of Feminism (El fraude del feminismo) en el 1142 que denunciaba la existencia de una «cruzada anti-hombres» y atacaba al movimiento en defensa de los derechos de las mujeres en un momento histórico de auge del mismo, gracias a la labor activista de las sufragistas. 11.5. Fallecimiento y entierro de Jeanne Deroin. Un homenaje póstumo En la última época de su vida, Deroin sufrió otro duro golpe ya que su hija pequeña, Caroline, de cincuenta y un años, falleció, en el mes de junio de 1893 . Diez 1143 meses después, el 2 de abril de 1894, Deroin moría en su domicilio de Cobbold Road, a los ochenta y nueve años, a causa de una bronquitis aguda . Fue enterrada unos días 1144 después en el Cementerio de Margravine de Hammersmith, en una zona no consagrada . El sepelio de Jeanne Deroin tuvo lugar en la tarde del sábado 7 de abril, 1145 y, como recogió la presa inglesa, se convirtió en un acto de homenaje de sus compañeros de militancia. Entre los numerosos asistentes, amigos y simpatizantes, se encontraba «un contingente de socialistas locales que asistieron al funeral, encabezados BAX, E. Belfort, “Some bourgeois idols; or ideals, reals, and shams”, en BAX, E. Belfort (ed.), The 1139 religion of socialism: being essays in modern socialist criticism, London, Swan Sonnenshein and Co., 1896, pp. 25 y 26. BAX, E. Belfort, The Legal Subjection of Men, London, The New Age Press, 1908.1140 MILL, Stuart, El sometimiento de la mujer…1141 BAX, E. Belfort, The Fraud of Feminism, London, Grant Richards LTD., 1913. 1142 Información facilitada por sus descendientes. 1143 BAKER, Vaughn B., “Jeanne Deroin: The Years in exile”…, p. 149.1144 KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 66.1145 !402 por sus estandartes» . Uno de los pocos datos que siempre se ha conocido, referente a 1146 los años de exilio de Deroin, es que William Morris habló en su entierro , aunque se 1147 desconoce el contenido del discurso que pronunció, ya que nunca ha podido ser localizado. Sin embargo, gracias a la cobertura periodística que tuvo lugar, podemos saber cierta información sobre cómo se desarrolló el sepelio. Así, podemos saber que, además de Morris, intervinieron otros compañeros socialistas, entre ellos Henry Halliday Sparling quién dedicó unas palabras a Deroin . Sparling (1860-1924), era un 1148 periodista inglés y miembro de la dirección de la HSL, en la que tuvo el papel de secretario y de editor de su periódico, The Commonweal. También fue secretario de la Kelmscott Press y militante de la Sociedad Fabiana. En el ámbito personal, estaba casado con May Morris, pero su matrimonio se rompería, ese mismo año de 1894, debido al apasionado romance que May mantuvo con George Bernard Shaw. El dato de la intervención de Sparling confirma, por tanto, la importancia de Deroin para el socialismo inglés, y es una prueba más de su estrecha relación con la familia Morris. Para concluir la ceremonia, se cantó el poema socialista de Morris No Master (Ningún maestro) , que incluía la siguiente estrofa: 1149 «No llores en voz alta, y no tengas miedo, somos pocos contra el mundo; ¡Despierta, levántate! La esperanza que llevamos contra la maldición es lanzada. Crece y crece, somos iguales» . 1150 El periódico de la zona oeste de Londres que recogió la noticia del fallecimiento de Deroin publicó, junto a la crónica del entierro, una interesante carta del Príncipe “A Socialist Funeral”, West London Observer, April 14, 1894, p. 6. 1146 RIOT-SARCEY, Michèle, La démocratie à l’épreuve des femmes…, p. 279.1147 “A Socialist Funeral”…, p. 6. 1148 Ibid.1149 Para conocer la canción completa, ver: MORRIS, William, Chants for Socialists, London, Socialist 1150 League Office (ed.), 1885, p. 10. !403 Kropotkin, que prueba su relación y su admiración hacia ella . Piotr Kropotkin 1151 (1842-1921), era un naturalista, geógrafo e intelectual ruso, considerado uno de los líderes del anarquismo internacional y fundador del anarcocomunismo. Proveniente de una familia aristocrática, de donde provenía el título por el que era conocido, tuvo que pasar gran parte de su vida en el exilio —en Suiza, Francia y Gran Bretaña— debido a su activismo político. Su principal obra, El apoyo mutuo, publicada en Londres en 1902, defendía la importancia de la cooperación para la evolución animal y fue un respuesta al darwinismo social . Durante los años que vivió en la capital inglesa, se relacionó con 1152 los círculos socialistas, y desde 1886 tuvo relación con la SDF y la SL; en 1895, al año siguiente al fallecimiento de Deroin, sus seguidores, organizados en el Freedom Group (Grupo Libertad) tomaron el control de la SL . Fue amigo de Bernard Shaw y de 1153 Morris, siendo un visitante habitual de Kelmscott House. Dentro del ámbito anarquista, trató con Louise Michel, que como se ha visto, también estuvo relacionada con Deroin, por lo que las vías para haberse dado el conocimiento entre ambas figuras fueron múltiples. El homenaje póstumo que Kropotkin quiso hacer a la pionera francesa decía así: «El brillante y feliz exilio de la casa ha muerto. Louis el Pequeño la temía más 1154 que a los enemigos extranjeros. Envió a sus sabuesos, para atraparla y forzarla a ir a St. Lazare, durante doce largos meses y más. Ella huyó a la feliz Isla de la Libertad, allí para enseñar a los jóvenes a decir la verdad que conocía y amaba tan bien. Ella, como yo, condenó la bomba explosiva que levanta a los hombres con sus propios petardos» . 1155 “A Socialist Funeral”…, p. 6. 1151 Para más información, ver: WOODCOCK, George & AVAKUMOVIC, Ivan, The Anarchist Prince: A 1152 biographical study of Peter Kropotkin, London, T. V. Boardman and Company, 1950. KUNKA, Françoise, French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism…, pp. 315 y 1153 316. Alusión despectiva al Emperador Napoleón III, cuyo nombre de pila era Louis. El autor hizo un juego 1154 de palabras con el apodo creado por Victor Hugo, que en 1852 publicó una obra llamada Napoleón le Petit (Napoleón el Pequeño), para criticarle tras su golpe de Estado. Hugo se encontraba en ese momento exiliado en Bélgica y, debido a este libro, fue expulsado del país. Ver: HUGO, Victor, Napoleón le Petit, Paris, J. Hetzel et Cie. Éditeurs, 1870. “A Socialist Funeral”…, p. 6. 1155 !404 Estas palabras muestran el conocimiento que tenía Kropotkin de la biografía de Deroin, previa a su vida en Londres, y acreditan la importancia de su figura dentro de la comunidad de exiliados, siendo, de especial importancia la frase en la que indica su papel de referente y maestra de la nueva generación de revolucionarios. Los homenajes a Deroin y reseñas de su fallecimiento se prolongaron en el tiempo y cruzaron 1156 fronteras. Aunque la limitación temporal no ha permitido recopilarlos aquí todos, es de destacar el extenso discurso ofrecido por Ranvier en el Congreso de Asociaciones Obreras de Producción de Francia , que tuvo lugar también en París en julio de 1900, 1157 coincidiendo con el desarrollo de la Exposición Universal y de los Juegos Olímpicos que estaban teniendo lugar en la capital francesa. En la actualidad, la tumba de Deroin no está localizada. Durante la realización de esta tesis, se ha visitado el cementerio de Margravine con la intención de encontrarla —tanto la de Deroin, como la de su hija Cécile, que también fue enterrada allí—, pero esta labor ha sido infructuosa. Tras investigar la historia del lugar se ha descubierto que, durante la Segunda Guerra Mundial, el cementerio fue bombardeado por los nazis en tres ocasiones, en septiembre y noviembre de 1940. Como consecuencia del mal estado en el que se encontraba a causa de esto, en 1951 fue convertido en Garden of Rest (Jardín de Descanso). Para ello, el gobierno local de Hammersmith decidió enterrar todas las lápidas que fuera posible, y solo aceptaron reclamaciones de algunas familias en relación con tumbas registradas que sí fueron respetadas y se pueden ver aún hoy. 11.6. Sobre la relación de la familia de Deroin con la familia Morris A través del trabajo de campo llevado a cabo durante las dos breves estancias de investigación en Londres, se ha podido hallar una interesantísima prueba documental que demuestra la estrecha relación de las familias Desroches y Morris, más allá de una militancia política conjunta. Se trata de una carta manuscrita de May Morris, que me ha Ver: Dossier Deroin (BMD).1156 RANVIER, Adrien, Rapport Ranvier sur J.Deroin au Congrès des Associations ouvrières de 1157 production, Compte rendu des congrès national et international tenus les 8-10 et 11-13 juillet 1900 (BN 8oR 18390). !405 sido amablemente referida por Anna Mason, especialista en la vida y obra de la hija pequeña del socialista inglés . El documento es un breve texto, escrito el 13 de 1158 diciembre de 1918, que versa sobre asuntos financieros de May y su hermana Jenny, y el que se enumeraban una serie de gastos que habían tenido . Para entender el 1159 contenido de la carta es necesario conocer previamente las circunstancias familiares en las que fue escrita. William Morris había fallecido en 1896, dos años después que Deroin. Tras la muerte del artista y político inglés, fue designado como albacea el coleccionista de arte Sydney Cockerell (1867-1962), quien se debía encargar de administrar sus bienes. Por su parte, Jane Morris falleció en 1914, momento a partir del cual May pasó a hacerse cargo de los cuidados de su hermana mayor, Jenny. La epilepsia que esta sufría desde que era una adolescente, se había agravado con el paso de los años, sufriendo ataques más fuertes y frecuentes. Además de esto, en febrero de 1891 sufrió una crisis de lo que en la época se denominada fiebre cerebral, y que posiblemente se tratara de una meningitis, que la llevó al borde de la muerte. Tras conocer estos datos, se puede entender la información que la carta aporta. La misiva iba dirigida a un tal «Querido Sidney», quien debe ser, dado el contenido de la misma, el señor Cockerell. En ella, May le informaba de varios gastos familiares que se habían tenido recientemente. A este respecto, y dado lo escueto del texto, no se pude aventurar si solo le informaba de ellos para su inclusión en un posible control financiero, o si le estaba pidiendo el importe de los mismos, en tanto que administrador. Sea como fuere, la cuestión de interés para esta tesis es que, en esa pequeña enumeración de gastos, May indica la existencia, como gasto habitual, del pago de una pensión a «Miss Desroches». Obviamente la remitente hacía referencia a Cécile, la hija de Deroin, y no a la misma Deroin, dada la fecha de carta y el tratamiento de «Señorita» con el que se refiere a ella. Después de aportar el nombre real de la destinataria de la pensión, indicando que es con el que aparece en las cuentas familiares, la hija de Morris se refiere a ella como «nuestra vieja pensionista de la Comuna» . Este apelativo plantea ciertas dudas, ya que ni 1160 Mason ha sido, durante años, conservadora y gerente de la WMG, y actualmente está trabajando en 1158 una biografía de May Morris. Con respecto al trabajo artístico de esta, ver: MASON, Anna, MARSH, Jan & LISTER, Jenny (ed.), May Morris. Arts & Crafts designer, London, Thames & Hudson Ltd., 2017. MORRIS, May, Letter, 15 December 1918, William Morris Gallery's collection, Ref. S4.3.16(1).1159 Ibid. 1160 !406 Deroin ni su hija participaron en la Comuna de París, por lo que debía tratarse de un apodo metafórico que, en cualquier caso, muestra el cariño y la cercanía con la cuál en la familia de Morris se referían a la hija de Deroin. Tras esta información, May añadió: «Me hice cargo de la contribución de madre y de la mía, y me comprometí a recaudar un poco más, por lo general de Emery Walker, pero pensé que Jenny podía permitírselo mejor este año que él, pobre hombre». El primer dato importante que aporta esta frase, es que Jane Morris, hasta su fallecimiento, ayudaba financieramente a Cécile. Esto refuerza la hipótesis, plateada previamente en esta tesis, sobre que la relación entre las familias Desroches y Morris pudo verse reforzada, en al ámbito personal, por la figura de Jane y, posteriormente por la de May, aunque el origen de la relación fuera la conexión política de Deroin con William. Por otra parte, la carta indica que Walker también solía hacer una aportación a la pensión de Cécile Desroches. Sir Emery Walker (1851-1933) era un artista e impresor británico, que había sido un estrecho colaborador de William Morris. Vivía en Hammersmith Terrace, circunstancia por la cual conoció al futuro líder inglés en 1883, comenzando así su amistad. Morris y Walker pusieron en marcha juntos Kelmscott Press, una pequeña, pero célebre, imprenta y editorial . La empresa fue ubicada en el 1161 sótano de la casa de Morris, por lo que colindaba, pared con pared, con la sede de la HSL, para la que estaba habilitada la antigua cochera del domicilio. Además, Walker fue un destacado miembro de la organización socialista y también alumno de las clases de francés de Cécile , por lo que, su relación con ella, e inevitablemente con Deroin, 1162 debió ser continuada en el tiempo. En una de las ya comentadas fotografías de grupo de la HSL, se ha identificado a Walker como el hombre situado a la derecha de Morris . 1163 Al tratarse de un colaborar y amigo tan cercano, este hecho parece incidir en la idea de Durante los siete años que pudo mantenerse la empresa, de 1891 a 1898, publicaron cincuenta y tres 1161 obras, de las que imprimieron más de 18.000 volúmenes. La importancia histórica de Kelmscott Press radica en las cuidadas técnicas que empleaban. Morris volcó en este proyecto su ideario artístico y social sobre la necesidad de recuperar las formas de trabajo tradicionales, por lo que sus libros eran fabricados de la misma manera que en la que se hacían en el siglo XV. El papel era hecho a mano y la tipografía estaba basada en gustos medievales. Para más información, ver: PETERSON, William S., The Kelmscott Press: A History of William Morris’s Typographical Adventure, Berkeley and Los Angeles, University of California Press, 1991. KUNKA, Françoise, French émigrés from the revolution of 1848 and British radicalism…, p. 317.1162 SCOTT, Martin, “A garden party at Kelmsott house… would be pleasant”…, p. 10. 1163 !407 que la distribución de las personas que aparecen en esas imágenes, no fue casual, sino que se colocaron de una forma organizada. Y, a este respecto debemos recordar, que Deroin aparecía en la fotografía sentada en primera fila, junto a William Morris, quien parece querer custodiarla. La situación financiera de Walker, como se deja ver en la carta, ciertamente, no era muy acomodada, motivo por el cuál su papel era Kelmscott Press era central en lo artístico, pero no era realmente un socio capitalista. Sin embargo, tras la muerte de Morris, fundó otra imprenta, Doves Press, junto al encuadernador T.J. Cobden Sanderson, también integrante del movimiento Arts & Crafts; de hecho fue el creador del nombre. El contacto con él es interesante en relación con esta tesis, debido a que estaba casado con Anne Cobden-Sanderson (1853-1926), destacada feminista, socialista y activista vegetariana; Cobden era el apellido de ella, Sanderson el de él, y decidieron unirlos al casarse, poniendo en primer lugar el de la mujer. Anne fue, durante la mayor parte de su vida, vecina de Hammersmith, incluso había vivido en la que casa de los Morris, antes de que estos la compraran. Filántropa, interesada por la teosofía y vegetariana desde su juventud, publicó un libro para fomentar este tipo de alimentación . Muy cercana al matrimonio Morris, se unió a la SL y al movimiento 1164 Arts & Crafts, pero fue en su madurez, a partir del año 1900, cuando se implicó profundamente en el activismo socialista y feminista, llegando a ser una de las sufragistas más destacadas de Hammersmith . Se afilió al WSPU, de Emmeline 1165 Pankhurst, y fue detenida en una de sus protestas pasando un mes en prisión. En el seno de esta organización fue compañera de la hija y de una de las nietas de Deroin. Posteriormente, de acercó a la WFL, apoyo la WTRL y fue fundadora del Partido Laborista independiente. En 1907, viajó a Estados Unidos, invitada por Harriot Stanton Blatch, hija de Cady Stanton, para hablar del movimiento sufragista . Además de los 1166 COBDEN-SANDERSON, Anne, How I became a vegetarian, London, Doves Press, 1908.1164 Quiero agradecer a la historiadora Sara López, de Herstóricas —proyecto de carácter cultural y 1165 educativo destinado a visibilizar la aportación femenina a la historia, en general, pero con especial dedicación actualmente en las mujeres de Madrid, Granada y Londres—, su ayuda para encontrar más información sobre el movimiento feminista desarrollado en Hammersmith. Para más información sobre su vida, ver: HOWE, Anthony C., “Sanderson, (Julia Sarah) Anne 1166 Cobden- (1853-1926), socialist and suffragette”, en Oxford Dictionary of National Biography, Oxford, Oxford University Press, 2004. !408 múltiples intereses comunes de Deroin y Cobden-Sanderson, y de compartir espacio y militancia, hay que recordar que la pionera francesa tuvo contacto, en su vejez, tanto con Cady Stanton como los hijos de esta. Y, por el momento, se desconoce si su vía de comunicación era directa, fruto de un primer contacto establecido en 1851, o si venía dada por intermediación de una red feminista internacional, de la que Cobden- Sanderson formaría parte. Además, se vuelve a vislumbrar la conexión de Deroin con los círculos feministas y vegetarianos londinenses de finales del siglo XIX. La importante diferencia de edad con respecto a la nueva generación de activistas, a la que pertenecía Codben-Anderson, hace descartar una colaboración estrecha, pero podría situar a Deroin en un rol referencial, hipótesis que se abre a un posterior estudio. En cualquier caso, la información aportada en la carta de May Morris, prueba la estrecha relación de la familia del líder inglés con la de la pionera francesa. La misiva acredita la implicación de Jane, May y Jenny Morris en el cuidado de una Cècile Desroches anciana, ya que cuando se escribió la carta, en 1914, contaba con ochenta años. Aunque se desconocía que la familia Morris hubiera dado una ayuda económica continuada en el tiempo a Cécile Desroches, se entiende que fuera necesaria al conocer la situación financiera en la que se encontraba. La única hija que sobrevivió a Deroin vivía en la precariedad y, a tenor de los inicios encontrados, parece que su situación empeoró tras el fallecimiento de su madre. Sin casa propia, durante diez años se alojó como huésped en casa de unos compañeros de la HSL, el matrimonio Watt, también presentes en las comentadas fotografías de grupo de la organización. El 13 de diciembre de 1920, cuando tenía ochenta y seis años, fue admitida en The Nazareth House, gracias a la mediación de Anne Cobden-Sanderson . Se trataba de un asilo gestionado por la 1167 congregación católica de las Hermanas Pobres de Nazareth, situado en el mismo barrio de Hammersmith y destinado a acoger a niños y ancianos, pobres y enfermos . Cécile 1168 murió allí, poco después, el 23 de febrero de 1921, siendo enterrada, como su madre, en el aledaño cementerio de Margravine. KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 66.1167 El centro de Hammersmith, aún vigente hoy en día, fue el primero que abrió esta orden religiosa, a 1168 mediados del siglo XIX. En los últimos años, se ha descubierto que los malos tratos y los abusos sexuales eran una práctica habitual en sus centros. Cientos de personas han denunciado a la congregación, sacando a la luz un largo historial de vejaciones y violencia sistematizada que se remonta al primer tercio del siglo XX. !409 11.7. Epílogo. Los recorridos de sus compañeras y su legado familiar Estudiada la biografía de Deroin, cabe preguntarse qué fue de sus compañeras de lucha, junto a las que creó el primer movimiento feminista organizado en Francia, dando juntas importantes pasos en el campo periodístico, asociativo y político, en general. Las antiguas líderes de las «proletarias sansimonianas», que se habían vuelto a coordinar en 1848, tomaron todas diferentes caminos. Como ya se ha visto, Pauline Roland fue de nuevo encarcelada sin motivo y deportada a Argelia. Las duras condiciones de su condena acabaron con su vida, a los cuarenta y siete años, dejando una honda herida en sus compañeros socialistas. Suzanne Voilquin, fue menos activa que sus compañeras desde el fin de la familia sansimoniana. Tras una implicación inicial en defensa de las mujeres, tanto en el campo periodístico como en el asociativo, durante los primeros meses de la Revolución de 1848, en septiembre de ese año partió hacia Estados Unidos con su hermana. Allí vivió durante más de una década y, a su vuelta a Francia, escribió Souvernirs d’une fille du peuple: ou, La saint-simonienne en Égypte (Recuerdos de una hija del pueblo: o, La sansimoniana en Egipto) , libro en 1169 el que narró sus experiencias en el Cercano Oriente durante la campaña de búsqueda de la Mujer-Mesías que había impulsado Enfantin. Mostraba así su inquebrantable adhesión al sansimonismo, mucho mayor que la de sus antiguas compañeras. Interesada siempre en apoyar la causa de la igualdad, se sumó públicamente a la reivindicación de los derechos civiles de las mujeres llevada a cabo por André Léo , en julio de 1869, y 1170 que fue publicada por Léon Richer en Le Droit des femmes . Nunca se volvió a casar, 1171 ni tuvo hijos. Eugénie Niboyet ya se había distanciado del resto de sus antiguas compañeras debido a su conservadurismo político, lo que había provocado el fin de La Voix des femmes. Dio una nueva muestra de su tibieza y pleitesía con el poder cuando, años VOILQUIN, Suzanne, Souvernirs d’une fille du peuple: ou, La saint-simonienne en Égypte…1169 André Léo era el pseudónimo de Victoire Léodile Béra (1824-1900), escritora feminista, de origen 1170 burgués, que fue una destacada militante política que defendió principios anarquistas y socialistas. Fue miembro de sección francesa la Primera Internacional, participante de la Comuna de París y una de las principales lideres feministas de la segunda mitad del siglo XIX en Francia. BARD, Christine (dir.), Dictionnaire des féministes: France, XVIIIe-XXIe siècle…, p. 1538.1171 !410 después, se acercó a Napoleón III, alabándole. En 1863, dedicó el último capítulo de su libro Le Vrai livre des femmes a hacer una breve autobiografía, poniendo en valor todas sus cualidades —ya que pretendía acercarse a los lectores para poder poner en marcha un nuevo periódico—, restó importancia a su pasado sansimoniano y, sobre 1848, al referirse a La Voix des Femmes, declaró que había sido la época más dolorosa de su vida . No nombró a ninguna de sus antiguas compañeras, y cuando las mencionó, de 1172 forma indirecta, lo hizo para criticar su comportamiento como militantes y para censurar su decisión de exiliarse , aunque ella misma tuvo que vivir un tiempo en Ginebra. 1173 Pese a esto, hay que reconocer su aportación a la lucha feminista, aunque esta fuera de corte más moderado, ya que, como Deroin, fue una activa militante toda su vida, e incluso en su vejez siguió desarrollando diversas campañas para avanzar hacia la igualdad. Mientras Deroin partía hacia Londres, Desirée Gay se refugió en Bélgica junto a su marido y sus hijos. Se había retirado de la militancia política en 1849, centrándose en su oficio de costurera, pero años después se afilió a la AIT y volvió a demostrar su capacidad de liderazgo en las causas femenina y obrera al llegar a convertirse en la presidenta de la sección de mujeres de la Primera Internacional en 1866. Nunca regresó a Francia y vivió una vejez dramática ya que perdió a su marido y a sus dos hijos, y posteriormente perdió la vista. En 1890 retomó una relación epistolar con el filósofo Victor Considerant, principal discípulo de Fourier, con quien había tenido una relación de juventud y al que consideraba su gran amor . Mostrando su fidelidad a sus 1174 principios y un espíritu irreductible, igual que Deroin, a los ochenta años, en una de sus últimas cartas le planteaba: «Soy un espíritu libre, independiente […]. Y tengo la voluntad de vivir para ver el desarrollo de la crisis social que atraviesa la humanidad y que me interesa [...] Fundemos juntos, con sus amigos, la escuela utópica, científica y social» . Aunque hay pocos datos al respecto, se cree que falleció al año siguiente. 1175 NIBOYET, Eugénie, Le Vrai Livre des femmes…, p. 231.1172 SÁNCHEZ CALVO, Sara, “Escritoras sansimonianas: entre el mesianismo y la lucha feminista”…, p. 1173 1535. BARD, Christine (dir.), Dictionnaire des féministes: France, XVIIIe-XXIe siècle…, p. 1503.1174 GAY, Désirée, Lettre a Victor Considerant, 21 juin 1890, Archives Nationales, Fonds Considerant.1175 !411 Tras la muerte de la propia Deroin, también cabe preguntarse si dejó alguna herencia política directa. Partiendo de su entorno más cercano, se ha averiguado que su familia continuó su compromiso con la causa feminista y socialista. Su hija Cécile y su nieta Elisa Righetti (1874-1969), hija de Carolina, militaron en la Women’s International Progressive Union (WIPU) (Unión Progresista Internacional de Mujeres), llegando a ser integrantes electas del comité de dicha organización . La WIPU era 1176 una rama de la célebre Women's Social and Political Union (WSPU) (Unión Social y Política de las Mujeres), liderada por Emmeline Pankhurst y sus hijas, Christabel y Sylvia. Además, la organización sufragista contaba con una rama territorial en Hammersmith, fundada en 1907 , lo que habría facilitado la integración de las 1177 descendientes de Deroin. La vinculación de su familia con la familia Pankhurst podría haber ido más allá, y no se puede descartar que estas destacadas líderes del sufragismo inglés llegaran a tratar a la propia Deroin, ya que les unía su común estrecha amistad con William Morris, y el trato que mantenían con Cady Stanton y su hija Harriet Stanton Blatch, y con Louise Michel . 1178 El activismo en la familia de Deroin no se limitó al campo sufragista. Otra de sus nietas, Cecilia Clara Righetti (1870-1968), se casó con Angelo Gasparo Cicognani (1862-1913), nacido en Faena (Italia), quién fue miembro del movimiento anarquista italiano de Londres y contó con cierta relevancia. Recordemos que todos los nietos de Deroin eran fruto del matrimonio de su hija pequeña, Caroline, con el italiano Henrico Biagio Righetti, por lo que la vinculación con la comunidad del país mediterráneo provenía por vía paterna. Gasparo Cicognani firmó, en 1901, un breve artículo aparecido en el primer número de L’Internazionale (La Internacional) periódico anarco- socialista publicado en Londres, en el que celebraba la puesta en marcha de la nueva KUNKA, Françoise, “The French teacher at Kelmscott House”…, p. 66.1176 CRAWFORD, Elizabeth, The Women’s Suffrage Movement: A Reference Guide, 1866-1928, London, 1177 Routledge, 2000, p. 267. PALOMO CERMEÑO, Eva, Feminismo y Socialismo en la obra de Sylvia Pankhurst. Los debates en 1178 torno a la Clase, el Género y la Sexualidad en el contexto del Sufragismo Británico…, pp. 21, 22 y 49. !412 publicación y anunciaba su «conversión al anarquismo» , declarando que provenía 1179 del socialismo revolucionario . 1180 Los datos a partir de los cuales se ha desarrollado este apartado de la investigación, han sido proporcionados, directamente para la realización de esta tesis, por los descendientes de Deroin, gracias, de nuevo, a la ayuda de Roger Windsor. De hecho, el propio Windsor, que está casado con Angela Christine Cicognani (1947), tataranieta de la pionera francesa, ha estado siempre vinculado a la política socialista y al movimiento sindical inglés. Fue el director ejecutivo de The National Union of Mineworkers (Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros) (NUM), entre 1983 y 1989, época marcada por la histórica huelga minera que enfrentó a los trabajadores del carbón con el gobierno de Margaret Thatcher. Vemos, por tanto, que el vínculo de la familia de Jeanne Deroin con la causa obrera ha llegado hasta nuestros días. CICOGNANI, G., “Evolvendo”, en L’Internazionale, periodico solicialista-anarchico, Londra, 12 1179 Gennaio, 1901, s/n. Según la información aportada por el historiador Pietro di Paola, profesor de la Universidad de 1180 Lincoln (Reino Unido) y descendiente de la familia Cicognani, en el Archivo Centrale dello Stato (Archivo Central del Estado, los archivos nacionales de Italia), hay un dossier dedicado a la trayectoria política del destacado anarquista. !413 CONCLUSIONS Après l'étude réalisée sur la biographie et le travail politique de Jeanne Deroin, nous pouvons conclure que les hypothèses initiales de cette enquête se sont vérifiées. Nous pouvons maintenant considérer sa biographie dans son ensemble de manière plus approfondie et défendre la proposition faite qu'elle n'était pas seulement une pionnière et une référence dans le domaine de la lutte pour les droits des femmes. Nous avons pu prouver son importante contribution à l'organisation initiale du mouvement ouvrier, tant en France et en Angleterre que dans le milieu internationaliste. Et nous avons également découvert comment son engagement pour la défense du végétarisme et du bien-être animal a ouvert une nouvelle perspective de lutte, alors sans précédent, qui, ayant évolué au cours des dernières décennies, est connue maintenant sous le nom de féminisme animaliste ou féminisme antispéciste. Jeanne Deroin a prouvé, tout au long de sa vie, qu'elle était une femme militante et une pionnière dans l'organisation des travailleurs et dans de nombreux domaines de la lutte féministe. Elle s'est battue contre les oppressions, toujours depuis une position pacifiste et sous l’étendard de la solidarité et la fraternité. Elle a été confrontée à des situations difficiles dès son enfance et a réussi à devenir, de façon autodidacte, une femme cultivée, une grande penseuse et une dirigeante ouvrière et féministe. Ses origines modestes et son appartenance à une classe ouvrière qui vivait les débuts du développement capitaliste à Paris, lui ont donné l'expérience pratique qui l'a amenée à voir la nécessité de la mise en œuvre du socialisme comme un moyen d'atteindre l'égalité et le bonheur de l’être humain. Il en va de même pour ce qui est de l'égalité des sexes: l'analyse de ses propres expériences et l'étude théorique l'ont amenée à être convaincue de la nécessité de lutter pour les droits politiques et sociaux des femmes. Les analyses de son parcours effectuées précédemment sous le prisme de l'histoire des femmes et des études sur le genre, avaient limité son inclusion à d'autres champs de revendication. Dans le même temps, le machisme qui a prévalu historiquement, et qui est malheureusement toujours présent, au sein des mouvements sociaux —y compris dans le domaine socialiste et la lutte animaliste— a contribué à rendre invisible sa contribution, ainsi que celle d'autres pionnières. Ses croyances spirituelles et son !414 mysticisme, inspirés des principes de base du christianisme, ont contribué à l'éloigner d'un mouvement socialiste qui c’est rapidement revendiqué de l’athéisme, sous-estimant les propositions politiques émanant de ceux considérés comme utopiques. L'analyse des années de jeunesse de Deroin, dans sa relation à l’école saint- simonienne, a montré sa solide base conceptuelle et ses premières qualités de militante politique: indépendante, déterminée, courageuse, n'ayant pas peur d'exercer la critique envers les hiérarchies dominantes —tant dans la société qu'au sein des courants socialistes— et, en même temps, extrêmement humble et discrète. Toutes ces vertus, ainsi que son extraordinaire désir d'apprendre, qu’elle a démontré en se formant de manière autodidacte, se retrouvent dans sa première publication: sa Profession de Foi en tant que saint-simonienne, en 1832 . Dans ce texte, nous avons également pu 1181 observer ses connaissances en politique et en philosophie, qu'elle a appliquées pour mettre en lumière les qualités et les défauts du projet saint-simonien et proposer un horizon républicain, véritablement démocratique et donc inclusif pour les femmes, sur un pied d'égalité avec les hommes. Appartenant au collectif exclusivement féminin des «prolétaires saint-simoniennes», elle a contribué à la création du journal La Femme Libre, pionnier dans cette sphère de la lutte féministe. Sa trajectoire durant ces années était indissociable de celle de ses collègues, leurs propositions étaient donc indivisibles. Ce groupe de femmes, dirigé par Roland, Voilquin, Gay, Niboyet, Guindorf et Deroin elle-même, a montré les différentes façons de traduire dans la vie quotidienne les postulats saint-simoniens concernant la libération des femmes. Deroin n'a jamais défendu la «libération de la chair» proposée par Enfantin comme moyen d'émancipation des femmes. Mais, malgré des divergences, le parcours singulier de l'Église saint- simonienne —de l'emprisonnement à Ménilmontant à la recherche de la Femme-Messie en Égypte, en passant par le procès et la condamnation de ses dirigeants— a conditionné l'activisme politique des saint-simoniennes, jusqu'à la fin douloureuse de la famille au milieu des années 1830. DEROIN, Jeanne, “Profession de Foi”…1181 !415 Pendant plus d'une décennie, Jeanne Deroin s'est tenue à l'écart de la politique, sûrement affectée par la fin dramatique de certains de ses camarades et par le stigmate social de «femme publique» que les militantes proches de Saint-Simon ont dû porter après la campagne de discrédit et de persécution policière dont les dirigeants de l’organisation ont été victimes. Cette période a également coïncidé avec un recul général des mouvements sociaux français après les appelés «lois de septembre», qui, en 1835, ont réduit les droits des citoyens et la liberté de la presse. Durant ces années de retraite publique, Deroin est devenue mère et a donné naissance à quatre enfants, dont l'un est mort peu après sa naissance et un autre est né avec une maladie incurable. Elle s'est également consacrée à la poursuite de sa formation, déterminée à devenir enseignante, une tâche qui n’a pas été facile. Convaincue que l'éducation était l'une des principales armes pour lutter pour l'égalité et améliorer la qualité de vie des femmes et des travailleurs, elle a finalement pu obtenir son diplôme et devenir enseignante, dirigeant sa première école. Le début de la Révolution de février 1848 a également transformé radicalement sa vie et lui a donné l'occasion de montrer sa grande capacité à diriger. Dès le premier instant, consciente de l'importance de la nouvelle scène politique, elle a mis de côté son travail dans la sphère privée —laissant à des personnes de confiance le soin de s'occuper de ses enfants et de son mari— ainsi que son travail dans la sphère publique en tant qu'enseignante, afin de se consacrer, à plein temps, au militantisme féministe et socialiste. Comme on peut le constater tout au long de la thèse, le travail politique qu'elle a accompli pendant les quatre années de la Deuxième République française (1848-1852) est considérable. Deroin a été membre du comité de rédaction et directrice de plusieurs journaux féministes, et a participé à la fondation de nombreuses organisations telles que des associations, des sociétés, des clubs de débat et des banquets politiques, dans lesquels elle a été membre d'une direction collective ou a occupé le poste de vice-présidente ou de secrétaire générale. À partir de ces postes de direction, elle a pu mettre en pratique ses propositions politiques solides pour organiser la classe ouvrière et les femmes afin qu'elles puissent lutter plus efficacement pour leurs droits. Sa candidature aux élections de 1849 a été un jalon dans l'histoire du féminisme. Bien qu'elle n'ait pas pu la mener à bien et qu'elle ait été déçue par une grande partie du !416 mouvement socialiste et républicain, qui s’est détourné des revendications des femmes, son engagement n’as pas faibli et elle a continué à assumer ses nombreuses tâches et responsabilités. Constatant la nécessité de franchir une étape supplémentaire dans l'organisation des travailleurs, elle a proposé la création d'une structure de coordination des différentes associations professionnelles à Paris. Suite au succès de sa proposition, ella a dirigé une Union des associations, qui en rassemblait plus d'une centaine. La puissance de cette nouvelle organisation et les projets qu'elle avait prévus pour émanciper la classe ouvrière en ont fait une menace pour une République qui s'était depuis longtemps éloignée des propositions sociales pour se tourner vers le conservatisme et la persécution politique des secteurs révolutionnaires. Après un procès judiciaire au cours duquel, comme nous l'avons vu, Deroin a une nouvelle fois fait preuve d'intelligence, d'intégrité, de courage et de capacité à mener un groupe, elle a purgé sa peine tout en continuant de militer. La correspondance qu'elle entretient depuis la prison, aux côtés de Roland, avec ses «soeurs» anglaises et américaines, pose un nouveau jalon dans l'histoire du mouvement féministe, tissant des réseaux de sororité et de coordination internationale. Peu après sa libération de prison en 1851, le coup d'État de Napoléon III a changé sa vie, ainsi que celle de tous les républicains et socialistes de l’époque: la persécution politique s'intensifie, l'exil devient la seule issue. Deroin part seule pour l’Angleterre, pour ne jamais revenir. Comme nous l'avons vu, des événements historiques l'ont tragiquement séparée de son mari, ainsi que d’amies proches et de collaboratrices depuis des années. Les différents chemins empruntés par les anciennes camarades montrent la situation historique complexe qu'elles ont dû vivre et à laquelle elles ont été confrontées, chacune dans la mesure de ses possibilités, conditionnées par leur réalité matérielle. Le parcours global, et en même temps individuel, des «prolétaires saint-simoniennes» peut également être lu comme un échantillon des diverses façons d'aborder la pratique militante et le féminisme, même à une période de genèse où la théorie n'était pas encore développée. De plus, il faut noter que c'est leur implication politique plus ou moins importante dans le socialisme qui a déterminé les conséquences que le nouveau régime !417 impérial a eu sur leur vie. Niboyet et Voilquin, qui étaient moins actives dans les associations de travailleurs, ont pu retourner vivre en France, tandis que Deroin et Gay ont subi un exil plus dur, et Roland est morte victime de persécutions politiques. En ce qui concerne la seconde moitié de la vie de Jeanne Deroin, correspondant aux plus de quarante ans qu'elle a vécus à Londres (1852-1894), il s'agissait jusqu'à présent d'une période peu étudiée, à propos de laquelle avait été acceptée la théorie avancée par Ranvier, au début du XXe siècle, qui évoquait sa dissociation politique, avait été acceptée. Lorsque sa situation économique précaire a été connue, l'imaginaire d’une Deroin pauvre et solitaire, isolée de la communauté française et loin du militantisme, a été créée. Cependant, comme cela a été démontré, malgré sa pauvreté certaine, sa dissociation de la communauté française est relative et elle n'était ni loin du militantisme politique ni seule. Au cours de sa vieillesse, de nouveaux amis et un grand nombre de camarades qui l'ont respectée jusqu'à la fin de sa vie ont rejoint l'environnement familial qui l'avait toujours accompagnée. La vie de Deroin a été bouleversée par son exil: elle a perdu son mari, a été limitée par sa méconnaissance de la langue et par son manque de ressources financières, et pendant de nombreuses années, elle n'a pas pu rouvrir son école. Dans ces conditions matérielles difficiles, on peut comprendre que son activité militante soit moins développée que lors de la Deuxième République française. Mais nous ne devons pas non plus oublier le changement de contexte historique. Au plus fort de l'effervescence révolutionnaire de 1848, elle s'était imposée une énorme charge de travail afin de ne manquer aucune occasion de faire progresser les droits des travailleurs et des femmes. Elle a suivi le rythme marqué par le calendrier politique vertigineux du gouvernement provisoire, les élections successives et les luttes populaires qui se sont déroulées dans la rue. Cependant, au milieu du siècle dernier, l'Angleterre a connu un paysage politique très différent. Le règne de Victoria, qui avait été couronnée en 1837 —quinze ans avant l'arrivée de Deroin à Londres— ne présentait pas les failles qui, en France, avaient provoqué la chute de Charles X en 1830 et de Louis Philippe en 1848. Il n'y avait pas de projet républicain alternatif et le mouvement ouvrier était moins développé sur le plan organisationnel que le mouvement français, après l'échec du chartisme. Ainsi, bien que Londres soit la principale capitale d’accueil des exilés européens, les rivalités !418 historiques entre français et anglais se sont ajoutées aux différences culturelles comme autant d’obstacles pour l’intégration de Deroin. Ces questions peuvent expliquer en partie qu’elle ait été moins impliquée dans le militantisme politique que lors des années précédentes, et sa recherche de refuge, lors de sa première période à Londres, dans la communauté des exilés, s'installant ainsi dans un Soho connu à l'époque sous le nom de «la Petite France». Même avec toutes ces circonstances, personnelles et sociales, compliquant sa trajectoire, il a été possible de démontrer tout au long de la thèse que le prétendu «silence de Deroin» pendant ses années d’exil, ne reposait pas sur des arguments tangibles. Une brève compilation des activités observées qu'elle a menées en témoigne: de 1851 à 1854, elle dirige son dernier journal L'Almanach des femmes; en 1854 et 1855, elle poursuit son activité dans la presse, collaborant, entre autres, avec L'HOMME, Journal de la Démocratie Universelle, le journal de Pierre Leroux; en 1856 et au moins en 1857, elle participe à l'Association Internationale, première organisation ouvrière internationaliste; en 1857, elle fonde la Société pour la promotion de la solidarité des femmes socialistes, et en même temps, bien que la date concrète ne soit pas connue, elle organise le Projet d'assurance mutuelle du travail et des prêts fraternels; vers 1859, avec une simple intention féministe, elle tente d'être acceptée dans la Franc- maçonnerie, un espace interdit aux femmes; en 1865, son lien avec la Première Internationale est confirmé; en 1871, dans le cadre du réseau de soutien aux exilés de la Commune de Paris, elle ouvre à nouveau une école pour s'occuper de leurs enfants; dans les années 1870 et 1880, elle maintient une communication et un échange d'idées constants avec les chefs de fille du mouvement féministe français récemment renouvelé, en France, ce qui a donné lieu à la publication de ses articles dans son pays d'origine; en 1882, elle rencontre Elizabeth Cady Stanton en personne, ce qui démontre qu'elle dispose d'un certain réseau de contacts avec le milieu féministe américaine; et en 1886, elle rejoint la Ligue Socialiste anglaise, où elle est une figure respectée et reste militante jusqu'à sa mort en 1894. Compte tenu de sa participation éventuelle à d'autres projets sociaux, dont il n'existe peut-être pas de preuves documentaires aujourd'hui, la vision globale de son activisme prouve qu'elle était une militante constante et cohérente. Elle s'est battue pour la libération des femmes et de la classe ouvrière, et ni les circonstances !419 personnelles les plus dramatiques ni les divers scénarios politiques défavorables auxquels elle a dû faire face n’ont amoindri son implication. Comme indiqué dans le chapitre neuf de cette thèse, l’intérêt de Deroin pour l’idéal de justice l’a amenée à dépasser les limites du spécisme, selon notre nomenclature actuelle. L'analyse des différents articles publiés dans son journal L'Almanach des femmes, en témoigne. Dans chacun des numéros de cet annuaire, des textes ont été rassemblés pour défendre les animaux, en condamnant les coutumes et les fêtes patronales où ils sont maltraités, ou en informant sur la création d'organisations pour leur défense, ou encore en promouvant un régime végétarien. Cette question, loin d'être banale, place Deroin comme une pionnière du féminisme antispéciste. Récemment, les droits des animaux ont été étudiés en profondeur, en lien avec l'écoféminisme. L'histoire de la lutte animaliste est clairement liée à la lutte anti- patriarcale, et un grand nombre de femmes ont rejoint ses rangs, depuis la fin du XIXe et le début du XXe siècle, période qui est marquée par la montée du mouvement anti- vivisectionniste. Les travaux qui vont dans le sens de la création d'une généalogie animaliste sont tout juste naissants, et ceux qui lient le féminisme et l'animalisme, ou le féminisme et le végétarisme sont encore plus embryonnaires. Mais, d'une manière générale, il est entendu que cela a commencé, comme nous l'avons dit, au passage du XIXe au XXe siècle. Le journal Shafts semble avoir été le premier à soulever ces questions. Mais, après avoir vu les propositions de L'Almanach des femmes, nous devons défendre le fait que ce dernier a joué un rôle fondateur. Cette hypothèse impliquerait d'avancer la chronologie d'un demi-siècle, en la faisant passer de 1892, année où Shafts a commencé à publier, à 1851, année du début de L'Almanach des femmes. Les articles publiés par Deroin dans ce qui sera son dernier journal, sont une grande contribution à l'historiographie du féminisme végétarien, contribuant à atténuer le vide dénoncé par Carol Adams, qui a déclaré que le réseau des féministes végétariennes n'avait pas encore été défini et que leurs textes «sont la référence absente dans la critique et l'histoire féministes». Un autre thème que cette recherche a mis en évidence est le vaste réseau de contacts que Deroin a développé en exil, la plaçant ainsi une fois de plus au centre de !420 l'avant-garde intellectuelle et politique des rangs progressistes, anarchistes et socialistes. Outre sa participation déjà bien connue au réseau féministe international développé au milieu du XIXe siècle —avec, à nouveau, l’année 1848 comme référence, mais dans ce cas-ci en lien avec la Convention de Seneca Falls—, il faut ajouter plusieurs cercles auxquels elle a appartenu à Londres dans trois domaines politiques juxtaposés: l'activisme végétarien pour la défense des animaux, le socialisme anglais naissant et la nouvelle génération de féministes qui fera partie du mouvement des suffragettes quelques années plus tard. Enfin, en ce qui concerne le contenu de la thèse, il convient de noter que la recherche a élargi les connaissances qui existaient sur les liens de Deroin avec la Ligue Socialiste anglaise et sur sa relation étroite avec la famille de William Morris, le fondateur et le dirigeant de cette organisation. Malgré l'absence de sources documentaires primaires, il a été possible de constater que son rôle, ainsi que celui de sa fille Cécile, dans la SL et plus tard dans la HSL, allait au-delà de celui d'une simple militante. Elle a été reconnue comme légitime par ses collègues organisateurs, qui connaissaient son passé révolutionnaire à Paris, et est sûrement devenue un point de référence pour des militantes féminines, futures suffragettes. La recherche menée pendant cinq ans, en raison de son inévitable limite de temps, a laissé d'intéressantes pistes de travail ouvertes pour l'avenir. La multitude de données trouvées concernant les militantismes politiques de Deroin —qui ont dépassé les attentes initiales de cette thèse de doctorat— a empêché une analyse plus approfondie du discours de ses propositions politiques, tant féministes que socialistes. Mais leur richesse avait déjà été démontrée dans des travaux comme ceux de Joan Scott, Michèle Riot-Sarcey ou Geneviève Fraisse, montrant que ses propositions peuvent être abordées à partir de l'historiographie, des études de genre ou de la philosophie. Un domaine prometteur, qui n'a pas pu être traité en raison de sa complexité, est celui de ses croyances spirituelles. Au-delà des fortes racines chrétiennes de Deroin, qui l'ont maintenu liée aux principes saint-simoniens en ce qui concerne la défense du message primitif du christianisme et la comparaison de celui-ci avec l'emblème républicain français —liberté, égalité, fraternité—, il y a d'autres aspects semblent plus intéressants !421 et moins étudiés, comme sa vision holistique du monde ou sa croyance en la réincarnation. D'autre part, grâce aux nouvelles sources trouvées, il est possible d'étudier plus en profondeur la relation entre Deroin et sa fille avec la famille de William Morris, puisque les informations fournies montrent que leurs liens allaient bien au-delà d’une simple coexistence comme camarades au sein d’une même organisation politique. Les marques de respect dont bénéficie Deroin sont visibles sur les photos de groupe de la Ligue et dans les témoignages laissés lors de son enterrement. Il faut y ajouter les preuves documentaires qui attestent que la famille Morris s'est occupée des deux femmes, en fournissant du travail à Cécile Desroches au HSL, en tant que professeure de français, et en leur versant une pension. Tous ces éléments montrent la force des relations entre les deux familles. Le document trouvé dans la correspondance de May Morris concernant la pension, corrobore l'hypothèse selon laquelle l'avenir de notre recherche pourrait se trouver dans l'étude des sources documentaires primaires des femmes de la famille Morris, Jane, Jenny et May, objet d’analyse qui n'a pas été utilisé jusqu'à présent. Les interconnexions, désormais connues, entre la Ligue Socialiste et les groupes de broderie féminine organisés par May suggère que c'est le moyen d'intensifier la relation entre la famille de Deroin et celle du leader anglais. Si l'hypothèse avancée selon laquelle la relation entre Deroin et Morris s'est renforcée grâce aux liens établis entre les femmes des deux familles est correcte, il reste encore beaucoup de recherches à faire, mais il convient d'aborder cette question sous l'angle personnel plutôt qu'organique, puisque, comme le suggère Françoise Kunka, à ce jour, aucune mention du militantisme de Deroin n'a été trouvée dans la documentation interne de la Ligue Socialiste. Ce fait, qui refléterait le machisme dominant dans l'organisation socialiste, serait complémentaire de la liaison par le biais du féminin, de nature personnelle mais basée sur une connexion intellectuelle et politique antérieure. La British Library possède une collection de lettres de Jenny Morris envoyées à Cockerell, son administrateur, entre 1897 et 1919 en rapport avec son travail d'exécuteur testamentaire. Une partie de la correspondance de Jane Morris a également été publiée récemment. Il est probable que ces dossiers contiennent des références supplémentaires !422 au soutien financier accordé à la fille de Deroin ou a la relation avec elle. La connaissance de ces informations est arrivée tardivement au cours du doctorat, c'est pourquoi il n'a pas été possible d'aller plus loin dans cette voie, qui reste toutefois intéressante à explorer à l’avenir. D'autre part, il est de même possible de poursuivre l'enquête sur les éventuelles relations personnelles et l'influence politique de Deroin sur les suffragettes, avec lesquelles elle a pris contact du fait de son militantisme à la SL, alors qu’elle était déjà âgée. Une revue des textes, publics et privés, de personnalités telles qu'Anne Cobden-Sanderson, Margaret Sibthorp ou les Pankhurst, pour n'en citer que quelques-unes, pourrait fournir de nouvelles données sur son éventuelle ascension dans le premier grand mouvement féministe anglais. En 2010, Riot-Sarcey a publié un court article dans le journal français L'Humanité avec le titre éclairant “Qui se souvient de Jeanne Deroin?” . L'autrice y 1182 explique la participation de Deroin à la Deuxième République et sur sa candidature politique, soulignant que le silence à son sujet s'explique par «la désapprobation générale» avec laquelle ses propositions ont été reçues. Mais, aujourd'hui, son engagement en faveur de l'égalité des droits entre hommes et femmes, de l'organisation de la classe ouvrière ou du bien-être des animaux, sont des questions qui ne suscitent plus la «désapprobation générale», de sorte que l'ignorance de sa contribution historique n’a plus lieu d’être. Cet article de Riot-Sarcey a été l'un des points de départ de cette thèse de doctorat, qui a tenté, en définitive, d'apporter une contribution qui servira à pallier le manque de reconnaissance de la figure de Jeanne Deroin, en essayant de faire connaître son existence au plus grand nombre. Comme nous l'avons vu, les intérêts sociaux de Deroin étaient variés, mais la lutte pour les droits des femmes était la principale cause à laquelle elle a consacré sa vie. Pour cette raison —et étant donné la situation actuelle du mouvement féministe national et international, qui présente une ampleur et une force jamais vues auparavant, mais qui est en même temps dans un moment délicat en raison de plusieurs débats internes qui menacent de le diviser—, comme clôture de cette recherche, rien n'est plus RIOT-SARCEY, Michèle, “Qui se souvient de Jeanne Deroin?”, L’Humanité, lundi 05 juillet 2010.1182 !423 opportun que de garder à l'esprit son sage message: «Dans l’union et la concorde réside l’avenir du féminisme» . 1183 Jeanne Deroin, citado en: RANVIER, Adrien. “Une féministe de 1848 : Jeanne Deroin (suite)”, en : 1183 La Révolution de 1848. Bulletin de la Société d'histoire de la Révolution de 1848, Tome 5, Numéro 26, Mai-juin 1908, p. 498. !424 BIBLIOGRAFÍA LISTADO DE PERIÓDICOS CONSULTADOS: Daily News. Deutches Journal. Examiner. Journal des débats politiques et littéraires. L’Almanach des femmes. L’Espérance, revue philosophique, politique, littéraire. L’Europe littéraire. L’HOMME, Journal de la Démocratie Universelle. L’Internazionale, periodico solicialista-anarchico. L’Opinion des femmes. La cause du peuple, de George Sand. La Citoyenne. La Démocratie pacifique. La Femme d’avenir. La Femme libre. La Femme nouvelle. La gazette des tribunaux, journal de jurisprudence et des débats judiciaires. La Politique des femmes. La Reforme. La République. La Ruche de Dordogne. La Voix des femmes. La Vraie République. Le Conseiller des Femmes. Le Globe. Le Journal des Débats. Le Peuple, journal de la république démocratique et social. !425 Lloyds Weekly. Manchester Times. Morning Chronicle. Shafts. The Commonweal. 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ESTADO DE LA CUESTIÓN MARCO TEÓRICO: CONCEPTOS, TEORÍAS Y PARADIGMAS PARA ELESTUDIO DE LA BIOGRAFÍA Y DE LAS APORTACIONES POLÍTICAS DE JEANNE DEROIN. PRIMERA PARTE: LOS AÑOS DE APRENDIZAJE. DEROIN Y EL DESPERTAR SANSIMONIANO (1805-1848) CAPÍTULO 1. CONTEXTO HISTÓRICO, ORÍGENES,E INFLUENCIAS DE DEROIN CAPÍTULO 2. LA APORTACIÓN DEL SANSIMONISMO AL NACIMIENTO DEL MOVIMIENTO FEMINISTA. UN CAMINO SIN RETORNO CAPÍTULO 3. EL FIN DEL SANSIMONISMO Y LOS VERDADEROS AÑOS DE SILENCIO DE DEROIN SEGUNDA PARTE:LA PARTICIPACIÓN DE JEANNE DEROIN EN LA SEGUNDA REPÚBLICA FRANCESA CAPÍTULO 4. LA REVOLUCIÓN DE 1848 CAPÍTULO 5. DEROIN EN LA PRENSA FEMINISTA CAPÍTULO 6. DEROIN EN LOS ESPACIOS DE ELABORACIÓN POLÍTICA POPULAR CAPÍTULO 7. LAS GRANDES APORTACIONES DE DEROIN A LA HISTORIADEL MOVIMIENTO FEMINISTA Y DEL MOVIMIENTO OBRERO:SU CAMPAÑA ELECTORAL Y L’UNION DES ASSOCIATIONS TERCERA PARTE: JEANNE DEROIN EN LONDRES. EXILIO, INTERNACIONALISMO Y NUEVAS MILITANCIAS (1852-1894) CAPÍTULO 8. LLEGADA A LONDRES Y PRIMEROS AÑOS EN LA COMUNIDAD FRANCESA CAPÍTULO 9. L’ALMANACH DES FEMMES, LA ÚLTIMA TRIBUNA DEDEROIN Y LA PRIMERA DEL FEMINISMO VEGETARIANO. CAPÍTULO 10. NUEVOS ESPACIOS PARA LA REIVINDICACIÓN POLÍTICA Y NUEVA VIDA EN HAMMERSMITH CAPÍTULO 11. JEANNE DEROIN, MILITANTE DEL MOVIMIENTO SOCIALISTA INGLÉS CONCLUSIONS BIBLIOGRAFÍA OBRAS DE JEANNE DEROIN: OBRAS SOBRE JEANNE DEROIN: BIBLIOGRAFÍA GENERAL: RECURSOS ELECTRÓNICOS: