%0 Book Section %T Conflicto, nombre propio de la multiplicidad: una introducción a la obra de Miguel Benasayag y Angélique del Rey publisher Tierra de Nadie Ediciones %D 2012 %U 978-84-938982-0-5 %@ https://hdl.handle.net/20.500.14352/92320 %X Hace ya algunos años el pensador mexicano Carlos Pereyra expresó de manera muy gráfica cuál era el principal obstáculo para el desarrollo del conocimiento. Su diagnóstico, como el de tantos otros, compartía sin embargo un cierto aire de familiaridad que hacía de su propia denuncia la insistencia de un argumento no meramente puntual. En efecto, el problema básico, a su juicio, aquel que comportaba todos los requisitos de lo que G. Bachelard llamó obstáculos epistemológicos, no era otro que un problema relacionado con la mirada o, mejor aún, con la ausencia de una mirada epistemológicamente válida para el desarrollo y la autocomprensión no idealizada del conocimiento humano. El obstáculo, por tanto, era caer en “la tentación de encontrar en la apariencia inmediata de lo dado la clave para la inteligibilidad de la cosa mis - ma”1. A lo cual se añadía a renglón seguido las consecuencias in me diatas que semejante tentación podía comportar para un campo como la investigación socio-histórica: prioridad por los acontecimientos individuales, reducción de estos últimos a su aspecto intencional y, por si fuera poco, la suposición básica de que tales acciones constituyen el punto de partida para la explicación del movimiento de la sociedad, dan do pues por sentando que las relaciones sociales no sólo pueden sino que deben ser reducidas a relaciones entre subjetividades intencionales. %~