Sobre o Barroco em Nietzsche: uma genealogia do anti pessimismo e do senso de humanidadeede vida
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Publication date
2025
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Publisher
Grupo de Estudos Nietzsche (GEN)
Citation
Quejido Alonso, O. (2025). "Sobre o Barroco em Nietzsche: Uma genealogia do anti pessimismo e do senso de humanidade e de vida", Cadernos Nietzsche, 46(3), e46.3.D3. https://doi.org/10.1590/2316-82422025v4603oqa
Abstract
Ao longo de sua obra, Nietzsche estabelece uma caracterização muito particular e inovadora do “Barroco”. Para além do movimento estético que, sobrepondo-se à Modernidade, atravessou o século XVII, Nietzsche constroi em torno dessa noção um critério para a ação performativa, discriminando entre significados e formas de vida. Dessa forma, o termo “Barroco” adquire pelo menos dois significados para Nietzsche: um Barroco negativo, com o qual ele descreve o Cristianismo ou as obras de Wagner, e um positivo, com o qual se refere, por exemplo, aos ditirambos. Em conclusão, com base nessas considerações sobre o Barroco, será possível avaliar não apenas manifestações culturais, mas também diferentes tipos de pessoas.
Aunque Nietzsche atribuirá al Barroco una relativa importancia y que los lugares en los que se refiere en su obra a este movimiento o a alguno de sus principales actores, indican que no tendrá un conocimiento sistemático, sin embargo su planteamiento sobre la dinámica cultural barroca es francamente original e interesante. precisamente por la novedad que supone el marcado acento filosófico que emplea, que le diferencia de sus contemporáneos La concepción nietzscheana del Barroco nos ayudará no solo a dibujar con mayor claridad la crítica nietzscheana de la Modernidad, sino que, además, nos llevará, en un segundo momento del artículo, a preguntarnos hasta qué punto es posible hablar de un «Nietzsche barroco». La originalidad de la interpretación nietzscheana radica, precisamente, en haber destacado los rasgo más filosóficos implícitos en este movimiento. Como muestra el artículo, cierta valoración positiva del Barroco permite advertir un cierto paralelismo entre el papel que, en la obra de Nietzsche, desempeñan el “artificio barroco”, por un lado, y el “arte dionisiaco”, por otro. Ambas expresiones de la inventiva humana comparten, a su vez, lo que Nietzsche considera que es el elemento más propio de la acción humana: un fuerte carácter performativo manifestado en el estilo. La primera sección del artículo lleva por título “Nietzsche, el Barroco y sus autores”, y en ella se muestra hasta donde llegan en realidad los conocimientos de Nietzsche respecto a este movimiento que había influido, sin duda, en la escena del pensamiento romántico alemán desde comienzos del siglo XIX, extendiendo esta influencia hasta Nietzsche, principalmente por medio de la obra de J. Burckhardt, El Cicerone: una guía de arte de la pintura en Italia (1855) La sección titulada “Los grandes temas comunes” centra su atención en detallar este interés filosófico de Nietzsche por el Barroco: el pesimismo, la relevancia del arte, el papel del ingenio o, como en el caso de Nietzsche, de la creatividad, aunque, sin duda, el tema del poder es el denominador común que más nos interesa y, de manera más particular, el poder para afectar por medio de la palabra, la imagen o la música. Sin embargo, no es posible concluir algo sin antes descifrar la aparente ambigüedad con la que Nietzsche se refiere al Barroco a lo largo de su obra. En la sección “La ambivalencia de «lo barroco»”, se aborda este tema. Diferenciamos, para esta cuestión, un sentido negativo del término barroco, con el que Nietzsche apunta al cristianismo en tanto que dispositivo cultural y que incluye, al menos a partir de Humano, demasiado humano, la música de Wagner. Por otro lado, encontramos un sentido positivo que se aplica al ditirambo dionisiaco y a ciertos elementos propios del barroco con los que Nietzsche se identifica. El artículo concluye indicando algunos elemento de en qué podría consistir el barroquismo nietzscheano frente la barroquismo negativo que inhibe los elementos que son considerados por el filósofo como los más propios de la acción humana.
Aunque Nietzsche atribuirá al Barroco una relativa importancia y que los lugares en los que se refiere en su obra a este movimiento o a alguno de sus principales actores, indican que no tendrá un conocimiento sistemático, sin embargo su planteamiento sobre la dinámica cultural barroca es francamente original e interesante. precisamente por la novedad que supone el marcado acento filosófico que emplea, que le diferencia de sus contemporáneos La concepción nietzscheana del Barroco nos ayudará no solo a dibujar con mayor claridad la crítica nietzscheana de la Modernidad, sino que, además, nos llevará, en un segundo momento del artículo, a preguntarnos hasta qué punto es posible hablar de un «Nietzsche barroco». La originalidad de la interpretación nietzscheana radica, precisamente, en haber destacado los rasgo más filosóficos implícitos en este movimiento. Como muestra el artículo, cierta valoración positiva del Barroco permite advertir un cierto paralelismo entre el papel que, en la obra de Nietzsche, desempeñan el “artificio barroco”, por un lado, y el “arte dionisiaco”, por otro. Ambas expresiones de la inventiva humana comparten, a su vez, lo que Nietzsche considera que es el elemento más propio de la acción humana: un fuerte carácter performativo manifestado en el estilo. La primera sección del artículo lleva por título “Nietzsche, el Barroco y sus autores”, y en ella se muestra hasta donde llegan en realidad los conocimientos de Nietzsche respecto a este movimiento que había influido, sin duda, en la escena del pensamiento romántico alemán desde comienzos del siglo XIX, extendiendo esta influencia hasta Nietzsche, principalmente por medio de la obra de J. Burckhardt, El Cicerone: una guía de arte de la pintura en Italia (1855) La sección titulada “Los grandes temas comunes” centra su atención en detallar este interés filosófico de Nietzsche por el Barroco: el pesimismo, la relevancia del arte, el papel del ingenio o, como en el caso de Nietzsche, de la creatividad, aunque, sin duda, el tema del poder es el denominador común que más nos interesa y, de manera más particular, el poder para afectar por medio de la palabra, la imagen o la música. Sin embargo, no es posible concluir algo sin antes descifrar la aparente ambigüedad con la que Nietzsche se refiere al Barroco a lo largo de su obra. En la sección “La ambivalencia de «lo barroco»”, se aborda este tema. Diferenciamos, para esta cuestión, un sentido negativo del término barroco, con el que Nietzsche apunta al cristianismo en tanto que dispositivo cultural y que incluye, al menos a partir de Humano, demasiado humano, la música de Wagner. Por otro lado, encontramos un sentido positivo que se aplica al ditirambo dionisiaco y a ciertos elementos propios del barroco con los que Nietzsche se identifica. El artículo concluye indicando algunos elemento de en qué podría consistir el barroquismo nietzscheano frente la barroquismo negativo que inhibe los elementos que son considerados por el filósofo como los más propios de la acción humana.
Description
Artículo incluido en el ejemplar dedicado a: "Dossiê Nietzsche e os valores ", que recopila las reflexiones de los ponentes del congreso RIEN (2024).
Enviado: 26/09/2025 ; Recebido: 26 Set 2025 ; Aceito: 03 Nov 2025













