RT Book, Section T1 Príncipes antes que reyes. intitulaciones diplomáticas de los reyes católicos entre 1469 y 1474 A1 Fernández Guisasola, Luis Fernando AB A pesar de que los Reyes Católicos son dos de las figuras más estudiadas de la historia de España, aún hay aspectos sobre ellos por investigar. Uno de ellos es la evolución de su intitulación diplomática, uno de los elementos que permitían a los monarcas reivindicar su figura. Existen algunas obras menores, y constantes menciones sin demasiada profundidad, pero aún queda mucho por hacer en este campo. En un intento de promover este tipo de estudios, se procede a analizar las intitulaciones más antiguas de los reyes, las utilizadas desde su matrimonio en 1469 hasta su entronización en 1474.Durante este período, Isabel de Castilla defendía su posición como princesa de Asturias que le disputaba su sobrina Juana, como estudió en profundidad Isabel del Val en su tesis doctoral. Esto supone que cuando se casó con Fernando de Aragón y empezaron a utilizar los títulos de ambos se denominaron príncipes de Asturias y reyes de Sicilia, colocando por delante el título principesco a pesar de ser de menor rango. De este modo, su intitulación se convertía en uno de tantos elementos propagandísticos que utilizó Isabel para defender su derecho al trono. El príncipe Fernando antepuso el título de su mujer incluso en los documentos aragoneses, lo que indica su fuerte implicación en la causa castellana.La importancia del principado para el matrimonio se ve también sus firmas. Por los documentos que se han podido encontrar, en sus documentos castellanos Isabel omite sus títulos aragoneses y firma solo como “yo, la princesa”, mientras que en los aragoneses suscribe “yo, la princesa y reina”. Don Fernando siempre firma como “yo, el príncipe y rey”. Cuando fallece Enrique IV, los futuros Reyes Católicos pasan a firmar como “yo, el rey” y “yo, la reina”, a pesar de que seguían siendo príncipes de Gerona, lo que muestra que su intención era solo reforzar su reclamación al trono castellano.Por tanto, la intitulación y la firma de los Reyes Católicos fueron algo excepcional por la existencia de una disputa sucesoria. Sus hijas, Isabel y Juana, no hicieron nada similar cuando ostentaron títulos regios y principescos. El único caso similar es el de su bisnieto, Felipe II, que como rey de Inglaterra y Nápoles firmaba documentos españoles como “yo, el rey príncipe”, aunque incluso en este caso el título principesco tenía prioridad. SN 978-84-15583-95-0 YR 2024 FD 2024-07-31 LK https://hdl.handle.net/20.500.14352/133830 UL https://hdl.handle.net/20.500.14352/133830 LA spa DS Docta Complutense RD 30 mar 2026