Meditación y experiencia estética: revisitando la obra de John Cage 4´33´´ como práctica docente desde el aquí y el ahora
Loading...
Full text at PDC
Publication date
2023
Authors
Advisors (or tutors)
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Dykinson
Citation
T. Raquejo Grado (2023). “Meditación y experiencia estética: Revisitando la obra de John Cage 4´33´´como práctica docente desde el aquí y el ahora”, en Praxis y espacios de intervención desde el arte y la educación, Coods. J. Albar Mansoa, M. Ranilla Rodriguez y C. Hernández Ullán, Madrid, Dykinson, pp. 531-548.
Abstract
John Cage (1952) demostró que si tenemos una idea preconcebida, la expectación de verla realizada nos anula la posibilidad de percibir otros aspectos de la realidad, ya que no tenemos nuestros sentidos disponibles para captar eso otro que, de hecho, está aconteciendo y, en consecuencia, nos pasa desapercibido. Ese aspecto cognitivo fue el verdadero hallazgo de su obra 4´33´´. La frustración experimentada por el público que esperaba escuchar una pieza de piano y vio como el intérprete se sentaba frente al instrumento sin tocar una sola nota, impidió que los espectadores atendiesen a lo que realmente estaba sonando: todo un conjunto de ruidos ambientales que, en realidad, eran los que estaban “interpretando” y “ejecutando” la pieza musical diseñada por Cage. En este capítulo se exploran los puntos coincidentes entre la práctica meditativa y la experiencia estética propuesta por Cage en esta obra. A través de ella, destacamos las tres aportaciones que hace Cage a la Teoría del Arte Contemporáneo: La supresión de la acción en el proceso creativo (wu wei). La sustitución del artista por el receptor situado momento a momento en el proceso creativo. Y el abandono de todo control del desarrollo de la obra para dar paso a la vivencia del aquí y ahora. Desde la exploración personal, se exponen 5 situaciones que comparten los procesos cognitivos que se dan tanto en la práctica de la meditación como en la experiencia estética que propone Cage: 1. Ambas prácticas son, procesos no lineales, es decir, la mente navega intuitivamente. 2. La observación consciente en ambas prácticas nos permite percibir de manera diferente, sin atenernos a patrones aprendidos cultural o individualmente. 3. Disuelven estructuras prefijadas y estables: tanto la percepción de la obra de arte como la meditación son un buen espejo de la situación biográfica y cultural del receptor. 4. La meditación y la percepción de la obra de arte son procesos que nos ayudan a dispararnos hacia “otras realidades” y a conectarnos con energías creadoras. 5. Ambas prácticas desautomatizan la percepción al generar consciencia de los propios procesos a través de la meta-observación. En conclusión, proponemos la conveniencia de introducir la meditación en las enseñanzas superiores de la formación artística para que, en sinergia, trabajen conjuntamente afinando las percepciones, agudizando los sentidos y la escucha activa con la finalidad de reforzar el ámbito cognitivo y sensible de la experiencia estética.