La reinterpretación de la herencia artística bajomedieval: el caso de las Vírgenes Abrideras Trinitarias impulsadas por la Orden Teutónica
Loading...
Full text at PDC
Publication date
2010
Authors
Advisors (or tutors)
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Universidad Complutense de Madrid
Citation
González Hernando I. . (2010). La reinterpretación de la herencia artística bajomedieval: el caso de las Vírgenes abrideras trinitarias impulsadas por la Orden Teutónica. Anales de Historia del Arte, Extra, 211-228. https://revistas.ucm.es/index.php/ANHA/article/view/ANHA1010010211A
Abstract
El artículo analiza como la Orden Teutónica, institución religiosa-militar de origen centroeuropeo, fundada en el siglo XII, logró el control de un extenso dominio territorial, a la vez que el apoyo del papado y el Sacro Imperio, lo que le permitió convertirse en una de las grandes unidades políticas e impulsoras artísticas de la Baja Edad Media, que supo recibir la herencia artística previa y reinterpretarla para ponerla al servicio de sus propios intereses.
Entre los siglos XIII y XV la Orden Teutónica acumuló propiedades por toda Europa: la práctica totalidad de Prusia occidental, gran parte de Livonia, y determinados puntos estratégicos del Sacro Imperio, Lombardía, sur de Francia y España. La diversidad de territorios bajo su influencia facilitó la transmisión e intercambio artístico entre Europa Occidental y Oriental. Un excelente ejemplo de dicho intercambio lo constituyeron las Vírgenes abrideras trinitarias, popularizadas a partir de 1300, y caracterizadas por presentar dos batientes móviles en su parte frontal que al abrirse daban lugar a un tríptico compuesto por tres paneles independientes, cada uno de ellos con escenas esculpidas y/o pintadas, agrupadas en torno a una imagen central de la Trinidad.
La orden teutónica tuvo conocimiento de la existencia de este tipo de piezas a lo largo de sus sucesivas conquistas. Los caballeros las vieron allí donde fueron: en el norte de la Península Ibérica, el Midi francés, el norte de Italia y Alemania. Adoptaron esta tipología que les resultaba muy adecuada para la transmisión de sus ideales religiosos y caballerescos, y le dieron una impronta propia al incorporar un nuevo elemento, el manto de la Virgen, bajo el cual aparecían protegidos los propios miembros de la Orden, fácilmente reconocibles por sus insignias e indumentaria. El resultado fue una serie de obras de gran elaboración artística y teológica, encargadas entre 1400 y 1450, que a su vez pudieron ejercer influencia en regiones vecinas como Suecia, Dinamarca, y Austria. Con ellas expresaron nociones nuevas como el Triple nacimiento de Cristo, idea recogida por el confesor de Dorotea Von Montau, visionaria, mujer de autoridad y patrona de la propia orden. También reforzaron conceptos heredados del pasado, como los lazos de vasallaje establecidos entre la Virgen María y sus caballeros, de modo que la primera respaldaba las conquistas militares y espirituales de los teutónicos al tiempo que éstos la colocaban como centro de sus actividades religiosas.
Así pues, con este artículo lo que se pretende demostrar es que los teutónicos no fueron ajenos a los movimientos artísticos y culturales de su época, y que su expansión territorial por Europa les permitió conocer esculturas como las Vírgenes abrideras, y reinterpretarlas, adaptarlas e incorporarlas a su propio repertorio artístico; en definitiva recoger la herencia artística y renovarla de acuerdo al contexto histórico y cultural que los rodeaba.