RT Generic T1 Ondas gravitatorias, su detección y fuentes astrofísicas T1 Gravitational waves, their detection and asthrophysical sources A1 Álvarez Manzanedo, Almudena AB En 1915, Einstein revolucionó el campo de la gravitación con la formulación de la teoría de la relatividad general. A lo largo de los siguientes diez años desarrolló, a raíz de esta teoría, una nueva teoría de la gravitación universal con sus propias ecuaciones de campo gravitacional. Integrando las ecuaciones, por medio de una aproximación, propuso en 1916 la existencia de ondas gravitacionales como solución de estas ecuaciones de campo. Estas soluciones aproximadas por Einstein fueron causa de controversia en la comunidad científica, que buscaba una demostración rigurosa de su existencia que descartase la posibilidad de que estas soluciones fuesen un efecto aparente causado por las coordenadas escogidas. Tras contribuciones de muchos autores, se logró hallar la demostración teórica de su existencia, con lo que comenzó la búsqueda de los efectos de estas ondasgravitacionales. En 1981 se encontró la primera prueba indirecta de la existencia de las ondas gravitacionales gracias al descubrimiento de 1974 de un púlsar en un sistema binario. Casi un siglo después de la primera propuesta realizada por Einstein, se logró finalmente la detección directa de las ondas gravitacionales en septiembre de 2015, y en la actualidad suponen una importante contribución a la astronomía multimensajero. AB In 1915, Einstein revolutionized de field of gravitation with the development of the theory of general relativity. Over the next ten years, building upon this theory, he developed a new theory of universal gravitation with it’s own gravitational field equations. Integrating these equations through an approximation, he proposed, in 1916, the existence of gravitational waves as an approximate solution to the field equations. These results caused controversy in the scientific community, which sought rigorous proof of their existence that would rule out the possibility that the solutions where an apparent effect caused by the chosen coordinates. After contributions from many authors, theoretical proof of their existence was finally found, thus beginning the search for the effects of these gravitational waves. In 1981, the first indirect evidence for their existence was found thanks to the discovery of a pulsar in a binary system. Almost a century after Esintein’s first proposal, the direct detection of gravitational waves was finally achieved in 2015, and today they represent an important contribution to multi-messenger astronomy. YR 2026 FD 2026 LK https://hdl.handle.net/20.500.14352/141069 UL https://hdl.handle.net/20.500.14352/141069 LA spa DS Docta Complutense RD 7 nov 2026