%0 Journal Article %A Fernández Arias, Ignacio Gabino %A García Vera, María Paz %A Sanz Fernández, Jesús %T Cuanta más psicología, mejor: eficacia para dejar de fumar de la terapia cognitiva conductual intensiva y de los parches de nicotina combinados con terapia cognitiva conductual intensiva y menos intensiva %D 2014 %@ 1130-5274 %U https://hdl.handle.net/20.500.14352/35203 %X Para comparar la eficacia para dejar de fumar de la terapia cognitiva conductual intensiva (TCC/I), la TCC/I con parches de nicotina (TCC/I+PN) y la terapia cognitiva conductual no intensiva con parches de nicotina (TCC/NI+PN) se realizó un estudio experimental de medidas repetidas con 235 fumadores adultos asignados aleatoriamente a uno de esos tres tratamientos. Entre los pacientes que completaron el tratamiento (n = 152) la TCC/I+PN mostró tasas de abstinencia a los 6 meses y al año, mayores que la TCC/NI+PN, mientras que la TCC/I mostró tasas de abstinencia que no eran significativamente diferentes de las de los otros dos tratamientos. Estos resultados sugieren que los parches de nicotina se deberían utilizar siempre con una terapia cognitiva conductual lo más intensiva posible y que la utilización de esta última terapia en solitario debería gozar de mayor relevancia en las guías clínicas para dejar de fumar. %X In order to compare the efficacy of smoking cessation treatment using intensive cognitive-behavioraltherapy (I/CBT) versus a combination of I/CBT plus nicotine patches (I/CBT+NP) or a combination of nointensive cognitive-behavioral therapy plus nicotine patches (NI/CBT+NP), a repeated measuresexperimental study was conducted with 235 adult smokers randomly assigned to one out of threetreatments. Among patients who completed treatment (n = 152), I/CBT+NP showed higher abstinence ratesat 6-month follow-up and one-year follow-up than those showed by NI/CBT+NP, whereas the abstinencerates of I/CBT were not significantly different from those of the other two treatments. Results suggest thatnicotine patches should always be used with a cognitive-behavioral therapy as intensive as possible. Theyalso suggest that intensive cognitive-behavioral therapy administered alone should be given greaterprominence in clinical guidelines for smoking cessation. %~