La Roja: nacionalismo banal y memoria histórica
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Publication date
2020
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Publisher
Fundación Ortega-Marañón
Citation
Fuentes-Aragonés, J.F., Rubio-Moraga, A.L. (2020) La Roja: nacionalismo banal y memoria histórica. Revista de Occidente, 472, pp. 63-82.
Abstract
Se atribuye al entrenador Luis Aragonés, responsable de la selección española de fútbol entre 2004 y 2008, la idea de proporcionar al equipo nacional una seña de identidad propia, que contribuyera a reforzar el vínculo con la afición tras varias décadas de malos resultados. «Me gustaría», afirmó nada más asumir el cargo, «que la selección tuviera un nombre, una identidad. Igual que Brasil es la Canarinha o Argentina la Albiceleste, me gustaría que España fuera la Roja» Dos circunstancias favorecieron esta refundación de la selección española a partir de su nueva denominación popular y mediática. En primer lugar, la etapa inaugurada con la victoria electoral del PSOE en 2004, que puso en marcha una agenda política –España plural, republicanismo cívico, memoria histórica– fácil de identificar con aquello que el rojo evocaba a muchos españoles, y, en segundo lugar, los triunfos sin precedentes encadenados por la selección entre 2008 y 2012 (Eurocopa, Mundial y Eurocopa), tras el cambio de nombre y de estilo de juego. Tributaria de un color a la vez revolucionario y castizo, la Roja consiguió aunar el sentimiento nacional asociado a la bandera rojigualda y la tradición simbólica de la izquierda, reivindicada por el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011). De esta forma, derecha e izquierda, centro y periferia, nacionalismo banal y memoria histórica coincidieron en torno a un símbolo político-deportivo de múltiples significados al que los resultados convirtieron en una «marca» de éxito. ¿Cuánto de «tradición inventada» y cuánto de ocurrencia genial hubo en la transformación de la selección española de fútbol en «la Roja» por antonomasia?